II. CATASTROFES

30 de septiembre de 2012

Dracula estaba tomando lista de las cosas de la fiesta de anoche para empaquetarlos y guardarlos, sus ayudantes zombies se encargarán de eso, aunque algunos se les caen las extremidades haciéndolo más difícil el trabajo.

-Oigan, tengan cuidado con eso, saben que es frágil-se los dice Dracula de manera seria.

Un zombie se empieza a quejar mientras intenta alsar una caja pesada.

-No quiero excusas Clifton, no es tan pesado- le responde las quejas del saco de carne de manera seria y fría, dicho eso se marcha hacia la recepción.

Jonathan está atendiendo a los huéspedes con pedidas de comida a sus habitaciones, aunque tiene muchos apuros ya que son varios pedidos, con una variedad de platillos especiales amontonados sale corriendo hacia los pasillos, poniendo las comidas en el suelo al mismo tiempo tocando las puertas para recibirlos, pero todos vieron su plato equivocado, resulta que el humano revolvió todos los pedidos como si una ruleta se trata.

-Oiga, esta no es la comida que pedí-dice un monstruo quejándose de su comida.

-Lo lamento mucho, ahorita se lo cambio- lo dice Jonathan nervioso intentando calmar al monstruo.

Varias quejas de acumulan entre el pobre chico, quien está contra la pared intentando solucionar el error que cometió. Uno de esos monstruos lo agarra de la camisa en forma de amenaza y lo mira.

-Escucha bien mocoso, necesito rápido mis pastillas de la hiperactividad o te rompo esa bonita nariz que tienes- le reclama a Jonathan levantando su puño.

-por favor disculpe esas molestias, se lo traeré enseguida- se lo dice al monstruo demasiado nervioso, a punto de darle un paro.

De manera repentina todos los platos se elevan lentamente, todos los presentes se calman observando que se acomodan cada pedido a las puertas de cada monstruo. Todos los huéspedes incluso Jonathan voltean a ver a Mavis Dracula, quien con sus poderes de telequinesis arreglo todo el problema en un santiamén.

Todos entran a sus habitaciones con la comida, agradeciéndole a la hija de Dracula por lo que hizo, el chico se queda impresionado con lo que vio y da un paso en frente de ella.

-Se lo agradezco mucho mi hermosa dama- se lo dice a la vampira rascándose un poco la nuca. -lo hubiera hecho yo, pero tenía varios pendientes.

-Oye no te preocupes, eres nuevo trabajando aquí, eso es normal- se lo dice al chico dándole un cálido beso en la mejilla, yéndose juntos de vuelta a la recepción.

-Supongo que me tendré que acostumbrar a algunos malos tratos de los huéspedes- se lo dice a Mavis riéndose un poco.

-he pasado peores, lo tuyo solo fue como un paseo por el parque- se lo dice a Jonathan sonriendo. -Además, si necesitas ayuda puedes contar conmigo para todo.

-Es lindo de tu parte, pero no te preocupes, nada me pondrá nervioso a partir de ahora- se lo dice a la vampira estando seguro de sí mismo.

-Eso lo veremos con el tiempo mi hombre valiente- se lo dice a su novio abrazándolo un poco.

Dracula al verlos llegar se indigna un poco y se acerca rápido a ellos.

-Oigan tortolitos, no se estén abrazando- se los dice a los dos separándolos. Mavis se confunde mucho procediendo a mirar al príncipe de la oscuridad.

-No exageres papá, recuerda que ya somos novios- se lo menciona a Dracula.

- ¿Quién te autorizo para eso jovencita? - se lo dice a la vampira mirándola detenidamente.

-Fuiste tu padre-le responde mirándolo y sonriendo de manera retadora.

- ¿Qué? Eso es ridículo, no lo hice- se lo dice a su hija fingiendo.

-Claro que lo hiciste hermano, fue en la noche antes de que empiece la fiesta, te escuche perfectamente- interrumpe Lydia, que estaba leyendo un libro cerca de ellos.

- ¡tú no te metas Lydia! - le grita cambiando su cara a la de un demonio.

-Como sea-dice su hermana de manera fría y se larga a su habitación.

Jonathan y Mavis intentan contener su risa, pero no lo logran y se terminan echando carcajadas por la situación, el príncipe de la oscuridad voltea a verlos seriamente. El chico se asusta por verlo.

-bien me callo- se lo dice escondiéndose detrás de la vampira, ella solo se ríe un poco.

