XII. ACOGIDAS

"!tu no estas autorizada a besar!"

"no puedo estar contigo porque ¡tu eres un monstruo y odio a los monstruos!"

"¿pero si puedes vivir con esto? ¿engañándome, mintiéndome? ¡¿teniendome aquí por siempre, sabiendo que mi sueño era irme?!"

¿dirigir el hotel? ¿una inexperta como tu? Es un buen chiste."

"el conde Dracula se sentía decaído al momento que llego aquí, se culpaba de lo que habías hecho, de hecho, estaba devastado, si fuera por mí, diría que está decepcionado de ti ahora mismo."

"no es correcto que la hija del gran conde Drácula se comporte de esa manera."

"tienes razón, los humanos nos odian"

"si no te comportas como una verdadera vampira nunca tendrás ninguna posibilidad de nada, es mejor que no decepciones a la familia Drácula"

"tu nunca llegaras a ser importante si no te esfuerzas lo suficiente, aprende a ser como tu primo Klaus"

Todos esos recuerdos se reproducen sin cesar dentro de la mente de Mavis, bastos recuerdos que no pudo evitarlos a toda costa, la torturaban en estos eternos minutos donde seguía anestesiada.

Por alguna razón se sentía atrapada dentro de una caja llena de agua, ahogándose sin posibilidades de moverse al estar paralizada.

En medio de su forcejeo para salir de ese tormento, despierta alarmada en una camilla de hospital.

- ¡maldita sea! -grita ella, empezando a toser.

Al terminar de expulsar el agua dentro de sus pulmones comenzó a observar a su alrededor: todo era de un aspecto verdoso y solo llegaba poca luz del día hacia este lugar, ni hablar del olor a concluyendo que esta en lo profundo de las cloacas.

-no puede ser... ¡esto significa que!.. -dijo muy asustada para después mirarse el resto del cuerpo, quien estaba acostada con una manta.

De inmediato forcejeo con todas sus fuerzas para liberarse, dándose cuenta que esta muy amarrada tanto de las manos como de los tobillos, debido a la fuerza de la atadura es imposible que ella logre escapar, detalle que le comienza a poner ansiosa.

-esto debe ser una broma. -ella intenta transformarse en cualquier cosa para librarse más fácil, causando que comience a glitchear de forma horrible.

Entre gritos decidió ya no hacer nada, suspirando del cansancio y del dolor que sintió después de ese máximo esfuerzo, debido a todo lo que ha hecho, el liquido rosa volvió a estar presente, escurriendo por su nariz.

Creyendo que esto no podría empeorar, varios enfermeros entraron rápido a la sala donde estaba la vampira, quien los miraba con mucha confusión.

-¿Q-quiénes son ustedes? -preguntó Mavis, no se sentia muy comoda en estos momentos ya que solo la observaban sin una pizca de sonido.

Todos se preparaban para una posible operación, le colocaron a la vampira un respirador de oxígeno, teniendo que usar la fuerza bruta para lograr colocarlo en su boca sin problemas.

-¡la paciente esta lista! -dijo uno de los enfermeros.

-¿nombre? -preguntó la enfermera a cargo de esto.

-Mavis Dracula. -respondió un enfermero.

-sus pulsos cardiacos están subiendo a altos niveles, ¡debemos hacerle una autopsia de inmediato! – dijo uno de ellos, lo cual la enfermera asciende.

-debemos actuar rápido entonces.. -al decir eso, saca una mini sierra circular, activandolo frente a ella.

Los ojos de la vampira se abrieron como platos al ver lo que estaban a punto de hacerle en esos momentos, gritaba con fuerza para evitar que le corten todo el estómago, de igual forma trata de liberarse de las ataduras de manera desesperada sin lograr algún éxito.

Ya totalmente estresada, se sentia acorralada y no sabia que hacer, de nuevo estaba en una pesadilla sin posiblidades de despertar, o eso es lo que creeria en esos momentos.

-no te preocupes nena, vengo a rescatarte. -una voz muy conocida sorprende a Mavis.

Al voltear para verlo, se da cuenta que se trata de Jonathan Loughran, eso podria alegrar a cualquiera, sin embargo, la vampira se encontraba muy confundida en estos momentos ya que se preguntaba qué hacía ahí.

-descuida, todo estará bien cariño... -susurró él, preocupado por su bienestar.

Inesperadamente para la chica, el de cabello café la agarro fuerte de la mejilla, apretando el respirador para después arrancárselo a la fuerza. Esta claro que la acción preocupa mucho a la vampira.

- ¡¿q-que haces?! -pregunta ella con dificultad ya que esta agarrando sus mejillas de tal forma que siente varias pequeñas cuchillas incrustandose en estas, causando que escurriera un poco de sangre.

-te dije que te voy a ayudar ¿acaso.. no confias en mi? -al decir eso, su voz se torna a uno mas grave y ronca en conjunto a sus pupilas que se vuelven de un amarillo profundo.

Al darse cuenta del cambio, ella intentó forcejear las manos para liberarse de nuevo de las ataduras, esta vez hizo otra técnica aunque esta es más dolorosa: jaló tan fuerte su mano que pudo entrar por el orificio de el cinturon que la ataba, eso le costaba mucho los huesos y la piel ya que estos se torcian por el tamaño que debe adaptarse, en cuanto a su piel, cada vez que la jalaba esta se raspaba debido a la calidad de los cinturones que ya estaban un poco deplorables, todo eso le causa varios cortes severos en su mano.

Sintiendo mucho dolor, logra finalmente liberarse, por lo menos de una mano, sin pensarlo dos veces le agarra la cara a Jonathan, quitándole el cubrebocas que llevaba puesto.

Su apariencia alarmó mucho a Mavis, ya que el tenia una cara de aspecto pálido, sus cuencas estaban vacías y su boca solo formaba una expresión de tristeza. Ella no pudo entender cómo pudo cambiar su expresión en un abrir y cerrar de ojos, estaba paralizada por eso.

Esa cosa que ya no se veía como el novio que conocía se acercó de forma rápida, quedando frente a frente.

Por si no fuera suficiente con tenerla a su merced con solo apretar las mejillas, con su otra mano le sujeto el otro extremo de la cara, ella intento hacer algo para apartarlo de encima, lamentablemente el era mas fuerte que ella por alguna extraña razón que no comprende, la cual la pone en una situación estresante.

