Los personajes e historia de Candy Candy son propiedad de Kyoko Mizuki. La presente historia es de mi autoría y sin fines de lucro, solo es para entretenimiento y dar felicidad a las seguidoras de Terry.

Perdón por la tardanza. Les dejo el nuevo capitulo.

Capítulo seis

Tom Stevenson estaba esperando a Candy en un café cerca de los juzgados, ella le llamó para entrevistarse una hora antes de la cita para la audiencia. Y él como buen amigo y abogado ahí estaba puntual. Se encontraba revisando los papeles del caso y organizando lo que sería el contra ataque hacía el cambio de demanda de la defensa e impedir el cargo a homicidio imprudencial o culposo.

-Buenos tardes a Tom. Saludaba Candy juntó a su hijo Alan.

-Candy, buenas tardes. Alan que gustó. Se levantó el abogado saludando a ambos de mano.

-Gracias por aceptar vernos un poco más temprano. Esperó no haberte importunando antes de la audiencia. Pero es importante hablar antes de está. Decía la pecosa tomando asiento.

-No te preocupes Candy, no ha sido mucho tiempo. Soy tu abogado, y cualquier cosa que desees sobre la demanda será visto. ¿Quieren tomar algo? ¿Un almuerzo?

-Yo solo un café. Ya comimos en la casa. Gracias

-Yo si quiero una rebanada de pastel de zarzamora con un vaso de leche. Pidió Alan.

Después de hacer los pedidos. Comenzaron a hablar.

-Y bien Candy, que deseas comentar?

Candy tomó aire, tomó la mano de Alan y le dedicó una sonrisa.

-Quiero retirar la demanda hacia Karen Granchester. No deseamos ningún juicio por homicidio, queremos darle el perdón mis hijos y yo. Habló Candy con seriedad sin soltar la mano de su hijo.

Tom se esperaba todo menos esa petición, y mucho menos de Candy, según lo que venía viendo en su actitud. Creyó que iba con todo para meter a Karen por la muerte de Anthony.

Salió de su sorpresa y habló:

-Puedo saber porqué ha cambiado de parecer? No me lo tomas a mal, pero te veía muy decidida que Karen pasará mucho tiempo en la cárcel.

-Eso deseaba al principio, de hecho era así todavía ayer en la mañana, pero ciertos acontecimientos que sucedieron y sobre todo mis hijos, me hicieron dar cuenta, que el meter en la cárcel a Karen, no me iba a regresar a mi esposo.

El dolor de perderlo no se me va a ir porque ella se encuentre allí. Por eso quiero permitir que su abogado de sus argumentos para cambiar el juicio de ser necesario; y quiero que ella hable y diga que sucedió esa noche. Deseamos darle el beneficio de la duda.

La verdad, quiero que esto termine, estoy cansada. Mi esposo va a cumplir un mes de que se fue y quiero despedirme ... despedirnos sin ningún sentimiento negativo. Hay mucho por que seguir. Mis hijos me necesitan; son lo más importante en estos momentos y se que mi Tony es lo que querría. Finalizó Candy con los ojos llenos de lágrimas y siendo abrazada por Alan.

-Entiendo, sólo tengo que decirte, que el proceso va a seguir y el juez va a decidir qué tipo de condena se aplica a Karen Granchester.

-Si lo se. Que pagué lo que tenga que pagar. Pero yo no quiero estar en medio.

-De acuerdo. Se hará como deseas. Y Candy déjame decirte que me alegra esta decisión que tomaste. Creó que fue la mejor. Dijo Tom conciliadoramente.

Bueno, creo que ya es hora de irnos. Señorita la cuenta por favor.

El trío se dirigió a las instalaciones en donde se reunieron con el resto de la familia White. Está vez Candice si asistió dejando a los niños con Annie.

Todos se encontraban reunidos en la sala. Candy y Tom tomaron su lugar correspondiente. Los Granchester ya estaban ubicados.

-Damas y caballeros el honorable juez Daniel Sanders.

Los presentes se pusieron de pie y esperaron al juez hablar.

-Abogados presenten sus pruebas.

