Mi adorable multitud "Especial día de las madres"
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7 AM
Hinata se removió en cuanto escuchó la voz de su esposo susurrarle al oído.
—Despierta mi vida…. Los niños están aquí.
Hinata sonrió y suspiró mientras abría los ojos. Miró a todos sus hijos a la orilla de la cama mirándole expectantes.
Se incorporó hasta quedar sentada mientras se apoyaba del respaldo de la cama.
De inmediato todos comenzaron a cantarle para finalmente, aparecieran los cuatro pequeños con una caja algo grande para ellos y la depositaron en sus piernas.
—Todos nos cooperamos para comprártelo madre, espero que te guste —dijo Himawari.
—Por supuesto que le gustará, es lo mejor! —dijo Mito.
—Oigan, si le gustan todos los horribles dibujos que cada uno le hacía en su momento, es obvio que así será —dijo Haruto.
—¡Mis dibujos no son horribles! —gritó Daiki.
—Silencio enano, no eres el único… —trató de decir Haru.
—Oigan estamos a la mitad de algo importante, concéntrense —dijo Boruto, aunque de inmediato ese fue el detonante para que todos comenzaran a hablar y quejarse sobre cosas sin importancias.
Naruto y Hinata solo observaban todo el barullo provocado por los niños, no se entendía completamente nada, incluso el pequeño Minato, en brazos de Himawari balbuceaba cosas inentendibles.
Finalmente Naruto aplaudió muy fuerte y logró llamar la atención.
—¿Es posible que su madre habrá ya el regalo? O… ¿Quieren continuar con el argüende?
—Si madre, ábrelo ya! —dijo Haruto como si nada.
Hinata sonrió y se apresuró a abrir la caja, se sorprendió de ver algo que había querido comprar desde hace tiempo pero que no había tenido el tiempo de hacerlo.
—Un masajeador de pies, es justo lo que necesitaba.
—Claro que lo necesitas madre, todo el tiempo andas para allá y para acá con esos tacones tan altos —dijo Haru.
Hinata sonrió —Gracias niños, estoy feliz con esto.
—¡También hay unos dibujos! —dijo Natsu.
Hinata los admiró —Son muy hermosos.
Naruto se acercó —Yo te daré tu regalo más tarde…
—Estoy segura de que también me gustará... —dijo coqueta.
Haruto carraspeó —Oye papá, por lo menos espera a que hayamos salido de aquí para comenzar con tus insinuaciones sexuales con mamá.
—Es verdad, salgamos de aquí —dijo Boruto y miró a su madre —Bajen, hemos hecho el desayuno. Las señoras del servicio no están hoy.
…..
…
Se encontraban desayunando en el comedor, como siempre había mucho ruido.
—Amor, desayuna y luego… —dij Naruto con una sonrisa.
Hinata le miró —¿Luego qué?
—Irás con las chicas a un Spá.
—¿Qué?
—Hablé con ellas y quedamos en que todas irían a relajarse hasta la tarde, las niñas también irán, será así como una tarde de chicas.
Hinata le miró con ternura —Amor….
—Y yo me quedará con los niños aquí…. Se que estás muy ocupada con los diseñas que estás asiendo y coordinando a las modelos, asi que por ahora, debes olvidarte de todo eso ¿Entendido?
—Pero… amor… ¿Seguro que estarás bien con los niños? Tal ves podría llevarme a los pequeños…
Naruto negó —Nada de eso, yo me haré cargo ¿Qué es lo peor que podría pasar? —dijo despreocupado.
Hinata le miró dudosa y luego sonrió —¡Tienes razón!
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Hinata, Sakura, Ino, Tenten, se encontraban en bikini tomando el sol mientras las chicas nadaban en la piscina.
Sakura se quitó los lentes y miró a Hinata.
—Hinata, no pareces estar aquí cien por ciento.
Hinata se quitó las gafas —Es solo que… he dejado a los niños con Naruto.
—¿Y qué tiene de malo?
—No lo sé… es solo que no puedo evitar estar al pendiente… no sé lo que puedan estar haciendo ahora…
—No deberías pensar en ello, Naruto puede llegar a ser muy responsable si se trata de sus hijos ¿No?
Hinata pareció pensarlo y luego sonrió —¡Es verdad! Disfrutemos del clima —dijo colocándose las gafas de vuelta.
—Así se habla! —animó Sakura haciendo lo mismo.
Himawari se acercó a Sarada, quien no dejaba de mirar el celular.
—¿Está muy ocupada?
Sarada saltó —¡oh!
—Disculpa, no quería molestarte.
—Oh, no…
Himawari señaló la piscina.
—¿Quieres jugar con nosotras?
—Ah… no lo sé… no se me da muy bien el voley…
—No te preocupes por eso, ninguna sabe hacerlo bien —dijo encogiéndose de hombros.
