Jonas Nagera y Guest; Hola chicos, muchas gracias a sus comentarios, en esta versión no se ha planeado que Lori sufriera algún abuso, su color es azul real, es mas oscuro que los pasteles de sus hermanos pero no lo relaciono a un trauma en especifico, únicamente refleja su madurez (también se relaciona con lo sexual).
Día 77
Mamá, papá, hermanos, amigos, Sam, lo siento, no he sido tan fuerte, por más que lucho no puedo.
-Entonces, ese es el plan o planes – exclamo Lincoln en la sala mirando a la rubia junto con Chunk y la banda.
-Chicos, entendemos que estén desesperados, pero es peligroso... – inicio Sully
-Me parece buena idea, tenemos que estar preparados – le interrumpió Sam – no sabemos cómo es ese sujeto, pero es seguro que es capaz de cualquier cosa.
-Entonces deberíamos tener más que solo rastreadores, me refiero a armas – comento Chunk.
-¿¡Armas?! – exclamo Mazzy exaltada.
-No es que se entrenen para manejar un misil – aclaro el mayor -... pero un taser o alguna alarma para los más pequeños.
La castaña miro al chico a su lado, seguía dormido, la aprisionaba con fuerza aun en sueños, como cada noche amarraba una de sus muñecas a la cama. Intento estirarse, su teléfono estaba cerca, el cuerpo de él era un obstáculo, pero estaba bien, si no se movía mucho, si no lo despertaba.
-Por favor – susurro e intento levantarse, acomodarse en movimientos leves, se estiro y lo toco, lo rozo, un poco más - por favor... - lo había logrado, tenía el celular en mano.
Miro el cuerpo bajo ella, había terminado con una rodilla a cada lado de él y no había señal que hubiera movimiento, agradecía que tuviera el sueño pesado.
Un mensaje, era lo único que necesitaba... un mensaje, no, podría hacer más.
Activo la ubicación del dispositivo e hizo que rastreara la ubicación, era lento, estaba en un sótano, pero funcionaba, Kanko 311, Huntington Oaks.
"Chicos, mamá, papá, sigo viva, los extraño, por favor, no se rindan, los amo. Ubicación Kanko 311, Huntington Oaks..." Subió para anotar el numero:
El conoce donde vives
72...
El conoce de tus hermanos ¿Dices amarlos?
45...
Él sabe de la banda, de Sam. ¿En serio te preocupan?
53...
Él les puede hacer daño... y ¿Sí los mata? ¿Sí los lastima? ¿Si les hace lo mismo?
¿SEGURO QUE DECEA BORRAR EL MENSAJE?
Gruesas lagrimas recorrían las mejillas de Luna, en su mente pudo ver cada un da las torturas a las que fue sometida, pero ahora no era su rostro, vio el rostro de Lori, de Leni, de Sam, de Luan, vio el rostro de todos sufriendo en carne propia lo que ella había pasado; él sabía de la banda, los había drogado; él sabía dónde vivían, se había cruzado con ellos, le había entregado flores a su domicilio, conoce hasta el shampoo que utilizábamos; sabía dónde estaba el restaurante de su padre, le traía comida de él...
-Lo siento chicos, no los puedo arriesgar – dijo en un susurro, borro el registro de búsqueda, el haber utilizado las apps, no había rastro de haber utilizado ese celular, lo dejo en la misma posición que lo encontró – Lo siento.
Mátalo
¿Qué? Matarlo sería la solución, a su lado tenía una almohada, podría asfixiarlo, pero entonces ¿Quedaría encerrada?
Mátalo.
Seguiría amarrada a la cama, podría despertar ¿Tendría la fuerza suficiente para matarlo? Marcaría 911 pero ¿Iría a prisión?
Mátalo.
Protegería a sus hermanos, y habría visitas en la prisión, ¿Es una opción en realidad? No cumpliría la promesa con sus amigos, pero, en su lugar, ya no estarían en riesgo, ellos irian a Nueva York a estudiar y ella cumpliría una condena ¿El jurado tendría misericordia?
MÁTALO.
- ¿Qué haces? - Luna se sobresaltó, miro debajo de ella a Brian, con los ojos abiertos y serio – te hice una pregunta.
-Yo, lo siento, no sé qué, yo solo... creo que soy sonámbula – ¡Idiota, debiste haberlo hecho! YA LO SÉ.
Luna cerro los ojos, esperaba un golpe, le había dejado inconsciente por menos, sintió el colchón a su espalda, el peso de el sobre ella y su aliento en su mejilla.
-Tú te quedaras aquí... conmigo – exclamo el secamente, Luna lo supo, él le había descubierto, ¿Desde cuándo estuvo despierto? - hasta nuestra muerte.
"Muerte", si, lógicamente no tenía el tiempo comprado, si se quedaba aquí él la mataría, tarde o temprano.
-Lo entiendo, me portaré bien –
La próxima vez lo haremos, lo haremos, si es que hay una próxima vez, La habrá, tendrá que ser la definitiva, aunque muramos en el intento, Ellos estarán a salvo
Leni se encontraba con Lili en sus piernas, aunque esta ya era muy grande, en su lado izquierdo se encontraba una grabadora reproduciendo un solo de violín, el resto de los hermanos veían la escena, desde que Luna no estaba esta era la única forma de que la menor durmiera, nunca habían notado que tanto cargaba la castaña a la bebé la cual parecía que reconocía quien era el violinista, aunque Luna rara vez había tocado violín frente a la menor.
-La extraño – menciono Lisa arropada en su cama viendo la escena.
-También yo, odio dormir sola – comento la comediante, ya nadie escuchaba sus chistes, le ponía banda sonora a estos, ya apenas y los decía.
A su lado las gemelas la abrazaron – puedes dormir con nosotras sí quieres, podríamos jalar tu colchón a nuestro cuarto.
-Muchas gracias, Lola, pero no es lo mismo – contesto aun así agradecida.
Cuanto los extraño, los necesito...