Lo único que se limitó esa cosa es susurrarle al oído con un tono de voz seco, manteniéndose en lo grave:

-veamos si de verdad cumples las expectativas, perra.

Esa cosa la miro con deseo, besándola con mucha pasión, hay un problema y es que se sentía muy asqueroso debido a que Mavis sentía como varios insectos de todo tipo se intercalaban en su boca, pasando por su garganta incluso.

La estrés y la ansiedad se apoderaba de ella en su totalidad, lo golpeaba con todas sus fuerzas para que se alejara pero era imposible, de alguna manera se sentia debil, por otra parte, esa cosa seguia besandola, ahora sintiendo como los insectos pasaban por debajo de su piel, terminando con salir por medio de sus cuencas como si lágrimas se trataran.

La cosa que imita la apariencia de Jonathan levantó su mano derecha, lo único que alcanzo a apreciar debido a que tiene la visión borrosa eran una especie de uñas gigantes que rápidamente sintió como le hacía una fuerte herida en el estómago, cortandole gran parte del estómago.

Lo único que se limitó a hacer era escupir sangre debido al impacto de esas cosas filosas dentro de su estómago...

El impacto de esas cosas filosas parecidas a uñas la despertó de forma repentina y alarmante, escupiendo un poco de sangre en la cama donde se encontraba ahora.

Un dolor punzante proveniente de su estómago se hizo presente, abrazándose a sí misma para esconder ese sentimiento horrible, era tan insoportable que no evitó hacer gemidos del fuerte dolor que estaba sintiendo ahora.

En eso escucha pasos provenientes de las escaleras junto a una voz que muestra mucha preocupación:

- ¡¿todo esta bien allá arriba?!

-¡s-si! ¡Todo esta bien! Solo me cai de la... cama... -al darse cuenta que era la voz de la mujer que vio en la entrada de la casa correcta según la direccion de la nota, tuvo que mentirle para que ya no se preocupen mas por ella, ocultandole la sospechosa mancha de sangre que tenia en la camisa.

- maldita sea... -susurró Mavis, yendo rápido al baño que, para su suerte, estaba a lado de la habitación de donde estaba.

Al entrar, cerró la puerta con seguro y se sentó en el retrete, el dolor si que era insoportable, sin duda alguna. Se subió la camisa dejando al descubierto su estómago, que tenía un largo corte de cuatro cuchillas que cubría toda la zona, al verse en ese estado se quedó en shock; era un sueño solamente, no entendía porque la pudo herir de manera fácil o porque permanece la herida al despertar.

No sabía qué hacer ante la situación, en ese momento, ella se acordó de que está en la casa de esa mujer y su hija llamada Nina, de ningún modo deben enterarse de esto, no quería que se preocupan más por ella, sería una molestia si la tratan de nuevo, esto debido a que la ayudaron en detener la corrupción que tenía en el cuerpo el dia de ayer.

De todos modos, su habilidad de regeneración jamás le falla, confía mucho en que esos cortes desaparecerán al pasar de los días.

Creyendo que ya no podía pasar algo malo, sintió algo escurridizo en la garganta, cosa que le da comezón pero a su vez se alarma de nuevo, antes de poder pensar que era lo que le ocurría ahora, esa cosa que estaba en su garganta sale por medio de su boca, resultando que era un ciempiés negro.

A punto de ahogarse, la vampira lo agarro fuerte y lo sacó en su totalidad, lanzándolo con fuerza al lavabo, terminando por toser mucho, sintiendo un fuerte ardor en su boca.

Mavis observó con asco el insecto, quien recorría todo el espejo del baño como si no tuviera problema alguno, sin pensarlo dos veces lo lanzó al suelo con telequinesis para después pisarlo fuerte.

Lamentablemente para ella, esto no le salió muy bien, debido a que ahora su media derecha esta totalmente manchada de los restos del cienpies, lo cual la asquea demasiado y al mismo tiempo se estresa un poco.

- ¡esto no puede ser! -grita entre dientes mientras un poco los puños, acabando por golpear un poco la pared, creando una pequeña grieta en esta.

- ¿Qué no puede ser? – de la nada, pregunta la pequeña niña, curiosa por verla en el baño.

Mavis la ve con un poco de miedo de que descubran el insecto o las cortadas en su estómago, por lo cual le sonrió con nervios mientras apoyaba su hombro en la pared donde hizo el golpe.

- ¡no es nada! Es solo que no encuentro la pasta de dientes. -miente ante ella mientras seguía con la sonrisa.

Eso confunde a Nina, de tal modo que analizó la situación, encontrándose con el insecto muerto, su media ya manchada y la grieta que causó en la pared, causándole mucha impresión.

- eso es increíble. -le dice con emoción, dando pequeños saltitos.

La vampira, al darse cuenta de que ya descubrió lo que causó, se puso más nerviosa de lo que ya estaba.

-porfavor Nina, no le cuentes a tu madre sobre esto, yo misma lo arreglare. -le rogó ella a la pequeña sintiéndose un poco ansiosa.

- ¡oh por dios te acuerdas de mi nombre! -grita ella emocionada, sin embargo, da un leve suspiro para calmarse, mirándola fingiendo seriedad. -descuida, tu secreto esta a salvo conmigo. – se lo dice a la vampira, mostrando el pulgar levantado.

Lo que ha dicho hizo que se sintiera aliviada, saliendo del baño mientras se quitaba las medias.

-te lo agradezco. – dice Mavis dándole una cálida sonrisa.

Justo en ese momento llega la madre de la pequeña, confundida por todo lo que escucho hace rato.

- ¡hola mami! -la saludo al verla subirse por las escaleras.

-hola mi amor, ¿ya estas lista? -pregunta eso al verla ya vestida con su uniforme para la escuela.

-sipi, tengo mi mochila y todo. -dijo Nina, sonriendole a la mujer, mostrándole su mochila rosa.

-bueno, ve a la mesa que el desayuno ya esta listo. – ordena la mujer dándole una cálida sonrisa hacia su hija, la cual acepta feliz.

- ¡yupi! -grita ella, corriendo rápido hacia las escaleras, bajando a la sala.

Mavis sonríe al ver esto, le parecía adorable la situación, en cambio, la madre miró a la vampira con una ceja levantada.

-así que, ¿te caíste de la cama? -le cuestiona seriamente.

-si, me dolio mucho. -dijo ella un poco nerviosa por la actitud de la madre.

