Mi Adorable Multitud 10
Nota: Ok, esto es confuso para mí, le he puesto a la joven sirvienta el nombre Hana, pero ya una de las hijas de Hinata se llama así, entonces para que no haya confusiones he decidido cambiarle el nombre a Sasame. Perdonen las confusiones, en cuanto tenga tiempo modificaré el capítulo 8 solo para cambiar el nombre.
Datos de edades:
Boruto: 19 años
Himawari: 17 años
Haruto y Nagato (pelirrojos, ojos azules, nagato usa gafas): 15 años
Kushina, Sara y Mito (pelirrojas, ojos azules): 13 años
Haru, Hiro y Hana (peliazules, ojos azules):11 años
Jun y Yuu (Rubios, ojos azules): 8 años
Ryuu y Mayuri (peliazules, ojos claros): 6 años
Natsu, Arata, Daiki y Mai (Rubios, ojos azules): 4 años
Minato (Peliazul, ojos azules): 1 año
Matrimonio Uchiha:
Sarada: 18 años
Ryusuke (pelinegro, ojos verdes): 15 años
Daisuke (pelinegro, ojos negros): 11 años
Arata (pelinegro, ojos negros): 8 años
Hiroshi (pelinegro, ojos verdes): 6 años
Ayumi (cabellos rosas y ojos verdes): 4 años
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Capítulo 10: "Reuniones"
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Hinata se encontraba en la sala con Sakura, Ino y TenTen, estaba feliz por ver a sus amigas, las primeras que había tenido.
––Hinata estás hermosa ––dijo Ino emocionada.
––Ustedes también chicas se ven espectaculares.
––Dime una cosa Hinata ––preguntó TenTen mientras la miraba ––¿Te operaste las bubis?
Hinata se sonrojó y negó ––Nunca me he sometido a ninguna operación.
––¡TenTen! ¿Pero qué preguntas? ––dijo Sakura ––discúlpala Hinata.
––¿No te ofendiste verdad Hina? ––preguntó TenTen apenada.
Hinata sonrió dulcemente ––Claro que no, no te preocupes.
––Entonces dime ––¿Cómo le haces para tenerlas de ese tamaño?
––Bueno… ––Hinata miró sus pechos ––he amamantado a mis 19 hijos… Naruto dice que cada vez que me embarazaba veía que mis pechos crecían más, lo cual le gustaba…
Las chicas se sonrojaron ––Veo que Naruto sigue siendo un pervertido sinvergüenza ¿no Hina? ––dijo Sakura resignada con su amigo.
––Pero es algo que me gusta mucho de él ––dijo sonriendo.
Las chicas asintieron. ––Aún no puedo creer que tengas tantos niños, enserio, desde que di luz a Inojin a Misa y a Shiki, te juro que no quise pasar más por el dolor de un parto ––dijo Ino.
––Es doloroso pero vale la pena ¿no chicas? ––dijo Hinata.
Todas concordaron con ella.
––Cambiando de tema, ¿Por qué no organizamos una reunión? ––preguntó Ino emocionada.
––Es buena idea ––dijo Hinata.
––Hagamos una parrillada ––sugirió TenTen.
––Puede ser en mi jardín ––dijo Hinata.
––Es perfecto ––dijo Sakura.
Las chicas se pasaron platicando de todo hasta que Ino tocó un tema que le daba mucha curiosidad.
––Entonces Hinata, ¿eres tú la diseñadora HH?
Hinata asintió, todas gritaron de emoción ––Admiramos tus diseños Hinata eres la mejor ––dijo Ino.
––Gra… gracias chicas.
––Pero no sales mucho en público de hecho nunca te has dejado ver… ––Dijo Sakura.
––Lo hice por mis hijos, es mejor, no me gustaría que sean acosados todo el tiempo por las cámaras, quiero que tengan una vida normal como hasta ahora.
––Entiendo, por nosotras no te preocupes Hinata, no diremos nada.
Hinata sonrio ––Gracias chicas.
––Hinata, sinceramente, si te pido que me hagas un diseño exclusivo ¿Lo harías?
––Por supuesto Ino, cuando quieras.
––Kyaaaaaaaaa! Te amo! ––Ino se abalanzó sobre ella.
El ruido de un florero romperse se hizo presente, Hinata estaba tan acostumbrada que no se inmutó y solo cerró los ojos, las chicas sí que brincaron.
Los tres pequeños rubios pasaron corriendo y Sásame, la joven sirvienta corrió a recoger los pedazos.
––Tranquilas chicas… enseguida vuelvo.
––¿Son tus pequeños Hinata? ––preguntó TenTen.
