Capítulo 26: "SECRETOS"

:

:

:

Madoka miró con la boca abierta a su compañero, estaban en la cafetería y este, llevaba un traje de mesero que se ajustaba perfectamente a él.

—No entiendo…

—Madoka! —fingió sorpresa —¡¿Trabajas aquí?!

Ella se sonrojó —¿Qué haces aquí? —dijo mientras se alisaba la faldita.

Él se encogió de hombros —He de decir que entré en esa edad en la que quiero ganarme el dinero con el sudor de mi frente —dijo de manera dramática.

Madoka le miró sospechosa —¿Enserio? —Luego pareció pensarlo y le miró sorprendida—¿Tu familia tiene problemas económicos?

Haruto negó —no es eso, solo quiero aprender a ganarme un dinero —le sonrió—Espero que podamos llevarnos bien en el trabajo —dijo para inclinarse levemente y retirarse.

Ese día Madoka estuvo muy distraída, afortunadamente, el gerente no se había dado cuanta, pues Haruto se las había ingeniado para cubrirla sin que ella se diera cuenta. Al final del turno, Haruto lanzó un suspiro frente a los casilleros.

—Nunca pensé que esto fuera tan movido.

—Siempre es así, no te quejes y sé un hombre ¿Si? —Habló Madoka a su lado mientras al mismo tiempo guardaba sus cosas.

Haruto le miró —¡Soy un hombre!

Ella le miró detenidamente —Entonces no te quejes, por dios y es tan solo el primer día… —murmuro para cerrar su casillero.

Haruto sonrió y la siguió, una vez afuera, él tomó la palabra —¿Vives lejos? Te acompañaré.

Por un lado ella estaba un poco más relajada al pensar que ya no caminaría sola por aquellos lugares pero por otro, no sabía si debía permitir a Haruto tomarse tantas atribuciones.

—Iré sola, puedes irte.

—No voy a dejar que te vayas sola, podría ser peligroso, anda vamos.

Ella suspiró y caminó tras él.

.

Haruto se sorprendió cuando lo tomó de su chaqueta para acercarlo a ella y le miró intimidante —Espero que no hables de esto con nadie, no quiero que en el instituto sepan que trabajo allí ¿entiendes?

Haruto le sonrió nervioso —Claro, yo no diré nada, será nuestro secreto.

Ella se sonrojó y le soltó —Estás advertido… —murmuró para luego dar vuelta y caminar a su casa.

Haruto se despidió con la mano —Que tengas buenas noches— dijo sonriente.

:

En el interior de su casa, Madoka observó a su padre dormido en el sofá con un par de botellas vacías en la mesita.

Suspiró aliviada y subió a su habitación.

(Nota del autor: aquí Madoka todavía no sabe de qué familia proviene Haruto)

:

:

:

—¿Por qué Sarada aún no dice nada? ¿Acaso han decidido ocultarlo? —dijo Sasuke a su esposa.

—Mi amor, tal vez crean que no estaremos de acuerdo o algo así…

—Pero no pueden actuar de esa forma como si estuviera cometiendo un delito, ¿por qué Sarada no es sincera? Hablaré con Boruto.

—Amor, no —dijo Sakura tomando su rostro ente sus manos —Es la primera relación de nuestra hija, ¿la has visto? Parece feliz ¿No debería bastar con eso? No sea que le causes problemas hablando con Boruto. El día que ambos se decidan a decírnoslo, es porque ya están completamente seguros y será buena señal ¿Entiendes?

—Al menos Naruto está en la misma situación— se consoló Sasuke mientras besaba la mano de su esposa, quien le sonrió.

:

:

Naruto gimió de frustración —¿Hasta cando piensa hablar? No lo educamos para que ande escondiendo sus relaciones —se quejó.

Hinata sonrió —Amor, te advertí que él es muy reservado con su vida personal, déjalo así y no lo vayas a presionar.

El ruido de algo romperse se escuchó y ambos suspiraron.

—Iré a ver a los niños —dijo Naruto resignado.

:

:

Sarada desvió la mirada en cuanto observó a Boruto conversar con aquella chica, insistía en que ella no le daba una buena espina, pero Boruto decía que no se preocupara. Se mordió el labio en cuanto la vio tocarle el brazo mientras comenzaba a reír. En cambio Boruto se mantenía algo serio. Por dios esa chica solo estaba haciendo el ridículo.

Cuando él llegó con ella, la tomó de la mano —¿A dónde quieres ir?

Ella le miró apenada —Lo siento, tengo un trabajo que hacer… ya sabes, el proyecto y hemos quedado en la biblioteca.

Boruto frunció el ceño —pero el proyecto es para el próximo mes…

—Lo sé, pero los chicos quieren comenzar la investigación.

—Está bien —la soltó y ella sintió un vacío extraño.

—Lo siento….

—No importa, supongo que tienes que irte —dijo serio.

Ella asintió y Boruto se dio la vuelta.

Ella solo le miró alejarse ¿Estaba molesto? Ni siquiera le había dado un beso. Decidió no pensar en nada más.

