Mi Adorable Multitud
Hola! Feliz 1 de Mayo jajaja, para pasar este día les traigo un nuevo cap. Espero lo disfruten, porque yo si disfruté escribirlo, este es un poco más largo.
Soredewa Continuamos.
Datos de edades:
Boruto: 19 años
Himawari: 17 años
Haruto y Nagato (pelirrojos, ojos azules, nagato usa gafas): 15 años
Kushina, Sara y Mito (pelirrojas, ojos azules): 13 años
Haru, Hiro y Hana (peliazules, ojos azules):11 años
Jun y Yuu (Rubios, ojos azules): 8 años
Ryuu y Mayuri (peliazules, ojos claros): 6 años
Natsu, Arata, Daiki y Mai (Rubios, ojos azules): 4 años
Minato (Peliazul, ojos azules): 1 año
Matrimonio Uchiha:
Sarada: 18 años
Ryusuke (pelinegro, ojos verdes): 15 años
Daisuke (pelinegro, ojos negros): 11 años
Arata (pelinegro, ojos negros): 8 años
Hiroshi (pelinegro, ojos verdes): 6 años
Ayumi (cabellos rosas y ojos verdes): 4 años
Capitulo 6: "El tiempo… apremia…"
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Sasuke miraba sorprendido a su amigo, no podía creer que él estuviera ahí. Reaccionó cuando sintió un fuerte abrazo y unas palmadas en la espalda. Naruto se separó de él.
––¿Dobe?
Naruto sonrió aún más ––Ajajajajaja hace mucho que no escuchaba esa palabra.
––¿Cómo es que eres el presidente?
––Larga historia amigo mío, resulta que mi padrino es el fundador del impero Namikaze y yo era su heredero, de hecho me encontró un año después de que Hinata y yo nos fuéramos de aquí gracias a Itachi.
Sasuke y Naruto tomaron asiento en el enorme sofá que adornaba su lujosa oficina.
––¿Algo de tomar? ––preguntó Naruto.
––Wodka, si tienes.
Naruto sonrió, se dirigió al mini bar y sirvió dos vasos. Regresó con él y tomó asiento de nuevo.
––Itachi no me dijo nada sobre eso.
––Supongo que sabía que volveríamos a vernos, en fin, aún cuando tenía esa ventaja, me costó mucho prepararme para llegar a donde estoy.
––Ya lo creo, no eras muy bueno en los estudios, siempre tenía que pasarte las tareas y las notas.
––Ajajajajaja, si, si lo recuerdo.
––No puedo creerlo, entonces tú eres el presidente de Namikaze´s Corp del que todos hablan dentro del círculo de los negocios.
Naruto se rascó la nuca y sonrió apenado ––Supongo.
––Entonces estás aquí para resolver el problema en que está esta compañía ––afirmó Sasuke.
Naruto asintió ––Así es, esa es una de las razones por las que mi familia y yo nos mudamos aquí.
––Tú familia… ¿Sigues con Hinata no?
––Hermano, hasta la pregunta ofende. Claro que sí, no podría fijarme en otra mujer que no fuera mi Hinata. Claro que seguimos juntos.
––Y ¿cómo ha estado? ¿y tu hijo?
––Ella está bien, tuvimos un barón, su nombre es Boruto y pronto comenzará la Universidad.
––Vaya, mi hija también comenzará la Universidad.
Naruto le miró sorprendido ––¿Embarazaste a Sakura-chan luego de que me fui?
Sasuke sonrió ––fue un año después, la verdad fue durante una fiesta… pero no importó mucho, nos amamos así que le pedí que se casara conmigo. Y para que no preguntes, seguimos juntos.
––Vaya, que sorpresa. Pues me alegro por ustedes ––Naruto le tocó un hombro ––amigo, babeabas por ella, pero no querías aceptarlo.
––Hmp, mira quién habla, el que me pedía consejos para poder acercarse a Hinata.
––Era tu obligación como amigo.
Sasuke sonrió y negó varias veces ––se supone que venimos a hablar de negocios y mira de qué estamos hablando, ¿Por qué no lo dejamos para después? ¿Qué tal si vienes con tu familia a cenar a mi casa pasado mañana?
Naruto sonrió aún más y asintió ––Por supuesto, aunque…
––¿Qué pasa? ¿Estás ocupado?
––No es eso… lo que pasa, es que…
––Suéltalo ya dobe.
––Bueno, mi familia es algo numerosa.
Sasuke le miró con una ceja elevada ––¿Numerosa?
Naruto asintió ––pues ahí te va, tengo 19 hijos.
Sasuke le miró serio, luego, soltó una carcajada para sorpresa de Naruto.
––Vamos, dobe. Aún sigues de bromista, 19 hijos si claro ––Sasuke cayó al ver que Naruto seguía serio ––¿Es enserio?