––Si… son muy hiperactivos y traviesos… voy a llamarles la atención.
––¿Qué edad tienen? ––preguntó
––Cuatro años ––contestó Hinata.
––Es normal, no los regañes tanto, Kouta también es muy travieso, le sacó a Kiba ––dijo TenTen.
––Es que no te imaginas cuantos floreros llevan en la semana, siempre pasan a atropellar los muebles y terminan rompiendo las cosas.
––¡Mi amor estoy aquí! ––se escuchó la voz de Naruto, cuando entró miró el desastre y suspiró, se dirigió a Hinata y la besó ––¿Otra vez Natsu, Arata y Daiki?
Hinata asintió. Naruto miró a las chicas y sonrió ––Ino y TenTen, que gusto verlas no han cambiado en nada.
––Pues tú tampoco, sigues siendo un insensible ¿Que no sabes que a una mujer no debes decirle que no ha cambiado en nada? ––le regañó Ino.
Naruto se llevó una mano a la nuca apenado ––Lo siento jajaja ––miró a Hinata ––iré a ver a los niños quédate con ellas ––Naruto miro a las chicas ––Bienvenidas es un gusto verlas de nuevo.
––Igualmente Naruto ––dijo TenTen.
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Naruto caminó al jardín y vio a todos sus hijos jugar Béisbol en el jardín, Mayuri jugaba con la hija de Sakura y con Mai.
Boruto le explicaba a Daiki como debía sostener el Bate y el pequeño muy atento y contento repiqueteaba sus piecitos. Mientras Ryuu se preparaba para lanzar. En las bases se encontraban Haruto, Nagato, Kushina y Haru quienes cuidaban. Mientras que Sara, Mito, Himawari y Hana ocupaban un lugar listas para correr a la siguiente base.
––Ya sabes Ryuu, no tires tan fuerte, solo de modo que Daiki pueda golpearla ––dijo Boruto.
El peliazul asintió. Se preparó y la lanzó lo más quedito que pudo, sin embargo el pequeño intentó batear antes de tiempo.
––Tranquilo, una vez más… ––dijo Boruto.
El pequeño elevó el bate y Ryuu la lanzó una vez más. Esta vez le pegó. Daiki corrió con el bate en las manos, pero Boruto le dijo que debía soltarlo, todos gritaban y el pequeño, quien ya iba a la mitad de camino, regresó nuevamente hasta Boruto solo para aventarle el bate a los pies y correr de vuelta a la base, quiso correr al siguiente, pero los gritos de Sara y Mito le hicieron quedarse quieto a la mitad y luego regresar corriendo a la primera base.
Naruto sonrió al ver lo hecho por su hijo. Obviamente llegó a la base sano y salvo porque habían quemado a Kushina y como era pequeño pues lo dejaban ganar.
El próximo en batear era Natsu, quien le dio a la primera. Naruto se acercó con una sonrisa mientras veía a sus hijos correr. Luego de un rato el juego terminó con el equipo de los pequeños ganar, quienes en cuanto vieron a su padre corrieron a abrazarlo.
Boruto se acercó con las manos en los bolsillos.
––¿Y bien? ¿Pasaste? ––preguntó Naruto.
Boruto sonrió victorioso ––¿Tú qué crees padre?
Naruto sonrió en cuanto los pequeños corrieron con Ayumi y Mai, quienes estaban con Mayuri en un columpio.
Naruto abrazó a su hijo y besó su cabeza, estaba feliz por su hijo y Boruto se removió incómodo.
––Como sea, ¿Cuándo iremos por mi auto? ––preguntó emocionado.
––Sabía que esta apuesta la tenía perdida, eres muy inteligente, sacaste eso de tu madre, yo por otra parte era pésimo… en fin, vamos mañana mismo ¿te parece?
Boruto asintió ––Mañana a primera hora.
––¿Cuál fue la puntuación? ––preguntó Naruto.
––128 aciertos de 130.
––Contestaste mal dos a propósito ¿no hijo?
Boruto sonrió y se encogió de hombros ––Tal vez lo hice…
Naruto negó con una sonrisa ––¿Se lo has dicho a tu madre y a tus hermanos?
––Estoy seguro que como tú, ellos ya saben los resultados, como sea igual se los diré más tarde ––dijo para caminar al interior de la casa, se detuvo y volteó a mirarle serio––. ¿Todo bien? como que no te ves con ánimos.
Naruto le miró sorprendido, pero luego sonrió relajado ––No es nada, asuntos de la empresa.
Boruto asintió y continuó su camino. Él sabía que algo pasaba, pero también sabía que su padre le diría en el momento necesario.
