El último par de días había sido fatal, al menos para ella. En la ZPD había un ambiente muy pesado y en las calles los diferentes ciudadanos y muchos periodistas, que la reconocían por el caso de los Aulladores, le hacían preguntas sobre Arcagma a las cuales nadie tenía respuesta. También estaba su familia, que no paraba de insistir para que se tomase unas vacaciones hasta que el caso terminase. Por otro lado estaba Nick, que si bien se la pasaba yendo de un lado para otro buscando cualquier cosa que fuese de ayuda, intentaba a cada rato acercarse a ella. Viejas anécdotas, chistes e historias que alguna vez le contó, casos en los que trabajaron antes, cosas que el zorro esperaba que la ayudasen con su memoria, aunque no lo admitiera. Parecía que él estaba más preocupado para que recupere su memoria que ella misma.
No le desagradaba estar a la par de Nick, no negaría que con él todo lucía familiar en cierto modo, pero lo acontecido durante el fin de semana la llevaba a sentirse incómoda ante casi todo lo que el zorro hacía. Jack intentaba acercarse a ella también. El par de veces que tanto el conejo como su viejo compañero estuvieron a su par estaban que se sacaban chispas, por lo que debía elegir entre uno y otro y eso no era para nada bueno.
Nick estaba pasando por un pésimo momento y, según lo que todos decían, era su mejor amiga y no podía dejarlo solo en un momento así, además de que se trataba de una cuestión de trabajo en sí. Una sonrisa, un "todo estará bien", una simple palmada en la espalda o un golpe en el brazo alcanzaban para ayudarlo a seguir, aunque era obvio que había cierta distancia entre ambos pese a todo lo acontecido.
Jack por su parte aprovechaba cada momento que la veía sola, insistía en que le gustaría invitarla a hacer algo en cuanto el trabajo les diera un respiro. Negó un par de ofertas de ir a comer juntos o de que la lleve a su apartamento, Nick estaba al acecho en todo momento. Del mismo modo, siempre negaba cualquier propuesta del zorro sabiendo que Jack podría estar cerca. Mantener una relación puramente profesional con ambos era cada vez más complicado, siempre surgía algo nuevo y tenía que buscar el modo de zafarse. Por suerte bien conocida era por trabajar sin parar, la excusa le venía ayudando bastante de momento.
Había llegado el momento de darse un descanso, Leonard la había acompañado durante esa jornada mientras Jack estaba dando vueltas con Skye. Nick por su parte acompañaba a todo equipo de rastrillaje con el que se pudiera enganchar, Bogo le había indicado que podría entorpecer el caso dado su lazo afectivo con una de las víctimas, si quería trabajar para distraerse era mejor alejarlo de la ZPD y del caso en sí al menos un rato.
Aprovecharía el momento de paz que la lejanía de Jack y Nick le garantizaban mientras preparaba su almuerzo, había llevado una pequeña bolsa con un par de emparedados con lechuga, tomate y zanahorias. En días así de atareados prefería evitar un poco al resto de sus compañeros, por lo que no iría a la cafetería, aunque de por sí no le gustase mucho la idea de comer sola. No encontraba a Nancy por ningún lado y Leonard había decidido quedarse un rato más trabajando. Fue entonces que alguien la llamó por su nombre, una sonrisa se dibujó en su rostro al ver que Garraza le llamaba.
—Te vi con tu almuerzo listo y no podía dejarte sola —indicó el felino mientras buscaba algo en sus bolsillos—. Siempre pierdo esta tonta llave —exclamó un tanto molesto, una sonrisa se dibujó en su rostro en cuanto al fin la halló. Se encaminarían a lo largo de un pasillo para llegar a algún lugar.
—¿Hacia dónde vamos, Ben? ¿No que íbamos a comer?
—Eso mismo haremos, creí que sería bueno que comamos juntos en mi oficina. Sé que te gusta alejarte del resto cuando estás muy atareada. —La coneja se frenó en seco, no tenía idea de que el cheetah tuviera su propia oficina—. Sé que tu memoria no es la mejor Judy, pero todos aquí saben que tengo mi propia oficina. Es ahí donde guardo todo lo que un recepcionista puede necesitar o le pueden pedir.
—Es que siempre te veo en recepción, tiene sentido pero nunca se me habría ocurrido —respondió Judy con una sonrisa sintiéndose un poco tonta ante la aclaración. El cheetah abrió la puerta de una habitación frente a la cual ella pasaba todos los días, nunca habría imaginado que le pertenecía a él.
Un par de posters de Gazelle, discos de música repartidos por todos lados y montones de cajas de donas. Si no le hubiera dicho que se trataba de su oficina nunca lo habría imaginado. Movieron algunos informes, legajos, cajas llenas de más informes y legajos y se acomodaron para comer. Él con una grasosa hamburguesa de Bug Burgers que recalentaría en un microondas que tenía en un escritorio a la par de una laptop, ella con su par de sándwiches.
—¿No crees que deberías ordenar un poco este lugar, Ben? —preguntó Judy mientras el cheetah se quedaba observando su hamburguesa mientras giraba dentro del microondas—. No es que no me guste tu estilo, pero tu "oficina" no parece…
—Lo sé, Bogo me lo ha dicho varias veces hasta que con el tiempo se cansó, tú también lo hiciste la primera vez que te invité a comer —dijo con una sonrisa, estaba acostumbrado a que todos le dijeran lo mismo—. Hasta que no llegue alguien a ocupar mi trabajo, esta habitación seguirá diciendo "Benjamin Garraza" en toda su extensión.
—¿De cuándo es esa foto? —preguntó acercándose a un portarretrato que la mostraba a ella junto al cheetah en lo que parecía ser la academia—. Tienes una muy linda sonrisa, Ben.
—Lo sé, soy muy fotogénico. —Dio un par de pasos, con su hamburguesa ya en mano, para acercarse y ver la foto en cuestión—. Oh, esta es de la graduación de Nick, tú fuiste la encargada de dar el discurso a los recién graduados.
—Sí, claro, como si fuese buena dando discursos. —Dejaría el portarretrato tal y donde estaba.
—A mí me gustó mucho, Nick también quedó fascinado y eso que no le gusta admitir cuando algo así le llega al corazón. —Ahí estaba nuevamente, Nick, efectivamente en cada momento del último par de años el zorro estaba presente en su vida y ella en la de él—. Fue muy bonito la verdad.
—Sí, seguramente si a Nick le gustó ha de haberlo sido muy bueno. —Suspiró y se sentó a comer mostrándose un tanto molesta y afligida—. ¿Puedo preguntarte algo, Ben?
—¿Es sobre Nick? —La coneja asintió mientras el cheetah se sentaba frente a ella—.Antes de que preguntes lo que quieras preguntar, déjame decirte que por nuestro querido zorro pongo las patas en el fuego, más aun si tú estás en medio.
—Es que no lo entiendo, cuando está cerca no actúa como si fuésemos amigos, más allá de lo de Jack. Hay algo en su mirada que lo delata, pero no sé explicarlo, tampoco puedo entenderlo. —Habría un silencio incómodo entre ambos, Ben bajaría la cabeza ante las palabras de su amiga—. Yo necesitaba tiempo para comenzar a recordar de a poco, pero Nick no me da tiempo, está todo el día encima intentando que lo recuerde. Después de lo que pasó con su primo me es imposible dejarlo solo, pero en serio me resulta molesto y más cuando Jack está cerca. Es como si tuviera que desactivar una bomba cada vez que se acercan.
—Si bien tuvieron sus altibajos con Nick, siempre te viste radiante a su lado durante este último par de años, más todavía en los últimos meses. No me gusta la idea de que elijas, pero cuando nadie te apoyó con el caso de los Aulladores sólo hubo un animal que te siguió y que no ha parado de hacerlo.
—Nadie ha parado de decirme lo bien que me llevaba con Nick, yendo desde mis padres hasta tú ahora mismo, pero la realidad es que me engañó, lastimó a Jack y mintió. Todo lo hizo de forma muy cínica, los suyos siempre hacen eso.
—Estás siendo muy cruel, estoy que te desconozco, Judy. —Ahora fue la coneja quien bajó la vista, no había visto molesto a Ben nunca antes—. ¿Qué es lo que querías preguntarme?