Naruto asintió ––para serte sincero, solo pasó… cuando Hinata y yo nos dimos cuenta, pues, ya teníamos 19. Aún así amamos a nuestros hijos.
Sasuke le miraba sorprendido y abrió la boca para luego cerrarla ––Si te sirve de consuelo, yo tengo 6.
Naruto sonrió ––Ajajajaja no son ni la mitad de los que yo tengo.
––¿Cómo es posible que tuvieran tantos?
––Bueno, hablando entre hombres, pues… creo que Hinata y yo somos ninfómanos… disfrutamos mucho estar juntos, ya sabes, nos gusta nuestra intimidad jajaja.
Sasuke carraspeó ––de ti lo creo, pero ¿Hinata? ¿la tímida Hinata?
––ambos somos unos traviesos jajajaja, en fin, nuestra familias es grande y tres de mis pequeños son algo… imperativos.
––Bueno, ese no es un problema, te he dicho que traigas a toda tu familia a la cena. Ahora quiero conocerlos, además Sakura estará emocionada.
––Bueno, siendo así y habiéndote dado una advertencia anticipada, estaremos ahí.
Sasuke negó ––No te preocupes.
––Bien, entonces pasemos a los negocios ––dijo Naruto sonriente.
––Al parecer, se han estado haciendo algunos desvíos, ¿sabías de eso?
Naruto asintió ––me enteré hace algunos días, tengo contactos en cada una de las empresas. Aquí se está cometiendo fraude ––dijo con un semblante serio. Sasuke le miró sorprendido, nunca lo había visto así en sus años de instituto.
––¿Sabes de quién se trata? ––preguntó Sasuke.
Naruto negó ––No, pero tengo un método. En una semana obtendré resultados.
––No sé qué traigas entre manos, pero espero que funcione. Tenemos una sociedad y podría afectar a mi empresa también si no se arregla este asunto.
––No te preocupes hermano, esto se arreglará. Sé lo importante que es esta empresa para tu familia. Además… hay un negocio que quiero proponerte.
Sasuke le miró seriamente ––Te escucho ––dijo mientras se acomodaba en el respaldo del sillón.
––Es un negocio de exportación de nuestros aparatos de alta tecnología. También hay un nuevo proyecto que quiero mostrarte. Está en desarrollo, pero siento que le falta algo. Quisiera que me aportaras tus ideas, siempre he sabido que eres muy inteligente. Podríamos hacer una sociedad.
––Por supuesto. Avísame cuando tengas algo.
––Entonces… otra de las razones por la que nos hemos reunido, es que espero que renovemos nuestro contrato. Las piezas que crea Industrias Uchiha son vitales para el armado de nuestros aparatos.
––Por mí no hay problema, solo faltaría discutir la duración del contrato y revisar algunas cláusulas.
––Bien… entonces, haz las revisiones correspondientes y enseguida firmaré lo que se deba firmar.
Sasuke se levantó seguido de Naruto. Se dieron la mano.
––Fue una verdadera sorpresa verte Naruto.
––Lo mismo digo, sabes que tú e Itachi son como mis hermanos.
––Nos vemos en la cena.
––Ahí estaremos
Sasuke se retiró. Naruto levantó el teléfono y apretó un botón ––Señorita Shíon, quiero que avise a los accionistas que mañana al medio día tendremos una reunión, los quiero a todos. ¿Entendido?
––Entendido señor Namikaze.
Naruto colgó y se dedicó el resto de la tarde a revisar papeles.
…
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Hinata hablaba por teléfono con Temari.
––Me alegra que todo vaya bien, te lo encargo, estoy segura que harás un excelente trabajo.
––No te preocupes, todo está en orden. ¿Cómo están por allá? ¿A los niños les encantó la casa?
Hinata sonrió y tomó asiento en el gran salón de la casa ––Si, están muy emocionados y Boruto también, ya se ha decidido a entrar a la Universidad. Quiere estudiar medicina.
––No puedo creerlo, no me lo esperaba. Sinceramente creía que trabajaría con Naruto.
––Yo también lo pensaba, pero ya vez, los hijos siempre nos sorprenden.
––Pues si, Shikadai me salió con que quieres ser Ingeniero informático.
––Bueno, solo nos queda apoyarlos.
––Tienes razón.