-Señoría mi clientela la señora Candice White viuda de Andley quiere retirar la demanda de homicidio en primer grado, en contra de la señorita Karen Granchester. Le otorga el perdón y deja a su consideración la culpa que debe de pagar. Habló Tom.

Todos en la sala se sorprendieron. Terry volteó a ver a su hermana; ella tenía los ojos llorosos.

-Solo pide que la acusada haga su declaración sobre los hechos que ocurrieron el día del accidente.

-Acérquense abogados.

Terry y Tom se acercaron con el juez. Uno iba a la expectativa y el otro a confirmar la orden de su cliente.

-Abogado Stevenson, ¿su cliente está seguro de su decisión?

-Así es su señoría.

-¿Le ha hecho ver los riesgos que esto conlleva? La defensa va a presentar las pruebas para que la señorita Granchester sea juzgada por homicidio imprudencial, y su sentencia va a cambiar.

-Por supuesto, ella está de acuerdo. Y le repito deja a su consideración su sentencia. La familia Andley White estará conforme con está.

-Su representada está de acuerdo abogado Granchester?

- En presentar las pruebas sí, y acepta la voluntad de la señora Candice White.

-Su representante esta preparado para pasar al estrado?

-Necesito consultar con la señorita Granchester. Permítame.

Terry se dirigió con su hermana y le preguntó:

-Karen te sientes lista para declarar?

-Es necesario?

-Por supuesto. Tu testimonio es necesario para que el juez falle a tu favor y reduzca tu sentencia.

-De acuerdo.

-Gracias. Sólo di la verdad. Leo y yo te apoyamos y confiamos en ti. Karen asintió.

-Mi representada esta de acuerdo en declarar. Si el abogado Stevenson está de acuerdo, deseo ser yo quien interrogue a mi cliente. Confirmó Terry acercándose al juez.

-No tengo ninguna objeción. Declaró Tom.

-De acuerdo. Pasen a sus lugares abogados.

-Cómo las dos partes no tienen ninguna objeción, se toman en cuenta la voluntad de la señora White y acepta el retiro de la demanda por homicidio en primer grado y el testimonio de la señorita Karen Granchester.

-Abogado Granchester. Su testigo. Finalizó el juez Sanders.

-Gracias señoría. Llamó al estrado a mi representada. La señorita Karen Eleanor Granchester.

Karen se levantó de su lugar y sentó asiento en el estrado.

-Señorita Granchester. Como se encuentra usted?

-Bien, gracias. Contestó tímidamente.

-La audiencia desea escuchar lo que sucedió el día del accidente. Le pido relate todo como sucedió. Está preparada?

-Si.

-La escuchamos.

La sala quedó en silencio total, esperando a que Karen hablara.

-Yo... yo fui invitada por quien en ese momento era mi novio, una reunión en casa de uno de sus amigos.

-Podría decir a la audiencia el nombre de su ex novio, por favor. Preguntó Terry.

-Si. Su nombre es Neal Legan.

-Gracias. Continúe por favor.

-Ya en la reunión. Platicamos, bailamos y en algún momento, tuve sed. Neal me ofreció una bebida, yo lo tomé y bebí confiando en que era ponche, tomé mas de dos vasos. Pasados unos minutos, horas, la verdad no tengo idea cuánto tiempo paso. Comencé a sentirme mareada, me dolía la cabeza, me sentía confusa. Neal ofrecio llevarme a recostar a una habitación, yo accedí y al llegar allí, el comenzo a besarme, al principio no lo rechace, pero... pero sus besos fueron cambiando, me tocaba por todos lados, yo cada vez me sentía peor, solo quería dormir. Quería irme de ese lugar.

Karen se detuvo en su narración, para este momento ya estaba llorando, recordando esos instantes de miedo, donde pensó que Neal iba a abusar de ella.

-Se encuentra bien señorita Granchester? Desea continuar? Preguntó el juez.

