Capítulo 33: "Visita inesperada y muchos celos"
—Hola —saludó con una sonrisa cálida a los cuatro chicos frente a él. Tres de ellos lo miraban con una sonrisa alegre y asombrada, pero el que mencionó su nombre parecía desconcertado y hasta cierto punto molesto—. Vienen a ver a Yibo ¿Verdad?
—¡¿Por qué tardaron tanto en abrir?! —se molestó uno de ellos, el mismo que había reconocido a Xiao Zhan.
—Lo siento —rio con nerviosismo, pues no podía decirle el verdadero motivo.
—¿Podemos pasar? —preguntó amablemente el mayor de todos. Xiao Zhan hacía lo posible por recordar sus nombres, pero no podía. Sólo lograba recordar el nombre del chico que parecía molesto: Wenhan, no lo olvidaba porque Yibo lo había saludado a nalgadas en una premiación, vaya que nunca olvidaría eso.
—Adelante, Yibo se pondrá feliz al verlos —se hizo a un lado para que los chicos, cargados de cosas para su amigo, pasaran.
Con una confianza de envidia, dejaron lo que traían en la cocina y fueron directo al cuarto de Wang Yibo. Con esto Xiao Zhan pudo confirmar que no era la primera vez que estaban ahí. Vio desde el pasillo cómo se amontonaban todos para tocar a la puerta del cuarto.
—Ge Ge ¿Quién era? —preguntó desde el interior de la habitación—. ¿Y por qué tocas la… —alzó la mirada y cuatro pares de ojos felices lo sorprendieron—… ¡Chicos! —se le fue el aliento al verlos ahí, soltó su celular y les dedicó una sonrisa incrédula, no podía creer que en verdad estuviesen ahí.
Escandalosos y felices, fueron hacia él. Seungyoun brincó a su cama, seguido de Sungjoo. Ambos lo abrazaron con una efusividad digna de amigos del alma que tienen años de no verse.
Wenhan y Yixuan estaban parados junto a la cama, muy cerca de Yibo y riendo al ver cómo lo abrazaban los otros dos.
Xiao Zhan se asomó a la habitación y sonrió al ver a su amado tan feliz. Se iba a ir de ahí para darle su espacio, pero Wang Yibo lo detuvo.
—Xiao Zhan, ven, quiero presentarte a unos amigos —le dijo desde la cama, aún con Wenhan y Sungjoo trepados sobre su cuerpo. El brillo y felicidad en el rostro de Yibo eran tales que Xiao Zhan no pudo expresarle la inmensa incomodidad que sentía al ver a esos dos chicos siendo tan empalagosos con él. Aguantándose ese extraño y nuevo sentimiento, caminó hacia ellos y dejó que Yibo se los presentara uno por uno.
No pasó mucho antes de que todos terminaran sentados en esa cama, alrededor del convaleciente, charlando bastante, actualizándose después de tener tanto tiempo de no reunirse. Durante esas conversaciones, Yibo trataba de involucrar a su novio todo lo posible para que no se sintiera excluido, éste lo notó y se lo agradeció de todo corazón.
Ese poco tiempo en el que UNIQ convivió también con Xiao Zhan, bastó para que confirmaran lo que todo mundo decía de él: una persona cálida, amable y educada.
Xiao Zhan pudo ver en ese rato cómo sus amigos se preocupaban sinceramente por él, pues cada uno había abandonado sus compromisos durante una tarde para poder visitarlo, todos, unidos.
—Iré a preparar un poco de té —dijo Xiao Zhan, levantándose de la cama para dejarlos charlar a solas un rato. Yibo se preocupó y de inmediato lo miró, tratando de ver si estaba molesto, se sintió aliviado al ver que no era así.
—Déjame ayudarte —se ofreció Yixuan de inmediato, el mayor y más sensato de todos.
—Oh no, gracias, no te preocupes. Volveré en un momento —salió sin más.
—Yibo —murmuró Sungjoo—. Tu amigo es algo celoso ¿Verdad?
Eso alertó los sentidos de Wang Yibo. ¿Estaba celoso?
Los demás rieron, pero Yibo sólo pudo sentirse preocupado. Quería decirles la verdad, que Xiao Zhan no era sólo su amigo, pero no podía. No sabía cómo decirles que él era su pareja. ¿Lo tomarían bien?
—Yibo —murmuró Sungjoo—. ¿Qué hace Xiao Zhan aquí? Sabía que eran cercanos, pero no imaginé que tanto —le dijo en voz baja. Seungyoun asintió en mutuo acuerdo con su amigo.
—Él y yo… —se mordió el labio, buscando algo inteligente qué decir—…somos muy buenos amigos.
Yixuan, el mayor de todos, observaba cada situación con detenimiento, comenzó a tener sus sospechas y no se molestó en demostrarlas. Salió en silencio de la recámara, los demás no se dieron cuenta, pues Seungyoun también se había unido al nuevo juego: "Abraza a Wang Yibo y no lo dejes respirar".
Mientras tanto, Xiao Zhan seguía en la cocina, pensando mil cosas a la vez, pues otro de los motivos por los cuales salió, fue que no soportaba mucho ver cómo eran tan cariñosos con su novio. Había visto que ese tal Wenhan incluso besó su mejilla. ¡Lo besó!
Trataba de calmar su respiración, pues no quería enojarse por algo tan simple, además, él no era celoso… jamás lo había sido. ¿Por qué ahora se sentía así? Ya había visto videos sobre UNIQ, y sabía lo unidos que eran, pues todos eran como verdaderos hermanos y se tenían demasiada confianza.
Pensaba en eso y más mientras el agua para el té se calentaba en la estufa. Pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la repentina presencia de Yixuan en la cocina.
—Hola —saludó el mayor con una tenue sonrisa, tratando de encontrar algún atisbo de enojo en Xiao Zhan, pero no lo halló, sin embargo, agregó—: ellos siempre han sido así, de hecho todos somos así con él.
Xiao Zhan le sonrió.
—Está bien, yo entiendo eso.
Yixuan también sonrió y Xiao Zhan se sintió un poco cohibido por ese hombre, era tan sólo un año mayor que él, pero podía sentirlo muy maduro.
—No sientas celos de ellos, hemos extrañado mucho al pequeño Yibo, es normal que reaccionen así. Sin embargo, puedo notar que en poco tiempo lograste ocupar un lugar muy especial en el corazón y en la vida de Yibo.
Xiao Zhan asintió con una sonrisa.
—Y él en mi vida.
El otro le devolvió la sonrisa.
—Entiendo —le ayudó con el té, ambos se complementaron muy bien en la cocina y en poco tiempo tuvieron listos té y bocadillos para todos. Tomaron fruta de la que habían traído para Yibo y la picaron hasta llenar un recipiente.