-escucha, no entiendo lo que paso ayer pero lo que si era preocupante es que casi te corrompes por completo en frente de mi hija y de sus amigos, ni hablar de las otras personas que presenciaron todo. -se lo dijo manteniendo la seriedad.

- ¿a qué te refieres con "corrompes" ? -pregunta confundida por lo que ha dicho.

-si, de alguna manera tuviste contacto con el cristal rosa, causando que tu cuerpo experimente "cambios" por así decirlo, ahora comprendo que ese artefacto afecta también el cuerpo desde dentro. -se lo explico, aunque no se quita de la cabeza esa sustancia rosa que vio ayer cuando se corrompía la vampira.

- ¿cristal rosa? Enserio ¡¿de que estas hablando?! -pregunto, estando más confundida por toda la información que le decía.

-perdon, mi esposo sabe mejor de este tema, lamentablemente salió hace unos días y no creo que vuelva temprano. -se lo dijo la mujer. -no debi confundirte tanto sobre esto.

-descuida, esa era la misma razón por la que me escapé de casa. -confesó Mavis un poco avergonzada.

- ¿enserio hiciste eso? A todo esto... ¿de verdad eres Mavis Dracula? -pregunta con curiosidad, revisandola por completo.

- espera un poco, esto ya es extraño, ¿cómo es que la niña sabe mi nombre? ¿o como saben sus amigos en cómo me vestía antes? - pregunta la vampira sintiéndose muy nerviosa.

La mujer no sabía cómo responder, igualmente estaba impactada de que de verdad sea ella.

- ¿entonces ya saben que soy una vampira? ¿conocen a mi padre? ... ¿acaso soy una celebridad o algo por el estilo? -ella comienza a cuestionar a la madre de Nina sintiendo mucha curiosidad por saber las respuestas.

-digamos que es un poco de todo... más o menos. -le respondió la mujer con un poco de nervios, no sabia como decirle la verdad detrás de todo esto. -escucha Mavis, hice de desayunar y tal ves tengas hambre después de todo lo que tuviste que pasar. -se lo dice sonriéndole un poco, dejando de lado el tema anterior a la conversación.

-de hecho, me moría de hambre... pero no quisiera ser una molestia. -dijo Mavis, sintiéndose nerviosa por la propuesta que le dio.

-tranquila, mi casa es tu casa, puedes quedarte el tiempo que quieras. -dijo amablemente. -no eres una molestia.

Esas últimas palabras la dejaron atónita.

-¿d-de verdad no me consideras una molestia en tu casa? -preguntó ella, manteniéndose impactada.

- ¡por supuesto! -respondió feliz. – ¿Por qué preguntarías algo así?

-n-no es nada... -niega rotundamente dar explicaciones por alguna extraña razón.

-perdon si no me presente, me llamo Katherine. -se presentó de manera amable.

-mucho gusto... -dijo Mavis, siguiendo atónita por el comentario anterior.

-bien, tomate el tiempo que quieras, cuando estés lista puedes bajar a comer. -explicó la mujer. -te veo abajo "vampira". -al decirle eso en forma de broma, fue a la sala de estar bajando las escaleras.

-claro, gracias. -agradeció sonriéndole.

En esos largos segundos donde reflexionaba acerca de lo que le ha dicho, observo toda la casa, incluido la habitación donde se había quedado para pasar la noche después de esa situación que paso ayer.

Por primera vez se sentiría satisfecha y en calma gracias a personas amables como Frederick, o Katherine, incluso Nina, que por alguna razón que no comprende la admira mucho.

Al voltear a ver su camisa que ahora estaba manchada, decidió lavar esa sangre que por suerte no era tanta, usando el lavabo en conjunto con una barra de jabón que se encontraba ahí.

Pasando los minutos, ella se dirige hacia la sala de estar, donde se encontraban la madre y la hija ya comiendo.

-hola mavis, siéntate a mi lado, te aparte una silla. -dijo Nina al momento de verla acercarse, dejando espacio para que se siente.

-eres muy amable, gracias. -dijo Mavis mientras se sentaba a lado de la niña, provocando más emoción.

La mujer solo se limito a reir un poco por el fanatismo que tenia la pequeña.

La vampira miro su plato de sopa, lo cual tenia un aspecto delicioso y lo mejor es que era de fideos, ella estaba confundida por esa apariencia extraña ya que jamas ha probado algo asi.

Con dudas, agarro la cuchara y tomó un pequeño sorbo para probarlo, llevándose la sorpresa de que esta muy bueno.

- ¡santa rabia, esto es delicioso! -justo al decir eso, empieza a tomarse todo el tazón como si fuera una bebida.

- ¡dijo la frase, acaba de decirlo mama, mira! – grito Nina muy emocionada, señalando a la vampira.

-Nina, es de mala educación señalar a la gente. -le recordó a su hija mirándola un poco seria, lo cual entendió la pequeña.

-lo lamento mami. -se disculpó ella, rascándose la nuca mientras sonreía.

-cuidado Mavis, te podrías ahogar. -recomendó la mujer un poco nerviosa al ver como se lo acababa rápidamente, ella hace caso al instante, mirándola aun con la boca llena.

-perdon, es que esto es lo mas rico que he probado en mi vida. -dijo ella justo después de pasarse lo que tenía en la boca. - ¿Cómo se le llama a esto?

-es sopa de fideos.

-es una delicia total... -dijo mientras seguía bebiendo la el caldo de la sopa.

- ¿no habías probado esto antes? -preguntó Katherine sorprendida.

-si he comido sopas pero no de este tipo. -menciona Mavis.

- ¿a qué te refieres? -pregunta la mujer, interesada por lo que dijo.

- en donde vivo hay comida de todos los sabores y tamaños, claro que para los humanos sería inusual como dedos de lagarto a la diabla, pastel de cucaracha, gelatina de ratón, lombricakes, omelet de trompa bubónica, queso a grito... -ella seguía contando las comidas típicas que se servían en el hotel transylvania, cosa que dejaba un poco asqueada a Katherine.

Nina no se quedó atrás, pero a diferencia de su madre, estaba tan sorprendida de la variedad de comida que había en el hotel.

-adivinare, tu comida favorita entre todas ellas son los lombricakes y el queso a grito. -menciona Nina muy contenta.

En ese momento, la vampira mira sorprendida a la pequeña ya que si pudo adivinar a la perfección lo que más le encantaba.

