Los 6 meses de embarazo se le empezaban a notar, se sentía feliz luego de casi dos años de matrimonio, lo había logrado. Era cierto que el primer año lo había y dedicado a la luna de miel y conocer mundo, la prioridad ahí no era la descendencia, sino divertirse y tomarse un tiempo juntos ambos sabían que al llegar a Reino Unido sus labores los absolverían, fue un año increíble.
Luego acomodarse en la mansión y ponerla a su gusto, tomó su tiempo, a Narcissa no le costó trabajo salir embarazada, lo agradeció, ya que algunas parejas sangre pura tienen que recurrir a tratamientos extremos.
Lo de ella fue natural, ahora mirándose el vientre siente que es lo mejor que le ha pasado en el mundo.
No quería esperar hasta el momento del nacimiento para saber si era niño o niña, le hacía mucha ilusión una niña para compartir gustos, pero sabía que lo más adecuado era que fuera niño para criar un heredero a la altura de las circunstancias.
Al final de la primavera, Narcissa apenas se podía moverse, ya podía sentir que su hijo nacería en cualquier momento.
Ella estaba segura del nombre de su hijo, se tomó el tiempo de averiguarlo, y Lucius le había dado carta libre con la única petición de que si era niño debería llevar como segundo nombre Lucius y si era niña como segundo nombre el de su madre.
Para Narcissa era suficiente para ella escoger el primer nombre de su hijo, sabía ya que era un niño. Así que inicio la búsqueda. Decidió seguir la tradición Black, buscando un nombre de una estrella o constelación, luego de una búsqueda implacable y detallada se quedó con el nombre de Draco, el Dragón es una constelación del norte lejano, que es circumpolar para muchos observadores del hemisferio norte. El significado del nombre le encanto; animal fabuloso con figura de serpiente corpulenta, garras de león y alas de águila, muy feroz, que echa fuego por la boca.
Sabía que no había Black con el nombre de Draco y eso le daba a su hijo la originalidad pero aún estar ligado a su herencia.
Druella la madre de Cissy llego de su autoexilio en Francia para las últimas semanas de embarazo de su hija, no se perdería por nada el nacimiento de su primer nieto ya que quería disfrutarlo en su totalidad.
Lucius se sintió aliviado, sabía que su suegra, sería la compañía perfecta para su mujer, aunque el mismo estaba tan emocionado que dormía lo justo por las noches esperando la llegada de su hijo.
La madrugada del 5 de junio, Narcissa despertó con sudores y fuertes dolores en el vientre, aún eran las cuatro de la mañana. Lucius se asustó, intento guardar calma, Su esposa lloraba de dolor, no había manera de calmarla, aviso a su suegra, la necesitaba con urgencia. Narcissa se veía cada vez más pálida y Lucius solo atinaba a decirle.
- Paciencia, esto pasará rápido -
Druella llegó a los pocos minutos, minutos que para la pareja fueron horas.
- Tranquila-
Abrazo a su hija que se echó a llorar.
- No quiero que le pase nada, no quiero perderlo -
- No pasará nada, estos dolores son normales, significa que ya quiere salir al mundo, además estas ya en la semana del nacimiento, todo saldrá bien -
Un par de medimagos llegaron, una chica bastante joven con otro hombre experimentado, que saludo a Lucius con amabilidad; nunca fue una opción para los Malfoy que Narcissa fuera a San Mungo, demasiada gente y demasiada contaminación le harían daño a ella y al bebé.
- Sr. Malfoy no se preocupe, la señora será tratada como se merece con todo el cuidado que necesita, prefiere acompañar el proceso. -
Lucius dudo, sí que quería ver el nacimiento de su hijo pero también sabía que sería agotador tanto para él como para Narcissa y alguien debía estar atento y alerta, lo mejor era que su suegra la acompañe.
-Prefiero esperar y mi esposa se sentirá más cómoda, si su madre está ahí -
Druella entró y Lucius se quedó fuera esperando y dando vueltas de un lado a otro con una copa de brandy de zafiro en la mano.
Una poción y algo de calma resolvieron el problema y a las 9 de la mañana del 5 de junio de 1980, Draco Lucius Malfoy nació.
Lucius no perdió tiempo y entro a ver a su esposa e hijo mientras los medimagos y Druella se retiraban para dejar a la familia compartir un momento.
- Es hermoso -
Dijo Narcissa sin apartar los ojos del niño que dormía plácidamente entre los brazos de su madre.
- Muy lindo -
Repitió Lucius.
