Día 1
Mi nombre es Luna Loud, tengo 16 años, nací y vivo en Royal Woods, soy hija de Rita y Lynn Loud, unos buenos y amorosos padres; tengo diez hermanos a quienes amo intensamente, Lori y Leni son las mayores, Luan y Lynn son menores que yo, Lincoln y Lucy, Lola y Lana son las gemelas de la casa, Lisa y Lili.
También tengo una banda que es genial, con grandes amigos y colegas, Mazzy, Sully y Chunk.
Y también tengo el amor de mi vida, Samantha.
En algo parecido a un sótano se encontraba una castaña de camisa morada, sus brazos se encontraban inmovilizados a su espalda ocasionando un fuerte dolor; la chica despertó por eso precisamente, sintiendo como también su cabeza le punzaba.
Miro su alrededor, era como un pequeño departamento en un sótano, se veía unas pequeñas ventanas que mostraban una luz anaranjada, pero no se escuchaba nada de ruido. Noto que donde se encontraba era un colchón matrimonial, a su lado había un sillón de dos plazas y una pequeña mesa con dos sillas, todos los muebles parecían en buen estado aún viéndose de bajo presupuesto, del otro lado se veía que se había adaptado un baño de pequeñas dimensiones y, más lejos se encontraba una pequeña cocina.
-Rayos – exclamo la castaña.
-Ya despertaste mi Trébol, dormiste toda la mañana, ya está anocheciendo – dijo un hombre bajando las escaleras – te traigo un regalo de bienvenida – dijo presumiendo una guitarra acústica y una bolsa con hamburguesas.
El hombre era menor que su padre, pero mayor que Boby, de aproximadamente treinta años, vestía una camisa con cuello en V, pantalón de mezclilla y unos tenis blancos, tenía unos lentes de armazón con un cabello pelirrojo y una barba de algunos días, tenía un aspecto que relacionaba con un atleta o jugador de futbol.
- ¿Quién eres? -cuestiono la castaña.
-No me reconoces, eso sí me entristece – comento de forma burlesca – me llamo Brian – sonrió acercándose a ella.
Luna se quedó callada, reconoció el nombre, siempre recibía flores en cada uno de sus conciertos con una pequeña nota en ellas, bastantes intensas y a veces con cierta connotación sexual, llego un tiempo en que se preocupó, pero tras empezar a salir con Sam estas habían desaparecido.
El hombre se situó frente a la peli castaña y empezó poniendo sus manos en sus muslos subiéndolas para levantar su falda, ella reaccionó rápidamente logrando dar al sujeto una patada en el costado y posteriormente un cabezazo que lo dejo incapacitado durante unos segundos, Luna aprovecho para salir corriendo escaleras arriba. Al terminar de subir encontró con una cerradura de clave.
-Rayos, ¡Ayuda! ¡AYUDA! – exclamo golpeando con su costado la puerta intentando hacerle algún daño.
El hombre le agarro del cabello y golpeo su cabeza contra la puerta, noqueando a la joven al instante, aprovechando la semiinconsciencia de la chica, la cargo en su hombro y la lanzo contra la cama.
-Aghhh – se quejó Luna intentando enderezarse.
-Ni se te ocurra volverlo a hacer – comento el hombre subiéndose sobre la morena, inmovilizando sus piernas con su peso y con ambas manos a ambos lados de su cabeza – supongo que ya viste que la puerta únicamente se abre con contraseña, también te gustaría saber que la casa es a prueba de ruido y tanto las ventanas como las puertas están reforzadas, así que se una buena niña – el hombre poso su mano en el cuello e hizo una leve presión en este – porque no quiero hacerte daño.
-Entiendo – respondió la castaña.
-Muy bien, ahora ponte flojita porque ya no voy a ser tan suave como había planeado.
El hombre prácticamente arrancó la falda exhibiendo unas pantaletas estilo hípster, levanto la camisa mostrando sus pechos adornados con unas pequeñas pecas y un bralette liso bastante lindo. Luna se sentía expuesta, pero tenía que agarrar las fuerzas que le quedaban para no demostrarlo, tenía que pelear, pero ahora más inteligentemente sí quería regresar con sus familiares.
-Vaya, supongo que alguien tenía planes con esa rubiecita ayer en la noche – comento él viendo que la ropa interior combinaba perfectamente.
El hombre prosiguió a morder y saborear los pechos de la joven, aflojando su agarre, de todas formas, no tendría forma de escapar, la joven sentía dolo cada vez que le marcaba los dientes y este también empezó a amasarlos de forma más agresiva, el hombre tras haber disfrutado suficiente de la parte superior de la morena empezó a bajar dejando un camino de chupetones y mordidas hasta llegar a la intimidad, despojando a la chica de su penúltima prenda.
-Pide perdón por lo que hiciste y trataré de no lastimarte – Luna se quedó fría, le estaba pidiendo que se humillara para que su violación fuera "más suave" ¿ESTABA BROMEANDO! Luna decide preservar su orgullo únicamente volteando la cabeza cerrando fuertemente los ojos – Como quieras.
El hombre no se apiadó, la embistiendo con fuerza, se escuchó un quejido de la chica a la vez que derramaba algunas lágrimas, prácticamente estaba en el infierno.
Tengo que ser inteligente, tengo que escapar por ellos.
Los amo.
