Capitulo Quinto

Mojado

–"Estas hermosa el día de hoy Rin"–alago a la pequeña mientras le daba besos dulces en la frente y sus mejillas.

–"Es una buena niña. La más tierna de todas"–aseguro una joven con una sonrisa amable, esta era la enfermera personal, debido a la salud tan delicada de Rin, ella vivía en la mansión.

–"Lo es… ¿Qué tal si jugamos?"–propuso la azabache.

El semblante de la niña se ilumino–"¡Si, a las escondidas!"–sugirió entusiasmada.

Ambas sonrieron–"De acuerdo, yo contare"–y así lo hizo Aome se giró y cubrió sus ojos mientras murmuraba los números lo suficientemente alto para ser oída.

Aome suspiro, mientras pasaba la mirada a su alrededor.

–"¡Aquí voy!"

–"Acaso no entiendes, la miko no quiere hablar contigo"–Sesshōmaru masajeo el puente de su nariz, reprimiendo la exasperación e irritación que le provocaba la vos chillona al otro lado.

El contrario bufo alzando la voz–"¡Dile que si no atiende mis llamadas iré a verla!"–amenazo.

Su mandíbula se tensó y sus ojos brillaron de furia–"No soy tu puto mensajero"

–"¡Sesshōmaru!"–Chillo el mestizo exasperado.

El aludido apretó los dientes–"No pienso decirle nada y te advierto no asomar las narices por aquí"–respondió este escupiendo cada palabra con veneno.

Inuyasha era el único ser sobre la tierra capaz de volcar su mal humor.

–"No puedes negarte a que la vea, es mi mujer"–recordó, había algo en su tono de voz que lograba enfurecerlo.

–"Si puedo, lo estoy haciendo"

–"Tu mi-"

–"No molestes"–siseó y corto la llamada, sabía que eso enfurecería al hanyou, y para ser francos le importaba un carajo.

Tenía cosas más importantes por cuales preocuparse, su celular volvió a vibrar y el decidió que era suficiente, lo arrojo aun lado el artefacto choco con la pared más cercano y se hizo añicos. Sin inmutarse abrió el primer cajón de su escritorio y tomo el paquete con el móvil de repuesto, Jaken podía ser un latoso pero sin duda alguna era precavido, no era la primera vez que sucedía.

Ni sería la última.

–"¿Amo Sesshōmaru?"–la cabeza de Jaken se asomó con cautela atrás de la puerta, él lo miro y fue una señal para que hablara–"Esta listo amo"–anuncio.

Este asintió para luego ponerse de pie–"Jaken"–el kappa lo observo asustado, ya se había percatado del desastroso accidente tecnológico.

No quería correr con la misma suerte–"¿Si Señor?"–Parpadeo intranquilo.

La mirada del Taisho era severa, letal–"Inuyasha no puede poner un pie aquí"

–"Entiendo"

Sesshōmaru abandono el despacho para dirigirse al cuarto de baño.

Aome entro y reviso en interior de cada habitación, buscando a Rin y debía de admitir que era muy buena escabulléndose, debía ser más lista la próxima vez.

Entro en la recamara más grande de la mansión, entrecerró los ojos y reviso hasta debajo de la cama, en ese instante la puerta atrás de si, se abrió y Aome se congelo al percatarse de quien era, Sesshōmaru acababa de salir de la ducha, ni en calzoncillos y tampoco en toalla.

Desnudo

De inmediato de giro y cubrió sus ojos–"Lo siento"–ella dijo en un jadeo de palabras ahogadas, mientras su rostro era bañado por la pena.

–"¿Qué estás haciendo aquí?"

–"E-Estoy buscando a Rin, estamos jugando a las e-escondidas"–respondió con prisa, tropezando con su propia lengua.

Ella descifro algo como un suspiro de respuesta–"¿Ya puedo irme?"–inquirió con referencia a su desnudez.

–"Hn"

Ella dudo ante su indiferenciada respuesta, así que se movió lentamente trato de no mirarlo pero le fue imposible, Sesshōmaru estaba aún lado de la puerta, sujetando el picaporte con su mano derecha mientras que en la otra sostenía una toalla con la que acababa de secarse.

Había dejado de pensar coherencias, como podría con Sesshōmaru frente a ella en tales condiciones.

Aome se quedó quieta, simplemente mirando él tenía un pantalón tipo Jogger en color negro, le quedaba ligeramente flojo por lo que dejaba al descubierto la líneas musculares de su cadera, y estas marcaban el camino descendiente hacia el notable bulto entre sus piernas, Aome se ruborizo y trajo grueso, su saliva corrió a través de su rasposa y reseca cavidad, sus ojos se movieron hacia arriba, sin permiso alguno sin pudor alguno, ella no deseaba detenerlos, entonces apreció en primera fila el abdomen de Sesshōmaru, era firme, plano estaba tan marcado que se le hacía agua a la boca.

–"¿Te iras o seguirás mirándome?"–Sesshōmaru dijo en voz ronca y ojos oscurecidos.

La morena gimió–"Yo- yo"–el rosto le ardía.

–"Lo sé, tu no estabas viéndome"–había cierto tinte irónico en su vos, sin embargo Aome lo ignoro, solo asintió anonada.

Ella corrió de la habitación a toda prisa.

Continuara…