¡oh por diooooos! Adoro este fic y como les dije anteriormente, creo que podría ser mi próximo fic largo... tengo tantas cosas en mente que solamente voy poniendo las ideas para luego tomarlas. Espero que les esté agradando leerlo tanto como a mi escribirlo.
Quería traerlo desde el jueves que fue mi cumpleaños como regalo para todas ustedes, pero al final, no pude, la verdad la he pasado tan pero tan ocupada y taaaaan especial, que ahora sí siento que he disfrutado de mi día, pero hoy que tengo un tiempecito vengo a dejarles un nuevo capítulo.
Espero que sigan disfrutando tanto como yo escribiendo.
Gracias a todas las que me dejan un review, chicas/os, mis fics no serían nada sin ustedes:
manu: claro que me gusta el yaoi! soy una fujoshi empedernida, aunque la verdad con el anime de Inuyasha es de los pocos que no le veo el yaoi jajajaja aquí sí me gusta, aunque la petición de Sango con Inuyasha me llama muchísimo la atención. Déjame pensarlo a ver sí sale algo bueno ¿sí? Yo también subo en wattpad, igual me puedes encontrar como kagome_x_siempre, allá me gusta porque puedo subir imágenes y toda la cosa.
Nena Taisho: ¿crees que algo saldrá mal? jajajajja mmm... no puedo negar que está en mi naturaleza el drama. Y a la GUEST que no dejó nombre, muchas gracias, espero sigas leyendo porque hay fic para rato y cualquier día se me pelan los cables y subo varios capítulos de un solo.
Faby Sama: realmente este fic lo estoy tratando de hacer así, con emociones intensas, estar separados, con dudas, pero sabiendo que se quieren. La verdad qué dificil hacerlo, no sé si siempre lo lograré, pero de que estoy disfrutando hacerlo y que traerá un par de sorpresas, eso es seguro! Gracias por siempre estar allí para leer mis locuras amiga.
dav herreras: sí, justo era lo que mencionaba, este fic siento que lo estoy haciendo bien intenso, ambos estánclaros en sus emociones, aunque el miedo está latente en ambos. Todo estará bien complicado y a pesar que pueda sentirse que los sentimientos van rápido, la trama va bien lenta, todavía nos falta ver muchas reacciones, pero todo dependerá de las que ellos tomen. A veces quisiera escribir más rapido, porque hasta yo me pongo ansiosa jajajaja, gracias por tu increíble rw.
Así que sin más leamos!
—•¤•—
Disclaimers
Los personajes de Inuyasha son de Rumiko Takahashi, pero la historia y la locura muy mía.
No continúo historia, si termina, termina, no me pidan continuaciones.
Solo publico en Fanfiction, Wattpad y en mi página de kagomex100pre . worpdress . com, si ven en otro lado la historia ¡denúncienlas! Mucho menos subo historias en páginas de Facebook, ni siquiera en la mía.
—10—
Solo quédate conmigo
—
¸.•¤•.¸¸.•¤•.¸
Kagome
He estado en reuniones los últimos 7 días, ni siquiera me han dejado un minuto en paz durante el fin de semana. Mis padres se han encargado de enviarme todos los pendientes para que no deje nada atrasado así que no me ha quedado de otra que hacerlos durante el fin de semana.
Cuando tengo un tiempo libre, sé que son las 3 o las 5 de la mañana en Japón, ¿quién rayos hablaría conmigo a esa hora? Bueno, solo a excepción de Sango.
«Oye Sango, ¿Naraku no te ha dicho nada de nuestro viaje de retorno?»
«Sí claro, como si él me dijera algo de lo que planea»
«Sí, pregunta tonta, déjame parafrasearla mejor, ¿has escuchado algún rumor sobre nuestro regreso?»
«Nop. Y en este punto lo único en lo que pienso es que está a punto de pedir rescate»
«Me gustaría reírme, pero coincido, yo también siento como si hubiese sido secuestrada y encima, con consentimiento de mis propios padres»
«¿Llamo a la policía? ¿A la KGB? ¿FBI?»
«jaja, qué graciosa»
«Oye, ¿no estás en reunión?»
«Sí, escuchando la más absurda de todas ellas como si fuese una maestra de escuela viendo una presentación de ciertos alumnos que solo la prepararon el día anterior para salir del paso»
«?»
