Basta de juegos…

Es hora de comenzar con el espectáculo…

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Hace 3 años…

Campamento de Alto Rendimiento de la Arena

Boruto: 16 años

Haruto y Nagato: 12 años

…..

Boruto caminó lentamente entre un grupo de chicos tirados en el suelo, algunos, aparentemente inconscientes y otros aún consientes que emitían algunos quejidos de dolor.

Se detuvo y se agachó a la altura de uno que estaba tirado pero muy consciente y sangraba un poco de la comisura del labio.

Boruto le miró serio.

—Espero que hayas aprendido la lección y que no vuelvas a fastidiarme como te has empeñado a hacerlo desde que llegué a este lugar y por supuesto… no vuelvas a meterte con mis hermanos. No me conoces… y yo te recomiendo que no intentes hacerlo.

El tipo asintió quedito y tragó su propia sangre. Boruto se incorporó y sonrió mientas le echaba un vistazo a todos —"Vamos, no es para tanto… ¿O si?" —dijo haciendo alusión a lo que él le había dicho días antes cuando comenzó a molestarlo.

Boruto sonrió aún más y caminó de manera tranquila de regreso al campamento.

Una semana antes….

Los tres viajaban en un autobús. Boruto llevaba puestos sus audífonos, mientras que Nagato dormía y Haruto admiraba el paisaje por la ventana. Tanto tiempo viviendo en Suna y para él era algo nuevo que disfrutar.

Más tarde, cuando llegaron, los chicos se estiraron. Todos tomaban sus cosas, y cuando Haruto iba a tomar su mochila del suelo, esta fue pateada levemente pero con toda la intención.

Los hermanos miraron serios al chico, quien sonrió arrogante —Oye, no estorbes en el camino.

Ninguno dijo nada y Haruto bufó para luego poner su mochila en el hombro.

—Creo que tenemos un nuevo amigo —comentó Nagato.

—Si claro —dijo Haruto.

Boruto entendió lo que Nagato quiso decir, y no precisamente se refería a un amigo. Miró a los gemelos —¿Saben llegar a sus asignaciones?

—Por supuesto, tu ve a la tuya, nosotros nos iremos a la nuestra—dijo Haruto animado de repente.

Boruto no estaba muy convencido, pero igual no insistió —Saben que esto no es una excursión ¿Cierto?

Los gemelos asintieron.

—Nada de juegos y saben de lo que hablo. Papá recibirá un informe sobre nuestro progreso y comportamiento aquí.

Ellos asintieron. Boruto llevó su mochila al hombro —Entonces me voy.

Una vez solos, Nagato miró la hoja y se encaminaron al lugar que les correspondía.

Haruto corrió y subió a la parte de arriba de la litera —Reclamo este lugar por los próximos tres meses como mío!

Nagato llegó tranquilamente y lanzó su mochila en la parte baja.

Un grupo de cuatro chicos se acercaron a ellos, miraban a Haruto desde abajo —Eres de esos que arman escándalo por una cama ¿no?

Haruto se incorporó y les miró sonriente —Me disculpo si les molesté, a veces suelo ser muy efusivo.

—Los idiotas siempre serán idiotas, no hay remedio —se escuchó una voz tras los chicos, ellos comenzaron a reír y Haruto frunció el ceño, era el chico que había pateado su mochila. Saltó de la cama y caminó frente a él.

—¿Tienes algún problema conmigo?

—¿Quieres que lo tenga?

Nagato se acercó y obligó a Haruto a retroceder —Basta, no estamos aquí para pelear.

Haruto asintió y retrocedió, pero otro comentario le detuvo en su camino a regresar a su cama.

—Si, obedece a tu hermanito.

—Ya está! —dijo mientras le tomaba del cuello de la camisa —¿Si crees que soy un tonto al que puedes tomar como blanco para tus estúpidas bromas estás equivocado, detente aquí mismo si no quieres que te patee el trasero.

El chico retiró las manos de Haruto de él, los demás retrocedieron y Nagato se quedó al margen.

