Nota: Basado en el capítulo 9x16 "Gaby"
JJ- El abrazo de una madre
Gaby abrazaba con fuerza a su madre y su padrastro, y reía feliz al estar con ellos. Pocas veces tenían un final feliz como éste. O un final agridulce. Porque quedaban tres niños que irían al programa de acogida, porque no tenían a nadie que los estuviera esperando, no tenían los brazos de una madre o un padre que les quitaran los miedos, que los abrazaran fuertemente y les dirían que todo iría bien.
JJ miraba con tristeza a los niños mientras la trabajadora social hablaba con ellos, y sintió cómo se le encogía el corazón. Los peores casos siempre eran los que implicaban niños, y nunca podría acostumbrarse a la barbarie de lo que puede llegar a hacer el ser humano a otra persona. Afortunadamente, esta vez habían llegado a tiempo y habían podido rescatar a los cuatro niños. Gaby tenía a su familia (aunque no llegara a entender que todo comenzó por los celos de su tía), pero esos pobres niños estaban completamente solos.
Morgan posó una mano en su hombro cuando colgó el teléfono, en señal de apoyo. Escuchó cómo el equipo empezaba a abandonar la comisaría, y ella echó una última mirada a los niños. Deseaba que encontraran pronto una buena familia y olvidaran todo el horror vivido.
Cuando el avión ya estaba en el aire, sacó el móvil y llamó a Will. Necesitaba con urgencia hablar con su pequeño hijo, aunque sabía que ya estaría durmiendo. Pasaron unos minutos hasta que escuchó la voz de Henry, que JJ aprovechó para pensar en que movería cielo y tierra por su hijo, y agradeció a Dios que protegiera a su pequeño.
Su corazón se tranquilizó cuando escuchó a Henry, al principio con la voz llena de sueño, pero enseguida despierto y dispuesto a contarle cualquier cosa. JJ se sorprendió limpiándose las lágrimas mientras reía por algo que le acababa de contar el niño, y accedió a contarle un cuento. Se preparó para ello mientras miraba por la ventana la negrura de la noche.
