Los personajes y la historia de Candy Candy son propiedad de Kyoko Mizuki. La historia de mi autoría y el fin de lucro, solo es para el entretenimiento y la felicidad de las seguidoras de Terry.

Por fin regresé, les dejo la continuación.

Capítulo diez

El trío de amigos hizo su pedido al mesero y se dispusieron a esperar sus alimentos, mientras Albert puso al tanto a Stear y Terry sobre los últimos acontecimientos en su familia.

- Así que Candy White es la viuda de tu hermano. Patty me comentó qué la cuñada de Annie aplicó para ocupar la vacante de enfermera en el Colegio. Pero no me comentó que se trataba de la viuda de tu hermano. -Habló Stear.

- Supongo qué Annie no se lo dijo. -Respondió el rubio.

- No lo creó. Esas dos se platican todo a pesar de qué no se ven seguido. Ya ves que su amistad siguió después del colegio y de qué se separo de mi hermano y ella se regresó a Estados Unidos.

- Quien sabe lo que sucedió. Las mujeres son muy complejas. -Dijo Albert sonriendo.

- Bueno, creó que al fin vamos a conocer a la familia de tu hermano. Tantos años de amistad contigo y nunca los hemos conocido. -Señalo Stear.

- Te van a caer excelente. Terry ya los conoce, ya sabes por lo del accidente y todo eso.

Terry no decía ni una palabra, todavía estaba asimilando el hecho de qué Albert dijera que Candy se venía a vivir a Londres junto con sus hijos. La verdad es qué en todo esté último año no pudo sacar de su cabeza a la viuda Andley, su rostro molestó y la mirada de esos ojos verde esmeralda el día que atacó a su hermana lo tenía grabado en su mente cómo un tatuaje, las imágenes de los días posteriores, el intercambio de palabras con ella, su voz, su sonrisa. Aunado a qué era de su conocimiento la amistad que surgió entre ella y su hermana no ayudaban nada. Por eso las veces que se tuvo que presentar en el penal para las visitas o realizar los trámites del traslado de Karen, hizo lo imposible por no toparse con ella. Esa mujer lo tenía en un constante nerviosismo, toda su seguridad se iba al traste nada más de pensar que se la podía encontrar por los pasillos. No entendía cómo lo pudo haber impactado de una manera tan fuerte. Ni con Kristin que supuestamente la amo hasta lo máximo que un hombre es capaz de amar, según creía él, le pasó así. No sabia que le sucedía con ella y no pensaba descubrirlo. Eran emociones confusas y él prometió no volver a caer en las redes de ninguna mujer y mucho menos enamorarse.

- Entonces Terry? Habló Albert sacándole de sus pensamientos.

- Cómo?

- No escuchaste lo qué te pregunto Bert. -Era una afirmación, más que pregunta, lo que dijo Stear.

- No. Que decías? -Respondió el ojiazul.

- Si no te conociera, diría que estás enamorado y por eso no pones atención a mi platica. -Bromeó el rubio.

Terry frunció el ceño y no dijo nada.

- Pequeño Bert, decir eso del aristócrata arrogante es cómo si dijeras que mi hermano algún día se va a casar. -Siguió con la broma el de lentes.

- Inventor, si no mal recuerdo, tu hermano ya se casó una vez y no le fue muy bien que digamos. -Contraataco Terry.

- Esa vez no cuenta, estaba joven y solo fue un impulso… Y claro, fue una orden de mis padres por haber embarazado a Annie. Así que no tuvo opción. Señaló Stear con un encogimiento de hombros.

- Cómo sea. No estamos aquí para indagar sobre la vida amorosa de nadie. Que me preguntabas Andley?

- Te preguntaba si me das la información del colegio en donde van tus niños.

- Y eso para qué te sirve a ti?

- Si pusieras atención a la plática de Albert…

- Lo quiero para mi sobrino, el hijo menor de mi hermano. -Interrumpió Albert para evitar otro posible enfrentamiento de sus amigos.

