XI. NUEVAS EXPERIENCIAS
Entre el gran silencio que rodeaba una habitacion grande caracterizado por tener en su totalidad el color blanco junto con una gran soledad, Mavis despierta un poco confundida despues de largas horas de sueño en un vagon del tren.
Todo era diferente y ella lo sabia perfectamente, esto no era para nada el sitio donde habia tomado el descanso despues del incidente que paso en Derry.
- ¿Qué es este lugar? ... esta tan calmado... -susurro ella, levantandose para asi explorar a su alrededor.
A medida que caminaba en linea recta hacia un rumbo indefinido su eco se hacia mas notorio, el sonido de sus pasos le causaba mas dudas de las que ya tenia en su mente.
Penso que ya no podria haber algo interesante hasta que finalmente encontro un elevador, era tan irreal encontrarse algo asi en medio de la nada, sin embargo, la vampira decidio oprimir con cuidado el boton que daba para abajo.
Al abrirse la puerta como normalmente ocurre, tenia varias dudas sobre si entrar o no, de por si ya no se encontraba en el vagon, es logico que sienta repeluz por el elevador, al final la curiosidad le pico, causando que este adentro de el en un abrir y cerrar de ojos.
Viendo los diferentes botones que usualmente venian los numeros de pisos, en esta ocasión se veian diferentes: se reemplazaron por unos extraños simbolos religiosos: algunos eran satanistas y otros de esotericos.
- ¿Qué?... -pregunta con mucha confusion.
Ella empezo a sospechar de que algo no estaba bien aquí, sin embargo, intento oprimir alguno de esos botones de manera cuidadosa, no importa si aun tenga dudas si de verdad hacerlo o no.
Inesperadamente las puertas se cierran de forma brusca, causando que todo el elevador se tambalee un poco, la gravedad no le permite a la vampira quedarse quieta en ningun momento, balanceandose entre las pequeñas paredes del lugar causando que se golpee la cabeza con estas debido a la velocidad que estaba cayendo.
- ¡no, no, no, no! -repite Mavis alarmandose ante esto, observando con dificultad como las paredes empiezan a escurrir sangre oscura, llenando un poco adentro del elevador y salpicando un poco en su cara.
La vampira intenta detener esto usando la telequinesis, sin embargo, sus poderes no le respondian en lo absoluto, no importa cuantas veces apriete sus dedos para hacerlo, era totalmente inutil y eso la confundia mucho, incluso la empezaba a preocupar.
- ¿¡porque no funciona!? - pregunta ella, haciendo el intendo de usar la telequinesis una y otra vez de forma desesperada.
En eso se detiene ya que al observar sus manos se paraliza un poco: su piel se pudre a medida que pasan los segundos, dejandose ver la carne putrefacta a simple vista, en conjunto a eso las luces del elevador parpadean sin detenerse, provocando mas ansiedad a la vampira.
Nisiquiera pudo pensar en algun plan ya que la gravedad causaba que choque con las paredes debido a la velocidad, pareciendo que tambien habian turbulencias por lo mas extraño que suene, ya angustiada agarro con fuerza las puertas del claustrofobico lugar, separandolas con todas las fuerzas que tenia.
Las mismas se lograron abrir un poco, parece que iba a conseguir una salida, sin embargo, diferentes voces de sufrimiento sonaron fuerte en su cabeza, por si no fuera suficiente para la pobre chica, varios brazos de aspecto morbido apretaron con sus garras las piernas de ella, impidiendo que se siguiera moviendo, la cual la pone muy asqueada pero intenta de todas las formas librarse de estas.
Entre toda la fuerte presion que estaba sintiendo Mavis en estos momentos con rapidas hiperventilaciones, el elevador se detiene de golpe causando que se destruya por completo junto con ella adentro, destrozando todos sus huesos del cuerpo y estampando la cara contra el suelo.
-¡despierte señorita! ¡despierte! - el conductor del tren que se hospedaba la vampira le intenta despertar de forma desesperada al verla en un estado horrible: ella estaba convulsionando escurriendo sangre oscura de la boca.
