Cien palabras

Eigengrau

Hikari nunca había cuestionado el por qué Homeostasis hablaba con ella, a través de ella. Sabía que era la única que podía oír. Y le hablaron. Susurraron. Preguntaron cómo se suponía que dieran el mensaje si no podían escucharlos.

Ella tenía ocho años y cerró los ojos cuando se lo pidieron. No pudo ver lo que pasaba, porque la luz se disolvió y el color detrás de sus párpados no tenía nombre conocido. Su hermano le dijo luego que había brillado, pero ella no se atrevió a decir lo que había sentido.

Cuando cerró los ojos, Hikari solo encontró ausencia.


Eigengrau (alemán): el color que vemos en ausencia de luz. Propuesta por Japiera