Día 3
Mi nombre es Luna Loud, tengo 16 años, nací y vivo en Royal Woods, soy hija de Rita y Lynn Loud, unos buenos y amorosos padres; tengo diez hermanos a quienes amo intensamente, Lori y Leni son las mayores, Luan y Lynn son menores que yo, Lincoln y Lucy, Lola y Lana son las gemelas de la casa, Lisa y Lili.
También tengo una banda que es genial, con mis amigos Mazzy, Sully, y Chunk.
Y también tengo el amor de mi vida, Samantha.
Tengo que ser inteligente, tengo que escapar por ellos.
Los amo.
Sam no podía creer lo que estaba pasando, aun habiendo pasado varios días tras la desaparición de Luna, la culpa la carcomía y no podía tranquilizarse, apenas el día anterior había visto como los policías habían vuelto a visitar la casa de la pecosa, pidiendo de favor poder entrar a la recamara de la chica en busca de alguna pista, cualquier indicio que pudiera indicar el motivo de su secuestro o mejor algún tipo de pista, ya todos sabían que había sido un secuestro.
El teléfono sonó y escucho a su madre contestar:
- ¡Sam! Cariño, puedes venir – le grito la madre desde la estancia, la rubia fue corriendo hacia la habitación viendo a su madre con su mano cubriendo el micrófono del aparato – Es el oficial que está viendo el caso de tu amiga, la de la casa con 13 personas – Sam no pudo evitar molestarse por el tono en que hablaba su madre, sabía que no le agradaba que fuera amiga de la castaña, no quería imaginarse como se pondría si supiera que son algo más. – me dice que, si puedes ir a la estación por un interrogatorio, entiendo sí...
-Voy a ir, lo que sea por ayudar – interrumpió a su madre.
-Vamos enseguida oficial – respondió la mujer mayor colgando.
En el camino hubo un completo silencio, pronto llegaron a la estación de los oficiales donde fue recibida por una policía que la acompaño a una sala qué parecía más infantil, ambas mujeres esperaron ahí hasta que llego un oficial.
-Buenos días Sra. Y Srta. Sharp – saludo el oficial dándole un apretón de manos a ambas – soy el oficial Martínez, estoy a cargo del caso de Luna Loud – comento este – te llame para hacerte unas preguntas, siendo la última persona que la vio...
- ¿Qué está diciendo? ¿Esta insinuando que mi hija tuvo que ver con la desaparición de esa muchachita? – pregunto la madre levantando el tono de voz.
-No estamos insinuando que ella sea culpable de nada, pero puede ser de gran ayuda para darnos alguna idea de donde estaría su amiga – contesto el oficial.
-Que impertinente, ¿Quién se cree que es para hablarme así? – contesto la mujer.
-Mamá, está bien, quiero responder las preguntas, oficial – intento calmar a su madre la rubia.
-Muy bien, me gustaría iniciar escuchando como fue esa noche ¿Qué te acuerdas de ella? – pregunto el oficial.
-Creo que sí – respondió Sam asintiendo levemente – arrancamos el evento a las nueve treinta, es un pequeño club en el centro "light dance", nosotros íbamos a tocar solo por 45 minutos, pero se extendió nuestro tiempo debido a que la segunda banda nunca se presentó – dijo extrañan la rubia – al terminar un hombre se presentó con nosotros y nos dio unas bebidas de felicitaciones, después de eso bailamos un rato, pero... – Sam se quedó pensativa y su gesto se frunció ligeramente.
-Sí señorita Sharp – la despertó el hombre.
-Ahh, si, disculpe, estábamos bailando, pero pronto Mazzy y yo nos empezamos a sentir mareadas, Sully se puso pálido – comento ella con su gesto – Luna también dijo que algo de que no se sentía cómoda, así que llamamos a Chunk para que nos apoyara a recogernos – la chica se rascó – después de eso no me acuerdo mucho al respecto, según sé él nos dejó a Luna y a mí en mi casa y se fue a dejar a Mitch y a Tom.
- ¿Tomaron algo antes de eso? – pregunto el oficial.
-Estamos algo tensos antes del evento así que nos tomamos solo un sorbo de vodka, antes ya lo habíamos hecho, pero nunca nos habíamos sentido así.
-Cariño, ¿Eran gaseosas cerradas? – pregunto la madre ya preocupada.
-No, estaban en vasos con hielo – contesto la rubia - ¿No será que...?
-Lo más probable, me gustaría hacerte unos estudios de toxicología sí tú y tu madre están de acuerdo – ambas mujeres asintieron con la cabeza – ¿Te acuerdas de la apariencia o el nombre de quien les dio las bebidas?
-No, pero sí me acuerdo de que me extraño que no tenía el uniforme del lugar – confirmo la chica.
-muy bien, esto nos será de gran utilidad, Permítame – el oficial se trono los nudillos y abrió la puerta mirando a uno de los de menor rango – Jerry, pide las grabaciones de "light dance" y si tienen una lista de quien estuvo o no en el lugar, quiero hora, nombre, si tienes hasta que compro mejor.
-A sus órdenes jefe – se escuchó fuera de la sala.
Después de eso fueron al hospital donde le hicieron los estudios correspondientes, ya de regreso a la casa ambas mujeres se quedaron calladas.
-Creo que voy a ir a la casa de los Loud, tal vez deba contarles...
-Tu no vas a ir a ningún lado jovencita – le corto la madre obteniendo la atención de la chica y el hombre que se encontraba en la sala –
-Pero mamá... – protesto la chica.
-Crees que no sentir vergüenza al ver como las enfermeras de ese mugriento hospital me miraban, o lo que van a decir de nosotros, y todo porque tú te pusiste a jugar a... – comento ella – ni me gusta decirlo.
- ¡¿Por qué mamá?! A ver, dilo – exclamo la rubia.
-Muy bien, a jugar a las marimachas – comento la mujer.
- ¡Shaira! – le reclamo su esposo levantándose.
-No somos marimachas, somos novias mamá, aunque te cueste – exclamo la chica molesta – y si tuvieras un poco de empatía en tu retorcido sentido de la molaridad entenderías que una persona a la que AMO fue secuestrada.
- ¡A tu cuarto! – exclamo la mujer.
Sam no se quedó, prefería ir a su cuarto que quedarse con esa mujer, ya en su habitación azoto la puerta y miro la ventana con un claro plan.
-Toc, Toc, hija – escucho la voz del padre abriendo la puerta – ni se te ocurra escapar, yo te llevo – exclamo el hombre mostrando las llaves de su camioneta.
-Gracias papá – exclamo la menor.
-Si necesitas algo me dices, no quiero que te expongas, no sabemos que pueda pasar – comento abrazando a la chica – y tienes todo mi apoyo, tu y Luna hacen una linda pareja.
La chica solo lo miro y luego lo apretó más fuerte al hombre, ambos salieron por el frente de la casa aún ante la mirada desaprobatoria de la mujer. Al llegar a la casa Loud vieron a los integrantes de la familia con varios afiches de "se busca".
-Nosotros los ayudamos – se ofreció la rubia.
-Muchas gracias, cariño – respondió dulcemente la madre de los Loud's y todos corrieron a pegar los carteles de la chica.
Querida Luna, todos te estamos buscando, vuelve pronto.
-Sam