En ese momento ella despierta sintiendo la afixia por completo, vomitando toda la sangre que tenia dentro de su boca, logrando asi poder conseguir mucho oxigeno aunque seguia vomitando.
Al terminar de hacerlo a los pocos segundos, se da cuenta que todo lo que habia ocurrido en el elevador solo era una terrible pesadilla, su cuerpo no paraba de temblar en ningun momento, lo cual era extraño ya que solo fue un mal sueño, ella se pregunta como eso podia matarla si nisiquiera era real, en ese caso lo era y demasiado, enseguida observo sus manos, dandose cuenta que no estaba cayendo su piel como en esa situacion, al contrario, estaban bien, incluso el hoyo situado en sus palmas estaban cerca de curarse por completo.
-oh gracias a dios... debemos ir al hospital enseguida. -recomendo el señor muy nervioso por ella.
Mavis al escucharlo se alarmo mucho, por lo que volteo a ver de inmediato.
-¡calma, no es para tanto! Me siento mejor, porfavor no se asuste. -intenta explicarselo de una forma comprensiva.
-¿calmarme? Estabas sangrando de forma horrible por la boca ¡¿a eso le llamas estar bien?! - grito muy confundido por lo que le ha dicho.
-entiendo que se sienta asi pero no debe preocuparse, mire soy una vampira. -al decirle eso le muestra un colmillo levantando un poco su labio. - ¿lo ve? No morire de ninguna forma a excepcion del sol o las estacas. -termina de explicar un poco avergonzada por lo que tuvo que presenciar el pobre hombre.
-¿e-estas segura? -pregunta el con un poco de duda, a la vez incredulo de que en verdad sea una vampira.
-digo la verdad, estoy bien.
-es que tienes un poco de.. -al decir eso le señala su rostro.
- ¿eh? -ella estaba confundida de lo que dijo, al tocarse la cara comprendio lo que le trataba de decir, avergonzada de eso procede a limpiarse toda la cara con el vestido destruido que agarro rapido del vagon. - ¡listo, como nueva! -dice con toda confianza, aunque siga teniendo vergüenza.
Ella en realidad solo se embarro mas la cara de sangre, lo cual no convence del todo al conductor del tren.
-mejor limpiatelo en el baño, por suerte hay uno cerca del pueblo donde estamos ahora. -recomendo el hombre.
- ¿pueblo? -al preguntarselo confundida, la vampira voltea al letrero detrás de ella, empezandolo a leer.
"Bienvenidos a Springwood.
Poblacion: 15,268.
Un lugar agradable para vivir."
Mavis se impresiona por la gran señal que estaba en frente de ella, aunque tenga muchas dudas respecto al lugar en general, esto por la experiencia vivida en el pueblo anterior como lo es "Derry".
-espero que te sientas comoda en este lindo pueblo, hay varios lugares donde tendrian un baño disponibles, solo preguntales y listo, espero que tenga una linda noche, nos vemos. -al terminar de darle indicaciones de manera amable sin quitarse los nervios de encima, el conductor intenta apresurar el paso hacia su camino.
- ¡oye espera! - le grita al verlo marcharse. - ¿ahí hay personas normales?
Esa pregunta deja en shock al hombre, quien la mira con una mueca de confusion total:
- ¿normales? ¿a que te refieres exactamente con "normales"?
-me refiero a que... no lo se, podrian haber adolescentes rebeldes en vehiculos queriendo matarte apretandote el cuello con una soga, arrastrandote por todo el camino y cuando pides que te ayuden la gente solo te vera sintiendo un profundo odio hacia ti ¿quizas? -pregunta Mavis con un poco de miedo, esperando una respuesta suya.
-bueno, si le soy sincero, en mis años viviendo en Springwood no hubo ningun problema relacionado con esas personas, creame que si acaso tuvieramos problemas asi la ley se encargaria de ellos enseguida, este pueblo adquirio bastante seguridad desde el incidente del 81. -explica el hombre, seguro de sus palabras, la cual no convence del todo a la vampira.
