VIII. ARREPENTIMIENTOS
- ¡Doctor, se esta despertando! – una doctora le avisa con mucha inquietud, pero a la vez aliviada de que Jonathan Loughran despertó después de varias horas de duro tratamiento.
El joven de cabello café observa todo a su alrededor, de manera inesperada para todos los presentes se quita el respirador de la boca.
- Mavis, ¿donde esta ella? -pregunta a uno de los doctores sintiéndose muy alarmado por lo que le acaba de ocurrir.
-tranquilo señor Loughran, ella posiblemente este en su habitación, por lo pronto debe volver a descansar. -le explica el monstruo encargado de cuidarlo.
A punto de volver a ponerle el respirador para anestesiarlo, Jonathan lo aparto rápidamente, asustando un poco tanto al doctor como a sus compañeros.
-debo verla, quiero saber que este bien. -al decir eso, el chico se levanta rápido de la cama e intenta irse.
Los trabajadores del lugar lo intentan detener, pero el forcejea mucho para impedirlo.
- ¡por favor coopere señor, sus heridas aun no sanan! -dice uno de ellos, agarrándolo por los brazos.
Jonathan tiene voluntad de hierro y no importa cuantas veces lo intenten contener, la lucha para soltarse e ir hacia la vampira es fuerte, esta perfectamente consiente de lo que ha pasado con esos soldados, se preocupa mucho por su bienestar y solo quiere ver si se encuentra bien, debe estar ahí con ella y protegerla.
El ya consiguió salir hacia la sala de urgencias, alarmando mucho a los que se encontraban presentes y al propio Gillman.
- ¡rápido, que vengan los guardias!
La petición del anfibio se concreto debido a que dos armaduras acudieron al problema, agarrando fuerte al chico y dejándolo sin posibilidades de forcejear, lo cual fue un logro ya que Jonathan, aunque lo intentará le será inútil librarse de ellos.
- ¡suéltenme ya! tengo que verla. -a pesar de sus razones para ser liberado, los guardias hacen caso omiso a lo que decía.
-es mejor que no te resistas mas. – oír la voz de Drácula sorprende a Jonathan, quien observa como daba pasos hacia el. -entiendo como te sientes chico, sin embargo, veras a mi hija después. -se lo dijo con mucha seriedad.
-pero necesito saber si se encuentra bien… -al terminar de explicarle soltó un pequeño quejido, al revisar el porque del extraño dolor que sentía descubre que su estomago aun estaba goteando sangre.
Drácula al verlo en ese estado decidió que ya no podía esperar mas, dando rápido la orden a los guardias de que lo devuelvan a la sala donde se encontraba, el chico se sintió seguro al saber que el príncipe de la oscuridad decidirá acompañarlo en esto, por otro lado se llevo una gran sorpresa por supuesto, la persona que no confiaba mucho en el, la misma que por su miedo a los humanos lo oculto de todos fingiendo ser alguien que no era ahora lo acompaña para que no este solo, sin duda algo extraño pero lo agradece.
Una doctora se encarga de coserle las heridas profundas de su cuerpo, al chico de cabello café no le molestaba, pero tampoco escondía el hecho de que dolían un poco ese tipo de tratamiento, esto lo nota Drácula al instante:
-no deberías quejarte tanto niño, a comparación de una estaca al corazón o armas de plata no es para tanto una aguja. -se lo dice un poco confundido por la queja del humano, lo cual lo sorprende.
- ¿te digo la verdad? tendrías razón si tan solo no me dolieran tanto, son como pequeñas inyecciones. -intenta explicárselo, pero el vampiro se lo niega.
-esas son excusas tontas, de todos los humanos que he visto tu eres débil por una simple punta de alfiler, no esperaba menos de ti. -se lo dice sonriendo, bromeando un poco con el.
-eso es muy gracioso ¿lo sabes? -le pregunta sarcásticamente.
Después de un silencio que dura varios segundos, Jonathan decide armarse de valor y preguntarle una cosa.
- Drac, ¿Qué fue exactamente lo que paso con Mavis cuando atacaron los soldados de Van Hellsing?
Esa pregunta repentina causo nervios en el propio Drácula, quien le impresiona que se acuerde aun de eso.