Sarada parecía pensarlo, luego sonrió —Está bien!
—¡Excelente!
…..
Mientras tanto….
Naruto se encontraba parado frente a sus hijos, formados de mayor a menor.
Boruto estaba ahí, pero como si no, pues no dejaba de textear en el celular. A su lado, Haruto y Nagato, seguidos de Haru y Hiro, Jun y Yuu, Ryuu, Natsu, Arata, Daiki y el pequeño Minato, quién se mantenía parado y tranquilo. Curiosamente, ese bebé hacía lo que sus hermanos hacían, si estaban parados de esa manera, él tampoco se movía a pesar de ser tan pequeño, estaba a punto de cumplir los dos años.
—Como saben, hoy es el día de las madres —Naruto comenzó a caminar de un lado a otro como si se tratara de un general que da un sermón.
Los más pequeños asintieron enérgicos.
—Por lo que tengo planeado que cuando mamá llegué, se lleve una gran sorpresa. Vamos a hornearle un pastel de canela.
—¡SIIIIIIIIIIII! —Nuevamente los más pequeños celebraron secundados por Minato.
Nauto sonrió —Lo sé, lo sé niños es una excelente idea —sonrió autosuficiente—Se me ocurrió a mí —se señaló— a su padre, por cierto.
—Ve al grano viejo, haremos un pastel ¿Y luego? —preguntó Haruto.
—O sí, a eso voy enano parlanchín.
—No soy un enano! Y tampoco soy parlanchín! —se quejó Haruto.
—Parlanchín! Parlanchín! —repitieron divertidos lo pequeños.
—Pachín, pachín! —repitió el pequeño Minato. Haruto miró a su padre indignado.
—¿Ves lo que provocas? Incluso el más pequeño… ¡¿Qué rayos pasa con la jerarquía hoy en día!?
—No pasa nada… solo tú no sabes darte a respetar… —murmuró Boruto sin despegar la vista del celular.
Naruto rodó los ojos —Tranquilo, si no quieres sufrir bullyng no vuelvas a interrumpir.
—Vamos papá, ¿Qué haremos después? Si es que logramos preparar un pastel que sea comestible… —Comentó Hiro.
—Después vamos a decorar la casa, y haremos un enorme y llamativo cartel que diga Mamá!
—Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhh —dijeron los niños asombrados.
—Después vamos a decorar con algunas flores que están en el jardín, ojo, no van a tocar los rosales de mamás, ¿entendido?
Todos asintieron.
—Bien, solo tomarán algunas flores de las que creen en la parte trasera, ya saben niños, las que son de colores. Después, vamos a preparar la mesa. A mamá le encantan los videos, por lo que todo lo que haremos hoy será grabado —Naruto miró a Nagato— Hijo cuento contigo para eso.
Nagato asintió.
—¡Bien! Manos a la obra! ¡Todos a la cocina!
—Síííííííííííííí!
Todos corrieron tras su padre seguidos de Boruto, quien caminaba tranquilamente sin despegar la vista de la pantalla.
Una vez dentro de la cocina, los más pequeños se jalaron un banco a la mesa de la cocina y observaron a su padre sacar los ingredientes.
Las cosas no salieron como esperaban, pues de un momento a otro, los niños comenzaron a pelear, lo que provocó que terminaran envueltos en harina y huevo. Boruto había recibido una llamada de Inojin y había salido a contestar fuera de la cocina.
—Oigan tranquilos niños!— al ver que no escuchaban, decidió darles otra tarea. Miró a Haruto —Hijo, ve por los papeles de colores y que Jun y Yuu hagan lo recortes.
—Ok, todo con tal de salir de este campo de guerra —salió Haruto seguido de Jun y Yuu.
—Haru y Hiro, terminen la mezcla. Natsu, Arata y Daiki, vayan al jardín por las flores, enseguida irá Boruto.
Los pequeños salieron corriendo. Nagato seguía grabando, apartó la vista de la lente —Cielos, estás hecho un desastre.
—Lo sé —Naruto suspiró —Bien, Ryuu y Minato —dijo Naruto tomando al más pequeño en brazos— nosotros vamos a decorar el pastel en cuanto esté terminado.
…
Boruto escuchaba a Inojin hablarle de cosas triviales. Caminó al jardín trasero y a lo lejos miró como los pequeños tomaban las flores, se veían graciosos, pues llevaban puesto unos overoles de mezclilla, del cual se limpiaban la tierra a cada rato. De un momento a otro y como siempre, uno empujó al otro y este le respondió. Boruto negó observándoles.
Los pequeños iban y venían con las flores arrancadas, mientras que Jun y Yuu comenzaban a pegar las decoraciones de papel.