—¿No es mucho? —inquirió Xiao Zhan con algo de diversión al ver el enorme tazón de fruta.
—¿Por qué crees que trajimos tanto? —rio—. Todos somos de muy buen apetito.
—Vaya —sonrió al recordar que Yibo era un tragón de primera—. Eres bueno en esto —se asombró Xiao Zhan al ver que el hombre se desenvolvía bien en la cocina.
—¿Quién crees que se encargaba de alimentar a esos cuatro? —preguntó con una sonrisa traviesa—. Supongo que ya habrás notado las nulas habilidades de Yibo para la cocina ¿No es así?
El otro se echó a reír, no podía estar más de acuerdo con él.
—Una vez casi nos envenena con una cena que nos preparó —le contó, divertido ante el recuerdo—. Traté de enseñarle a cocinar muchas veces, pero lo único que logró cocinar fue ramen instantáneo.
—¿En serio?
—En serio —rio—. No dejes que te cocine, nunca.
—Lo tomaré en cuenta —rio con él, pero dejó de hacerlo cuando sintió su espacio personal un poco invadido—. ¿Qué ocurre? —se quedó inmóvil ante su cercanía.
—Tienes un poco de… —extendió su mano y acarició la comisura de sus labios con el pulgar—… un poco de chocolate —rio y se llevó ese dedo a los labios para degustar el sabor.
Los colores subieron al rosto de Xiao Zhan, eso sólo lo hizo ver más adorable ante los ojos de Yixuan. El menor se sintió muy exaltado, su corazón palpitaba con una fuerza extraña, y es que ningún hombre había sido tan coqueto con él además de Yibo, se sentía extraño cuando no era su novio quien se comportaba así con él.
—Eh… gracias. Llevemos esto a la recámara —señaló el té, los bocadillos y la fruta. El pobre seguía un poco desconcertado.
—Vayamos antes de que sigan acosando a Yibo —rio, notando que Xiao Zhan se ponía un poco celoso—. Tranquilo, todos tienen novia —murmuró muy bajito.
—Gracias —le dijo a Yixuan en voz baja, pues sí había logrado tranquilizarlo un poco.
Él le sonrió y le guiñó un ojo. Xiao Zhan estaba un poco más tranquilo, pero eso no quitaba el hecho de que sus celos seguían presentes. Peor aún cuando abrieron la puerta y encontró a tres chicos sobre la cama. Uno lo abrazaba sugestivamente, otro le acariciaba el cabello y el tercero tenía una mano sobre su muslo sano, muy, pero muy arriba. Todo esto mientras Wang Yibo mantenía una expresión neutra, parecía muy acostumbrado a eso.
Xiao Zhan jamás se imaginó que podría llegar a sentir celos de esa forma.
—Tranquilo —murmuró Yixuan. Él asintió y trató de calmarse, pero no lo logró del todo.
Sí, sabía que eran muy llevados, y Yixuan ya lo había advertido también, pero ver esa escena le causó algo que no pudo controlar. Supo que se le notaba en la expresión cuando Yibo lo miró y casi palideció. Éste se espantó al ver su reacción, pues tenía en su expresión un sentimiento que Yibo jamás había visto en él, incluso ocasionó que empujara a Seungyoun hacia un lado.
—Basta, no seas tan empalagoso —se quejó. Todos vieron lo que pasó y se aguantaron la risa muy a duras penas.
Xiao Zhan se controló y procedió a servir el té junto con su nuevo amigo Yixuan. Estos dos parecieron haber hecho un buen vínculo en poco tiempo, tanto así, que Yibo no lograba apartarles la mirada. Ahora que lo pensaba mejor, Xiao Zhan y Yixuan tenían algo en común: calidez. Los dos eran hogareños, cálidos y sabían cocinar muy bien.
La tarde se les pasó volando, de nuevo Yibo se encargaba de incluir a Xiao Zhan en cada conversación, pero esta vez no fue tan necesario que lo hiciera, pues sus amigos también lo involucraba mucho, contándole anécdotas de Yibo cuando vivían los cinco juntos.
—Era muy difícil hacer que se levantara —dijo Seungyoun, enseguida los demás lo apoyaron—. Teníamos que sacarlo a rastras de la cama.
—Hasta que empezó a dormir él solo, ahí prefirió dormir desnudo, ninguno se atrevía a ir a despertarlo —rio Sungjoo.
—El único que se atrevía era Yixuan —murmuró Yibo, riendo por lo bajo al recordar la cara que puso la primera vez que descubrió que, en efecto, se dormía desnudo para que nadie más fuera a levantarlo a la fuerza.
—Ni me lo recuerdes —se llevó una mano a los ojos, tratando de olvidar aquella imagen que quedó en su cerebro.
Wang Yibo se echó a reír, su risa aumentó al ver la expresión indignada de su novio.
—¿En serio él era así? —preguntó Xiao Zhan con asombro.
—Tardó muchos años en tomar la suficiente confianza, pero sí —explicó Sungjoo.
—¿Te contó de la vez que cocinó para nosotros y casi nos mata? —preguntó Seungyoun sin dejar de reír.
—Yixuan ya se encargó de contarme sobre esa cena —miró a su nuevo amigo y sonrió, contagiado de la risa de ese lindo coreano que exhibía a su amado.
Era gracioso ver cómo todas las preguntas iban dirigidas a Xiao Zhan, mientras que a Yibo le tocó ser el tema de conversación de esa tarde.
—¿Y te contó sobre su exnovia? —preguntó Wenhan, quien se había mantenido al margen hasta ahora. Miraba el rostro de Xiao Zhan en busca de cualquier reacción.
Zhan Zhan alzó ligeramente una ceja, intentado por todos los medios contener sus expresiones faciales.
—Un poco —sonrió casi de forma forzada.
Todos miraron a Wenhan, esperando sus siguientes palabras, pues los demás chicos también querían saber. Estaban enterados de que tuvo una novia durante su pertenencia a UNIQ, pero también sabían que no había mucho qué decir, pues fue una relación de una semana.
—Yibo le cocinó, o al menos lo intentó —se burló—. Quizás por eso no duraron más de una semana —rodó los ojos.
Seungyoun y Sungjoo lo miraron con asombro, Yixuan le dirigió una mirada desaprobatoria mientras que Yibo se mantenía estoico.
—Wenhan, ya te diste cuenta, no es necesario que empieces —pensaba Yibo, se mordió los labios, tratando de no soltar ni una palabra. Pero entonces miró la expresión de su novio… se estaba aguantando las ganas de decir o hacer una cara.
—Pero supiste compensarlo bien con otras cosas ¿No Yibo? —sonrió, haciendo una expresión bastante sugestiva.