Siguieron hablando de cosas de trabajo, pues, Hinata había dejado a Temari a cargo de la Boutique y la agencia de modelos que ella tenía en Suna. Ella estaba casada con Shikamaru, quien había conocido a Temari en Konoha durante una alocada fiesta en la que accidentalmente habían yacido en la cama juntos. Habían acordado no hablar nunca de eso, pero fue inevitable. Temari, quien estaba de vacaciones en Konoha, había quedado embarazada, por lo que Shikamaru decidió hacerse responsable, acordaron conocerse durante el embarazo e inevitablemente conectaron. Aunque ella debía regresar, él quería que se quedara en Konoha, pero fue presionado por los hermanos de Temari, Gaara y Kankuro, fue ahí cuando se dio cuenta de que sus hermanos tenían un buen nivel social y solo se preguntaba ¿¡a donde rayos se había metido? Tuvo que mudarse a Suna y trabajar para sus cuñados. Se alegró de volver a ver a Naruto en Suna. Por lo menos tendría un amigo ahí. De eso ya 19 años…
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Boruto preparaba sus papeles, mañana iría a la Universidad. Se sentía un poco nervioso, pero tal vez exageraba. Afortunadamente no había recibido más llamadas de su ex. Solo hablaba con Shikadai y Mitsuki, quien le había comentado que también quería estudiar con él en Konoha. Alegre, Boruto le animó a venirse a Konoha.
Escuchó algo romperse seguido de unas risitas chillonas. Suspiró, esos tres enanos nunca se podían estar quietos. Dejó los papeles en la cama y se dirigió a la puerta. Salió y caminó en donde se encontraba el desastre y a los tres culpables parados mientras miraban el florero hecho pedazos en el suelo. Miró a los tres pequeños rubios de 4 años, uno estaba serio, otro se tapaba la boca con sus manitas y el otro miraba a otro lado mientras retorcía un pie. La cuarta de ellos, la pequeña Mai solo miraba a una distancia prudente. Parecía mentira que ella fuera parte de ellos, eran cuatrillizos, pero ella era demasiado tranquila y claro que los seguía a donde esos tres corrían, pero siempre se mantenía al margen.
––Lo hacen a propósito o simplemente no tienen cuidado ¿Ya vieron lo que hicieron?
––Hijo, ¿Qué sucedió? ––preguntó Hinata, quien había escuchado el ruido corrió escaleras arriba.
––Este trío otra vez madre, nada fuera de lo normal.
Hinata suspiró ––¿Cuántas veces les tengo que decir que no corran tanto? Están castigados en su habitación. Además es hora de la siesta, a dormir. Boruto hijo ayúdame con los niños.
Este asintió y cargó a dos de los pequeños Natsu y Arata como un saco de papas. Los niños reían, para ellos todo era divertido.
Hinata tomó de la mano a la pequeña Mai y a Daiki y caminaron a su cuarto.
Boruto se dirigió a su madre ––Si quieres, iré a levantar los vidrios.
––Te lo agradezco hijo, mañana haré las pruebas para la empleada doméstica así que ya no tendrás que ocuparte de los desastres de tus hermanos.
Boruto asintió y salió del cuarto. Miró a la ventana. En el jardín se encontraban Haruto, Nagato, Haru, Hiro, Jun y Yuu jugando en la cancha de futbol que se encontraba cerca del jardín mientras Hana y Ryuu les miraban. Kushina, Sara y Mito se encontraban con Himawari en su habitación de la última. Hana leía en la sala, la pequeña Mayuri dormía al igual que Minato. Recogió los pedazos y regresó a su habitación, se tiró a la cama y miró el techo. ¿Cómo sería su vida ahora?
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Más tarde, Naruto se encontraba llegando a la mansión, se estacionó y bajó del auto. Caminó a la entrada y abrió la puerta.
––¡Hinata! ¡Estoy en casa! ¡Niños!
Jun y Yuu de 8, Ryuu de 6 y los cuatrillizos corrieron a su encuentro, Naruto se dejó rodear por todos y cargó a la pequeña Mai.
––Mi amor, ya vamos a cenar ––dijo Hinata.
––Excelente ¡A comer niños!
Mientras comían, Naruto le platicaba a Hinata sobre la charla que había tenido con Sasuke.
––¿Entonces Sakura se casó con Sasuke-san? ––Preguntó ella con una sonrisa.
––Así es amor, y tienen 6 hijos, por cierto ––dijo mirando a Boruto ––tienen una hija, la mayor, ella también va a iniciar la Universidad.
Boruto elevó la ceja ––¿Y por qué me miras a mí?
––Vamos hijo, yo espero que se lleven bien, es la hija de mi mejor amigo.
––Quisiera ver a Sakura-chan… ––dijo Hinata.
––De eso iba a hablarte, Sasuke nos invitó a una cena pasado mañana, iremos todos ¿Qué te parece?
Hinata sonrió ––Me parece perfecto mi amor, pero…
––Le advertí que tengo una gran familia, él dijo que no había problema. Quiere conocer a los niños.
––Estoy emocionada ––Hinata miró a sus hijos ––Niños, será mejor que se comporten, iremos a la casa de un amigo de papá.
Los más pequeños celebraron aún cuando no tenían idea de lo que pasaba. Boruto miró a su padre ––¿Es necesario que vaya también?
––Por supuesto, iremos toda la familia. Debes venir hijo.
