Los personajes e historia de Candy Candy son propiedad de Kyoko Mizuki. La presente historia es de mi autoría y sin fines de lucro, solo es para entretenimiento y dar felicidad a las seguidoras de Terry.

Les dejo el segundo capitulo. Disfruten

CAPITULO II

TERRENCE

-Terrence no me dejes con la palabra en la boca. Te estoy hablando! Gritaba a todo pulmón la mujer.

Terry se regreso molesto a enfrentar a su suplicio. Su ex esposa Krsitin Rowen y madre de sus gemelos Sebastián y Mark de seis años de edad.

-¿Quieres dejar de gritar? Los niños están dormidos. No es bueno que te vean alterada.

-Ahora si te importa verdad infeliz! Pero tu tienes la culpa de que me altere. Como se te ocurre decirme que no me vas a dar mas dinero para las necesidades de tus hijos.

-Kristin no tengo por que darte mas dinero, reciben una muy buena cantidad cada mes para sus "necesidades" y vivan muy cómodamente. Es mas alcanza hasta para ti y el niño que tienes por novio.

Ya soy bastante benevolente contigo. Si quieres mas dinero ponte a trabajar como se debe y paga tus "necesidades" y gustos tú. Mi obligación es solo con mis hijos.

-Con Jonathan no te metas, el trabaja yo no lo mantengo, al contrario, cuando se termina el poco dinero que das, él se hace cargo de lo que le hace falta a tus hijos.

Terry soltó una carcajada sarcástica y miro a su ex esposa con tanto coraje y ganas de ahorcar su largo cuello, que ella retrocedió unos pasos.

-Por favor, ese idiota te mantiene? De que si se puede saber. ¿De stripper, de gigolo, vendiéndose con mujeres veinte años mayores que él? Como tú?

Mira Kristin, yo se que estás con ese niño porque ha de ser bueno en la cama pero cuando se te pase la novedad, vas a regresar a lo que realmente te hace feliz, buscar a pobres hombres con dinero que se dejen deslumbrar por tu belleza y encantos a los cuales embaucar y sacarles hasta la ultima libra.

-¿Te estas describiendo? Porque te recuerdo que tu eras así. Oh no! Tú eras mas patético, eras cursi, queriendo que yo fuera esa mujer tierna, sumisa y enamorada que se desviviera por ti. Sabes? Funciono por un tiempo cuando me soltabas el dinero a manos llenas pero todo eso cambio con la llegada de tus hijos y toda tu atención que era solo para mi, la volcaste a ellos y todo perdió su importancia. Soltó ella con total descaro y llena de coraje.

El rostro de Terry cambio completamente de enojo a uno de sorpresa al escuchar esas palabras de los labios de esa mujer que años atrás amó como un estúpido y si, fue un estúpido al creer en el amor que decía sentir por él. Ahora se daba cuenta que nunca lo amó, solo quiso su dinero y la posición que obtuvo al convertirse en su esposa.

-Por fin aceptas el motivo por el cual te acercaste a mi. Que tonto fui no? Cuanto te habrás reído de mi. Pero sabes, yo si te amé, habría bajado la luna para ti se me la hubieras pedido.

Solo tres cosas te agradezco: la primera, los maravillosos hijos que tuviste a bien parir, la segunda, no volver a caer en los encantos de una mujer bonita y tercera, no volver a amar jamas.

Y de una vez te aviso que voy a usar todo mi poder para que los niños pasen a mi custodia, no mereces tenerlos a tu lado. Así que disfruta tus últimos días con ellos. Y sin más salio de ese lugar que un día fue su casa.

