Mi Adorable Multitud 12

Nota: Nuevo personaje, Zero Kiryuu (de Vampire Knight) 14 años.

Datos de edades:

Boruto: 19 años

Himawari: 17 años

Haruto y Nagato (pelirrojos, ojos azules, nagato usa gafas): 15 años

Kushina, Sara y Mito (pelirrojas, ojos azules): 13 años

Haru, Hiro y Hana (peliazules, ojos azules):11 años

Jun y Yuu (Rubios, ojos azules): 8 años

Ryuu y Mayuri (peliazules, ojos claros): 6 años

Natsu, Arata, Daiki y Mai (Rubios, ojos azules): 4 años

Minato (Peliazul, ojos azules): 1 año

Matrimonio Uchiha:

Sarada: 18 años

Ryusuke (pelinegro, ojos verdes): 15 años

Daisuke (pelinegro, ojos negros): 11 años

Arata (pelinegro, ojos negros): 8 años

Hiroshi (pelinegro, ojos verdes): 6 años

Ayumi (cabellos rosas y ojos verdes): 4 años

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Capítulo 12: "Iniciando clases"

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Naruto se encontraba parado frente a sus hijos. Estaban en el dojo.

––Estoy orgulloso de ustedes, me alegra que cada día vayan a prendiendo y mejorando ––dijo Naruto. Miró a Haruto––. Hijo, que bueno que tomes a tu hermano como ejemplo y trates de superarlo, pero no olvides que tus pensamientos e intenciones deben ser positivos.

Haruto asintió.

Naruto continuó ––Lo mismo va para todos… ––cayó al escuchar leves risitas y volteó a ver a sus pequeños, los cuales trataban de pisarse los pies los unos a los otros.

Naruto se puso frente a ellos y aplaudió fuerte. Los niños brincaron y rápidamente se pusieron firmes y serios.

––Boruto… hijo se que puede ser complicado, pero ¿podrías dedicarle una hora al día a los niños? Solo para mantenerlos un poco más tranquilos.

Boruto asintió.

Naruto sonrió ––Ok!, ¿en qué me quedé? Ah si. Escuchen, sobre lo que decía. Esto no es para ver quién es más fuerte, esta bien, pueden tomar a sus hermanos mayores como un ejemplo, pero sin nada negativo. Son hermanos y la primera regla es:

Hiro levantó la mano ––Nos queremos y cuidamos entre nosotros.

––Exacto! ––dijo Naruto con una gran sonrisa ––entonces es todo por hoy, andando, a darse un baño.

Todos se dispersaron. Naruto llamó a Boruto.

––¿Estás listo para tus clases mañana?

––Si, no hay problema.

––¿Vas a querer que te lleve?

––¿Olvidas que tengo un auto?

––Es verdad, sin embargo, aún no te he dicho mis condiciones.

––Ah… las condiciones… ––dijo en tono cansado.

––Debes ser responsable a la hora de manejar, si en algún momento no te encontraras en las condiciones adecuadas ¿Qué harás?

––Dejaré el auto y pediré un taxi.

Naruto asintió ––No puedes manejar a máxima velocidad…

––A menos que sea completamente necesario.

––Asi es, y tú te encargarás de su mantenimiento y también de lavarlo.

Boruto asintió.

––No olvides que es tu deber darle el ejemplo a tus hermanos. Sé responsable. Ellos te admiran y te quieren mucho, eres quien más ha cuidado de ellos y por lo tanto, ellos harán lo que tú hagas. Suena complicado, pero así es.

––Lo sé. No te preocupes ––dijo Boruto completamente serio.

––Bueno hijo, es todo.

Boruto se retiró y Naruto le miró orgulloso. Boruto era especial, el primer hijo de dos adolescentes inexpertos… su primer lazo de sangre desde que era un niño en aquel orfanato.

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Al día siguiente, había mucho movimiento en la casa, los niños corrían de un lado a otro con uniformes puestos. Hinata ayudaba a las sirvientas a servir el desayuno. Mientras llamaba a sus hijos para que fueran a sentarse.

––¡Niños! Ya bajen, tienen que desayunar.

Naruto entró al comedor seguido de un joven de unos 14 años, atractivo, de cabellos blancos y ojos violetas.