-eso es correcto, admito que me impresionas pequeña. -se lo dijo aun sorprendida, acariciando un poco su cabello, lo cual reacciona ella con una pequeña risa. – pero dime ¿Cómo sabes todo acerca de mi?

Katherine revisa su celular, dándose cuenta que ya eran las 7: 46 de la mañana, faltaban pocos minutos para la escuela de su hija y se le estaba haciendo tarde para su trabajo.

- ¡oh no, ya es muy tarde! ¡Debemos apurarnos inmediatamente! – grita apresurada, interrumpiendo la respuesta que Nina le iba a dar a Mavis respecto a su pregunta.

La niña se apura en terminar de comer, al finalizar se levanta rápido y prepara el almuerzo que Katherine dejó en la cocina, por otro lado, su madre estaba preparando su bolsa junto a las llaves de su auto, todo esto mientras que la vampira las observa confusa.

- ¿que está ocurriendo? -pregunta ella.

-a las 8 debe entrar Nina a la escuela, es el mismo horario que tengo yo para irme, a este paso no llegaríamos a tiempo ya que nos levantamos un poco tarde ahora. -le explica Katherine un poco apurada mientras peina a su hija.

-auch, me duele mama. -se queja Nina, intentando no moverse tanto.

-si quieres... podria dejarla yo a tu hija en la escuela mientras tu vas a tu trabajo. -propone Mavis un poco nerviosa. – te ahorras un poco más de tiempo ¿no?

- ¡eso suena perfecto! Te lo agradeceria mucho... -observa detalladamente a la vampira en esos momentos. -primero ponte shorts. -dijo de manera seria.

- ¿eh? ¿De qué me hablas? -pregunto la vampira muy alarmada.

-no puedes irte afuera en calzones. -dijo ella manteniendo la seriedad, señalando la zona de su entrepierna.

Al mirarse en la zona, su cara se puso roja como un tomate.

- ¿¡estuve así todo este tiempo?! -pregunta muy avergonzada, lo cual Katherine hace un suspiro.

-espérame aquí ¿de acuerdo? -al preguntar eso, corre hacia su habitación.

Al pasar los segundos ella regresa junto con un short de mezclilla azul y unas sandalias negras.

-ten y cambiate rapido. -se lo dice apurada, dandoselo a Mavis.

-esta bien pero.. ¿porque las sandalias? -pregunta confundida mientras se pone el short.

-tampoco iras descalza a la calle. – responde la mujer seriamente.

-es verdad, lo lamento. -se lo dice sonriendo, poniéndose las sandalias.

-recuerda bien, la hora de salida para Nina es a las 2:30 de la tarde, yo saldré hasta las 7 asi que cuento contigo para cuidarla en estos días que no estaré debido al trabajo extra. -explica ella siguiendo apurada.

-entendido. -dijo la vampira segura de sí misma.

Antes de que se vaya a a su trabajo, se despide de su hija:

- portate bien y recuerda: si tienes dudas solo levanta la mano, te vere en la noche. -Katherine le da un tierno beso en la frente. -te amo mucho.

-yo tambien te amo mami. –Nina le da un beso en la mejilla. -que tengas suerte en el trabajo.

Después de despedirse, le da las llaves de la casa a Mavis.

-cuento contigo recuerdalo, de 8 a 2:30 de la tarde, de nuevo gracias. – al decirle eso, no perdió más el tiempo y entra a su auto lo más rápido que puede, encendiendolo y yendo en marcha hacia su trabajo.

Tanto Mavis como Nina se despiden de ella desde la distancia.

-bien, entonces... ¿sabes dónde está tu escuela? -pregunta la vampira viendo desde la entrada que hay mucho sol afuera.

-tu no te preocupes tanto, claro que me lo se. -responde a su pregunta segura de si misma. –es más, yo te guio en el camino.

-apoyo tu idea, el problema es el sol ¿Cómo podría cubrirme de eso mientras te llevo a la escuela? -al preguntarle, enseguida piensa en algún plan para eso.

La pequeña se le ocurre una idea, agarrando un sombrilla ubicado a lado del sillón y entregandoselo a mavis.

-esto podría servirte mucho. -dice ella.

- ¿de verdad crees que funcionara? -pregunta eso al agarrar y abrir la sombrilla, contemplando su reluciente color celeste.

-he visto que en "Hora de Aventura" una vampira usa una sombrilla para cubrirse de los rayos del sol, si a ella le funciono, ¿porque a ti no? Habrá que intentar. – le explica su plan a ella, confiando que enserio le funcionara.

- ¿Qué es Hora de Aventura? -pregunta Mavis con curiosidad.

-es una caricatura de la televisión, dicen que esta buena. -responde Nina sonriendo un poco, agarrando su mochila y saliendo de su casa.

-como tu digas. -dice sin tanta molestia, saliendo de igual manera y cerrando la puerta de la casa con llave.

Las dos se apresuran de ir rumbo a la escuela, en el camino la vampira observa con más detalle todo lo que ofrece el pueblo de dia: hay varios puestos de compra y venta, las personas van a sus trabajos y algunos estudiantes van a la prepa o a la universidad, todo es más activo de día y eso le sorprende ya que en Derry, aunque era de dia, no veía tanta actividad como en Springwood.

Al suspirar profundamente, se siente más calmada y sin duda era muy tranquilo el camino hacia la escuela, incluso algunos padres acompañan a los niños al mismo lugar a donde van las dos chicas, caminando en la misma ruta que ellos.

Las miradas hacia la vampira no eran de esperarse; algunos infantes se sorprendieron al verla, otros se emocionaron a escondidas y otros solo le decían a sus padres sobre su presencia. A Mavis no le molestaba para nada, solo se le hacía adorable ese gesto, hasta los saludaba con amabilidad.

Nina al ver todo esto solo se limita a sonreír de la felicidad que es tener a la misma vampira como su compañera para que la lleve a la escuela, sin duda era un sueño hecho realidad.

Después de caminar por varios minutos, justo llegan a la escuela, donde ya están entrando al sonar de las campanas, anunciando el inicio de clases.

Los amigos de la chica de cabello café castaño la andaban esperando en la entrada con ansias de que entren a clases.

-hola Nina. -saluda Jeffrey sonriendo.

-hola amigo. -le regresa el saludo Nina, chocando los puños entre los dos.

Los demás la saludan con normalidad, entre eso ven a la vampira a distancia, al principio tiemblan de miedo pero Nina les explica todo lo que paso ayer justo cuando la anestesiaron entre susurros, aclarándose que ella era buena persona después de todo.