:

Boruto subió a su auto y tomó un rumbo distinto al de su casa. Estacionó y llegó al campo de tiros en donde algunas personas le saludaron. Boruto tomó una cabina y comenzó a preparar su arma, se colocó los audífonos para el ruido y los gogles especiales, recargó el arma, quitó el seguro y apuntó a la distancia.

A su lado, un tipo le miraba interesado.

Más tarde salió ya más relajado y condujo al apartamento de Shikadai y Mitsuki.

—Vaya, hasta que decides hacer una visita —dijo Shikadai.

—¿Quieres algo de tomar? —preguntó Mitsuki.

—¿Tienes cerveza?— preguntó.

Ambos le miraron sorprendidos.

—Iré por una —dijo Shikadai dirigiéndose a la cocina.

Boruto tomó asiento en el sillón de la sala. Los chicos miraban un partido. Mitsuki se sentó a su lado —¿Te pasa algo? ¿Quién te hizo molestar?

Boruto suspiró —Es una tontería.

—¿Problemas con tu… novia?

Boruto le miró serio —¿Desde cuándo lo sabes?

—Digamos que los vi juntos un día….

—Algo que no me gusta me está pasando con ella… trato de… —negó.

—¿No estás con ella porque te gusta? —preguntó Mitsuki. Shikadai llegó con tres botellas y las repartió entre ellos.

—¿Alguien más tiene la maldita idea de que el amor te hace ver débil y como un idiota? —preguntó molesto.

—Si bueno… no hay un hombre enamorado que no deje de cometer estupideces a cada rato ¿Por qué crees que sigo soltero? Menos problemas —dijo Shikadai.

Boruto miró a Mitsuki —¿Tú qué opinas?

—¿Qué quieres que te diga? Si hay algo que te está molestando solo termina con ella de una buena vez.

Boruto frunció el ceño —¿Qué rayos estás diciendo? ¡no voy a dejarla!

Ambos le miraron sorprendidos por aquella reacción.

Boruto se levantó con su cerveza y le dio un trago, la colocó sobre la mesita y caminó a la ventana.

—¿Vienes de discutir con ella? —preguntó finalmente Shikadai.

—Yo… se supone que saldríamos hoy pero… ella dijo que tenía cosas que hacer.

—Boruto, eso no es tan grave para que te pongas así. Dime que no le reclamaste o la presionaste.

—No hice eso Shikadai —dijo con el ceño fruncido.

—¿Qué te pasa Boruto? Has tenido novias en Suna y nunca te habías portado así —dijo Mitsuki, quien hasta el momento no había dicho nada más.

—Mitsuki tiene razón, pareces un maldito posesivo, pobre chica.

—Ese es el maldito problema yo… solo quiero que ella haga lo que yo diga —dijo finalmente.

Los chicos le miraron sorprendido.

—WOW WOW WOW alto ahí! Para tu carro Boruto ¿Te estás escuchando acaso? —dijo Shikadai sacado de onda.

Boruto sonrió —Todo el tiempo estoy luchando con esto, pero comienzo a cansarme —tomó su cerveza y la bebió a fondo. Los chicos se miraron entre sí.

—¿Has decidido mostrárnoslo al fin? —dijo Mitsuki.

Boruto le miró sorprendido —Mitsuki…

—Te refieres a… —dijo Shikadai con el ceño fruncido.

—Tu otra cara Boruto.

Boruto miró a los chicos, ambos le miraban serios, luego sonrió —¿Lo sabían?

—No con certeza… no es la primera vez que muestras una actitud así… —dijo el pelinegro. Mitzuki asintió.

Boruto tomó asiento más relajado —No podría esperar menos de ustedes… mis queridos amigos.

—¿Quieres un consejo? —dijo Shikadai.

Boruto le miró.

—Si de verdad ella te gusta, no exageres las cosas, si has podido mantenerte tranquilo hasta ahora, yo sé que puedes mantener el control.

—Yo opino que la dejes o nada bueno saldrá de esto y lo sabes —dijo Mitsuki.

—Esa no es una opción Mitsuki —dijo Boruto dijo algo molesto ¿Por qué su amigo siempre se empeñaba en que él estuviera solo?

—¿Qué harás entonces?

—No me queda más opción que persuadirla…

—¿Persuadirla? —preguntó el pelinegro.

—¿No querrás decir "manipularla"? —dijo Mitsuki.

—Ella solo debe aprender a hacer lo que yo le diga, de esa manera no tendremos problemas— dijo tranquilamente.

—Boruto, no estoy de acuerdo con lo que dices hombre, eso puede considerarse una especie de violencia en una relación.

—Tampoco voy a golpearla Shikadai, no te vayas a los extremos, antes me pego un tiro que ponerle un dedo encima. Tal vez puedo llegar a alterarme como un demonio pero jamás la lastimaría.

—¿Y hay de hacerlo mentalmente? —refutó Shikadai.

—No importa como lo digas o de qué forma lo plantees Shikadai, aún sigo molesto con ella y siento que es la única forma.