––Mi amor, mira, él es Zero Kiryuu, será el guardaespaldas de Mito a partir de hoy.

Hinata le miró sorprendida ––Pero es un niño…

Naruto sonrió ––Ah sido entrenado desde muy pequeño, trabaja en un agencia y es muy bien recomendado. Por supuesto asistirá a sus clases, pero estará al pendiente de Mito.

Hinata sonrió ––bien, si tu lo dices… ––Hinata miró al chico ––. ¿Has desayunado?

––Esta bien señora, no es necesario.

––Ah, no. Vas a desayunar. Ven siéntate.

––Vamos no tengas pena ––dijo Naruto empujándole a una silla.

Todos fueron entrando uno por uno hasta que la mesa se llenó. Zero miraba sorprendido a todos esos niños hasta que cayó en cuenta que todos le miraban.

––¿Quién es él papi? ––Preguntó Ryuu mientras señalaba al chico.

––Niños, él es Zero Kiryuu, el guardaespaldas de Mito.

Mito miró a Zero y luego a su padre. Los pequeños susurraban entre si.

––¿Mi guardaespaldas? Papá, parece tener la misma edad que yo ¿es broma no?

––No hija, no es una broma. Este joven está capacitado, nunca juzgues a un libro por su portada.

Al escuchar esa frase, inconscientemente Boruto apretó la mandíbula. Se levantó de la mesa y miró a su padre.

––Es hora de irme, nos vemos mas tarde.

––Pero apenas y has desayunado hijo ––dijo Hinata.

Boruto tomó una manzana ––Llevaré esto. Nos vemos ––dijo para retirarse.

Nagato no perdió de vista a Boruto hasta que desapareció.

Naruto miró a su hija ––Volviendo al tema, recuerda que dijiste que no te quejarías.

––Ok, está bien, espero que sea eficiente.

––No hables de esa forma Mito. Este joven cuidará de ti ––regañó Hinata.

Mito se encogió de hombros.

––Vaya… si papá lo dice debes ser muy bueno ¿Qué tal si más tarde nos enfrentamos en un duelo? ––preguntó Haruto.

––Seria bueno para la práctica ––comentó Naruto.

––Como digan, no tengo problema ––dijo Zero.

––¿Por qué no mejor desayunamos por ahora? ––Sugirió Hinata.

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Naruto llamó a todos sus hijos para que entraran a la camioneta, pues él los llevaría a la escuela. Hinata se encargaría de llevar a sus pequeños de 4 años al preescolar.

Ryuu y Mayuri irían a primer año de primaria junto con sus hermanos Jun y Yuu que asistirían a segundo año, Haru, Hiro y Hana, quienes cursarían el quinto año.

Naruto se estacionó frente a una escuela y miró a sus hijos ––Ryuu, Mayuri, Jun, Yuu, Haru, Hiro y Hana, llegamos, salgan los llevaré adentro.

Los niños empezaron a salir, la camioneta estaba llena, por lo que hubo mucho movimiento. Finalmente, cuando entraron, Naruto miró a su alrededor.

––Vaya niños, ¿no es bonita la escuela?

––Si tú lo dices… ––murmuró Hiro.

––Me gustaba más la de Suna… ––dijo Haru.

––Vamos niños, ya verán que se adaptan rápido.

Naruto llevaba a Ryuu y Mayuri de la mano. Una mujer de cabellos castaños y con anteojos se acercó con una sonrisa.

––Usted debe ser el señor Uzumaki.

Naruto asintió y ofreció la mano a la mujer ––Mucho gusto, he traído a mis hijos.

––Encantada señor Uzumaki, sígame, le mostraré los salones que ocuparán sus hijos.

––Si, con permiso ––dijo él para entrar con sus hijos al interior del edificio.

Po otra parte, en el auto, Mito suspiró ––Espero que no tarde.

––Pues será mejor que te pongas cómoda, porque conociéndolo seguro se toma el tiempo para ver la escuela y hacer todo tipo de preguntas ––contestó Haruto en un intento de desesperarla.

––Aaaaaaaaaaashhhhhhhhhh ––se quejó ella.

Zero mantenía los ojos cerrados (Si, también iba al interior de la camioneta)

Rato después Naruto entró como remolino al interior de la camioneta.

––Te has tardado padre! ––se quejó Mito.