- ¿Por qué tuvo esa rara sustancia rosada en la cara? -seguía preguntándole con seriedad, pero sintiendo curiosidad.
-no es buen momento para esa conversación. -se lo dijo, tratando de evitar el tema.
- por favor Drácula, se que ella no se comportaría así, jamás seria una asesina ni menos una bestia. -el chico decía sus razones con total seguridad, sin embargo, el príncipe de la oscuridad insiste en evitarlo.
-no lo entenderías…
-si tan solo me explicaras bien lo que ocurre podríamos encontrar una solución a todo esto, podríamos ayudarla... -el príncipe de la oscuridad lo interrumpe bruscamente.
- ¡no es de tu incumbencia humano! -exclamo Drácula con fuerza.
El ambiente se torno tenso al instante, el chico de cabello café estaba petrificado por esa reacción tan repentina, no pensó que volvería a sentir un miedo intenso hacia la persona que consideraba "su amigo" a pesar de los problemas causados por su llegada al hotel.
El príncipe de la oscuridad tenia algo extraño en las pupilas de sus ojos, los cuales debían ser de un fuerte brillo azul, sin embargo, ahora eran lo que parecía ser el mismo tono rosado, al igual que su hija.
Ese detalle aterro un poco a la enfermera, quien ya no soportaba el ambiente que se tornaba en esos momentos:
- v-vuelvo mas tarde... -al decir eso, se largo del lugar tan rápido como pudo, tampoco quiso ser grosera.
-Drac… -susurro cambiando su actitud a preocupación por el.
El se dio cuenta y aparto la mirada de manera inmediata, después de 118 años ocurrió de nuevo, su cuerpo se volvía a corromper poco a poco, sin embargo, el ya lo sabia controlar, aunque era difícil al principio.
-perdóname, solo que… es complicado…. -se lo dice seriamente sin verlo a los ojos.
Jonathan se levanta con mucho esfuerzo y da pasos hacia el, siente la necesidad de ayudarlo, queriendo demostrándolo poniendo su mano en su espalda.
-no me dejes de lado, no se que esta ocurriendo, pero déjame ayudarte con esto por favor, hare lo posible para ayudarte a ti y a Mavis. –le dice su petición de manera seria.
- ¿porque la necesidad de ayudarme? -preguntaba manteniéndose serio.
-porque a pesar de los problemas, lo considero tanto un gran amigo como un segundo padre, estaría determinado en ayudarte. -responde su pregunta firmemente, lo cual sorprende al mismo vampiro.
Parecía que el chico del cabello café hablaba con total seriedad, para Drácula lo considero una persona un poco tonta en la manera de tomar decisiones, sin embargo, se lleva una gran sorpresa la determinación que lleva en querer ayudarlo en todo el pleito respecto a la corrupción de su hija y de lo mas importante; del cristal rosa que alguna vez ha utilizado en el pasado.
- Debo admitir que me impresiona mucho tu valentía Johnny, sin embargo, es estúpido que te arriesgues a esto ya que la noche en que te vi entrar al hotel pensé que mi vida se acabaría en un santiamén, lo único que hacías era cambiar las reglas del establecimiento; canciones fuera de lo común, una fiesta inesperada en la piscina, el beso repentino que tuviste con Mavis en la fiesta. Creí que no eras tan inteligente, incluso pensé que eras un humano irritante e imbécil que no entiende la gravedad de las cosas. – Jonathan se entristece un poco por esas fuertes palabras hacia su persona.
-oh, entiendo… -se lo dice un poco desanimado, sin embargo, Drácula aun no terminaba.
- Ahora comprendo que eres una buena persona, no solo te preocupas por mi vampirita si no también por mi, supiste tomar buenas decisiones al momento que nos atacaron, protegiste a Winnie y diste tu esfuerzo en detener a Mavis antes de tiempo, me hiciste ver con otros ojos a los humanos, comprendiendo que no todos son malos, eres un buen chico Jonathan Loughran y espero que afuera haya humanos como tu. -todo lo que ha dicho el príncipe de la oscuridad con profunda tristeza era su sinceridad hacia Johnny, lo cual el chico lo entiende perfectamente.
-entonces, ¿me permites ayudarte? -pregunta con un poco de esperanza de que acepte.
