Día 58:
Soy Luna Loud, tengo que regresar con mi madre y mi padre y tocar en su banda y leer su novela, jugar con mis hermanos, tengo que regresar con mi banda para cantar a todo pulmón, con Sam y besarla, no puedo olvidarme de ellos, por eso tengo que regresar lo antes posible.
Los Casagrande habían dado aventón a Lori hacia su casa para pasar el fin de semana largo y también habían visitado a la familia Loud, no habían podido ir a darles sus respetos o lo que se tuviera que hacer en esos momentos.
-Hola apestoso – saludo la menor de las morenas de la familia.
-Hola olorosa – dijo con cierto toque de tristeza el chico.
-Les trajimos esto – comento la pequeña morena entregándoles a los Loud un ramo de Tulipanes rosados – espero que les gusten.
-Muchas gracias, Ronny Anne – sonrió Lincoln recibiendo el regalo.
-Las pondré en un florero – sonrió tristemente Luan recogiendo el ramo.
La castaña se dirigió a la cocina buscando algún florero en los gabinetes, era raro tener flores en la casa a no ser si fuera algún regalo de Bobby o algún admirador de Leni o de los desfiles de Lola.
-Son hermosas – exclamo la rubia de en medio mirando el ramo, la acompañaban Lucy, Lola, Lisa – aunque no creo que a Luna le gustaran.
-¿Por qué dices Leni? – interrogo la rubia menor – a mí me encanta recibir flores, además siempre aceptaban las de Sam.
-Mmm, siempre tiraba las que le regalaban en sus conciertos – dijo la segunda rubia de la casa.
-Es cierto, las flores de sus conciertos – exclamo Luan asustando a los cuatro restantes.
- ¿A qué te refieres hermana mayor? – pregunto Lisa desconcertada.
-No, debe ser un chiste de mi cabeza – comento ella.
-Jajajaja, no entendí – exclamo la rubia.
Luan recordaba ver en varias ocasiones a Luna tirar ramos de flores directamente en la basura a la vez que arrugaba las pequeñas dedicatorias con las que venían las flores.
-Luna ¿Qué le dijo una flor a una flor? Nos dejaron plantados, jajajaj ¿Lo captas? – pregunto ella al o que Luna solo sonrió – ya en serio, ¿Por qué haces eso? – llego a preguntar viendo a la castaña, ella se encontraba practicando algunos acordes en su viejo violín, ya que hace mucho que no practicaba.
-Explícate manita – pregunto está concentrada en el instrumento de cuerdas.
-Siempre que terminas un concierto riegas las flores jajajaj ¿Entendiste? – pregunto ella, pero se calmó al ver que su hermana se ponía tensa - ¿Qué pasa?
-No es nada, no me gustan esas flores – exclamo esta.
- ¿Por qué? No te veo así con los ramos de Lori o Lola o Leni – comento la castaña de coleta.
-No es nada, puede ser solo una mala percepción – comento ignorando el tema – pero con lo que vienen escrito, siempre me da un escalofrío, preferiría no recibirlas.
- ¿Sera el mismo? – preguntó en voz alta sorprendiendo a todos – es decir, ¿Qué le dijo un poste a otro poste? Ponte el impermeable que ya viene un perro, jajaja – presiono un chiste, todos intentaron dar una pequeña risa para apoyarla, era el primer chiste desde su espectáculo de talentos.
Le quemaba su calor, su olor era insoportable para ella, el camino de labios por su cuello le causaba repulsión, ella era presionada contra el colchón, el cuerpo de él la mantenía inmóvil.
-Ahh – exclamo al sentir como le había encajado los dientes en su hombro, sintió la piel mojada, no sabía si por la sangre o por la saliva.
-Me quiero comer tus pecas – dijo el lamiendo a lo largo de los hombros de ella repasando la figura con su mirada.
Luna se quedó callada, inmóvil, el morete en su mejilla y la marca en su cuello le habían dejado en claro que hoy iba ser uno de los días malos, ¿A caso había días bueno?
- ¿Qué pasa Trébol? Si fueras más cooperativa...
Idiota MALDITO
-Sí es el mismo sujeto entonces... ¿Qué opinas Señor Cocos? – interrogo mirando al muñeco Es posible, pero ¿Nadie más se dio cuenta? – tal vez alguno de sus compañeros de la banda sepa pero ni siquiera nos dijo a nosotros.
Luan se encontraba en su cuarto, miraba entre las cosas de Luna algún indicio que negara o confirmara lo que estaba pensando.
-¿Qué sucede cuarta hermana mayor? – pregunto la menor de las castañas mirando a Luan tras la puerta.
-Ahhh – grito la castaña mirando a la de lentes, intentando tranquilizar su respiración – Lisa, que bueno que te veo.
-Tengo que resaltar que vivimos en la misma casa, además de que casi nadie ha salido de esta y aun así son altas horas de la noche como para que alguien saliera – contesto con su clásico tono Lisa.
-Si, tienes razón, raro, ¿No? – dijo y luego miro a sus videos - ¿Tendrás una forma de analizar varios videos? ¿Buscando patrones o algo, alguien que aparezca seguido?
-Podría diseñar una máquina que lo hiciera fácilmente ¿Por quién me tomas? – sonrió está pero se calmó al ver a su hermana nervios – ¿Qué pasa cuarta unidad familiar?
-Mira – dijo sacando una gran caja de CDs – es todo el material que tengo de Luna, conciertos y alguna que otra escena chistosa rompiendo sus pantalones – sonrió con gracia – ya en serio, y si la persona que se la llevo ¿No lo hizo por casualidad? ¿Si ya la frecuentaba o la tenía en la mira?