Como Jun era más enérgico, había tomado un silla para poder decorar las partes altas mientras que Yuu, siendo algo tímido y temeroso, solo le sostenía la silla para que no fuera a caerse.
Boruto regresó la vista a los pequeños que seguían con las flores, y al ver que estaban más tranquilos decidió ir a la cocina.
Elevó la ceja en cuanto vió a su padre con Minato en brazos y a Haru, Hiro y Ryuu mirar dudosos el pastel que perecía mutar.
Ryuu, quien era un niño muy inteligente, preguntó a su padre —¿El pastel debería sacar burbujas? Estoy seguro que los que hace mamá no se ven así…
—Ah…. Esto… no tengo idea como pudimos crear algo así.
—Pero huele a canela eso es algo bueno ¿NO?—preguntó Haru inocente —No importa como se vea, si huele a canela, es pastel de canela!
—Haru… no importa como lo veas, yo no me lo comería… —dijo Hiro.
—Igual yo —dijo Boruto acercándose—Tal parece que esto ha sido un fracaso.
Naruto le miró con una mueca, luego sonrió —¡Ni hablar! ¡Encargaremos uno!
Los chicos alzaron las manos —¡SIIIIIIIIIIIIIIIII!
….
Mientras tanto, Nagato grababa a los gemelos Jun y Yuu.
—¿Cómo se sienten haciendo esto para mamá? ¿Están emocionados?
—Sí! mamá se pondrá felíz, Yuu ha hecho unos recortes de pajaritos, a mamá le gustan los pajaritos —dijo Jun contento.
—Excelente, ahora… ¿y los trillizos?
—¡En el jardín! —contestó Jun, Yuu asintió.
Nagato los grabó, y se dio cuenta que con unas palitas escarbaban tierra —Ummmm no entiendo que hacen… —decidió no darle importancia y decidió regresar a la cocina.
Haru y Hiro pasaron a su lado corriendo al jardín, los enfocó, más luego se encogió de hombros y entró a la desastrosa cocina.
Ryuu Salió de la mano con Minato.
—Boruto-niii no he visto que hayas hecho algo hasta ahora —dijo enfocándolo.
—Claro que sí, lo estoy vigilando.
—Pero si todos están allá afuera.
—No lo entiendes, Papá es quien más necesita ser vigilado.
—Oye! Yo soy el adulto aquí!
—Miro la cocina y… eso me dice que no.
Naruto frunció el seño y le lanzó un trapo a la cara —Nagato tiene razón, ponte a limpiar.
…..
Mientras tanto, los pequeños habían llevado suficiente tierra al interior de la mansión por medio de sus cubetitas. Escucharon a Haruto decir algo sobre que esas flores se marchitarían si no se ponían en agua, claro, ignorando que había tierra allí en montones.. Luego este fue a su habitación alegando que iría por más papel. Los pequeños se miraron entre sí y corrieron por la manguera. Uno de ellos la tomó y corrió al interior de la casa mientras salía agua de ella, pues los otros dos ya le habían abierto a la llave.
Mientras tanto, Haru y Hiro miraban curiosos algo en el suelo. Era una especie de corteza con animalitos en abundancia. Ambos se miraron entre sí.
—¿Qué crees que sean? —preguntó Haru.
—No lo sé… parecen… hormigas aunque…
Haru le miró con una sonrisa cómplice —¿Estás pensando lo mismo que yo?
Hiro asintió —Dejémoslas en la habitación de Kushina, Sara y Mito.
Ambos entraron corriendo que todo pasó en cámara lenta:
Ellos se deslizaron con el lodo que se había formado en el interior de la mansión, mientras Daiki se encontraba tirado en el lodo mientras se revolcaba de manera juguetona, Natsu y Arata eran jalados por la fuerza del la manguera que seguía escupiendo agua, pero ellos no la soltaban, mientras que Jun y Yuu no podían acercarse a ellos y terminaban en el suelo. Minato y Ryuu estaban abrazados y enlodados cubriéndose del agua. Finalmente los gemelos Haru y Hiro se deslizaron por el centro del lugar ante la mirada atónita de Boruto y Naruto.
Naruto miró como sus hijos se estrellaban con la pared y dejaban caer algo.
Nagato grababa todo tomándose muy en serio su papel.
Boruto corrió con los pequeños, pero no pudo evitar resbalar, aunque logró reponerse con gran agilidad y deshacerse de la manguera.
—¡Qué rayos pasó! —preguntó Haruto apenas bajó las escaleras, aunque igual no pudo evitar resbalar.
Naruto corrió por Minato y Ryuu mientras que Boruto se encargó de revisar a los pequeños rubios.
—¿Pero cómo sucedió esto?—peguntó Naruto viendo el desastre y a su pequeños cubiertos de lodo.