Terry iba con los sentimientos a flor de piel pensando en como pudo haber vivido tanto tiempo creyendo en esa mujer, en las mentiras que le decía cuando no llegaba a casa dejando así a sus hijos con la niñera, en las cosas que inventaba para que le diera dinero como obras de caridad, necesidades o regalos para sus progenitores, etc. y todo lo utilizaba para irse de fiesta o acostarse con algún tipo. Pero a quien engañaba él fue el tonto que teniendo en sus narices la clase de mujer que era Kristin, prefirió hacerse de la vista gorda y perdonar infinidad de agravios hacia su persona, como escena de celos con alguna colega, conocidas de su circulo social y de más, levantarle la voz en frente de sus padres, berrinches cuando no obtenía lo que quería y de mas vergüenzas. Y todo por el amor que le tenia y no romper la familia que formo con tanta ilusión. No quería ni estaba dispuesto a fracasar. Deseaba tener un amor duradero como el de sus padres, que a pesar de tener casi cuarenta años de casado seguían amándose como el primer día. Y una familia unida como era la de él con sus padres y hermanos.

Pero todo se derrumbo en el momento en que vio con sus propios ojos la traición de Kristin con un conocido en su propia cama. Su mundo se vino abajo, la perfecta familia feliz se desplomo en un segundo y todos sus sueños murieron en ese instante. Llevándole a convertir en un hombre frió, amargado y desconfiado hacia los demás y principalmente al genero femenino. Creando en su interior una coraza en contra del amor. No pensaba volver a pasar por un desengaño, el dolor que experimento fue muy difícil de enfrentar y superar. Su único motivo para seguir adelante eran sus hijos y seguir siendo el mejor abogado de Londres. Llevando a la cima su Bufete de abogados el cual tenia en sociedad con Alistear Cornwell.

Su teléfono comenzó a vibrar sacándole de sus pensamientos trayéndole a la realidad.

-Granchester.

-Licenciado que bueno que contesta. Su mamá ha estado llamando toda la mañana pero no le ha podido localizar ni aquí ni a su celular. Le urge hablar con usted. Decía la secretaria bastante ansiosa y hablando rápidamente.

-Tranquila señorita Marlow, traía mi celular en silencio y no me di cuenta. En un momento me comunico con ella. Contesto en total seriedad y sin mas corto la llamada. Esa señorita lo desesperaba. Estaba fastidiado, primero la discusión con su ex y ahora su madre. De seguro su urgencia era alguna tontería.

Subió a su automóvil y marco el número de la casa de sus padres.

-Residencia Granchester.

-Buenas tardes Maurice, comunicame con mi madre por favor.

-Buenas tardes joven Terrence que bueno que llama. En un momento se la comunico. Contesto el mayordomo en un tono de alivio? O eso le pareció.

-Terry hijo por fin llamas.

-Papá? Pensé que mi mamá es quien quería hablar conmigo. Decia Terry extrañado.

-Ella esta descansando. El doctor Miller le dio sedante…

-Sedante? De que hablas? Que le paso a mi madre? Por que fue Miller? Interrogo Terrence a su padre ya alterado.

-Sera mejor que vengas, ha sucedido algo muy serio. Aquí te respondo tus preguntas.

-Voy para allá. Cortó y arrancó su auto con dirección a casa de sus progenitores.

Al llegar a la residencia fue directo al despacho de su padre, ya que esa fue la orden que dio para cuando su hijo llegara.

Richard Graham Granchester un hombre se sesenta años, alto, delgado, de cabello entrecano y bigote recortados a la medida, ojos negros profundos, que a pesar de su edad mantenía un porte, elegancia, galanura y presencia intimidantes a su alrededor, cualidades que heredo a sus dos hijo varones. Se encontraba de pie en el gran ventanal de su despacho el cuál daba hacía el bello jardín que su esposa amada cuidaba con tanto amor, sostenía un vaso de su whisky preferido con su mente perdida en un sinfín de cosas.

-Papá? Que sucede?

Richard se volteo al oír la voz de su primogénito, quien se encontraba ante él. Hizo un ademan con su mano invitándolo a que tomara asiento en una de las carísimas sillas que estaban en frente de su escritorio de caoba. Todo con un semblante serio sin mover un músculo facial.

Terry tomó asiento deduciendo que lo que iba a decir su padre era bastante serio, ya que al no saludarlo y tomar esa actitud de juez, cosa que hacia a menudo ya que esa era su labor. Hizo caso y espero a que su padre tomara la palabra.

