Cien palabras
Cafuné
Ken no se consideraba a sí mismo como una persona táctil. Siempre había sido muy consciente de su cuerpo, de la posición y de sus cambios. Se mantenía, se enderezaba en la misma postura. Austero, disciplinado. Quizá era un atisbo del pasado controlado que se le escapaba por los poros, aún cuando intentaba evitarlo.
Se sorprendió cuando notó lo mucho que Miyako vivía a través de sus manos. Moldeaba el mundo, al parecer, con ellas.
Hubo un golpe, de reproche. Solo uno. Hubo roces y abrazos de consuelo, hubo caricias contra su cabello cuando estaban solos. Le brindó sosiego.
Cafuné (portugués): el acto de acariciar el cabello de alguien. Propuesta por Freyja af-Folkvangr