—¿Crees que eres tan bueno? Tú tampoco sabes de lo que soy capaz, ¿O acaso olvidas que no solo los niños ricos vienen aquí para aprender ciertas cosas? también hay chicos problema y delincuentes. Todos estamos mezclados.

—No me intimidas, además, ni siquiera te conozco y dudo mucho que sepas quien soy, así que no le veo la importancia de molestarme.

Haruto se sorprendió cuando este le miró con rencor y luego se retiró visiblemente molesto.

Los chicos fueron tras él. Haruto miró a Nagato —¿Tú le conoces?

Nagato negó pero quedó pensativo. Haruto se encogió de hombros y se subió de nuevo.

…..

…..

—¡Bien hecho Uzumaki! Excelente tiempo —felicitó el entrenador a Boruto. Este solo asintió mientras jadeaba.

Un chico de cabellos oscuros codeó a otro pelirrojo mientras le miraban molestos. Hace tres semanas que habían llegado allí y ese chico con rostro bonito y engreído había hecho todo el entrenamiento bien hasta ese momento. Lo peor de todo, era que parecía querer quedar bien con los entrenadores, pues siempre se levantaba más temprano que ellos y entrenaba y practicaba por su cuenta. También hacía todos sus deberes. No hablaba con nadie, y siempre comía solo. ¿Quería parecer cool? ¿Se burlaba de ellos?

Zen (el pelirrojo) lo detestaba, y más cuando se había acercado a él con la intención de solo charlar, pero este le había cortado rápidamente y le había dejado allí.

—¡Bien chicos! Hora de las duchas!

Zen miró a Boruto caminar delante de él, miró a sus amigos y apresuró el paso, utilizó toda su fuerza para empujarlo con su hombro y provocar que cayera al charco de lodo. Todos los presentes comenzaron a reír. Desde el suelo, Boruto le miró serio.

Zen sonrió —Vamos, no es para tanto ¿O sí? —pateó el charco provocando que salpicara el rostro de Boruto, él solo desvió la cabeza. Se levantó y caminó como si nada a los vestidores.

…..

Asía un calor de la mierda, Haruto y Nagato limpiaron el sudor que recorría su frente.

—¿Estás cansado pendejo de mierda?

Haruto miró con el ceño fruncido a Higarashi, el chico que le había declarado la guerra sin saber qué rayos le había hecho y que siempre estaba compitiendo contra él. Sabía que había algo personal, porque no le prestaba atención a Nagato sino a él. No lograba comprenderlo, y sabía que nunca había escuchado de él.

—Déjame en paz Higarashi.

—Lo sabía, eres patético —dijo para correr.

—Tch!— se quejó Haruto para correr en su dirección. Nagato le miró alejarse mientras recuperaba el aire.

—No lo soporto! Es un bastardo! ¿¡Por qué rayos no dice o hace nada!? ¡¿Cree que somos poca cosa para tomarnos en cuenta!?

—¿Y si vamos contra sus hermanos?

Este miró a su compañero confundido —¿Cuáles hermanos?

—Tiene un par de hermanos aquí.

—¿Cómo sabes eso?

—Anoche me dirigía al baño y él estaba en una de las fogatas, me sorprendí cuando dos chicos se acercaron a él y escuché cuando uno de ellos le gritó ¡hermano mayor!

Zen sonrió.

….

—¡Es suficiente! ¿¡Que rayos quieres de mí?! —reclamó Haruto.

Higarashi, quien le daba la espalda de repente se giró y le asestó un golpe a Haruto mandándole al suelo, este le miró sorprendido, eso no se lo esperaba.

—No eres más que un estúpido niño rico que cree que puede humillar a los demás. ¿Está bien con tu vida? Yo también tengo la misma posición pero definitivamente no soy la mierda que eres.

La ira de Haruto se acrecentó más y se fue contra él, no entendía por qué le decía esas cosas ¡No lo conocía!

Todos les rodearon y comenzaron a incitar a más golpes. Dos entrenadores entraron y les separaron.

—¡Todos largo a sus camas! ¡Nadie cenará hoy!

Todos se retiraron un poco quejumbrosos, Nagato tuvo que hacer lo mismo, cada entrenador tenía sosteniendo a uno.