El menor de todos se alteró.
—¿Qué quieres decir? —preguntó con voz grave y sin una pizca de gracia.
—¿No recuerdas que esa noche los encontré en el baño? Estaban muy…
Yibo dejó de ponerle atención por ver a su novio. Xiao Zhan tenía una expresión desencajada.
—¡Oh no, no, no! —pensaba Yibo con alarma. Ya se imaginaba lo que su novio estaba pensando. El susodicho lo miró discretamente y Yibo pudo sentir cómo un escalofrío lo recorrió de pies a cabeza. Esa mirada gélida era peligrosa, y muy pocas veces se la había dirigido así. Notó cómo empezó a rascarse el cuello con incomodidad. Xiao Zhan no estaba feliz.
—Nosotros no hicimos nada malo —se defendió.
—Tener sexo no es malo —rebatió Wenhan con una sonrisa al ver que Xiao Zhan palidecía y se cruzaba de brazos sin poder ver más a Wang Yibo.
—¡No tuvimos sexo! —alzó la voz, molesto. Todos los presentes lo vieron con sorpresa. Entonces Yixuan procedió al rescate.
—No lo acuses injustamente, todos sabemos que no fue así.
—¿Cómo estás tan seguro? —preguntó Wenhan. Su tono era divertido, tratando de sonar relajado, aunque sus puños apretados lo delataban.
Por un momento Yixuan no supo qué responder, pues cómo les decía que Yibo había acudido a él en busca de consejo. Siete años era la diferencia de edad entre ambos, no había duda de que el menor lo consideraba su hermano y un ejemplo a seguir. Antes de terminar con su novia, Wang Yibo le había pedido consejo, y había confesado que en ningún momento tuvieron algo más que un ligero faje.
Yixuan no podía decirles eso.
—Ella y yo no tuvimos nada qué ver. ¡Por Dios! Fuimos novios una semana.
Wenhan iba a decir algo más, pero se detuvo cuando Yibo le lanzó un cojín.
—Ya no digas nada más, idiota —se quejó. Wenhan frunció el ceño y le regresó el cojín con fuerza. Seungyoun y Sungjoo hicieron una exclamación exagerada de asombro.
—¡No golpees a bebé Yibo!
—¡Está convaleciente! ¿No lo ves?
Sorprendido, Xiao Zhan vio la escena y contuvo sus ganas de reír.
Wenhan rodó los ojos antes de dedicarle una mirada significativa Xiao Zhan. Había visto todas y cada una de sus reacciones.
—¿Y qué si tuvo sexo con ella? —dijo al fin Xiao Zhan, un poco más relajado, esto impresionó a su novio, pues… ¿No estaba conteniendo su ira hasta hace unos momentos?—. Es normal que eso suceda cuando tenemos novia ¿Verdad? —con una sonrisa más tétrica que nada, miró a su novio.
Yibo suspiró y cerró los ojos, se cruzó de brazos y decidió no debatir más el asunto, ya más tarde hablaría con su amado sobre ello.
—La verdad es que… —continuó Yixuan al ver lo que ocurría con esos dos. Yibo de inmediato negó con la cabeza muy levemente, suplicándole que no dijera nada más, pero su amigo lo ignoró—…esa noche Yibo preparó la cena para ella, pero a la chica se le revolvió el estómago al probar la comida y terminó vomitando en el baño. Si los vieron ahí juntos fue porque Yibo se sentía bastante culpable y trataba de ayudarla.
—¿Y por eso se estaban desvistiendo? —insistió Wenhan, ganándose un empujón de Seungyoun.
—Había vómito en su blusa, le estaba ayudando a quitársela sin que se manchara el rostro —suspiró el "acusado", luego miró a su novio y sin importarle nada más, dijo—: no tuve sexo con ella, Zhan Zhan, lo prometo.
El aludido se quedó congelado en su lugar, casi gritándole con la mirada que no hiciera eso, pues sus compañeros terminarían sospechando la verdad.
—¿Por qué se lo prometes? —preguntó Seungyoun con una sonrisita traviesa, muy pronto contagió a su compatriota Sungjoo y ambos empezaron a lanzarles miraditas sugerentes a ambos.
Xiao Zhan y Yibo se pusieron repentinamente nerviosos y eso fue más que suficiente para que los otros cuatro entendieran lo que estaba sucediendo.
—Yiiibooo —canturreó Sungjoo—. Hay algo que no nos has dicho ¿Verdad?
El aludido comenzó a sentirse sofocado, miró a Xiao Zhan en busca de ayuda, pero éste se encontraba en las mismas.
—Sí, no les he dicho la verdad —apretó las sábanas entre sus puños. Su novio giró la cabeza violentamente hacia él.
—Yibo —le advirtió en voz baja. ¿Acaso estaba a punto de hacer…?
—Xiao Zhan y yo estamos saliendo —confesó, logrando con ello que se formara un largo silencio en la recámara, mas no se veían sorprendidos—. No, en realidad… —se corrigió a sí mismo antes de tragar con fuerza. Los nervios comenzaban a invadirlo—… somos novios.
El asombro aumentó en todos los presentes, pues una cosa era suponerlo y otra muy diferente era escucharlo de su propia voz.
—¿Te gustan los chicos, Yibo? —preguntó Sungjoo con tacto—. ¿Siempre te han gustado?
—¿Te gusté alguna vez? —inquirió Seungyoun con una tierna carita, jugando para molestarlo.
—No… y ¡No! —se espantó, casi hiperventilaba. Se pasó una mano por la cabeza, agitado y sin saber qué hacer o decir. Hasta ese momento se percató de la mirada de Xiao Zhan, éste no había dejado de verlo. Lo miraba con asombro, admiración y un grado enorme de amor. Yibo no supo cómo reaccionar, así que sólo le dedicó una torpe y extraña sonrisa.
—No te gustan los chicos, pero te gusta Xiao Zhan. Uhm… —Seungyoun se llevó una mano al mentón. Xiao Zhan se mantuvo en silencio, analizando la situación y tratando de contener su risa nerviosa. Quería ver qué más decía su novio o cómo reaccionaba.
—Sólo me gusta Xiao Zhan, nadie más —aseguró—. Nunca antes me había gustado un chico —su tono era serio al igual que su rostro, pero sus mejillas estaban sonrojándose cada vez más.
La habitación se quedó en silencio unos momentos más, hasta que uno de los chicos volvió a hablar.
—¿Es verdad, Xiao Zhan? —preguntó Yixuan con una leve sonrisa. Todos los ojos se posaron sobre él.
—Yibo y yo somos novios —respondió con tal convicción que hizo latir más rápido el corazón de su novio y de los demás ahí presentes. Enseguida miró a Yibo y le guiñó un ojo.