—Cuando me enteré de lo que hizo le dije que en Zootopia algunos prejuicios están justificados, que los zorros son unos imbéciles.
—Judy…
—Sé que estuvo muy mal y me arrepiento, pero estaba enojada con él, con su primo y con su amigo el fénec. Creí que sería fácil evitarlo, pero con lo que pasó con Drew… ¿Crees que esté bien si le pido un poco de distancia y tiempo?
—Creo que te estás equivocando.
—Tenemos que estar pendientes del caso, no de mí y mis problemas, su familia es su prioridad ahora. Además yo no puedo trabajar con él estando encima de mí todo el tiempo, mientras se pelea con Jack.
—Lo lastimarás, Judy, no importa cuántas excusas pongas, sabes que será así. Además, si en serio quisieras alejarte ya se lo habrías dicho, te niegas a ti misma que te estás sintiendo bien junto a él.
—¡Argh! ¡Ese es el problema, Ben! Me siento demasiado bien a la par de él. —Garraza estaba verdaderamente confundido ante los dichos de su amiga, cuya afirmación pareció ser un gran peso que cargaba desde hacía un buen rato—. Por cómo actúa cuando está al lado mío y por todo lo que hace creo que… Creo que hubo algo entre nosotros. —El cheetah comenzó a ahogarse con un bocado de su hamburguesa, mientras Judy se topaba su rostro con sus orejas.
—¿En serio crees que tú y él…?
—No lo sé, pero tampoco quiero preguntarle todavía, quizás son cosas mías.
—No sé qué decirte, Judy, aquí todos siempre los vimos como muy buenos amigos. Por amor a Gazelle, tú y el siendo amantes, que loco…
—Estos días no ha parado de hablarme de lo maravilloso que la pasábamos juntos, de un par de veces que me quedé en su casa o él en mi apartamento, de que dormimos juntos y cosas así. Cuando fui a comer a su casa también nos pusimos a ver una serie, intentó abrazarme y tomarme de la mano aprovechando las diferentes escenas. Además no hallo otro modo de explicar lo que pasó con Jack.
—Los zorros son muy territoriales, Nick en especial. Dejaste de pasar tiempo con él mientras te interesabas en un conejo, conociéndolo se sintió desplazado y se puso celoso.
—Tarde o temprano encontraré una pareja, sería muy tonto de su parte ponerse así ante algo tan natural como eso.
—No te enojes por esto que te diré, pero tú nunca aparentaste… Tú me entiendes, mucho tiempo dedicado al trabajo, un poco menos a tus amistades y familia…
—No está en mis planes morir siendo una solterona, Ben, por más prioridad que le dé a mi trabajo —dijo la coneja cruzada de brazos, eso había sido un golpe bajo—. ¿Alguna idea de lo que pueda hacer con Nick?
—Tal vez lo mejor sea seguir así como estás. Cuando las cosas estén mejor, y si tu memoria sigue sin mejorar, ahí si dile que necesitas un poco de tiempo para intentar hacer las cosas a tu modo. Hasta entonces, evítalo a él y a Jack, si lo que piensas de Nick no es cierto el apuesto agente Savage es muy, muy buena opción.
—Si de mí dependiera los dejaría a ambos en una celda hasta recuperar mi memoria, no podré hacer nada hasta no encontrarme conmigo misma. El stress me está volviendo loca…
—Tal vez pueda ayudarte con eso. ¿Te gustaría la idea de ir a un spa?
—¿Disculpa?
—Tengo una amiga que me suele dar entradas gratis para promocionar su servicio, déjame buscarte una para que vayas mañana. —Garraza buscaría en uno de los cajones de su escritorio, entre tantas porquerías que guardaba, un ticket que le daría a su amiga—. Habla con una jaguar llamada Beatrice, dile que vas de mi parte y dale esto.
—No es que me disguste la idea, pero mañana de seguro habrá mucho trabajo, no puedo irme para tener una sesión de lo que sea que haga tu amiga.
—El rescate de los concejales y del primo de Nick se hará por la noche si todo marcha bien, tómate la tarde libre para relajarte de cara a lo que se viene. De seguro Bogo te dará un descanso, lo tienes muy merecido.
—Supongo que no pasará nada malo si desaparezco un par de horas para relajarme. —Leyó la información que había en la entrada para ver en qué horario podía ir—. ¿Club naturalista? El nombre se me hace familiar de algún lado.
. . . . . . . . . .
Maldito idiota, casi lo termina chocando. Estos jodidos ciclistas que piensan que pueden meterse por donde se les dé la maldita gana. Respiró profundo, no tenía sentido seguir insultando. Siguió conduciendo al bar de Beth, su llamada lo tenía bastante intranquilo. ¡Maldición! ¿¡Por qué en Zootopia los ciclistas eran tan imbéciles!? Tomaría su bate y apalearía al primero que se le cruzara de ahora en más, luego de perseguirlo el tiempo que hiciera falta.
Abrió la puerta para dejar que el olor al bar de Beth inundase su olfato. La inconfundible mezcla de comida frita, alcohol, tabaco y ese horrible aromatizador de lavanda que sólo a ella le gustaba, no podía quejarse sin embargo. Las papas eran de las mejores de Zootopia, la música era buena y el alcohol barato, no podía pedir más.
Pasó a través del pasillo que se formaba por la sucesión de mesas de pool, Grobsky estaba jugando contra Roy mientras discutían por algo, típico de ese par. En otra de las mesas estaba un ocelote cuyo nombre nadie sabía, todos se referían a él como Smoke por la cantidad de cigarros que fumaba en tan solo un par de horas, estaba contra Mike en un juego bastante parejo. El último cliente del lugar era un zorro al que bien conocía, era por él que estaba allí.
Movió una silla bastante alta que Beth siempre le guardaba, la puso a la par de Nick que no parecía haberse inmutado por su presencia, tal vez sabía que iría o tal vez todo le importase un comino a esas alturas. Trepó para sentarse en su elevado asiento, al ver a su amigo se le antojó también algo para tomar. Levantaría la mano para llamar a un muchacho que estaba a cargo de la bebida, bastante joven, seguramente hubiese empezado esa misma semana. Recordó que Luke se iría de vacaciones, seguramente el muchacho tomase su lugar por una quincena o algo así.
—Tráeme una cerveza —exclamó apenas vio que el joven se acercaba, un ocelote de no más de veinte años.
—¿La quiere con o sin alcohol? —Nick sonrió ante la pregunta del inocente barman que apenas daba sus primeros pasos.
—La prefiero sin lactosa —respondió el fénec, a lo que el ocelote dudó y se quedó un par de segundos en silencio.
—Disculpe, señor, pero eso absurdo, la cerveza no trae leche.
—¿Absurdo? ¡Tú comenzaste diciendo idioteces, así que déjate de bromas y tráeme una cerveza como Dios manda! —Algunas risas de fondo acompañaron la escena, el muchacho bajó la vista sintiéndose apenado y en no más de un puñado de segundos dejó al fénec su pedido—. No entiendo por qué Beth trae a estos tipos, no tienen idea de nada.
—Tal vez fuiste un poco cruel con él. —Nick bajaría con un par de sorbos el resto de lo que parecía ser whisky.
—La vida es cruel, Nick, sino tú y yo no estaríamos otra vez aquí, en un escenario como este. —Finnick haría una mueca luego de dar un par de sorbos, habían lavado mal el vaso y tenía gusto a detergente, típico del bar de Beth—. ¿También tienes gusto a detergente en tu vaso?
—¿Por qué estás aquí, Finn?
—Beth te vio entrar, me dijo que te vio un tanto desanimado. Ya sabemos cómo terminaste la última vez que viniste a beber a las dos de la tarde.
—Incluso aquellos días tenían mejores cosas que estos, vaya mierda.
—Supongo que no hay novedades. —Nick negó con la cabeza, su mirada estaba posada en su vaso vacío. Levantó la mano para llamar al ocelote y pedir otro whisky.
—No le traigas nada, ¿de acuerdo? —El muchacho estaba confundido, pero decidió hacer caso al fénec—. ¿No piensas volver a trabajar?
