Boku no Hero Academia, pertenece a Kōhei Horikoshi.

A) Este Fic fusionará dos temas: Izuku (y Kyōka) villanos infiltrados (+ Idea rara original) + Hijas del Futuro.

B) Será un: Izuku x Kyōka x Ibara x Fem-Shōto x Tsuyu x OC (Típica hermana ― Harumi). Los otros futuros, no son posibles que existan en esta línea de tiempo, pero, aun así, interactuarán entre sí, las hijas de futuros asegurados, serán los de Kyōka, Ibara, Tsuyu y Shizuka (Fem-Shōto); mientras que aparecen, hijas de otras chicas.

Parte 2: Familia.

Midoriya Izuku, ya había perdido la cuenta, de cuánto tiempo había pasado encerrado en aquel sótano.

Pero cada cierta cantidad de días, (sabía que habían pasado más de dos semanas, más de quince días) aquel hombre que le compró, a aquellos criminales, traían a personas enfermas, para que él les tocará físicamente y les curara, gracias a su Kōsei principal.

―Bien, ese fue el último trabajo del día. Buen trabajo chico ―dijo el hombre, antes de retirarse. Izuku cayó sobre aquel colchón mugriento, mientras sentía sus brazos vibrar, debido al uso prolongado de la Celestial Healing, su Kōsei. Un segundo hombre llegó, y le entregó al niño, un plato de frijoles, que el niño comió con las manos, casi desesperado, mientras que ambos hombres se iban, lo dejaban allí.

Encerrado en la oscuridad.

Cuando el niño se durmió, cayó muy profundamente, en el mundo de los sueños.

―Despierta, pequeño ―dijo una voz femenina y maternal. Cuando Izuku abrió sus ojos, se sonrojó, al ver su cabeza apoyada, en las piernas de una bella mujer de rubios cabellos y casi totalmente desnuda, que solo tenía un par de hojas de higuera, sobre sus senos, mientras sentía la caricia maternal de la mujer, sobre su cabello.

―No te sobresaltes, todo está bien, joven ―dijo una voz masculina. Izuku se sentó lentamente, y vio a un hombre rubio, que tenía una especie de manta sobre su cabeza, que caía por su cuerpo; físicamente, era idéntico a la mujer, que aún tenía ese tacto maternal, sobre él. Era también rubio y sus ojos también eran azul oscuro.

― ¿Quiénes son ustedes? ―preguntó el niño, mirando a la mujer, y luego al hombre.

―Soy Eva ―dijo la mujer, con un tono suave. ―Él, es mi esposo Adán.

―Mi ex-esposa, Lilith ―dijo Adán, señalando con la barbilla, a alguien detrás de Izuku y de Eva.

Es un placer conocerte, pequeño ―dijo una mujer pelirroja de cabello corto, ojos dorados, y con ropas de ser miembro de alguna banda de moteros. Llevaba una chaqueta corta de color rojo, una camisa amarilla por debajo, y aún por debajo de eso, una especie de camiseta fucsia. Unos guantes sin dedos y un pantalón rojo. ―Soy Lilith, ex-esposa del hombre rubio junto a ti... ―una sonrisa apareció en sus labios, mientras lo siguiente, salía de forma graciosa, de sus labios. ―Y actual esposa, de este otro rubio.

Sin lugar a dudas, tus preguntas son demasiadas, ¿verdad, Izuku? ―preguntó el hombre rubio, de ojos negros y traje de gala. ―Soy Lucifer. Hermano de Adán y esposo de Lilith.

― ¿Y.…? ¿En qué los puedo ayudar? ―preguntó el niño confundido.

Lucifer se pasó una mano por el cabello. ―Estamos dentro de tu mente, Izuku. Somos almas, que vivieron hace ya muchos milenios, y de alguna forma, todos terminamos juntos, transmigrando a ti.

― ¿Eh? ―preguntó Izuku. ―Entonces... ¿Son como...?

―Ángeles de la Guarda. ―Propuso Adán.

―Iba a decir algo más, como... "compañeros espirituales" ―admitió el niño.

Todos sonrieron.

Lucifer chasqueó los dedos, y Adán y Eva, quedaron con Kimonos blancos y negros. ―Mucho mejor. ―Cuando Lucifer volvió a hablar, su voz sonaba cansada, y no parecía seguro de sus palabras. ―Ni siquiera nosotros mismos, podemos explicar, cómo acabamos en tu ser. Simplemente, fuiste como una luz, para cuatro polillas, muy poderosas y ancestrales.

