Bloody Eyes.
Capítulo cuatro: Sangre.
Había pasado más de un año desde que Kohaku vio a ese extraño chico de cabello extravagante e intensos ojos rojos.
Y desde entonces ya no había vuelto a verlo. También dejó de escuchar cosas raras en el bosque, ya no habían sombras ni garras pero… si sentía que alguien la seguía. Todos los días sin falta podía sentir que no estaba sola en el bosque cuando salía a buscar el agua.
Debía ser ese chico siguiéndola, el chico con ojos rojos que la atacó y estuvo atemorizándola por semanas. No podía ser nadie más ¿verdad?
Aunque estaba dudando de si él realmente era el terror del bosque..
Después de todo, las historias del terror del bosque tenían cientos de años de antigüedad y este chico parecía ser solo unos años mayor que ella.
Aunque… dudaba que fuera un humano. Debía ser un demonio del infierno o algo así. O un hombre maldito. Pero definitivamente no podía ser un humano.
Y definitivamente no tenía buenas intenciones. Estaba muy segura de que había querido matarla ese día cuando logró verlo. Seguramente no pudo hacerlo cuando vio lo fuerte que ella era y ahora la seguía esperando el momento en el que bajara la guardia para asesinarla, ¡pero podía esperar sentado! Porque ella nunca bajaría la guardia, ni siquiera por un segundo. Y si ese demonio volvía a atacar lo mataría.
Ya con dieciséis años recién cumplidos, Kohaku seguía llevando el agua para su hermana cada día sin falta, en invierno y en verano por igual sin importar qué tanto frío o calor hiciera. Aunque lloviera o aunque nevará, ella iba cada día. Y cada día sentía que la seguían.
Estaba bastante segura de que era ese chico extraño, y a veces por alguna razón sentía el impulso de hablarle, cuando escuchaba algún sonido especialmente cercano.
-¿Hoy tampoco te mostraras ante mí?- se quedaba mirando a los árboles de forma desafiante, pero nunca recibía respuesta.
Le contó a Chrome acerca de lo que vio, y él tenía sus propias ideas.
-Debe ser un brujo oscuro, un experto en magia negra.- dijo muy seguro mientras mezclaba algunas plantas raras. -Seguro nos embruja para que veamos visiones de cosas que no existen. Demonios, ¡quiero saber cómo hacer eso!- pataleó infantilmente.
-¿Por qué no vamos juntos a buscar tus plantas y rocas extrañas? Mientras estés conmigo puedo defenderte de ese demonio.- propuso con los brazos cruzados.
-¡¿Lo harías?!- por supuesto, la idea lo emocionó por completo.
Kohaku decidió acompañarlo una vez cada dos o tres días, haciendo una leve rutina de entrenamiento y manteniéndose siempre cerca de él en lo que buscaba sus materiales de brujo.
El demonio siempre estaba cerca, aunque nunca volvió a verlo y ya no escuchaba nada más que leves movimientos entre los árboles, estaba segura de que siempre la vigilaba.
Y ella siempre estaba alerta.
Pocos meses después de que empezara a acompañar a Chrome a recoger sus materiales, un día por la mañana mientras iba de camino a cargar el primer jarrón con agua, sintió que algo andaba mal.
Esa presencia que siempre la acompañaba, este día estaba muy cerca. Demasiado.
Luchó por aparentar normalidad mientras caminaba en dirección a las aguas curativas, aunque el corazón le latía furiosamente en el pecho.
Finalmente… finalmente iba a atacarla de nuevo. Estaba segura, sabía que ese demonio solo había estado acechando esperando por el momento adecuado para matarla. Aunque no sabía por qué ese día tenía que ser hoy ya que era una mañana como cualquier otra, pero de todas formas estaba preparada.
Y, cuando el demonio de ojos rojos se le tiró encima, Kohaku ya estaba esperándolo.
Ambos cayeron al suelo y ella rápidamente se posicionó encima de él, colocando su cuchillo en su garganta.
Antes de que pudiera siquiera parpadear, él se la quitó de encima y la tumbó en el suelo, apretando sus muñecas con sus dos manos e intentando llevarlas hacia por encima de su cabeza, intentando atrapar ambas muñecas con solo una mano. Kohaku notó que él tenía una cuerda extraña colgando de uno de sus hombros.
El demonio era fuerte, pero no se dejó vencer y libró una mano de su agarre, agitando su cuchillo en dirección a su cabeza.
Logro cortarle el rostro, haciéndole un gran tajo desde justo por debajo de la oreja hasta por debajo del ojo.