Jun y Yuu tosían el agua que habían tragado.
De pronto, Naruto y Boruto miraron a Haru y Hiro moverse de forma extraña, como si tuvieran algo dentro de las ropas.
Naruto les miró confundido —¿Qué sucede niños?
—¡Esos animalitos! ¡Esos animalitos! —repetían. Boruto se acercó y abrió los ojos.
—¡Termitas!
Naruto le miró alertado —¡¿Termitas!? ¿¡Cómo!?
Nagato retiró la cámara lentamente y junto con su padre, Boruto y Haruto se miraron entre ellos.
—¡Salgamos de aquí!
Los antes mencionados tomaron a los pequeños como pudieron y salieron a toda prisa del lugar. Seguidos de Haru y Hiro, quienes no paraban de retorcerse.
No hacía falta ver que todos, absolutamente todos estaban hechos un desastre. Naruto y los niños se mantenían a una distancia prudente de Haru y Hiro. Su padre intentaba animarlos y calmarlos.
—Tranquilos niños, manténganse allí hasta que control de plagas llegue….
—¡¿Qué va a pasar con nosotros!? —gritó a la distancia Haru.
—¡Tranquilos niños! no pasará nada malo! ¡¿OK?!
Los gemelos asintieron.
Boruto se talló la cara sucia —No puedo creer lo que sucedió en tan solo unos segundos…
Naruto suspiró —Lo importante es la cara que va a poner tu madre…
—Spongo que hoy no habrá sorpresa nocturna… —murmuró Haruto.
Naruto abrió los ojos al caer en cuenta de lo dicho —¡Rayos! —gritó con frustración.
…
Sakura, quien había pasado por Hinata y sus hijas en su camioneta, ahora regresaban, se encontraban ingresando cuando miraron una camionetas de control de plagas y a un grupo de hombres con protección dispersos por toso el jardín y restringiendo el paso a la mansión.
—¿Qué sucedió? —preguntó Sakura con la boca abierta.
—Hay no…. —Hinata salió de prisa de la camioneta seguida de Sakura y las chicas.
Hinata se apresuró a Naruto y se sorprendió de ver a sus hijos hechos un desastre.
Naruto sonrió nervioso —Mi vida… esto.
—¿Qué sucedió? —dijo tomando a Minato en brazos y mirando el estado de sus hijos.
Boruto se acercó —No me lo vas a creer pero… todo pasó en un segundo.
Hinata boqueó pero no dijo nada, estab sin palabras. Miró a Haru y Hiro ser roseados de un líquido.
—Amor, fuimos… invadidos por termitas…
—¿Termitas?
Naruto asintió —Haru y Hiro están siendo limpiados… ellos tuvieron contacto directo… así que…
—Sabía que algo no estaba bien…
—Amor, dentro de lo que cabe… estamos todos bien, solo debemos ir a un Hotel…
Sakura intervino —Descuiden, pueden venir con nosotros.
—No quisiéramos molestar Sakura…
—De eso nada Hina… estoy… sin palabras.
Hinata asintió y miró a su esposo —Aunque… ¿cómo es que están cubiertos de lodo?
Boruto desvió la mirada algo apenado en cuanto Sarada y sus hermanas hicieron acto de presencia. Ella no pudo evitar sonreír levemente al verle hecho un desastre a lado de sus traviesos hermanitos.
—Es una larga historia, te la contaré mas tarde.
Sakura miró a Hinata —Hinata, tal vez debamos irnos, para que tus hijos seden un baño.
Los pequeños corrieron a su madre y se abrazaron de las piernas mientras que Kushina no dejaba de carcajear al ver a su padre u hermanos en tal estado.
—¡Cierra la boca Kushina! ¡No fue divertido! —se quejó Haruto. Por supuesto ella no le hizo caso y rió aún más.
Hinata acarició los cabellos de sus pequeños, al menos todos estaban bien. Daiki le miró —¡Mami te hicimos un pastel pero ellos no nos dejan entrar! —acusó señalando con su dedito.
—¿Enserio?
—¡Y te hicimos un jardín! —dijo Natsu, Ara asintió.
Hinata comenzaba a atar cabos, miró a su esposo y este sonrió, ella negó con una sonrisa —Mis adorables desastres ¿Qué voy a hacer con ustedes?
—Amarnos —contestó Naruto mientras se dirigían al auto.
—Vaya día de las madres —murmuró Mito divertida.
…..
El celular de Sarada sonó. Le había llegado un mensaje:
"¿Te diviertes?"
Ella volteó a verle y sonrió, luego escribió —"Te vez lindo… por primera vez no te veo tan perfecto"
Cuando Boruto miró el teléfono sonrió y pensó que después encontraría la forma de desquitarse.
