Capítulo 35

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Bajó del auto y se arregló, sin ser necesario, el vestido verde esmeralda que llevaba puesto, el cual se ceñía perfectamente a su cintura. Caminó con elegancia hacia el interior de aquél lujoso restaurante y solo tuvo que decir "Uchiha" para que de inmediato, fuera atendida.

Aquella era su noche, como siempre había sido en cada aniversario, Sakura y Sasuke repetían sus votos justo antes de hacer el amor después de darse cariño y atención durante su cena especial.

Sakura sonrió en cuanto lo vio y ambos conectaron sus miradas mientras al mismo tiempo, Sasuke se levantaba para recibirla.

Un beso antes de invitarla a sentarse y luego, ambos se miraban con una especie de amor irreal.

Ese era su momento. Siempre lo había sido.

Después de ese momento, en donde habían tenido su primer aniversario y las cosas no habían salido tan bien para ambos y cuando estaban realmente pensando en separarse porque a un año de casados, siendo muy jóvenes e inexpertos con un embarazo, su matrimonio estaba en crisis; ellos habían recapacitado.

Habían recapacitado después de aquella experiencia tan traumática.

19 años atrás…

Konoha

Un joven Sasuke de diecisiete años se arreglaba la corbata con evidente frustración.

—Maldición! —dijo para después jaloneársela con coraje.

—Hey, basta Sasuke —Itachi apareció en su habitación con las manos metidas en sus bolsillo y le miró con seriedad —Es tu cena de aniversario con Sakura, no puedes ponerte así, recuerda que ella también está algo tensa y paranoica con los cuidados de la bebé.

—Lo sé… pero ella tampoco es muy comprensiva conmigo… además, ninguno de los dos quería salir a cenar.

—Mamá planeó esta cena para ambos, está emocionada con Sarada y este es un buen pretexto para quedarse con ella por hoy.

El pelinegro menor solo suspiró e Itachi sonrió mientras se disponía a colocarle mejor la corbata —Además, tú mismo te buscaste esto por ser un calenturiento, no puede ser, si se supone que quien tendría hijos antes sería yo, no tú.

—Deja las bromas para después… tengo un mal presentimiento sobre cómo podría terminar esta cena.

—Deja esas tonterías, te advierto que seas bueno con TU esposa, si la cena no termina bien sería solo por tu culpa.

Sasuke solo bufó mientras se colocaba el saco —Mi propio hermano no comprende mi posición… —salió murmurando.

La personalidad de Sasuke y Sakura es fuerte y después de la convivencia, ambos habían tenido grandes choques en sus personalidades y por más ridículo que esto sonara, aquello había sido el origen de sus encuentros pasionales y tomando en cuenta que ambos eran jóvenes hormonales, eso es lo que finalmente había dado como resultado un embarazo.

Itachi le había aconsejado que tenía que darle siempre la razón a Sakura debido a sus cambios de humor en el embarazo y después de eso y aún cuando este había seguido aquél consejo, sentía que él también debería ser comprendido, pues por las noches, Sarada lloraba mucho y al día siguiente, él debía hacer un gran esfuerzo por levantarse al día siguiente para ir al trabajo que por supuesto, su padre, le había obligado a tomar. Sakura solía quejarse mucho sobre que él no la comprendía y que no la ayudaba pero ¿Y él dónde quedaba? ¿Acaso era de piedra? Lo que había aumentado su mal humor había sido que Sakura lo rechazaba cuando quería hacer el amor, ni siquiera recordaba las veces que había tenido que meterse a bañar con agua helada para bajar su erección.

—¿Nos vamos? —dijo sin más mientras miraba a Sakura, quien se despedía con un beso de su hija. Ella lo miró en silencio, como si esperara algo.

Sasuke se dio cuenta de eso y con gran confusión, recorrió sus ojos rápidamente por toda la sala —¿Qué? —preguntó finalmente al ver que ella fruncía el ceño.

—¿Tú no vas a despedirte de tu hija?

Sasuke no dijo más y se dirigió a la bebé en brazos de su madre para darle un beso en su carita. Luego miró su reloj y después a ella —Vámonos o se nos hará tarde.

Sakura sonrió y se aferró a su brazo. Sasuke no dijo nada más, después de todo, no era como si le molestara la cercanía de su esposa.

El suave olor de su perfume había llegado a el y se permitió disfrutarlo. Sasuke creyó que tal vez las cosas serían mejor esa noche pero siempre que las personas están en un buen momento, tiene que pasar algo. Lo cual desencadenó una nueva discusión que finalizaría con la petición de divorcio por ambas partes:

Cuando estaban de camino al restaurante en el auto, Sasuke se dio cuenta que Sakura buscaba algo bajo el asiento del auto.