«¿Sabes que he estado escuchando durante los últimos 35 minutos sobre la historia del banco suizo con quienes posiblemente haremos la fusión?»
«¿Es en serio?»
«En verdad me gustaría decirte que estoy bromeando»
«¿Algo interesante?»
«Nop, es como si se hubiese memorizado la reseña que te publican en la página web, es más, creo que es la misma»
«¿Acaso enviaron a un pasante?»
«Es lo peor de todo, es el nieto del dueño, un niño engreído que solamente me gustaría jalarle las orejas, ponerle unas orejas de burro y sentarlo en el rincón para luego decirle: niño, deja que los adultos hablen»
—¿Te aburres? —susurra Naraku y aparto el celular que vibra con un nuevo mensaje de Sango.
—¿Aburrirme? ¡Cómo crees! La verdad siempre me parece excitante que las personas me hagan perder el tiempo.
—No está tan mal.
—Realmente creí que Ake Karlsson nos tendría en más estima y enviaría a alguien capaz para, por lo menos, convencernos de cerrar el trato.
—Creo que Knut está haciendo todo su esfuerzo, además según tengo entendido será quien sucederá al viejo, tiene muchas esperanzas en su nieto.
El niño se equivoca en decir la fecha de fundación del banco corrigiéndose al instante al leer una nota y eso me saca de quicios levantándome de mi asiento y cerrándole su laptop de un solo golpe. Casi nos quedamos a oscuras, ya que lo único que ilumina el salón en donde estamos reunidos es el proyector, así que me acerco al interruptor para encender la luz.
—Knut, ¿a dónde está Ake? Creí que nos reuniríamos con él para hablar sobre los términos de nuestro nuevo negocio.
—El abuelo —aclara la garganta corrigiendo su manera tan familiar de tratarlo—... el señor Karlsson tuvo una visita no programada en esta semana, así que fue él quien me designó...
—¿De cuánto es el capital de la Financiera?
—¿De... cuánto...? —repite buscando en sus tarjetas de apoyo, sin encontrar nada, así que intenta agarrar su laptop, pero yo le pongo la mano negando.
—¿Sabes cuáles son los bienes y propiedades que tienen a nivel internacional? —el niño se queda mudo—. ¿Cuáles son los puntos porcentuales de deuda? ¿Cuál fue la última fusión que tuvo el banco y en cuánto incrementó en ese momento sus bienes? ¿Cuál es la nómina completa a nivel internacional y nacional?
—Este... yo... si... si solo me da unos minutos... esos datos los tengo en mi laptop —señala la máquina que está bajo la palma de mi mano—, solo... me tomaría unos minutos poderlos revisar...
El chico alto y rubio, de rasgos bastante finos y ojos grises empieza a sudar como si alguien le hubiese tirado una taza de agua caliente. Agarro su laptop y prácticamente se la tiro en el pecho.
—Dile a Knut que creí que tenía en mejor estima a la Financiera Higurashi, pero me ha demostrado de manera clara que esto solamente somos una burla para él.
—¡Kagome...! —se levanta Naraku alarmado.
—Si lo que quería era negar una posible fusión con nosotros para expandir sus negocios entonces, puedes asegurarle que su mensaje ha sido bien recibido —me acerco a una carpeta que contiene los datos generales de su banco, una que su nieto nos entregó como si fuese un reporte para el colegio y se los tiro a un lado de la mesa—. El trato queda cancelado.
—Señorita... Higurashi... yo...
—¡Kagome...!
Salgo del lugar y le digo a mi guardaespaldas (designado en este país) que no le permita al "niño" seguirme, claro, no puede detener a Naraku que sale corriendo detrás de mí.
«La verdad es que son pocos los hijos de papi que realmente tienen interés en el negocio»
Veo mi teléfono con el último mensaje de Sango y lo ignoro, no porque me ofendiera, ni siquiera me lo tomo a pecho, sino más bien porque estoy tan furiosa que ya ni siquiera burlarme del "niño" me hace gracia.
«No me importa lo que diga Naraku, prepara un vuelo para mí, para este mismo día»
«¡¿Te regresas?! ¿Qué sucedió?»
«Te cuento después, y si él no quiere venir entonces que vea cómo diablos regresa a casa, ¿entendido?»