- ¿se me olvido mencionar que en ese pueblo no habia ningun niño? - pregunta sintiendose nerviosa.
- ¿de que habla? -el señor le llamo la atencion ese detalle, sin embargo, la chica sigue hablando.
-incluso habia visto desde la distancia una especie de payaso sosteniendo un globo de color rojo, en serio siento que ese lugar no es del todo seguro. -dijo ella sintiendo un fuerte escalofrio en todo su cuerpo.
el conductor comprende lo que trata de decirle, riendose un poco.
-oh señorita, eso es de un libro, no hay de que preocuparse ya que no existiria tales cosas en la vida real.
- ¿un libro?... -ella queda mas confusa de lo que ya estaba al escuchar esas palabras.
-bueno, como le decia y lo vuelvo a repetir: que pase buenas noches y espero que no le claven alguna estaca o cosas asi. -el procede a marcharse despues de decirselo amablemente. -ah y cuidado que algunas comidas les agregan ajo para un buen sabor, por suerte te libras de eso. -dijo en un tono burlon, lo cual causa que la vampira se enoje mucho.
- ¡al menos acompañeme a los baños! -propone la vampira aun enojada por el dicho comentario.
- ¡¿disculpe!? -pregunta shockeado el señor, viendola con el ceño fruncido. - ¡¿me vez con cara de niñera?! ¡¿acaso tienes 5 años?! -pregunta anodadado por lo que le esta pidiendo.
-¡oiga! por si no ha notado, los vampiros no ven su reflejo, por lo tanto no podre saber si de verdad me quite por completo la sangre que tengo embarrada y no quiero que se seque, ademas no conosco el pueblo, no conosco como se comportan los humanos ahí ¿y si odian a los vampiros o a los monstruos? -pregunta ella, pidiendole de todas las formas la peticion de su compañía.
-dios, si que viste muchas peliculas de terror ¿no es asi? -pregunta seriamente.
-perdoneme si le hablo un poco brusco, el punto es que... Si me acompaña por unos minutos le prometo que ya no lo molestare mas, me haria un gran favor, se lo pido de corazon. -Mavis le sigue rogando usando un tono de voz mas amable.
El conductor del tren no podia perder mas el tiempo, sin embargo, debia ser amable con ella y acompañarla aunque sea una peticion muy estupida según el, sus pensamientos le replican que podria perder su trabajo por esto, no obstante...
-bien, como sea. -dijo el en un tono serio. - pero que sea rapido ¿de acuerdo niña? -le pregunta manteniendo su tono, mirandola de reojo.
- d-de acuerdo señor. -dijo Mavis sonriendole un poco nerviosa.
- A los baños se ha dicho... -dijo el conductor un poco avergonzado, abriendo paso hacia el pueblo.
-¡se lo agradezco mucho! -dijo la vampira sintiendose aliviada ante eso, manteniendose a su lado en todo momento mientras lo seguia. -por cierto, me llamo Mavis Dracula.
- un gusto, mi nombre es Frederick... Espera un momento, ¿tu apellido es Dracula? -pregunta un poco confuso.
-asi es, eso es debido a que soy su hija. -se lo menciona con total confianza.
- ¿eres hija del famoso Conde Dracula? -pregunto Frederick, mostrando un poco de sorpresa.
-si. -afirmo de manera calmada.
- ¡valgame dios! -dijo el con un poco de sarcasmo, estaba claro que sigue sin creerle.
Los dos entraron al pueblo de Springwood, para el alivio de Mavis, el ambiente era mas tranquilo e incluso habian algunas familias pasando el rato ya sea en el parque, en alguno de los multiples restaurantes que habian, otras personas prefieren ir a ver algo en el cine local, contemplar las estrellas, sin duda todo estaba mas vivo a comparacion de "Derry".