Shikadai dejó salir un suspiro cansado.

Boruto se levantó —Gracias por ponérmela fácil chicos, me iré ahora— Se dirigió a la puerta y antes de abrirla le miró nuevamente —A partir de ahora, será más fácil para mí ¿No es cierto? —le dedicó una sonrisa arrogante, abrió la puerta y salió.

Mientras tanto, los chicos se miraron entre sí.

—Acabo de sentir un escalofrío —dijo el pelinegro.

—No esperaba que este momento llegara —dijo el albino.

:

.

:

Hasta aquí el capítulo de hoy, se acaba de revelar el secreto de Boruto, en el siguiente, este secreto se desentrañará por completo y será Boruto quién hable de él…

:

:

:

Madoka miró con la boca abierta a su compañero, estaban en la cafetería y este, llevaba un traje de mesero que se ajustaba perfectamente a él.

—No entiendo…

—Madoka! —fingió sorpresa —¡¿Trabajas aquí?!

Ella se sonrojó —¿Qué haces aquí? —dijo mientras se alisaba la faldita.

Él se encogió de hombros —He de decir que entré en esa edad en la que quiero ganarme el dinero con el sudor de mi frente —dijo de manera dramática.

Madoka le miró sospechosa —¿Enserio? —Luego pareció pensarlo y le miró sorprendida—¿Tu familia tiene problemas económicos?

Haruto negó —no es eso, solo quiero aprender a ganarme un dinero —le sonrió—Espero que podamos llevarnos bien en el trabajo —dijo para inclinarse levemente y retirarse.

Ese día Madoka estuvo muy distraída, afortunadamente, el gerente no se había dado cuanta, pues Haruto se las había ingeniado para cubrirla sin que ella se diera cuenta. Al final del turno, Haruto lanzó un suspiro frente a los casilleros.

—Nunca pensé que esto fuera tan movido.

—Siempre es así, no te quejes y sé un hombre ¿Si? —Habló Madoka a su lado mientras al mismo tiempo guardaba sus cosas.

Haruto le miró —¡Soy un hombre!

Ella le miró detenidamente —Entonces no te quejes, por dios y es tan solo el primer día… —murmuro para cerrar su casillero.

Haruto sonrió y la siguió, una vez afuera, él tomó la palabra —¿Vives lejos? Te acompañaré.

Por un lado ella estaba un poco más relajada al pensar que ya no caminaría sola por aquellos lugares pero por otro, no sabía si debía permitir a Haruto tomarse tantas atribuciones.

—Iré sola, puedes irte.

—No voy a dejar que te vayas sola, podría ser peligroso, anda vamos.

Ella suspiró y caminó tras él.

.

Haruto se sorprendió cuando lo tomó de su chaqueta para acercarlo a ella y le miró intimidante —Espero que no hables de esto con nadie, no quiero que en el instituto sepan que trabajo allí ¿entiendes?

Haruto le sonrió nervioso —Claro, yo no diré nada, será nuestro secreto.

Ella se sonrojó y le soltó —Estás advertido… —murmuró para luego dar vuelta y caminar a su casa.

Haruto se despidió con la mano —Que tengas buenas noches— dijo sonriente.

:

En el interior de su casa, Madoka observó a su padre dormido en el sofá con un par de botellas vacías en la mesita.

Suspiró aliviada y subió a su habitación.

(Nota del autor: aquí Madoka todavía no sabe de qué familia proviene Haruto)

:

:

:

—¿Por qué Sarada aún no dice nada? ¿Acaso han decidido ocultarlo? —dijo Sasuke a su esposa.

—Mi amor, tal vez crean que no estaremos de acuerdo o algo así…

—Pero no pueden actuar de esa forma como si estuviera cometiendo un delito, ¿por qué Sarada no es sincera? Hablaré con Boruto.

—Amor, no —dijo Sakura tomando su rostro ente sus manos —Es la primera relación de nuestra hija, ¿la has visto? Parece feliz ¿No debería bastar con eso? No sea que le causes problemas hablando con Boruto. El día que ambos se decidan a decírnoslo, es porque ya están completamente seguros y será buena señal ¿Entiendes?

—Al menos Naruto está en la misma situación— se consoló Sasuke mientras besaba la mano de su esposa, quien le sonrió.

:

:

Naruto gimió de frustración —¿Hasta cando piensa hablar? No lo educamos para que ande escondiendo sus relaciones —se quejó.

Hinata sonrió —Amor, te advertí que él es muy reservado con su vida personal, déjalo así y no lo vayas a presionar.

El ruido de algo romperse se escuchó y ambos suspiraron.

—Iré a ver a los niños —dijo Naruto resignado.

:

:

Sarada desvió la mirada en cuanto observó a Boruto conversar con aquella chica, insistía en que ella no le daba una buena espina, pero Boruto decía que no se preocupara. Se mordió el labio en cuanto la vio tocarle el brazo mientras comenzaba a reír. En cambio Boruto se mantenía algo serio. Por dios esa chica solo estaba haciendo el ridículo.