––Esas cenas me aburren ––se quejó
––No te aburrirás, su hija tiene la casi la misma edad que tú, podrían hablar de… yo que sé, videojuegos, anime, música, películas…
Boruto le miró raro ––¿Estás bien viejo? ¿Te golpeaste la cabeza?
––Bueno hijo es solo un ejemplo…
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Mansión Uchiha
Sarada apartó la vista de su libro al escuchar a su padre.
––19 hijos, ¿Puedes creerlo Sakura? El dobe tuvo 19 hijos con Hinata.
––Vaya… es… increíble… lo bueno es que siguen juntos.
––Si, también los invité a cenar pasado mañana, haz los preparativos.
––Si, claro. Estoy emocionada, ya quiero ver a Hinata.
––¿Quiénes son ellos padre? ––preguntó Sarada.
––Naruto, mi amigo de la infancia.
––¿Hablas del que se fue hace mucho?
––Si, ya lo conocerán.
––Bueno… iré a acostarme, mañana nos iremos temprano ––dijo Sarada
Sasuke asintió y se sentó en la sala.
––Entonces… todo se arreglará ¿no? ––preguntó Sakura.
––Si, hablamos un poco sobre eso…
Sakura le abrazó por detrás ––¿Cansado?
Sasuke sonrió ––¿Por qué?
Sakura se inclinó a su oído y le dijo algunas cosas que solo él escuchó, su sonrisa se ensanchó.
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3:00 am
Hinata se encontraba sobre Naruto mientras se dejaba caer sobre él una y otra vez, ambos estaban cubiertos por una fina capa de sudor, llevaban horas haciéndolo pero no parecían tan cansados. Él iba a inclinarse para tomar uno de sus pechos pero ella lo detuvo.
––¿no dije… que iba a castigarte? ––le dijo ella con una sonrisa perversa.
––No, amor… necesito….
Hinata negó ––No, Naruto… ¿no te lo advertí?
––Vamos… Hina… no me dejes así…
Hinata lo besó, sacó su miembro de ella y luego comenzó a rozar su entrada con él, que estaba listo para entrar nuevamente, sin embargo, ella no parecía querer ceder y Naruto ya no aguantaba más, este ya respiraba agitadamente, su esposa era de cuidado. Ella solo sonreía mientras gemía, sabía que eso le prendía aún más. No aguantó más y la tomó de las caderas para ponerla bajo él. Ella le miró con una sonrisa.
––¿Qué pasa? ––preguntó ella mientras le retaba con la mirada.
––No te hagas, sabes lo que has hecho.
Naruto sonrió y atacó sus labios con mucha intensidad, ella gimió en su boca cuando este la penetró sin más. Sus embestidas eran fuertes, pero eso le gustaba a ella. Se aferró a él y mordió su hombro cuando sintió el orgasmo. Naruto no podía venirse, pues no estaban usando ninguna protección. Salió de ella.
––¡Maldición! El de hace unos momentos era el último que tenía…
Hinata sonrió y le tomó la mejilla ––Tranquilo amor, compre una caja de condones.
Naruto le miró sorprendido y Hinata estiró la mano para tomar un paquete del cajón. Naruto lo tomó rápidamente muy emocionado ––Gracias amor, me has salvado.
––Nos salvé a los dos ––dijo ella.
Naruto se lo colocó con maestría y rapidez. Para sorpresa de Hinata este la tomó de las caderas y la volteó, la puso a cuatro y entonces la penetró nuevamente. Comenzó a envestirla salvajemente, a ambos les gustaba eso y luego de un rato terminaron.
Cayeron respirando agitadamente. Naruto se sorprendió cuando su esposa se colocó sobre él nuevamente. Ella aún estaba agitada.
––No estarás pensando en dormir todavía ¿cierto?... Kyu-chan puede levantarse una vez más.
––¡Santo cielo! Amor mío… por supuesto que sí… soy insaciable ¿lo olvidas?
––Que bueno, porque no olvides que te advertí que te dejaría seco.
––Kyu-chan está muy ansioso ahora…
Hinata sonrió y se lanzó a sus labios para iniciar una vez más…
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A la mañana siguiente, todos los hijos Uzumakis se encontraban en la mesa desayunando. Boruto miró a su madre. Esta tarareaba una melodía, pero no era cualquier melodía, era "esa" melodía que siempre tarareaba después de tener un buen encuentro con su padre, ja, si lo sabrá él… la noche anterior había estado escuchando "ruidos" incluso había escuchado una queja de Haruto al otro lado de su habitación, y es que cuando se ponían de "intensos" estaba seguro de que podían escucharse por toda la casa.
Era increíble que los cuatrillizos podían dormir plácidamente, pero bueno, todos estaban acostumbrados (traumados).
Hinata servía con una enorme sonrisa el desayuno de sus hijos. Entonces Boruto habló.
––¿Y papá? ¿No piensa bajar?
