Los personajes y la historia de Candy Candy son propiedad de Kyoko Mizuki. La historia de mi autoría y el fin de lucro, solo es para el entretenimiento y la felicidad en las seguidoras de Terry.

Hola. Les traigo el nuevo capitulo.

Capitulo siete

Candy llegaba a su casa junto a su familia, y así cómo llegó se subió a su habitación. Estaba cansada, agobiada, turbada. Nunca pensó que tras la muerte de su esposo, tuviera que pasar por muchos estados de ánimo. Coraje, enojo, tristeza, dolor y más. Ella siempre se consideró una mujer alegre, feliz, tenía todo lo que alguna vez anhelo. Un esposo, hijos, un hogar. Y creyó que siempre sería así. Y ahora su esposo ya no estaba, su alegría se fue, su estabilidad se tambaleaba. Se sentía como una olla a punto de explotar.

Luego estaba la resolución qué dio el juez en la audiencia. Pensó que iba a alegrarse por ello, o ya de menos sentirse satisfecha. Pero no fue así, se sintió tan mal por la condena que le dieron a Karen, sintió empatía por ella, pudo ver el dolor y la tristeza en sus ojos. Al final se dio cuenta que ella sólo fue una víctima de las circunstancias igual que Anthony. Los dos estuvieron en la hora y el momento equivocados. Karen pagando una condena, truncando su futuro y su esposo muerto, dejando un vacío en su corazón.

Sólo quedaba salir adelante, no podía derrumbarse, lo haría por ella, por sus hijos. Pero tenía que hacer varias cosas antes de tomar las riendas de su nueva vida, para cerrar ciclos y avanzar sin ningún resentimiento.

Se dio un baño relajante, se puso su pijama y se acostó a dormir en su cama, quedando profundamente pérdida en pocos segundos.

Ya había transcurrido una semana del falló y Terry por fin podía emitir una sonrisa y un descanso a su corazón. Después de la sentencia, se había movido para hacer todo lo posible para sacar a su hermana de la cárcel o al menos reducir su condena. Y el primer paso a dar, fue demandar a Neal Legan por intento de violación y administrar estupefacientes a la bebida de Karen sin su consentimiento. Solo era cuestión de tiempo para que se resolviera ese asunto.

Se encontraba en el penal para darle la noticia a su hermana.

-Terry!

-Hola princesa. Cómo estás? Preguntó Terry, abrazando a su hermana.

-Ya más tranquila. Ya entendí que no debo desesperar. Me faltan cinco años para salir de aquí, no? Respondió Karen con tristeza.

-Karen no me gusta que hables así. Ven vamos a sentarnos, te traigo buenas noticias.

-Ah si? Cómo cuáles?

-Mañana es tu primera audiencia para que se resuelva el intento de violación que levanté contra Legan. El muy idiota está detenido, intentaba escapar del país.

-Y cómo lo supieron?

-Tu amiga nos avisó de sus intenciones. Cuándo se enteraron del resultado de tu audiencia y de que era probable que se levantara una denuncia en su contra, el estúpido pensó en irse a otro país.

Gracias a Dios, su hermana parece que no lo tiene en muy buena estima y lo echo de cabeza. Terry emitió una risita.

-Si, ellos no se llevan bien. A Eliza nunca le ha gustado cómo llevaba su vida Neal. Sabes, ella en una ocasión trato de advertirme sobre Neal, pero yo no la escuché y ahora estoy pagando las consecuencias.

-Karen, realmente te enamoraste de ese sujeto? Digo, recién llegabas a este país. Cómo te pudiste enamorar tan rápido? Preguntó Terry pensando en las palabras que le dijo su hermana.

Las palabras de su hermano, molestaron a Karen. Ahí iba como siempre, a poner en duda sus decisiones.

