Los ojos de Bellatrix parecían perdidos mirando una de las paredes de Azkaban, cada vez estaba más segura que solo dos cosas la mantenían cuerda en ese infierno, el saber que su señor está vivo en alguna parte y ella como aliada y sierva fiel se unirá a él, cuando vuelva a erigirse victorioso y el recuerdo de sus hermanas, momentos felices o por lo menos agradables.

¿En qué momento se jodio, todo? Se preguntaba Bellatrix, si todo fluía tan bien y tan fácil, éramos unidas, cierto cada una con sus situaciones, sus amistades y sus gustos, pero siempre con un momento para nosotras único.

Bellatrix golpeo la pared con ira y luego se la tomo con dolor. ¡Maldito! Fue ese ¡Maldito sangre sucia! Debí matarlo cuando pude. No, lo hice por idiota. Por Cissy, que me hizo prometerle que no le haría daño a Dromeda, pero entendí mal, no hacerle daño a ella, no a la gente que la rodea. Como lo odio.

Las diferencias con Cissy son diferentes de forma, nunca de fondo, sobre ropa o nuestros gustos por los hombres, pero no más, ahora también, es cierto que Cissy y yo no éramos tan cómplices como con Dromeda.

Bellatrix seguía dando vueltas por el lugar como si sus ideas fueran agolpándose en su mente y en lugar de alegrarse la entristecían más.

Al otro lado del mar, en una mansión rodeada por terrenos llenos de arbustos y pavo reales que rondan por todo el terreno de la mansión incluso cerca de la fuente, que abre paso a la mansión en sí. Ahí Narcissa desde su biblioteca llena de libros casi sin abrir. Enfundada de una túnica de raso lila, también pensaba en sus hermanas casi como si fuera una conexión. Intentaba entender que paso con sus hermanas, son pocas las veces, pero hay días que le vienen esa idea a la cabeza, como se distanciaron tanto, si eran tan unidas. Crecieron, tomaron sus decisiones. ¿Qué paso? Bella se descarrilo, Cissy siempre le dijo a Bellatrix que debía ser más cauta, que ella tenía las mismas ideas, incluso Lucius compartía esa servilidad al señor Oscuro, pero mantenerse bajo las sombras era lo adecuado, habían sido educadas en ello. El poder la quebró, nunca entendió que tener poder en silencio es el verdadero poder. Demasiado impetuosa, demasiado imprudente. Se creía invencible y perdió.

Lo de Dromie fue diferente, Narcissa se sentía especialmente ligada con ella, podía entenderla, no la juzgaba y eran a la vez tan diferentes. La perdió, Narcissa sintió que su hermana mayor murió, el dolor fue grande, demasiado profundo como para querer saber más. Se sintió traicionada. Ella se fue, no le dio, tiempo de entenderlo, ni asimilarlo, simplemente la abandono. Andrómeda murió con el dolor de su corazón.

La radio sonaba, era una radio muggle y las canciones de las grandes bandas del new wave británico se escuchaban, mientras Andrómeda ordenaba su casa. Fue cuando el locutor dijo: - Llamen y nos cuentan cómo fue la relación con sus hermanos - Es pregunta tan simple saco a Andrómeda de sus quehaceres, la remitió a otro tiempo a otra vida, incluso a otra dimensión. No solía pensar en sus hermanas para ella, era como si nunca hubieran existido, pero esa simple sugerencia de la radio la transporto a otro tiempo. Cuando Cissy y ella conversan por horas de sus amigos y de sus romances, cuando Bella y ella competían por ser las mejores en todo. Lo bien que se llevaban las tres a pesar de ser tan diferentes.

No aceptaron a Ted, lo mucho que ella lo quería. Bella, nunca pensó que Bella quisiera matarla, gracias a Cissy, no lo hizo, aunque ella también fue categórica.

- Es lo último que hago por ti, vete para nosotras, no existes -

El corazón se le rompió.