Hinata se sonrojó ––A… si… dijo que tomaría un baño y vendrá… enseguida…
––Espero que no demore mucho, sabe que iremos a ver la Universidad.
Hinata recordó ese detalle y se sintió un poco mal. Ninguno de los dos había dormido mucho y se le había olvidado que esa mañana acompañaría a su hijo a la Universidad.
Naruto entró sonriente y tomó asiento, no sin antes robarle un beso a su esposa.
Boruto elevó la ceja ––Mira nada más… padre, ¿seguro que estas bien? te ves… no se… cansado.
Naruto carraspeó ––estoy bien hijo, desayuna rápido que debemos irnos.
––¿Mami? ––Habló Ryuu, Hinata le miró.
––Dime mi vida.
––Anoche hubo mucho ruido… habían mostros…
Naruto escupió el café y Hinata no sabía dónde meter la cabeza. Boruto reía disimuladamente. Los cuatrillizos se reían de su padre y le señalaban.
––Se dice "monstros" enano ––corrigió Boruto ––pero no te preocupes, te puedo asegurar los monstros estarán calmados por un tiempo.
Naruto carraspeó mientras limpiaba la mesa y Hinata se puso a la altura de su pequeño.
––No le hagas caso mi amor, los monstros no existen… tal vez fuel el viento.
––Pero yo los oí mami… pensé que si nos cambiábamos de casa ya no los escucharía pero creo que nos siguieron ––dijo el niño inocentemente.
Haruto no aguantó más y comezó a reír a carcajadas ––¡Creo que todos estamos siendo asechados! Ajajajajajaja!
Naruto no sabía que decir ––Niños… nadie escuchó nada ¿entendido?... Ha… Haruto, silencio…
––Ajajajajaja! ––Él no dejó de reír y por ende los pequeños le siguieron.
––La pareja suspiró ––Haruto era el más escandaloso.
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Boruto manejaba el auto, no le había costado trabajo convencer a su padre para que lo dejara conducir, pues Naruto si que estaba cansado, aunque aparentemente se veía bien.
––Padre… ¿Qué tal lo hago?
––¿Qué?
––Ya sabes… ¿Qué tal manejo?
––Pues lo haces bien.
––¿Verdad que sí?... entonces… ya puedo tener mi propio auto.
Naruto miró a su hijo ––Bien.
––¿¡ENSERIO!? ––Dijo Boruto emocionado mientras le miraba.
––Mira al frente, mira al frente ––––dijo Naruto asustado.
––Ah… lo siento ––dijo sonriente.
Naruto sonrió, rara vez veía a Boruto emocionado por algo.
––Hagamos un trato.
––Te escucho.
––Si pasas el examen de ingreso, tendrás tu auto. Ah! Y con mis términos también ¿Qué dices?
––Esta bien, ve preparando la chequera porque tendrás que comprarme un auto, y lo quiero de último modelo.
––Jajajajajaja, primero hechos hijo.
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Rato después, ambos salían del edificio de la facultad de Medicina.
––Bien hijo, tus papeles ya están, ahora solo tienes que hacer el examen, pan comido para ti.
––Y entonces tendrás que comprarme mi auto.
––Si, si… ahora vamos a ver los alrededores, vaya, esto es enorme y tiene muchas áreas verdes.
––Papá… eres el más emocionado aquí… vámonos ya.
––Vamos hijo, solo vamos a echar un vistazo.
Luego de caminar un rato, Naruto visualizó a Sasuke un poco más adelante, iba con una joven, seguro era su hija.
––¿Qué pasa viejo? ¿ya nos vamos por fín?
––Mira hijo, que sorpresa, es Sasuke.
Boruto miró en su dirección.
––Vamos ––dijo Naruto para luego caminar. A Boruto no le quedó de otra que ir tras él.
Sasuke caminaba con Sarada, habían visto los alrededores y terminar los trámites.
––Te agradezco que me hayas acompañado padre, creí que me perdería, este lugar es enorme.
––No te preocupes, soy tu padre y debo apoyarte.
De pronto escuchó una ruidosa voz que le sorprendió, aún no se acostumbraba a que su amigo estuviera de vuelta.
––¡Oye! ¡Sasuke! ––gritó Naruto.
Sasuke volteó a verle al igual que su hija. Sarada miraba a aquel tipo que a simple vista daba a conocer que era totalmente opuesto a su padre.
Sasuke sonrió cuando Naruto llegó a su lado.
––Naruto… ¿Qué haces aquí?
––¿No te lo dije? ––Naruto pasó un brazo sobre los hombros de su hijo ––Mi hijo también iniciará la Universidad.
Sasuke le miró ––Vaya, ¿así que este es tu hijo mayor?
Naruto asintió con una sonrisa ––Mi hijo, Boruto. Anda hijo saluda al tío Sasuke.
Boruto le ofreció la mano ––Es un gusto señor…
Sasuke aceptó su mano con una sonrisa ––Igualmente hijo, eres muy parecido a tu padre.
