Muchas gracias J0nas Nagera por tu comentario, también es soprendente como has escrito "Conejos en el atico" o "Dejeme ser tus ojos" son muy buenas historias.
Día 27:
Soy Luna Loud, soy Luna, TENGO UN HOGAR, mis padres son Rita y Lynn Loud, tengo diez hermanos, Lori, Leni, Luan, Lynn, Lincoln, Lucy... Lola, Lana, Lisa y Lili, tengo unos grandes amigos y amo a mi novia Sam, TENGO UN HOGAR, TENGO QUE REGRESAR A EL.
Los afiches habían funcionado y era el día del gran evento de recaudación, aunque no habían puesto costo para la entrada ya llevaban reunidos unos buenos billetes por donaciones de las personas, Leni vendía sus diseños con ayuda de sus amigos del centro comercial, Lori y Lincoln hacia promoción y apoyaba a cualquiera que lo necesitara, Lynn había organizado varios juegos para reunir más dinero, Luan se esforzaba haciendo chistes para el espectáculo de comedia, Lucy vendía poemas para los enamorados junto con Lola, Lana apoyaba a cuidar cualquier desperfecto y o detalles para el concierto, Lisa por su parte se encontraba apoyando con las cuentas y el Sr Lynn se había encargado de hacer varios bocadillos para vender.
-Ya descontando los gastos del show, renta de equipos y espacios, suvenires, alimentos, tenemos una ganancia de $5361 – comento la castaña – y aumentando.
-Genial, ¡ya cuanto hemos ahorrado! Será una gran ayuda – exclamo Lincoln mirando el dinero recolectado.
-Fue una gran idea Linc – le contesto Lori.
-Buenas tardes, para contribuir a la donación – exclamo un sujeto con sombrero y barba canosa, llevando un abrigo caqui aun con el intenso sol.
-Sí señor, es del monto que se les haga más fácilmente, con la donación puede asistir a cualquiera de los eventos – le informo – ¿Cuánto quisiera donar?
-Me aceptarían eso – dijo el hombre extendiendo un cheque por el monto de $67000, tanto Lori como Lincoln abrieron los ojos – aprovechare a ver los espectáculos.
- ¿Este, seguro señor? Es una suma bastante importante – Cuestiono Lori.
-Cualquier cosa por mi más grande fan – exclamo el – También quisiera donar estos para una rifa – dijo entregando un par de papeles y perderse ante la multitud.
Ambos miraron el cheque dándose cuenta de que estaba firmado por Mick Swagger y los dos papeles eran entradas VIP para su próximo concierto.
-Organizare la rifa – exclamo la chica guiñándole el ojo a su hermano.
Lincoln miro el escenario donde la banda de Luna preparaba todo para el espectáculo, colgaban una pancarta donde indicaba la leyenda "Casa llamando a Luna", frase chistosa haciendo referencia al clásico comando, casi por un segundo la vio a ella, sentada a la orilla de la tarima, afinando su guitarra, sonriendo suavemente mientras meneaba su pie con ritmo; pero el segundo desapareció y la imagen de Luna se esfumo, borrando rápidamente la sonrisa que el chico había conseguido con la imagen.
Luna miraba al sujeto en su celular, nunca dejaba el aparato, 3819 era la contraseña, la había mantenido a lo largo del último mes, si tan solo pudiera... Vio el movimiento de Brian haciendo que regresara su vista a los trastes que lavaba, si tan solo supiera la contraseña de la puerta, rompería uno de esos platos y se lo encajaría en el cuello.
-Mi Trébol ¿sabías que tus hermanos hicieron un show de talentos? o yo lo nombraría más como una feria – dijo Brian de forma burlona – Pareciera que ya te olvidaron.
-Aquí el pedazo de mierda no son ellos, no... – menciono ella con fuerza, no sabía si estaba jugando con ella o cual era la motivación de sus hermanos, pero agradecía que se pudieran relajar un poco, de seguro había sido muy pesado para ellos esta situación.
-No me respondas así – exclamo el ya a su espalda asustando a Luna, odiaba lo rápido y sigiloso que era – habíamos quedado que serías más educada – comento el acercándola a él para que su retaguardia sintiera el bulto que se le formaba.
Fue fácil entender que quería el hombre y dejo lo que estaba haciendo, pues si no lo dejaba iba a intentar romperle un plato en la cara.
El la guio a la cama sujetando su nuca con cierta fuerza amenazante – Quítate la ropa – dijo de forma seria a lo que Luna intento dar un paso atrás y cubrirse con sus brazos.
El hombre la jalo y le arranco la camiseta que utilizaba como vestido, ella le escupió intento darle un golpe el cual fue impedido por el pelirrojo, la recargo contra la cama y empezó a acariciar el delgado cuerpo de la chica, este cada vez era más pálido y se empezaba a notar con mayor facilidad las costillas – Tienes que comer más, no quiero que mueras de hambre – dijo el mientras besaba el cuello de la chica.