-Terrence, recuérdame en cuánto tiempo conociste a la arpía e interesada de Kristin? Ah sí! fue en una noche de copas, a la semana ya dormía en tu casa y en un par de meses te casaste con ella, declarabas a los cuatro vientos que era el amor de tu vida, tuviste a mis niños en menos de un año, y tiempo después te enteraste que "tu gran amor" no era lo que pensabas, todo esto pasó en que? Tres años? Ahora dime, estás seguro que estabas enamorado de ella o más bien, ella alguna vez estuvo enamorada de ti o solo te usó y tuvo tus hijos para poder asegurar su futuro. Soltó Karen con rencor y coraje a su hermano.

Terry se quedó sin palabras. Sabía que cuando Karen se sentía acorralada o más bien cuándo se llegaba a sentir agredida era bastante mordaz en sus comentarios. Pero jamás pensó que le fuera a decir tantas cosas hirientes.

Le dolieron sus palabras tan profundo, se daba cuenta que su hermana tenía una impresión de él en cuánto a su relación con Kristin tan pobre, lo veía como un idiota manipulable que se dejó engatusar por una mujer bella pero trepadora que sólo quiso su dinero.

Por fin conocía la opinión que ella y seguramente toda su familia y amistades tenían de él, sólo que nunca se la soltaron en la cara. Fue un tonto al pensar que lo sucedido con su ex, era cosa del pasado. Ese error lo seguiría por siempre. Su credibilidad como hombre maduro y experto en relaciones sentimentales se habían ido por el caño.

Miro a su hermana y está tenía en sus ojos una mirada retadora, pero al verlo, vio en esos ojos azules, dolor y tristeza por sus palabras.

Que había hecho? Se cuestionó.

-Terry… susurró.

En ese momento el celular de él sonó.

-Granchester. El rostro de Terry fue transformándose, pasó de serio a sorpresa, después a molestia y por último a calma mal disimulada.

-Permítame, estoy aquí con ella. Le pregunto y le regresó en unos minutos la llamada.

-Terry. Karen llamó a su hermano con las lágrimas a punto de salir, pero sólo encontró una mirada fría sin ninguna emoción.

-Era el abogado Stevenson, está afuera con la señora Andley, quiere pasar a verte.

-A mi? Pero que quiere? Preguntó temerosa.

-No lo sé. Quieres verla?

-Tu que piensas?

-Como tu abogado te aconsejó qué escuches que quiere decirte. Así cierras tu historia con esa familia. Y nos enfocamos en meter a Legan tras las rejas, y sacarte de este lugar o reducir tu condena.

-De acuerdo, dile que pase. Y Terry… podrías quedarte conmigo, por favor.

-Cómo tu abogado es mi deber. Le voy a llamar. Stevenson, en un momento salgo por su cliente. Nos vemos.

Terry cortó la llamada y dirigió su voz a Karen.

-Regreso. Dijo y ni siquiera volteó a verla.

Salió del lugar, con el ánimo encendido, estaba enojado. Se sentía como un completo tonto. Sentía la ira bullir en él. Todos sus problemas con su ex se le vinieron como ráfaga a su mente. Primero la lucha legal que estaba teniendo por obtener la custodia total de sus hijos. Sabía que para ganarla, tenía que sacar a la luz los trapos sucios de Kristin. Pero se rehusaba a hacerlo y no por ella, sino por sus hijos. No quería lastimarlos y que ellos sufrieran más de lo que ya lo habían hecho. Pero tampoco deseaba que los niños estuvieran más tiempo viviendo a su lado, le dolía saber que no era un buen ejemplo la vida desordenada que llevaba, cambiaba de novio como de zapatos, se alcoholizaba cada semana, no trabajaba pues vivía de la pensión qué él depositaba a sus hijos . No, definitivamente no era sano que ellos vivieran con una mujer así.

Seguía metido en sus pensamientos que apenas se dio cuenta que llegó a la sala de espera.

-Buenas tardes. Stevenson, señora Andley. Saludo cortés.

-Buenas tardes abogado Granchester. Saludo Tom dándole su mano.

Candy solo inclino su rostro a modo de saludo. No sabía que le pasaba con el. Su presencia no le agradaba del todo, pero no era porque le molestará, no. Era… no sabía que era, sólo sabía que su presencia se imponía y eso la hacía sentirse incómoda.

