Cien palabras

Ailurafilia

Se ríe cuando Tailmon se acurruca en un rincón de la cama, enfurruñada y ofendida. Miko le había sido muy indiferente. Solía pasear y escaparse de la casa, se ignoraban felizmente. Bea, pequeña y despierta, traviesa gatita, no se deja intimidar por las miradas de Tailmon.

—No me agradas, Hikari —dice Tailmon, que no quiere ceder ni un ápice—. A veces no me agradas.

Hikari toma una foto de su gatita recién llegada al hogar, de su enojada compañera que no sabe compartir su espacio, y se la envía a Sora. Sabe que ama a los gatos tanto como ella.


Ailurafilia: Amor y fascinación por los gatos. Propuesta por Chia Moon