De una manera alarmante corren apurados Hank, Pedro y Wendy blob, deteniéndose frente a Dracula, el mismo voltea a verlos confundido.

- ¿Que está pasando chicos? - se los pregunta queriendo una razón del porque se veían así.

-Bueno, podría ser que una cierta situación ocurrió debido por falta de comida y que posiblemente olvidamos ese detalle- menciona Hank nervioso.

- ¡Cerbero está destruyendo todo el sótano tratando de salir porque no le dejamos comida! - grita Pedro de manera alarmante.

- ¡¿No le dieron comida?! Ayer les dije que lo hicieran antes de que iniciara la fiesta- les reclama Mavis de manera seria a la vez nerviosa.

-Claro que te hicimos caso, de hecho, fue Pedro el que se ofreció a bajar al sótano para poner la comida-dice Wendy intentando explicarle a la vampira lo que sucedió en la noche.

Todos al escuchar eso voltean a ver seriamente a Pedro de tal forma que la pobre momia comience a ponerse nervioso.

-Tranquilos chicos, por supuesto que fui a darle comida, no soy un tonto-le reclama a los demás, seguro de sí mismo, aunque en realidad es una gran mentira.

Antes de la fiesta número 118 de Mavis, cuando la momia se dirigía al sótano del hotel con el alimento necesario para cerbero, se distrajo de manera repentina observando con curiosidad la pantalla de la habitación del tío Gene, quien estaba jugando un videojuego que parecía emocionante y divertido, cambia su rumbo hacia la habitación olvidando la orden que le dio el príncipe de la oscuridad.

Hank lo observa con seriedad sin creerle de lo que ha dicho anteriormente.

- ¿De verdad Pedro? Todos saben que te encantan los videojuegos.

-Créanme, eso fue exactamente lo que pasó, tal vez él no tenía hambre en ese entonces- se lo dice a todos, manteniendo la frente en alto.

-ya olvídenlo, debemos actuar rápido antes de que salga del sótano y devore todo lo que pase por su camino-dice Dracula preocupado.

- Yo traigo la comida padre- se lo dice Mavis tratando de calmarlo.

-te lo agradezco mi vampirita- se lo dice a su hija sintiéndose aliviado, sin embargo, se acerca a su oído para susurrarle.

-deberías llevarte al muchacho, él debe aprender mejor de lo que hay en este hotel si quiere quedarse y trabajar aquí- se lo dice a la vampira con seriedad. Dicho esto, los 2 voltean a ver a Jonathan, quien los observa nervioso.

- ¿que yo qué? - les pregunta los dos confuso.

Mavis solo se limita a reírse un poco para después susurrarle a su padre.

-No te preocupes, yo me encargo de el- dicho esto le guiña el ojo y se acerca al chico.

-acompáñame por favor, amor mío- se lo dice al de pelo café tomando su mano para después apurar el paso hacia la cocina. Jonathan se asusta un poco por la velocidad que van.

Dracula queda confundido a la vez anonadado en cómo se dirigió hacia ese chico.

¿Amor mío? - se pregunta con gran duda.

En eso se acerca Frank, quien ha visto todo.

-Calma Drac, ya sabes cómo son los adolescentes de ahora, ellos aman a su pareja como si fueran parte de la familia, se pierden en sus pensamientos sintiendo mariposas en el estómago- se lo menciona al príncipe de la oscuridad para darle ánimos.

- ¡así es amigo! - Murray aparece de la nada mirando a Dracula para animarlo. -Mavis y Johnny ya están en una edad donde se les suben las hormonas al tan punto de que probablemente tengan sex- de manera repentina lo interrumpe Wendy cubriendo su boca.

-Murray, creo que no es buen momento para que digas tal cosa- se lo menciona Frank, tapando los oídos de su hijo Hank, cosa que lo molesta un poco.

-basta papa- se lo dice a su padre, apartando sus manos.

-Ya me contaste de esos temas antes- lo dice con seriedad e irritación.

- ¿porque haría eso muchacho? -se lo pregunta Frank con curiosidad.

-Ya quieres que me consiga una novia, a pesar de que te dije que aún no me siento listo-se lo dice a su padre avergonzado, pero con un tono serio.

-Bueno, como Mavis ya consiguió novio ¿porque tú no? Ya tienes edad para eso- dice Frank de forma curiosa con su toque de sarcasmo.

-Perdón, pero podría tener un poco de razón, ya todos tenemos edad para conseguir novio o novia- menciona Wendy también curiosa.

