Alastor Moody ordenaba sus informes sin ningún apuro, hoy tendría que ir a Azkaban y llevar a uno de los aprendices de auror con él.
Era una rutina normal que los aprendices fueran con alguno de sus tutores a conocer el recinto y a sus moradores, no es solo conocer y dominar la defensa de las artes oscuras y algunas artes oscuras per se. Es también conocer a quienes las producen sus motivaciones y sus personalidades.
La joven que acompañaría a Moody, el día de hoy era una de sus favoritas, él era su tutor y le había tomado cariño a la muchacha. Una chica jovencísima, jovial divertida y torpe tanto que lo hacía reír a carcajadas. Pero a la vez extremadamente hábil e intuitiva con los hechizos y las pociones.
- ¡Llegue temprano! -
- -Llegar a la hora no es llegar temprano es ser puntual -
- ¡Siempre exagerando!
- ¡Apúrate que los presos nos esperan! -
- Y no saldrán de ahí por un buen rato que importa que nos esperen, ni siquiera es día de visita -
- Y ¿tu, como sabes eso?
- ¿por qué lo he estudiado, a veces leo mis notas, aunque no lo creas -
Ambos magos dejaron las oficinas del ministerio y se dirigieron hacía Azkaban.
La fortaleza está ubicada en una isla en el medio del mar del norte. El lugar esta infestado de dementores, debido a estas criaturas, la mayoría de los prisioneros eventualmente se volvían locos y lentamente morían habiendo perdido la voluntad de vivir o incluso dejaban de comer. Es por eso que muchos de los prisioneros mueren, no por maltratos sino de desolación. Y el que va ahí debe tener la mente clara porque estos seres le roban a uno la felicidad.
Las visitas a la isla son estrictamente restringidas y es raro que los familiares vayan ahí, pero por trabajo o alguna autoridad puede hacerlo, en este caso Moody y Tonks, lo hacían dentro del marco del trabajo de los Aurores.
El lugar frío y lúgubre hizo que la joven se estremeciera.
-Afortunadamente vine de amarillo -
Ella vestida con una túnica amarilla que podía verse a cientos de kilómetros y el pelo largo a la altura de los hombros de color purpura con terminaciones lavanda, era totalmente diferente a todo lo oscuro que había por ahí.
Azkaban no tenía rejas o algo por el estilo, pero si existía una pequeña sala para que los visitantes puedan hablar con los presos.
Moody y Tonks permanecieron en la sala esperando que viniera el prisionero asignado.
Ella apareció, No parecía tan temible y no era ni parecida a las fotos que su madre aún guardaba, si habían pasado demasiados años, y si se parecía a su madre.
- Moody, quieres presentarme a tu novia, que detalle, aunque es algo joven para ti, podría ser tu nieta -
Dijo la mujer en tono sarcástico, se podía ver lo delgada y desdibujada que estaba.
- Es un auror y uno muy bueno, por cierto -
Aunque Ojo loco Moody sabía que el dato no era del todo exacto, tiene la certeza que la joven será una excelente aurora.
Tonks que aún no manejaba sus sentimientos, y cuando estos se desbordaban cambiada el color del cabello, paso del purpura a un gris tenue.
- ¡Ya se quién eres! -
Dijo la mujer en todo triunfante y con una risa totalmente alocada
- Eres el engendro de Andrómeda, no lo puedo creer tu madre nos traiciono y tú eres peor que ella, no solo una repugnante mestiza, sino que además apoyas a estos inútiles -
Tonks se puso furiosa, intento controlarse. Iba a responder, pero la mujer siguió hablando
- Andrómeda, no lo pudo hacer peor, te tuvo a ti, se quedó con el sangre sucia, deshonro a la familia y nos dio la espalda -
La joven estaba sin palabras, la cabellera volvió a cambiar de color y esta vez era un rojo intenso, podía sentirse su molestia.
-No te metas con mi madre, tú no tienes por qué hablar de ella -
La mujer volteo a mirar a Ojo Loco Moody y le dijo:
- Y esto es un buen auror, cuando el señor tenebroso vuelva nos haremos un banquete con ustedes, viejos que ya no pueden pelear y jóvenes inútiles -
Tonks, no sabía que decir realmente quería matarla y Ojo loco tomo lo que dijo como de quien viene.
- Tu señor está muerto y lo mato un bebé, ¿puede haber algo más vergonzoso que eso? -
- ¡Cállate! Eso es lo que ustedes venden, el señor tenebroso, volverá victorioso y te hará morder el polvo a ti y a todos los traidores a la sangre y a gentuza como esta y su padre -
Bellatrix se dio la vuelta y dejo ahí parados a Moody y Tonks, quienes también decidieron volver al ministerio de Magia.