- Qué no están ya grandes los dos para asistir al nivel básico?

- Si Terry, Alan y Abel ya son jóvenes, ellos van a asistir al Colegio San Pablo. Yo hablo del mas pequeño, Asael. Tiene la edad de los gemelos.

- Vaya, no sabía que tu hermano tuvo tantos hijos.

- Pues ya ves, él siempre quiso tener una familia grande. Fue un hombre muy hogareño, amaba a su esposa e hijos y vivía para ellos. -El Semblante de Albert cambió a una de tristeza y melancolía. Sus amigos se dieron cuenta y con la mirada decidieron cambiar de tema.

- Te envío toda la información por correo en cuánto llegué a la casa.

- Gracias Terry. -Albert agradeció el gesto.

- Entonces compañeros, hay que hacer que valga la pena esta reunión. Que les parece si nos tomamos unos tragos en el bar de siempre. Tengo permiso de Patty hasta que salga del trabajo y pase por ella. -Habló Stear con su característico humor, para aligerar el ambiente.

Ambos hombres asintieron, pidieron la cuenta al mesero, pagaron y se retiraron del lugar.


Candy se encontraba en el despacho de Anthony, era su última noche en aquel lugar, al día siguiente madrugaba. Su avión con rumbo a Londres salía a primera hora.

Ya tenía prácticamente todo arreglado, hasta la casa tenía nuevos inquilinos, no quiso deshacerse esta y sólo la rento, la próxima semana sería ocupada por un recién estrenado matrimonio. Se trataba de un par de jóvenes, que le habían recordado tanto a ella y a Anthony en sus inicios juntos. Los muebles los donó a un asilo de ancianos, sólo se quedó consigo las cosas importantes, las cuáles guardó en ese despacho al quedar esté como una bodega, no tenía la intención de sacar nada de lo que se encontraba ahí.

- Cuántos recuerdos, cuántas cosas pasamos en este lugar. Buenas, malas, alegrías, tristezas, pleitos, reconciliaciones, tantas y tantas cosas. Y ahora, ya todo quedó atrás. A partir de mañana comenzamos una nueva vida, en otro país, con otra gente, nuevas ilusiones, nuevas esperanzas, nuevas cosas por realizar.

Dios mío, dame las fuerzas para seguir enfrentando todo lo qué venga delante, ser ese ejemplo que mis hijos necesitan, y ser su amiga y su apoyó. – Concluyó Candy.


Después de mas de ocho horas de vuelo, la familia White hacía su arribo a la ciudad de Londres. El London Gatwick Airport fue su destinó, entré revisar documentación, permisos para su estadía, recoger maletas, les dieron las diez de la noche, todos iban hambrientos y cansados, lo bueno es qué a su salida ya los esperaba Albert, junto con Patty, Stear, y Valeria.

- Mamá! Gritó Vale.

- Mi amor, cuánto te extrañe preciosa. -Annie se arrojó a los brazos de su hija, no sin antes dejar a su pequeña Vivian con Joseph.

- Buenas noches a todos. -Albert se acercó a saludar a su familia, dejo un beso en la mejilla de las Candy's y dio un abrazo a Joseph y a sus sobrinos.

- Como estuvo el viaje? –Preguntó.

- Muy agotador, pero bien. -Respondió Candy.

- Le quiero presentar a unos muy buenos amigos. –Albert con un movimiento de cabeza llamo a sus amigos para que se acercarán. – Les presentó a Stear y Patty Cornwell.

- Hola, es un gusto conocerlos. Bert nos ha hablado mucho de ustedes, y bueno también Annie. -Se acercó Patty a saludar a cada uno.

- Gracias. Respondieron todos.

- Es un gustó, bellas damas. Con todo respeto, son muy hermosas. -Dijo Stear galantemente a Candy y su mamá, y depósito un beso en la mano de cada una. –Ellas se sonrojaron ante sus palabras.