Pedro se pone a pensar ante el tema que están tratando los demás: tal parece que las hormonas de Johnny y Mavis subieron mucho, es extraño ya que apenas se conocieron ayer, pero no le toma importancia ya que así es el amor.

Dracula sale de sus pensamientos y da un ligero suspiro.

-Me preocupa lo que pase después- le dice a los demás sintiéndose preocupado.

Frank capta el mensaje de su amigo, mirándolo un poco triste, sin embargo, le agarra el hombro para animarlo.

-Oye, eso fue en el pasado, pase lo que pase la protegerá Jonathan, también nosotros-se lo dice con una ligera sonrisa.

El príncipe de la oscuridad escucha sus palabras, lográndolo calmar un poco.

-Gracias amigo- se lo dice dando una sonrisa.

- ¡abrazo grupal! - dice Pedro acercándose a Dracula al verlo animarse, sin saber cuál era el problema en primer lugar. El mismo se da cuenta de sus intenciones y se aleja.

-tampoco exageres- se lo dice a la pequeña momia de manera fría y seria.

Mientras se arreglaban las cosas en la recepción, Mavis y Jonathan están cargando varios kilos de carne roja para cerbero, el pobre chico intenta hacer su trabajo sin llegar a romperse las piernas debido al gran peso de la carne.

-dios, esto pesa- dice el muchacho de cabello café mientras se lleva el alimento para la bestia.

-por favor no te esfuerces, deja que yo lo lleve-insiste la vampira, cargando toda la carne roja.

Jonathan se aleja un poco para estirar las piernas, hecho eso empieza a seguir a Mavis.

-cariño, ¿cómo le haces para que eso te salga fácil? al menos podría ayudarte un poco- se lo dice sintiéndose un poco mal por ver que ella haga todo el trabajo.

La vampira ríe un poco y lo mira sonriendo.

-has tenido mucha presión para tu primer día, créeme que esto es pan comido para mí ya que he hecho esto durante mi adolescencia, no fue fácil en un principio si te sirve de consuelo- se lo menciona a su novio, dicho esto se lleva la carne roja.

- ¿a qué te refieres con que no fue fácil? tu eres la hija de Dracula, uno de los seres más poderosos del planeta, si te viera alguien diría que eres una completa "Mary Sue"- se lo dice el chico mientras siguen su camino hacia la recepción.

- ¿Mary Sue? - pregunta Mavis de manera curiosa.

-bueno, digamos que así se le dicen a algún personaje de comics o caricaturas que son perfectas en todo, no importa lo que le pase jamás van a fracasar- se lo explica amablemente. La vampira se confunde un poco.

-que sea hija del famoso príncipe de la oscuridad no significa que sea técnicamente perfecta en todo, tuve que desarrollar mis habilidades poco a poco, y fue difícil, mi tía Lydia me ha dicho una vez que nada es perfecto, que todo se consigue con el esfuerzo que uno toma durante su camino, uno debe luchar por sus objetivos para cumplir sus sueños y metas, además si eres alguien que es perfecto en todo lo posible, tu vida ya no tendría sentido alguno- le explica a Johnny de manera calmada, dicho eso sigue con su trabajo.

El mismo se sorprende por lo que ha dicho, no se esperaba algo así en toda su vida, reflexiona un poco y le ayuda con la carne roja.

-entonces te ayudare en lo que sea- se lo dice determinado y seguro de sí mismo.

-tranquilo solo fueron mis pensamientos, no fue tan especial- dice Mavis sonriendo, dándole un cálido beso en la mejilla. - seremos un equipo.

Después de esas palabras dichas por la vampira, los dos se empeñan a traer todo el alimento necesario hacia la recepción, trayendo varias carnes rojas en una caja.

Dracula al ver esto se sorprende, estando orgulloso de Mavis, incluso de Jonathan. Los demás también están sorprendidos con ese trabajo en equipo.

-eso fue genial chicos, aparte de hacer una buena pareja hacen un gran equipo- menciona Frank dando una sonrisa.

- ¡viva la feliz pareja! - grita Murray al ver eso.

-bueno, parece que alguien debe hacer el trabajo que debió hacer ayer- menciona Wendy, mirando a Pedro con una sonrisa atrevida.

- ¿yo qué? - dice Pedro confundido.

-yo lo escoltare hacia la zona- dice Hank sonriendo de la misma forma, llevándoselo junto con el alimento para cerbero, partiendo rumbo hacia el sótano.