Drácula voltea a verlo, asintiendo la cabeza como respuesta, aunque siga con dudas no queda de otra, tarde o temprano deben saber toda la verdad tras todo el pleito que se causo, el chico del cabello café sonríe ante esa acción, extendiéndole la mano:
-no se hable mas, seremos un equipo ante todo problema que se nos presente. -propuso Jonathan de manera amable.
-no habrá marcha atrás. -responde Drácula, inseguro de darle la mano.
-estoy dispuesto a todo, ahora tus problemas son mis problemas. -contesta el, con toda la determinación posible.
Eso convence al vampiro de estrecharle la mano, al hacerlo están dispuesto a ayudar a la persona que mas aman en común y arreglar el conflicto que se metió el príncipe de la oscuridad.
Al mismo tiempo que ocurre esta situación; Hank y Pedro caminan hacia la habitación de la vampira con un plato de deliciosos lombricakes, una combinación de lombrices y unos panqueques, ellos piensan que con su comida favorita pueden darles unos grandes ánimos.
- ¿ya tienes el discurso motivacional planeado? -le pregunta Hank sintiendo miedo por lo que vaya a responder.
-amigo, eso me ofende, claro que tengo lo necesario. -responde la momia sonriendo.
Justo ellos llegaron a la puerta, Pedro decide entrar a la fuerza, pero Hank lo detiene rápido.
- ¡oye! ¿Enserio piensas que entrar, así como así es una buena idea? ¿y si esta dormida? -cuestiona las acciones de su amigo seriamente.
-no lo creo amigo, las fiestas sorpresas son buenos métodos de sacarles sonrisas a alguien, además hablamos de Mavis, esa chica no duraría en dar fiestas sorpresas. -responde con firmeza, Hank solo lo observa con confusión.
- a veces dudo de tus conclusiones, si te soy sincero ella ha cambiado, ¿enserio no lo notas?
-esos son tonterías Hank, te aseguro que se pondrá contenta al vernos con su comida favorita, ella incluso diría "¡santa rabia! que gran detalle de su parte, muchas gracias por eso amigos, los quiero mucho, mas a Pedro por su gran idea." -dice Pedro, haciendo una perfecta imitación de Mavis, incluso le sale la misma voz, detalle que aterra al hijo de Frankenstein.
-en primera: eso sonó muy ególatra y en segunda: diablos, aunque sea una muy buena imitación no quita el hecho de que das mucho miedo a veces.
-eso me alaga, uno se acostumbra escuchar a las personas por mucho tiempo. -explica Pedro con mucho entusiasmo.
-ahora que me acuerdo, ¿como le explicamos lo de Wendy? Lo primero que hará es preguntar por ella -pregunta un poco nervioso.
-no te preocupes, simplemente le diremos que esta en proceso de sentirse mejor y que no es una asesina de madres e hijos, menos una caníbal de monstruos. -se lo dice con mucha tranquilidad, lo cual enoja mucho al hijo de Frankenstein, sin embargo, una voz los interrumpe:
- ¡ya dejen de hablar de sus problemas personales y entren a la habitación! Soy una cabeza, pero tampoco estoy sorda, solo sean sinceros con Mavis y eso es todo, no se compliquen mas. -decía la cabeza colgada de la puerta frente a ellos.
-no perdamos mas tiempo entonces. -Hank estaba determinado a entrar, decidiendo por fin abrirla.
Ellos se llevaron la grata sorpresa de que Diane los recibió con mucho nerviosismo, saliendo rápido de la habitación, no solo se veía agitado si no que se le notaba la preocupación.
- ¿Diane? -pregunta Hank confundido.
-oye gallina, ¿donde esta nuestra amiga? Espero que no sea una excusa para comerte estos ricos lombricakes que, por cierto, se ven increíblemente sabrosos. -Pedro defiende su posición con total firmeza.
La pobre gallina cacarea mucho, no tiene palabras para expresar como se sentía respecto a Mavis, claramente huyo de su hogar frente a el, lo único que hace es señalar la ventana de su habitación con mucha desesperación.
Ellos observan con totalidad la ventana tal y como lo había pedido Diane, notando al instante que estaba abierta y en como la lluvia entraba, al unísono de los truenos ellos gritaron fuerte de la desesperación, ahora entienden de lo que trataba de decir: Mavis huyo lejos del hotel sin previo aviso.
- ¡no puede ser!