Haru y Hiro se acercaron a su padre.
––¡Padre! Déjanos ir a casa de Daisuke ––Dijo Haru.
Naruto les miró sorprendido ––¿Con el hijo del teme?
––¿Teme? ––preguntó Hiro.
Naruto negó ––No me hagan caso olviden eso… eh… bueno, no creo que sea una buena idea ir de improviso hijos.
Haru le mostró su celular a Naruto ––No es así padre, mira, él nos invitó a pasar la noche en su casa, anda padre y convence a mamá…
Naruto miró el registro de llamada aún más sorprendido… incluso ya hasta se hablaban por teléfono… aunque no le sorprendía, sus hijos tenían esa capacidad de hacer amigos.
––Pues si los ha invitado… supongo que está bien…
––¡Genial! Iremos por nuestras cosas, mientras ve a convencer a mamá… ya sabes padre, solo como tú sabes.
Naruto se sonrojó por lo dicho por Haru y antes de decir algo sus hijos ya corrían al interior de la mansión. Naruto miró como Hinata y Sakura salían al jardín. Ino y TenTen ya se habían ido.
––¡Ayumi! Pequeña tenemos que irnos ––llamó Sakura.
La pequeña negó. Y Sakura abrió los ojos, era el primer comportamiento "rebelde" de su pequeña. Hinata y Naruto sonrieron.
––¿Puedes dejar que se quede esta noche Sakura? ––preguntó Hinata.
Sakura le miró ––No quisiera darles molestias Hinata…
Ella negó ––Esta bien, no te preocupes.
––Uff, aunque estoy sorprendida, es la primera vez que deja ver algo que no quiere hacer, es un buen paso…
––Hablando de permisos… Hinata… Haru y Hiro quieren ir a casa de Sasuke, Daisuke les ha invitado a pasar la noche allá ––Dijo Naruto.
Hinata le miró sorprendida.
––Es enserio, están emocionados ––dijo Naruto al ver que ella no le podía creer.
––Oh, es verdad, podría llevármelos ––dijo Sakura.
Hinata le miró ––Siendo así… está bien.
Sakura se dirigió a su hija y se despidió de ella. La pequeña se despidió de ella mientras tomaba de la mano a Mai. Sakura se despidió de Mayuri y Mai con un beso.
––Cuídate pequeña ––dijo Sakura a Myuri, pues Hinata le había comentado de su salud.
Mayuri sonrió tiernamente.
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Se encontraban en la mesa conversando sobre la reunión, a Naruto le agradó la idea. De un momento a otro Sásame, la joven sirvienta le llevó el teléfono a Hinata.
––Disculpe… tiene una llamada de su padre ––Hinata asintió y recibió el teléfono.
––¿Padre?
––¿Es el abuelo? ¡Pásamelo! ¡Pásamelo! ––Gritó Haruto.
Al otro lado Hashi sonrió por la efusividad de su nieto ––Hinata, dile a mis nietos que los quiero y que espero ir pronto a verlos.
––Si padre se los diré.
––¿Te fue bien en las entrevistas? ¿te convenció alguna? ––preguntó.
––Si estuvieron perfectas gracias padre.
––Que bueno que así fue. Hija te llamo para invitarlos a todos a cenar, estoy organizando una cena especial en mi casa para ustedes, Hanabi me está ayudando… quiero que también hagas las paces con ella y que mis nietos conozcan a Neji, su primo.
––Si, está bien… gracias por la invitación padre. Ahí estaremos ––dijo Hinata.
––En un par de días ¿Está bien? ––preguntó Hiashi.
Hinata lo confirmó, luego de un rato colgó.
––¿Una cena? ––preguntó Naruto con una ceja elevada.
Hinata asintió ––Mi padre está organizando una cena para nosotros en su casa, quiere que… hable con Hanabi y que los niños conozcan a su primo.
––Vaya… ¿estás bien con eso? ––preguntó Naruto.
Boruto les miraba de reojo ––¿Quién es Hanabi? ––preguntó de repente.
Todos los niños le miraron con curiosidad, Hinata sonrió con nerviosismo ––Vaya… ¿no se los había dicho? Ella es… mi hermana menor…
––Pero solo has hablado del abuelo… ––dijo Boruto.
––Es porque… aún ahora… no tengo la certeza de que Hanabi nos acepte… ella era un poco… más resentida que el abuelo.
––Bueno… ya veremos cómo se comporta en la cena ––Dijo Naruto. Él sabía del comportamiento de Hanabi, después de todo, había escuchado por el teléfono todo lo que le había dicho a Hinata.