-Si, estoy bien. Gracias

-Yo estaba desesperada, no me gustaba la forma en la que me sujetaba, me forzaba. Le dije que parara, que yo no quería hacer nada con él, me resistí. Pero no importó, comenzó a insultarme, me obligaba a besarlo. En mi desesperación lo golpee con un objeto que se encontró en la habitación y no se que más hice, él cayó inconsciente y aproveché tomando las llaves de su auto. Lo único que quería era salir de ahí.

Me subí al auto y maneje sin saber a dónde ir. Sentía mi corazón querer salir de mi pecho, mis ojos estaban nublados, el dolor de cabeza estaba peor, solo quería dormir. De repente un auto salió o se me atravesó, no lo se en realidad. Lo único que sé es que no pude parar. Todo fue tan rápido, que cuando reaccione ya lo tenía encima de mí. Después no sé que más pasó. Desperté en una cama de hospital, con mi mano esposada al barandal y con la acusación de haber matado a una persona.

Karen volteó su rostro hacia Candy y añadió:

-Yo lo siento mucho, jamás fue mi intención matar a su esposo, perdon por no haber tenido mis sentidos en su lugar. Si pudiera regresar el tiempo y nunca haber asistido a esa reunión, lo haría. Nunca quise ser la causante de su pérdida.

Karen soltó un llorar desconsoladamente.

Las personas allí juntas estaban acongojadas, unas tristes, otras sentían el dolor de la chica.

Candy lloraba en silencio, todo esto le sobrepasaba, no estaba preparada para enfrentar un juicio y seguir desgastándose. Confirmaba que su decisión fue la acertada. Si Karen debía pagar, que la justicia se encargara.

-Gracias señorita Granchester. Habló Terry

-Abogado Stevenson, ¿Su cliente desea saber algo más?

-No su señoría.

-Sigue en su postura?

-Mi representada se mantiene en su decisión. Liberamos a la señorita Granchester de la deuda moral con la familia del señor Anthony Andley. Y acepta la sentencia que su señoría dicte a la acusada.

-Perfecto. La acusada puede pasar a su lugar. Abogado Granchester desea añadir alguna prueba más.

-No su señoría. La defensa pide se tome como prueba irrefutable el testimonio de mi cliente para el cargo de homicidio imprudencial. Mi cliente no niega que ella conducía el automóvil, pero aclara que su intención jamás fue privar de la vida al señor Anthony Andley, todo fue resultado de eventos desafortunados.

La defensa acepta el deseo de la parte acusadora. Y deja a su consideración la sentencia a mi cliente.

-En vista de que no hay motivos para llevar a cabo un juicio sobre asesinato en primer grado. Este juzgado acepta la petición de la defensa de homicidio imprudencial. Se tomó un receso de dos horas para dar mi veredicto. Salgan y coman algo.

El juez Daniel Sanders golpeó el púlpito y se retiró.

Todos comenzaron a a retirarse. Terry tomó del brazo a su hermana para reunirse con Leo, quién no se encontraba solo; su padre Richard estaba con él. Cuando Karen lo vio, corrió a sus brazos. Terry se quedó viendo la escena con una sonrisa en sus labios.

-¡Papá!

-Mi princesa. Richard abrazó su hija, permitiendo que está llorara.

-Padre. Saludo Terry con un asentamiento de cabeza.

-Karen, ¿cómo te sientes hija?

Ella despegó su cuerpo y le dio una gran sonrisa.

-Ya mejor contigo a mi lado. Y mamá, vino contigo?

-Si aquí está. Sólo que se quedó afuera. Venimos con la preciosa y los tornados a quienes no les permiten la entrada. Richar sonrió. Sus tres nietos eran su debilidad.

-Bien, pues que esperamos vayamos a saludar a la familia. Mi Kate ha de estar desesperada por ver a su hermoso padre. Habló Leo.

El resto de los Granchester solo negaron. Salieron juntos hacía el encuentro familiar.

Del otro lado del recinto. Candy era abrazada por su hijo. Sus padres se acercaron a ella, dándole una sonrisa.

-Me alegra mucho que hayas cambiado tu postura. Estoy orgullosa de ti, mi amor. Decía Candice a su hija.

-Gracias mamá. Se que eso es lo que mi Tony hubiera querido.