Dracula mira a Mavis y Jonathan dando una ligera sonrisa.

-buen trabajo chicos, descansen un poco, esas carnes debió dejarlos exhaustos- dice sabiendo que esas carnes pesaban varios kilos, ni mencionar que no era solo una, sino una caja completa.

-nos quedaremos aquí, por si nos necesitas para otra cosa-menciona la vampira sonriendo.

-es su decisión entonces-el príncipe de la oscuridad abraza a su hija, retirándose a hacer sus labores.

-los dejaremos solos, no hagan travesuras ¿ok? - menciona Frank, retirándose junto con Murray para acompañar a Dracula.

-Adiós Mavis- se despide Wendy para irse a su habitación.

-hasta luego Wendy- se despide la vampira de su amiga.

La pareja se mira y sonríen, retirándose también para comer algo en la cafetería del hotel.

La tranquilidad del príncipe de la oscuridad había sido alterada al escuchar un ruido a lo lejos, su hija también lo ha escuchado de igual forma alterando su calma.

Tanto Jonathan como Frank y Murray observan confundidos a los dos vampiros.

-Mavis, ¿qué tienes? - pregunta el chico de manera preocupada.

- ¿Sucede algo amigo? - pregunta Frank de manera preocupada.

-¡todo el mundo cúbranse!- gritan de manera desesperada los dos vampiros.

En ese momento la puerta del hotel explota, dejando heridos a algunos monstros que se situaban ahí y a otros matándolos, unas bombas de humo son lanzadas cubriendo una gran parte del lugar, los monstruos que se encontraban ahí empiezan a toser mucho debido a la intoxicación causada por esos objetos.

Unos soldados con máscaras de gas llegan, disparando a todos los que estaban distraídos por el humo, ocasionando que los mismos caigan muertos.

Todos se alarman y tratan de esconderse, pero son interrumpidos por varias granadas, explotando gran parte de toda la recepción.

Dracula salva a varios monstruos, Mavis hace lo mismo, pero con Jonathan y niños que se encontraban ahí, los pequeños estaban llorando, algunos estaban heridos, asustados, queriendo a su madre.

La vampira al verlos así empieza a darle ansiedad, no sabe lo que estaba pasando, las explosiones provocaron que varias estructuras del hotel bloqueen hasta la entrada al sótano, haciéndoles imposibles a Hank y a Pedro de poder escapar.

- ¡evacuen a todos ahora! - les grita Dracula a Frank y a Murray, quienes aceptan la orden.

Los dos monstruos salvan a los que quedaban y empiezan a llevarlos a la zona de la piscina, que es el único lugar a salvo, Mavis hace lo mismo con los niños.

Wendy baja rápido de las habitaciones y ayuda a la vampira en la orden de evacuación.

Diferentes soldados se acercan al centro de la zona, pero son atacados por los cachorros lobo, quienes bloquean su paso, sin embargo, no es problema para ellos disparándoles a sangre fría y sin ningún remordimiento.

La sangre cubre todo el suelo junto con algunos cadáveres de los cachorros, los que quedaban huyen asustados.

Wayne y su esposa Wanda se quedan horrorizados y petrificados al ver a sus hijos muertos, la más pequeña de ellos llamada Winnie termina llorando, el miedo la invade, no puede moverse debido a todo lo que ha pasado.

Los soldados la ven y preparan sus armas, apuntando a la pobre loba.

Mavis ve a lo lejos lo que está pasando e intenta ir, pero Jonathan no la deja.

-iré yo a salvarla, tú debes proteger al resto - dice el chico del cabello café de manera seria.

-claro que no, es muy peligroso para ti, ¡tienes que quedarte! -le reclama Mavis, quien sigue con ansiedad debido a la situación.

-los convenceré, son humanos, apuesto que me entenderán por ser uno de los suyos- menciona el chico, dicho eso empieza a correr hacia Winnie, haciendo caso omiso a la vampira.

- ¡Jonathan, regresa! - le grita Mavis desesperada intentando ir por él, pero los niños se alarman mucho, la misma regresa con ellos al darse cuenta de eso.

-cálmense, cálmense, todo saldrá bien, se los juro- intenta tranquilizarlos.

- ¿Dónde está mi madre?, quiero a mi mami- dice uno de los pequeños llorando.

-Calma, la encontrare ¿sí? - le acaricia el cabello sonriéndole un poco y limpiando sus lágrimas con su pulgar.