-tranquilos, hasta me ha dicho todas las comidas que servían en el hotel, justo como en la película. -les susurra con emoción.

Todos se sorprenden ante esto, agarrando más confianza a la vampira, quienes le sonríen saludandola.

Mavis al verlos asi solo soltó una pequeña risa, devolviendoles el saludo.

Ya por fin entran a sus clases, la vampira ya no tiene nada más que hacer, solo esperar seis horas y media.

Por supuesto que no lo esperara en la entrada, regresando de vuelta a la casa. En el camino explora un poco con la mirada algunas tiendas de electrodomésticos, de ropa y finalmente el parque, en lo cual decide sentarse en una de las bancas para descansar, claro que escogió uno cerca de la sombra para que la cubra del sol.

Ya al sentarse, cerró los ojos a modo de descanso mientras escuchaba algunos pájaros cantar y el sonido de las mangueras regando las plantas y el césped.

Algunas veces escuchaba niños jugando a las traes, las escondidas o simplemente estando en los columpios, parecía que todo estaba tranquilo hasta que..

La mano de la vampira empezó a hacer ritmo dando palmadas en su pierna, era extraño pero lo seguia haciendo sin ningun problema, incluso con otros ritmos

Su cuerpo comenzó a moverse en forma lenta como si fuera de un baile, la razón de todo esto era porque capto con su super audición una canción que al parecer era muy pegadiza; jamas la habia escuchado y con total razón le gustaba su ritmo.

Se sentía tan raro pero le gustaba en el fondo hacer esos movimientos, a cualquiera le daría vergüenza pero ya no le importa si la gente la miraba, solo se dejo llevar por el momento de relajación que tenía en esos momentos, lo necesitaba después de pasar torturas tanto en el sueño como en la realidad.

Nadie se esperaría que se levante y con la influencia de esa canción camina hacia el origen de ese sonido tan pegadizo, seguía con los ojos cerrados y lo único que hace es bailar, estaba en su punto maximo de relajacion y le encantaba.

En el centro del parque, las personas veían un show de porristas patrocinado por la preparatoria del pueblo, todos ellos hacen una coreografía ensayada a la perfección y la gente estaba sorprendida por verlas en su esplendor.

Las chicas junto a algunos chicos daban su esfuerzo para que el evento sea espectacular a la vista, el director encargado de este evento esperaba donaciones para la caridad y estaba un poco nervioso de como saldría todo esto al final.

Nadie se espero que entre el público se encontraba Mavis, quien seguía bailando y acercándose al escenario al mismo tiempo, ella vio lo que hacían las porristas y de alguna manera loca se le ocurrió subir con ella y bailar, lo cual terminó haciendo.

Tanto el público como los estudiantes estaban totalmente confusos por lo que estaba ocurriendo en estos momentos, justo iban a empezar otra coreografía con otra canción pero al comienzo de esta, la vampira interrumpe todo dando unos pasos de baile que para otros sería extraño, sin embargo, ella bailaba a su manera y estaba hipnotizada por el ritmo de la canción que sonaba en esos momentos.

El encargado de la coreografía estaba por apagar todo y detener esta locura, sin embargo, Mavis le subió al volumen usando la telequinesis, el estaba sorprendido por lo que hizo ya que con un simple movimiento pudo girar el interruptor para aumentarlo sin ningún problema. pero el director de la preparatoria le vio potencial al show, ordenando que los chicos le sigan el paso.

La gente estaba estupefacta por los pasos que daba la vampira en frente de todos, es como si no tuviera problemas con los prejuicios y de verdad se dejaba llevar por alguna fiesta.

Algunos de los estudiantes siguieron la corriente y bailaron junto a ella, otros se salieron del escenario por esa falta de respeto, destacando entre ellos la hija de la misma mujer que Mavis asusto en los baños del restaurante aquella noche.

Esa mujer veía a la vampira con total asco y desprecio.

En un momento inesperado, ella saltó lo más alto que podía y de un abrir y cerrar de ojos volvió a transformarse en murciélago, lo más increíble es que no se glitcheo como tenía de costumbre, la gente se asustó mucho por esa revelación: una vampira estaba entre ellos.

La murciélago seguía bailando en el aire como si no hubiera un mañana, los estudiantes le encontraron genial ese momento y ahí se les ocurrió hacer acrobacias para hacer esto un poco más interesante según ellos.

Mavis volvió a su forma normal y agarró el micrófono usando de nuevo la telequinesis, la gente calmó su miedo al ver que trataba de hacer con eso, llevándose una gran sorpresa:

- you put it down like New York city, I never sleep, wild like los Angeles, my fantasy, hotter than Miami, I-I-I feel the heat, oh, girl, it's, it's international love, oh, oh, oh, yeah, it's international love. - cantaba ella a todo pulmón.

Eso sorprendió a todos ya que tenía una voz muy hermosa para cantar, el director estaba maravillado y la gente empezó a donar dinero por este gran giro de tuerca que tuvo el show.

La canción había terminado junto con el espectáculo, la gente seguía sorprendida.

- ¡boom draculaca! -gritó la vampira con mucha emoción.

Para su mala o buena suerte, había recobrado la conciencia después de relajarse tanto mientras sonreía frente al público, el problema es que, al abrir los ojos, se dio cuenta que, pasó de estar sentada a estar frente a casi todo el pueblo, eso la puso roja como tomate de nuevo mientras se le borraba la sonrisa.

Los rayos del sol iluminaron el escenario, el humo no se hizo esperar y Mavis aún no se daba cuenta, en su lugar, agarró el micrófono con mucha pena.

- h-hola humanos. -saludo ella, sonriendoles de los nervios.

El público aplaudió fuerte, al mismo tiempo que la felicitaban por ese increíble show que ha presentado; tanto los niños como los adultos e incluso los abuelos estaban contentos por lo que ha hecho la vampira, tanto su canto como en la forma en la cual ha bailado.

Mavis estaba sorprendida por la reacción de la gente al verla, al ver como sus manos apretaron con fuerza le llenaba de felicidad: recuperó su habilidad de transformarse en murciélago, claro que su sentimiento solo duró pocos segundos debido a que se estaba quemando por culpa del sol, gritando fuerte y corriendo a esconderse a la sombra cerca del escenario, lugar donde estaba el equipo técnico de los sonidos y la música.

