Parada frente a la puerta del pequeño apartamento, Andrómeda sabia que no había vuelta atrás lo hecho, esta hecho. Miro la habitación porque eso era para ella una habitación de 70 metros cuadrados. Un tamaño ridículo. Un ambiente que era cocina, comedor y sala, una zona de lavado y almacenamiento. Un medio baño en la onda social y dos habitaciones una minúsculamente ridícula y la que se supone es la habitación principal con un baño completo. Todo en color vainilla.

Suspiro. La cara de felicidad de Ted era lo único que la hacía feliz.

- Lindo. Y lo mejor en un buen lugar y barato -

Ella sonrió, amablemente, sabia lo mucho que le había costado a su ahora esposo conseguir el apartamento y un trabajo.

- Pronto compraremos una casa, algo mejor, este es solo el inicio-

Comentaba Ted y se paseaba por ese espacio que era todo y a la vez nada.

Esa casa sin duda era su habitación, es cierto que era un departamento transitorio, pero debía hacerse a la idea que esto era su presente y su futuro.

- ¿Ted? Y ¿los muebles? -

- No te preocupes por eso, mis padres nos regalarán el dormitorio principal y la cocina y la nevera vienen con el departamento, luego iremos comprando de a pocos, aunque ya sabes debemos ahorrar para comprar las casa -

Porque Ted soñaba con una casa. Una locura en los tiempos oscuros que corrían. Ella le devolvió la sonrisa, se sentía asombrada, recién entendía la decisión que había tomado, No solo era su familia, A la que ya sentía lejana, extrañaría a sus hermanas sin duda, la pasión de Bella y la determinación de Cissy, pero no se arrepentía, sin embargo el estilo de vida era nuevo, bastante más modesto, casi como una vida de elfo.

Tendrá que aprender a ser ama de casa; no como su madre, que solo daba órdenes y los elfos ejecutaban sino de la manera del ama de casa promedio, trabajando y ordenándolo todo para que su reino sea perfecto.

Tendrá que aprender a vivir con ello, ahora Andrómeda es Tonks, una mujer de clase media que vive de un sueldo medio y que hace las actividades de la casa, dejo de ser Andrómeda Black, una princesa sangre pura con privilegios, que no necesita siquiera conocer la cocina de su casa para brindar a sus invitados los mejores manjares.