Naruto rió nerviosamente ––jajaja, lo siento hija, necesitaba asegurarme de que los niños encontraran su aula.

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Llegaron a la siguiente escuela, la secundaria "Hiruzen" que tenía como director a un hombre algo mayor con el mismo nombre.

Esta vez fue el turno de Kushina, Sara y Mito, quienes entrarían a su primer año de secundaria y Haruto y Nagato, quienes iban en el último año. También Zero bajó cargando una mochila al igual que los demás.

Naruto se asomó por la ventana ––Hijos, ¿quieren que los lleve dentro? ––preguntó ingenuamente.

––Debes estar de broma, por supuesto que no, no somos unos mocosos a los que vas a llevar de la mano como a Ryuu y Mayuri ––dijo Haruto.

Naruto sonrió ––ah… es verdad jajaja… supongo.. que tiene razón…

––Nos vemos ––dijo Haruto para dar vuelta a la entrada junto con Nagato.

––Adiós papá ––dijeron Mito y Kushina despidiéndose con la mano y encaminándose a la entrada junto.

Solo Sara sonrió como lo hacía Hinata y se acercó a su padre para darle un beso en la mejilla ––Adiós papá.

––Adiós princesa ––dijo Naruto visiblemente contento por ver que por lo menos una de sus hijas era muy considerada.

Casi le sale una lágrima de emoción. Suspiró mientras veía a sus hijos entrar. Zero se acercó muy serio––Nos vemos señor Uzumaki.

––Adiós Zero, te encargo a mi hija ––dijo Naruto algo serio.

Él asintió y se retiró a la entada.

Naruto prendió el auto y Himawari se pasó adelante.

––Pareces el más emocionado aquí ––dijo ella.

––Es que es un nuevo comienzo aquí en Konoha, es el lugar donde pasé parte de mi niñez y me emociona que ustedes se adapten aquí.

––¿Te imaginas como debe estar mamá con los pequeños? ––dijo ella divertida.

––No quiero ni imaginar…

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––Señora Uzumaki, ¿son sus niños? ––preguntó una profesora con una amable sonrisa.

––Si, se los encargo mucho.

––No se preocupe.

––Son muy inquietos, le pido que tenga paciencia ––pidió Hinata apenada.

––No hay problema, usted no se preocupe.

Hinata se inclinó hacia sus pequeños ––Mamá vendrá por ustedes más tarde, pórtense bien y no rompan nada.

Los pequeños asintieron, Hinata les besó a cada uno y se retiró sin dejar de mirarles. En cuanto el auto arrancó los niños se miraron entre sí y prendieron carrera al interior del salón mientras se sentaban en una mesita. En cambio Mai tomó la mano de la profesora y juntas entraron al salón. La profesora se sorprendió en cuanto vio a la pequeña sentarse con la pequeña Ayumi, quien siempre estaba sola.

Sonrió ––Bien niños, hoy haremos un pequeño truco con la pintura…

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Cuando Haru y Hiro entraron al aula, la profesora los invitó a presentarse. A Hana la había tocado otro salón, por lo que no estarían los tres juntos.

––¡Hola! Soy Haru Uzumaki es un gusto ––dijo él muy sonriente.

––Soy Hiro Uzumaki, un gusto… ––dijo este más serio.

Todos les miraban y susurraban. Uno de los niños levantó la mano.

––¿Si, Jin? ––autorizó la profesora.

––¿Son gemelos? ––preguntó.

––Si… bueno somos tres, pero a nuestra hermana le ha tocado en otro salón ––explicó Haru.

Todos volvieron a susurrar "son muy parecidos", "parecen dos gotas de agua", "es la primera vez que veo gemelos"

––Genial, ahora somos monos de circo… ––susurró Hiro.

––Bueno, ya silencio a todos ––la profesora miró a los gemelos ––Tomen asiento donde les guste, aún hay butacas libres.

Ellos asintieron, Haru visualizó a Daisuke ––Oh! Daisuke, que bueno que estas aquí ––dijo emocionado.

––Que hay chicos ––saludó él. Daisuke había heredado la personalidad de Sakura, era muy alegre y abierto a diferencia de su padre.

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Afortunadamente a Kushina, Sara y Mito, les había tocado en el mismo salón, pero al igual que sus hermanos, los demás les miraban y susurraban entre sí.