—Parece que les gustan los problemas ¿No? Ambos irán al campo de entrenamiento intensivo, si tienen tantas energías sabrán lo que es gastarlas en un verdadero infierno —dijo uno de ellos y soltaron a los chicos, quienes se quedaron en el mismo sitio mientras se miraba con ira.

—¿¡Qué esperan!? ¿¡Una invitación!? ¡ANDANDO!

Pronto comenzó una tormenta, raro, pero no imposible en esa parte boscosa de Suna. Ambos chicos jadeaban de cansancio y se miraban retadoramente sin detenerse. Sentadillas, lagartijas y carreras intensas para trepar y superar obstáculos. Comenzaban a sacar vaho de la boca pero seguían de pie.

—Exelente! Tienen doce años pero son muy resistentes —comentó para sí el entrenador, otro de ellos se acercó a él.

—Tienes razón, no entiendo como no se nos permite reclutarles para fuerzas especiales, lo importante es el espíritu, sin embargo, solo los envían aquí con el único propósito de reformar el carácter y fortalecerlo… puras tonterías.

Miró a los chicos —Ustedes, si hay algo que detesto son los niños problemáticos, se quedarán tres horas aquí con los brazos arriba —miró al tipo —dales algo de peso para que lo sostengan.

El otro asintió y luego se retiró.

-…..-….

Nagato se acercó a uno de los chicos, del que se había dado cuenta que pasaba más tiempo con Higarashi.

—¿Conociste aquí a Higarashi?

El chico saltó, no lo había visto acercarse. Negó.

—Entonces de fuera.

—Si… oye, no tengo problemas contigo ni con tu hermano… así que…

Nagato asintió—¿Sabes porque es así con respecto a Haruto?

—No lo sé, nunca me lo ha dicho cuando se lo pregunto, pero si sé que es algo personal, puedo ver cierto rencor en su mirada…

—Jamás lo hemos visto… puede que… tal vez haya sido algo del pasado… tal vez es del mismo instituto…

—Estamos en el plantel del Oeste…

—Nosotros también… que extraño…

—Oye, no tengo más que decir, así que… será mejor que volvamos a la cama o podrían mandarnos con ellos.

Nagato se recostó, miró a la ventana, la lluvia solo había cesado un poco.

…..

Higarashi comenzó a toser levemente. Haruto le miró preocupado.

—Oye ¿Estás bien?

—Déjame… en paz…

Haruto frunció el ceño evidentemente molesto —Realmente no tengo ni idea de que quieres de mí, pero si te hice algo… lo siento.

Este le miró —¿De verdad no lo recuerdas?

—¡TE DIGO QUE NO TENGO IDEA!

—Mina-chan…

Este le miró —¿Qué? ¿Dijiste algo?

—¡MINA-CHAN! ¡¿La recuerdas?! Minami Sakurada, de la clase 1-B, hace un año…

Haruto abrió los ojos y le miró rápidamente.

—Espera…esa niña… me dio una carta… una confesión!

—Exacto! Ella era mi mejor amiga y también me gustaba… no, ella me gusta aún.

Haruto frunció el ceño —¿Y solo por eso me has tratado así? Jamás la acepté le dije que no podía.

—¡Tú la humillaste! Ella estaba deprimida y yo molesto, ¿Cómo pudiste lastimarla así? Y no conforme con eso… te burlaste!

—¿¡DE QUÉ HABLAS!? ¡YO NO HICE ESO!

—¡CLARO QUE SÍ! CUANDO FUI A BUSCARTE ESE DÍA….¡Tu dijiste!... me miraste sorprendido y me dijiste… ¿Ella te gusta? Luego sonreíste y dijiste…Pues deberías estar agradecido porque te he dado la posibilidad de estar con ella… y luego tus amigos comenzaron a reír…. Ugh…. Cof, cof, cof! —comenzó a toser para caer al suelo. Haruto se apresuró a él.

—Oye, necesitas ayuda.

—¡Sueltame! —golpeó su mano.

—¡Jamás fue mi intención! Saliste corriendo y no viste que me molesté con ellos y los mande a callar, nunca me burlaría así de nadie. Tengo hermanas y hermanos pequeños y jamás me gustaría que los tratasen así… yo… te dije eso sinceramente y sin ni una pizca de burla.