El hombre mayor se dirigió a su mini bar y sirvió un trago a su hijo y le se lleno de nuevo el suyo. Se lo entrego y tomó asiento en su silla. Que más que eso parecía un mini sillón bastante confortable.

-Tu madre recibió esta mañana una llamada de Chicago avisando que Karen se encontraba hospitalizada por tener un accidente vehicular. Ella está bien, sólo tuvo unos raspones y moretones, nada grave. Pero…

Richard suspiró, esto era muy difícil para él, en sus treinta años como juez y siete como abogado penal, se había enfrentado a miles de casos, desde un pequeño robo, ,hasta asesinatos, peleas, etc. Pero esto iba mas allá de defender, de acusar o decidir el futuro de una persona para siempre.

Su hija, su pequeña hija, la luz de sus ojos, la consentida de la casa, quien amaba su libertad estaba a punto de perderla, por una insensatez, una estupidez.

-Ella embistió con su auto al de otra persona provocando su muerte.

-Qué?! Terrry se levantó de golpe de la silla.

-Y no solo eso, ella iba totalmente alcoholizada y drogada. La van a trasladar a la comandancia. Si es que no lo hicieron ya. Soltó Richard con mucho dolor.

-Pero… que le pasa a esa niña? Terry cerro sus sus puños dejando sus nudillos blanco por la presión que ejercía. Estaba sorprendido, en shock por las palabras de su padre.

-Terry, el hombre que murió por lo que pude investigar, se llamaba Anthony Andley, era un abogado muy reconocido en Chicago. Era el hermano menor del que fue tu compañero en el colegio William Andley. Estaba casado y tenia tres hijos.

-Hermano de Albert. Susurró Terry.

-Mis informantes me dijeron que la situación de tu hermana es muy complicada, la están acusando de homicidio culposos en primer grado.

-Eso no puede ser. Esto es una locura. Karen una asesina?

-No le llames así. Reprendió su padre molesto.

-Y como quieres que le diga. Mato a una persona por ir drogada. Esto no puede estar pasando. Que rayos hacia en ese estado. Se supone que fue a estudiar, a especializarse en ser la mejor chef. Terry ya estaba alterado, la paciencia no era su mejor virtud, ni la de nadie de esa familia.

-Basta Terrence, con alterarte de esa manera no vas a solucionar nada. No sabemos por que tu hermana iba en ese estado, no sabemos nada. Solo lo que me han infomado, pero nadie ha hablado con ella directamente.

Por eso vas a viajar a Chicago, sales en un par de horas en el jet, tú la vas a representar y a defender. Leonard te va a acompañar, él va hacer tu apoyo para todo lo que necesites, a ti te quiero al cien en defender a tu hermana.

Terry solo atino asentir con su cabeza. Todos sabían que cuando Richard Granchester daba una orden, nadie podía debatir o negarse. Solo su esposa por supuesto, lograba el efecto contrario.

-Y mamá como sigue? Supongo que la noticia la puso mal.

-Se altero mucho y no paraba de llorar. Tuve que llamar a Miller y este le aplico un ligero sedante para relajarla. Tu hermano esta con ella.

-Y él como lo tomó.

-Se molesto y altero igual que tú. Ya esta mas tranquilo.

Por la cabeza de Terry pasaban muchas cosas, como el día en que su pequeña hermana nació, fue la alegría de la casa, una mujercita esperada por toda la familia, por ese tiempo el contaba con doce años y Leonard con diez. El tiempo paso y la pequeña Karen creció convirtiéndose en una mujer muy guapa de cabello castaño rojizo, los ojos negros como su padre y muy parecida a Leonard solo que el tenia el cabello rubio y los ojos azules como su mamá. Era extremadamente cariñosa con su familia, un poco consentida, pero con un corazón enorme para ayudar a los demás, a pesar de ser la mas chica de los Granchester , no era una mujer caprichosa, ni engreída, pero si era la hija de papá, sus hermanos la sobreprotegian y le alejaban a cualquier pretendiente cosa que a ella le enfadaba. Sonrió al recordar sus rabietas.

La entrada del mayordomo lo saco de sus recuerdos.