Seungyoun soltó un gritillo dramático.
—¡No! ¡Yibo es mío! ¿Verdad? —lo abrazó con brazos y piernas, poniendo una de sus piernas sobre él, casi marcándolo como de su propiedad—. Dile a Xiao Zhan que tú eres mío.
Wang Yibo soltó una risa entre dientes, había intentado contenerla, pero no pudo, el puchero fingido de su amigo le causaba demasiada gracia. Miró a su novio y se relajó al ver que no parecía molesto, no más.
—Yibo, dile que eres mío —insistió. Todos estaban divertidos ante esa escenita.
—Zhan Zhan…
—Bien, dile, dile la verdad —soltó una risa macabra muy bien elaborada.
—Zhan Zhan… —tragó en seco antes de decir lo que tenía en mente. Casi podía escuchar ya los gritos de sus amigos—…yo soy tuyo.
Los otros cuatro de UNIQ soltaron exclamaciones de pena ajena debido a lo empalagoso que sonó eso. Se estremecieron y se abrazaron a sí mismos, no estaban acostumbrados a que Yibo fuese así, estaban muy sorprendidos.
Xiao Zhan no pudo apartarle la mirada a Yibo, y él tampoco a Zhan Zhan. Ambos sonreían muy suavemente, hasta que el mayor le dedicó una de sus preciosas sonrisas y tomó su mano con mucha sutileza debido a los espectadores que tenían. Quería decirle cuánto lo amaba, quería decirle que él también era suyo, pero el nudo en su garganta no se lo permitió.
—¿Desde cuándo eres tan cursi? —se quejó Sungjoo aún con expresión de repulsión.
Yibo sonrió y no dijo nada.
—Déjale las cursilerías a Yixuan —continuó, golpeando el hombro del mencionado, quien ya estaba acostumbrado a que le dijeran eso.
Los tres reían y se divertían a costas de la pareja, pero el único que no se unía del todo era Wenhan, él permanecía al margen y observaba en silencio, observaba mucho a Xiao Zhan.
—¿Saben? No me sorprende tanto —dijo Sungjoo de repente.
Yibo alzó una ceja y todos los demás asintieron levemente.
—¿Por qué? —preguntó el menor sin tacto alguno.
—Te conocemos muy bien BoBo.
—¡No me digas así! —se enojó.
Sungjoo sólo rio en respuesta.
—Tiene razón. Desde que comenzaste en el proyecto de ese drama pudimos notar cómo eras con él. Eso nos llamó mucho la atención.
—¿A qué se refieren? —preguntó Xiao Zhan, verdaderamente interesado. Había intentado no hablar mucho para no meter la pata, pero no pudo resistirse.
Yibo se tensó ¿Lo habían notado sus amigos? ¿Se dieron cuenta del amor a primera vista que tuvo con él?
—La forma en que te trató desde un principio lo delató —rio—. Xiao Zhan, tardó años en tener la suficiente confianza hacia nosotros, pero contigo la tomó en semanas, o quizás menos.
—Y no fue desde la grabación —dijo de pronto Wenhan, aportando algo bueno por primera vez—. Recuerden lo necio que se puso cuando supo que Xiao Zhan sería el protagonista del drama. Hizo todo a un lado y fue a audicionar.
—Wow ¿En serio? —miró a su novio y notó su rostro enrojecido por la vergüenza, ni siquiera levantaba la mirada.
—Recuerden que cuando volvió aquel día de "Day Day Up" no dejaba de hablar de… —fue interrumpido por Seungyoun.
—¡Es verdad! Ese día conoció a Xiao Zhan, y se la pasó hablando de él. Eso fue muy raro.
De pronto los cuatro estaban envueltos en una conversación de la que Xiao Zhan y Wang Yibo eran sólo espectadores.
—Ya cállense —murmuró Yibo, pues eso aún no se lo confesaba a su novio. Aún no le decía que desde ese día que lo vio por primera vez… quedó atrapado por su sonrisa y calidez. Tanto así que fue tras él en esas audiciones. Quién se iba a imaginar que sería contratado para el papel de Lan Wanji sin siquiera audicionar. Eso sólo le hacía pensar que era cosa del destino.
—Sólo estamos diciendo la verdad. Zhan Zhan...—dijo Seungyoun, llamándolo ya con confianza y cariño—… BoBo fue bastante acosador ¿No crees?
—¡Que no me llames así! —masculló entre dientes, lanzándole una almohada.
Xiao Zhan sonrió.
—Me parece totalmente adorable —apretó un poquito la mano de su novio y le dedicó una mirada muy significativa que decía a gritos cuánto lo amaba.
Yibo se había preocupado, temía que su novio lo acusara de loco, pero afortunadamente no fue así.
Los otros cuatro hicieron una exclamación de ternura al ver al par de enamorados.
—Son adorables —suspiró Sungjoo.
—¿En serio son novios? —inquirió Seungyoun—. A ver, bésense.
—¡Seungyoun! —exclamaron Yixuan y Yibo al mismo tiempo. Sungjoo sólo se echó a reír mientras Wenhan se aguantaba las ganas de hacerlo.
Xiao Zhan tuvo que comenzar a abanicarse un poco de aire con su mano libre.
—Idiota —murmuró Yibo, logrando que el acusado riera más.
La tarde se les pasó volando entre risas y bullying hacia Yibo. Expusieron muchas historias del pobre, como buena familia que eran, orgullosos de poder avergonzarlo ante su pareja.
—¡Ah! ¡Yo aún no puedo creer que mi Yibo me esté engañando con alguien más! —exclamó Seungyoun en el mismo tono dramático de antes.
—Ya, supéralo —espetó, aguantando el abrazo posesivo que le daba.
—¿Ahora quién dormirá conmigo durante las noches? —fingió estar llorando.
—Tu novia.
—Que cruel ¿No me extrañas ni un poco?
—No extraño que me aplastes durante la noche.
—¡Oye! Yo era quien tenía que aguantar tus patadas —se quejó entre risas.
Yibo se encogió de hombros, riendo también.
El ambiente se tornó cálido y ameno para todos, las horas se fueron volando hasta que cayó la noche y decidieron que lo mejor era dejar descansar a su amigo.
Yibo seguía asombrado por el hecho de que sospecharan sobre su relación con Zhan Zhan. Estaba sorprendido por lo bien que su "familia" lo conocía.
Al final, todos tomaron un aire más serio y los felicitaron con sinceridad.
—Era obvio que algo sucedía entre ustedes —dijo Seungyoun al ver que Yibo parecía seguir incrédulo.
