Boku no Hero Academia, pertenece a Kōhei Horikoshi.

Izuku (y Kyōka) villanos infiltrados. Izuku x Kyōka x Ibara x Shizuka (Fem-Shōto) x Tsuyu x OC (Típica hermana ― Harumi).

67: ¿Cuáles son sus sueños?

—De acuerdo, por favor, cuéntenme sobre ustedes. —Les pidió Endeavor. — ¿Cuál es tu actual "desafío"? ¿Qué deseas ser capaz de lograr?

—Sinceramente, solo vine para compartir con Shizuka-Chan, pero... —dijo Izuku, mientras enseñaba su mano derecha, la cual formó una pequeña llama. Sus compañeros de clase, sabían que esas llamas, eran doradas, pero ahora, habían pasado a ser blancas y azules. —Esto ocurrió, esta misma mañana. La habitación estaba en llamas. Con estas mismas, llamas blancas, y cuando intenté usar el Divine Fire, para absorberlas, pasaron a ser de este color.

Recuerdo, (esa misma mañana)

¡IZUKU, DESPIERTA! —ordenó Lucifer. Izuku abrió sus ojos, solo para encontrar su habitación en llamas. Rodeado de llamas blancas, con destellos azules.

Izuku gritó del miedo, mientras veía las llamas. — ¡¿Cómo rayo pasó esto?! —Alargó su mano derecha e invocó las llamas doradas del DivineFire, intentando sentir, el fuego a su alrededor. Era una habilidad innata de Lucifer, pues no solo fue "El Toro Celestial" y "El Ángel de los mil talentos", también era el rey del infierno, el "Primero de los Caídos". Lucifer aprendió a controlar llamas del averno y alterarlas en llamas celestiales, para poder estar a salvo, en el mismísimo infierno, hasta que acabó falleciendo, hacía la mitad del siglo XV; increíblemente, estas llamas... — ¡¿FUEGO DEL SÉPTIMO CÍRCULO INFERNAL?! —Se esforzó, en el DivineFire, rodeando su mano derecha, con las llamas doradas celestiales, solo para que saltaran muchas chispas. Gruñó, mientras dejaba de lado, lo que usualmente hacía con esas llamas: Llamar sus mejores pensamientos e invocar aquel fuego, desde el mismísimo paraíso; para volcarse hacía el odio, la codicia y la lujuria, logrando así, que las llamas flotaran en el aire y poder absorberlas; mientras que las llamas doradas se iban apagando, dando paso a las llamas azules/blancas.

Fin del Recuerdo.

—De acuerdo: veremos de qué cosas, son capaces esas raras llamas tuyas —dijo Endeavor, bastante curioso, ante el color. El único otro tipo de llamas inusuales, que conocía, eran las llamas de su hijo Tōya, quien aún seguía mirando, la mano de Izuku, con una gran sorpresa; los ojos de Endeavor, se movieron hacía el chico rubio, con ojos rojos. — ¿Y tú, Bakugō?

—En lugar de lo que puedo hacer, quiero enfocarme en lo que no puedo —resumió Bakugō. —He aprendido, que a pesar de que soy muy fuerte, tengo muchas falencias, pero darme cuenta de esto, es muy difícil para mí. —Suspiró. —Yo... desde pequeño, me dijeron que mi Kōsei era fantástico, mis padres me auxiliaron un poco, y yo mismo, tuvo que poner de mi creatividad, para conseguir desplazarme, para hacer algo más, que solo arrojar explosiones contundentes, a mis enemigos.

—Bien, andando —dijo el hombre, dándoles la espalda y caminando hacía la puerta.

— ¡Oye, anciano! —gruñó Shizuka, por ser ignorada. — ¡¿Y qué pasó con mi turno?!

—A ti, a Tōya y a tu noviecito, les enseñaré mi movimiento especial: "Flash Fire" —contestó Endeavor.

—Puede que sea cierto: pero después de tantos años, de tener mi Kōsei impuesto a golpes por ti, cuando era niña, me limité a usar mi lado derecho en combate —dijo Shizuka, cruzándose de brazos. —Mi resentimiento por ti y por el daño que le causaste a nuestra familia, me ganó. Me estaba volviendo, exactamente como tú. Estoy actuando exactamente, como querías que hiciera. Vine aquí, por voluntad propia. Para crecer como un héroe sin experiencia, y convertirme en alguien merecedor, del título de héroe.

Cuando ella vino aquí por su propia voluntad, creí que finalmente había abierto su corazón hacia mí. —Pensó Endeavor. — ¡Lo he malinterpretado todo este tiempo!

Cuando salieron a patrullar, Endeavor les ordenó, buscar transeúntes en problemas: siendo asaltados, a punto de ser atropellados o ancianitas, que buscaran pasar la calle; los vigiló y los examinó, en tal situación. Endeavor, les dio la misma lección a los tres. —El secreto, es almacenar y liberar, la condensación del poder. La capacidad de extraer momentáneamente, su máximo poder. O alternativamente, la capacidad de concentrar el poder en un solo punto. Practicarán tanto, como sea necesario, hasta que puedan lograr uno de esos dos sin siquiera tener la necesidad, de pensar en ello.

— ¡Sí señor! —dijeron los tres.

—Shizuka: trata de tomar la imagen central de tu formación de hielo y aplícala en tu fuego.

—Entendido —dijo ella. No pareciera, que fuera tan difícil. ¿Por qué motivo no pensó, en algo tan obvio, antes?

—Izuku, entiendo que tienes problemas, con la evolución de tu llama —dijo Endeavor.

—Así es —dijo el joven.

—La primera vez, que activamos nuestros Kōsei, estos suelen asustarnos —dijo Endeavor. —Por ejemplo... —apuntó a un automóvil. —Ese hombre, está conduciendo. Está realizando, múltiples tareas, al mismo tiempo: estar atento adelante, atrás, a izquierda y a derecha, está bostezando, sabiendo que tiene que realizar cambios en la palanca, acelerar, estar listo, para en cualquier momento, virar el timón. Tomen lo que les enseñaron en la escuela, porque aquí, vamos a potencializarlo. Fracasen tantas veces, como haga falta. Pero siempre recuerden: cuando caigan, levántense una vez más.

Practicaron sus movimientos especiales, Endeavor invitó a All Might (lo arrastró, mejor dicho) y junto a Burning, les dijeron a los jóvenes, dónde estaban fallando, y entre los tres, aconsejaron, como podían mejorarlo.