-Señor, la señora Eleanor ya despertó. Anunciaba Maurice.

-Bien vamos. Gracias.

Padre e hijo salieron rumbo a la habitación conyugal en silencio. Al llegar se encontraron a una Eleanor bañada en lagrimas siendo consolada por su hijo.

A Terry se le encogió el corazón al ver a su madre así, era la única mujer que lograba desarmarlo.

-Cariño tranquila. Todo se va a solucionar. Decia Richard con todo el amor del mundo, acercándose a ella.

-Richard mi niña, no puedo creer que esto este pasando. Terry ya esta enterado?

-Si mamá aquí estoy.

Eleanor estiro su mano a su hijo y este se acerco.

-Supongo que tu padre ya te dijo que tu eres su abogado. Terry asintió.

-Jurame Terry que vas a sacar de esta situación a mi niña, que no vas a permitir que pise la cárcel. Algo debió de haber sucedido para que ella fuera en ese estado, tú sabes que no toma, no le gusta, es una chica muy sana. Por Dios me duele la cabeza. Eleanor llevo sus manos a sus sienes.

-Mamá necesito que te tranquilices, no te ayuda en nada en ponerte así. Todo va a salir bien. Te juro que voy hacer lo posible para que Karen salga de esto bien.

-Bien ya escuchaste a tu hijo. Ahora descansa.

-Pero Richard..

-Eleanor el doctor dijo que tienes que reposar y estar tranquila, si no haces caso no voy a llevarte a Chicago. Tu hija tiene que verte bien no que vayas a angustiarla mas. Te necesita entera.

-Esta bien, vayan con cuidado. Los amo y mantenganme informada por favor. Eleanor se dirigió a su hijos dándole un beso a cada uno.

Los hombres Granchester salieron de vuelta hacia el despacho.

-Quiero que me tengan informado sobre todo lo que acontece con el caso de su hermana. Leonard apoya en todo a tu hermano, quiero que seas sus ojos, sus oídos, recauda información, investiga hasta debajo de las piedras, no dejes ningún cabo suelto. Y tu Terrence… confió en ti.

Su madre y yo viajaremos en unos días mas, hasta que Miller autorice que puede salir. Y no se preocupen por mis nietos ellos van a ir con nosotros.

Terry y Leonard se despidieron y se dirigieron a sus respectivos hogares por sus cosas para tomar el jet familiar en unas horas más.

El arribo a la Ciudad de Chicago fue a las diez de la noche después de casi nueve horas de vuelo. Los dos hermanos iban cansados pero eso no les importo y se dirigieron directo a los separos pues Karen ya había sido trasladada a su salida del hospital.

Terry movió cielo, mar y tierra para sacar a su hermana y asi llevar el juicio desde afuera. Se pago la fianza que fue una suma exagerada. Pero todo sea porque su hermanita no estuviera ni un minuto mas en aquel lugar.

Karen Elenor Granchester al ver a sus hermanos mayores se arrojo a sus brazos llorando completamente destrozada anímicamente y con moretones en su rostro y collarín. Ellos la recibieron sorprendidos por el estado en el que se encontraba y lloraron junto con ella.

Continuara...

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Cha, cha chan. No se esperaban que no fuera gusana, perdón Susana, la que tuviera el accidente. Como se dieron cuenta Terry estuvo casado pero tampoco fue la gusi. Aclaro que la frentona no pinta en mis planes para ser algo de Terry. Bueno solo su secretaria y si va a tener participación en la trama pero no de pareja de él. Todavía no defino para que.

Quien se imaginaba que Karen era la autora directa del accidente? Aparentemente todo esta en su contra pero tiene una explicación, ya se vera mas adelante.

Aclaración: La trama tiene un poco de abogados, juicios y mas. No soy experta en el tema, me voy a ir informando para dar mas realismo a la historia. No me juzguen, mejor ayúdenme aportando.

Recuerden que solo es para entretener no para debatir. Para desestrezar del diario vivir y tener un momento de relax.

Gracias por seguir la historia y por sus comentarios que son importantes para mi.

Saludos.