«En unos minutos tendré resuelto eso»
—¡Kagome, ¿se puede saber qué mosca te ha picado?! —me detengo para verlo con extrañeza y tranquilidad cruzándome de brazos en el pasillo.
—He viajado más de 8,000 kms para esta reunión, soy la presidente de la Financiera Higurashi la más grande y reconocida del continente asiático, es obvio que he hecho tiempo en mi apretada agenda y no es como si no tuviese nada que hacer en Tokio o en alguna otra parte del mundo, ¿me estás diciendo que no es insulto que Knut haya enviado a su niño inexperto y con olor a talco para que presida algo tan importante como la fusión de ambas financieras para que podamos entrar en el mercado de Inglaterra?
—No es así, además ese "niño" tiene casi tu edad.
—Podría tener exactamente mí edad, pero por si lo has olvidado, entré a la financiera a los 17, y durante dos años pasé por diferentes áreas para poder aprender un poco de todo lo que se hacía, desde hace 5 años funjo como la presidenta de la junta general de Accionista y de junta directiva, estudié y trabajé en la financiera al mismo tiempo y durante ese periodo estuve a cargo de la gerencia de recursos humanos para tratar de conocer a la mayoría del recurso, no me sé la historia del banco porque la he tratado de memorizar, sino porque he sido parte de esta historia Naraku. Knut es solo un niño recién salido de la universidad sin cero experiencia, si a Ake le parece bien entregarle todo a su nieto inexperto por mí está bien, de todos modos, no es mi capital ni mi futuro.
En ese instante le llega un mensaje, así que toma su celular viéndome con extrañeza.
—¿Te vas?
—Pues realmente no me estoy quedando.
—¿Regresas a Tokio? —la rapidez de Sango a veces me deja con la boca abierta.
—¿Qué? No creerás que perderé más tiempo aquí, ¿verdad?
—Kagome, no solamente podemos irnos dejando todo...
—Knut lo hizo, así que si realmente le interesa tendrá que reivindicarse conmigo.
—¿No crees que estás siendo muy emocional? —su comentario está tan fuera de lugar que me hace darme la media vuelta dejándolo con la palabra en el aire, pero al instante regreso.
—Tengo dos propuestas mejores que el grupo Karlsson, aunque Knut me agradaba bastante y por eso quise darle una oportunidad, la reunión con él era pura cortesía, pero viendo cómo nos ha tratado sin una pizca de interés, todo se ha puesto más claro.
—Estoy seguro de que él...
—Haré negocios con alguien más —lo interrumpo al instante—, un grupo italiano que está interesado también en entrar en el británico, y probablemente en España también, ni siquiera tengo que moverme de mi oficina, ellos me visitarán en Tokio cuando yo lo decida, así que es tu decisión Naraku, te quedas o te vas conmigo, pero cualquiera que tomes no permaneceré un día más aquí perdiendo mi tiempo.
—Kagome... ¡Kagome!
Se queda gritando en los pasillos del hotel mientras yo me retiro al parqueo junto con mi guardaespaldas, estoy harta de esta ciudad, pero sobre todo estoy harta de estar lejos de Sesshoumaru y Rin.
¸.•¤•.¸¸.•¤•.¸
Sesshoumaru
He intentado relajarme con las visitas del paramédico, Rin no ha dejado de hablar de él y sus encuentros son cada vez más frecuentes, además no creo que saque nada enojándome porque mi hermana intente hacer su vida, bueno, siempre le he dicho que tiene que hacerla, pero también hay una parte de mí que quiere protegerla del mundo y de los lobos que andan por allí rondando.
Los chicos en el taller intentan molestarme con ello a mis espaldas, saben que, si lo hacen de frente, no la contarán al día siguiente.
Los mensajes que Kagome me ha enviado son casi inexistentes, aunque sí se ha disculpado mucho con Rin por ello, pero debido al cambio de horario se le hace difícil comunicarse, especialmente porque todo el día pasa en reuniones, según lo que Sango me ha dicho, enviándome uno que otro mensaje informándome de los pasos de su jefa.
Mi humor no ha mejorado, los chicos se han sorprendido de que un día un grupo de chicas vino a solicitar servicio para ver qué le pasaba al auto, no pudimos encontrar nada, pero ellas insistieron que lo mejor era que yo las acompañara a dar una vuelta, no hubiese sido mi primera experiencia compartida.