—¿Qué buscas?

—Mi bolso —ella le miró —Sasuke, creo que lo olvidé…

Sasuke suspiró —Pues ya está, déjalo así, no podemos regresar, ya casi llegamos.

—No puedo, necesito mi bolso Sasuke.

—Lo siento pero no pienso regresar Sakura, si lo hacemos perderemos la reservación ¿Entiendes?

—Si vamos tarde es porque tú te tomaste tu tiempo con tu estúpida corbata, te dije que yo te la colocaría pero dijiste que tú mismo lo harías.

—No empieces, eso no tiene nada que ver con que hayas olvidado tu ESTÚPIDO bolso —recalcó con molestia mientras trataba de mantener la vista en la autopista.

Ella le miró con evidente molestia —No quiero pelear Sasuke —siseo

—¿Y tú crees que yo si? Solo te dije que olvidaras el bolso y ya.

—Sasuke, ese bolso…

—Basta, no más, no quiero regresar y no vamos hacerlo.

Ella le miró con ira, él era un idiota, lo había sido desde hace tiempo —Ya no quiero ir a cenar ¿Oíste? Regresemos.

—¿Estás de broma? ¿Ahora quieres regresar?

—¡Si! ¡Quiero regresar!

—¡Pues no! Joder que no, para empezar yo no quería venir, fuiste tú la que insistió —dijo ya desesperado.

Ella le miró con la boca abierta, aquello realmente la había tomado por sorpresa —¡Idiota! ¡Imbecil! Lo hice porque no quería que tu madre hiciera esto en vano, creía que tal vez podríamos hablar sobre nuestros problemas!

Él suspiró —Bien Sakura, es evidente que no podemos hablar ¿Te das cuenta que realmente estamos así por un estúpido bolso?

—En ese estúpido bolso…. —Sakura calló abruptamente y luego desvió la mirada de él para centrarla en la ventada a su lado.

—¿No dirás nada?

—Detén el auto.

Sasuke le miró sorprendido —¿Qué?

—¡Que detengas el auto! Me voy a bajar!

—¿Estás loca? Son casi las diez de la noche.

—¡No me importa! ¡No iremos a cenar!

Sasuke frenó el auto frente a un parque solitario y ella no dudó en salir de ahí y encaminarse a la acera para comenzar a caminar mientras se abrazaba a sí misma, pues no llevaba un abrigo consigo.

Sasuke la alcanzó del brazo y la obligó a mirarlo.

—¡Estás loca! Entra de una vez, es peligroso.

—¡No quiero verte! Eres un insensible, solo piensas en ti ¿Pero cuando en mí?

—Todo este tiempo siempre te di la razón, lo hice porque estabas embarazada y quería cuidarte de alguna manera pero ¿Tú siquiera has pensado en mí? No eres la única afectada aquí.

Él pudo ver los verdes ojos llenársele de lágrimas y se sintió mal.

—Nunca sentiste algo real por mí ¿No? ¿Por lo menos lo sientes por tu hija? ¿O también le das cariño por obligación?

—Estás loca ¿Cómo puedes decir eso?

—Hace unos momentos, si no te digo que te despidas de tu hija no lo haces. Eso es lo que pasa. Hace tiempo que dejaste de besarme y ahora lo comprendo pero ¿Con tu hija? ¿Realmente ella es para ti solo un "accidente" del momento?

Este la sostuvo de los hombros —¿Qué dices Sakura? Yo de verdad las amo, a las dos

Ella se soltó —Pues no te creo! Siempre llegas tan cortante del trabajo y sé que te molestas cuando la niña no te deja dormir. Tu actitud me enferma a mí también.

Él se mordió la mejilla, tal vez tenía razón pero era porque estaba cansado y en cuanto al cariño, ella sabía desde siempre que él no era muy demostrativo o bueno con las emociones. Él no era tan abierto como Naruto.

Naruto, es probable que su amigo supiera que decirle en esos momentos, o tal vez también tuviera los mismos problemas debido a que también era padre primerizo.

—¿Te has puesto pensar por qué ya no te beso? Hace tiempo que quiero estar contigo y me rechazas ¿Cómo crees que me sentía? No quería molestarte por eso mantuve mi distancia… tu rechazo me hizo sentir inseguro.

Ella le miró sorprendida, realmente les hacía falta hablar —Yo… no sabía… en realidad creí que estabas muy cansado y siempre estabas molesto, yo… —ella comenzó a negar — Sasuke esto no está funcionando, tal vez yo no pensé en ti… tal vez tu no pensaste en mí… nos estamos haciendo daño…

Sasuke tomó una bocanada de aire y trató de evitar soltar las lágrimas que comenzaban a retenerse —¿Quieres separarte?