—No tratas a nadie más como a él —lo secundó Yixuan—. Puedo notar que le tienes mucho respeto y admiración, pero al mismo tiempo le tienes una confianza increíble —sonrió, lleno de felicidad al ver que su hermanito menor estaba al fin experimentando el verdadero amor.
—Me siento muy afortunado —dijo de pronto Xiao Zhan, escucharlos decir todo eso sólo lograba que su corazoncito se emocionara más y más.
—¡Lo eres! —Wenhan lo señaló casi amenazadoramente con un dedo—. Y más te vale que lo valores.
—Lo hago —respondió con una solemnidad tremenda que dejó a Wenhan sin palabras.
Los chicos de UNIQ sentían aún cierto asombro. Ellos habían tardado años en romper la coraza de frialdad de Yibo, les tomó mucho esfuerzo, casi lo forzaron a que se abriera ante ellos. Pero Xiao Zhan… él no tuvo que hacer nada más que pararse ante él, sonreír y verlo con sus enormes ojos. Porque eso sí… Yibo les había dicho alguna vez que le gustaban mucho los ojos de ese actor, pues eran bastante grandes y muy expresivos. Todos le habían dicho que estaba loco, hasta que hoy pudieron ver al susodicho cara a cara.
Yibo tenía toda la razón. Y ahora entendían por qué cayó rendido a sus pies tan fácilmente. Xiao Zhan era un hombre encantador, él era un placer para todos los sentidos.
Los chicos podían comprender por qué el bebé de su familia terminó embobado de esa forma. Desde entonces había cambiado mucho, pero Yibo no lo aceptaba.
—Claro que no, soy el mismo de siempre —respondió, escéptico.
—No lo eres. Desde que te juntas con Xiao Zhan eres una persona decente —bromeó Sungjoo.
—¡Oh, cállate! —le quería lanzar otra almohada, pero ya se las había acabado.
—¡Es verdad! Te volviste más serio también ¿O no? —miró a sus compañeros en busca de aprobación. Todos asintieron. Y es que Yibo había decidido tratar de ser un poco más maduro, su Xiao Zhan le llevaba seis años por delante, no podía tomarse el lujo de ser tan infantil como para que perdiese el interés en él, no quería arriesgarse. Había dejado de lado sus looks coloridos y rebeldes para darle paso a un look mucho más casual, pero sin perder su propio estilo original.
Después de discutir ese asunto por largo rato, la visita comenzó a despedirse. Todos abrazaron y molestaron a Yibo, prometiéndole que volverían a verse muy pronto. Yibo se sintió feliz al ver que su familia se acercaba a su amado para despedirse apropiadamente de él, pero esa felicidad le duró poco al ver la manera en que se despedían de él.
Sungjoo lo rodeó con sus brazos y le dio un beso en la mejilla, Seungyoun lo imitó, dándole un beso en la otra mejilla. Xiao Zhan se quedó como piedra, sin saber bien cómo reaccionar. Sólo les sonrió cortésmente, sintiendo los afectos de cada uno. Incluso Wenhan se le acercó y le dio un rápido abrazo sin beso.
—¡Hey! Ya déjenlo en paz —se removió con incomodidad en su cama, si por él fuera, ya habría ido a separarlos. Sus compañeros rieron, y Yixuan sonrió traviesamente antes de hacer algo que sabía molestaría un poco a su hermano menor.
Rodeó a Xiao Zhan con sus fuertes brazos durante varios segundos, el pobre no correspondió, no sabía qué hacer. Fue entonces que el mayor le dio un suave y provocativo beso en la comisura de sus labios. A Xiao Zhan le recorrió un extraño estremecimiento de pies a cabeza, no le gustaba ¡No le gustaba!
—¡Zhou Yixuan! —exclamó con asombro infinito. Se lo habría esperado de cualquiera, menos de él, el mayor y más serio de todos.
Xiao Zhan se sonrojó más con él que con cualquiera, se quedó parado en su lugar, en silencio y azorado. Si hubiera sido cualquier otra persona, lo habría alejado de inmediato, pero se trataba de la familia de Yibo, no podía ser descortés. ¡Aunque se estaba tomando demasiadas confianza con él! Su mente trabajaba a mil por segundo, tratando de averiguar por qué hacía eso. Poco después entendió que sólo quería molestar a Yibo.
—Estamos dándole la bienvenida a la familia UNIQ ¿No es así, chicos? —Yixuan miró a los demás, también algo aturdidos por lo que vieron, pero terminaron riendo y asintiendo enérgicamente.
Yixuan le guiñó un ojo a Xiao Zhan, haciendo que el pobre se avergonzara aún más.
Yibo se azotó la cara con la palma de la mano. Su familia a veces lo sacaba de quicio.
Le agradecieron a Xiao Zhan por sus atenciones y por cuidar de su hermanito menor. Se despidieron una vez más, ahora con una leve inclinación de cabeza y salieron del cuarto.
Xiao Zhan y Yibo se quedaron en silencio en la habitación, incómodos y sin saber qué decir.
—Yo… los acompañaré a la puerta —le dijo a Yibo antes de salir tras los cuatro.
Jamás esperó que esos cuatro lo acorralaran en el recibidor.
—Ahora sí, Xiao Zhan ¿Cuáles son tus intenciones con Yibo?
—¿Lo estás forzando a tener esta relación?
—¿Está consiente él de las consecuencias de que alguien inapropiado se entere de esto?
—¿Has tenido parejas del mismo sexo antes?
Abrumado, miró a cada uno de ellos, aunque ninguno pudo evitar mirar extraño a Yixuan cuando hizo esa última pregunta que no venía al caso.
—Oigan, no, tranquilos —se mortificó un poco, pues de pronto se sintió asfixiado al tenerlos casi encima de él—. Mis intenciones con Yibo son las mejores, yo en verdad lo quiero y jamás me atrevería a hacerle daño, lo juro.
—Si te atreves a hacerlo… —Sungjoo se acercó un poco más a él—…en verdad no te gustará saber el daño que podemos causar los cuatro en una sola persona.
Xiao Zhan se estremeció.
—No es necesario —se puso muy serio—. Siempre pondré el bien de Yibo antes que nada, así que no tienen de qué preocuparse —prometió, muy solemne.
Los cuatro lo seguían mirando minuciosamente, hasta que se relajaron al sentir que no mentía.
—Bien —Seungyoun sonrió de repente con simpatía—. Sólo queríamos asegurarnos, sí pareces ser lo que dices —suspiró aliviado, los otros tres sonrieron igual y se volvieron a despedir.
—Cuida de BoBo por nosotros —pidió Sungjoo.
—No dejes que coma mucho helado, terminará doliéndole el estómago —pidió Yixuan.