Naruto miró a Sarada ––Y esta linda jovencita es tu hija ¿no?
Sasuke asintió ––Mi hija mayor, Sarada.
Sarada se apresuró a saludar a Naruto ––Mucho gusto señor.
––Encantado… ––Naruto miró a su hijo ––Anda hijo, saluda a Sarada-chan.
Boruto le miró un instante a los ojos… tenía una mirada… misteriosa ––Hola…
Ella también le miró pero rápidamente apartó la mirada ––Hola…
Sasuke sabía que su hija le rehuía a los chicos y el hijo del dobe no era especial.
Caminaron a la salida mientras. Hablaban
––Espero conocer mañana al resto de tus hijos.
––Claro, Hinata está muy emocionada ahí estaremos.
Sasuke asintió––entonces nos vemos.
––Adiós amigo ––Naruto miró a Sarada ––Nos vemos hija.
Sarada hizo una leve reverencia y miró como aquel chico se subía al auto, en el asiento del conductor. Naruto se despidió con la mano y luego subió. El auto arrancó y desaparecieron en un instante.
Ellos también subieron al auto y partieron.
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Mientras manejaba, Naruto le habló ––Hijo, ahora mismo tengo un asunto en la empresa, ¿por qué no me llevas y me esperas para que nos vayamos juntos a casa?
Boruto se encogió de hombros ––Como quieras.
Shíon era el nombre de la secretaria de Naruto, ella era de esas mujeres que se creen de lo mejor, estaba muy segura de su belleza y se había propuesto seducir al jefe, Naruto Namikaze, aunque, la tarea parecería más difícil, pues el tipo ni siquiera volteaba a verla más que para darle órdenes y a veces tenía una mirada tan seria que parecía intimidarla. Tal vez debía acercarse poco a poco.
Miró en dirección al ascensor cuando este se abrió y lo vio entrar seguido de un joven muy apuesto que se parecía a él.
Naruto la miró serio ––¿Están todos reunidos?
Ella asintió ––Están todos señor ––dijo con voz suave. A Boruto no le tomó ni dos segundos darse cuenta de las intenciones de la mujer. La miró mientras ella sonreía coquetamente y jugaba con su cabello. Su padre volteó a verlo con una sonrisa. Lo sabía, él ni siquiera se había dado cuenta… pobre mujer, si su madre llegara a enterarse, no quería saber lo que le pasaría. Su madre era una mujer de temer cuando estaba celosa… él había sido testigo de alguna que otra que había intentado acercarse a su padre. Así como su antigua profesora del preescolar, o la niñera que una vez le habían puesto.
––Hijo, espérame aquí, no tardaré.
Boruto asintió y tomó asiento en la sala, sacó su celular y comenzó a jugar un juego. Shíon le miró sorprendida, era el hijo de Naruto. Se arregló el cabello y sonrió, se alisó la falda y caminó lentamente a él.
––Disculpa…
Boruto le miró. Ella continuó ––¿Gustas algo de tomar? ¿Necesitas algo?
Él le miró seriamente ––Gracias, estoy bien ––dijo sin más y volvió su vista a su celular.
Ella intentó llamar su atención nuevamente ––Si necesitas algo… avísame ––le dijo con una sonrisa coqueta que no pareció tener efecto en él. Volteó y movió las caderas exageradamente mientras caminaba.
Boruto no le prestó atención.
En la sala de juntas, el ambiente se encontraba algo tenso, Naruto había dicho lo que tenía que decir, su estrategia era simple, expondría ante los socios allí presentes, el problema que se estaba dando en la empresa y con sus propias palabras, no solo metería miedo a cualquiera que fuera el culpable, haría que quien estuviera detrás de todo se descubriera solo. Sabía que alguno de ellos era el culpable, nunca faltaba un traidor y ambicioso.
––Claro está, solo pediremos que se haga una auditoria ––terminó Naruto. Cada vez que hablaba, miraba a todos los presentes, Jirraiya le había enseñado que la mejor forma de obtener lo que quería era leyendo el lenguaje corporal de sus adversarios y que todo dependía de las repuestas que recibiera.
––Pero… señor Namikaze, con todo respeto pero una auditoría lleva su tiempo, necesitamos encontrar al responsable ahora ––Dijo uno de los socios.
––Tal vez haya otro método… ––dijo otro hombre.
Naruto les miraba seriamente. Parecían muy tranquilos. Miró a su alrededor y vio a uno de ellos que miraba fijamente la mesa, frunció el ceño.
––No se preocupen, tengo contactos que podrían hacer una rápida y eficaz auditoría.
El tipo le miró en alerta pero no dijo nada. Naruto observó las reacciones de todos y sonrió.
––¿Puede hacer eso? ––preguntó un mujer.