-Hija. Muy buena decisión. Habló Andrew.

-Gracias papá. Me hiciste darme cuenta que mis niños estaban sufriendo por mi actitud.

-Alan, me da gusto que estés aquí apoyando a tu madre.

-Gracias abuelo. A mi me gusta acompañarla.

-Familia que les parece si seguimos platicando mientras estamos comiendo. Si no se van a pasar las dos horas que dijo el juez y supongo que todos tenemos hambre. Habló Elijah quién se acercó juntó con Joseph.

-Me parece buena idea hijo. Concluyó Andrew.

La familia White salió del lugar junto con Tom Stevenson hacia un restaurante cercano para esperar la sentencia del juez.

-¡Mamá! Kate! Sebastián! ¡Mark! Que alegría verlos. Exclamó Karen, saludando a cada uno.

-Mi niña, cuanto te extrañé.

-Tía. Kate le dio un beso.

-Mamá Eli, te extrañamos. Dijeron los gemelos juntos.

-Y bien, que sucedió. Preguntó Eleanor.

-La esposa de Anthony Andley le dio el perdón y retiró la demanda a nuestra hija.

-Oh por Dios! De verdad? Exclamó Eleanor.

-Si mamá. Sólo esperaremos la resolución del juez. En dos horas tenemos que regresar Habló Terry.

-¡Gracias a Dios!

Estaban festejando, cuando en eso salió la familia White. Las miradas de Terry y Candy se cruzaron por un momento. Ella desvió su mirada a los niños que estaban aferrados a las piernas de él. Y él admiraba a esa mujer que llamó tanto su atención. Vestía un traje sastre de pantalón en color crema, su blusa era un tono más oscuro. Llevaba el cabello en un chongo a los media nuca. Pero lo que llamó su atención, es el joven que iba de su brazo. Era igualito a su amigo Albert que iban juntos en el Colegio. Supuso que era su sobrino, de quién él hablaba seguido.

-¿Quienes son ellos? Preguntó su madre al ver que Terry miraba hacia allá.

-Es la viuda de Anthony Andley.

-Es muy guapa.

-Si. Y muy irritante también. Contestó seco.

-Me acompañas?

-¿A donde?

-Quiero decirle unas palabras.

-Pero ...

-Vienes?

A Terry no le quedó otra vez que acompañar a su madre. Sólo esperaba que esa mujer no fuera a agredirlos.

-Buenas tardes.

La familia White estaba saludando a los Andley, que iban llegando.

-Eleanor que gustó verte. Sigues igual de hermosa. Se acercó Albert a saludar.

-Albert querido, siempre tan galante.

Me presentó. Mi nombre en Eleanor Baker de Granchester y soy la mamá de Karen.

Los presentes asintieron. Eleanor sonrió y se dirigió a Candy, ¿quién la estaba viendo?

-Señora Andley me permite un momento a solas por favor.

-Claro. Respondió con sorpresa.

Caminaron unos metros. Alan iba con Candy tomado de su mano. Terry estaba a la par de su madre.

-Quiero decirle ... decirles, que lamentó su pérdida. Supongo que este guapo jovencito en su hijo.

-Si. Soy Alan Andley, mucho gustó. Se presentó el chico.

-Encantada. También le agradezco desde mi corazón que le haya otorgado el perdón a mi hija y retirado la acusación. Concluyó con lágrimas en los ojos.

Candy examinó las palabras que escuchaban de la dama y el semblante lloroso y de agradecimiento que esta expresaba hacia ella. Se identificó inmediatamente como madre que tambien era y entendía el dolor y la angustia que estaría pasando al tener a su hija atravesando semejante situación.

-Gracias por sus condolencias y en cuánto al perdón por su hija, es lo que mi conciencia me dictó. Y es lo que mi esposo hubiera querido. Contestó amablemente.

