Ninguno de los personajes de DC me pertenece, sólo me divierto. Gracias por leer.

Adele Redfield Muchas gracias por leer y tu comentario. Esperemos que Bruce no la embarre y pueda llevarse bien con Jasón.

Luciérnagas

La batifamilia se prepara. Se dividen las zonas y los villanos. Tienen que terminar antes del amanecer. La persecución va sin problemas. Los villanos pronto son aprendidos. Incluso el Joker, es como si fuese un montaje. Dick recuerda lo que dijo Jasón: "…Los niños…" Se pregunta si eso está relacionado con lo que pasó. Nightwing está por decirle a Batman, pero a unas calles comienzan a explotar las coladeras. Las personas corren para refugiarse, mientras lengüetas de fuego se levantan queriendo lamer el cielo.

Una de las coladeras, cerca de la policía se mueve. Varios niños comienzan a salir. Uno de ellos corre hacia Batman, le suplica:

— ¡Tienes que salvarlo! ¡Tienes que ir! — Batman pregunta:

— ¿A quién?

— ¡Hood! ¡Red Hood sigue ahí! — Una niña se acerca:

— Él se quedó para que nos dejarán ir. — Nightwing pregunta:

— ¿Quién? — Ellos gritan:

— ¡El culto! —

Ellos odian la magia y los cultos. Batman quiere ir, pero el fuego sigue amenazando la ciudad. Los bomberos intentan apagar las llamas, pero todas las coladeras parecen ser parte de la cañería del infierno. Red Robín se da a la tarea de obtener información de los testigos.

Batman comienza a pensar en una manera para sacar a Jasón, pero alguien sale de la coladera corriendo tan rápido como Flash. Es un joven, de cabello castaño, quien se acerca a ellos al preguntar:

— ¿Dónde hay curanderos? ¡Médico! — Batman ve que tiene en sus brazos a Jasón, cuyo traje está roto y quemado. Corre hacia él. Intenta tomar a su hijo, pero el joven da un paso atrás al preguntar. — ¿Eres médico? — Batman dice:

— No.

— ¿Qué relación tienes con él? — Batman no responde, no puede decir que es el padre de Red Hood frente a tanta gente. El joven grita. — ¡No te mueras! ¡Se suponía que te cuidaría! — Respira. — ¡Alguien! — Loki camina hacia ellos. — ¡Loki! — El niño suspira:

— ¿Ahora qué hicieron? ¡Tenias que evitar que saltara al fuego Hermes!

— ¡Lo juro! Le estaba dando mis zapatillas, pero me descuidé cinco minutos. Cuando regresé ya se había ido, sin mis zapatillas. ¡Comencé a correr, pero no lo encontraba! — Loki se acerca a Jasón, pone su mano sobre el pecho del herido. Dice:

— Sabes que está muerto. ¿Crees que tu tío tenga su alma o se fue al Valhalla? — Hermes se queja:

— Hades no lo dejará salir y vamos a salir en dos días. — Loki cuestiona:

— Quedamos que en tres días. ¿Qué ocurre? — Hermes responde:

— Aumentó su velocidad. — Loki dice:

— Dejemos que Ra lo cuide, mientras vamos a buscar su alma. — Jasón tose al quejarse:

— Malditos bastardos, si me entierran los mataré. —

Hermes suelta a Jasón, quien evita caer. El castaño abraza al mortal al decir:

— ¡Me alegra no ir a ver a mi tío! — Jasón se queja:

— Corre antes que la policía nos agarre. —

Batman agarra la muñeca de Red Hood. Todos los están mirando, tiene que llevar a su hijo a casa y revisarlo. Debe asegurarse que está bien. Los mirones se cuestionan si Batman golpeará a Red Hood como otras ocasiones y lo mandará a Arkham.

Red Hood jala su brazo. Hermes no está de humor para dramas, después de correr entre las coladeras llenas de flamas, para encontrar a Jasón. Toma a Jasón al salir corriendo. Nightwing intentó atrapar a Loki, pero él desapareció entre los mirones.

Batman mira hacia donde estuvo Loki y Hermes. Zatanna y Constantine hablaron de dioses, sabe que ese par al menos eran metas. Conocen a Jasón, es posible que la noche que peleó con su hijo, ellos le hicieron algo.