A ella le daba mucha felicidad ver como los niños jugaban libremente, en como los adolescentes le compran regalos a su pareja o juegan a la sala de arcades, tambien se emociono al ver las diferentes tiendas de ropa que se encontraban y no solo eso ya que se encontraba un mini super de 24 horas, una tienda de cosmeticos, varias farmacias y hospitales, hasta se encontraban un preescolar, una primaria y preparatoria en un mismo sitio.
Algunas personas que pasaban a lado de ellos saludaban a Frederick con una sonrisa en el rostro, el les devolvia el saludo, cosa que sorprendia un poco a la vampira debido a que lo conocen la mayoria.
Al llegar a un restaurante que por suerte de ellos no habia tantas personas debido al horario nocturno, pudieron pedir usar el baño, la camadera les dio el permiso y sin perder mas el tiempo entraron al baño de mujeres.
Frederick no estaba muy conforme con estar aquí, por otro lado, Mavis fue al lavabo y comenzo a lavarse la cara.
-acompañarte hacia los baños era aceptable, pero ¿de verdad debo quedarme literal dentro de esta? Sabes que es para mujeres ¿verdad? -pregunta seriamente, queriendo salir del lugar y esperar afuera.
- ¡y te lo permito con gusto! -responde la vampira felizmente.
- ¿tu permitirme a mi quedarme en un espacio intimo y femenino? Moralmente no es correcto que un hombre este en un sitio para mujeres. -menciona el señor.
-eso no importa, te cubro y listo, ademas, ¿Por qué no? -lo observa por medio del espejo sonriendole, aunque el no puede ver su reflejo. -escondete en uno de los retretes y problema arreglado.
-dios mio... -reprocha un poco enojado, metiendose en uno de esos retretes para cerrar la puerta con seguro.
-oye te lo agradezco de nuevo, se ve muy bonito el pueblo con el cielo estrellado y todo eso. -menciona la vampira sonriendo mientras seguia con su lavado de cara.
-por supuesto, eso si me debes una o dos. -dijo el con mucha seriedad.
-esta bien, es lo justo. -respondio ella rascandose la nuca de la vergüenza.
-por cierto, ¿que hace una vampira como tu en estos lugares? ¿No deberias estar en Transilvania o en Rumania? -pregunta Frederick con curiosidad.
-solo fueron por algunos problemas que tuve. -responde la vampira mirando un poco su brazo vendado. -queria investigar algo relacionado a lo antes mencionado pero termine lejos de casa.
-es una pena, tu padre debe estar preocupado por ti. -menciono el señor, entiendo su problema.
-yo no pensaria eso... -dice Mavis sintiendose un poco triste por los recuerdos del dia que perdio el control de si misma, de repente Frederick le interrumpe de manera brusca.
- ¡esos son puras patrañas! La familia es lo mas importante que existe en el mundo, si no tuviste la culpa o fue un simple mal entendido el problema que tuviste entonces tu padre lo entendera, tal ves te regañe por eso o tal ves te llame la atencion pero nunca te odiara ni te despreciara, los padres siempre se preocuparan por ti porque te aman, ellos quieren lo mejor para sus hijos, recuerde eso muy bien señorita. -se lo dice con seriedad pero dandole a entender el mensaje.
En un momento de silencio, Mavis reflexiona un poco sobre eso, aunque sienta un fuerte ardor en el brazo y la pierna e incluso liquido rosa escurra un sus fosas nasales ella respira profundo y se sigue lavando la cara, hay algo extraño en ella, tal ves sean sus recuerdos o la ansiedad que siente por ese tragico dia.
De manera inesperada, una chica en vestuario elegante con aires de modelo entra al baño para maquillarse.
-no puede ser, este lugar es un basurero, deberian limpiar mas seguido esta porqueria. -dijo la mujer con un tono de voz insoportable, caminando hacia el retrete donde estaba escondido Frederick.
Al intentar abrirlo, el señor se puso nervioso, sin mas obcion tuvo que decir algo para que no entre por ningun motivo.
- ¡esta ocupado! -dijo el, fingiendo el tono de su voz a una mas femenina y dando una pequeña risa en su lugar, aunque le saliera horrible.