Sara tomó un mechón de sus cabellos entre sus dedos y lo miró ––Tal vez es porque nuestro cabello es muy llamativo ––dijo tranquilamente.

––Puede que tengas razón, nadie tiene el cabello tan rojo como el de nosotras ––dijo Kushina.

Mito se levantó de su butaca visiblemente molesta ––¿¡Qué es lo que miran!? Si tienen algo que decir díganlo y ya!

Sara se levantó y la tomó del brazo ––Basta Mito, no beberías…

Una de las chicas se levantó y la encaró con los brazos cruzados ––¿Quién te crees que eres para hablarnos así?

Otras dos chicas se posicionaron a lado de ella.

Zero mantenía los ojos cerrados con los brazos cruzados pero estaba al tanto de lo que pasaba. Listo para intervenir solo si la situación lo requería.

––Discúlpala, lo que menos queremos son problemas, es solo que si tienen algo que decir solo díganlo ––dijo Sara.

––No hay nada que decir, si queremos hablar lo hacemos, ustedes no pueden decirnos que hacer ––contestó la chica.

––Nosotras no pensamos así…

––Basta Sara, no tenemos porque siquiera dar explicaciones a estas… chicas ––dijo Mito mientras las miraba despectivamente.

––¿Piensas dejar que te hable así Karumi? ––preguntó una de ellas.

––Seguramente necesita un buen escarmiento ––se escuchó la voz de un chico. Zero abrió los ojos solo para mirar al dueño de aquel cometario.

Kushina se levantó y golpeó la mesa exaltando a las chicas ––Ustedes son las típicas chicas problemáticas que buscan pleito al menor indicio. Pero con nosotras se equivocan, porque no vamos a dejarnos intimidar de ninguna manera ––Kushina miró al chico que había hablado ––Y tú, al parecer te gusta meterte en "pleitos" de chicas, ¿por qué no metes tu naríz donde no te llaman?

El chico se levantó visiblemente molesto y la encaró ––Deben pensar bien con quien se meten, en este lugar ustedes son nuevas, no saben nada de nosotros, dejen sus aires de chicas importantes.

––¡¿Y cuando hicimos eso?! ––contestó Mito.

––No grites niña tonta, tan solo mira tu horrible cabello ––dijo para tomar un mechón.

Al instante, Zero tomó el brazo del chico.

––No la toques, ni a ella ni a las chicas ¿está claro? ––preguntó serio

El chico soltó a Mito, todos comenzaron a murmurar y algunas chicas estaban emocionadas, Zero se veía genial ––¿Y tú quien eres? ¿por qué te metes?

––Eso no te importa, ¿te crees muy hombre al meterte con chicas?

––Tch, olvídalo… ––dijo para retirarse.

Karumi las miró ––Esto no se va aquedar así ––dijo para retirarse a su lugar

Un profesor entró al salón e ignorante de lo que sucedía habló

––Bien chicos es hora de comenzar las clases.

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Haruto y Nagato se encontraban hablando en el salón con Ryusuke. El profesor aún no llegaba. De pronto entró Neji y tomó asiento delante de Haruto. Este sonrió.

––¡¿Cómo has estado Neji?! ––preguntó Haruto.

Neji le miró ––Bien, supongo… ––dijo serio.

Miró como Ryusuke y Nagato hablaban.

––¿No es genial que nos haya tocado el mismo grupo?

––Todo depende de cómo lo mires…

Haruto miró a su alrededor y se acercó a Neji ––¿Sabes por qué todos nos miran? ¿tengo algo en la cara?

Neji suspiró sin apartar la vista de frente ––tal vez es porque llamas mucho la atención.

Un chico se acercó a Neji ––Vaya, estamos juntos otra vez, ¿irás a las prácticas del club?

––No lo sé.

El chico frunció el ceño ––¿Qué quieres decir? Eres una parte fundamental…

––¿Crees que me interesa saber si soy fundamental o no?

––Tch! Vaya, amaneciste de mal humor otra vez. Espero que se te pase pronto ––El chico se retiró con cara de fastidio mientras murmuraba ––Imbecíl…

Haruto escuchó perfectamente y le molestó aquella actitud ––Oye…

––No Haruto, me tiene sin cuidado lo que diga… ––le detuvo Neji.