—Ya terminamos de peinar toda la ciudad, no hay rastro de Drew, ni de los concejales ni de Arcagma o su gente. No quieren que mis emociones me jueguen en contra así que me tienen un tanto apartado del caso, me queda el resto del día libre.
—Quedando sólo un día creo que lo mejor sería escuchar el pedido de estos locos. —La mirada del fénec era clara, quería saber qué es lo que habían pedido, a los medios no se les había comunicado nada y en el vídeo no se explicaba—. ¿Y bien?
—Dinero, medicamentos, una contraseña para las cosas que robaron de la ZIA, todo en ese orden. Nos darán la dirección para el intercambio cuando llegue el tiempo límite.
—Es lógico que no lo dijeran abiertamente, le dan la posibilidad a Lionheart de mentir y decir que el pedido no era la gran cosa, le salvará el culo a todos y quedará bien.
—Pero si todo el mundo lo supiera algunos estarían a favor, otros en contra y Lionheart de un modo u otro sería más odiado, ya lo sé, Finnick. —Lo estaba aguantando hasta ahí, pero en cualquier momento lo mandaría a la mierda. Con lo que iba a hablar con él y ayudarlo estaba siendo completamente indiferente, incluso lo hacía ver a él como una molestia. Vaya cretino…
—¿Es por la coneja?
—¿Qué cosa?
—Tú, siendo un imbécil, bebiendo, molesto conmigo y contigo mismo, seguramente con todos. —Ninguno de los dos dijo más nada por varios segundos, se sentiría una risa de fondo y cómo la puerta se abría mientras alguien se iba—. Supongo que di en el clavo.
—Probé varias cosas, pero no hay caso, no me recuerda —dijo con pesar—. Incluso parece molestarse cuando insisto, se siente enojada por no recordar y la cosa está muy fría. Por más que me acerque no hay nada entre ambos.
—¿Todavía no le dices que paraste dos balas por ella?
—Judy es una coneja muy sentimental, además que está bastante más sensibilizada de lo normal desde que perdió su memoria. Decirle algo así sería un golpe muy bajo para ella, de todos los recuerdos que hay no quiero recurrir a ese.
—Ningún otro recuerdo te ha dado resultado por lo que dices, yo haría un "all in" y al carajo con todo. Si no sirve eso dile cuánto la amas, si no te cree todavía háblale de su vagina y de sus gustos en la cama, será la prueba definitiva de que fueron amantes.
—Hablarle de su vagina…—Vaya idiotez con la que le había sacado una sonrisa—. No se trata de un simple juego de póker, enano, no puedo jugar todas mis fichas. Si la espanto hay alguien más que aprovechará mis fallos.
—¿El conejo? Deberías hablar con Big, de seguro es un favor que te cumplirá gustoso.
—Quiera o no, Savage es una parte importante del caso, lo necesito para encontrar a Drew. No sé por qué pero tengo un mal presentimiento de esto, me estoy desesperando.
—¿No crees que los secuestradores lo dejen ir? —Tora no respondía a sus llamados y no lo había encontrado en su casa, del mismo modo Langley había desaparecido y Skye estaba incomunicada con la gente de Arcagma al igual que él. Fuese como fuese el desenlace, era algo contra él y no se lo dejarían tan fácil.
—Nadie sabe de qué hablan cuando piden una contraseña, desde la ZIA negaron saber algo de eso. Parece ser que sólo estaba en unos pocos archivos de los miles que había, sea lo que sea se trata de algo grande.
—¿No saben la contraseña entonces?
—No, no la saben, sólo podemos cumplir con los otros pedidos de momento. —Una loca idea cruzó por su cabeza, tal vez Skye tuviera algo que ver con el cifrado de los archivos. Tenía que hablar con ella de inmediato—. Iré a casa a descansar un rato, Finn, luego volveré a la ZPD, quieran o no voy a ayudar a encontrar al pulgoso de mi primo.
—El bastardo me debe veinte dólares, más te vale hallarlo. —Nick se tambaleó bastante al bajar de su asiento, el whisky le sentó un poco mal—. ¿Quieres que te lleve a casa? Un agente de la ley no debería de conducir en ese estado.
—Vine en un taxi, tenía el presentimiento de que esto pasaría —dijo entre risas mientras se sostenía de la pared para no perder el equilibrio—. Aunque tal vez lo mejor sería recurrir a un viejo amigo, ya siento las papas con cebolla subiendo y no quisiera arruinar un buen taxi…
—Todos saben que las papas con cebolla de Beth no se mezclan con mucho alcohol, idiota. Como vomites en la furgoneta juro que limpiaré todo con tu pellejo. Mueve tu maldito trasero antes de que me arrepienta— dijo después de pagar por su cerveza.
Mientras Finnick lo llevaba a su casa, conduciendo como alguien que escapaba de un manicomio, comenzó a enviarle mensajes a Skye. La zorra se había tomado un descanso hasta hacía unos pocos minutos, o eso le había respondido al menos luego de que preguntase si podía ir a su casa a hablar. No le convencía mucho la idea a la agente de la ZIA, dado que podría estar siendo vigilada, pero terminó aceptando luego de la insistencia de Nick. Sólo tenía que apartarse de Jack para ir hasta la casa de quien la solicitaba.
El viaje desde el bar a su casa no lo había ayudado a sentirse mejor exactamente, el fénec se ofreció a quedarse pero se retiraría luego de que dijera como excusa que necesitaba dormir. Si bien era una excusa aprovechó para acostarse un rato, hasta que Skye llegase. Desde la desaparición de Drew apenas había dormido, tal vez debería de haber hablado con la zorra al cabo de un par de horas. No importaba de todos modos, se quitó su ropa para quedar sólo con sus calzones puestos, despertaría cuando Skye tocase timbre y se vestiría en un pestañeo…
Sintió cómo alguien lo movía, así como sintió olor a ¿café? Le dolía mucho la cabeza y todavía se le revolvía el estómago. Para cuando abrió los ojos tenía a Skye con una taza humeante que dejaría sobre su mesa de luz. Había cierta picardía en su rostro, con una sonrisa amable y apacible. Buscó su teléfono, hacía poco más de una hora que se había quedado dormido… ¡Maldición! Estaba casi desnudo frente a la zorra, rápidamente se tapó con sus sábanas mientras ella esbozaba una sonrisa.
—¿¡Cómo rayos entraste a mi casa!? —preguntó en una mezcla de confusión y enojo—. ¡Tendrías que haber tocado el maldito timbre!
—Tranquilo, Nick, no es la primera vez que veo un zorro en ropa interior —respondió mientras se sentaba en su cama—. Toqué timbre y te llamé un par de veces pero no hubo respuesta, entré para cerciorarme de que estuvieras bien, pero no lo estabas. Sigues oliendo a alcohol, además de que tu vómito todavía estaba en el retrete cuando vine, intenta tirar de la cadena la próxima.
—No estaba ebrio, Skye, fueron unas papas que me cayeron mal. —La zorra levantó una de sus cejas, indicando que dudaba de su versión—. Te lo digo en serio, fueron las papas combinadas con un whisky barato que me cayó pésimo.
—Bien… Supongo que puedo creerte, mi sobrio compañero —dijo con cierta ironía—. ¿Por qué me llamaste?
—Es por lo de los pedidos de Arcagma. —Tomó la taza de café y dio un par de sorbos—. Por la contraseña de los archivos de la ZIA, creo que tal vez tú puedas ayudarme.
—¿Qué es lo que tienes en mente?
—Con que me la des me alcanza. —Su rostro permanecía tan indescifrable como siempre—. Sé que estuviste el día previo para poner ese virus en las cámaras, es obvio que fuiste tú, Skye, ambos sabemos que estás dispuesta a sabotear a Arcagma con tal de frustrar sus planes.
—¿Y qué sigue después? ¿Le doy la contraseña para que haga lo que se le dé la gana?
—Estás jugando con la vida de mi primo, no dejaré que hagas eso.
—Tú juegas con la vida de todos en Zootopia, si le damos la contraseña tendrá acceso a todo tipo de cosas. —Tenía razón, pero no podía dejar que su primo muriera así sin más—. Tu primo parece ser un buen tipo, lamento mucho que esto sea así, pero no priorizaré su vida si eso significa darle a Arcagma exactamente lo que quiere.