Cuando él llegó con ella, la tomó de la mano —¿A dónde quieres ir?

Ella le miró apenada —Lo siento, tengo un trabajo que hacer… ya sabes, el proyecto y hemos quedado en la biblioteca.

Boruto frunció el ceño —pero el proyecto es para el próximo mes…

—Lo sé, pero los chicos quieren comenzar la investigación.

—Está bien —la soltó y ella sintió un vacío extraño.

—Lo siento….

—No importa, supongo que tienes que irte —dijo serio.

Ella asintió y Boruto se dio la vuelta.

Ella solo le miró alejarse ¿Estaba molesto? Ni siquiera le había dado un beso. Decidió no pensar en nada más.

:

Boruto subió a su auto y tomó un rumbo distinto al de su casa. Estacionó y llegó al campo de tiros en donde algunas personas le saludaron. Boruto tomó una cabina y comenzó a preparar su arma, se colocó los audífonos para el ruido y los gogles especiales, recargó el arma, quitó el seguro y apuntó a la distancia.

A su lado, un tipo le miraba interesado.

Más tarde salió ya más relajado y condujo al apartamento de Shikadai y Mitsuki.

—Vaya, hasta que decides hacer una visita —dijo Shikadai.

—¿Quieres algo de tomar? —preguntó Mitsuki.

—¿Tienes cerveza?— preguntó.

Ambos le miraron sorprendidos.

—Iré por una —dijo Shikadai dirigiéndose a la cocina.

Boruto tomó asiento en el sillón de la sala. Los chicos miraban un partido. Mitsuki se sentó a su lado —¿Te pasa algo? ¿Quién te hizo molestar?

Boruto suspiró —Es una tontería.

—¿Problemas con tu… novia?

Boruto le miró serio —¿Desde cuándo lo sabes?

—Digamos que los vi juntos un día….

—Algo que no me gusta me está pasando con ella… trato de… —negó.

—¿No estás con ella porque te gusta? —preguntó Mitsuki. Shikadai llegó con tres botellas y las repartió entre ellos.

—¿Alguien más tiene la maldita idea de que el amor te hace ver débil y como un idiota? —preguntó molesto.

—Si bueno… no hay un hombre enamorado que no deje de cometer estupideces a cada rato ¿Por qué crees que sigo soltero? Menos problemas —dijo Shikadai.

Boruto miró a Mitsuki —¿Tú qué opinas?

—¿Qué quieres que te diga? Si hay algo que te está molestando solo termina con ella de una buena vez.

Boruto frunció el ceño —¿Qué rayos estás diciendo? ¡no voy a dejarla!

Ambos le miraron sorprendidos por aquella reacción.

Boruto se levantó con su cerveza y le dio un trago, la colocó sobre la mesita y caminó a la ventana.

—¿Vienes de discutir con ella? —preguntó finalmente Shikadai.

—Yo… se supone que saldríamos hoy pero… ella dijo que tenía cosas que hacer.

—Boruto, eso no es tan grave para que te pongas así. Dime que no le reclamaste o la presionaste.

—No hice eso Shikadai —dijo con el ceño fruncido.

—¿Qué te pasa Boruto? Has tenido novias en Suna y nunca te habías portado así —dijo Mitsuki, quien hasta el momento no había dicho nada más.

—Mitsuki tiene razón, pareces un maldito posesivo, pobre chica.

—Ese es el maldito problema yo… solo quiero que ella haga lo que yo diga —dijo finalmente.

Los chicos le miraron sorprendido.

—WOW WOW WOW alto ahí! Para tu carro Boruto ¿Te estás escuchando acaso? —dijo Shikadai sacado de onda.

Boruto sonrió —Todo el tiempo estoy luchando con esto, pero comienzo a cansarme —tomó su cerveza y la bebió a fondo. Los chicos se miraron entre sí.

—¿Has decidido mostrárnoslo al fin? —dijo Mitsuki.

Boruto le miró sorprendido —Mitsuki…

—Te refieres a… —dijo Shikadai con el ceño fruncido.

—Tu otra cara Boruto.

Boruto miró a los chicos, ambos le miraban serios, luego sonrió —¿Lo sabían?

—No con certeza… no es la primera vez que muestras una actitud así… —dijo el pelinegro. Mitzuki asintió.

Boruto tomó asiento más relajado —No podría esperar menos de ustedes… mis queridos amigos.

—¿Quieres un consejo? —dijo Shikadai.

Boruto le miró.

—Si de verdad ella te gusta, no exageres las cosas, si has podido mantenerte tranquilo hasta ahora, yo sé que puedes mantener el control.

—Yo opino que la dejes o nada bueno saldrá de esto y lo sabes —dijo Mitsuki.

—Esa no es una opción Mitsuki —dijo Boruto dijo algo molesto ¿Por qué su amigo siempre se empeñaba en que él estuviera solo?

—¿Qué harás entonces?

—No me queda más opción que persuadirla…

—¿Persuadirla? —preguntó el pelinegro.

—¿No querrás decir "manipularla"? —dijo Mitsuki.