Él se quedó inmóvil por un segundo, aunque todavía aplicando fuerza para que no liberara su otra mano. Y cuando Kohaku iba a cortarlo de nuevo se detuvo, jadeando al ver la herida sanarse a una velocidad imposible mientras la sangre también se evaporada.
Y entonces, extrañamente, él le permitió liberar su otra mano, atrapando sus piernas entre las suyas.
Horrorizada más que nunca antes, siguió contándolo desesperadamente, rasgando sus ropas y bañándose en su sangre, pero las heridas se sanaban y la sangre se evaporaba, no importa cuanto cortase.
El demonio ignoró por completo los cortes, aunque tenía un gesto adolorido, él solo se concentró en quitar la cuerda de su hombro y comenzar a atarla con esta, hasta que finalmente atrapó sus brazos otra vez y ella estuvo atada e inmovilizada, con sus cuchillos ya fuera de sus manos, mientras que él quedó completamente intacto, sin ninguna cicatriz ni una sola gota de sangre manchándolo a él ni al césped bajo ellos.
-Si que das problemas…- gruñó por lo bajo mientras la tomaba en brazos, cargándola por encima de su hombro.
-¡Suéltame, demonio repugnante!- pataleó desesperada, indispuesta a rendirse aunque el la tenía totalmente a su merced ahora mismo.
¿Qué iba a hacerle este monstruo? ¿Qué quería de ella?
El miedo la estaba consumiendo, pero se mezcló con mucha confusión al ver que el demonio se estaba dirigiendo en dirección a la aldea.
¿Por qué caminaba hacia su hogar? ¿Por qué no la había matado aún? ¿Qué mierda era él?
¡No estaba entendiendo nada!
Aún así, sea lo que fuera que planeaba ese demonio, ella no iba a rendirse.
Él estaba corriendo a velocidad moderada hacia su aldea y Kohaku en ningún momento dejó de retorcerse y luchar por librarse. La cuerda parecía ser irrompible ¿estaría hechizada? Pero… aunque la cuerda era formidable, el demonio no lo era. A él realmente le estaba costando mantenerla quieta. Y eso solo la animó a luchar más.
Y, justo cuando el demonio llegó hasta los campos de flores e iba a atravesar la primera barrera de bosque, Kohaku logró encajarle una patada en el estómago que lo hizo tirarla al suelo. Rápidamente se puso en pie mientras él gruñía y volvió a patearlo, esta vez en la mandíbula, enviándolo al suelo.
Sin siquiera pensarlo, corrió en dirección al bosque, pensando que tal vez así podría alejarlo de su aldea y si lograba recuperar sus cuchillos podría cortar la cuerda y matarlo.
Había visto que los cortes se le curaban increíblemente rápido, pero dudaba que se recuperara si le arrancaba el corazón o le cortaba la cabeza.
Antes de que pudiera abandonar los campos de flores, él volvió a tirársele encima, acabando los dos en el suelo, sobre cientos de bellas florecitas blancas.
Él la volteó para sujetar sus muñecas, pero ella rápidamente se dio cuenta de que lo estaba superando en fuerza. ¡Era como si se volviera más débil mientras más tiempo pasaba! Eso era extraño… pero también era su oportunidad.
Hizo más fuerza mientras miraba su mueca de frustración. ¡Ella iba a superarlo y no había nada que él pudiera hacer al respecto!
A poco de lograr apartarlo, de repente él gruñó de una forma inhumana y ella jadeó al ver sus colmillos. Eran demasiado largos y afilados… eran más de un animal que de un humano.
Y, de repente, él bajó la cabeza hasta su cuello y la mordió, con fuerza, extrayendo su sangre y... bebiéndola.
Kohaku gritó de agonía y horror, pero a esa distancia nadie en la Aldea podría oírla. Nadie la salvaría.
Continuara...
Holaaaaaaaaaaaaa :D
Ahora si, ahora si debe ser diez billones por ciento obvio de que trata esta trama XD Varios lo dijeron pero como que no estaban seguros~
Lamento decepcionarlos, algunos tenían teorías realmente interesantes! Pero esto trata de simples vampiros LOL
Sus teorías están más interesante que el fic xD Me las anotaré para tramas futuras :P
Aunq, les advierto que yo no he leído mucho de vampiros, normalmente no me gusta esa trama, pero a veces me gusta escribirla aunq tomando libertades creativas, inventandome mis propias reglas, así que ya verán lo que se viene y qué es exactamente Senku~ owo
Ojalá q este cap y el fic en general les esté gustando! No olviden que los amo~ uwu
COMENTEN! *o*
Me despido!
CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