—Aunque tenga acceso a los archivos todavía podríamos vencerlo, ya hallaremos otro modo de acabar con él. Además tú sabes que Tora puede abrir los archivos en cuestión de nada, Drew me dijo que él estaba a cargo de robar las cosas de la ZIA. Tu agencia también puede descubrirla en cualquier momento, si me dices la contraseña podrás ayudar para que todo sea más rápido
—Sé cómo trabaja la ZIA, no podrán con la contraseña que puse. Además Tora está de mi lado, quiere ver a Arcagma caer para librarse de él, está fingiendo no poder encontrar la contraseña de ningún modo.
—¿Y si hablo con Arcagma para decirle que lo traicionas? —Skye, que hasta entonces estaba sentada en su cama, se puso de pie y le dio la espalda. Avanzaría un par de metros en dirección a un espejo que Nick tenía a la izquierda de un chifonier, meditaba su respuesta mientras se observaba detenidamente a sí misma—. ¿Crees que tus planes tengan éxito si él sabe que vas a apuñalarlo por la espalda?
—Llevas un par de semanas buscando a Arcagma y no tienes nada, Nick, si quieres buscarlo ve y hazlo, pero recuerda que tu primo tiene menos de veinticuatro horas. —El zorro tragó saliva, parecía no haber modo de ir contra ella—. Si me traicionas aun después de la hipotética muerte de Drew serías claramente un idiota al que no le importan las incontables víctimas que puede haber.
—Entonces hablaré con tus jefes, les diré que trabajas para Arcagma. Difícilmente puedas hacer algo tras las rejas, aunque en el mejor de los casos podrías convertirte en una prófuga, perdiendo todos tus recursos obviamente.
—Podría decirles lo mismo, tú también estarías obligado a huir incansablemente de la justicia. —Ya no la notaba tan tranquila como hacía unos segundos. La zorra dejó de mirarse en el espejo para comenzar a jugar con su teléfono, evidentemente estaba ansiosa.
—No me molestaría serlo con tal de salvar a los míos…—Su determinación era digna de admirarse, Skye sonrió ante su comentario—. ¿Y bien?
—Tal vez no haya que recurrir a medidas tan poco beneficiosas para ambos, podríamos hacer un trueque. —Al zorro no le gustó para nada como sonaba eso—. Yo te doy lo que quieres, tú me das lo que yo quiero.
—Pide lo que quieras, estoy dispuesto a hacer lo que sea.
—¿Lo que sea, eh? —Volteó para verlo y ahí estaba otra vez, esa sonrisa picarona que tanto la caracterizaba. La zorra se quitó el saco que siempre utilizaba para trabajar y se lo lanzó al vulpino, para cuando este lo atrapó ella ya se había encaminado hacia su cama. Skye no se sentaría a su lado esta vez, sino que se acostaría junto a él. Los ojos de Nick no se despegaban de los de ella, el precio de la vida de su primo era claro.
—Yo ya amo a alguien más, Skye, no puedo hacer esto —exclamó para después tragar saliva, la zorra seguía con su mirada fija en la suya y no se detendría si él no se lo pedía. Acercó los labios hacia los suyos al tiempo que llevaba su mano a la entrepierna del vulpino, sentían la respiración el uno del otro, pero Nick seguía sin ceder—. No quiero esto, lo digo en serio. —Tomó las juguetonas manos de la zorra para intentar frenarla, daría resultado por un segundo hasta que ella tomó la palabra nuevamente.
—Será nuestro pequeño secreto, sea quién sea la afortunada nunca lo sabrá. —El agarre del zorro aflojó, a lo que Skye aprovechó para posarse sobre él, se quitaría su camisa dejando entrever un sostén blanco—. Piensa en que salvarás a tu primo haciendo algo de ejercicio, será fácil y divertido. —Tomó su rostro con ambas manos y acercó sus labios para besarlo de una vez por todas, pero aún seguía tenso—. No hay nada malo en el sexo por el sexo, Nick, relájate un poco y déjate llevar.
—¿Cuál es la contraseña, Skye?
—Uno, cinco, F, T, uno, cuatro, uno, dos, B, S, dos, cero, T, uno, nueve. Está diseñada para bloquearse muchas horas ante cada intento fallido, por eso nadie pudo con ella hasta ahora. Además, no permite que los archivos se repliquen más de un par de veces, los intentos son limitados
—Bien, busca el modo de hacer que la contraseña llegue a la ZPD, a la ZIA o a Arcagma. —El zorro comenzó a desabrochar el sostén de su inesperada amante—. Esta será la última vez que haremos esto, y nadie sabrá nada, ¿de acuerdo?
—¿La última vez? Quien quita que no te quedes con ganas de más.
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Revisó su teléfono nuevamente, era una especie de tic nervioso que le daba siempre que estaba ansiosa. Si bien le dieron varios días de licencia había decidido que lo mejor era seguir trabajando, necesitaba mantener la mente ocupada en algo y ya se había cansado de limpiar la cocina, el baño, los dormitorios y la sala de estar.
El timbre sonó, guardó su teléfono después de revisar por enésima vez la hora y se acercó a la puerta. Vio quien era a través de la cerradura para asegurarse de que no se tratase de otro periodista, por suerte se trataba de Lindsay. Dejaría pasar a la joven lince, que buscando recaudar dinero para sus estudios se ofrecía a cuidar a varios niños del vecindario. Scott no iría a la escuela por unos días, eso fue lo único rescatable para el joven vulpino a lo largo de las últimas cuarenta y ocho horas.
Si bien el muchacho detestaba la idea de ser vigilado por una niñera, no había lugar a discusión. La casa era protegida desde afuera por cuatro oficiales de la ZPD, pero necesitaba a alguien dentro para que vigile a su hijo. Scott no tenía permitido usar su teléfono ni las redes sociales, todo a recomendación de la ZPD. Tendría sus videojuegos y un par de series y películas descargadas para pasar el rato.
Por lo que dijeron los testigos, para cuando Drew fue secuestrado, su vehículo fue embestido por uno de mayor tamaño a sólo un par de calles de la heladería. Hubo varios testigos en la zona, pero nadie tuvo valor como para interceder. Un enorme felino, posiblemente la pantera del vídeo, y lo que parecía ser un lobo enmascarado, se acercaron al lastimado zorro para cargarlo y llevarlo con ellos. Había también un reno con un arma que apuntaba a todos y gritaba para que nadie hiciera nada, desaparecerían tan rápido como llegaron.
Dado que su auto pasaría un par de semanas en un mecánico por el fuerte choque que recibió del lado del acompañante, Grace estaba siendo llevada por un oficial para comenzar su rutinario día. Su destino inicial sería la casa de su compañero de trabajo, que la ayudaría a entrar al complejo sorteando a quienes la esperaban para sacarle algo de información. Sólo había visto a Barnes Willard en su primer día dentro de Cronos, pero el lobo fue quien le hizo la propuesta de llevarla. El estacionamiento subterráneo era sólo para empleados y debía llegar hasta allí para evitar que la atosiguen a preguntas en la entrada, Grace no se lo pensaría dos veces.
Llegó a la dirección que Willard le dio, el oficial que la había llevado, una hiena que no paró de contar chistes malos durante todo el viaje, la acompañó hasta la entrada. Esperaron un par de segundos en el pasillo hasta que el lobo abrió la puerta y la invitó a pasar, el oficial que la acompañaba se quedó en el pasillo pese a la insistencia de Willard. Fue entonces que un segundo lobo salió del departamento, respondía al nombre de Abel Fowler, mostró su placa para indicar que era del ZBI y que él podría hacerse cargo de Grace desde ahí. La hiena se limitaría a esperar en su patrulla, los escoltaría hasta Cronos una vez que partieran hacia allí.
—¿Quieres tomar algo, Grace? —preguntó el dueño del apartamento mientras se servía una taza de café para sí mismo y para Fowler.
—Te lo agradezco, pero ya desayuné antes de venir —respondió la zorra mientras Willard llenaba una tercera taza—. En serio no hace falta.
—Descuide, es para un amigo que está en el dormitorio. —Grace sonrió ante el comentario de Fowler para disculparse—. Venga, tome asiento.