—Ella solo debe aprender a hacer lo que yo le diga, de esa manera no tendremos problemas— dijo tranquilamente.

—Boruto, no estoy de acuerdo con lo que dices hombre, eso puede considerarse una especie de violencia en una relación.

—Tampoco voy a golpearla Shikadai, no te vayas a los extremos, antes me pego un tiro que ponerle un dedo encima. Tal vez puedo llegar a alterarme como un demonio pero jamás la lastimaría.

—¿Y hay de hacerlo mentalmente? —refutó Shikadai.

—No importa como lo digas o de qué forma lo plantees Shikadai, aún sigo molesto con ella y siento que es la única forma.

Shikadai dejó salir un suspiro cansado.

Boruto se levantó —Gracias por ponérmela fácil chicos, me iré ahora— Se dirigió a la puerta y antes de abrirla le miró nuevamente —A partir de ahora, será más fácil para mí ¿No es cierto? —le dedicó una sonrisa arrogante, abrió la puerta y salió.

Mientras tanto, los chicos se miraron entre sí.

—Acabo de sentir un escalofrío —dijo el pelinegro.

—No esperaba que este momento llegara —dijo el albino.

:

.

:

Hasta aquí el capítulo de hoy, se acaba de revelar el secreto de Boruto, en el siguiente, este secreto se desentrañará por completo y será Boruto quién hable de él…

:

:

Haruto se encontraba en su habitación, no podía dejar de pensar en aquello, en lo que Madoka había dicho en sus sueños. Quería preguntarle a ella sobre eso pero ya sabía su reacción, ella le diría "¡Métete en tus propios asuntos!"

Nagato salió del baño y le miró —¿Y hora que te pasa? Sea lo que sea dímelo y no me ocultes nada de lo que estés pensando Haruto.

Haruto se reincorporó de la cama y le miró —Es sobre Madoka.

Nagato suspiró —Aquí vamos de nuevo, ¿Otra vez se metió en problemas?

Haruto negó —Yo… ¿Esto queda entre nosotros?

Nagato se sentó en su cama frente a la de él —Dime qué pasa.

—Cuando estaba con ella… ese día… ella se quedó dormida, y entre sueños dijo algo.

Nagato le miró expectante.

—Ella dijo "No me pegues papá, traeré más dinero a casa"

Nagato frunció el ceño —¿Dices que su padre la golpea? Aunque su rostro nunca…

—Vamos Nagato, hoy en día alguien no sería tan estúpido como para golpear a un menor en la cara, se darían cuenta… tal vez… la golpea en otras partes del cuerpo que están a la vista de las personas.

—Déjame ver ¿Tu quieres averiguarlo?

Haruto asintió y Nagato negó —Escucha, aún si es cierto, no hay nada que podamos hacer, no te metas en más problemas.

Haruto solo se quedó mirándole un buen rato sin decir nada y finalmente Nagato soltó un suspiro.

—No lo vas a dejar pasar ¿Cierto?

—No.

—Bien, primero… te diré como averiguarlo.

—¿Enserio? —dijo sorprendido.

—intenta tocar sus brazos, a veces son los lugares en donde se dan los golpes, te darás cuenta si ella suelta algún quejido o si hace una mueca.

Haruto asintió —Esta bien ¿Qué más?

—Solo observa su comportamiento…

—¿Tú puedes hacer lo mismo? Eres mejor que yo observando.

—Está bien, te ayudaré.

—Genial!

—Y ¿Qué harás en cuanto lo compruebes?

—No lo sé… intentaré ayudarla…

—Haruto, cualquier cosa que vayas a hacer, dímelo antes de que armes un desastre.

:

:

:

Al día siguiente Haruto y Nagato observaban a Madoka dormir en su butaca. Luego, al finalizar la clase, ella se dirigió con Yana a la cafetería, los chicos iban tras ellas, pero solo Haruto y Nagato observaban a la chica. Un grupo de chicos que iban jugando pesado, perdieron el equilibrio y uno de ellos golpeó a Madoka mandándola al suelo de manera estrepitosa.

Haruto fue el primero en correr.

—¡Qué rayos te pasa! —le gritó al chico. El chico se disculpó y el pelirrojo se acercó a Madoka —¿Estás bien? déjame ayudarte.

—Estoy bien —dijo aceptando su mano.

—Yo creo que deberíamos ir a la enfermería —dijo Yana—Esos idiotas…

—Dije que estoy bien… —dijo llevando su mano al costado de su estómago.

Haruto la miró —¿Te lastimaron la costilla? —dijo acercándose de más. Ella se separó— Basta Haruto! No tengo nada.

Madoka tomó a Yana de la muñeca y se alejó de prisa.

Los chicos se acercaron a él.

—Ese golpe fue brutal —dijo Daisuke.

—Ella dijo que está bien así que… vamos a comer algo.

:

:

:

—La seguiré —dijo Haruto finalmente y Nagato no supo que decir —La seguiré y luego ya veré que hacer.

—Haruto, no creo que…

—Hermano —dijo serio.