Los tres habían salido ya del hogar, pero Wenhan se quedó atrás, parado frente a Xiao Zhan.
—Me disculpo por el momento incómodo de allá dentro —señaló la recámara con su cabeza. Metió las manos a los bolsillos del pantalón y le sonrió suavemente—. No quería hacerlos enojar, sólo quería que Yibo admitiera lo que tanto sospechábamos —rio un poco—. Él se ve feliz —puso una mano sobre el hombro de Xiao Zhan—. No lo arruines —fue lo último que dijo antes de salir tras sus amigos.
Xiao Zhan soltó un pesado suspiro cuando cerró la puerta principal. Al fin estaban solos de nuevo. Había sido una tarde muy tensa, incluso había sentido como si hubiese transpirado debido al estrés.
Durante esa tarde pudo darse cuenta del gran amor que tenían esos chicos por Wang Yibo. No había duda de que eran una familia muy unida a pesar de que tenían meses de no verse, a pesar de que viven muy lejos unos de otros.
Mientras caminaba a la recámara, pudo sentir como si sus energías hubiesen sido absorbidas. Rio para sus adentros ¿así se sentía conocer a la familia loca de tu novio? No… en realidad aún le faltaba lo verdaderamente importante, aún no conocía a los padres de Wang Yibo.
Suspirando, entró a la habitación y se espantó al ver a Yibo levantándose de la cama.
—¡Oye! ¿Qué crees que haces?
—Ge Ge, ya estoy mejor —alcanzó sus muletas, pero una de ellas cayó estrepitosamente al piso—. Rayos.
Xiao Zhan se apresuró a recogerla y entregársela.
—¿Qué haces?
—Ya me quería levantar, estuve toda la tarde acostado, ya me cansé.
—El médico te indicó reposo total —bloqueó su camino para que no avanzara más con las muletas.
—Estoy bien, ya no duele tanto.
—Yibo —lo miró con advertencia, pero luego notó que el pobre casi daba pequeños saltitos en su lugar—. ¿Qué pasa?
—¡Necesito ir al baño! Me estuve aguantando toda la tarde —confesó al fin.
Xiao Zhan se echó a reír y dejó que saliera, eso sí, lo siguió por detrás, muy cerquita por si acaso se caía.
—Te puedo llevar en brazos.
—Me encanta la idea, pero no.
Xiao Zhan suspiró y lo dejó salirse con la suya. Yibo llegó a tiempo al baño y el mayor se quedó recargado en la puerta, por fuera.
—¿Estás ahí? —preguntó desde el interior del baño.
—No… —se aguantó la risa.
—¡Xiao Zhan! No puedo orinar si sé que estás ahí parado ¡Vete! —se quejó.
—Bien, bien —se alejó sólo unos metros, Yibo se dio cuenta de esto cuando salió al pasillo.
—Te quedaste ahí todo el tiempo, ¿Verdad?
—Temía que te cayeras.
—Eres más sobreprotector que yo, y eso ya es decir mucho —le dijo con un gesto serio.
—Lo siento —alzó ambas cejas en una tierna expresión de culpa muy sincera—. ¿Es molesto?
Una sonrisa muy linda sustituyó la cara seria de Yibo.
—Es adorable, me encanta —admitió, tomando por sorpresa al otro—. ¿Me puedes cargar?
Xiao Zhan rio ampliamente.
—No quisiste en un principio, ahora caminas.
—Pero las muletas me incomodan —hizo un tierno puchero que terminó en carcajada al ver la expresión seria de Xiao Zhan, quien no dijo nada más, lo tomó en brazos, dejando que las muletas cayeran el suelo sin cuidado—. En verdad eres fuerte —dijo en voz baja, soltando risitas y dejándose consentir.
Cuando lo depositó de nuevo en su cama, Yibo se animó a hacer a pregunta del millón.
—Zhan Zhan ¿Estabas celoso?
El aludido soltó un pesado suspiro mientras se quitaba los tenis y se subía a la cama junto a él.
—Como nunca en mi vida —admitió sin pensarlo mucho.
Yibo rio por ello, luego vio cómo su amado recostaba la cabeza sobre su pecho. Él lo recibió con brazos abiertos, listo para darle cariños.
—Ahora sabes cómo me siento siempre.
—Qué malo.
—Es la verdad, ya te había dicho que soy muy celoso.
—Yo no lo era —refunfuñó.
Yibo lo abrazó y besó su cabeza.
—No tienes que sentir celos de ellos, son mi familia.
—Lo sé —sonrió con calidez—. Son muy buenos, te vi muy feliz el día de hoy ¿Los extrañabas?
—Mucho.
—Y ellos a ti. Yixuan me dijo que eras el bebé de la familia.
—¿Qué tanto hablaron ustedes dos?
—Me ayudó a cocinar, así que tuvimos tiempo de sobra.
—Zhan Ge, creo que le gustaste.
—Claro que no —rio.
—Él es bisexual.
—No es cierto —lo miró a los ojos y notó que no bromeaba—. Oh… ¿En serio?
—Intentó ponerme celoso al darte ese beso. Sin mencionar que ya sospechaban lo nuestro —suspiró—. Por eso preferí confesarles la verdad ¿No te molestó?
—Para anda —sonrió sinceramente—. Me hizo muy feliz, no creí que fueras a hacerlo.
Yibo ya no dijo nada, sólo lo abrazó más fuerte hacia él, hasta que Xiao Zhan habló de nuevo.
—Lo que no me esperé fue lo de… Yixuan —se estremeció de sólo recordarlo.
—¿Te gustó?
—¡Yibo! —rio—. ¿Ahora eres tú el celoso?
—Hablando muy en serio, no, no estoy celoso. Sé que me amas, y estoy muy seguro de lo que siento por ti, así que no siento celos de verdad —acarició su cabeza—. Pero si te vuelve a besar así… —apretó los dientes—… le daré una paliza.
—No lo harías, él fue siempre como un padre para todos, siempre te cuidó, no podrías hacerle eso.
—Oye, en serio ¿Qué tanto hablaron?
—Yibo, él sí sabía lo nuestro desde el comienzo. Lo noté cuando hablábamos en la cocina, trataba de tranquilizar mis celos, incluso me dijo que todos tenían novia y que no tenía de qué preocuparme.
—¿En serio? —se asombró.
—Me amenazó en la cocina, o eso creo —rio—. Me dijo que no me atreviera a jugar contigo, que no te hiciera daño o tendría problemas con ellos cuatro, problemas graves. Después me amenazaron juntos en el recibidor al despedirlos.
—¡¿Qué?! —se espantó—. Lo siento, yo… —fue interrumpido.