––Mami, ya no quiero… tengo sueño… ––se escuchó la voz de Mayuri. Naruto y Hinata le miraron con preocupación.
Naruto se levantó del lugar y se puso en cuclillas a lado del asiento de su hija pequeña.
––¿Te duele algo? ¿Cómo te sientes? No has comido casi nada.
––No tengo hambre, quiero dormir… ––la pequeña comenzó a toser.
Naruto la cargó y Hinata se levantó rápidamente a ella asustada.
––¿Qué tienes? ––preguntó ella.
––Llamaré al doctor ––Dijo Boruto mientras se levantaba y tomaba el teléfono.
––La llevaré al cuarto, quédate con los niños ––dijo Naruto a Hinata, quien asintió.
Rato después el doctor llegó y revisó a Mayuri ––No es tan grave, solo es una tos ocasional causada por el cambio de clima, seguirán pasando algunos episodios. Su corazón está bien, pero no olviden que padece debilidad física y sus defensas están bajas. Este ambiente es bueno para su corazón, sin embargo en cuanto a su salud con las defensas debe adaptarse poco a poco al lugar.
Naruto y Hinata asintieron preocupados.
––Pero no quiso comer nada, ¿qué le puedo dar?, no quisiera que se fuera a dormir con el estómago vacío ––dijo Hinata preocupada.
––Puede darle cosas ligeras por ahora, más tarde en cuanto despierte, puede darle un vaso de leche y pan.
Hinata asintió y regresó con su hija dormida.
––Gracias doctor ––dijo Naruto ––Venga conmigo, le haré un cheque.
El doctor asintió, miró a Hinata por última vez ––No se preocupe, este lugar hará que vaya mejorando.
Hinata sonrió. En instantes miró a Boruto asomarse por la puerta.
––¿Podemos pasar? ––preguntó él. Hinata asintió sonriente y miró como todos sus hijos entraban. Querían saber cómo estaba su hermanita.
––Mayuri-chan está bien, solo debe dormir.
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Más tarde, Naruto y Hinata se encontraban en su habitación. Hinata, quien se encontraba peinándose el cabello, miró por el espejo a su esposo sentado en la cama mirando un punto fijo. Con la mirada perdida… ella sabía que algo pasaba. Volteó a mirarle y caminó para sentarse a su lado.
Naruto parpadeó al sentir la cama hundirse a su lado. Miró a su lado y su esposa le miraba seria.
––¿Qué sucede? ––preguntó ella y le puso una mano en el hombro.
––Na… nada… es solo…nuestra hija…
Hinata le miró fijamente poniéndolo nervioso, ella negó ––Nuestra hija está enferma pero se está recuperando, sé que estás preocupado, yo también lo estoy… pero sé que no es por eso… esta vez es diferente… simplemente tenías la mirada perdida…dime.
Naruto abrió la boca, pero no supo que decir. Suspiró. Se abrazó a la cintura de su mujer y escondió su rostro en su cuello. Hinata le abrazó.
––¿Qué pasó? ¿Problemas en la empresa? O….––Preguntó ella, sintió a Naruto apretarle más y de pronto este se acostó en la cama sin soltarla y llevándosela con ella.
Tardaron abrazados un rato. Hinata le dio su tiempo hasta que finalmente este habló.
––Ellos saben de mí… probablemente de ti y de nuestros hijos… solo estoy un poco…
––No digas más ––Hinata se separó de él y le miró ––Ambos protegeremos a nuestros hijos, no debes temer porque ya esperábamos esto, sé que es imposible no hacerlo pero afortunadamente nuestros hijos cuentan con los conocimientos que les ayudarán a actuar si se presenta una situación de peligro. Además esta casa está asegurada, y hay personal de seguridad protegiendo a la distancia.
Naruto sonrió ––Tienes razón, pero no puedo evitar pensar que es mi culpa por…
Hinata negó ––No es tu culpa… tú tampoco sabías de esas personas, ni sabes de las benditas pruebas que creen que tienes…Mi amor… solo… no pierdas la cabeza en ningún momento, esperaremos su primer movimiento, tomaremos las medidas necesarias y actuaremos… nos defenderemos.
Naruto se sorprendió de verla tan seria y decidida. La miró intensamente, sonrió y la envolvió en sus brazos nuevamente. Su mujer era fuerte.
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2 días después….
El día de la cena había llegado. Hinata estaba nerviosa, sinceramente a Naruto le daba igual, solo no quería que la hermana menor de Hinata la tratase como la última vez y menos frente a sus hijos.