Red Robín le da el informe. Los niños fueron secuestrados por El Culto, los cuales están buscando traer a los antiguos dioses a este mundo, por medio de sacrificios. Ellos arrojaban a los niños a un pozo negro. Los testigos aseguran que Red Hood llegó. Golpeó a los integrantes del culto dejándolos inconscientes. Liberó a los niños, los estaba conduciendo a la salida cuando del pozo la oscuridad se arrastró. Los cuerpos inconscientes fueron transformados por esa oscuridad. Hermes llegó y Red Hood le pidió que sacara a los niños mientras él enfrentaba a los monstruos. El fuego comenzó poco después. Hermes abrió la Alcantarilla, evitó que el fuego tocara a los pequeños y cuando el último subió regresó por Red Hood.

Los niños al ver a Batman, pensaron que el héroe ayudaría a Red Hood. Uno de los niños dice:

— Todos saben que Batman odia a Red Hood. — Los otros no lo sabían, porque sólo ese niño es del callejón del crimen y Gotham.

Servicios Sociales se encargará de llevar a los niños a sus hogares. El fuego se apaga intempestivamente como comenzó. Con la emergencia resuelta regresan a la cueva. Batman tiene que encontrar a Jasón, antes de iniciar la tarea amanece.

Talla su frente, está harto. Comienza a buscar información de Hermes y Loki. Sin embargo, su cuerpo está exhausto, así que termina dormido en la silla. Dick sonríe, cambia al niño y lo lleva a su habitación.

Bruce se despierta cuando los rayos del sol que se filtran entre las cortinas tocan su rostro. Talla su rostro. Se mueve entre las frazadas. Recuerda que tiene que seguir investigando. Se sienta, mira alrededor, está en su cuarto. Lleva sus manos a su rostro, no hay rastrojo ni cicatrices en su cuerpo. Odia esto, tiene que encontrar información, saber qué pasó con Jasón. Sin embargo, se siente muy cansado, tanto que levantarse le parece algo muy agotador.

El sonido de una motocicleta lo impulsa a levantarse. Quiere salir de la habitación, pero antes va al baño. Nota que casi tuvo un accidente vergonzoso. Se pone de puntas para tocar con la punta de sus dedos la llave del agua para lavarse las manos. A diferencia de días anteriores, ya no puede verse en el espejo. Su ropa también le queda un poco grande.

Las escaleras parecen más grandes, lo cual reduce su velocidad. Casi cae del último escalón, pero alguien lo agarra. Mira hacia arriba, se encuentra con Jasón. Quien lleva un casco negro bajo el brazo. El chico pregunta:

— ¿Estás bien? — Bruce asiente. No puede articular palabra, se siente cálido y seguro como cuando sus padres vivían. Jasón nota: — Te queda bien el pijama. —

Jasón siente que es divertido. Supone que este niño es Bruce, es como en las fotografías. Lo ve con su pijama con estampado de Superman, se pregunta si fue idea de Dick. Las mejillas del niño se tiñen de rojo al igual que sus oídos. El joven se pregunta si fue buena idea venir, si no fuera por Alfred. Al ver la situación de Bruce, nota que no siente ira, es como si todo el ardor de sus sentimientos hacia Bruce se hubiera apagado, desaparecido sin quedar más que un rastro de cenizas. No hay odio, resentimiento o amor. Es como si aquella noche, en su última pelea se hubieran convertido en extraños. Jasón siente que algo dentro de él murió ese momento.

Pone a Bruce sobre el piso. Sabe que no es correcto invadir la casa de alguien, menos cuando el dueño te ha pillado. Asegura:

— Veré a Alfred y me iré. — Bruce levanta sus manos al agitarlas:

— ¡No! ¡Quédate! —

Las palabras siguen atascadas en la garganta de Bruce. Quiere decir tanto, disculparse, explicar, expresar algo significativo. Mira a Jasón a los ojos, siente como si aliento se detiene. Jasón lo ve como mira a los extraños. Es la mirada llena de desconfianza que recibió cuando se conocieron. Batman estaba divertido, pero Bruce en este momento siente terror. Pánico de haber perdido a alguien.

Las lágrimas escurren, las ve desplomarse cuando agacha la cabeza, muerde su labio. Está tan avergonzado. Jasón dice:

— ¡No!, no, no. Deja de llorar. ¡Dick! ¡Dick! — Ve a Dick venir hacia ellos. — Bruce se descompuso. —

Dick va hacia Bruce. Jasón de hace de lado. Los observa. Él siempre lo supo. Bruce jamás lo ha visto como un hijo, no realmente, es una clase de mascota molesta. Dick siempre ha sido y será el hijo de Bruce. Le disgusta no sentir la furia ardiente. Loki se lo advirtió, la magia del Pozo de Lázaro se está agotando, conforme se apague él también lo hará, su humanidad morirá.