Naruto asintió ––he pasado por este tipo cosas y sé lo que hago, les aseguro que pronto encontraremos al responsable y… pagará por quererse pasar de listo con Namikaze´s Corp.
Naruto vio como el tipo intentaba aflojarse la corbata, vaya, habían hombres tan demostrativos… el miedo… el miedo era el arma perfecta para mostrarse tal cual es el culpable. Se levantó y miró a los presentes, en dos días tendremos otra reunión. Eso es todo.
Boruto miró como la puerta se habría por fin y salian varias personas en traje, se despedían de su padre y entraban al ascensor. Se levantó y caminó con su padre su despacho.
Se sentó en una de las sillas frente a él. Naruto tomó el teléfono.
––Señor Miyazaki, soy yo, necesito que realice la auditoría ahora mismo, no pierda más tiempo. Estaré esperando sus resultados ––luego de eso, Naruto colgó ––Bien hijo, vamos.
Boruto se levantó ––¿Problemas?
––Nada que tu padre no pueda resolver
––Pensé que no terminarías nunca, me muero de hambre.
––¿Una hamburguesa?
––¿Y ahora que mosco te picó?
––Nada… solo que no hemos pasado tiempo juntos, vamos hijo apenas y estoy asimilando que ya entrarás a la universidad.
Boruto se encogió de hombros ––Por mí no hay problema pero… ¿Qué le diremos a mamá?
––La llamaré y le diré que no nos espere.
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Mansión Hyuga
Hiashi se encontraba en su despacho mientras miraba al hombre frente a él.
––¿Usted me dice que aún no ha dado con mi hija a la que llevo buscando ya 20 años?
––Es posible que se a esa diseñadora muy reconocida, aunque los medios de comunicación nunca han podido sacar una foto de ella. Siempre tiene representantes en cada evento y cuando se presenta lleva un buen equipo de seguridad que evitan que sea fotografiada. Nunca ha sido vista. Y bueno, Naruto Uzumaki… de él tampoco se sabe nada.
––¿Entonces viene aquí a decirme que no hay nada más que hacer?
––No todo está perdido señor ––el tipo sacó una fotografía y se la mostró a Hiashi, quien la miró impresionado.
––Es ella… es mi hija… se parece a su madre… ––Hiashi miró al tipo con ansiedad ––¿¡De dónde sacó esta foto!?
––Uno de mis hombres la tomó cerca de una mansión, cuando la vió se le hizo parecida a la del retrato hablado y se la tomó.
––¿una mansión?
––Fue aquí en Konoha, hay una mansión en las afueras de la cuidad… no está tan lejos… la mujer se encontraba en el jardín.
Hiashi se sentó de golpe en su asiento ––Está aquí… ella está aquí… ––miró al tipo ––dame la dirección… iré ahora mismo a verla.
––Es su decisión señor.
Cuando Hiashi salió del despacho se topó con su hija, Hanabi. Ella le miró sorprendida.
––¿padre? ¿Tienes prisa?
––Si Hanabi hablamos luego.
––¿Pero a donde vas?
––Te lo diré en cuanto llegue.
––Pero… ––no terminó de hablar, pues Hiashi se había ido.
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Hinata se encontraba en el jardín, tenía un sombrero puesto mientras arreglaba los rosales que tenía, miró a una distancia, en la cancha se encontraban jugando Haruto, Nagato, Haru y Hiro. Sonrió y miró a su lado, la pequeña mayuri la miraba arreglar los rosales mientras jugaba con su vestidito, mayuri era la única hija que tenía que era una copia exacta de ella. Sus demás hijas eran más parecidas a Naruto.
Escuchó el timbre del portón y miró en esa dirección. Miró a su pequeña y le pidió que esperara ahí, se levantó y caminó a la puerta de la entrada. Cuando llegó, miró por la pantalla para ver quien era y casi le da un infarto al ver que a su padre ahí. Retrocedió y miró en dirección a sus hijos. Ellos continuaban jugando en la cancha y Mayuri seguiá en su lugar mientras le miraba. Miró la pantalla nuevamente, sacudió la cabeza y frunció el ceño. Ya no era la misma de antes, ahora era madre y esposa que podía ser una fiera si se metían con su familia. Decidió que abriría y le haría frente, ella no tenía nada que temer. Si su padre buscaba problemas, los tendría. Pero tampoco quería asustar a sus hijos. Decidió calmarse.
Abrió la puerta y su padre la miró sorprendido.
––¿Qué… hace aquí? ––preguntó, pero se sorprendió cuando este la abrazó fuertemente.
––Hija… te he buscado por mucho tiempo… perdóname… yo siempre te he querido…
Ella se separó de él y le miró ––¿de qué hablas? ¿Por qué me dices eso?
––Hija, perdóname… poco después me di cuenta de que la manera en que te educaba no era la correcta… cuando tu madre murió… no sabía que hacer y el hecho de que te parecieras a ella me lastimaba… yo la amaba…
––Padre… esto es muy repentino, para empezar… ¿Cómo sabías que estaba aquí?