Boruto no podría asistir, había estado tosiendo levemente el día anterior y esa mañana había amanecido con un resfriado, el doctor le había dicho a Naruto y Hinata que era por el cambio de clima y que no se sorprendieran que los demás niños se resfriaran también, puesto que toda su vida habían vivido en Suna, con el clima muy caluroso todo el tiempo.
Boruto se había despedido de ellos en la puerta con cara de aburrimiento ante un Haruto enfurruñado.
––¡No es justo! ¡Yo tampoco quiero ir! Creo que también estoy resfriad ––dijo Mito.
––No juegues con eso hija, vamos a ir porque se trata de una cena en casa del abuelo, la familia de su madre ––dijo Naruto.
Mito bufó.
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Hanabi esperaba ansiosa la llegada de ellos, se removía las manos ante la mirada seria de Neji. Él nunca había visto a su madre así. ¿Querría ver realmente a su hermana?
Minutos después la puerta sonó y el mayordomo se dirigió a la puerta de manera elegante.
Tanto ella como Neji abrieron los ojos al ver la cantidad de niños que entraban, trillizos, gemelos hasta cuatrillizos (-_- No sé si se dice así, pero yo lo voy a manejar así).
Los más pequeños de cuatro años corrieron a abrazar a su abuelo, quien los recibió y besó sus frentes.
Hanabi contuvo el aliento al mirar entrar finalmente a Hinata vestida con un hermoso vestido escotado y su abundante cabellera en ondas que le llegaba hasta las caderas. Pero eso no era todo… venía agarrada del brazo de Naruto… estaba mejor que nunca, vestido en un traje de etiqueta, el cabello corto y unos hombros anchos que le hacían ver imponente. Y sus ojos… esos ojos que le habían gustado tanto. No pudo evitar suspirar discretamente, estaba conteniéndose de hablarle directamente. Y eso no era todo, él cargaba en sus brazos a un bebé, que miraba a su alrededor muy curioso, y también su hijo estaba presente. Disimuló perfectamente y sonrió. Caminó directo a Hinata y la abrazó separándola bruscamente de su esposo.
––Eres la única hermana que tengo y me arrepiento de la última vez que nos vimos, creo que es momento de olvidarlo todo ¿No crees hermana? ––le dijo mientras se separaba y le sonreía… hipócritamente.
A Hinata se le dificultaba creer en ella, no sabía en lo que estaba pensando. Y Naruto… Naruto sabía cuando alguien mentía y las facciones, postura… incluso su respiración le habían dicho todo. Pero no quería decírselo a Hinata, tal vez ella se había dado cuenta también.
Hanabi le miró a él y le ofreció la mano. Este sonrió como pudo y la acepto, sintió levemente como ella le acariciaba la mano con el pulgar discretamente. Eso hacían las mujeres que coqueteaban con él, pero no quería pensar en eso. Probablemente había sido su imaginación.
Se escuchó la voz de Hiashi ––¿Y Boruto? ¿Acaso no ha venido?
Instintivamente Hanabi les echó una mirada a todos los niños para buscar al joven que en sí… había provocado todo.
––Lo siento, Boruto se resfrió y debe guardar cama… en unos días comenzará la Universidad y debe reponerse ––explicó Hinata.
––Es una lástima, en fín, espero que venga a verme uno de estos días ––dijo Hiashi.
Hinata asintió con una sonrisa.
Hiashi miró a Neji.
––Hijo ven aquí, ven a conocer a tus primos.
Neji caminó seriamente a lado de su abuelo y miró a todos. Una de las niñas pelirrojas… había llamado su atención. Kushina, tenía un cabello hermoso y muy largo. Las otras dos eran muy parecidas a ella… eran trillizas pero algo de las otras dos no le gustó, no sabía y no le interesaba… pero ella parecía… diferente, tal vez eran sus ojos, eran azules pero más intensos que el de las otras dos. Tantas tontas detrás de él para que una mocosa de unos dos años menor que él viniera a llamar su atención.
Reaccionó en cuanto un chico pelirrojo de su altura y probablemente edad, se puso frente a él con una sonrisa deslumbrante.
Haruto veía en ese chico a otro amigo más, al igual que a Ryuusuke.
––¡Soy Haruto!
Neji pensaba que nunca nadie se había mostrado tan efusivo al conocerlo. Miró tras él y un chico parecido a él, pero con el cabello lacio y con lentes le saludó en silencio. No parecían gemelos.
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¿Qué les pareció este capítulo? Dejen sus comentarios para saber que tal les pareció, la cena continúa en el siguiente capítulo, y… ¡Neji se fijó en Kushina! ¿Qué le habrá llamado la atención de ella?. Sayonara!