—Ellos en verdad son tu familia —sonrió cálidamente—. No tienes que disculparte por el hecho de que te cuiden y se preocupen por ti —le pellizcó una mejilla—. Los entiendo, tienen miedo de que te haga daño.
—Tú nunca lo harías.
—Fue lo que les dije —sonrió y bostezó con fuerza.
—¿Estás cansado?
—Sólo es pereza —sonrió—. Pero tengo más hambre que pereza. Iré a preparar algo de cenar.
—Espera —lo detuvo cuando se levantó de su pecho—. Quédate así —estaba bastante cómodo sintiendo su peso encima, su calor. No quería que eso terminara.
—Pero ¿No tienes hambre?
—Ordenemos algo a domicilio.
—¿Seguro?
—Sí, hamburguesas con papas fritas.
Xiao Zhan sonrió, recordando cierto momento de su vida.
—Sólo si me regalas tus papas.
—Pediré doble porción entonces, yo quiero mis papas.
Xiao Zhan rio y le pegó con el puño en el brazo. Sacó su móvil e hizo el pedido por medio de una aplicación. Se volvió a acurrucar contra el cuerpo de su novio y suspiró de placer al tenerlo al fin así: sólo para él.
—Así que… —dijo de pronto Xiao Zhan—… ¿Desde Day Day Up?
Esas palabras bastaron para que Yibo entendiera a lo que se refería. Era momento de explicárselo, sólo esperaba que no lo tomara cual loco acosador.
—Zhan Zhan… —suspiró, pensando en las palabras correctas—. Fue a primera vista —dijo simplemente, se sentía avergonzado y un completo cursi.
—¿Qué cosa?
—¡No diré más!
Xiao Zhan rio.
—A ver… ¿A primera vista me quisiste?
Yibo asintió.
—Wow…
—No pasó lo mismo contigo ¿Verdad?
—No sé cómo describirlo, pero algo pasó. Suelo olvidar rostros y nombres, pero a ti jamás te pude olvidar desde la primera vez que nos vimos —le sonrió—. Cuando te volví a ver en la primera reunión del elenco del drama, me sorprendí. Pero cuando supe que tú serías Lan Wangji… —rio—. Pensé que el destino hacía cosas muy graciosas, pues iba a poder pasar más tiempo con el chico adorable del programa.
Los ojitos de Yibo brillaron con emoción. Su Ge Ge no se había enamorado a primera vista de él, pero no lo olvidó, y quería conocerlo más. Eso le bastaba.
—Yo no me enamoré a primera vista —aclaró Yibo, aún algo cohibido, desviaba de vez en cuando la mirada—. Bueno, no estoy seguro —se rascó la nuca—. Sólo sé que no pude apartar los ojos de ti desde entonces.
—Cuéntame más —pidió Xiao Zhan, incorporándose lo suficiente para verlo de frente, quería escuchar esa historia.
—Es muy cursi.
—No me importa.
—Yo no soy cursi.
—No, no lo eres —rio, mirándolo condescendientemente.
—Bien —suspiró y tomó una gran bocanada de aire—. Algo pasó en mí cuando te paraste frente a mí. Recuerdo que sonreíste y el mundo a mi alrededor se congeló, sólo pude verte a ti. Después escuché tu voz y… Xiao Zhan, amo mucho tu voz, tanto como tu sonrisa —admitió, ya sin miedo de parecer un completo cursi y tonto.
El corazoncito del mayor dio vuelcos de felicidad, tanto así, que no pudo borrar su sonrisa boba.
—Desde ese día te busqué en las redes sociales, te encontré muy fácil, pero no te seguí por temor a verme tan acosador.
—Pero terminaste siguiéndome luego de que empezáramos a trabajar juntos.
—Claro, ahí ya tenía un buen pretexto.
Xiao Zhan rio, y Yibo continuó.
—El hecho de que compartiéramos ese trabajo no fue coincidencia, y es algo que he querido decirte desde hace algún tiempo, pero temía ver tu reacción.
—¿Por qué? —se asombró—. ¿Qué hiciste? —comenzaba a imaginarse lo que vendría a continuación.
—Cuando me enteré que tú serías el protagonista de un drama, ni siquiera investigué de qué trataba, tomé un avión y fui directo a audicionar.
—¿Qué? —rio, incrédulo. Yibo le estaba diciendo que si trabajaron juntos no fue por obra del destino, sino porque él lo buscó así.
—Sí, y lo siento, sé que has de pensar que soy un loco acosador. Me di cuenta de eso muy tarde, ya había llegado al set y estaba haciendo fila para tomar el papel del otro protagonista junto contigo. Fue ahí donde me enteré que la historia tenía un trasfondo homosexual —se llevó ambas manos al rostro—. Pero me explicaron que la versión que se grabaría sería sólo con Bromance. De todas formas quise irme, pensé que me había excedido al llegar hasta ahí sólo por una persona, no me explicaba por qué hacía todo eso. En ese entonces no entendía.
Totalmente colgado de la historia, Xiao Zhan no decía ni una palabra, estaba completamente atento a lo que le platicaba.
—Lo único que me impulsó a dar ese paso y finalmente audicionar, fue el hecho de imaginarte actuando con otro chico, fue el pensar en todo el fanservice que quizás les pedirían hacer y en las fans enloquecidas, emparejándolos en todo momento. Ese pensamiento me hizo no desistir a mi idea inicial: audicionar. Cuando fue mi turno, bastó con que saludara a los directores para que decidieran darme el papel. Fue bastante extraño, pero así lo conseguí. En ese momento sí culpé al destino por ello, estaba feliz y muy nervioso. Jamás imaginé que gracias a eso podría estar en un futuro así —señaló hacia ambos, refiriéndose a esa dulce situación de ambos acurrucados en la cama.
—Wow… Yibo, eres bastante intenso.
—¡No me digas eso! —se avergonzó mucho.
—Pero no eres el único. Cuando te vi en el set, me emocioné tanto que tuve que contener mis ganas de ir y hablar contigo, usé como pretexto el hecho de que el director me dijera que tenía que ir y hablarte porque eras tímido. La verdad es que yo también me sentía algo nervioso.
—¿En serio?
—Absolutamente, desde entonces te he admirado tanto… eres un artista muy completo, con mucha experiencia. Yo tenía muy poco tiempo en estos negocios, sentía que podría aprender mucho de ti.
Los dos se miraron cariñosamente por un rato. Estaban felices, recordando viejos tiempos y cómo en el primer día de grabación se comportaron distantes uno con el otro, sin imaginar el caos que había en sus interiores. Afortunadamente su amistad se dio de una manera tan fluida y posteriormente explosiva, que muy pronto se volvieron amigos íntimos.
—Mis mayores tesoros, aún más que mis legos, son tus regalos —le dijo Yibo con una linda sonrisa, apenado por seguir en modo cursi.