—¿Quieres que te acompañe?

—No, solo, si mamá pregunta dile que estoy en la biblioteca o lo que sea.

—Si pasa algo…

—Si, te llamaré.

Nagato retrocedió para dar vuelta e irse con los chicos. Pero Yamamoto se colocó a su lado.

—Haruto-san ¿A dónde te diriges?

—Ah… bueno yo… —cuando Madoka y Yana salieron, Haruto empujó a Yamamoto a un callejón y se ocultaron.

—¿Qué hacemos Haruto-san?

—Escucha… voy a seguir a Madoka, no hagas ruido.

Yamamoto asintió —Claro Haruto-san, lo que digas.

Haruto le miró —No tienes que comportarte como si fuera tu jefe, somos amigos ¿No?

Yamamoto asintió —Si, pero no puedo evitarlo Haruto-san, te admiro demasiado.

Haruto suspiró y volvióla vista, ambos comenzaron a seguirlas hasta que Yana tomó un rumbo distinto y Madoka caminó unas calles más hasta llegar a la plaza y entró a una cafetería.

—Entró ¿Acaso va a tomarse un café?

—¿Para eso son la cafeterías no Haruto-san?

—Esperaremos un poco…

Ambos se sorprendieron cuando la vieron con un uniforme y tomar un pedido.

—¿Madoka-san trabaja allí? pero es menor de edad…

—Esperaremos a que salga.

:

6 horas después…

:

—Han pasado seis horas… —dijo Yamamoto mientras se ajustaba las gafas.

Haruto miró su reloj.

Finalmente, ella salió de prisa del lugar y caminó por las calles oscuras de Konoha.

Ambos la siguieron de cerca y se aseguraron de que ella llegara bien a casa. Haruto vio que su casa era algo pequeña.

Haruto miró a su amigo —Siento haberte arrastrado a esto.

—Y que lo digas, fue genial pasar un rato con un amigo —dijo emocionado.

Haruto solo sonrió y luego se despidieron. Haruto se quedó un rato observando la casa y luego decidió irse. Recibió una llamada de su madre.

—¿Mamá?

—Hijo, ¿A qué horas piensas regresar?

—Ya voy en camino madre, tomaré el bus.

—Ten cuidado de regreso.

—Si, descuida madre —colgó.

:

:

:

Al día siguiente, Haruto le había comentado todo a Nagato.

—¿Y qué piensas hacer ahora?

—Lo estuve pensando y… pediré trabajo en el lugar.

Nagato le miró serio —Si sabes que un empleo no es un juego ¿Cierto?

Haruto le miró ofendido —¿Qué piensas de mi? ¿No crees que vaya a ser responsable?

Nagato solo le quedó mirando sospechosamente y Haruto soltó una leve risa de indignación— No lo puedo creer, mi propio hermano, mi sangre, con el que compartí el vientre de ma…

Nagato rodó los ojos —Ya! Esta bien, hazlo si crees que puedes.

—Hermano, te demostraré que puedo hacerlo, ya lo verás! —dijo enérgicamente.

Naruto llegó a lado de sus hijos, eran los únicos en la mesa para el desayuno.

—¿Qué es lo que vas a demostrar? —preguntó Naruto.

—¡Papá! Creí que ya no estabas aquí —dijo Haruto.

—Sabes que cuando puedo me quedo a desayunar ¿Qué es lo que quieres demostrar? —insistió.

—Quiero trabajar por las tardes —dijo Haruto yendo al grano.

Naruto le miró sorprendido, luego sonrió —¿Estás seguro?

Haruto sintió —Hay una cafetería en la plaza de Konoha que necesita personal… sería después de clases y son seis horas de trabajo… si me das permiso… quisiera ir hoy a solicitar el empleo.

Naruto lo observó atento.

—¿Qué dices padre?

—Hijo, estoy orgulloso de ti y claro que puedes trabajar si quieres pero no quiero que descuides tus deberes en la escuela y que tu rendimiento baje.

El pelirrojo negó —No será así padre, solo dame una oportunidad, me pondré al corriente, ya verás.

Naruto sonrió —Esta bien, estas a prueba entonces, si esto influye de manera negativa en tus calificaciones tendrás que dejarlo.

Él asintió —¡Si!

Naruto miró instintivamente a Nagato y él habló —A mi no me veas, la locura es sólo de él.

Naruto sonrió.

:

:

Madoka miró con la boca abierta a su compañero, estaban en la cafetería y este, llevaba un traje de mesero que se ajustaba perfectamente a él.

—No entiendo…

—Madoka! —fingió sorpresa —¡¿Trabajas aquí?!

Ella se sonrojó —¿Qué haces aquí? —dijo mientras se alisaba la faldita.

Él se encogió de hombros —He de decir que entré en esa edad en la que quiero ganarme el dinero con el sudor de mi frente —dijo de manera dramática.

Madoka le miró sospechosa —¿Enserio? —Luego pareció pensarlo y le miró sorprendida—¿Tu familia tiene problemas económicos?