Mavis cubre su cara de la vergüenza, siendo consiente de que ese plan fue muy tonto, no queria que lo descubrieran pero penso que debio hecharle mas ganas a esa actuacion.
-como sea amiga. -dijo la mujer de forma irritable para despues caminar al lavabo, comenzando a maquillarse frente al espejo.
Los minutos eran incomodos para la vampira, no podia continuar con lo que tenia que hacer debido a la quien estaba a su lado en esos momentos, se echaba cantidades enormes de perfume y ensima hablaba mucho por telefono, la perdonaria si tan solo no hablara ni riera de una forma chillante.
En eso, la mujer observa a la vampira con asco, analizaba su ropa y en su cara y concluyo ella que se ve horrible.
-disculpa niña, la moda emo ya paso, mejor consiguete una ropa mas comoda, aunque te quede bien ya que se nota que vienes de la calle trabajando como prostituta. -se lo dice en tono burlon, soltando una pequeña carcajada.
Frederick se enoja por lo que le ha dicho, estaba escuchando todo desde la puerta y hubiera hecho algo pero lo descubririan en un instante, por otro lado, Mavis se ofende un poco por ese comentario, centrando su mirada hacia ella.
En eso le dio una idea brillante para quitarsela de encima.
- ¿me podria decir si tengo un poco de sangre en los dientes? No le quito nada de su tiempo se lo prometo. -le pide un favor de forma amable.
- ¿que es lo que dices? -pregunta con desagrado hacia ella.
-mire, posiblemente lo esten pero porfavor compruebelo por usted misma. - al instante levanto su labio, mostrando sus afilados colmillos que, en efecto, aun estaban manchados de sangre negra.
-¿eh?... -pregunta la mujer, sintiendose muy nerviosa al ver la sangre en sus colmillos, no tenia palabras para expresar lo aterrada que estaba en esos momentos.
Tal vez porque ya casi era Halloween, tal vez porque le pico la curiosidad en esos momentos; movio un poco su cabeza hacia el espejo situado frente a la vampira, para su mala suerte descubre que no tiene reflejo, aumentando mucho el terror que sentia.
-entonces... ¿tengo razon de que aun tengo un poco de sangre? -pregunta amablemente, rosando sus colmillos con su lengua. -podria limpiarmelos usando un cepillo pero no tengo idea. -se lo dice sonriendo.
La mujer retrocede temblando, esta claro que la paralizo del miedo, lo unico que hizo ante Mavis es guardar sus cosas lo mas rapido que puede.
- eres extraña ¡alejate de mi! -al decirselo tartamudeando procedio a marcharse rapido del lugar.
Frederick sale del espacio cerrado y se acerca a mavis de forma seria, ella lo observa sorneidnole de manera nerviosa.
- ¿me pase? -pregunta ella con un poco de pena.
-digamos que un poco, ten mucho cuidado en ese detalle la proxima vez, tuviste suerte con que no te vieran mas personas. -se lo dice asustado de lo que acaba de hacer.
-perdoname, era lo unico que se me ocurrio.
-descuida Mavis, al menos fue gracioso la forma de como se lo dijiste.
-eres muy amable, muchas gracias -dijo ella dandole una calida sonrisa.
Despues de secarse la cara decidieron ya salir del restaurante de donde se encontraban, el señor mira su reloj y se alarma mucho: se le comenzaba a hacerse tarde para su jornada de trabajo, no podia quedarse mas tiempo en el pueblo por lo que mas desearia ya que es su hogar.
-oye me tengo que ir, de verdad fue agradable conocerte, espero que puedas encontrar lo que estas investigando. -se despide de ella con amabilidad pero no quita el hecho de que esta apurado.
-lo entiendo, gracias por ayudarm- un fuerte ardor interrumpe lo que debia decir, cosa que alarma mucho a Frederick ya que observa como se retuerse un poco debido al dicho ardor.
- ¿que esta ocurriendo señorita? -pregunta sintiendose muy preocupado.