-Están listos? Mi cliente nos espera. Habló Terry neutral. El volver a ver a Candy sin que ella mostrara alguna reacción por él, le molestó.

Asintieron y juntos emprendieron el camino a la sala de visitas.

Karen se encontraba nerviosa en su lugar, no tenía idea el por qué la señora Candice White quería verla. La puerta se abrió, dejando ver a las visitas.

-Karen, la señora Candice White y su abogado Thomas Stevenson. Presentó Terry.

-Hola, mucho gusto. Respondió Karen

-Hola. Contestaron al unísono.

Candy le hizo una señal a Tom, él entendiendo la petición de su cliente, asintió y habló:

-La señora White desea hablar a solas con la señorita.

-Lo siento, pero eso no va a ser posible. Lo que la señora quiera hablar con mi cliente, va tener que ser conmigo presente. Respondió Terry en tono frío y arrogante.

Cosa qué molestó a Candy. "Quién se creía ese hombre? Era un grosero. Ya le caía mal" Pensó

Tom iba a responder, pero Candy lo tomó del brazo deteniéndolo y se acercó a Karen, ignorando por completo a Terry.

-Mira lo que deseó hablar contigo, por supuesto que lo puede oír tu abogado, pero me es incómodo qué ellos escuchen. Señalo a ambos hombres.

-Quisiera que sólo fuera entre chicas. Tu sabes para estar mas en confianza. Habló Candy entre susurros y le guiño un ojo, dando una gran sonrisa.

Karen asintió sorprendida por la amabilidad y picardía de Candy.

Terry no cabía en su sorpresa. Primero por que jamás pensó que la señora White tuviera sentido del humor y segundo, por su poder de convencimiento, hasta con él lo consiguió. Estaba dispuesto a salirse, si su hermana se lo pedía. Y tercero, se veía preciosa sonriendo.

-Terry, nos dejas solas, por favor. Pidió Karen.

-Claro. Con su permiso. Estaré afuera para cualquier cosa que necesites. Le dedicó una sonrisa de lado a su hermana y a Candy, sólo la ignoró.

-Esperaré afuera Candy. Le dijo Tom dando un apretón a sus hombros.

Señorita Granchester, con su permiso.

Al quedarse las mujeres a solas. Candy tomó lugar enfrente de Karen.

-Te preguntarás que hago aquí. Bueno está decisión no ha sido nada fácil. No después de cómo me porte contigo.

Antes qué nada, quiero pedirte disculpas por haberte agredido, tanto verbal como físicamente. No estuvo bien, en ese momento me encontraba mal. No es justificación pero después de saber lo que fue mi vida después de la muerte de mi esposo, esperó que me entiendas aunque sea un poco.

-Yo, la verdad no se que decir. No me esperaba su visita, para serle sincera pensé que no volvería a verla en mi vida. Pero ya qué está aquí; aceptó sus disculpas y entiendo que ha de ser muy difícil para usted el haber perdido a su esposo por mi imprudencia.

-Karen. Puedo llamarte así? La susodicha asintió.

-Bien, tú puedes llamarme Candy, no soy tan vieja. Le dijo con picardía. De repente se puso sería y se le quedó viendo.

Anthony era todo para mi, lo amaba tanto, más bien aun lo amo. Y el quedarme sin él, de un momento a otro fue devastador para mí. Ese día se despidió en la mañana, prometiendo regresar en hasta en la noche, ya que tenía trabajo pendiente. Entenderás que cuando me hablaron para decirme que había tenido un accidente fue horrible el sentimiento que tuve, pero al llegar al hospital y decirme que él había muerto de manera instantánea, ha sido el peor momento que he enfrentado, el mas doloroso. prácticamente enloquecí y me desconecte de todo a mi alrededor. Solo quería que mi esposo regresara a casa como me lo prometió. Pero no volvió más. Candy suspiró para alejar las lagrimas que se agolpaban en sus ojos tratando de buscar escapatoria. Con sus manos se echo aire en ellos y prosiguió.