Tu cuerpo, tiene una energía que no es un Kōsei en sí mismo. ―Dijo Lilith. ―La verdad Izuku, es que no estás indefenso, en este mundo tan cruel, con las personas.

― ¿No lo estoy? ―preguntó Izuku. Lucifer cambió su rostro de cansancio, por uno de enfado, al tiempo que agarraba a Lilith por el hombro, causando que ella se quejara y chillara, mientras que, con su fuerza física, el ángel la ponía de rodillas. ― ¡DEJALA! ―Rogó Izuku, acercándose a él, y empujándolo.

―Dejemos de pelear, entre nosotros ―gruñó Eva, colocándose entre Lucifer y Lilith. Izuku pensó, que ese rostro, no iba en lo más mínimo, con el rostro, apariencia y aura angelical, de la mujer. Ella suspiró. ―Lo que mi... tía, trata de decir, Izuku, es que tú tienes una gran cantidad de Chi.

― ¿Chi? ―preguntó Izuku, las cejas de Adán, Lilith y Lucifer se alzaron.

―El Chi, es el flujo de la energía vital de todo ser humano ―explicó Eva. ―Lucifer: Fue el primer ángel de la creación. Adán fue el primer humano, Lilith fue creada para ser la compañera e igual a Adán en todo aspecto, y yo, fui creada cuando Lilith abandonó la creación. ―Suspiró. ―Todos los seres vivos, tienen cierta cantidad de energía vital.

Nosotros, podemos usar el Chi de formas que ningún otro humano podría usar ―dijo Lucifer. ―Mi nivel es sumamente alto, por ser el primer ángel de la creación. Ustedes cuatro, solo están restringidos, por sus cuerpos mortales. ―Lilith le enseñó, una mirada de superioridad a su esposo. ―Lilith, comenzó siendo una humana más, pero usando su conexión con El Creador...

―Adquirió algunos poderes especiales, al nivel de Lucifer, y me abandonó ―dijo Adán seriamente, antes de reírse en la cara de Lilith, quien parecía querer matarlo.

Existen tres formas de Chi ―dijo Lilith, poniendo su granito de arena. ―Divino o luminoso: El de Lucifer, mortal: el de Adán y Eva y Demoníaco: El mío.

Mi Chi, literalmente es luminoso. ―Fueron las palabras de Lucifer, enseñando una esfera de luz en su mano, la cual pronto se volvió de fuego dorado. ―Luz y fuego. Soy Lucifer después de todo ―una sonrisa, apareció en sus labios. ―Soy el portador de la luz.

Eva lo explicó. ―Los ángeles, están hechos de luz y aire. Aire divino, llamado Éter.

Lilith explicó lo siguiente. ―Los humanos... o al menos, Adán y yo: fuimos creados desde la arcilla, así que nuestro Chi está conectado, a los elementos de la tierra: Tanto de forma literal (Tierra, como aquella de la cual brotan las plantas), como el agua. ―Lilith extendió su mano derecha, y una roca se levantó del suelo. ―Ahora mismo, estamos en tu mente. Y aquí, aprenderás a hacer estas cosas, Izuku. ―Cerró su puño, y la roca se volvió tierra fina.

―Yo fui creado primero ―dijo Adán, rascándose la nuca. ―Tengo acceso a una habilidad ocular, totalmente única: Los Ojos del Señor, también llamada: Teología. Me permiten copiar cualquier técnica física: Podría copiar, por ejemplo... los movimientos de All Might o de Death Arms. ―Izuku lo miró con estrellitas en los ojos.

―Tu cuerpo está curado, al 100%, Izuku ―dijo Eva. ―Puedes salir de esta prisión.

― ¿Cómo lo sabes? ―preguntó Izuku, mirándola confundido.

―Mi poder nato, se transfirió a ti, cuando te acepté como mi hijo, convirtiéndose en tu Kōsei: Celestial Healing. ―Explicó Eva.

―Hi... ¿Hijo? ―preguntó Izuku, fue Eva quien lo abrazó.

Lo abrazó, le permitió llorar en su hombro, llamarla Madre u Okasan.

Adán miró a Lucifer, con una sonrisa, mientras que el primer ángel, le empujaba hacía adelante.