Me excusé lo más amable que pude y les ofrecí que podía ir otro de los chicos, miraron a Renkotsu de arriba abajo devorándolo y examinándolo y al final decidieron que mejor harían una cita conmigo, pero ya no regresaron, ¡en realidad ¿en el bajo mundo andan los rumores que presto servicios de gigoló?! Negué con fuerza cuando ellas se retiraron, Rin estuvo a punto de echarles agua a los pies con un atomizador, incluso hasta pensé que les diría: "malas perras, malas", refiriéndose a un animal, por supuesto.
El celular me suena y lo tomo viendo el nuevo mensaje que me ha llegado.
«El auto ha quedado perfecto, creo que a Kagome le gustará el resultado»
Es Sango, la chica es tan agradable como Kagome me lo comentó, además que está muy pendiente de todas las cosas de ella.
«Eso me alegra»
Respondo escuetamente, aunque al principio empecé a escribir: «¿Sabes cuándo regresará Kagome?», pero al final lo borré dejando solo esas 3 palabras.
«Sesshoumaru, a tu hermana y a ti ¿les gustan los vinos?»
«No soy mucho de vinos, pero a Rin le encantan, sobre todo el blanco»
«OK, perfecto. Oye... otra pregunta. ¿Tú y Rin tienen libre algún día de esta semana para salir a cenar?»
«Rin y yo casi no salimos, aunque creo que ella... bueno, no creo que exista algún problema»
«¡Excelente! Kagome... espero que venga dentro de un par de días, e imagino que querrá pasar con ustedes, solo estoy tratando de acomodar su agenda»
¿Está lista para regresar? ¿Cuándo lo hará? Mi corazón empieza a vibrar con fuerza, ¿por qué con ella tengo estas sensaciones? Es como si sintiera un vacío en el estómago todo el tiempo, a decir verdad, es espantoso.
«Le diré a Rin, estará ansiosa de saber que pronto podrá volver a verla»
Noto que empieza a escribir algo y durante varios segundos el chat solo muestra "Sango está escribiendo", pero al final solo responde con un escueto: «Perfecto». ¡Esto me está volviendo loco!
Entro a la oficina en donde Rin está haciendo una llamada indicándome con su dedo índice que no me retire, así que me siento en el sillón dejando caer mi cabeza sobre el respaldo.
Está hablando con las nuevas clientas con las que se reunió unos días atrás. Es una pequeña flota de 5 paneles repartidores de flores y están programando el día para venir a dejar por lo menos 2 a su primera revisión.
—Este sábado vendrán a dejar solamente uno —asegura al momento de colgar.
—¿Solo uno? Creí que era urgente revisarlos todos.
—Sí —hace una mueca—, mañana viernes tienen dos bodas y el sábado otras 2, además de un evento en la mañana para unos infantes, así que solo pueden prescindir de uno ese día, el lunes traerán 3 y depende de nuestra rapidez podrían traer el otro el martes.
—Intenta convencerla de que nos deje 2 el sábado, le diré a Ren que prepare a dos chicos más para que nos dediquemos esa mañana a esos paneles y dejarlos libres a la 1 pm.
—Pero el sábado vienen a dejar las motocicletas de reparto —reclama. Me levanto a abrir la pequeña refrigeradora que Rin tiene prácticamente como mesa porque tiene unas flores encimas y saco una bebida energizante.
—No te preocupes, me comprometí a entregarlas hasta el miércoles, así que tendremos tiempo.
—Sesshy, es nuestra palabra y no...
—Podemos faltar a ella —termino de decirlo acercándome a su escritorio—. Lo sé, es por eso por lo que solamente podría comprometerme a entregar dos el sábado y dejamos los otros 3 para el lunes, así para miércoles temprano o martes en la tarde le podríamos enviar el presupuesto —ella suspira.
—De acuerdo. Intentaré disuadirlas —masculla no muy convencida.
Esos paneles de reparto les han estado dando problemas, se quedan en marcha bastante seguido y el sistema de refrigeración está bastante gastado, así que realmente espero acepten para que no les afecte en sus servicios, mientras más trabajo tenemos, mis pensamientos menos se enfocan en cierta pelinegra que podría manejar el mundo solo con el movimiento de sus dedos haciendo millones al instante.