—Gracias, agente. —Willard desapareció por unos momentos mientras llevaba la tercera taza, para cuando volvió cerraría la puerta con llave, lo cual incomodaría un poco a la vulpina—. No quiero apresurarte mucho, Barnes, pero me gustaría llegar temprano…
—Podríamos llegar incluso un par de minutos más tarde, créeme, no se enojarán. —De a poco las sospechas de la zorra iban aumentando—. Han sido días difíciles, supongo.
—La cautela no es lo tuyo, Barnes, ya me quedó en claro por qué querías que venga.
—No estamos aquí para molestarla, Grace, sólo queremos conversar un rato. —La voz de Fowler volvía a hacerse presente, ninguno de los dos lobos le dirigía la mirada.
—Hay temas que prefiero no tocar, agente Fowler. —Manifestaba una evidente molestia en su forma de hablar.
—Puede llamarme Abel, y en serio es necesario hablar de ciertas cuestiones. Para empezar, ¿piensa que el ataque hacia su esposo es un ataque directo hacia el agente Wilde?
—La respuesta es demasiado obvia, agente Fowler. —Grace todavía se mostraba reacia a cooperar—. ¿Puedes abrir la puerta, Barnes?
—¿Sabe cuáles son las demandas de los secuestradores? —Las preguntas del agente del ZBI la ponían histérica, se limitó a respirar profundo para contenerse y seguirle el juego.
—No, agente Fowler. Hable con Leonard Clarke si quiere saber de eso, es el agente de ZBI encargado del caso, es muy amable por cierto.
—Es mi cuñado, Grace, y no, no me dijo nada. Es muy firme con su trabajo y si es clasificado no soltará una sola palabra con nadie, puedo asegurárselo.
—Tengo una teoría sobre lo que pasó con tu esposo, Grace, por si prefieres dejar de lado las preguntas —dijo Willard dibujando una ligera sonrisa en su rostro, dentro de Cronos bien conocida era su fama de teorizar con absolutamente todo—. Hay varios agentes que manejan el caso de Arcagma, pero Nicholas Wilde fue el único contra quien cargó nuestro anónimo enemigo hasta ahora.
—¿Y qué hay con eso? ¿Piensas que puede haber más ataques en el futuro?
—No, Grace, Arcagma hasta ahora no había tenido motivos para atacar a los oficiales a cargo. —La vulpina frunció el ceño y asintió, de a poco comprendía los dichos de su compañero—. Wilde tuvo un encontronazo con animales de Arcagma, pero lo dejaron ir a él y a su compañera, que no recuerda nada por su amnesia.
—Barny piensa que Nicholas pudo haber sido amenazado u obligado a hacer algo en contra de su voluntad y se negó, el ataque pudo haber llegado por eso. —Las palabras de Fowler le hicieron recordar los dichos de Drew, haciendo referencia a la cena con Nick. Supuestamente tenía muchos problemas en los últimos días—. No tiene lógica que lo hayan dejado ir así como así, sin obtener nada a cambio.
—Tu esposo podría haber descubierto algo de esto, Grace, o pudo haberse visto involucrado, por eso Arcagma se lo llevó. —Se le erizó la piel ante los dichos de Willard, había notado que Drew estaba un tanto ansioso desde que llegaron, más allá de haber mencionado que Nick estaba con bastantes problemas—. Si querían lastimar a Nick bien podrían haberse llevado a tu hijo, es más fácil secuestrar un niño antes de armar semejante circo a la vista de todos.
—A Arcagma le gustan las demostraciones de poder, sólo miren su último video. Es imposible que Drew haya tenido que ver algo con estos animales. —La zorra se cruzó de brazos, no terminaba de coincidir mucho con los argumentos de los lobos, o no con todos al menos.
—Tal vez… ¿Pero y Nicholas? —Se tomó un par de segundos para pensar en la pregunta de Fowler, lo cual en cierto modo la delató—. Sabemos de su pasado, Grace, a diferencia de la gran mayoría en Zootopia estamos al tanto de que el zorro que ayudó a acabar con los Aulladores no es trigo limpio. Entenderíamos si no confías en él ciegamente, como sí lo haces por tu esposo.
—¿Qué es lo que quieren de mí o de Nick? —preguntó la zorra—. Dejemos las cosas claras de una vez por todas.
—Arcagma atacó a Nicholas por alguna razón, del mismo modo que estaba detrás de Harkness y así como atacó a los concejales. —Nuevamente era Abel Fowler quien tomaba la iniciativa—. ¿En serio quieres quedarte con la duda y no saber por qué se llevaron a tu esposo?
—Piensa en tu hijo, Grace. ¿En serio estará seguro a la par de su tío? —Willard tomaba parte del juego, bien sabía Grace que la estaban manipulando, así como sabía que era verdaderamente difícil confiar en Nick—. Sólo tienes que acercarte a él, invítalo a comer un par de veces a la semana, hablen bastante, toma tanto de su tiempo como sea posible.
—¿Y en caso de tener algo importante se lo digo a ustedes o a la misma policía? —preguntó con cierto tono de ironía—. Digo, sería lo lógico, ustedes deben de tener algo en específico para acabar a Arcagma que la policía no tenga.
—Escuche, Grace…
—No, escúchenme los dos —exclamó luego de interrumpir a Fowler—. Sé que si les traigo información de Nick ustedes se harán un festín con él. No me importa en absoluto lo que le pase a ese infeliz, pero no me arriesgaré a que mi familia quede expuesta. Tú de seguro conseguirás un ascenso en el ZBI—dijo señalando a Fowler—, y tú tendrás esa gran primicia que todo mundo quiere conseguir contra Arcagma— indicó mientras se dirigía a Willard—. Es demasiado obvio que quieren sacar ventaja de esto, muchachos. Ahora déjenme ir, si tengo suerte no tendré que soportar a esos malditos parásitos en la entrada de Cronos haciéndome preguntas.
—Espere, Grace, en serio es importante que confíe en nosotros —Fowler se puso de pie y caminó un par de pasos para estar frente a frente con la zorra—. Hay algo que tenemos, con lo cual no cuenta ninguna agencia, pero la confianza es crucial.
—¿Y qué? ¿Tendré que acercarme a Nick para que me digan lo que es? —Grace se puso de pie, tomó su bolso y caminó hacia la puerta, a la espera de que le abran—. Pueden besar mi maldito trasero, idiotas.
—Yo me ofrezco, señorita… —Un zorro apareció tambaleándose en el pasillo que conducía hacia el dormitorio, la vulpina no pudo evitar quedarse pasmada al ver de quien se trataba—. ¿Prefiere aquí o vamos a la habitación? La cama es muy cómoda…
—Hark… ¿Harkness? —Podía sentir el hedor de alcohol proveniente al zorro que caminaba hacia ella, portando una tonta sonrisa—. ¿Cómo rayos dieron con él?
—Es una larga historia, Grace, pero si averiguamos por qué Arcagma quiere dar con él y por qué atacó a Nick…—Se detuvo al ver cómo Harkness caía después de un buen golpe. El ladrón la había tomado de su cola para olerla, un rodillazo de la zorra en su zona íntima lo dejaría retorciéndose en el suelo—. Ahí tienes a nuestra clave para saber lo que quiere Arcagma.
—Lamentamos eso, no sabemos de dónde sacó el alcohol —dijo Willard para disculparse mientras se contenía por no sonreír, disfrutaba por alguna razón al ver al zorro en el suelo abatido—. Ya que ahora sabes nuestro pequeño secreto, ¿te gustaría ser parte de lo que sea que sea esto?
—Tendrán que controlar más a su amigo si es que trabajamos juntos. —Irónicamente necesitaron de la presencia de Harkness para convencer a la vulpina, que estaba un tanto agitada después del incómodo suceso—. Miren, lo único que quiero es que mi familia esté a salvo. Si este idiota —dijo señalando al zorro que se quedó inmóvil en el suelo— puede ayudarnos a acabar con Arcagma, y a mantener a los míos a salvo, tenemos un trato. Todo correrá por cuenta de ustedes, yo sólo veré si puedo sacarle algo a Nick, si es que en serio oculta algo.
—Es una buena decisión, Grace, gracias por ayudarnos. —Fowler extendió su pata para estrecharla con la de la zorra, que sólo asintió en silencio—. Y en serio lamentamos lo de Ed, esto no es más que un pequeño desliz.