El continúo avanzando, moviendo a la chica con la facilidad como si fuera una muñeca, Luna solo miraba el techo intentando visualizar cualquier otro lugar.
-Sam – exclamo la castaña al separarse del húmedo beso, mirando frente a ella a la rubia – Eres hermosa.
-Luna – responde ella volviendo a juntar sus labios, sonriendo.
Una mano se tornó hacia el pecho de la rubia por debajo de la blusa, Sam le facilito el trabajo quitándose la prenda, dejando al descubierto un brasier celeste que la castaña le ayudo a deshacerse de él.
-Faltas tu... – comento la rubia.
La castaña se quitó rápidamente la blusa y el brasier dejando su torso al descubierto, ambas volvieron a unir sus labios susurrando cada vez que retomaban aire.
-Sam –
Un fuerte golpe la despertó, el hematoma empezó a adornar su ojo, el hombre sobre de ella la miraba con enojo.
- ¿En quién estás pensando? - Luna lo miro fríamente, retomando conciencia de donde estaba, sintiendo como su mejilla ardía. -Quédate conmigo, entendiste – exclamo el, retomando su tarea con los pechos de la menor, mordisqueando con brusquedad a la vez que apretaba en exceso los glúteos de la chica dejando rojo por donde pasaba sus manos.
La noche había llegado, todos se encontraban cansados, Lisa hacía las cuentas a lo que todos se sorprendían por el numero alcanzado, habían logrado $125964 dólares, y eso ya descontando también el costo de afiches y la publicidad que había sugerido Luan para poner en busca de forma online.
-¿Creen que funcione? – Pregunto Lana.
-No es seguro, pero aumenta las posibilidades – le aclaro Lynn – por muy bueno que sea al jugador, si le falta un buen equipo, una buena comida, o unas instalaciones de calidad se puede bajar el rendimiento, pero si los tiene el impulso será enorme y lograra sus sueños más fácilmente, entonces ¿Por qué se esperaría un caso diferente a Luna?
-Tienes toda la razón Lynn Jr. – le felicito su padre – su hermana se alegrará cuando regrese y vean todo lo que han logrado, no deben parar ahora, apuesto que estará muy feliz de verlos tan valientes.
Ese discurso del padre no era únicamente para reunir más dinero, sino para que todos recuperaran su anterior ritmo de vida, si Luna regresaba le alegraría y podría regresar a un hogar con gran apoyo, y... si la suerte era muy mala, si no la encontraba, al menos podría velar por el ánimo de sus hijos. Su esposa Rita lo miro, entendiendo la situación y el peor escenario, el pudo ver tras su maquillaje la hinchazón de sus ojos.
Chicos, cuídense mucho, he intentado.
Día 28
Soy Luna Loud, tengo una familia, tengo una familia a la cual regresar, abrazar a mis padres, pelear con mis hermanos, tocar con mis amigos, tengo un lugar que me espera, tengo un hogar.
La mañana había amanecido tranquila, el hombre con calvicie miro a su esposa que todavía seguía dormida a su lado, había sido rutina el que ambos se desmoronaran al tocar el colchón. Ella otra vez había llorado mientras dormía, los largos caminos de sal la delataban – Luna – ella había solido decir el nombre de la tercera hija en sueños, lo más probable es que la mujer soñara con la menor, recordando mejores tiempos; por otro lado, el dormía de forma intercalada, ya no dormía ni las 6 horas mínimas que se necesitaban, pero tenía que salir de esa habitación simulando tranquilidad y fortaleza.
-otro, otro – escucho fuera de su puerta a la menor de la familia.
-Por favor Luan, podrías – escucho ahora a la segunda rubia lo que le extraño.
Pesadamente se levantó estirando los músculos de su cuerpo y salió del cuarto, dejando a su esposa todavía dormida. En el sillón de la familia vio a sus 11, no, ahora tenía 10, no deseaba acostumbrarse a esa idea, pero estaba la posibilidad, ellos estaban mirando una pantalla, una tableta, todos en pijama. Se acerco tranquilamente para averiguar, no apostaba nada malo pues los menores también los acompañaban.
-El ultimo, ya se me está por acabar la batería – advirtió la de la coleta.
Escucho un sonido de fondo, una melodía pegadiza y con ritmo, logro asomarse más viendo el video, era un video de Luna, ella estaba sentada en las escaleras, - navidad, llegara, y muchos regalos santa da, rayos, ¿Qué está pasando? – la castaña se veía frustrada, intento enfocarse afinando la guitarra, pero en ese momento una cuerda se rompió y le abrió el dedo, un hilo de sangre corrió por su dedo – rayos, ¿Dónde deje más cuerdas? – comento únicamente lamiendo su dedo.