—Por cierto —me detiene con su suave voz antes de salir—, la otra semana vendrán a realizar la inspección al taller para que podamos renovar la licencia de funcionamiento el próximo mes.
—¿Cómo te enteraste? Generalmente las inspecciones son sorpresas —ella sonríe y un pequeño rubor tiñe sus mejillas.
—Kohaku tiene un amigo en esa dependencia y escuchó que mencionaban algo del taller así que indagó un poco y me lo comentó hace unos minutos.
Asiento solo por hacerlo, aunque creo que un gruñido sale con mi movimiento. El paramédico me empieza a irritar por el hecho de comportarse extremadamente bien y amable con ella.
Jueves, a casi 2 semanas de haber estado por primera vez con Kagome.
Un viernes hace dos semanas (una después de su accidente) ella apareció aquí en el taller con la excusa de querer dejar su auto para reparación, se quedó en nuestro hogar dejando impregnado su olor y su recuerdo por doquier, hoy, no puedo entrar a mi propia habitación sin tener esos flashbacks de ella en mis brazos y cómodamente relajada en mi pequeño espacio, de hecho, algunas noches he dormido en el sillón afuera de la habitación de Rin solo por no encontrarme con recuerdos indeseados que solamente me provocan ansiedad.
El día pasa normal como todos y cerramos.
Kohaku nos invita a la cena la cual trae junto con su presencia, realmente no es que me desagrade, pero tampoco puedo darle entrada libre. Los dejo solos para que tengan un poco de privacidad y me voy a mi habitación. Se retira casi a las 10, Rin está casi cayéndose del sueño así que la ayudo a acostarse.
Cerca de las 11, un mensaje me llega.
«Hola Sesshoumaru» es Kagome.
Mi corazón vibra sentándome de un solo golpe en el sillón individual. La noche está fresca, hay bastante nubes y el cielo está un poco cerrado, ha estado lloviendo estos días atrás, pero hoy en día no hay ningún pronóstico.
«Hola» respondo escuetamente sin saber qué más poner.
«¿Estás en casa?»
«Te lo dije la vez anterior, no me gusta salir dejando sola a Rin»
«Eso me agrada. Eres una persona muy confiable»
¿Qué tendría que responder? ¿Tendría que hacerlo? ¿Por qué me siento tan inseguro?
«Oye Sesshoumaru, quisiera pedirte un favor»
«Si puedo, sabes que con gusto lo haré por ti»
Me envía un sticker de una muñequita completamente sonrojada y luego tapándose la cara.
«Tu hermana tenía razón. El Yogurt que venden cerca de ustedes es el mejor que he probado en toda mi vida, en toda mi estancia en Suecia no pude degustar algo tan delicioso como eso»
«Si algo tiene Rin, es que no miente, es un poco exagerada, pero es sincera»
«Nunca lo he dudado. Oye, ¿podrías salir a comprarme un poco?»
«¿A esta hora? Son más de las 11 de la noche»
«Lo sé»
Otro sticker de otra muñequita acurrucada haciendo círculos en el suelo.
«Pero ¿sabes? Pronto regresaré a Tokio otra vez, probablemente pueda pasar el fin de semana con... con ustedes, eso... ¿te gustaría?»
¿Si me gustaría? ¡Rayos! Me pongo duro solamente con imaginármela cerca, ¿volver a sentir su olor? ¿tenerla entre mis brazos? Realmente siento que me he sacado la lotería.
«Creo que no estaría nada mal»
«Entonces... ¿podrías salir a comprarme unos yogurts?»
«Cuando vengas el fin de semana te compraré todos los que quieras, de esa manera estarán más frescos»
«No... yo... realmente quiero que los compres hoy... Llegaré muy temprano a la oficina el día de mañana y me gustaría empezar con uno de esos sabores en mi boca»
El dueño me matará si le llego a tocar a las 11.08 de la noche solo porque quiero unos yogurts.
«Por favor... por favor...»
Me envía unos stickers de unas manos suplicando y otro de una muñequita llorando.
«Realmente quiero que vayas esta noche»
Suspiro, ¿será que mi vida estará destinada a ser dirigida por mujeres?
«Está bien» Acepto levantándome de la comodidad del sillón y poniéndome una camiseta, ya que estoy solo con un pants de dormir. El celular me vibra.
«¿Irás?»