Haruto negó —no es eso, solo quiero aprender a ganarme un dinero —le sonrió—Espero que podamos llevarnos bien en el trabajo —dijo para inclinarse levemente y retirarse.

Ese día Madoka estuvo muy distraída, afortunadamente, el gerente no se había dado cuanta, pues Haruto se las había ingeniado para cubrirla sin que ella se diera cuenta. Al final del turno, Haruto lanzó un suspiro frente a los casilleros.

—Nunca pensé que esto fuera tan movido.

—Siempre es así, no te quejes y sé un hombre ¿Si? —Habló Madoka a su lado mientras al mismo tiempo guardaba sus cosas.

Haruto le miró —¡Soy un hombre!

Ella le miró detenidamente —Entonces no te quejes, por dios y es tan solo el primer día… —murmuro para cerrar su casillero.

Haruto sonrió y la siguió, una vez afuera, él tomó la palabra —¿Vives lejos? Te acompañaré.

Por un lado ella estaba un poco más relajada al pensar que ya no caminaría sola por aquellos lugares pero por otro, no sabía si debía permitir a Haruto tomarse tantas atribuciones.

—Iré sola, puedes irte.

—No voy a dejar que te vayas sola, podría ser peligroso, anda vamos.

Ella suspiró y caminó tras él.

.

Haruto se sorprendió cuando lo tomó de su chaqueta para acercarlo a ella y le miró intimidante —Espero que no hables de esto con nadie, no quiero que en el instituto sepan que trabajo allí ¿entiendes?

Haruto le sonrió nervioso —Claro, yo no diré nada, será nuestro secreto.

Ella se sonrojó y le soltó —Estás advertido… —murmuró para luego dar vuelta y caminar a su casa.

Haruto se despidió con la mano —Que tengas buenas noches— dijo sonriente.

:

En el interior de su casa, Madoka observó a su padre dormido en el sofá con un par de botellas vacías en la mesita.

Suspiró aliviada y subió a su habitación.

(Nota del autor: aquí Madoka todavía no sabe de qué familia proviene Haruto)

:

:

:

—¿Por qué Sarada aún no dice nada? ¿Acaso han decidido ocultarlo? —dijo Sasuke a su esposa.

—Mi amor, tal vez crean que no estaremos de acuerdo o algo así…

—Pero no pueden actuar de esa forma como si estuviera cometiendo un delito, ¿por qué Sarada no es sincera? Hablaré con Boruto.

—Amor, no —dijo Sakura tomando su rostro ente sus manos —Es la primera relación de nuestra hija, ¿la has visto? Parece feliz ¿No debería bastar con eso? No sea que le causes problemas hablando con Boruto. El día que ambos se decidan a decírnoslo, es porque ya están completamente seguros y será buena señal ¿Entiendes?

—Al menos Naruto está en la misma situación— se consoló Sasuke mientras besaba la mano de su esposa, quien le sonrió.

:

:

Naruto gimió de frustración —¿Hasta cando piensa hablar? No lo educamos para que ande escondiendo sus relaciones —se quejó.

Hinata sonrió —Amor, te advertí que él es muy reservado con su vida personal, déjalo así y no lo vayas a presionar.

El ruido de algo romperse se escuchó y ambos suspiraron.

—Iré a ver a los niños —dijo Naruto resignado.

:

:

Sarada desvió la mirada en cuanto observó a Boruto conversar con aquella chica, insistía en que ella no le daba una buena espina, pero Boruto decía que no se preocupara. Se mordió el labio en cuanto la vio tocarle el brazo mientras comenzaba a reír. En cambio Boruto se mantenía algo serio. Por dios esa chica solo estaba haciendo el ridículo.

Cuando él llegó con ella, la tomó de la mano —¿A dónde quieres ir?

Ella le miró apenada —Lo siento, tengo un trabajo que hacer… ya sabes, el proyecto y hemos quedado en la biblioteca.

Boruto frunció el ceño —pero el proyecto es para el próximo mes…

—Lo sé, pero los chicos quieren comenzar la investigación.

—Está bien —la soltó y ella sintió un vacío extraño.

—Lo siento….

—No importa, supongo que tienes que irte —dijo serio.

Ella asintió y Boruto se dio la vuelta.

Ella solo le miró alejarse ¿Estaba molesto? Ni siquiera le había dado un beso. Decidió no pensar en nada más.

:

Boruto subió a su auto y tomó un rumbo distinto al de su casa. Estacionó y llegó al campo de tiros en donde algunas personas le saludaron. Boruto tomó una cabina y comenzó a preparar su arma, se colocó los audífonos para el ruido y los gogles especiales, recargó el arma, quitó el seguro y apuntó a la distancia.

A su lado, un tipo le miraba interesado.

Más tarde salió ya más relajado y condujo al apartamento de Shikadai y Mitsuki.

—Vaya, hasta que decides hacer una visita —dijo Shikadai.

—¿Quieres algo de tomar? —preguntó Mitsuki.

—¿Tienes cerveza?— preguntó.

Ambos le miraron sorprendidos.

