Capítulo 23 "¿Quién te crees que soy?"

.

.

.

..

El auto frenó y de inmediato Nagato subió. Cuando cerró la puerta, miró lo serios que estaban su padre y hermano.

—¿Qué sucedió? —preguntó su padre.

—Íbamos de camino a casa, decidimos no tomar el autobús…. Necesitaba comprar unas cosas de la escuela y los chicos me esperaban afuera. Escuché un auto frenar, cuando me asomé, a lo lejos vi como ellos iban directo a Ryusuke, cuando corrí hacia ellos, Haruto había intervenido… pero no pudo hacer nada más porque amenazaron a Ryusuke… al final decidieron llevarse a los dos.

Naruto suspiró y Boruto apretó el volante.

—lo siento, no alcancé a llegar… fue…

—Lo sé hijo, tranquilo, nosotros vamos a recuperarlos ¿Esta bien?

—Yo también quiero ayudar!

—Y lo harás, cuidando de tus hermanos en casa.

Nagato no pudo replicar ante eso, sabía que siquería hacer algo, n necesariamente tendría que buscar a su hermano y amigo, sino que ayudaría más no estorbando y cuidando de los pequeños.

—Lo haré.

Naruto sonrió débilmente.

—Será mejor que se lo digas de una vez a mamá —dijo Boruto con voz ronca.

—Lo haré, iremos por ella a la agencia… —miró a su hijo mayor— te necesito sereno. Sé lo que debes estar pensando pero sabes que no debes actuar precipitadamente.

Boruto asintió sin despegar la vista de enfrente.

Naruto recibió un mensaje —Nuestro equipo de seguridad está llevando a los niños a casa.

Un tipo alto, bastante atractivo, de cuerpo delgado pero con músculos visibles que denotaban un excelente estado físico, caminaba por el aeropuerto con una mochila enorme cargando en su hombro, llevaba puestas unas gafas oscuras. Subió a un auto y manejó directo a casa de su hermano. Cuando llegó, se encontró con algo que no le gustó: Su sobrino había sido secuestrado.

—¿Cómo pasó? —preguntó Itachi.

Sarada abrazaba a su madre mientras esta se mordía las uñas de la preocupación. Sasuke le miró —fue durante la salida, estaban de camina a casa…

—¿Crees que sea para pedir rescate?

Sasuke le miró serio, sabía que su hermano tenía la respuesta.

—Sé por qué estás aquí… es algo que nada tiene que ver con un maldito rescate.

—Naruto.

Sarada y Sakura les miraron.

Sasuke e Itachi las miraron igual. Sasuke habló —No digan nada, si dejo que escuchen esto es porque la mejor manera de estar alertas y protegidos es que sepan la verdad.

—¿De qué hablas? —preguntó Sakura.

—Naruto… en realidad sus padres de Naruto hicieron enemigos peligrosos en el pasado. Naruto no tiene la culpa, él solo está cargando con lo que sea que haya sucedido en el pasado cuando él no tenía más de cinco años… su familia entera está siendo amenazada…

Sakura se llevó las manos a la boca —por dios, pero solo son niños…

—a ellos no les importa —dijo Itachi.

—¿Qué va a pasar con los niños entonces? Mi Ryusuke… y Haruto…

—Nada les va a pasar. Naruto va a actuar, él sabe lo que hace y yo confío en él —dijo Sasuke muy seguro.

Itachi le miró —¿Pero por qué tú? —dijo Itachi —Se lo que pasa con Naruto, hay algo que ellos piensan que él posee pero no comprendo…

—¿Por qué más va a ser? Es obvio, hace poco hubo un problema en la empresa Namikaze aquí, se estaba cometiendo fraude. Pero Naruto lo descubrió… ellos querían atacarlo primero por medio de los negocios… Naruto hoy en día tiene mucho poder, primero deben querer debilitarlo por ahí… nuestra alianza empresarial y el proyecto que estamos llevando a cabo no les conviene. Es por eso que quieren destruir nuestra relación, quieren que culpe a Naruto por el secuestro de mi hijo.

Itachi le miró sorprendido. A veces su hermano resultaba más inteligente que él. Sasuke le miró molesto —Es eso —sonrió —pero eso nunca va a pasar. Nosotros somos testigos de todo por lo que él pasó, lo sabes Itachi, no puedo culparle por algo de que él no tenía ni idea en su infancia.