––Te he buscado por mucho tiempo, uno de mis contactos me dijo que habían visto a alguien con tus características aquí, así que vine de inmediato.
Hiashi iba a arrodillarse pero Hinata le detuvo.
––No, papá… Mi esposo y yo hemos hablado sobre lo que pasó ese día… y te hemos perdonado hace mucho, si de verdad estás arrepentido, entonces olvidemos eso.
––Hija… lo que te hice fue horrible…
––Está bien… afortunadamente mi hijo es un joven sano.
Hiashi sonrió y una lágrima corrió por su mejilla. Hinata se sintió un poco mal por él.
––Mi nieto está bien… tenía miedo de que le hubiera pasado algo…
––Él está bien.
De pronto se escuchó el escándalo de sus hijos en la cancha y Hiashi miró.
Un joven pelirrojo corría por toda la cancha mientras dos peliazules de 11 años corrían tras él y gritaban igual. El otro, Nagato solo los miraba con los brazos cruzados.
––¡¿QUIÉN ES EL MEJOR?! ¡EN TU CARA NAGATO! AJAJAJAJA!
Hiashi les miró sorprendido ––¿Son mis nietos?
––Si…
––Pero sus cabellos de dos de ellos son…
––Es por parte de la madre de Naruto, ella era pelirroja.
––Ya veo… ––miró a una pequeña que les miraba de lejos ––¿Y esa pequeña?
––Es mi hija también.
––Se que debe ser demasiado hija… pero quisiera conocerlos.
––No te preocupes… claro que puedes conocerlos pero… tengo que hablar con mi esposo también…
De pronto las puertas se abrieron y entró un auto al interior. Naruto miró a Hiashi con Hinata, pero ella se veía tranquila, todo estaba bien… miró a Boruto.
––Hijo… ese hombre es… tu abuelo… no sé que hace aquí. Estaciona el auto.
––Espera… ––no pudo decir nada más, pues Naruto salió del auto y caminó directo a ellos, Hinata le sonrió, pero aún así no podía evitar sentir algo de tensión y estar a la defensiva.
––Señor Hyuga… ¿Qué se le ofrece? ––dijo mientras abrazaba a su esposa por la cintura.
Hiashi le miró con una sonrisa triste ––No te preocupes hijo, solo vine a pedirle perdón a mi hija… créeme que estoy arrepentido.
Naruto miró a su esposa y esta asintió ––Hinata y yo le perdonamos hace tiempo, pero también estábamos dispuestos a defendernos si usted intentaba algo contra nosotros.
Hiashi negó ––No es así. Quisiera conocer a mis nietos, como abuelo quiero darles el amor y apoyo que necesiten.
––No se lo tome a mal señor… pero a mis hijos no les hace falta nada.
––Lo sé… puedo verlo, sin embargo, estoy viejo ya y quisiera reparar todo el daño.
Naruto y Hinata se miraron entre sí y asintieron.
––Si está arrepentido, entonces… puede ver a sus nietos cuando quiera…
––Entremos entonces ––dijo ella mientras caminaban al interior.
Naruto se detuvo y miró a sus hijos que estaban en la cancha.
––¡Niños! ¡Vengan aquí!
Ellos corrieron al interior de la mansión, por una entrada diferente.
Hiashi se sentó en la sala y miró a su alrededor, Naruto y Hinata se sentaron con él ––¿A qué te dedicas hijo?
––Soy empresario.
Hiashi le miró sorprendido.
––Y Hinata es Diseñadora de Modas.
––Cumpliste tu sueño hija.
Ella asintió ––Fue difícil al principio pero lo logré con el apoyo de mi esposo.
––Me doy cuenta de que tienes un buen hombre a tu lado.
Hinata asintió con una sonrisa.
––Antes que nada quiero pedirle perdón a mi nieto… lo que traté de hacer….
Boruto entró en la sala y Hiashi le miró sorprendido. Naruto se levantó y caminó a él.
––Hijo… tu abuelo Hiashi está arrepentido por lo que hizo en el pasado y ha venido a disculparse
Boruto le miró y Hiashi se levantó ––Mi nieto… yo…
Bruto suspiró ––No se preocupe… todo está bien. Si mis padres le han perdonado yo no tengo ningún problema.
––¿puedo abrazarte? ––preguntó.
Boruto se encogió de hombros y se rascó la nuca. Hiashi caminó a él y lo abrazó muy fuerte. A Boruto se le salió el aire.
Naruto y Hinata solo sonrieron.
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Esta vez creo que escribí más, pero bueno. Cuando uno esta inspirada, pues que se le va a hacer… dejen sus reviews, a ver que les pareció el cap. De hoy. Ya nada más porque hoy no tuve clases…