-n-no es nada... solo... -intenta explicarle su problema pero el dolor era insoportable, tuviendose que apretar su brazo con fuerza. -perdoneme por ver esto, le juro que el dolor se ira enseguida... -se lo dice mirandolo a los ojos, tenia una cara de agonia.
El señor se sorprendio mucho por ver las pupilas de la vampira, ese brillo rosado lo dejo un poco paralizado pero ahora entendia todo lo que le pasaba, tenia la necesidad de ayudarla y se le ocurrio una idea:
-oh no... escuche Mavis, tal ves conosca a alguien que pueda ayudar. -al decirle eso, saco una pluma de su bolsillo y rapidamente escribio algo en un papel que tenia de repuesto para sus anotaciones del dia.
Mavis se limita a observarlo, aguantando la sensacion de corromperse de nuevo, intento calmarse de todas las maneras para no caer en la misma desgracia que mato al ciervo.
-ten. -Frederick le da a la vampira una nota que contiene una direccion concreta. -debes ir en esta direccion exactamente, lamento no poder ayudarte, sin embargo, ella te ayudara con el problema que tienes.
-te lo agradezco... de verdad. -se lo dice mientras veia la direccion al detalle. -pero.. ¿Qué pasara con los favores que te debo?
-descuide, vendre a buscarla mas tarde, espero que te encuentres mejor. -al decirle eso, se marcha a su tren para abordar las provisiones y enviarlos al otro pueblo lejano.
A pesar de que se largo apurado sin contar nada mas a la vampira, ella lo vio como una posible solucion, e independientemente que este sola en esto, pronto podria averiguar que es lo que le ocurre, es hora de que ella vaya a la direccion marcada antes de que ocurra otra masacre.
No debe perder el tiempo en ningun momento y ella lo sabe.
Una mujer esta hablando por telefono ahora mismo, se notaba presionada y angustiada debido al duro trabajo que tenia, siempre haciendo horas extras, aunque la paga es buena, no quita el hecho de que teme dejar mucho tiempo a su pequeña hija sola durante esos largos lapsos de tiempo.
-pero jefe, no podria dejarla sola por tanto tiempo, no tengo a alguien para que la cuide mientras trabajo y mi esposo esta fuera del pueblo desde meses. -dijo ella por el telefono, al parecer conversaba con su jefe, quien le aumentarian el horario laboral en el hospital.
Despues de unos minutos, ella suspiro ya cansada de esto.
-entiendo señor, que pase una linda noche... -al decirselo intentando ser comprensiva colgo el telefono para despues cubrirse la cara con la mano.
Entre la estrés que se encontraba ahora mismo, una pequeña niña corria hacia su madre, estaba emocionaba por algo en particular, como si fuera a pedir permiso para algo.
-mami ¿podria salir a jugar con mis amigos? -pregunta ella con mucha amabilidad.
- ¿estas segura amor? Estas horas pueden ser peligrosas. -dijo la mujer sintiendo inseguridad por las altas horas de la noche.
-porfavor mami, no nos tardaremos para nada e incluso estaremos en grupo ya que somos cuatro niños, incluyendome a mi. -en eso la pequeña le hace ojitos tiernos. - ¿podria? ¿porfavor?
Ella no podia resistirse a la mirada de su hija, por mas que intentaba no cabia duda que era muy tierna, finalmente no tuvo obcion.
-esta bien, puedes ir con tus amigos, pero solo sera en una hora ¿de acuerdo? -ordena la mujer un poco seria, la cual su hija entendia a la perfeccion.
- ¡de acuerdo! -responde emocionada, procediendo a recoger su sudadera morada y abrir la puerta de su casa.
Justo al hacerlo, sus amigos ya estaban en frente suyo, quienes la saludaban.
-¿te dejo salir tu mama? -pregunta un poco ansioso.
- ¡sipi! -responde alegremente.
-bueno, es hora de irnos al parque, ahí venden unas ricas palomitas y no quiero perderme esa oportunidad. -propone el otro niño, lo cual los demas coinciden.