En la recepción del lugar, Drácula observaba como Johnny por fin tiene las heridas vendadas, lo cual se siente un poco aliviado, en medio de la tranquilidad los dos amigos de la vampira corren hacia el príncipe de la oscuridad muy asustados, gritando su nombre.
Tanto Wayne, Murray y Griffin como Frank y las esposas de estos se alarman un poco al verlos tan desesperados por contarle algo a Drácula, lo cual deciden ir a ver que ocurre.
- ¿chicos? ¿Que es lo que ocurre? -pregunta el vampiro al verlos tan nerviosos.
-señor… es sobre Mavis. -dice Hank a secas, lo cual lo alarma de tal manera que se levanta de su lugar para mirarlos.
- ¿a que te refieres con eso? -pregunta de manera atenta.
- ¡ella ya no esta! -grita Pedro preocupado.
Esa respuesta dejo petrificado tanto a Drácula como a Jonathan, este ultimo se levanta con esfuerzo por esa noticia. Todos los presentes que escucharon todo se sorprenden demasiado, al grado de asustarse.
- ¡¿Cómo que ya no esta?! -pregunta Jonathan con desesperación.
- ¿están seguros de lo que dicen? – Frank agrega su pregunta sintiéndose igual que el resto.
- ¡les juro que es verdad! Solo vimos la ventana abierta. -menciona Hank muy asustado, lo cual Eunice lo intenta calmar.
-seguro estaría en el tejado, siempre esta ahí cuando esta triste. -menciona Wayne un poco nervioso.
- ¿en estas horas de lluvia? No debe haber manera. -agrega Wanda preocupada.
Drácula sin pensarlo dos veces sale del hotel con una gran velocidad, transformándose en murciélago vuela hacia el tejado del lugar, observando en todos lados donde puede estar, las frías gotas pasan por todo su cuerpo, la desesperación y la ansiedad de no encontrarla aumentaba mucho al pasar los largos segundos, al grado de dar hiperventilaciones.
- ¡Mavis! -grita con fuerza al unísono de los fuertes truenos que sonaban por todo el lugar.
- ¡¿Por qué diablos estuviste con ella Diane?! – Lydia gritaba con furia a la pobre gallina, quien no sabia que decir de lo nervioso que estaba.
Ella intenta explicar de lo que paso con Mavis, por suerte la vampiresa logro entenderle, preocupándose demasiado.
- esto no saldrá nada bien… -rápidamente se transforma en murciélago y vuela hacia la recepción.
Diane solo se limita a observar la ventana cubriéndose con las mantas del miedo.
Mientras tanto, Drácula intento calmarse ya que volvió a notar que sus pupilas se tornaban de un color rosado, al respirar profundo regreso a la recepción, llevándose la sorpresa de que Frank y el resto de sus compañeros se encontraban afuera del hotel preparando todo en la carrosa para partir, el estaba confundido por todo esto hasta que vio a su hermana dando las ordenes especificas, sin dudarlo fue hacia ella, volviendo a su forma normal.
- ¿que significa esto? -le pregunta con desesperación.
-tu incompetencia causo este lio, no me quedare con los brazos cruzados mientras que mi sobrina esta afuera con esta tormenta, menos con el liquido rosa en su cuerpo. -responde Lydia muy enojada por la estupidez que cometió su hermano.
- ¿de verdad irán a buscarla? – pregunta el príncipe de la oscuridad sintiéndose preocupado.
-eso lo harás tu junto a Frank, Wayne, Murray y Griffin, todos fueron arrastrados en tu problema y ahora lo arreglaran ustedes cinco, debes aceptar la responsabilidad de tus actos. -explica la vampiresa manteniéndose enojada.
Drácula supo que ella tenia razón, no entiende porque se comporta de esa manera si sabe perfectamente de lo que causo, ahora deben encontrarla y solucionar todo, después de reflexionar decide aceptar las ordenes de Lydia.
- ¿Quién cuidara el hotel en nuestra ausencia? -pregunta con seriedad, preocupándose un poco por ese detalle.
- esta claro que lo hare yo, estará en buenas manos como lo era hace cinco años. -responde con total firmeza, cosa que lo alivia.