Los encargados estaban un poco confundidos por esa aparición, más cuando observaron que ella se escondía debajo de las mesas de descanso.

Las televisoras del pueblo estaban impactadas por lo que han observado, llevando varias cámaras junto a una reportera hacia el escenario, quien se encontraba el mismo director de la preparatoria agradeciéndole a todos los presentes y a los estudiantes que hicieron esto posible, han conseguido recaudar lo necesario para la caridad y no solo eso, apoyaron para que se construyan más escuelas y hospitales infantiles.

-les agradezco a todos de verdad, tanto los estudiantes como yo estábamos dispuestos en darles algo espectacular y en ayudar a los niños con enfermedades terminales, incluso apoyando a los soldados que luchan por nuestro país cada día. -dijo el director, agradeciéndoles de corazón todo esto, saludando un poco las cámaras.

Ahí es cuando la reportera se acerca a él junto a su camarógrafo, dispuesta a preguntarle algunas cosas respecto a todo lo que está pasando en esos momentos.

- ¡señor Sullivan! Eso fue increíble, ¿Cómo ha logrado todo esto? Y ¿Cómo se siente respecto a todo esto? – al preguntarle con curiosidad le acerca el micrófono para que pueda responder mejor.

-bueno, todo ha estado planeado con una dura coreografía que mis estudiantes pudieron lograrlo sin complicación alguno. -responde con total seguridad, dirigiéndose a la mujer que hace de reportera con una sonrisa.

- ¿y sobre la chica de hace rato, es una de sus estudiantes?

-oh bueno, solo fue un pequeño cambio que agradezco mucho, ella lo ha hecho a la perfección ya que mejoró más la coreografía. -sigue respondiendo manteniendo su seguridad al aire.

- ¿Dónde está ella ahora?

El director los guió al lugar donde se escondía la vampira, invitándole a dar unas preguntas, solo era cuestión de decir su nombre y todo listo, ella aceptó un poco nerviosa por la presión social que le provocaba, ni siquiera era su idea estar aquí, sin embargo, no se quejo para nada para no causar problemas.

Los estudiantes la felicitaron por su baile y el poco canto que pudo mostrar, algunos la veían indignados como la hija de la mujer bien vestida, esto porque les arruino todo cuando apareció ella, tanto sus pasos de coreografía como su momento de brillar, esto según la madre.

Independientemente de lo que les parezca a todos, a Mavis le parecía curioso como la felicitaron e incluso se tomó algunas fotos con los estudiantes, claro que más tarde no se verá más que solo la ropa que trae puesta debido a que, evidentemente, es un vampiro.

Las horas pasaron desde aquel evento, por fin la vampira regreso a casa junto con la sombrilla que por suerte se acordó que lo tenía, se sentía un poco agotada por lo que había pasado respecto a la coreografía, terminando por quitarse las sandalias y sentarse en el sillón.

Al observar el reloj de la casa, se da cuenta que aun faltan unas horas más para que Nina salga de la escuela, podría usar el tiempo para pensar y descansar, sin embargo, piensa que sería muy arriesgado hacerlo por los lados ya que podría corromperse de nuevo si recuerda cosas de su pasado o podría volver a sufrir pesadillas con tan solo cerrar los ojos.

Los minutos pasaban y aun no sabia que hacer para matar el tiempo, no importa cuantas veces camine por las paredes y el techo o juegue con la palanca del sillón, subiendo y bajando el asiento, simplemente no se le ocurría una idea.

Al estar explorando la sala, Mavis encontró una radio casi antigua, saber si funcionaba le dio mucha curiosidad, sin pensarlo dos veces apretó el botón de encendido, activándose a la perfección.

La estación que estaban transmitiendo ahora mismo no le convencía del todo, procediendo a cambiar en alguna que le parezca mejor. Por suerte encontró una estación donde sonaba música relajante, sin duda era algo que sí le gustaba así que prefirió dejarle ahí.

En eso se le ocurrió la gran idea de devolverle el favor a Katherine y eso es limpiar toda la casa y hacer las tareas del hogar, era lo menos que podía hacer después de lo que hizo con su corrupción y prácticamente darle apogeo en su hogar.

Enseguida se puso un pañuelo en la cabeza, guantes de limpieza que encontró en el baño del piso de arriba y un cubre bocas, demostrando que se puso manos a la obra, empezando con barrer todo el suelo.

Apresurando un poco el paso usando su súper velocidad, procedió a trapear y a desinfectar toda la casa, eso último resultando un poco complicado debido a la humedad que se encontraba en los rincones del techo y de la pared.

Las horas pasaban y la vampira seguía con las actividades del hogar, esta vez encargándose de lavar los platos, seguido con tallar las manchas difíciles que se encontraban en el suelo de los dos pisos con la ayuda de una esponja.

Hay veces donde se ponía a bailar depende de las canciones que transmitían en la radio mientras se encargaba de trapear todo el segundo piso, nadie la culparia ya que hace lo que todos harían cuando limpian sus casas.

No se olvido de lavar toda la ropa sucia, agregando ahí sus medias aprovechando el momento, mientras estaba en uso tanto la lavadora como la secadora procedió a limpiar y lubricar bien sus tenis rojos.

Al terminar de ordenar toda la habitación de Katherine y su esposo e incluso el de Nina al colocar sus peluches en una posición agradable y familiar, dio por terminada su labor.

Mavis se encontraba satisfecha por lo que ha hecho, demostrándolo con una gran sonrisa en el rostro.

-creo que eso ya es todo. -dijo ella para después transformarse en murciélago, volando por las escaleras para ir más rápido al primer piso. -creo que puedo comparar mi labor con las brujas del hotel. -se dice a sí misma, pensando en la labor que tienen las del aseo en el hotel.

Aun en su forma de murciélago, guarda las herramientas de limpieza en donde las había encontrado antes como en los cajones.

Cuando estuvo a punto de guardar el recogedor y la escoba, encuentra una puerta extra ubicado cerca de las escaleras, era algo que jamás había notado antes y que sin duda le deja intrigada, no importa si debe limpiar de nuevo ya que eso lo volvería a hacer con gusto.

Al volver a su forma normal, giro la perilla con cuidado para empujar la puerta, dándose paso a lo que parecía ser un sótano, el ambiente es un poco terrorífico, pero no será problema para la hija de Drácula, todo esto según ella misma.