La vampira voltea a ver el lugar, buscando a la madre del niño, cuando creía que la encontró sana y salva, se llevó una gran sorpresa. La madre se encontraba en el suelo con la mandíbula rota y los ojos en blanco, en medio de un amplio charco de sangre, al parecer uno de los soldados hizo el trabajo con sus propias manos.

Mavis estaba traumada, el miedo cada vez le invadía, tenía ganas de llorar, pero en lugar de eso empezó a vomitar, al darse cuenta de eso cubrió su mano y se alejó del lugar para terminar vomitando en un rincón lejos de la zona.

Wendy al verla se preocupa mucho, jamás la había visto tan estresada.

-Mavis…

Un soldado de rango mayor estaba a punto de dar la orden para dispararle a Winnie, pero Jonathan los interrumpe abrazando a la loba.

El del mayor rango ve detenidamente al valiente chico, el mismo los mira enojados.

- ¡¿Por qué les hacen esto?! Ellos no les hicieron nada, los monstruos no son malvados ni hicieron daño a nadie-les grita Jonathan abrazando a la loba.

- ¡Cállate mocoso! - grita el soldado de rango mayor, dándole un fuerte golpe al chico por medio de su arma.

Aun con la sangre escurriendo de su boca y nariz, se mantiene firme abrazando a Winnie.

Dracula observa y se pone en frente del soldado.

-Ni se te ocurra volver a tocarlo- dice Dracula de manera amenazante y fría.

Frank, Murray y Wayne se ponen del lado de ellos, y evacuan a los monstruos que quedan.

Todos apuntan sus armas hacia el príncipe de la oscuridad, pero una voz les ordena bajarlas.

-me encargare de ellos personalmente- les dice a sus soldados, acercándose lentamente.

Ellos lo obedecen, sin embargo, capturan a los amigos de Dracula en el proceso.

Jonathan y el príncipe de la oscuridad ven a lo lejos una sombra que poco a poco se aclara, revelándose como Abraham Van Hellsing.

Dracula se queda anonadado y confundido, él ha estado en incognito por varios años desde la muerte de su esposa, rápidamente se le acumula demasiada ira en su interior por lo que ha causado, por todo el daño que le ha hecho a este hotel, a los monstros y a los que más quería.

-es un gusto encontrarnos de nuevo, querido Dracula- dice Van Hellsing dando una pequeña sonrisa. - ¿te agrada mi nueva tropa?

-déjanos en paz van Hellsing, te he vencido muchas veces y lo podría hacer ahora mismo- se lo dice de manera amenazante.

-no nos adelantemos, primero debemos mostrar modales-dice el cazador de forma amable. - me imagino que has notado que tengo un nuevo general dentro de la tropa- lo menciona mientras observa al soldado de mayor rango, quien se acerca en frente de ellos poniéndose firme.

-te presento a mi segundo al mando: Nick Morrigan, veterano de guerra y muy amigo mío-dice Abraham de manera cordial.

El soldado se quita su máscara, observándolos seriamente.

Jonathan deja de abrazar a Winnie, haciéndole un gesto para que vaya a protegerse, la pequeña loba corrió tan rápido como pudo hacia su madre.

Wanda la llevo rápido a la zona de la piscina junto con los demás sobrevivientes.

Nick al ver esto los apunta, sin embargo, van Hellsing le ordena que no lo haga.

- ¿qué es lo que quieres? - pregunta Dracula de manera seria.

-vengo a hacer lo que planeaba mi familia por generaciones, matar a todos y cada uno de ustedes estúpidos monstruos, con la ayuda de esto- dice Abraham, mostrando uno de sus rifles, que venía cargada con una especie de líquido rosa, el príncipe de la oscuridad al ver esto se pone nervioso.

-sabemos lo que hiciste hace años en tu antiguo hogar en ruinas- menciona Abraham de manera amenazante, sonriendo de forma macabra.

Mavis se recuperaba de ese mal momento, Wendy la estaba ayudando con eso.

- ¿estás bien Mavis? - pregunta Wendy de forma preocupada.

-creo que si- le responde la vampira.

En eso escucha la conversación de Abraham y Dracula, empezando a observarlos, varios de los monstruos hacen lo mismo.

-es increíble todo lo que nos brinda un simple cristal, su poder va más allá de lo que llevaría mis investigaciones- dice Abraham de manera elegante. -sin duda es todo un enigma, también es el método perfecto para acabar contigo.

Todos los presentes miran enojados a todos los soldados.