Ella asintió y pasó el torso de su muñeca por su ojo y limpió la lágrima —Lo he visto, no estás contento con tu vida, sientes presión…

—Sakura…

—Si seguimos con esto… acabaremos destruyéndonos y odiándonos y en el proceso… nos llevaremos a nuestra hija también.

Antes de que Sasuke pudiera decir algo, tres tipos se acercaron a ellos.

—No te muevas —escuchó decir él mientras sentía algo frío tocar su sien.

Sakura chilló mientras era tomada por detrás.

—¡No la toques! —gritó Sasuke intentando ir con ella, de pronto, vió la mirada de pánico en ella mientras derramaba unas lágrimas y con sus manos al frente intentaba detener que él se moviera.

—¡No! ¡No le hagan nada! ¡Por dios no! —dijo desesperada.

Sintió como lo golpeaban en el estómago y solo pudo apoyarse en una rodilla mientras gemía del dolor.

—¡Sasuke!

"Miren que hermosa dama, vamos, déjate hacer o él lo pagará"

"Bonito vestido"

Aquellas palabras alertaron a Sasuke, tenía que hacer algo.

—Haré lo que sea pero no lo maten!

Sasuke la miró y se sorprendió de la decisión de ella para que él estuviera bien además de horrorizada expresión que ella mostraba por él y no por ella misma.

"Que pena hombre, que una mujer tenga que rogar por tu vida" —dijo uno de ellos con evidente burla.

El sonido de unas sirenas desconcentraron a los atacantes y en un rápido movimiento, Sasuke les había arrebatado el arma y había logrado apartar a Sakura de ellos y ponerla tras él.

Al final, la policía había llegado y los tipos habían sido arrestados.

Al salir de la estación, la pelirrosa se apresuró a él y lo examinó —¿Seguro que estás bien? no quieres ir al hospital, ellos te golpearon fuerte y…

Sakura se sobresaltó cuando de repente el pelinegro la había atrapado en sus brazos y la sostuvo con fuerza. El escondió su rostro en su cuello.

—¿A caso estás loca? ¿Dime por qué hiciste eso? ¿A caso no pensaste en ti tonta?

Sakura rompió en llanto y se abrazó más a él —Yo… no quería que te mataran…

Sasuke lloró por primera vez ante ella y besó sus cabellos, aquél perfume llegó como un tranquilizante para él —Te amo, yo realmente no quiero perderte, por favor hablemos… no puedo dejar que te vayas…

—Yo también te amo… idiota… imbécil…

Sasuke sonrió. Luego de un rato ambos se separaron y se miraron.

—Me parece que nos perdimos la cena —dijo él.

—Tengo una mejor idea —dijo ella y se acercó a su oído —Rentemos un cuarto esta noche… —susurró.

Aquello emocionó tanto al Uchiha que atacó sus labios en señal de emoción. Ambos subieron al auto y partieron de ahí.

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Presente:

—Te vez hermosa —él la miró de arriba para abajo —lástima que te quitaré eso en un rato más.

—¿Amor? Se gentil esta vez, este vestido me ha encantado y quiero conservarlo todo lo que pueda.

—Mujer, no te preocupes por eso —dijo mientras acariciaba sus manos y miraba s escote —Bien sabes que puedo comprarte todos los vestidos que quieras.

Ella hizo un puchero y se acercó aún más a su esposo —Utilicé el perfume que te gusta.

Él sonrió —Lo sé.

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:Ryusuke se dejó caer en su cama —Esto es ridículo, no puede seguir viviendo de esa forma —se incorporó y miró a Haruto, quien había decidido ir a dormir esa noche a casa de los Uchiha. Nagato por su parte, había decidido quedarse en casa —Por cierto, conociéndote, ya habrías hecho algo ¿No?

Haruto se revolvió los cabellos —Lo sé! ¡Pero no puedo hacer nada! ella me lo ha pedido! Y lo que menos quiero es complicarle la vida!

—¿Y entonces?

—No lo sé….diablos, no lo sé… —dijo con evidente preocupación.

—Aunque… de alguna manera ella tiene razón, si te involucras directamente podrías meterte en problemas y de paso a ella, y su situación por lo visto no es muy buena que digamos.

Haruto se perdió en sus pensamientos mientras era observado atentamente por Ryusuke, era evidente para él que Haruto estaba enamorado, nada más ver su preocupación y el hecho de que la mencionara constantemente cuando estaba con ellos, hacía evidente aquello para todos menos para ellos dos, porque la chica también parecía muy distraída que tal vez no se daba cuenta de la forma en que lo miraba.

Negó mientras se tiraba sobre su cama.

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—¡Auch! —se escuchó una queja de parte de Haru.