-Siempre le da prioridad a la música – escucho decir a la mayor de sus hijos, ella miraba la pantalla con algo de tristeza.
-Tal vez otro, ¿Quieren ver cuando grabe nuestra casa de terror del año pasado?, solo hay una toma general, pero... – inicio, salía la canción de Luna en el fondo, lo más probable es que le gustara a los demás.
-Sí, me veía fantástica en mi disfraz – sonrío lola retocándose el peinado – aunque muy pálida.
El hombre no lo soportaría, únicamente dejo a los chicos para pasear por el vecindario todavía en su pijama, mirando al sueño con tristeza, tarde más que temprano por el paso que llevaba llego al parque, mirando a los padres platicar mientras sus hijos jugaban, en un grupo en específico llego una pequeña corriendo a que lo cargara su padre, llorando, mostrando su rodilla raspada.
-Se fuerte Lynn – se dijo a si mismo apartando rápidamente la mirada de la tierna escena.
La rubia había recibido una llamada del oficial a cargo de la investigación.
En la estación pudo ver a los oficiales que la habían interrogado anteriormente, en la sala de espera estaban Mazzy, Sully y Chunk quienes tenían una apariencia muy sería.
-Buenas tardes, Señorita Sam, lamentamos molestarla, ¿Podría acompañarnos? – Comento el oficial a lo que ella se integró a la sala.
-No hay problema – exclamo la rubia.
-Muy buen día Srta. – saludo el oficial Martínez a la joven – tenemos un adelanto a su caso, le paso los resultados de ro forense – comento entregándole un sobre a la joven.
La chica abrió lentamente el sobre, intentando calmar sus nervios, sus manos temblaban, al abrir el sobre y desplegar el papel noto sus datos, y a continuación vio sus resultados, una columna de químicos cuyos nombres no entendía de todo y a su lado la leyenda negativo, era así hasta que se topo con uno que decía positivo a flunitrazepam.
-¿Qué significa positivo a flunitrazepam? – pregunto la rubia del mechón.
-De eso exactamente queríamos hablar, la flunitrazepam es la conocida droga del violador, genera somnolencia y amnesia, sus compañeros también resultaron positivos, por eso mismo es congruente que usted no se acuerde de nada, y por lo cual no tebería precionarlo siguiente...
-¿Lo siguiente?
-Pasamos al club en el que tocaron y checamos las cámaras y la lista de registro – comento el uniformado mostrando varias fotos en completo desorden - ¿Reconoce alguno como el hombre que les dio las bebidas aquella noche?
La rubia miro al oficial, a los hermanos de Luna y a sus amigos para después fijar su vista en las fotos, eran varia de diferentes hombres, había uno que reconocía como mesero del club, pero estaba segura de que no era quien estaba buscando, siguió con un pelinegro que no reconoció para nada y después a un afrodescendiente o un asiático que tampoco, miro el resto de los hombres, pero ninguno...
-No, no reconozco a ninguno – exclamo ella – ¿Es uno de ellos? ¿Uno de ellos secuestro a Luna?
-No lo sabemos – exclamo el oficial – sé que es difícil sobre todo por la condición en la que estaba, pero... sí recuerda cualquier cosa márquenos.
-Claro oficial.
Los hermanos habían desayunado cerreal y todos se encontraban en completo silencio, habían visto a sus padre salir y su madre seguía descansando tras el largo día anterior.
Era una tarde en el centro comercial, los Loud se habían dispersado por todo el centro, algunos comprando y otros ocasionando problemas. Lynn había sido expulsada del arcade de juegos debido a que había acaparado todos aquellos deportivos y varios niños se habían quejado. La chica caminaba molesta hasta ver a lo lejos a su hermana musical con un par de bolsas y en su manos una pequeña tabla de madera.
-¿Qué haces? – pregunto la de la coleta a su hermana.
-Hola Lynn, no te había visto, crei que a estas horas estarías rompiendo todos los récords en el Arcade de juegos – saludo la castaña - ¿Quieres? - dijo está ofreciéndole de su gaseosa a lado.
-Me vetaron, ¿Qué puedo decir? Son unos debiluchos – exclamo esta tomando el refresco en su manos - ¿Qué es eso?
-Se llama Kalimba, la tenían en la tienda de música – dijo pasándosela a lo que la chica la vio con más detalle notando que ra parecido a un mini piano de madera.
-¿Cuántos instrumentos ya tocas? - pregunto Lynn.
-No estoy segura, creo que tantos como tu deporte, hermana – sonrió la castaña.