Entre esa conversación, Jonathan se acerca con la intensión de hablar también:
-te acompañare
- ¿Qué? -el vampiro lo voltea a ver con mucha confusión, esto debido a que seguía herido a pesar de los vendajes.
-no es buena idea humano. -dice Lydia, mirándolo con mucha seriedad.
-entiendo lo que me dice varonesa, respeto sus decisiones, sin embargo, permítame ir con Drac, hicimos una promesa y es ayudar a Mavis, no puedo dejarlo solo en esta aventura ¿o sí? -pregunta sonriéndole.
-pero estas herido. -se lo dice Drácula observando sus vendas. - ¿estas seguro de esto?
-los problemas nunca me detuvieron y eso debes saberlo muy bien abuelo. -responde a su pregunta con un poco de sarcasmo.
Eso hace sonreír al príncipe de la oscuridad, su hermana por otro lado lo veía irritante, pero no queda opción, es su culpa si se arriesga a morir, solo se limita a dar un leve suspiro antes de decir su respuesta.
-no cabe duda que los humanos son extraños, has lo que deban hacer... – al decir eso, se va hacia el centro para preparar algo.
Mientras Drácula y Jonathan se miran seriamente.
-te lo dije antes y lo volveré a repetir, no habrá marcha atrás para ninguno de los dos. – se lo recuerda seriamente.
-todos te apoyaremos en esta, yo no te dejare solo. -responde a lo que le dijo de igual forma.
El encargado del vehículo les deja las llaves a Griffin, lo cual este se emociona un poco.
-ya es hora de irnos Drac. -le avisa al vampiro para después subirse al asiento del piloto.
Los demás imitan su acción.
-ya es hora de irnos, -menciona Drácula, partiendo rumbo al vehículo para después subirse.
- ¿estas listo para esto hermano? -pregunta Frank, dándole ánimos a su amigo.
-claro… respecto a eso, yo... -no sabia que responder, estaba aun con dudas de que Jonathan venga con ellos.
Justo en eso el chico del cabello café se sube en el mismo asiento donde esta el príncipe de la oscuridad, detalle que sorprende a todos.
- ¿Johnny? -Wayne queda sorprendido de que este el aquí.
-veo que te gusta mucho los peligros amigo. -menciona Griffin bromeando un poco.
-así es, todos lo enfrentaremos y no nos rendiremos. -responde el chico, siguiéndole el juego.
Drácula solo se limita a mirarlo un poco, tenia dudas de lo que podría descubrir sobre su persona y le da miedo que de verdad lo vea diferente después de que se entere de lo que de verdad ocurre.
El viaje ha iniciado, poniendo en marcha el vehículo hacia una ruta desconocidas y lejanas, no importa lo intenso que sea el viaje, lo que importa es encontrar a la vampira sana y salva y arreglar las cosas del pasado.
En el hotel, Lydia les da las noticias a todos los monstruos:
-estimados huéspedes, debido a los problemas presentados anteriormente y en la espera les respuestas, les recomiendo que mantengan la calma y que sean pacientes con todo esto, les juro que se solucionara en cuanto sea posible, mientras tanto yo me encargare de lo que necesiten… -en medio del discurso, Wanda le susurra a Eunice:
-espero que ellos logren encontrar a Mavis, esa pobre pequeña debe estar asustada y perdida entre tanta lluvias y tormentas.
-yo confió en que Drácula enmendé su error, la que tuvo que sufrir todo al final fue su propia hija. -susurra Eunice de igual manera preocupada.
-espero que las cosas no empeoren mas de lo que ya estábamos… -menciona la loba con un poco de miedo por lo que se podría avecinar en un futuro.
- ¡les aseguro que todo se arreglara en un segundo! ¡debemos seguir adelante ante a todos los problemas! -Lydia se los dice a todos con mucha confianza, alentándolos a también sentir la misma actitud que ella, lo cual logra y le aplauden.
Las pupilas de la varonesa brillan de un color violeta, indicando que ella se encargara de todo mientras su hermano va en la búsqueda de su hija, si debe mantener el orden estará determinada en volver a hacerlo como los viejos tiempos….
Hank y Pedro se quedan con Wendy mientras ven todo el discurso, la babosa verde estaba pensativa acerca de la noticia, aunque la había herido de muerte esta consiente de que no era ella en esos momentos, lo único que queda es desearle que se encuentre bien.
