Elle - Experiencias

La alarma suena a las seis y media y se levanta al instante. Se prepara rápidamente, se toma un café, y sale de casa camino al trabajo.

La cafetería está a cinco manzanas a pie de su apartamento, y aunque es principios de Noviembre y hace frío, todas las mañanas va andando al trabajo.

Es la encargada, y tiene que tener todo preparado antes de abrir una hora después. Revisa que la cafetera esté limpia y en buen estado, que haya café suficiente, revisa las tazas y los vasos y coloca los dulces en la vitrina después de recoger el pedido de la puerta. El chico de la pastelería le sonríe, y ella le devuelve la sonrisa. Se pregunta brevemente si éste sería el definitivo. Está cansada de estar sola. Tal vez algún día le invite a un café, y por ahí puedan empezar algo.

Dos horas después, la cafetería está a tope. Va de aquí para allá, sirviendo cafés, tés y cualquier cosa que les apetezca a sus clientes. Sonríe encantada a compañeros y clientes, y sólo de pasada, se acuerda de su anterior vida.

Han pasado ocho años desde que salió del despacho de Hotch, sin mirar atrás, y no se arrepiente ni un segundo de su decisión. A veces piensa en ellos, y los echa de menos, sobre todo cuando ve a JJ o Hotch en la tele en alguna conferencia de prensa, pero cree que lo mejor que pudo haber hecho fue alejarse de todo.

Ahora es feliz, nunca se hubiera imaginado que su vida estaría alejada del FBI, pero a veces la vida da tantas vueltas que nos sorprende con agradables sorpresas.