El chico le miró indeciso y continuó tosiendo. Sintió como era obligado a levantarse y miró a Haruto preocupado —Ahora vamos, necesitas ayuda.

Higarashi no podía sostenerse y le sorprendía que Haruto prácticamente lo cargara y se enfocara en llevarlo a enfermería.

—¡Esos idiotas siempre sobrepasándose! —se quejó la doctora que los recibió, estaba molesta —Afortunadamente lo has traido a tiempo. Eres un buen soldado.

—No somos soldados —dijo Haruto ingenuamente.

—Pues como si lo fuera. Este lugar parece ser más que eso.

—¿Mi amigo se pondrá bien?

—No somos… amigos —murmuró Higarashi con los ojos cerrados.

La doctora sonrió —si, que bueno que cuides de tu amigo.

—No somos….

—Silencio, trata de dormir.—miró a Haruto— Ve a darte un baño también y tómate las pastillas que te he dado.

—Si, regresaré enseguida —salió corriendo…

—Espera no es necesa… uf, se ha ido —miró a Higarashi —Que buen amigo tienes.

—No… es…

—Si, si, lo que digas.

Se preparaban para una competencia de Gotcha, todas las secciones participarían.

Vestidos para la actividad, los chicos salieron con sus armas de pintura.

—Chicos ya saben, debemos recuperar la bandera antes que otros, espero que les haya quedado claro la estrategia —finalizó Nagato.

Todos asintieron y se pusieron en posición.

Haruto miraba todo emocionado —Tú vienes conmigo, es mejor, o te metras en problemas.

—¿Sigues molesto por haberme peleado?

—¿Qué hubiera pasado si también hubieras enfermado? Higarashi s e puso grave después.

—Pero ya está fuera de peligro y mañana mismo se va a incorporar con nosotros.

—Como sea, no te voy a quitar el ojo de encima.

Haruto hizo un puchero.

….

Horas más tarde, Haruto y Nagato se habían separado de su grupo.

—Dime la verdad ¿Estamos perdidos?

—No, según el mapa… este es un atajo.

Haruto asintió y Nagato frunció el ceño.

—Espera… hay algo inusual con este mapa.

Haruto se acercó —¿Qué es?

—Estaba… marcado por líneas azules…..

—Y estas son verdes…—dijo Haruto —entonces estamos perdidos.

—No del todo, puedo recordar el otro mapa.

—Seguramente nos jugaron una broma.

—Eso ya no importa.

Un grupo de chicos salió de los arbustos —Pero miren que tenemos aquí… son unos niños exploradores.

—Rayos, ya nos rodearon —dijo Haruto y levantó las manos en cuanto Nagato lo hizo.

—¿Van a rendirse tan pronto? ¿sin luchar? Que aburridos… son iguals que Boruto.

—Oh! son compañeros de Boruto-nii

—¿Eso crees? —dijo el chico, todos les apuntaron al mismo tiempo.

—¿Qué hacen? Nos estamos rindiendo.

—Este es un mensaje para Boruto. Díganle que deje de una vez esa actitud de mierda que tiene.

Todos comenzaron a dispararles con las balas de pintura. Ellos se cubrían lo que podían hasta que ellos se detuvieron, pues ya no tenían balas. Comenzaron a reír.

Uno de ellos no lo vió venir, Haruto, visiblemente molesto se lanzó sobre él y ambos rodaron por un pequeño precipicio ante los gritos y burlas de todos. Nagato se apresuró por su hermano, quien a pesar de todo, continuó golpeando a uno de ellos. Zen, desde arriba sonrió —Oye Abeno! Alcánzanos más tarde! —dijo y se retiró con los demás.

—¡Déjalo ya! ¡Vamos!

—¡Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhh! ¡Estúpidos! ¡Ni siquiera sé sus nombres!

El chico se cubrió y se hizo bolita.

Nagato arrastró a su hermano como pudo. Jamás lo había visto así, pero él se sentía igual, aunque con Haruto bastaba para que alguien perdiera el control.

….