––Pero… te acaba de hablar como si fueras un amigo y luego como si nada…

––Olvídalo, no me interesa.

Haruto hizo una mueca de disgusto y se acomodó en su asiento en cuanto el profesor entró.

––Vaya, tenemos caras nuevas aquí ¿Por qué no se presentan?

Haruto se levantó ––Soy Haruto Uzumaki, Mucho gusto.

Nagato se levantó ––soy Nagato Uzumaki… un placer.

––Perfecto, la mayoría de ustedes ya se conocen de modo que sus presentaciones no serán necesarias por ahora.

El profesor los miró atentamente ––Son gemelos ¿cierto?

––Así es ––contestó Haruto.

Una chica sentada al otro extremo se acercó a otra de sus compañeras ––Oye Madoka, ¿no crees que ese chico Haruto es muy lindo?

La chica de cabellos oscuros y ojos verdes lo miró, luego volvió su vista al frente ––Tal vez… solo un poco.

––Oh vamos, si te gustó ––se burló la castaña.

––Basta Yana.

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Himawari se despedía de su padre desde la entrada, este sonrió en cuanto vio a Misa y Ren acercarse a ella para entrar juntos. Por lo menos no iniciaba sola.

Cuando Boruto llegó a la Universidad en su auto, algunos no pudieron evitar mirar en su dirección y las chicas que se encontraban cerca no pudieron evitar suspirar al verlo bajar del auto.

––¿Ya viste? Está guapísimo ––comentó una de ellas a sus amigas, las cuales asintieron en total acuerdo.

––Justo como me lo recetó el doctor ––dijo otra.

Sin embargo, Boruto estaba algo acostumbrado a la atención, así que solo caminó en dirección al edificio sin prestar atención a nada más. Se sorprendió en cuanto vio a Sarda en la misma aula que él. Sonrió disimuladamente y tomó asiento a lado de ella.

––Hola… ––saludó él.

Ella se sorprendió ––Hola…

El sonrió y regresó la vista al frente sin decir nada más.

Durante toda la clase, ella le miraba de vez en cuando, parecía muy dedicado y concentrado a lo que explicaba el profesor. Finalmente, cuando la clase terminó, ella se apresuró a tomar sus cosas. No se dio cuenta cuando este se puso a su lado.

Ella le miró

––Quería disculparme por lo que sea que haya pasado ese día ––Boruto se encogió de hombros.

Ella negó ––No hiciste nada… yo… me comporté como una tonta. Está bien… no pasa nada… con permiso ––dijo para salir huyendo de ahí rápidamente.

Boruto la vio perderse en la puerta y frunció el ceño. Ella le estaba huyendo y él estaba molesto ––¿qué le pasa? Si no le agrado debería solo decirlo.

Se fue de ahí en dirección a la cafetería visiblemente molesto. En cuanto vio el lugar lleno decidió no entrar.

––Tch… que molesto…

Caminó al patio y se sentó bajo un árbol, sacó su manzana y decidió comerla.

––Hey! Boruto! Sabía que estarías en un lugar así ––dijo Mitsuki sentándose a su lado seguido de Shikadai. Este también había decidido viajar con Mitsuki y vivir juntos en un departamento que el tio Gaara le había obsequiado.

––Chicos! Me han sorprendido.

––Viejo, mírate, aquí solo. Sin duda no puedes estar sin nosotros ––dijo Shikadai.

––Si te dejamos solo te vuelves un antisocial ––dijo Mitsuki.

Boruto sonrió ––No tengo interés en forjar lazos de amistad… aunque hace poco conocí a un tipo.

––Eso ya es algo ––dijo Shikadai.

––¡Hey! Aquí estas ––dijo Inojin acercándose a los chicos.

Inojin se paró frente a ellos ––Te vi a punto de entrar a la cafetería pero luego desististe y regresaste. Te he estado buscando.

––Hola Inojin.

––¿Eres un nuevo amigo de Boruto? ––preguntó Mitsuki.

––Chicos él es Inojin, e Inojin, ellos son Mitsuki y Shikadai, amigos de Suna.

––Vaya, mucho gusto, ¿asi que también han venido a estudiar aquí?