«Justo estoy cambiándome para salir. Si Rin te dice que me han llevado a la delegación porque el viejo de la heladería me creía loco, espero que no te alejes solo porque tendré una orden de restricción para volver a entrar allí»
«No te preocupes, si algo así llegara a pasar, lo que haré será regalarte una camisa rayada blanca con negra para que nos tomemos una foto para el recuerdo»
«Graciosa»
Mientras me pongo mis deportivos, sigo contemplando la posibilidad de que lo que le dije podría llegar a ser verdad. El viejo no creo que me reciba con los brazos abiertos, pero tal vez si le digo que Rin está enferma y que necesita de su yogurt me crea, aunque ni si quiera yo me lo he creído en mi propia cabeza, así que cuando lo diga en voz alta se escuchará más absurdo todavía.
Atravieso nuestro pequeño jardín llegando al primer portón, ese que nos separa del taller y lo abro con cuidado, sé que Rin tiene el sueño profundo, pero también se podría despertar por el bullicio. Enciendo la lámpara de mi celular ya que el taller está completamente a oscuras. Llego al interruptor encendiendo la luz principal y la que da a la calle.
¡¿Estoy haciendo realmente esto?! Definitivamente la pelinegra algo ha hecho conmigo, porque ni siquiera puedo reconocerme, jamás he danzado al ritmo de ninguna mujer que no sea Rin.
Quito la llave del portón principal que da a la calle para atravesar la puerta individual y no tener que abrirlo todo, pero cuando la abro lo primero con lo que me encuentro es con una camioneta, justo esa que le entregué a Sango hace más de una semana atrás.
—Hola —salta Kagome colocándose frente a mí.
Lleva una minifalda negra, una camiseta blanca y unos tenis del mismo color, su cabello está suelto y sus ojos brillan más que cualquier estrella.
—Así que... todo era una treta... —aseguro intentando no parecer emocionado apoyándome en el umbral de la puerta y ella solo se empieza a reír casi bailando sobre sus pies.
—Aterrizamos hace casi hora y media, me llegaron a dejar a mi piso para que pudiera descansar, pero al solo poner un pie allí me di cuenta de algo.
—¿De qué necesitabas engañarme? —ella sonríe bajando la cabeza completamente avergonzada y negando al mismo tiempo.
—Que no podía pasar un segundo más sin verte, y si pasaba una noche más alejada de ti, lo único que conseguiría sería compartir una noche con mi insomnio y al final no descansaría nada.
Su sincera confesión hace que mi corazón se derrita y ese mismo vapor logra que mi cerebro se consuma por completo. No puedo evitar llevar mi mano hasta su mejilla, está helada, pero ella se acomoda ladeando su cabeza como si con eso pudiera sentir mejor mi roce.
—¿Me has extrañado? —pregunto con áspera voz y siento que quiero darme de patadas mentales, pero ella niega.
—He vivido cada día con el recuerdo de tu cuerpo encima del mío, sintiendo tu olor atravesar mi nariz y mis sentidos, tu tacto grabado en mi piel, me has hecho tanta falta, pero realmente no te he extrañado porque has permanecido en cada minuto conmigo.
Me está volviendo loco, puedo caer en este mismo instante arrodillado a sus pies y adorarla para siempre, pero lo único que puedo hacer es salir del umbral para acercármele y pegar mi frente con la de ella.
—Quédate.
—Nada me gustaría más, pero no puedo...
—Quédate Kagome.
—No... Sesshoumaru... yo... no puedo... tengo junta temprano y me despertaré en la madrugada para tratar de preparar la reunión, solo venía a verte...
—Nunca le he suplicado a ninguna mujer en toda mi vida Kagome, y esta noche estás escuchando la primera: quédate por favor.
—Pero mi reunión...
—Dices que te levantarás temprano, sal de aquí a esa hora para tu lujoso lugar, pero quédate un par de horas conmigo.
Ella se separa de mí y temo que con ello se aleje, pero toma mi mano separando nuestros cuerpos y sonriendo de manera pícara.
—Está bien.
La última vez que sentí una alegría similar atravesando mi corazón fue cuando Rin despertó del accidente o cada vez que ella ha enfermado de gravedad y luego se recupera, pero esas han sido probablemente alegrías de alivio, creo que esta sea la primera vez que tenga una que proviene del corazón y de los sentimientos, simplemente esta mujer ha hecho que me rinda a sus pies.