—Iré por una —dijo Shikadai dirigiéndose a la cocina.

Boruto tomó asiento en el sillón de la sala. Los chicos miraban un partido. Mitsuki se sentó a su lado —¿Te pasa algo? ¿Quién te hizo molestar?

Boruto suspiró —Es una tontería.

—¿Problemas con tu… novia?

Boruto le miró serio —¿Desde cuándo lo sabes?

—Digamos que los vi juntos un día….

—Algo que no me gusta me está pasando con ella… trato de… —negó.

—¿No estás con ella porque te gusta? —preguntó Mitsuki. Shikadai llegó con tres botellas y las repartió entre ellos.

—¿Alguien más tiene la maldita idea de que el amor te hace ver débil y como un idiota? —preguntó molesto.

—Si bueno… no hay un hombre enamorado que no deje de cometer estupideces a cada rato ¿Por qué crees que sigo soltero? Menos problemas —dijo Shikadai.

Boruto miró a Mitsuki —¿Tú qué opinas?

—¿Qué quieres que te diga? Si hay algo que te está molestando solo termina con ella de una buena vez.

Boruto frunció el ceño —¿Qué rayos estás diciendo? ¡no voy a dejarla!

Ambos le miraron sorprendidos por aquella reacción.

Boruto se levantó con su cerveza y le dio un trago, la colocó sobre la mesita y caminó a la ventana.

—¿Vienes de discutir con ella? —preguntó finalmente Shikadai.

—Yo… se supone que saldríamos hoy pero… ella dijo que tenía cosas que hacer.

—Boruto, eso no es tan grave para que te pongas así. Dime que no le reclamaste o la presionaste.

—No hice eso Shikadai —dijo con el ceño fruncido.

—¿Qué te pasa Boruto? Has tenido novias en Suna y nunca te habías portado así —dijo Mitsuki, quien hasta el momento no había dicho nada más.

—Mitsuki tiene razón, pareces un maldito posesivo, pobre chica.

—Ese es el maldito problema yo… solo quiero que ella haga lo que yo diga —dijo finalmente.

Los chicos le miraron sorprendido.

—WOW WOW WOW alto ahí! Para tu carro Boruto ¿Te estás escuchando acaso? —dijo Shikadai sacado de onda.

Boruto sonrió —Todo el tiempo estoy luchando con esto, pero comienzo a cansarme —tomó su cerveza y la bebió a fondo. Los chicos se miraron entre sí.

—¿Has decidido mostrárnoslo al fin? —dijo Mitsuki.

Boruto le miró sorprendido —Mitsuki…

—Te refieres a… —dijo Shikadai con el ceño fruncido.

—Tu otra cara Boruto.

Boruto miró a los chicos, ambos le miraban serios, luego sonrió —¿Lo sabían?

—No con certeza… no es la primera vez que muestras una actitud así… —dijo el pelinegro. Mitzuki asintió.

Boruto tomó asiento más relajado —No podría esperar menos de ustedes… mis queridos amigos.

—¿Quieres un consejo? —dijo Shikadai.

Boruto le miró.

—Si de verdad ella te gusta, no exageres las cosas, si has podido mantenerte tranquilo hasta ahora, yo sé que puedes mantener el control.

—Yo opino que la dejes o nada bueno saldrá de esto y lo sabes —dijo Mitsuki.

—Esa no es una opción Mitsuki —dijo Boruto dijo algo molesto ¿Por qué su amigo siempre se empeñaba en que él estuviera solo?

—¿Qué harás entonces?

—No me queda más opción que persuadirla…

—¿Persuadirla? —preguntó el pelinegro.

—¿No querrás decir "manipularla"? —dijo Mitsuki.

—Ella solo debe aprender a hacer lo que yo le diga, de esa manera no tendremos problemas— dijo tranquilamente.

—Boruto, no estoy de acuerdo con lo que dices hombre, eso puede considerarse una especie de violencia en una relación.

—Tampoco voy a golpearla Shikadai, no te vayas a los extremos, antes me pego un tiro que ponerle un dedo encima. Tal vez puedo llegar a alterarme como un demonio pero jamás la lastimaría.

—¿Y hay de hacerlo mentalmente? —refutó Shikadai.

—No importa como lo digas o de qué forma lo plantees Shikadai, aún sigo molesto con ella y siento que es la única forma.

Shikadai dejó salir un suspiro cansado.

Boruto se levantó —Gracias por ponérmela fácil chicos, me iré ahora— Se dirigió a la puerta y antes de abrirla le miró nuevamente —A partir de ahora, será más fácil para mí ¿No es cierto? —le dedicó una sonrisa arrogante, abrió la puerta y salió.

Mientras tanto, los chicos se miraron entre sí.

—Acabo de sentir un escalofrío —dijo el pelinegro.

—No esperaba que este momento llegara —dijo el albino.

:

.

:

Hasta aquí el capítulo de hoy, se acaba de revelar el secreto de Boruto, en el siguiente, este secreto se desentrañará por completo y será Boruto quién hable de él…