––Si, así es y la verdad es que el clima aquí es mucho mejor, se duerme bastante bien ––dijo Shikadai mientras se acostaba sobre el pasto y cerraba los ojos mientras apoyaba su cabeza en sus brazos.

––¿Puedo unirme a ustedes? ––preguntó Inojin

––Claro, adelante ––dijo Boruto.

Inojin se sentó con ellos y miró la manzana de Boruto ––¿Solo comerás eso?

––No tengo mucha hambre.

––¿Quieres un oniguiri? ––preguntó Mitsuki mientras le ofrecía uno.

––¿Es de los que tú preparas? ––preguntó Boruto. Él asintió.

––Ok, solo porque cocinas delicioso.

––Pero mi comida no se compara con la de tu madre, esa sí que es deliciosa ––dijo Mitsuki.

Boruto sonrió mientras le daba una mordida.

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––¿Cómo va todo? ¿has recibido algún tipo de mensaje? ––preguntó Sasuke.

La expresión de Naruto se tornó seria ––Desde aquel día… nada. Quien sabe en qué estén pensando.

––¿Sigues colaborando con ellos?

––Así es, todo sea por atraparlos. Aunque también estoy investigando por mi cuenta.

––Debes andarte con cuidado y mantener vigilados a tus hijos.

Naruto sonrió ––Ellos estarán bien, créeme.

––Por lo menos ahora te vez más tranquilo que hace unos días.

––Hinata me ha tranquilizado. Aunque si, me preocupa su seguridad sé que están preparados para actuar en caso de un problema.

––¿Enserio? ¿Tus hijos?

––Si, todos han y están recibiendo entrenamiento especial para autodefensa. Hinata y yo hemos preparado a nuestros hijos desde los cuatro años. Boruto y Himawari son los más preparados ahora.

Sasuke miraba sorprendido a Naruto ––¿Es enserio? Entonces… tus pequeños…

––Oh, si los tres pequeños han comenzado apenas… Mai no quiso así que ella no hará nada de esto.

––Vaya… no sé que decir…

––Jajajajaja, no digas nada, mejor hablemos de negocios.

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Más tarde, durante el recreo, las chicas buscaron un lugar en el cuál almorzar, tomaron una mesa al fondo del comedor. Todo iba bien hasta que las chicas problemáticas se acercaron a ellas. Zero se mantuvo al margen, puesto que no se metería con una chica y sabía por boca de Naruto, que Kushina y Sara sabían defenderse.

––Miren chicas, las raritas se sentaron en la mesa de los perdedores

––Jajajajaja ––rieron todas.

Justo en ese momento Haruto arrastraba a Neji en busca de una mesa, tras ellos iban Ryusuke y Nagato. Haruto paró en seco cuando escuchó la estruendosa carcajada de Kushina.

––¡JAJAJAJAJA! ––Todas callaron y la miraron mal.

––Es tan graciosa, la manera en la que intentan molestar jajaja, esperen… dejen me calmo un poco… uff… ya está.

––¿Te burlas de nosotras estúpida?

––Bueno, ustedes nos dan material. Ok, esta es la mesa de los perdedores ¿Y luego qué? ––preguntó Kushina.

Neji miraba atento como aquella chiquilla enfrentaba a ese grupo de niñas fresas sin dejarse intimidar. Que extraña ¿acaso no tenía miedo?

––Basta Kushina, es mejor no hacerles caso…––dijo Sara.

––Si, Kushina, hazle caso a la cobarde de tu hermana.

Haruto carraspeó en cuanto Mito se levantó molesta.

––¿Qué sucede? ––preguntó él.

––Nada hermano, ellas ya se iban ––dijo Sara.

––Vamos chicas ––dijo Kurumi mientras miraba a los cuatro chicos que recién llegaban. Ella y sus amigas se fueron.

Haruto obligó a Neji a sentarse con él mientras Nagato y Ryusuke habían lo mismo a lado de Zero.

––En donde siga molestando… ––murmuró Kushina.

––Parece que no fue su día chicas ––dijo Haruto.

––Creo que fue por nuestro cabello…––murmuró Sara.

Haruto frunció el ceño ––¿Qué hay con su cabello?