Terry estaba en silencio, admirando a la mujer que tenia enfrente. Se dio cuenta de que la llamaba mucho la atención. Era hermosa. Mientras ella hablaba, sus ojos no dejaban de admirar su rostro, escuchar su voz fue como un alegre canto. Ahora que la veía tranquila y sin estar molesta, se dio cuenta que era agradable y amable. Única. Una gran mujer por el solo hecho de haber retirado la demanda y no querer ningún juicio en contra de su hermana. Él como abogado sabía que era muy difícil que la parte acusadora cambiaba de opinión y mucho menos daba el perdón. Y por eso el estaría eternamente agradecido con ella. Aunque no se lo expresara con palabras, ni nunca lo supiera.

No sabía que le pasaba con ella. Era la segunda vez que la veía en su vida y no podía sacarla de su cabeza, de verla (de forma disimulada pero lo hacía). Se ponía nervioso, sus manos sudaban. Por Dios! Parecía adolescente. Tenía mucho tiempo que no se ponía de esa forma. Todas estás confusas emociones, lo frustraban, lo descolocaban, lo enojaban. Hacía años que se propuso no sentir, ni gustar por nadie del sexo opuesto. Sólo salidas ocasionales. Solo eso. Estaba dedicado en cuerpo y alma en sus hijos y su trabajo. Y que está mujer la atrajera de esa manera no le gustaba.

Su marido acaba de morir. Era la viuda del hermano de su mejor amigo. A quién vio solo en algunas ocasiones, las podía contar con sus dedos de las manos. Eso estaba mal, era enfermo. La mujer estaba en su duelo. Y él estaba vedado al amor. Tenía que sacar a esa mujer de su mente. Era un alivio que lo de Karen se fuera decidir en un momento más. Así que ya no volvería a verla jamás y su naciente interés se iría así como llego.

-Hijo, Terry. Nos vamos? Su madre lo sacó de sus pensamientos.

-Claro, con permiso. Señora, joven. Se despidió de manera seca y fría. Como siempre lo hacía para no demostrar sus emociones.

-Adiós. Respondieron madre e hijo.

Las respectivas familias se retiraron a tomar algún refrigerio. Un rato después regresaron a los juzgados para escuchar el veredicto del juez.

-Damas y caballeros el honorable juez Daniel Sanders.

Hicieron el protocolo requerido y esperaron que el juez hablara.

-Después de evaluar las pruebas presentadas por ambas partes y aceptar la decisión de la parte acusadora. Este juzgado a llegado a una resolución y tiene el veredicto para la señorita Karen Eleanor Granchester.

Todo estaba en silencio total, parecía que solo se escuchaban las respiraciones de los presentes y el latido de los corazones.

-Se entiende que la acusada estaba en el momento del accidente bajó el influjo de sustancias nocivas y no estaba en sus cinco sentidos, al conducir el vehículo por causas externas a ella. Pero eso no le exime su responsabilidad al haber tomado ese vehículo en esas condiciones y arriesgarse a manejar.

Por lo que se declara culpable en homicidio imprudencial y se le sentencia a cinco años de prisión. También costeara todos los gastos que se generaron desde el fallecimiento del señor Anthony Andley hasta el día de hoy. Y una indemnización de treinta mil dólares a cada hijo del fallecido.

Dichas estás palabras golpeó el púlpito.

Continuara ...

Hola! ya regrese. Que les pareció este capitulo, estuvo intenso, no?

Como pueden darse cuenta, si le di un buena sentencia a Karen, que en realidad es mínima comparada si hubiera sido por asesinato en primer grado.

Les confieso que estuve investigando cuantos años se dan por un cargo de homicidio imprudencial o culposo. Y mas o menos este es el rango. Tampoco quise verme tan manchada.

Y bueno al final es ficción y ya se vera mas adelante que giro darán los personajes y como cada cosa tomara su lugar.

AGRADECIMIENTOS:

Muchas gracias por sus palabras hacia el fallecimiento sobre mi hermano, lo valoro mucho. Porque aunque no nos conocemos físicamente entre nosotras, seguro que nos apoyamos y estamos ahí cuando alguien del universo Candy, atravesamos alguna situación o circunstancia.

Gracias por su apoyo, por sus reviews, por agregar a favorito a la historia y a está servidora.

becky 7024

Alondra

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maria 1972

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Saludos

Septiembre 2018