1984 fue un año extraño en el mundo mágico y tan bien en el mundo muggle, fue un año bisiesto, los años así son extraños aparecen cada cuatro años. Épocas de huelgas y recesión social en la Inglaterra muggle.
La Inglaterra mágica aún vivía la resaca de la desaparición del señor tenebroso y la caída de mucho de sus seguidores y el reciclaje de otros a ciudadanos modelos.
Dora Tonks y sus padres vivían en Taybridge road, un barrio de clase media muggle. Aunque ellos fueran una familia de magos.
Dora cumplió sus once años y como es metamorfomaga, una extraña habilidad que permite cambiar su cuerpo a placer, sin duda irá a Hogwarts.
Ese verano, los Tonks decidieron tomarse unas merecidas vacaciones en Bristol, un lugar perfecto para pasar una semana de relax.
Llegaron a casa bronceados y relajados. Listos para prepararse para el invierno y la nueva vida de Dora.
Unos días después Dora y su madre fueron al callejón Diagon a realizar las compras, la niña acostumbrada a ir por esos lares. Rápidamente le pidió a su madre permiso para ir a la tienda de animales mágicos.
-Ve, pero no te demores demasiado, Nos encontramos en Florean Fortescue en una hora -
Andrómeda se dirigió a hacer las compras de los útiles y del uniforme conoce bien a su hija y por lo menos debe comprar unas cuatro mudas de uniforme más túnicas extra. Un verdadero gasto para la familia, pero un gasto que Andrómeda lo tenía pauteado y había ahorrado para ello.
Compro también los libros y algunos extras para ella, necesitaba el nuevo libro de pociones para su trabajo.
Solo faltaba la varita, le pareció increíble que pudiera hacer todas las compras en un solo día, se tomó más tiempo de lo planeado, dijo una hora y ya han pasado tres, Dora debe haber realizado más de un desastre.
Camino hacia la heladería y vio a su hija sentada en una de las mesas con un helado que seguramente costaría más que todos los útiles escolares juntos. Suspiro.
- Todo bien -
- Si, pedí un doble de helado con extra de salsa de chocolate y mantequilla de maní -
Llegó el camarero, mientras Andrómeda ponía cara de asco y dejaba las compras en la silla que estaba a su costado.
- Un café, por favor -
- Mami, quiero una lechuza y un gato-
Dijo la niña, mientras el camarero luego de tomar el pedido de se retiraba. Andrómeda vio a su hija.
- Primero compremos tu varita-
Dora puso mala cara, sabía que eso en el lenguaje de su madre era no. No le tenía suficiente confianza.
Terminaron de comer y fueron hacía las varitas. Ollivanders es el sitio indicado y no demoraron mucho en el lugar. Dora encontró su varita en un segundo.
Andrómeda no tenía ganas de llegar a casa y cocinar así que pasaron por comida y luego a casa.
- Mami, mi mascota -
- Todavía no, Nena, el primer año es difícil y tienes que acoplarte, en Hogwarts hay lechuzas y un gatito es una responsabilidad y con todo lo que tendrás que estudiar no te dará tiempo -
Dora, lo sabía, su mamá no le dejaría llevar una mascota y su papá siempre hace lo que mamá dice.
Lo que quedaba de vacaciones fue nada y se pasó rapidísimo. Y el 1 de Setiembre llegó.
Dora despertó a primera hora y fue a la habitación de sus padres eran las 5:00 de la mañana. Andrómeda y Ted, se movieron. Ted se alisto para ir a trabajar y desayuno con su hija.
- Será la mejor experiencia de tu vida-
- Eso espero papi, que pena que no puedes acompañarme -
- El trabajo estos días hay demasiado trabajo en la radio y en la tele -
- ¡Apúrate Nymphadora, tu baúl y tu mochila ya está lista, báñate y cámbiate!
- ¡mamá! -
- ¡Apúrate! -
Dora termino su desayuno y subió a bañarse, su madre se encargó de hacer la limpieza y luego bajo el baúl y la mochila de su hija.
Ted le dio un beso a su mujer.
- Ambas están nerviosas, todo saldrá bien, Dora es muy inteligente y aprende rápido -
- Y lo sé, ella no es el problema, sé que es inteligente, me dan miedo otras situaciones -
- Tu tranquila, confía en ella, todo ira bien. -
Volvió a besar a su mujer y salió rumbo a su trabajo.
La llegada a King Cross, fue rápida y la despedida también.
- Cuídate y pórtate bien -
- Si, mamá no te preocupes -
Andrómeda beso a su hija en la frente y la niña subió al tren para irse camino a Hogwarts. Ella se quedó en el Andén viendo que el tren se alejaba.