—Claro, porque el señor Edward Toft, alias Harkness, es todo un caballero…—La ironía de Willard le sacaría una sonrisa a los presentes. Poco después se encaminarían a Cronos, mientras Fowler se dirigiría a las oficinas del ZBI después de llevar a Harkness a una cama, independientemente de la nueva alianza que habían formado sus rutinas continuaban.
. . . . . . . . . .
El día no se había pasado exactamente rápido, día tras día el trabajo aumentaba sin importar cuanto esfuerzo pusiera en su labor. Ser de los pocos animales que lo daban todo trabajando implicaba que le confiarían todo aquello que se considerase importante, lo cual llevaba a su vez que absolutamente todo lo relacionado a Arcagma pasase por sus patas.
Intentando alejarse de todo el mundo, aprovechó el día para estudiar todo lo relacionado al caso. Pasaron dos meses desde el secuestro de los primeros concejales, y apenas un par de días de la desaparición de los otros dos junto a Drew. Dejaría al zorro de lado de momento, eso era más bien una provocación hacia ellos, el plan de Arcagma se centraba principalmente en los políticos.
Motín y secuestro de los dos líderes del partido opositor, cuando dos nuevos concejales se asientan como líderes desaparecen también. Fueron dos meses de constantes luchas de ego para ver quién se hacía cargo de la oposición, según lo que fue leyendo en varios periódicos, era obvio que se buscaba acabar con los rivales de Lionheart, pero debía de haber algo que se le escapase.
Faltaban unos ocho meses para las elecciones de Zootopia, la imagen de Lionheart había caído tanto que pasaría por debajo de una puerta, pero no había nadie en específico que pudiera hacerle frente. Todos los bandos se veían afectados, pero la ciudad era la principal damnificada. Nadie quería a Lioneart, pero a su vez si votaban al primero que le hiciera frente cualquier animal podría tomar las riendas de Zootopia. Raines era conocido por su empresa familiar, no tanto por su labor política.
Tal vez no debía de preguntarse quién era el objetivo de Arcagma, sino qué es lo que pretendía con la ciudad. Debían de trabajar junto con la ZIA para ver qué fue lo que robaron y cómo evitar que se aprovechen de eso. Aun habiendo algunos miembros de las diferentes agencias trabajando juntos, estas mantenían ciertas fronteras entre sí y evitaban cooperar demasiado con los avances de las otras. Bien sabían desde la ZIA qué es lo que robaron, pero no dejaban de decir que era "clasificado" y que "todo aquel que no esté autorizado no sabrá nada de ello". Fuese lo que fuese, estaba en malas manos y de algún modo debían detenerlo.
Tomó sus cosas y se encaminó a la salida mientras seguía sumida en sus pensamientos. De los concejales, Raines fue el último, el primero en morir fue Hamilton, quien mayor cargo tenía de los cuatro. Siendo que fue Raines el único con el que pudieron hablar, lo mejor sería ver qué fue de él en sus últimos días. A diferencia de las demás víctimas el lince tenía una numerosa familia, alguien debería de haber notado algo raro en él o presenciado algún episodio un tanto sospechoso, los animales de Arcagma debían de haber tenido algún desliz. Por lo que pudo leer en un par de informes apenas hablaron con la familia Raines, sería necesario que alguien hablase a fondo con ellos.
Saludó a Garraza y salió del edificio, Nancy debía de estar por llegar en cualquier momento para después llevarla a su apartamento. Comenzó a revisar su teléfono para intentar distraerse, estaba cansada de tanto pensar en el caso. Sintió como alguien intentó llamar su atención, su voz era gruesa y en cierta medida familiar. "¡Coneja!", ahí estaba otra vez, el llamado venía de un fénec al que bien reconoció. Dio una última pitada a su cigarro para después tirarlo en la calle, avanzaría un par de pasos en dirección a ella.
—¿Quieres que te lleve? —La propuesta del pequeño vulpino se le hizo un tanto llamativa, no sabía hasta dónde podía confiar en él—. Mi furgoneta está allí y tu apartamento me queda de paso.
—Gracias, pero no gracias —dijo disimulando apenas las pocas ganas que tenía de ir con él—. Mi compañera va a llevarme, como hace todos los días.
—Sigues siendo tan terca como te recordaba, aunque no creo que tú puedas decir algo parecido de mí. —La burla del fénec no le sentaría para nada bien—. Quiero que hablemos, sólo eso, es sobre nuestro amigo en común.
—¿Quieres hablar de Nick? —Después de efectuar su pregunta, Judy se dio la vuelta para mirar a Nancy, quien estaba a unos pocos metros, la llamaba para que ambas se fueran—. ¿De qué quieres que hablemos?
—Tendrás que venir conmigo para averiguarlo, Hopps. —Dicho esto, el pequeño zorro le dio la espalda y se encaminó hacia su furgoneta.
Judy aun escuchaba los gritos de Nancy, pero la curiosidad la carcomía. ¿Qué tanto le diría el fénec? ¿Podía siquiera confiar en él? Era un pequeño pandillero del que normalmente no se fiaría, pero si estaba ahí debía de ser algo importante. Nick no había aparecido en toda la tarde, tal vez él supiera algo. Nick… ¿Por qué de pronto se preocupaba tanto por él? Suspiró después de bajar su cabeza, los zorros la volvían loca. Volteó para ver a Nancy y levantó su mano para saludarla, seguiría los pasos del fénec mientras la jabalí la observaba confundida.
Contrario a lo que solía hacer Finnick, economizaría su tiempo tanto como fuese posible y, por ello, conduciría tan lento como le fuese posible. Apagó el reproductor de música y sacó un paquete de chicles de la cajuela, la coneja negaría la oferta. Tenía ganas de fumar, pero la coneja de seguro comenzaría a quejarse, tendría que conformarse con el chicle.
—¿Qué es lo que querías decirme de Nick? —preguntó la ansiosa oficial, que no soportaba el silencio de quién conducía—. ¿Y bien? Aquí me tienes, di algo…
—Finnick, me llamo Finnick. —Hubo un pequeño gruñido del fénec ante el momentáneo silencio de la coneja. Entendía que tuviera amnesia, pero al menos se supone que su nombre debía de saber. Al fin y al cabo Savage le mostró fotos suyas cuando estuvieron en la casa de Nick.
—Si me trajiste aquí contigo para hablar de lo que pasó este último fin de semana…
—¿Qué nunca te callas? —Si ella actuaba de forma ansiosa e impulsiva, a él no le molestaría ser descortés en absoluto—. Estoy pensando cómo comenzar.
—¿Cómo comenzar? —Judy se cruzó de brazos y desvió su mirada hacia la ventana.
—Ni siquiera debería estar aquí, ¿sabes? Hasta hace sólo unos diez minutos no pensaba hablar contigo, pero ahora estamos juntos en mi furgoneta porque yo te lo pedí como el imbécil metiche que soy. —La coneja no sabría cómo responder ante eso, Finnick suspiraría para seguir hablando un par de segundos después—. Nick está mal, Judy, muy mal.
—Lo sé, lo de Drew…
—No estoy hablando de eso, lo de Drew es algo más que obvio. —Era la tercera vez que la interrumpía, no le agradaba eso en absoluto—. Conozco a ese zorro idiota desde que éramos niños, tenemos más o menos la misma edad, sé cuándo se siente mal y sé cuándo "está mal".
—No entiendo a qué te refieres, Finnick.
—Nick es un tipo que tuvo muchos altibajos en su vida, ha tomado muchas malas decisiones. —El silencio se hizo presente en la furgoneta nuevamente, Judy evitó decir nada porque sabía que el fénec la interrumpiría, sería mejor dejarlo con su monólogo—. El padre de Nick murió en un accidente cuando él y yo todavía no nos conocíamos, nunca tuvo una figura paterna y por eso siempre fue muy cercano a su madre.
—Todos somos cercanos a nuestras madres, Finnick.