- ¡que rico! -dijo la pequeña, saboreando esas ricas palomitas de mantequilla.
Los niños apresuraron un poco el paso hacia ese lugar, por otro lado, la niña se despide de su madre para irse con ellos.
- ¡que te vaya bien Nina! ¡recuerda no hablar con ningun extraño! -le grita la madre, quien la ve marcharse con una calida sonrisa en el rostro.
Los cinco niños corrian rapido hacia el parque del pueblo, no querian perderse en ningun momento las palomitas gratis.
- oigan, ¿y si jugamos a las traes despues de las palomitas? -propone uno de ellos.
-mejor jugamos a las escondidas, es mas divertido ¿tengo razon? -pregunta el infante con aires de presumido, lo cual le hace reir a Nina.
-tal ves lo tengas bobito, pero yo quiero jugar al futbol. -propone ella con total confianza, la cual todos se sorprenden.
-no es mala idea, lo consideraremos. -dijo en tono de broma.
Ellos se divertian mucho, por otro lado del parque, Mavis intentaba caminar con todo el esfuerzo que podia, incluso tomaba varias respiraciones profundas para relajar su mente que se estaba estresando mucho, el ardor aumentaba mucho al igual que sus recuerdos, era una tortura.
Tanto los niños como la vampira iban al mismo camino, de manera inesperada para todos, Nina choco fuertemente con Mavis, cayendo en el proceso junto a la nota que le dio Frederick y la blusa destruida.
Los amigos de la niña estaban asustados por lo que acaba de ocurrir, por su parte, la vampira le ardia mas la pierna ya que desde ahí fue el impacto, sin embargo, al ver a la pequeña en el suelo se preocupo mucho por ella, ayudandola a levantarse.
-disculpame querida, ¿estas bien? ¿te hiciste daño? -pregunta sintiendo un poco de ansiedad por la situacion.
-estoy bien, perdoneme a mi señora, debi ver en donde estaba corriendo. -se disculpo Nina en su lugar, levantandose y mirandola a los ojos, sorprendiendose demasiado.
- calma pequeña, lo bueno es que no te paso nada grave. -intento decirselo con amabilidad, sin embargo, el ardor seguia presente. -disculpame debo irme rapido.
Al intentar marcharse, se percata de que no tiene la nota y su blusa, alarmandose mucho.
-no puede ser... ¡no es posible que en estos momentos se me haya perdido! -grito Mavis, sintiendo mucha presion.
- ¿se refiere a eso? -dijo uno de los niños, mostrandole la blusa que tenia en sus manos.
-oh, muchas gracias niño... pero falta la nota tambien. -se lo dijo aun presionada pero agarrando de todos modos su blusa.
En eso siente un fuerte apreton en todo su estomago, cosa que la sorprende mucho al ver de quien se trata: Nina estaba abrazandola muy fuerte sin soltarla para nada.
- ¡eres Mavis Dracula! ¡no puedo creer que seas real! -grita con muchisima emocion, no queria soltarla para nada.
- ¿Qué?... -dijo Mavis, mirandola con mucha confusion.
-miren chicos ¡de verdad es ella! -se lo dijo a sus amigos siguiendo con su emocion hacia la vampira.
Ellos la comienzan a ver por la curiosidad, desde su cabello hasta sus pies.
- creo que Nina tiene razon ¡en realidad es ella! -grito su otra amiga con mucha felicidad.
-bueno, se parece mucho pero podria ser solo coincidencia. -contradice uno de sus amigos, tocando un poco sus piernas.
-no lo creo amigo, tiene las mismas medias negro y rojos, incluso tiene mismos tenis. -dijo otro de los niños, estando de acuerdo con su amiga.
- vamos chicos, incluso tiene el mismo estilo de peinado. -dijo la niña señalando rapidamente la cabeza de Mavis. - ¡¿acaso no es hermoso?! -les pregunto ella intentando contener lo contenta que estaba en esos momentos.