Se aleja de ellos. Siempre se sintió como un extraño, incluso cuando comenzó a pensar que no sería arrojado y aceptó ese como su hogar, una voz siempre le dijo que no dejaría de ser un extraño. Recuerda la rabia que eso le causaba, no merecer un hogar ni una familia. Le duele notar cuánto se ha apago.

Va a buscar a Alfred, lo saludará y saldrá de ahí, tiene cosas por hacer. El mayordomo está en la cocina, sirve el desayuno. Jasón le sonríe, se acerca al decir:

— Es bueno verte Alfi.

— Lo mismo digo maestro Jasón. ¿Me acompañará a tomar té? — Jasón niega:

— Lo siento Alfi. Debo irme, mañana me iré de viaje y aún tengo cosas que preparar. — Alfred siente que esto no es bueno.

— ¿A dónde irá?

— Lejos. — Hay una pausa incómoda. Jasón abraza a Alfred. — Cuídate, ellos te necesitan.

— Maestro Jasón…

— Debo irme, antes que ellos vengan. — Jasón da un paso atrás, sonríe. — Me escapé. —

Alfred debe saber quiénes son "ellos", por qué Jasón sonríe como si hablara de familia. Jasón abre la puerta, pero Hermes está ahí sonriendo amenazadoramente, acompañado de otra persona. Hermes dice:

— Te dije que tenías que descansar. Debías esperar a que Apolo te examinara. — Jasón asegura:

— Estoy bien. — Alfred escucha la voz de un niño que bloquea la otra salida de la cocina:

— Te vimos morir. —

Apolo es un hombre bien parecido, de cabellera rubia y ojos azules. Él levanta su mano al decir:

— Jasón, toma asiento. —

Jasón se sienta. Apolo comienza a examinarlo, busca las heridas que su hermano le comentó, pero no hay cicatrices ni daño. Le dice a su hermano:

— Jasón tiene razón, está bien. — Hermes exclama:

— ¿Cómo es posible? — Apolo dice:

— Te recomendaría preguntarle a Hécate. Hay un hechizo de alto nivel protegiéndolo. Es muy viejo, puedo suponer que uno de sus padres lo puso, eso lo ha estado reviviendo. — Jasón interrumpe:

— Eso es imposible. Willis era un bastardo sin talento. Sheila era una desgraciada llena de pura maldad. — Apolo cuestiona:

— ¿Estás seguro que ellos son tus padres? — Loki interviene:

— No es momento para esto. Tenemos que concentrarnos en la expedición. — Hermes contradice:

— Es importante saber por qué Jasón revive. No sabemos si es infinito o tiene un límite. — Loki asegura:

— No es tuyo para decidir. Jasón, ¿qué quieres hacer? Descubrimos este misterio y perdemos la concentración en la misión o lo dejamos de lado. — Jasón los mira, dice al observar sus botas:

— Eso de los padres no es para mí. Buscar una familia me ha llevado a la muerte, es algo que ya no quiero hacer. —

Loki asiente. Hermes mira al chiquillo, sabe que algo esconde, sin embargo, no tienen tiempo para esto. Apolo comenta:

— Recomiendo que lleven a alguien con poderes curativos. Así será más fácil asegurar su supervivencia. — Loki aplaude al cambiar el tema:

— Los humanos deben comer. ¿Podemos ir a buscar algo para desayunar? —

Bruce entra corriendo. Abraza a Jasón mientras solloza. Hermes está por decir algo, pero Jasón les pide:

— Adelántense. Nos veremos por la noche. —

Loki, Apolo y Hermes se marchan. Aparecen en un callejón, donde Hermes toma por el cuello a Loki al decirle:

— Conmigo no funciona tu disfraza de niñito. — Loki sonríe, una luz lo cubre un momento para dejarlo ver como un adolescente. — Quiero que me digas que escondes.

— ¿Qué gano yo? — Hermes aprieta un poco. — ¿Acaso no lo sabemos los tres? Incluso Apolo se dio cuenta. — Hermes dice:

— Él es el elegido por All Caste. — Loki se ríe:

— No deberías tenerle lástima. Puedes seguir engañándote, pero Jasón fue elegido por una razón, la cual te niegas a aceptar. —

Hermes le da un puñetazo a Loki al soltarlo. Sale del callejón sin mirar a su hermano y a Loki, comienza a correr, tiene que pensar en un plan. Debe hacer algo, tiene que haber una respuesta. No quiere que Jasón sea sacrificado, él merece algo mejor.