-Es posible tu teoría, y vale la pena analizar toda la evidencia digital para encontrar la ubicación de nuestra hermana – exclamo Lisa.
- ¿Entonces... lo harás? – pregunto la de coleta a su hermana.
-Eso acabo de decir – dijo fastidiada la de lentes – de hecho, si me acompañas, podríamos iniciar de una vez.
-Gracias Lisa – grito Luan abrazando fuertemente a su hermana.
Brian se arreglaba la camisa ajustando sus puños, desde hace rato que no utilizaba la ropa de descanso y lo solía ver con diferentes trajes a la medida.
-Ya me voy – dijo el besándole con fuerza.
-Quiero libros – exclamo ella al retirarse, extrañando al hombre – Se que sería raro, pero me gustaría leer un poco, repasar algo de la escuela.
-Está bien, no le veo problema – indico el dirigiéndose a ella – no es bueno que tu cerebro se atrofie.
-Odio orientación vocacional, tenemos 16 años ¿Qué esperan de nosotros? - exclamo Sully acompañando a las chicas al árbol donde solían pasar el descanso.
-Considerando que en un año tenemos que aplicar en la uni... se atrasaron – exclamo Mizzy –
-No son necesarios, SEREMOS LA MÁS GRANDES ESTRELLAS DEL ROCK, a la altura de Mick Swagger – exclamo la castaña de pecas.
Todos se le quedaron mirando sonrientes, con cierta incongruencia en su mirada.
-Eso está bien Linda – exclamo Sam – pero creo que por eso reprobamos, creo que querrán una segunda opción o algo – indico ella – después de todo, solo uno de cada mil lo logran.
-Eso está feo, para qué soñamos si la realidad es así - indico Mizzy.
-Yo quiero mi propio negocio – dijo Sam – iría a la escuela de negocios en Columbia, sería un sueño.
-En ese caso iré a la MTI, carrera de informática – exclamo Luna, pero luego se quedó callada mirando como los ánimos de Sam bajaban – Columbia es buena opción también ¡conseguiré una beca! buscare apoyar en la orquesta o un trabajo medio tiempo.
- ¿ya lo habías pensado o lo estas inventando? - pregunto Sully.
- Ya había pensado la carrera, y lógicamente me quedare con mi chica – dijo abrazando a la rubia y besando su mejilla.
- ¿Lo prometes? - pregunto la rubia a la castaña, esta no respondió, solo levanto su meñique cruzándolo con la rubia, era una promesa de honor, el que la rompa tendrá que tragarse mil agujas – ¿y ustedes chicos?
-Me gustaría Psicología - exclamo Mizzy – si todos vamos a Columbia podríamos seguir con la banda, tocar en algún bar o evento.
-Me parece bien, yo quiero una Ingeniería - sonrío el castaño menos angustiado por el futuro.
SIGUE SOÑANDO
Luna miro la ventana, ver la ventana era su pequeño vicio – te cumpliré Sam, lo cumpliré chicos, saldré e iremos juntos a la universidad.
-Sam ¿Qué significan estas notas? - pregunto exaltada la mayor rubia de la casa.
La mayor de la rubias de la casa sostenía unos examen es en alto, las calificaciones apenas y no eran F, a su lado por primera vez estaba su esposo que miraba a la menor con preocupación.
-Solo me fue un poco mal en esta ocasión, es todo.
-"Un poco mal en esta ocasión" ¿Y el anterior que? También estaban más bajos que lo que sueles tener, y lo deje pasar pero no puedes andar casi reprobando.
-Casi...
-No empieces jovencita - recalco la madre.
-Sam, entendemos que estés con los ánimos bajos por el caso de tu novia...
-¡Scott! -
-Permíteme Sahira, pero eso no significa que puedas echar tu futuro por la borda - exclamo el padre.
-¿Cual futuro? Sin ella no es posible- varias lagrimas empezaron a rodar por sus mejillas, contuvo el aire intentando controlar las lagrimas.
-Luna no quisiera que te rindieras, cuando ella regrese y cuando lo haga ¿Qué quieres que ella vea? - exclamo Saimon mirando desde el sillón.
Sam no dijo nada, solo miro a su hermano, tenía mucha razón pera ser solo un niño, cualquier rasgo de sabiduría se perdió cuando el se rasco la nariz y saco un moco.
-Saimon, no vayas a dejar eso pegado en los muebles, ve al baño por un papel.
-Le echare más ganas - dijo Sam retirándose a su habitación.
-Jovencita, no he terminado... - la mujer hablo fuertemente pero en su mirada se veía cierta tristeza - no soporto verla así.
En su habitación Sam se encontraba recostada en su cama, veía en la pequeña mesa una foto de la banda antes de uno de sus conciertos, en ella posaban tanto Sully, Mizzy, ella y Luna.
-¿Te imaginas? - preguntaba Luna mirándola directamente, ambas estaban recostadas en esa misma cama - en un año tu y yo compartiendo departamento, comiendo del pollo Kung Pao y arroz frito del restaurante de la esquina, recostadas en un sofá mirando la nieve desde una ventana.
-Suena hermoso, pero, tus papás - expuso en tono de pregunta, todos sabían que con una familia de 11 hijos, mandar a todos a la universidad era difícil.
-He ahorrado, tanto de mi trabajo como niñera como de las tocadas - dijo ella agarrando la mano de Sam - suficiente para empezar, nada me lo impedirá, claro, si tu lo permites.
-Será INCREIBLE estar juntas.
