Mi nombre es... Luna, tengo un padre y una madre, tengo nueve hermanas y un hermano, tengo amigos y tengo a Sam, yo tengo que recordarlos. Mis hermanos se llaman Lori, Leni, Luan., Luan... Lynn, Lincoln, Lucy, Lola, Lana... Lisa, Lili... Sam es mi novia, la amo.
El hombre despertó gracias al pequeño reloj de muñeca, miro a la joven a su lado, su piel cada vez más pálida que resaltaba sus pecas, notaba los moretones desvaneciéndose, el morado era su color, pero sí se portara mejor no tendría que formar parte de su rostro.
-Mi Trébol, mi flor – acomodo su cabello – despierta.
Luna se retorció en su lugar para después abrir los ojos, miro el cuerpo del hombre a su lado con odio, esto no fue percibido por él, él vivía en su propio mundo.
-Vamos a desayunar preciosa – dijo a la chica - ¿Qué quieres que te baje para comer?
-Wafles – dijo ella moviéndose.
- ¿No quieres otra cosa mi Trébol? – interrogo acariciando su cuello.
- No tengo antojo de nada entonces – respondió la castaña.
El hombre aventó el mueble a su lado, no eran nuevos sus ataques de ira – los iré a comprar, si te da hambre tienes cereal con leche - Brian se levantó y camino hacia la planta alta.
Luna logro acomodarse para ver por la ventana como desaparecían las llantas manejando una pequeña sonrisa; miro la cadena de su pierna y después el origen de ella, la había atornillado a la pared, y esa era la palabra clave.
-A rockear – exclamo ella estirándose para alcanzar la caja de los cubiertos, necesitaba un cuchillo, algo que pudiera utilizar de herramienta – aja - Exclamo sonriente obteniendo uno de los cuchillos - también me llevo este – comento agarrando el cereal que le había indicado Brian.
Regreso corriendo a la pared contraría intentando utilizar la herramienta, agradecía que los cuatro tornillos que empotraban la cadena fueran en línea y los suficientemente anchos para que el cuchillo embonara – uno más y... – lo había logrado, ya no estaba atada a la pared, ahora estaba la cerradura de la puerta, había aprendido por la mala que no podría tumbarla, pero podría tener tornillos, podría desarmarla, es decir, lo había logrado con la cadena.
-Malditas cámaras – exclamo la chica, sabía que se transmitía el video directamente al celular de su raptor, por lo cual tenía que ser más rápida.
Los tornillos de la cerradura eran más chicos que los de la cadena, el cuchillo no embonaba tan bien como quería haciendo que este se resbalara con facilidad, era más difícil y lento, pero eso no la iba a detener.
-Ya casi... – ese ya casi era una cruel broma, solo llevaba uno de los cuatro externos, faltaba ver sí también había internos o algún circuito especial.
La alegría de su rostro desaparecía al escuchar una combinación de sonidos, ver como la manija bajaba sin que ella la tocara, la puerta se abrió mostrando a Brian con una furiosa expresión; Rayos pensó la castaña y bajo corriendo, cuando iba por el último escalón él le impidió que avanzara más encarcelándola contra la pared.
-Muy sorprendente – menciono el con su sonrisa altanera – me has enseñado como mejora varías cosas de aquí.
Recordó el cuchillo, el de su mano y la posibilidad de ser libre, ahí estaba la posibilidad; levanto el arma blanca, empujo a Brian con toda su fuerza y después se puso en una pose en defensiva mirándolo.
-Retrocede – exclamo ella.
El hombre dio distancia, no supo por que cedió, pero era una oportunidad. Subió las escaleras agarrándose del barandal, no le daría su espalda, llego a la puerta y presiono todas las teclas, do, re, mi, fa, sol, la, sí, cada tecla una tonalidad diferente, la reconocía, el tono, do, fa, mi, la.
"BIP"
Él lo escucho, ella lo escucho, jalo la cadena con fuerza y fue corriendo encontrándose con una casa modesta, de nivel medio a alto, muy por arriba de la casa Loud. Eso no importaba, salió corriendo hacia la puerta sin mirar atrás, estuvo a punto de tocar el cerrojo cuando él la azoto contra la puerta, aplico en extrema fuerza contra su muñeca logrando que libere el cuchillo y, cuando este cayó al suelo lo pateo lejos.
Luna intento moverse, darle un cabezazo que logro que le sangrara la nariz y a la vez que se enfureciera más, le dio un fuerte golpe a la cabeza contra la puerta logrando destantearla y la cargo de regreso al sótano.
Mañas, costumbres, como siempre él se aferró del cabello para pasarla hacia la cama, como siempre Luna cerro los ojos temiendo lo peor, extrañamente no sintió nada, abrió los ojos para ver como amarraba sus muñecas a la cabecera de la cama - ¿Qué haces? – dijo moviendo su muñeca inconveniente esto solo ajusto más el agarre.
-Tendrás que ser muy cariñosa para que te suelte – exclamo el buscando varias cosas de su bolsa, sacando un soplete y dirigiéndose hacia las piezas que había logrado soltar Luna, esta maldijo mentalmente.
Vio como fundía los tornillos y ahora la cadena se encontraba fija a la pared, ya era imposible deshacerse de esa cadena.
- Ya que te portaste mal, necesitas un pequeño castigo – comento el prendiendo un cigarro, dándole una pequeña calada.
Un cigarro puede llegar a una temperatura de 900°C, el dolor fue intenso, únicamente pudo contraer sus músculos, apretar con fuerza sus dientes y sentir como el apagaba la colilla en su muslo, restregándolo. Su infierno no se limitó una sola vez, volvía a hacerlo una vez por cada tornillo que había retirado – Como puedes ver no me debes hacer enojar – exclamo el ahora apretando con fuerza la zona afectada aumentando el dolor.
Lo había hecho enojar, más que otras ocasiones, la tortura fue correspondiente, el opto por seguir quemándola, la golpeo con fuerza, y finalmente, como otras ocasiones la violo sin fin.
Lynn rebotaba la pelota contra la pared, una y otra vez, el ruido repetitivo molestaba a cualquiera a excepción de Lucy que prácticamente se había criado con ello; esta última se encontraba con varios libros a su alrededor, leyendo efusivamente en libro tras libro.
-¿Qué haces Lucy? - pregunto la castaña a su hermana pelinegra.
-Busco... - dijo, pero su atención volvió a los libros – algo que...
-¡Lucy! - le llamo la atención haciendo que esta por fin se despejara de los libros.
-¿Qué?! - dijo está retomando la atención - disculpa, pensé que, si se puede hablar con los muertos, tal vez se pueda hablar con los vivos – comento.
-Si, se llama llamada telefónica – dijo Lynn en tono de obviedad.
-No Lynn, es... para Luna – dijo esta –
-Ohh – respondió Lynn arrepintiéndose de sus palabras.
-He intentado contactarme con ella como con la bisabuela Harriet pero no puedo, suspiro, así que consulte y es porque ella sigue viva, entonces...
- ¿Consultaste? ¿Con quién? - pregunto la castaña.
-Con la bisabuela.
-Ohh ¿Puedo ser de ayuda? - pregunto la castaña acercándose, la pelinegra no dijo nada mas, pero le paso uno de los libros asintiendo.
-Gracias.
Encontrare la forma, la encontrare.