Itachi asintió y miró a Sarada —¿Estás bien?

—Si tío Itachi, Boruto me salvó…

Elevó la ceja interesado y miró a Sasuke —¿El hijo mayor de Naruto?

Sasuke asintió —Es muy bueno… no parece que sea solo un chico de universidad… Naruto me comentó que recibió un entrenamiento especial.

—Vaya, tal vez estén planeando algo ahora mismo para rescatarlos —se levantó— iré a visitarlos, no me quedaré fuera de esto. Ten un arma contigo Sasuke, y no permitas que los niños salgan.

Daisuke salió de su escondite y miró a su padre —¿Qué le pasó a mi hermano?

—Dai-chan, tu hermano… —Sakura no sabía que decirle.

—Él está bien… volverá en… unos días… —dijo Sasuke, la mirada seria de su hijo le recordaba en ocasiones a la de él.

—Entiendo —miró a su tío— Hola tío Itachi.

—Hola pequeño.

Daisuke asintió y se giró para regresar a su habitación.

—Iatchi —dijo Sasuke —Mantenme informado —dijo para ir tras su hijo. Itachi salió de casa.

Hinata se levantó de su escritorio con una sonrisa para recibir su esposo. Tuvo un extraña sensación al verle con un semblante preocupado y más cuando este la abrazó lentamente y luego la estrechó fuerte.

—¿Qué sucede?

—Quiero que sepas que todo va a estar bien…

Hinata abrió los ojos sorprendida por aquello y se apartó para mirarle. Naruto tragó.

—se llevaron a Haruto y a Ryusuke…

—¿D-de… que hablas? ¡¿Cómo que se los llevaron?! —ella temblaba.

Naruto le sostuvo de los hombros —Tranquila.

—¡¿Disculpa!? —dijo algo alterada.

Naruto sabía que la había cagado, nunca debía decirle a su esposa "tranquila" cuando obviamente no era para que lo estuviera.

—Está bien! lo sé! Pero Haruto tiene el chip que le di y sabe que cuando sea el momento lo va a activar! Y entonces iremos por ellos.

Hinata respiró profundo y se calmó —Mis hijos—dijo mirándole.

—están bien, ya deben estar en casa.

—Debo ir con ellos! —dijo mientras tomaba su bolso y Naruto la siguió afuera.

Hinata se sorprendió de ver a Boruto en el asiento del piloto y a Nagato atrás. Naruto le abrió la puerta de atrás y ella subió de inmediato para abrazar a Nagato, el no sabía que decir.

Naruto subió —Es hora Boruto.

Él arrancó el auto.

En el auto…

—Oye mocoso! ¡Donde sigas moviéndote te juro que te voy a matar!

—déjalo Hidan, el mocoso tiene un punto, es muy valiente, mira que irse sobre nosotros en lugar de salir corriendo para salvarse —dijo Kakuzu.

Tanto Haruto como Ryusuke, atados de las manos y de la boca les miraban con molestia.

El que iba manejando contestó una llamada —Esta bien, nosotros logramos cumplir la misión. Tenemos al hijo de Uchiha… —miró a Haruto por el retrovisor, este le regresó la mirada —Y un pilón más… ya veremos qué hacemos con él.

Colgó y continuó manejando —Por fin alguien que puso a Sasori en su lugar.

Hidan le miró interesado —¿Qué sucedió? No me digas que está muerto.

—Por poco, ni siquiera pudo llevarse a la hija mayor de Uchiha.

Ryusuke le miró sorprendido y luego miró a Haruto. Este asintió en señal de que no se preocupara, pues no se la habían llevado.

—Un chico se le puso al tú por tú, creo que le dio una paliza.

—¿Quién era?

—No tengo idea, pronto lo vamos a identificar porque es muy seguro que Sasori no lo dejará pasar.

—Que idiota, ojalá lo hubieran matado, así ya no se creería tanto ese maldito pelirrojo —se quejó Hidan.

—Estás ardido porque insultó tu religión —dijo Kakuzu

—¡Por supuesto que sí! Ese cabrón de mierda! ¡¿Cómo se atreve a insultar a Hashin-sama?!

Haruto soltó un suspiro con la naríz en señal de hartazgo y Hidan le miró —¿Qué ha sido eso mocoso? ¿Tienes algo que decir?

Haruto sólo rodó los ojos.