Al atardecer, la competencia había terminado, ellos habían ganado debido a que Boruto había llegado a la bandera superando los obstáculos. Se retiró el casco y miró a Zen y sus amigos reír entre ellos y chocar sus manos. Frunció el ceño cuando el pelirrojo le miró sonriente, como si se estuviera burlando por algo.

—escuchaste lo que pasó, dicen que Zen y sus amigos atacaron a dos chicos.

Boruto se concentró a escuchar la plática de otros chicos.

—Si, yo lo ví, lo hicieron con toda la intención, atacaron a esos chicos de la sección B… creo que eran esos gemelos que han sobresalido en su grupo…mi hermano me ha hablado de ellos, sentí pena por ellos pero no es como si pudiera intervenir, ellos me habría dado un paliza, eran los seis contra ellos.

La mirada de Boruto cambió y respiró profundo, cerró fuertemente sus manos en puños y comprendió todo. Caminó de prisa a buscar a sus hermanos. Los encontró en una parte solitaria mientras se retiraban el equipo. Su ira incrementó cuando miró marcas rojas en sus brazos y espalda producto del impacto de las balas de pintura.

—Esos idiotas… sin duda hay gente desquiciada en este lugar —comentó Haruto

Sin duda Boruto estaba de acuerdo con eso. Los chicos no se daban cuenta de su presencia.

—Escucha Haruto, no vamos a decir nada sobre esto a nuestro hermano.

—¡Auch! Eso lo sé! ¿Qué crees? ¿Qué voy a ir llorando a decirle a Boruto-niii que sus compañeros nos atacaron porque no lo quieren. Que se pudran, por lo menos le di una paliza a uno de ellos.

Boruto se sorprendió ante eso. Decidió acercarse.

—Chicos!

Ambos se colocaron de inmediato su camisa.

—Parece que no les fue muy bien, seguramente se lanzaron ante sus enemigo ¿No? De Haruto lo espero pero, ¿De ti Nagato?

—No es nada, al final nos divertimos.

Haruto sonrió y dio un paso al frente —Hermano, felicidades, supimos que fuiste el que consiguió la bandera.

Boruto asintió serio. Miró sus manos visiblemente lastimadas —¿Qué te pasó en las manos?

Haruto las escondió tras su espalda —No es nada… resbalé y caí…

—Entiendo. Tengo que irme, deberían ir a enfermería, los llevaría pero hay algo que tengo que hacer.

Ambos asintieron. Boruto volteó y caminó con evidente calma lejos de ellos.

Haruto suspiró —Uff, no se dio cuenta…

En cambio Nagato, no estaba tan convencido, podía jurar que vió algo inusual en él.

….

Un par de horas más tarde, Boruto se encontraba rodeado, estaba demasiado tranquilo.

—ustedes… realmente me acaban de sorprender. No esperaba que fueran y lastimaran a mis hermanos…

—¿Así que los pequeños han ido contigo llorando? —dijo Zen.

Boruto sonrió —Por supuesto que no… ellos no me dijeron nada. Ustedes son tan estúpidamente obvios. No quería hacer esto chicos. Ganas no me faltaban de golpearlos pero algo dentro de mí me detenía… —Boruto negó—Ahora mismo… ese algo ya no está.

—Que mierdas estás diciendo.

—Ni siquiera yo lo sé —dijo divertido.

Los chicos se acercaron más hasta encerrarlo en un círculo.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Presente…

.

.

.

.

Boruto miró a su padre mientras manejaba.

—¿Qué pasa?

—Está bien Nagato, quédate allí, tu hermano y yo vamos para allá —colgó.

—¿Papá?

Naruto tragó —Se los llevaron…

—¿De qué hablas?

—Se llevaron a Haruto y Ryusuke…

La ira creció en Boruto, él no iba a detenerse…. Iría por todos ellos así arriesgara su propia vida. Apretó la mandíbula fuertemente y se aferró al volante de igual manera.

Ninguno dijo nada. Tanto Naruto como Boruto estaban furiosos.

Recibió una llamada de Sasuke, Naruto, sin apartar la vista de enfrente habló —Sasuke, yo me encargo —luego de eso colgó.