Sin problema alguno comenzó a barrer todo el suelo mientras paseaba por todo el sótano, explorando las diferentes cosas que había; Katherine y su esposo acumulan varios utensilios o cosas reservadas para fiestas importantes como la navidad, claramente se nota por las partes armables de un pino.

Todo esto lo veía intrigada, se le hacía curioso como acumulaban las cosas para usarlas después, lamentablemente esa distracción causo que la mayoría de los artículos acumulados se caigan en el suelo, haciendo sonar un ruido estruendoso.

Ella voltea rápidamente para ver lo que ha ocurrido.

-mierda, no es posible... -dijo ella un poco alarmada al observar que la pila de distintos objetos se ha caído por su culpa, comenzando por recoger todo lo que se ha tirado antes de que se le suban los nervios al tope.

Ya a punto de terminar, nota a simple vista una fisura sospechosa en de la pared del sótano, lo cual se confunde instantáneamente.

-... ¿Qué es eso? – se pregunto la vampira, tocando un poco la parte de la fisura.

La misma se destruye un poco, dejándose ver un pequeño agujero que al mismo tiempo salen de ahí algunas pequeñas cucarachas, mostrando que ese agujero no es para nada reciente.

Eso era muy extraño, parecía que de verdad alguien hizo esto hace tiempo atrás, Mavis no confía para nada la teoría de que Katherine lo hizo, ni siquiera Nina, tal vez podría ser el esposo,aunque lo ve ilógico porque al notar las pequeñas telarañas y el polvo que desprendía esta es totalmente comprobable que esto fue hecho hace años, mucho antes de que la familia se mudara o tal ves no lo notaron.

La vampira analizo bien el agujero y dentro de esta, encontrando algo que la dejo impactada: había una especie de libreta roja con un pequeño broche en el centro.

Su mente tenía muchísimas preguntas sobre eso, pero era mejor saberlo ahora, agarrando la libreta empolvada y darle un fuerte soplido, claro que al hacer eso empezó a toser debido al gran polvo que había acumulado el dichoso objeto.

Entre tanto polvo logro darse cuenta que esa libreta en realidad es un diario. Curiosa por saber qué es lo que contenía, abrió el dicho diario, encontrándose en la primera hoja el nombre de la propietaria del objeto junto con algunos datos importantes:

"Nancy Thompson.

1428, Calle Elm."

Esto la dejaba pensando un poco, le dejaba intriga saber quien era esa persona, no había nadie en la casa así que continúo leyendo mientras salía del sótano junto con las herramientas de limpieza para guardarlas:

"A veces estando acostada en mi cama, logro ver a Glenn en su ventana al otro lado de la calle, alistándose para dormir. Su cuerpo es esbelto y musculoso, se que no debía mirarlo, pero la parte en mi que lo desea me obliga a hacerlo, es cuando flaqueo.

Es cuando quisiera estar con el, no puedo reprimir mis instintos"

Todo lo que esa tal Nancy ha escrito en la primera página sin duda le parecía gracioso, pero en el buen sentido, la vampira también tendría sentimientos encontrados si esta enamorada de una persona, para eso era el Clic.

Comprende perfectamente eso ya que gracias a las circunstancias conoció a una gran persona como lo es Johnny, en eso ella se pregunta a sí misma si su novio estará bien, si su padre se encuentra bien...

Sus pensamientos se interrumpen cuando alcanza a escuchar en la radio que eran las 2:25 debido a una estación que pasaban las noticias, tenía que recoger a Nina de la escuela, ya no podía perder más su tiempo.

Rápidamente subió las escaleras hacia el segundo piso, guardando el diario dentro de un cajón a lado de la cama dentro de la habitación que se estaba hospedando.

Ya preparada, agarro la sombrilla junto con las llaves de la casa, al cerrar con seguro la entrada fue rumbo a la escuela sin pensarlo dos veces.

En clases, Nina estaba guardando sus cosas para la hora de salida ya que completo la actividad que estaba escrita en el pizarrón, por lo tanto, la maestra le permitió salir justo cuando la campana suene.

Le quedaba un poco de tiempo así que decidió sacar su libreta de dibujo y su lápiz morado decorado con lentejuelas, sin duda su lápiz favorito.

Al acomodar todo, comenzó a retomar lo que siempre hacía en su tiempo libre: dibujar. Nina tenia varios dibujos de personajes caricaturizados o en su versión "chibi", aún le faltaba en pulir los detalles como los sombreados y las expresiones, pero le disfrutaba mucho hacerlo.

Un grupo de niños se encontraban susurrando a las espaldas de la pequeña, entre risas se les ocurrió algo para molestarla; prepararon unas pajillas mientras enrollaba pequeñas bolas de papel, colocándolas en su boca.

La campana suena y la gran mayoría de niños salen del salón para dirigirse a la salida, Nina estuvo a punto de levantarse, pero comenzaron a dispararles bolas de papel en todo su cabello, arruinándolo por completo.

Por supuesto que eso le molesto bastante mientras que los demás se echaban a carcajadas.

-no aguantas nada, está claro que eres una sensible. -dijo uno de los niños en tono burlesco.

- ¡ya déjenme en paz! – les grita Nina con mucha ira.

- uy, eso da mucho miedo ¿Qué nos harás? -pregunta el, provocando a que ella se enoje.

Antes de que ella pudiera responderles, una niña parte del grupo la empuja desde atrás, haciéndola caer en frente de ellos.

Ella sufre de dolor por lo que esa niña le hizo, ya van varios meses así, incluso desde el segundo grado que las cosas son iguales: la molestan y le dicen cosas hirientes mientras ella no tiene oportunidad de defenderse.

- ¿de nuevo vas a llorar? – pregunta el niño mientras observa cómo las lágrimas de Nina recorren sus mejillas. - ¿vas a pedirle ayuda a tu papito? -pregunta en tono burlón.

-de seguro ya se murió y dejó sola a ti y a tu horrible mami. -mencionó uno de ellos, riéndose de ella.

Los demás le seguían la corriente, la pequeña por otra parte, no soportaba que hablaran mal de su padre, sus ojos lo veían como una gran persona y lo admiraba, aunque quisiera golpearlos fuerte la maestra la vería y la regañara por mal comportamiento, ella no lo entendía el porque le echan la culpa por todo, sus bravucones siempre se salían con la suya.

Los niños terminan por patearla fuerte para irse corriendo junto con sus mochilas hacia la salida riéndose de lo "divertido" que fue hacerlo según ellos.