—Yo no tuve una, me cuesta creer eso. —Definitivamente Judy debía de hablar lo menos posible—. A lo que quiero ir, es que cuando Mary Ann Wilde falleció de cáncer, Nick quedó destruido. —La coneja pudo sentir como su corazón se frenó por un momento al escuchar eso—. Drew lo sufrió mucho también, él no tuvo a su madre desde pequeño así que no veía a Mary exactamente como a su tía.
—¿Qué fue de ella?
—Hizo honor a nuestra especie y se fue con otro sujeto, según lo que sé. —Se le hizo en extremo curioso al ver a un zorro alegando al término "zorra" de forma despectiva—.Todos estábamos destruidos, pero Nick... Con Drew siempre pensamos que cuando enterramos a Mary también enterramos una parte de él. Fueron meses muy difíciles, alcohol, un poco de una que otra sustancia, todo combinado con una muy, pero muy dura depresión. Era agresivo, no tenía ganas de hacer nada, no era más que un fantasma de lo que había sido alguna vez, pero entonces apareció ella.
—¿Ella? —Esperaba escuchar algo de alguna antigua pareja de Nick, pero no fue exactamente eso.
—Drew comenzó a salir con Grace, se veían tan bien juntos como ahora y siempre. No sé si ya la habrás conocido, pero debajo de toda esa coraza suya Grace es uno de los animales que más se preocupan por quienes la rodean, siempre le costó demostrarlo por alguna razón. Ayudó mucho a Nick, por momentos volvía a ser el mismo incluso. Hubo una noche en especial, salimos los cuatro a una fiesta que organizaba un compañero de Drew. Nick no tenía ganas, como era habitual por ese entonces, pero lo convencimos luego de horas y horas jodiéndolo.
—Y en la fiesta ha de haberse topado con alguien en especial...
—¿A alguien? —El fénec sonrió—. Se llamaba Adeline, su pelaje era blanco como la nieve y sus ojos tan celestes como el cielo mismo. No sé qué fue lo que pasó con Nick, o cómo se acercó a ella, pero se la llevó al baño, después a un dormitorio, luego al auto, finalmente a su casa. Mira que lo he visto con otras zorras, pero nunca hubo una noche de lujuria como esa, creo que ni siquiera ellos saben cuánto sexo tuvieron.
—Creo que eso es demasiada información, Finnick.
—Fue la primera noche de varias, Adeline revitalizó a Nick en todo sentido. Salieron durante algunos años, se veían tan bien juntos que casi me daban ganas de buscar pareja a mí, era el único de los tres que aún no lo hacía, aunque la monogamia nunca fue mi estilo. —Los comentarios del fénec le causaban cierta gracia, aunque intentaba permanecer tan seria cómo le era posible—. Pero las cosas no siempre salen bien. —La sonrisa que llevaba hasta entonces se desvaneció por completo—. Adeline venía de una familia importante, tenían una cuenta bancaria bastante grande y, como imaginarás, nunca aprobaron del todo su relación con Nick.
—Pero si Nick es…
—¿Un buen tipo? —El vulpino terminó por sacarle las palabras de la boca—. No importa que tan buen animal seas en el negocio de las finanzas, Judy, si no eres alguien con nombre y buena reputación no eres nada.
—¿Qué sucedió con Adeline?
—Sus padres le dieron a elegir, por un lado podía ser la dueña de la empresa familiar, o por otro lado podía seguir con Nick. —La decisión fue obvia, Nick nunca mencionó nada de una pareja, Finnick ni siquiera explicaría el resultado final—. Todo fue peor que cuando murió su madre, ya había tocado fondo una vez y ahora fue más profundo. Poco después Grace dio a luz, Drew estaba cada vez más pendiente de sus cosas y Nick apenas contaba conmigo. —Se estacionó frente al apartamento de Judy, pero el relato continuaría pese a ello—. El alcohol y las drogas fueron una etapa, pero lo peor fue el juego y las apuestas. Se quedó sin nada, absolutamente nada, así que pidió dinero a la gente equivocada, todos nos cansamos de alimentar sus vicios y él fue con la mafia de los coyotes.
—¿Con los Van Loo? ¿¡En serio Nick llegó hasta ese punto!?
—Y eso no es todo, lo peor vino después, cuando ya no pudo pagarle a ellos. —Respiró profundamente y abrió la ventanilla para escupir el chicle, en verdad necesitaba de un cigarro a como dé lugar—. Estábamos en la casa de Drew cuando los Van Loo entraron, eran seis de ellos, todos armados. Gritaban exigiendo su dinero y ninguno de nosotros entendía nada, hasta que Nick les pidió más tiempo, todos nos dimos cuenta de su enorme cagada. —Inhaló el humo de su cigarrillo y lo contuvo varios segundos antes de exhalarlo—. Yo pagué con todos mis ahorros, Drew pidió un crédito al banco para pagar, tuvo que vender su casa después de eso.
—Tengo entendido que Drew volvió hace poco a la ciudad con su familia, ¿es por todo esto que me dices?
—Así es, Grace tuvo una profunda decepción con Nick después de todo lo que hizo por él, decidió que ya no era de fiar y que incluso era peligroso. Drew se terminó de especializar en sus estudios y partió a Eldertown con toda su familia, cortaron todo lazo existente con Nick, más que nada a pedido de Grace y su familia. Desde entonces, todos los días buscábamos el modo de hacer dinero fácil para sobrevivir otro día más, sin importar a quién estafar, hasta que llegaste tú.
—¿Yo? —Tal vez fuera algo relacionado al caso de los Aulladores, donde ambos se conocieron.
—Nick volvió a sentirse útil, volvió a sentirse querido, no lo juzgabas por su pasado ni sus errores. ¿Cómo le lavaste la cabeza? No tengo ni la más puta idea, pero lo recuperaste, lograste que volviera a ser él, le diste un propósito. —Dio una nueva pitada a su cigarro, pero esta vez fue más corta, no quería detenerse demasiado para seguir hablando—. Ahora que no recuerdas nada, Nick está en riesgo. Siempre que ha perdido a alguien una parte de él terminó muriendo, ya fuera por su madre, por su novia, o por el resto de su familia, tú serías el último clavo de su ataúd. Si me preguntas, creo que esta vez no tocará fondo, quedará en un jodido limbo del que no saldrá jamás.
—Quiero preguntarte algo, Finnick. —El fénec frunció el ceño y le hizo una seña para que hablara—. Sé que esto puede sonar raro, pero no puedo evitar pensar en esto cuando Nick se acerca y en serio siento miedo… ¿Hubo algo entre él y yo? ¿Éramos sólo amigos o hubo algo más?
—Tendrás que preguntarle a él, no sólo eso, tienen que hablar mucho. No lo evites, se da cuenta cuando no quieres estar con él, te conoce más que a nadie.
—Quiero respuestas y sé que puedes dármelas.
—Es tu vida, Hopps, son tus respuestas, no las mías. ¿Qué sentido tendría si no te arriesgas por aquello que quieres?
—Tienes razón, sea lo que sea que haya entre nosotros debo hablarlo con él. —El fénec la había convencido, debía encontrar la oportunidad para hablar con Nick. Temía la respuesta que el zorro pudiese darle, pero debía escucharlo de su propia boca, sería lo mejor para todos.
—Creo que es hora de que te vayas, tengo cosas que hacer, lugares a donde ir, animales con los cuales hablar.
—Claro, entiendo. —La coneja abrió la puerta de la furgoneta y bajó, pero segundos después volvió sobre sus pasos porque el fénec volvió a hablarle.
—Espera, coneja, te olvidas tu bolso —exclamó el vulpino, que antes de llamar a la coneja dio un rápido vistazo para ver si era cierto que usaba el repelente de zorros del cuál le habló Nick, quería ver de qué estaba hecha esa cosa. Su sorpresa sería mayor al toparse con algo más, aunque evitaría decir nada al respecto.
—Muchas gracias, Finnick —respondió Judy con una amable sonrisa, no podía creer que casi se olvidaba sus cosas.
—Por cierto, tú y yo nunca tuvimos esta charla. —La coneja no entendía del todo esto último—. Tengo una reputación que mantener, no suelo hacer mierdas como esta.
—Claro, será nuestro pequeño secreto —exclamó sonriente, no hubiese creído que el pequeño zorro tuviese un lado sensible y amable al inicio de su conversación.