Hiro y Hana voltearon a verlo, los tres estaban con Daisuke y Jin en educación física.

—¿Qué te pasa? —preguntó Hiro con el ceño fruncido.

Haru arrugó el rostro y llevó una mano a su estómago —Me duele un poco… pero solo fue un segundo —se quedó quieto un momento, luego los miró con una sonrisa —Ya ha pasado, estoy bien.

—¿Estás seguro? —dijo Hana.

El peliazul asintió.

—Vamos entonces —dijo Hiro.

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—Naruto… ah!... espera amor… —un jadeo salió de los labios de Hinata.

Naruto la acercó más a su cuerpo con una mano en la cintura mientras la otra se perdía en la entrepierna de su mujer al mismo tiempo que atacaba su cuello.

—Silencio mujer —jadeó —o te juro que te voy a atar con la corbata —se apartó y la miró —Y sabes que no juego.

—No podemos… —desvió el rostro todo lo que pudo fingiendo que no le interesaba lo que su esposo le hacía —Nos pueden descubrir Naruto…. —dijo en tono meloso.

Naruto sonrió y movió sus dedos de modo que provocó que esta regresara su vista a él y antes de emitir un sonido, su boca fue atacada vorazmente.

Ambos se encontraban en el pequeño armario que había en la oficina de Hinata, pues ahí se guardaban algunos abrigos de ella. Hinata siempre era quien llegaba de improviso a la oficina de su esposo para tener intimidad pero esa vez, por primera vez, ella fue la sorprendida, pues su esposo había llegado y sin más la había llevado al interior del armario.

Ella tenía razón cuando decía que podían descubrirlos, pues su asistente y el ayudante de costura estaban trabajando afuera de su oficina y podían entrar en cualquier momento.

No pasó mucho para que su secretaria entrara en compañía de uno de los empleados y la llamaron al no encontrarla.

—Al parecer no está aquí —dijo el ayudante.

—Pero no la vi salir, es más, puedo jurar que su esposo entró hace casi una hora… —dijo la chica.

En el interior del armario ambos se habían detenido pero al ver a su esposa avergonzada y tapándose la boca Naruto sonrió, ella le miró con advertencia y se sorprendió cuando este, apartándose solo un poco, llevó su mano cuyos dedos se encontraban en el interior de ella a su cierre y lo bajó lentamente para luego sacar ágilmente su miembro ya endurecido y guiarlo a su entrada.

Ella le miró con advertencia pero eso solo le divirtió mas incluso al escuchar como aquellos dos no parecían querer abandonar la oficina.

—Bueno, solo dejemos los bocetos aquí, tal vez ya se han ido a comer y no los vi —dijo ella y el joven asintió mientras dejaba los rollos y ambos abandonaban el lugar.

Naruto no perdió ningún segundo en comenzar a embestirla.

—Oh cielos! No te detengas! ¡Pagarás por esto!

—Claro! Claro! —dijo Naruto perdido en sus placeres.

Jamás se cansaría de su mujer.

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—¡Sarada! —se escuchó una voz.

La pelinegra volteó y sonrió levemente al ver a ChouChou y a Kawaki acercarse. Tanto la morena como Kawaki habían llegado del extranjero con un programa de intercambio permanente en la carrera de medicina y ambos habían logrado agradar a Sarada.

—Chicos ¿Qué tal?

La chica formó un puchero —Estamos bien pero que mal que no llevemos algunas materias juntos, casi no podemos vernos.

Sarada le miró sin saber que decir, nunca había tenido amigos que se preocuparan por aquellos detalles.

—Así que… Kawaki y yo pensamos que tal vez… no sé… podríamos ir a comer un helado justo ahora ¿No tienes clases no?

—Pues no, realmente ahora no tengo nada que hacer —contestó ella, ciertamente, ese día Boruto se había ido antes debido a que había atendido una emergencia.

—¡Entonces vamos!

Sarada se dejó llevar del brazo por la morena mientras a su lado, Kawaki le sonreía.

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Boruto tocó el timbre y fue atendido por Shikadai.

—¿Qué sucedió?

—Tuvo una crisis… pero… —shikadai dudó.

Boruto entró y miró por el pasillo hacia la puerta de la habitación de Mitsuki.

Shikadai suspiró finalmente —No lo sé… no le ha sucedido algo para que de pronto se pusiera así ¿Entiendes?

Boruto asintió y decidió averiguar que le pasaba a su amigo. Él conocía a Mitsuki, y si estaba así era por algo.

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¿Alguien está leyendo el manga de Boruto? ¿Cómo los han dejado los últimos capítulos que han salido hasta ahora? Yo estoy algo nostálgica, Naruto y Sasuke realmente se la están jugando.