––Agarra la onda Haruto, ¿acaso no ves? Nuestro cabello es muy llamativo y nuestra piel es algo pálida, nuestros ojos resaltan y para acabar somos idénticas, ellos no dejaban de mirarnos como si fuéramos lo más raro del mundo… ––se quejó Mito.

––Pero eso si te advierto, como sigan molestándonos voy a darles su merecido a todas ellas ––dijo Kushina mientras le daba una mordida a su emparedado.

Neji elevó una ceja.

––No creo que debas hacer eso, es mejor alejarse de los problemas ––dijo Sara.

––Ese es tu problema Sara, siempre tratas de huir de los problemas y por eso esa tonta te ha llamado cobarde, Kushina tiene razón yo tampoco me voy a dejar ––advirtió Mito.

––Ok, Sara no es ninguna cobarde, es la más sensata. Ignórenlas, yo creo que mis hermanitas son muy lindas y ellas solo les tienen envidia, por eso las atacan. Ellas tienen un problema: la baja autoestima ––declaró Haruto con una sonrisa.

––Vaya, que conmovedor ––murmuró Neji con una sonrisa burlona.

––Es la verdad ––dijo Haruto ingenuamente.

Unos chicos se acercaron.

––Hey Neji, ¿bienes o no? ––preguntó el chico de antes.

––Comeré algo ¿no ves? ––contestó Neji.

––Ok, ok, pero te esperamos después de clases.

Neji no contestó y los chicos se retiraron mientras murmuraban.

––Vaya, pero que insistente… ––murmuró Haruto. ––Oye Neji, ¿Practicas algún deporte? Esos chicos llevaban un balón de Basquet.

––Llevo dos años practicándolo… solo para que dejen de molestar.

––¿Entonces no lo disfrutas?

––Tsk… no es mi estilo…

Haruto sonrió ––¿Qué me dices del beisbol?

Neji le miró por reflejo ––¿Por qué lo preguntas?

Haruto se encogió de hombros ––Bueno, mis hermanos y yo practicamos el beisbol y el futbol. En especial el Beisbol. A mí me gusta más el beisbol.

Neji tomó un sándwich ––No está mal…

Haruto sonrió y miró al ojiverde ––¿Qué me dices tú Ryusuke? ¿Juegas Beisbol?

––Algo.

Neji le miró con burla ––¿Juegas bieisbol Uchiha?

––En mis tiempos libres… ––dijo esto mirándole serio.

––Ja, ya quisiera verte lanzar una pelota ––dijo en tono burlón.

––Supongo que crees que porque paso tiempo en la biblioteca no puedo siquiera lanzar una pelota ––le contestó retándole con la mirada.

Neji le regresó el gesto ––Hasta no ver… no creer.

––¡Genial! Hay que unirnos al club de Beisbol… claro… si hay uno… ––dijo Haruto animado.

Neji le miró ––hay uno… pero es patético, mejor no pierdas tu tiempo.

––Oh, vamos, no perdemos nada con intentar ––Haruto miró a Zero ––Tú también le entras zero?

Este negó ––entraré al club que la señorita Mito elija. Tengo órdenes de quedarme a su lado.

Mito se sonrojó, pero supo disimular.

––Vaya Haruto, No sabía que tu hermanita tenía novio ––Dijo Ryusuke.

Haruto sonrió ––No, no es así. En realidad es su guardaespaldas.

Neji elevó una ceja ––¿Guardaespaldas?

––Si claro ––dijo Ryusuke.

––Pues créanlo, papá dice que fue preparado desde pequeño ––dijo Haruto.

––Ok, esto es extraño… ––dijo Neji.

––No es tan extraño… es por seguridad, en Suna, mis hermanas sufrieron algunos intentos de secuestro ––declaró Nagato.

Después de eso, nadie dijo nada.

El primer día había sido superado y nuevos retos, enredos y complicaciones se vendrían para los Hijos Uzumaki-Hyuga.

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Hasta aquí ¿Qué les pareció? Dejen sus Reviews

Soredewa Mata Ashita…

Una cosa más: ¿Les gustaría que hiciera un especial de Halloween para esta familia? ¿se imaginan como sería? Si es así, pueden enviarme un review o un mensaje en la página de Facebook con alguna idea de cómo quisieran que fuera. Tomaré en cuenta sus ideas y luego armaré el capítulo especial. Saludos!