- ¿doy el orden señor? - pregunta Nick hacia el cazador. - no estaría del todo mal acabar con esta peste de una vez por todas-continúa diciendo el general dando una macabra sonrisa.

-no nos adelantemos muchacho, debo dar la iniciativa-le responde Abraham de manera cordial, apuntándole a Dracula.

Frank, Wayne, Murray y Jonathan se alarman al ver esto, intentan moverse para ayudar, pero los soldados los obligan a quedarse en su lugar empujándolos.

El príncipe de la oscuridad se prepara para atacar, sin embargo, uno de los soldados le clavan las estacas en lo más profundo de sus piernas, haciendo que este mismo grite del fuerte dolor que le provocaba.

Mavis al ver esto le empieza a hervir la sangre, es injusto lo que hacen, siente que debe detenerlo, intenta ir, pero la detiene Wendy.

-no lo hagas, te arriesgas a morir- dice Wendy, preocupada por lo que le hicieron a Dracula.

Ella solo se estresa cada vez más, forzándose a mirar la dolorosa escena.

Wanda la ve preocupada y se acerca a ella, agarrando suavemente su hombro.

-Debes calmarte y respirar profundo, por favor Mavis- se lo dice preocupada, ella jamás la ha visto así.

El príncipe de la oscuridad está sufriendo, sangrando de los ojos, intentando aguantar el profundo dolor que siente, solo se limita a mirar con furia a Van Hellsing, quien sonríe de forma satisfactoria.

-He esperado años para este momento- lo dice mientras recarga su arma. -Adiós Conde Dracula.

-¡Drac, no!- grita Jonathan, forzándose para ayudarlo, pero soldados lo golpean fuerte del estómago, sacándole el aire.

La vampira al ver esto no pudo más, le han hecho mucho daño a las dos personas que han estado con ella, las que más amaba en el mundo.

-¡Papá!- grita de manera desesperada, empujando bruscamente a Wendy y a Wanda, corriendo hacia su padre.

Abraham dispara, Dracula cierra los ojos con las esperanzas perdidas, sin embargo, algo ha intervenido en la tensión de lo que podría ser una muerte trágica.

Todos los presentes se sorprenden, incluso el propio Van Hellsing.

Mavis ha recibido la bala, salvando a su padre, en su herida escurre un poco de sangre, aunque se haya regenerado, el dolor es algo que no se podrá deshacer.

- ¿eso es todo lo que puedes hacer? -pregunta de manera amenazante.

Intenta ayudar a Dracula, pero su estómago y pecho le empiezan a arder, ella se queja del dolor cubriendo su estómago.

Su padre la mira preocupada, todos de igual forma la observan excepto van Hellsing, el cazador se le ve interesado en lo que pueda ocurrir.

El dolor cada vez es insoportable, tanto que sus piernas ya no le responden, cayendo al suelo. Intenta levantarse, pero su vista se nubla, viendo todo de manera borrosa.

- ¿qué me está?... -el dolor la interrumpe, causando que de manera alarmante vomite una especie de líquido color rosado.

Nick se pone nervioso al verla así.

Su cabeza le empieza a doler, el ardor aumenta como también la preocupación de todos, rápidamente se agarra de la cara y se aprieta fuertemente, al parecer también le arde demasiado. Un grito desgarrador se escucha por todo el lugar, todos alcanzan a ver que su apariencia ha cambiado: sus ojos se cubrieron en un color blanco, el mismo líquido se escurre por toda la boca y nariz, ella intenta quitarse ese sufrimiento arañando fuertemente su cara, también sus brazos.

Frank, Murray y Wayne quedan horrorizados con esta escena, los monstruos reaccionan de igual forma.

Tanto Dracula y Jonathan como Wendy y Wanda quedan petrificados al verla en ese estado, algunos cachorros lobo como también a los niños se esconden detrás de los mayores.

Una parte de su cuerpo se empieza a cubrir de unas venas rosadas que llegan a terminar alrededor de sus globos oculares.

Los pobres niños se cubren los oídos al seguir escuchando el grito que poco a poco va mutando al sonido de una bestia sedienta de sangre.

Mavis respira de manera apresurada, ella ya no es la misma vampira positiva que todos han conocido y amado, si no un monstruo agresivo que asesinara a todo lo que le pase por delante.

El cazador se queda maravillado con esa transformación, observa su arma y la de todos los soldados, en eso comienza a sonreír de manera macabra, ahora entiende la razón del porque Dracula ha usado los cristales: ella tiene extracto de ese objeto dentro de su cuerpo.