Dirigió su mirada a los jóvenes Andley y sonriendo e inclinando su cuerpo a manera de reverencia, dijo: - Caballeros, un gusto conocerles. -Alan y Abel se voltearon a ver, extrañados de la actitud del pelinegro.

- Hola, yo soy Asael Andley. Mucho gusto. -El niño se inclinó igual a como le hizo Stear, sorprendiendo a esté de forma agradable, y causando la risa de los demás.

- Mucho gusto caballerito. Respondió Stear.

Al terminar todas las presentaciones, el grupo salió del aeropuerto rumbo a su destino. Joseph y Annie juntó a las niñas, partieron con el matrimonio Cornwell, iban a hospedarse en su casa. Y Candy, sus hijos y su mamá se fueron con Albert, rumbo al departamento, el cuál a partir de ese día, sería su nuevo hogar.

Quedando de verse al otro día en la mañana para la visita al Colegio San Pablo, e inscribir a los jóvenes al curso, y que Candy se presentara a su entrevista para su nuevo empleo.


Al llegar a su nuevo hogar, la familia White quedó sorprendida con el lugar, a pesar de nos ser muy grande, el lugar era acogedor y ofrecía calidez. Al saber que Anthony lo había comprado para ellos, les daba felicidad y nostalgia a la vez.

- Que te parece Candy?

- Es muy hermoso. No pensé qué fuera a estar así. Gracias por acondicionarlo Albert.

- No tienes que agradecer. Que bueno que te guste, aunque pienso que le falta unos cuantos toques de tu parte. Y se vea más hogareño y no cómo un departamento de soltero. -Dijo el rubio sonriendo.

- Pienso igual que Albert, hija. Aunque está muy bien equipado, si le falta la mano de una mujer. Pero gracias Albert por tomarte tu tiempo en ayudar a mi hija y a los niños.

-Es un gustó ayudarles Candice. Y como le dije a tu hija, no tienen nada que agradecer. Ustedes son mi familia, y la familia está para ayudarse.

Albert le enseñó rápidamente el lugar, pues ya era tardé y tenían que madrugar al otro día. El rubio se quedó a dormir con ellos, ya que ni Candy, ni su mamá, lo dejaron irse alegando qué era peligroso estar afuera a esa horas. Y el aceptó no queriendo contradecirlas, a parte de que estaba cansado, ya antes de que amaneciera se iría al hotel en donde se hospedaba, y pasaría por Candy para llevarla al Colegio.

Toda la familia cayó rendida y durmieron inmediatamente, y de esa manera daban por finalizado su primera noche en otro país. Ya mañana comenzaría su nueva vida, en dónde les esperaban, nuevas aventuras, nuevas amistades y a Candy, un nuevo amor?.

Continuara…


Ya estoy de regreso. Me parece que tarde en actualizar, perdón. La verdad se me fue la inspiración un poco, y luego se me dio la oportunidad de participar en el fic de Inolvidable Terry, con las demás autoras y entre planeación y demás detalles, pues le dedique tiempo a ello.

Y como ven, ya me regresaron las ideas, y esperó actualizar más seguido, ya estoy en eso.

AGRADECIMIENTOS:

Guest, palasatenea2018, Selenityneza, Blanca G, Eli, Elydereyes, White Andrew, Amrica Gra. A los que sumaron esta historia a favoritos y a los lectores anónimos. Muchas gracias por su apoyo.

Gracias a todas por su apoyo a Inolvidable Terry, sus comentarios fueron muy lindos. Esperemos después poder tener otro proyecto. Ah y por cierto, no se les olvide votar por los mejores fics del 2018.

ACLARACIÓN:

Respondiendo a un review sobre los nombres que les di a los hijos de Candy. Bueno, a uno le puse Abel en honor a mi papá, ya que así se llama. Su significado es exhalación o aliento. Y en cuanto a Asael, su significado es Criatura de Dios y Dios ha creado. Me parece un gran significado, y eso es lo que cuenta.

Saludos y bendiciones.

Nally Graham.

Febrero 2019