Adán le dijo con la mirada "¿Qué haces?"

Es el hijo de Eva, ahora también es tu responsabilidad paternal ―dijo Lucifer. Adán se unió al abrazo. ―Por mi parte, chico: Tendrás mi Fotoquinesis.

― ¿Fotoquinesis? ―preguntó Izuku.

Liberarás luz desde tus manos, pero también te enseñaré a darle forma ―dijo Lucifer, mientras enseñaba un hacha, en la punta de una vara, estaba hecha totalmente de luz dorada.

De mí, tendrás mi Umbraquinesis, manipulación de las sombras ―dijo Lilith. ―Pero, además... ―Se acercó a Izuku tocó su hombro derecho, haciéndolo quejarse de dolor. Un escalofrío le recorrió, de arriba a abajo y de vuelta.

― ¡Guau! ―dijo Izuku, mientras que unos tatuajes negros, aparecían en su piel. ― ¿Qué es esto, mamá Lilith?

Mi primera creación de magia negra: Ente. Ahora, se ha fusionado con tu cuerpo, te alimentará y tú lo alimentarás. Trabajarán juntos, como una batería auto-recargable. ―Dijo Lilith sonriente. ―Ente, tomará forma física en el exterior, como estos mismos tatuajes, pero solo con pensar en una criatura, salida de tu imaginación, él tendrá vida y forma física, pudiendo ordenarle cualquier cosa.

―Cosa número uno ―dijo Adán. ―De absolutamente nada, te sirve entrenarte aquí dentro. Solo podemos darte las bases y bueno: Clases de historia. Salgamos de este lugar, y alejémonos del hombre que está maltratándote.

― ¡HAI, OTOSAN! ―Dijo Izuku.

Cierra tus ojos, y despertarás. ―Ordenó Lucifer, así lo hizo Izuku. [Ahora: Concéntrate, en tu ser, concéntrate en todo lo que te rodea] Izuku suspiró, varias veces, al despertar e hizo, lo que Lucifer le ordenó. [¿Sientes como los tatuajes tienen, cierto grado de consciencia? Son una extensión de tu ser, ahora: pídeles que formen un caballo] El animal se formó, a partir de los tatuajes, los cuales se apartaron del cuerpo de Izuku, dándole vida a la criatura [Imagínalo, con cuernos y poderoso, para destruir aquella puerta] Izuku imaginó al caballo, con cuernos afilados, que salían de su cabeza.

[Buen trabajo, Izuku] Dijo Adán [Cabálgalo]

Así lo hizo Izuku, el caballo cornudo relincho, y corrió hacía la puerta, destruyéndola.

― ¡¿Qué demonios fue eso?! ―preguntó uno de los secuestradores de Izuku, mientras se ponía de pie e iba.

[Hora de irnos] dijo Adán.

―No ―contestó el niño. ―Ellos... ellos no lastimaran a nadie más, si puedo evitarlo. ―Izuku se bajó del caballo, cuya forma cambio, según el pensamiento de Izuku, volviéndose una especie de lobo con cuernos. Cuando el sujeto llegó al lugar donde estaba Izuku, la quimera le saltó encima, devorándolo. ―Busca a otros. Que no escapen. ―El lobo asintió, y recorrió la casa, escuchó una pelea, y pronto olió a madera quemada.

[Izuku, sube las escaleras, rápido] ordenó Lilith.

[¡¿Para qué, quieres que vaya hacía el fuego?!] preguntó Eva. [¡Es mejor irnos de aquí!]

[Apagaremos el incendio, y es mejor para él, que nos quedemos en esta cabaña; recolectáremos alimentos para Izuku] El pensamiento de Lilith era bastante lógico. [Tu y yo, le enseñaremos a cocinar]

Izuku apagó el incendio, encontrando sólo la sangre de los criminales.

La quimera, verdaderamente se había hecho cargo de todos ellos.

Ahora, Izuku comenzaba a ir al bosque, a recolectar frutos o cazaba animales, mientras aprendía algunas cosas de supervivencia, gracias a las almas milenarias de Adán y Eva, quienes habían cazado sus alimentos, en un jodido yelmo estéril, y también gracias a los cientos, sino miles de siglos de "memoria genética", que guardaban los padres de la humanidad.

Una nueva vida, comenzaba para el niño.