-estoy de acuerdo con las dos chicas, ademas, su blusa es el mismo vestuario que uso tal cual en la pelicula. -dijo uno de ellos, señalando la blusa que tiene ella apoyada en su hombro.
Todos los comentarios de los infantes estaban confundiendo cada vez mas a Mavis, quien no sabia a lo que se referian con "pelicula", se quedaria a buscar respuestas pero no se sentia para nada bien, debia ir a la direccion marcada en la nota, la cual tuvo que decirselo a los niños.
-disculpenme pero no tengo tiempo para esto. -al decirles eso coloca rapidamente a Nina en el suelo. -necesito si o si ir a la direccion que me han indicado y si no voy esto podria empeorar ¿lo entienden verdad? Se los ruego... debo ir a- uno de los nIños la interrumpe.
- ¿quieres ir a la calle Elm, #1428? Oye, ahí es donde vive Nina. -dijo el sorprendido.
- ¡si! Nosotros te ayudaremos a llegar ahí, puedes contar conmigo y mis amigos. -dijo Nina con mucha determinacion.
-perfecto, perfecto... pero porfavor ya- ella interrumpe a la vampira de nuevo.
-me llamo Nina por cierto, mis amigos se llaman Jeffrey, Susan, David y Billy. -al presentarselos, todos la saludan felices.
- ¡es un placer! -dijo Susan.
- ¡encantado! - dijo Billy.
Antes de que los dos restantes terminaran de presentarse, Mavis tuvo que interrumpirlos ahora:
-es genial ¿ok? Muy agradable conocerlos... pero p-porfavor... yo...
De repente comenzo a vomitar mucho liquido rosa, los niños se asustaron por eso, alejandose un poco de ella asqueados.
El detalle que les aterraba mas son las pupilas de la vampira, que tenian un fuerte brillo color rosa, esto en conjunto a las venas rosas que se formaban poco a poco alrededor de estas.
- ¡no, no, no! Perdoname Mavis... ¡debemos llevarla a mi casa, rapido! -ordena Nina muy nerviosa de la situacion.
Los niños le obedecen y entre todos se llevan a Mavis a la casa de ella, las pocas personas que alcanzaron a presenciar todo estaban alarmadas, sin embargo, no hicieron nada por alguna razon extraña, tal ves estaban asustados.
Despues de unos minutos donde la vampira intentaba resistir para no corromperse, llegaron por fin a la calle donde se encontraba la casa.
- ¡mama! ¡Necesito ayuda! -grito con fuerza Nina.
La mujer abre rapido la puerta al llamado de su hija, sorprendiendose por lo que estaba viendo en estos momentos.
-¡Nina! ¡¿Qué esta sucediendo?! -pregunta desesperada su madre.
- ¡ella comenzo a vomitar algo rosa señora! -menciono Jeffrey muy asustado.
Mavis volteo a mirar a la mujer con mucho esfuerzo, mostrandole asi que tiene las pupilas rosadas, asustandola mucho.
- ¡esperame un momento! -la mujer se fue rapido por algo.
Los fuertes suspiros que hacia la vampira no se hacian esperar, incluso comenzaba a escurrir liquido rosa de la boca y fosas nasales, ese detalle aterro mucho a todos.
- ¡alejense de ella! - al decir eso, le inyecta mucha anestecia.
Sus efectos son inmediatos en Mavis, quien se marea mucho, intenta caminar pero finalmente cae al suelo tan rapido como la inyectaron.
Antes de quedar en un profundo sueño, alcanzo a escuchar varias voces:
"¡Nina, metete a la casa ya mismo!"
"todos vayanse a sus casas porfavor"
"me dio miedo..."
'dulces... sueños..."..
Eso ultimo no reconocio de quien era, era una voz grave y tetrica, lamentablemente no podia pensarlo del todo debido a las grandes cantidades de anestecia, lo bueno de todo esto es que su corrupcion ya no avanzo, parece que todo por fin se ha tranquilzado...
¿o tal vez no?...