Cómo te decía; no vine aquí ha juzgarte, no es mi intención. Sólo quiero decirte qué por mi parte no hay ningún rencor o alguna cuenta que saldar, se qué todo fue un desafortunado accidente y qué realmente espero que a pesar de estar en está situación, se pueda hacer algo para que tú condena sea reducida.

Sabes, mi esposo era abogado y él me enseño que siempre se puede volver a empezar después de atravesar por algo así. Él era un gran hombre, un maravilloso esposo y padre, y se qué si estuviera en mi lugar, abría hecho lo mismo. No culparte.

Karen lloraba por las palabras de Candy, se sentía liberada de la culpa que continuamente la agobiaba. Sólo ella sabía los pensamientos qué le atormentaban. Las noches se las pasaba en vela, dando vueltas en esa cama qué era fría cómo la celda en la qué estaba recluida. Sus ilusiones, sueños, planes, se vinieron a bajo en un instante. Ahora se encontraba ahí, sola, y lo peor era la culpa que no se iba. Por eso eran esas lágrimas, lágrimas de liberación que se mezclaban con agradecimiento ante aquélla mujer, que se mostraba cómo realmente era. Una mujer con buenos sentimientos, sensible al dolor, amable, simpática y muy agradable.

-Gracias seño… perdón Candy. Tus palabras han sido un bálsamo para mí entre estás cuatro paredes. Y esperó qué el dolor pasé y cada ves sea mas tolerable la pérdida para ti y tú familia.

-Gracias y yo también lo esperó. Bueno me retiró y te deseo lo mejor en tu vida. Candy se acercó a Karen y le dio un gran abrazó, el cuál iba acompañado de mucha ternura y la reconforto bastante.

-Adiós Candy.

Candy se retiró y se encontró con Tom, a quién le dio una sonrisa. La cual desapareció cuándo vio a Terry. Todavía se preguntaba que era lo que le incomodaba de él. Sólo habían intercambiado unas cuantas palabras.

-Todo bien Candy?

-Si Tom, todo listo.

-Entonces nos retiramos. Abogado Granchester fue un placer conocerlo y haber litigado con usted. Las referencias que tenía sobre usted han sido certeras. Con permiso.

-Gracias Stevenson, no sabía que mis habilidades habían llegado hasta este país. Es bueno saberlo y ha sido también un gustó haber trabajado con alguien igual de bueno que yo. Soltó Terry arrogante y sarcástico, estrechando su mano con la de Tom. Sabía que fue pretencioso y odioso al hablar así de si mismo. Pero no pudo evitarlo, la mirada fija de Candy sobre él, le incitó a hacerlo.

Candy rodo los ojos y negó ante aquél derrame de "humildad" de Terry. Su pregunta fue aclarada. Su incomodidad hacía él, venía de esa arrogancia y soberbia, las cuáles se mezclaban con su seguridad y porte de todo un hombre que sabía lo que era.

-Señora Andley ha sido un gustó conocerle aunque no en las mejores circunstancias. Mi más sentido pésame a usted y su familia. Terry soltó gran despliegue de caballerosidad y amabilidad que sorprendieron tanto a la rubia como a Tom. Claro, cuándo él se lo proponía podía ser todo un caballero. Y eso lo consiguió Candy con sólo un gestó de desaprobación ante su anterior actitud.

-Hasta luego señor Granchester. Le extendió su mano en señal de despedida, el la tomó y la llevó a sus labios, depositando un besó en ella.

Terry soltó su mano con delicadeza, les dio un asentamiento de cabeza a ambos y se retiró con el pulso acelerado a todo lo que da.

"Vaya, no resultó tan mal educado y presumido" pensó la rubia viendo cómo Terry se perdía entre la puerta.

Continuara…

GRACIAS POR SEGUIR EN LA HISTORIA.

Y DOBLE GRACIAS POR SUS REVIEWS, FAVORITOS Y LECTURAS ANÓNIMAS.

OCTUBRE 2018