La maestra se encontraba fumando varios cigarrillos con la ventana abierta, al ver que Nina seguía en el suelo se enojó mucho.

- ¡Nina Hopkins! ¡deje de estar de floja y ya salte de la clase! -ordena la señora.

Ella sin poder hacer nada, se levanto y preparo sus cosas aun con lagrimas en los ojos.

Al salir del salón se encontró con su amiga Susan, quien la vio preocupada.

- ¿Qué te pasó Nina? -pregunta ella.

- n-no es nada. -se limpió las lágrimas al decirle eso. -solo jugué rudo en el descanso, algunos niños tienden a jugar rudo...

Esa excusa no le convence del todo a Susan, ella sabe que algo malo le hacían a Nina y eso le enojaba un poco.

-no creo que sea eso, de lo contrario, los chicos nos hubieran protegido. -dijo ella, mencionando claramente a Jeffrey, David y Billy. - ¿son esos bravucones otra vez verdad?

- s-sí… -respondió la pequeña del cabello castaño sintiendo muchos nervios.

-debes decirle a tu mamá -recomendó su amiga con seriedad. -ya tienes ese problema desde el año pasado, no permitas que siga continuando.

- no se si sea correcto.. -mencionó Nina asustada.

- ¿Cómo puedes decir eso? Aunque sus padres sean de mucho dinero no significa que no puedas defenderte. -se lo explica indignada por lo que ha dicho.

Los nervios se le subían al tope a la pobre niña, esto al ver al niño que lo molesta junto con sus amigos en la salida de la escuela, despidiéndose con normalidad, se sentía con mucho miedo de encontrarlos de nuevo.

Susan, al ver que su amiga se sentia muy mal la abraza un poco y la tranquiliza mientras le incitaba a seguir caminando hacia la salida sin sentir miedo.

Mavis finalmente había llegado al lugar después de algunos tropiezos debido a los rayos del sol, al menos fue justo a tiempo al ver a varios infantes abrazando a sus padres o simplemente recibirlos, eso la deja con una sonrisa de satisfacción.

Lamentablemente, el niño que molestaba a Nina se topa con la vampira, empujando sus piernas de manera agresiva para que la deje pasar, esto no le gustó para nada a Mavis, quien lo observó seriamente.

- ¡oye, no seas grosero! -se lo dijo para que lo tuviera en cuenta la próxima vez.

El infante le hizo caso omiso, lo que más le confundió a la vampira es que, después de lo que hizo, vaya con su madre y le diera un abrazo como si nada:

- ¿te portaste bien mi amor? -preguntó la madre feliz.

-si mami, me porte muy bien. – mintió él, dándole una gran sonrisa. -mami, esa mujer no me dejaba pasar hace rato. -mencionó el de repente, señalando de manera evidente a la vampira, quien lo observó muy confundido.

- ¿Qué? … -preguntó ella haciendo una mueca, demostrando que de verdad no sabia que pasaba.

- deberias tener mas cuidado de lo que haces niña, no vuelvas a bloquearle el paso a mi bebe. – dijo la mujer con desprecio hacia Mavis, por su parte, el niño le saca la lengua burlándose de ella.

- acabo de llegar… -le intenta explicar a la madre pero ella la interrumpió bruscamente.

-si vuelves a hacer algo como eso hare que te metan a la carcel, no sabes con quien te metes ¿me oíste, maldita vagabunda? – amenazó ella con total seguridad, procediendo a marcharse junto a su hijo en brazos.

No podía creer de lo que acaba de pasar, acaba de decirle "vagabunda" como si nada, amenazandola de paso. La sangre de Mavis se hervía poco a poco, no podía entender porque ella sería tan capaz de hacer eso cuando no la conocia, la que debería tener cuidado era ella por desafiar asi como asi a un vampiro, todo esto lo estaba pensando en esos momentos, mirando enojada como se marchan.

Sus pupilas de nuevo se volvían rosas a medida que la ansiedad la consumía por pensar mucho lo que acaba de ocurrir hace minutos, antes de que pase a mayores, de milagro escucha una voz:

-hola Mavis. -dijo Nina para después abrazarla con cariño.

Al darse cuenta de quién era se calma, lo bueno es que, con un suspiro, sus pupilas volvieron a tener su respectivo color: el celeste.

- oh Nina, no te habia visto. -dice ella para después recibirla igualmente con un abrazo. – ¿como te ha ido en la escuela? ¿aprendiste cosas? -pregunto ya mas tranquila.

-si, fue genial… -dijo Nina intentando sonar calmada, claro que solo suena muy triste.

-oye, ¿porque tan triste? -pregunta la vampira para después observar que su cabello está arruinado por culpa de esas bolas de papel.

En esos instantes su sonrisa de calma se borra por completo, Nina no se encontraba muy feliz como había dicho antes.

-querida… ¿Qué ocurre? -pregunto amablemente pero estaba muy preocupada por ella.

-no te preocupes por eso Mavis, ¿porque mejor no nos vamos a casa? -propone ella mientras se limpiaba las lagrimas, aun sentía ansiedad de tan solo pensar en ese niño que lo molestaba y Mavis lo notaba al instante.

-podemos hablarlo si quieres. -propone la vampira manteniéndose preocupada, solo quiere ayudarla.

-porfavor solo quiero irme a casa, no te preocupes por mi ¿esta bien? -dice Nina en un tono apagado para después apresurar el paso hacia su casa.

La vampira no entendía lo que ocurre, de la nada se fue a su casa sin esperarla, parecía que estaba evitando contarle algo, eso le dejaba mucho en que pensar ya que quiere ayudarla de alguna manera, es raro eso ya que apenas se conocieron pero le agarro cariño, no tiene más opción que acompañarla antes de que se vaya sola de verdad.

- ¡cuidate mucho Nina! -se despide Susan al verla irse, ella tambien estaba mas que preocupada por ella, sin embargo, no podía hacer nada al respecto debido al estatus de la madre en esta escuela.

Aunque los demás amigos de la pequeña ya se habían reunido junto con Susan, ella misma les explica lo que está pasando, lo cual también se preocupan, incluso David estaría dispuesto en darles una golpiza por defenderla, lamentablemente no pueden hacer mucho.

Solo quedaría esperar a la chica de cabello castaño y en cómo solucionar su problema de acoso escolar, pero una cosa es segura: estarán apoyando cueste lo que cueste.