Ambos se despedirían y levantarían las patas a modo de saludo, acto seguido la furgoneta desaparecería a la lejanía. El fénec reiría por lo bajo en cuanto pensó en la conejita granjera rodeada de animales desnudos, no podía creer que fuese a ir a una sesión con Beatrice, una vieja amiga suya. Quién diría que la agente Hopps guardase dicha entrada entre sus cosas.
De seguro la coneja no sabía qué es lo que le esperaba en el club naturalista. Nick le contó cómo reaccionó cuando la llevó durante el caso de los Aulladores, probablemente eso no formase parte de su memoria… Santas popsipatitas, había llegado a su mente la mejor idea de los últimos meses, ya quisiera estar ahí para poder verlo.
. . . . . . . . . .
Nota de autor: este capítulo se supone que llegaría mañana, a modo de regalo de cumpleaños de uno de mis más queridos lectores y de los más grandes amigos que este lugar me dio. Aun así, quizás no sea tan fácil tomarse el tiempo de leer en un día como tu cumpleaños, donde tienes mucha gente pendiente de ti y visitas a cada rato. Dan, si bien pediste a las 00:00, espero que el subir un rato antes te ayude a leer más cómodo, feliz cumpleaños anticipado compadre ;)
Agradecimientos
Antes de responder las reviews, quiero agradecer a quienes han dado "Follow" y "Fav" tanto en los últimos días como en un principio. Me he percatado de que mis mensajes últimamente no llegan a destino, no sé si sea algún bug de la página o algo mío, pero de un modo u otro quiero agradecerles por su apoyo. Yurikoatsuki, Ryan 2418, BJackel, entre tantos otros, déjenme aprovechar este espacio para agradecerles el que hayan dado una oportunidad a esta historia. A su vez, quiero aprovechar a agradecer a mi amigo Leonardo Leto por haber dejado sus comentarios en caps anteriores. No sé cuándo llegarás hasta aquí, pero gracias otra vez por tus comentarios Leo ;)
Victorique: La secretaria es tan amable y cordial como tú, mi estimada lectora *no me pegues*. Que Raines esté pasando un mal momento no quita que sea un tanto cretino, pero sí, está (o estaba) muy preocupado por los suyos. Nick es idiota, como la mayoría de vulpinos, pero tranquila que ya no dará tantos rodeos, hará una fuerte apuesta por Judy muy pronto. Coincido contigo con lo de Ben, ¿quién podría no amarlo? Por lo visto hay alguien que no piensa como nosotros, al menos por ahora, esperemos que a futuro tenga algo de suerte con su amada, o amado... Oh, y Nick la pasó bastante bien aquella vez, al menos al principio, lo de después... te lo explico por privado (?
Sí, Nick se puso muy feliz con la invitación, aunque la felicidad no le duró demasiado porque su cuñada no fue muy amorosa que digamos xD. Grace se veía muy agradable en Dystopia, pero por ese entonces su relación con Nick era muy diferente. Lo del parque de diversiones no diré demasiado, aun no pienso demasiado y posiblemente tarde un par de capítulos más en llegar dicho momento. ¿En serio gritaste? Vaya que eres sensible, no fue para tanto (?
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Yo también te quiero Vic xD. Créeme, disfruto bastante de esto. ¿Por qué Drew? No lo sé, supongo que es alguien propenso al sufrimiento y al dolor. ¿Grandioso? Me alegro de que te haya gustado tanto xD. Ambos sabemos que eres malvada y te gusta mucho este tipo de cosas... Si amas esto, sólo espera un poco, tal vez tengas una que otra emoción fuerte en un par de capítulos xD. Nos estamos leyendo Vic, espero que hayas podido disfrutar del capítulo, yo seguiré esperando un rato a que tú actualices con el vago de tu novio. Hasta pronto ;)
Rene18: Es una muy buena secretaria, la mejor de todos los empleados habidos y por haber (? El lince estaba en la mierda, darles una mano antes de que su condena llegue era lo mejor que podía hacer. Sí, Ben tiene a su pequeño amor, tal vez lo sepas dentro de poco o tal vez jamás, será cuestión de ver si se me cae alguna idea. Tranquilo que a Skye y Nick nadie los escuchó, aunque sí se pasaron bastante. Lo del puñetazo para Jack es algo que más de uno espera, tal vez pueda hacer algo para darles un pequeño gusto. Oh, sí, un cálido recibimiento de la mejor cuñada de todas, ya habrás visto que razones tenía Grace para tenerle un poquito de rencor. Lo de Mortal Wombat no sé de dónde salió, pero venía hace rato queriendo incluirlo xD.
Lo de Drew era de esperarse, todos lo hemos hecho en su momento y es imposible negarlo xD. ¿Grace controladora? Nah... bueno tal vez un poco. Lo de la amenaza de la zorra es algo que nadie se esperó, me alegro de que te haya gustado y tomado desprevenido a la vez. Por lo visto lo de Drew también surgió su efecto, la conti tardó en llegar pero al menos ya la tuviste aquí para leerla. Espero no tardar más de un par de semanas esta vez, como venía siendo. Hasta entonces espero tus gritos y piedras como siempre René, nos estamos leyendo. PD: Puto :P
Neville Zootatonix: ¿Videos chotos? ¿Te haces una idea de lo que cuesta hacer una producción de esa calidad? Me gusta lo que planeas para la gente de Arcagma, pero lo de Herbert por ahora no puede ser, aunque si esperas dentro de poco tal vez leas algo que te caiga bien. ¿Grace badass? Tal vez un poco, sus amenazas dan prueba de que tú y ella se llevarían bien. Creo que lo que hizo Nick se respondió aquí, el zorro la cagó a lo grande en su momento xD. Lo de Skye... tranquilízate por ahora, no la mates que la tengo que seguir usando, aléjate y guarda el jodido pelapapas. Con lo de Ben no flasheaste tanto, el cheetah tiene a ese alguien especial que ya te dije. Saludos mi estimado Neville, espero que pases un muy buen cumpleaños ;)
Byakko Yugure: Sí, Bethany es un amor de persona, espero tener una secretaria así el día de mañana (? Lo de Nick y Judy nunca me detuve a pensarlo en esa forma, pero creo que sí podría haber comenzado del modo en que lo dices. ¿Lástima por Raines? Oh, y eso que para ese entonces tenía chances de zafar xD. Lo de la/el crush de Ben ya se lo mencioné a alguien, pero ahórrate los comentarios, no abuses de tus poderes de beta que ambos sabemos que sueles alardear de ello. ¿Skye una zorra en ese sentido? No veo motivo por llamarla así, mucho menos después de este capítulo, vamos que es una vulpina de bien.
La cena familiar... Lo del juego sabes que fue espontáneo, ni yo sé de dónde salió xD. ¿Chocas a tus hermanos en la vuelta final? Sí que eres malvado, muy feo de tu parte mi estimado beta. No delato nada y aun haciéndolo entre tú y yo hay eones de distancia (? No te pienso conceder ese punto, bien que últimamente te cedo uno que otro pero este no vale :P Lo de Grace no me lo habías dicho antes de escribir esta rw, así que no entendí esto de primera mano xD. Vamos, ¿quien no quisiera tener una cuñada como Grace? Si es un amor tal y como la secretaria al principio, además de que protege mucho a quienes ama. No recuerdo hasta donde llegaba tu conocimiento de beta hasta ese momento, ¿qué piensas de la reacción de Grace ahora con todo esto aclarado?
No creo que Drew quiera hacerme daño, ni que lo trate tan mal... Tampoco hay razón para maldecir así a la pobre pantera y su socio el híbrido, siempre es buen momento para un chiste, más aun para quebrar un poco la tensión. Supongo que al abrazo de Judy es uno de los más amargos que ha de haberle dado a Nick, entiendo lo que dices, lo de la adrenalina... tú sabes lo que se viene, te la pasarás bastante bien xD. Bien que te pintaste un dramón al final de la rw, definitivamente no se puede bromear contigo que sales con estas cosas, tal vez tu lista de muertes no tenga nombres tachados... Como siempre, es un gustazo tenerte aquí, Idelfonso, sabes cuánto disfruto de tus reviews y de las jodas que salen con este fic. Nos estamos leyendo mi estimado beta, cuidado con lo que comentas :P