Miren jajajaj – escucharon a lo lejos notando un grupo de chicas con todo el perfil de ser las populares de la secundaria – tenemos a una lesbiana y a un marimacho.
-No sería raro que toda la familia fuera igual de rara jajaja – rio una segunda.
-Y que lo digas, ¿Sera contagioso o la mayor le enseñara a la pequeña? – pregunto una última a lo que las otras la miraron asqueadas.
-¿Qué paso Astrid? No tienes que desquitarte con nosotras, ya te tenemos lastima de que tu novio te engañe con todas las chicas de la ciudad – le respondió Luna sonrientemente, en cambio Lynn se veía que se aguantaba las ganas le lanzarles una buena izquierda.
-Ya hablamos – intento aclarar ella – y eso no te quita lo rara – contesto ella burlona.
-Tengo una duda – pregunto está levantándose – no será que me molestas porque me tienes ganas, es una respuesta valida.
- ¿Quién...? – dijo esta nerviosa pero luego miro a Lynn yendo hacia ellas tronándose los nudillos – nos vamos.
El pequeño grupo salió corriendo, Luna suspiro y paro a su hermana mirando a la castaña directamente a los ojos – No valen la pena Lynn, solo te causarían problemas, hermana – exclamo esta.
-No me toques – dijo esta alejando a Luna bruscamente – ya es lo suficientemente difícil para que tú lo empeores... – Lynn empujo a Luna, esta la miraba desconsertada y desepcionada, Lynn aparto la mirada.
-Luna, lo siento – se escuchó decir a la castaña con la camisa del número uno, todos la miraron extrañados a lo que ella negó con la cabeza – no es nada chicos, solo me acordaba de algo...
-Ella va a regresar Lynn - le consolo Lincoln.
-¿Por qué a ella? Hay mucha gente mala que es a quien les debería pasar estas cosas, ella era buena persona ¿Por qué le paso eso? ¿Y si no regresa? Vieron a mamá y papá ayer, se miraban extraño - empezó a parafrasear la castaña - yo soy una mala persona, las chicas del centro comercial son malas personas, ¿por qué a ella?
-Lynn, creo que nadie debería pasar por esto, y ella va a regresar porque tiene una familia a la cual regresar - exclamo Leni con cariño.
En el parque los tres amigos hablaban, habían invitado a Chunk pero el tenía unos pendientes del trabajo por completar por lo cual había dejado solos a los tres adolescentes.
-...A nosotros nos pasó lo mismo Sam – comento Sully – nos adultero la bebida, no es nuestra culpa.
-Pudimos no beber, pude no beber o dejarla a ella primero o que nos recogieran nuestros padres o...
-Nadie sabía Sam, nosotros también la extrañamos, pero no es nuestra culpa, es de ese degenerado – comento Mazzy.
-Lo sé chicos.
-No te preocupes Sam, conozco a Luna, es fuerte, valiente – exclamo Mazzy – encontrara la forma de regresar.
-¿No es el Sr. Loud? – pregunto Sully mirando a una distancia cercana.
Sam volteo a ver, vio al hombre todavía con su pijama, podría girar un brillo en sus ojos pero apostaba que no era de felicidad, se veía su rostro demacrado y su posición encorvada. Sam no lo resistió, se levanto y sorprendió al hombre con un abrazo, sacándolo de su mente para retomar conciencia de donde estaba.
-Lo siento Sr. Loud – dijo ella apretándolo más fuerte.
Los dos adolescentes no pudieron más y sacaron varias lagrimas a la vez que se acercaban al hombre, el parecer fuerte era algo que hacían por Sam más que nada, pero ya no podían.
-Debimos ser más atentos, prometimos que nos cuidaríamos entre todos – dijo el único varón de la pequeña banda sin poder ver al Sr. Loud a los ojos.
-Lo sentimos – complemento Mazzy agarrando con fuerza sus brazos, intentándose distraer con el dolor físico.
Le entenderían que decidiera gritarles, entenderían que les prohibieran seguir cerca, que los golpeara incluso, sabían que habían destrozado a su familia, ningun padre debería perder ninguno de sus hijos – Han sido buenos amigos – exclamo el llamando la atención de los jóvenes que lo miraron incrédulos – ayudaron a recolectar la recompensa, siempre apoyan a las búsquedas, son buenos amigos, mi hija fue muy afortunada a tenerlos, si esto paso no fue por culpa de ustedes chicos.
Todos empezaron a llorar, abrazaron al hombre a lo que este retomo las lágrimas, si el hubiera sido más estricto, si la hubiera buscado en la tocada, si hubiera asistido toda la familia, si la hubiera mantenido en la música clásica o si nunca le hubiera enseñado a tocar un instrumento, también había muchos "hubieras" en su mente, muchos "tal vez" que lo torturaban diariamente.
Prometo regresar familia, los quiero.