El teléfono de Kakuzu sonó y este lo miró, eran un mensaje multimedia.

Hidan, ya arto de la actitud de aquel mocoso levantó el puño para golpearlo, pero Haruto no se intimidó y en lugar de hacer para atrás se hizo más adelante desafiante a pesar de estar atado. Ryusuke se alteró igual.

Kakuzu le detuvo—¡Espera idiota!

—¡¿Y AHORA QUE PUTAS QUIERES?!

—No puedo creer nuestra suerte… —le mostró la fotografía de Haruto tomada en la escuela.

—Es uno de los hijos de Namikaze ¿Puedes creerlo? Más que Uchiha… Namikaze es el blanco principal.

— ¡HAHAHAHAHAH! —Carcajeó Hidan —¿es enserio? —miró a Haruto —¿Fuiste tan estúpido como para venirte con nosotros? ¿Aún sabiendo que tu papi tiene enemigos?

Haruto comenzó a decir cosas inentendibles, pues llevaba la boca amarrada. Hidan se la quitó.

—¡Si sólo me quieren a mí, entonces déjenlo ir a él! ¡Él no es su problema realmente ¿no?!

Ryusuke miraba sorprendido a Haruto, ¡¿Qué estaba diciendo?! ¡¿se estaba sacrificando?!

Hidan se carcajeó otra vez, luego se detuvo abruptamente para tomar a Haruto de la cara y obligarle mirarle, él le sostuvo la mirada.

—Maldito mocoso… no tengo ni la menor idea de si solo intentas ocultar tu miedo portándote así, pero voy a hacer que supliques llorando que te dejen ir con tu papi y tu mami.

Se sorprendió cuando Haruto sonrió —¿Crees que voy a suplicarle algo a una basura como tú? ¿Quién te crees que soy?

—Kakuzu… —gruñó Hidan— déjame golpearlo solo una vez…

—No vas a golpear a ese mocoso ¿Qué no lo vez? Solo te está provocando, además fuiste tú quien le quitó el amarre de la boca, si no lo quieres oír pónsela de nuevo y ya.

—¡Maldición! ¿¡Por qué no me dejas solo una vez?!

—¡Lo llevaremos con el jefe! Si lo ve lastimado puede que nonos paguen lo acordado, y créeme que será más de lo que prometieron por Uchiha, ellos no saben que tenemos un Uzumaki, vamos a negociar y nos pagaran un buen dinero por él.

—Tch! Tú y tu maldito amor por el dinero, Hashin-sama te enviará al infierno por eso.

—No me importaría. Hasta tú necesitas del dinero.

—Qué asco escucharles hablar sobre dinero.

—¿¡QUÉ DIJISTE?! —Dijo Hidan.

Kakuzu le miró —¿Lo dice un mocoso que nació en cuna de oro?

—Eso depende de cómo te educaran tus padres, ellos siempre se han encargado de que entendamos que el dinero y las cosas materiales no lo son todo. Eso no te da la felicidad sino el amor de tu familia. Y hasta yo sé que tienen razón. Puede que el dinero de la felicidad, pero solo es momentáneo, eso no dura para siempre y mucho menos las cosas materiales. Un día te vas a morir y no te llevarás nada contigo… ni siquiera tu propio cuerpo, ese solo será sepultado o incinerado pero finalmente no te llevarás nada.

Hidan carcajeó —Puede que tengas razón… —le miró fijamente —me pareces demasiado curioso… dime porque mierdas te sientes en tu zona de confort, ya no estoy seguro de que estés fingiendo valentía.

—¿Serviría de algo ponerme a gritar que nos dejen ir y ofrecerles dinero para que nos dejen ir? La verdad es que yo no soy ese tipo de niños…

Hidan miró a Ryusuke —¿Qué me dices de él? Parece que tuviera mieda.

—No lo creo, él solo debe pensar que igual no serviría de nada suplicar. Es ridículo —dijo Haruto mientras se encogía de hombros.

