Seaver-Empezar de nuevo
Ashley entró en el recinto y miró a su alrededor. Había cerca de ochenta personas, los nuevos cadetes del FBI, aunque no todos llegarían al final. Sin embargo, todos tenían sueños de convertirse en algo grande, en servir a su país. Ella, por su parte, haría lo que fuera para convertirse en una gran agente.
Cuando era niña su sueño era ser veterinaria, quería cuidar a todos los animalitos, por eso siempre estaba rodeada de cualquier clase de bicho, cómo se encargaba de recordarle su padre. También era una razón para querer un perro, aunque nunca hubiera conseguido su deseo. Todavía le duele cuando recuerda cómo su padre mató al perro callejero que ella llevó a casa. Creyó que esa sería su oportunidad, aunque con el animal también murió un poquito su sueño.
Sin embargo, cuando se descubrió que su padre era un asesino en serie, y tras su detención, decidió que iba a cambiar su futuro. Su padre mató a varias mujeres, destrozando la vida de sus familias, y la suya propia.
Su madre y ella tuvieron que mudarse, por la presión ejercida por la prensa y el ataque constante de sus vecinos. Se cambiaron el apellido (su madre se quitó el de casada y ella empezó a usar el apellido de soltera de su madre), y empezaron una nueva vida lejos del asesino Charles Beauchamp. Y aunque ella recibía a menudo cartas desde la cárcel de su padre, jamás había abierto ninguna, y tampoco pensaba ir a visitarlo, como había pedido en más de una ocasión a través de su abogado.
Por eso quería entrar en el FBI, para atrapar a la gente como él, que se dedicaba a matar sin pensar en las consecuencias, para hacer del mundo un sitio mejor. Lucharía por su sueño, hasta convertirse en la agente especial Ashley Seaver. Entonces, tal vez, iría a ver a su padre y le mostraría que de un monstruo, había nacido alguien extraordinario.