Hidan pegó un grito de frustración mientras apartaba le vista de ambos —¡QUE RAYOS LES PASA A LOS NIÑOS HOY EN DÍA! —Hidan volvió la vista a Haruto y se le acercó —déjame decirte algo, es posible que quien salga librado de todo esto sea aquí tu amigo… pero tú… lo dudo mucho. No sabes con el tipo de gente que estás tratando ¿Tú familia es muy importante dices? Quiero que tengas en cuenta esto a partir de ahora:

Haruto le miró con molestia y Hidan continuó —Que lo que sea que te vaya a pasar… le sucederá a los tuyos… no importa quienes sean o cuantos… uno por uno… sufrirá por llevar el apellido Namikaze. No sé el error que hayan cometido alguno de tus familiares, pero si sé que es un error muy grave ¿De casualidad tienes hermanos pequeños? Espero que no, porque nosotros no sentimos compasión ni siquiera por un bebé, todos pagan por igual.

Haruto le miró con rabia y no dijo nada más.

Hidan caracajeó nuevamente, estaba satisfecho —Por fin logré traerte a la realidad ¿no mocoso?

Ryusuke miró preocupado como Haruto miraba a la nada con ira contenida, apretaba sus dientes muy fuerte. Él también estaba molesto, el tenía hermanos también y que los amenazaran de tal forma era para morirse de rabia.

Himawari entró a la habitación de Boruto, él estaba preparando un arma en la cama y tenía otros objetos que estaba preparando.

—Yo… confío en ti, lo sabes.

Boruto asintió sin dejar su labor.

Ella continuó —Vine por la clave de acceso, papá dice que es hora que me la des…

Boruto la miró por fin— Sabes que no puedo escribírtela, debo dártela y debes memorizarla ahora.

Ella asintió —lo sé.

—esa clave… es un seguro de vida y tiene muchas funciones, te lo explicaré brevemente.

Ella asintió y escuchó atentamente lo que Boruto decía.

Hinata caminaba de una lado a otro con Minato en la sala, los niños estaban en una habitación jugando. Nagato, Kushina, Sara y Mito estaban con ella sentados en el sofá con el semblante preocupado, Zero estaba sentado con ellos. Hinata miró por la ventana, unos hombres de seguridad vigilaban afuera.

Cuando llegaron al edificio abandonado, Haruto y Ryusuke fueron atados a una silla y se retiraron dejándoles solos.

Ryusuke por fin habló —Yo… sé que el tío Naruto no permitiría que…

—Lo sé… confío en él, en Mi hermano Boruto y Nagato… aún si yo caigo hoy… ellos seguirán de pie.

—No vas a caer, no dejes que sus palabras te afecten.

Haruto sonrió por fin —No estoy intimidado, solo que… lo que dijo…—negó —tienes razón —Haruto le miró con determinación —Te juro que me voy a encargar de que salgas de aquí. A partir de ahora yo seré tu escudo, confía en mi.

Ryusuke le miró perplejo, frunció el ceño —¡Qué rayos estás diciendo! Tú no serás el escudo de nadie tonto! Saldremos juntos de aquí.

—Sabes muy bien que estás aquí por mi culpa —dijo molesto.

—Nadie tiene la culpa! Es lo que nos tocó vivir y debemos afrontarlo ¡punto! ¡deja de decir tonterías de una buena vez!

—¡No son tonterías!

—¡Lo son!

De pronto ambos callaron y comenzaron a reír.

—Rayos… parece que no nos damos cuenta del embrollo en el que estamos… —dijo Ryusuke finalmente.

Ryusuke miró sorprendido el como Haruto se desataba y llevaba su mano al collar que traía puesto. Sacó una fina y pequeña aguja de su reloj digital y la llevó al dije para presionar un diminuto hoyo que no podía distinguirse salvo por el que lo portaba, porque conocía la ubicación de aquel punto. Una luz roja prendió fugazmente.

—¿Qué haces? —preguntó Ryusuke.

—He activado el rastreador.

—¿Rastreador? —dijo sorprendido.

—Mi hermano vendrá, seguro.

—¿Estás diciendo que vendrán por nosotros?

—Si —miró a su alrededor —afortunadamente no hay cámaras de seguridad aquí.

—Es increíble…

—Por ahora yo te…

—Si dices que me vas a proteger te daré una paliza en cuanto estemos libres.

Haruto rio nervioso —Esta bien, está bien…

….

Naruto se sorprendió al ver a Itachi en la puerta.

—¿Itachi?

—Naruto, cuánto tiempo.

Él asintió y ambos se abrazaron.

Cuando se separaron Itachi habló —Sasuke me lo contó todo.

Naruto asintió, justo en ese momento, Nagato apareció por las escaleras.

—¡Haruto lo hizo! Boruto lo está rastreando!

Ambos se sorprendieron y subieron por las escaleras.

Itachi se sorprendió al ver la habilidad de chico con la computadora. Parecía saber perfectamente lo que hacía. Miró a la pantalla que mostraba un papa de un lugar en específico y un punto en rojo.

—¿Puedes ampliar la imagen? —preguntó Itachi.

Boruto así lo hizo.

—Es un edificio abandonado… conozco ese lugar —dijo Itachi.

Boruto se levantó y tomó sus cosas.

—¿No estarás pensando en ir? —dijo Itachi.

Boruto frunció el ceño —¿Quién es usted?

—Es Itachi Uchiha, el hermano mayor de Sasuke.

—Oh, bueno —entonces le miró —señor, no espero que intente detenerme, a estas alturas ni siquiera mis padres pueden hacer ¿entendió? Iré a buscar a los chicos.

—Vaya… pues ni hablar, iré contigo.

—Será mejor que no —dijo Boruto.

—Oye mocoso, yo también recibí un buen entrenamiento, puedes estar seguro que no te estorbaré.

Boruto miró a su padre —Esta bien, confía en él hijo.

—Está bien —dijo dirigiéndose a la puerta.

—No te preocupes más que por salvar a los chicos, no tienes que hacer otras cosas ¿entendido? Yo me haré cargo del plan B por si algo falla —advirtió Naruto.

Boruto asintió y salió junto con Itachi.

Cuando iban en el auto, Itachi miró a Boruto —Qué mal que no hayamos conocido en estas circunstancias… —le extendió la mano —Itachi Uchiha.

Boruto si le recibió sin soltar el volante —Boruto Uzumaki.

—Eres la viva imagen de Naruto.

Boruto cambió el tema —¿De verdad está preparado para un situación así?

Itachi sonrió —No debería decirte esto, pero creo que eres confiable. Estuve en el servicio especial del ejército.

—¿Enserio?

—así es ¿Qué me dices de ti?

—Fui enviado a…

Itachi le vio dudar —Puedes confiar en mí.

Boruto se encogió de hombros —de cualquier forma ellos pronto lo averiguarán.

Itachi le miró sorprendido, luego sonrió.

—Estuve en el campamento de la Arena.

Itachi entró en shock.

—¿Qué? Espera… dices que… ¿Naruto te envió a ese lugar?

—¿Por qué reacciona así?

—Eh escuchado hablar de ese lugar…

—No es tan malo…. Una vez te acostumbras… todo es demasiado fácil.

Itachi no supo cómo interpretar aquello. Boruto… tenía algo en su mirada.

—Pues te felicito por salir vivo de ahí…

Boruto asintió —¿Sabe lo que significa el "Z-0"?

Itachi le miró sorprendido una vez más —¿Haremos eso? ¿Estás seguro? Tu padre dijo que…

—Que no matara a nadie si no era necesario —dijo Boruto—Pero yo no voy a tener contemplaciones con quien interfiera en mi camino.

Itachi no sabía que decir, ese chico era… suspiró —Esta bien, yo tampoco pienso arriesgar la vida de mis sobrinos. Por cierto, gracias por salvar a Sarada.

—¿Ella está bien?

—Sí, está bien.

Soltó un suspiro sin poder detenerlo. Itachi se dio cuenta.

—Que bueno… —murmuró en lo bajo, ni siquiera había tenido la delicadeza de preguntarle apropiadamente como se sentía. Pero en esos momentos estaba tan furioso con esas personas que lo olvidó por un momento.

Sarada miraba su teléfono, él no la había llamado. Esperaba que estuviera bien.

¿Qué les pareció? Lamento la tardanza, pero aquí estoy, porque no pienso abandonar ninguna historia. Tenía tantas ganas de escribir, pero la Universidad no me da tregua. En fin…

Próxima actualización "Cuidado con ese ángel"

Nota: Si a alguna lectora, le gusta BTS, (porque a mí si *grito de loca*) estoy escribiendo una historia con ellos como personajes, les advierto que no es LGBT, pero si es sobrenatural, suspenso y misterio. Me encanta la amistad de estos 7 chicos y esta historia hablará sobre la relación de estos como amigos, hay vampiros, magos, yakuzas, ángeles caídos, licántropos, etc. La historia se llama "Estirpe" y son dos capítulos apenas.