—¿En serio?
—¡Sí! El casco que me diste… ¡Lo amo!, y el collar… —sacó una cadena que traía colgada en el cuello, de ella pendía un dije.
—¡Lo sigues usando! —se llenó de ternura.
—Siempre —sonrió y lo volvió a guardar bajo su camiseta—. ¿Ya piensas que soy un acosador?
—Yo también te observaba en las redes sociales sin seguirte —confesó de pronto—. Y también busqué toda la información disponible en internet sobre ti.
—Wow… ya no me siento tan mal —rio, Xiao Zhan fue contagiado muy pronto.
Su momento ameno fue interrumpido por la comida que recién llegaba a la puerta principal. Xiao Zhan se apresuró a ir por la cena y traerla a la recámara. Yibo encendió la televisión frente a su cama y puso sus capítulos preferidos de Bob Esponja.
—Excelente elección —lo elogió. Yibo le guiñó un ojo y con ayuda de su amado logró acomodarse mejor en el colchón para cenar. Los dos sintieron como si ya hubiesen vivido eso, pues a sus mentes llegó aquella noche de hotel que compartieron, fue la primera vez que durmieron juntos en la misma cama.
Comieron hasta quedar completamente satisfechos. Yibo no quiso romper la tradición, así que le regaló la mitad de sus papas a Xiao Zhan, éste se emocionó mucho y las aceptó.
Al terminar de cenar, Xiao Zhan salió de la cama y se tomó la total confianza de sacarse el pantalón y volverse a meter al colchón.
—Hey, yo también quiero ¿Me ayudas? —antes le daba pena que lo viera en estado "débil", pero ahora amaba que cuidara así de él, pues transmitía todo su amor con esas acciones, así que Yibo lo dejaba ser y Xiao Zhan estaba feliz por ello.
Los dos terminaron cómodamente desparramados en esa gran cama queensize, en calzoncillos y viendo Bob Esponja, no parecían un par de adultos.
Yibo de pronto se aburrió de las caricaturas, y dejó de prestarles atención para observar a su novio de reojo, él sí las estaba viendo. No le importó mucho y aprovechó que estaban muy cerca uno del otro para impulsarse hacia un lado y terminar recostado sobre su costado, le había dolido un poco, pero valió a pena, ahora estaba más cómodo y tenía a Xiao Zhan frente a él, eso le dio la oportunidad de extender una mano y tocar su cintura.
—¿Qué…? —preguntó, desconcertado antes de recibir los labios de su novio. Estaban al fin a solas después de tanto de no verse… y no se estaban besando.
Los cariños, caricias y besos se prolongaron un capítulo más de Bob Esponja. Muy pronto las respiraciones de ambos ya eran pesadas y agitadas, sus cuerpos comenzaban a reaccionar ante los estímulos que se proporcionaban.
Las manos de Xiao Zhan se escabulleron debajo de la camiseta de su novio y apretó su cintura con una mano, subió lentamente hasta llegar a su espalda. Yibo hacía lo mismo, pero dirigiéndose hacia el trasero de su novio. Aprovechó que no traía pantalón para estrujar ese trasero esponjoso en la palma de su mano.
—Espera —ya algo despeinado, Xiao Zhan se separó del beso, tomó el control remoto y apagó la tele—. No puedo hacer esto con la risa de Bob de fondo —rio.
Yibo asintió, tenía toda la razón, pero necesitaba con urgencia que volvieran a ese beso, así que tomó su rostro y asaltó sus labios una vez más. Era adicto a besarlos, morderlos, succionarlos. Los labios de Xiao Zhan eran por completo adictivos, si le dijeran que le queda un solo día de vida, Yibo pediría pasar esas veinticuatro horas seguidas besando esos carnosos labios.
—Zhan Zhan —jadeó cuando sintió sus labios en el cuello y una mano traviesa bajando a su entrepierna ya despierta.
Suspirando, el mayor se separó de él.
—Lo siento, no puedo.
—¿Qué? —se desconcertó—. ¿Por qué no? Bob ya no está más aquí.
—No es eso. No puedo hacerlo en tu estado.
—Xiao Zhan —lo llamó por su nombre completo—. Por favor —tomó sus mejillas y lo miró fijamente—. Por favor, no me dejes así —suplicó, a sabiendas de que había una erección igual en la ropa interior de su novio.
Estaban urgidos.
—No es conveniente hacerlo en tu estado.
—¡No me dejes así!
—No lo haré —sonrió de lado.
—¿Qué tienes en mente? —estaba ansioso por saber.
Bastante nervioso, Xiao Zhan se separó de él y se rascó la nuca con ligera incomodidad.
—¿Zhan Zhan? —inquirió al ver que parecía estar sufriendo un terrible debate interno.
—Bien, haremos esto —lo empujó hasta dejarlo bocarriba en la cama—. Sé que te he hecho sufrir por la espera, sé que prometimos hacerlo cuando nos volviéramos a ver, peo simplemente no puedo tener relaciones contigo mientras tu pierna está así, temo lastimarte, es lo que menos quiero.
Yibo se enterneció, su amado era todo un caballero, pero… ¡Quería tener sexo con él ya!
—Así que… optaremos por una alternativa.
Yibo pareció entender.
—¿Como en el aeropuerto? —le encantaba la idea, pero de todas formas él deseaba algo más.
Xiao Zhan rio y no respondió, en su lugar, se acomodó sobre el cuerpo de su novio sin dejar su peso encima de él. Le sacó la camiseta y comenzó a acariciar su pecho con una linda delicadeza antes de bajar su rostro y besar cada rincón de piel de ese tórax.
—Va a ser como en el aeropuerto —murmuró entre beso y beso, notando cómo lograba ponerle la piel de gallina con esas caricias húmedas—. Pero mucho mejor —susurró quedito—. O al menos eso espero —pensó.
Los besos eran suaves y pausados, húmedos y bastante cálidos. Yibo no entendía cómo algo así lograba ser tan erótico. Xiao Zhan ya sabía dónde y cómo besarlo para hacerle temblar las rodillas. El menor suspiraba con cada atención, preguntándose cómo haría para mejorar lo que hizo en el baño del aeropuerto, pues había sido perfecto, no podía mejorarse.
Xiao Zhan fue descendiendo poco a poco, hasta llegar a su ombligo. Yibo soltó una risita por ello y el mayor se contagió, feliz al haber descubierto lo sensible que era ahí. Divertido, jugó un poco con él. Besó su vientre y cada pequeño lunar que encontró a su paso hasta que se encontró con un fino caminito de vellos desde su ombligo hasta por debajo de la ropa interior, se asombró al no haberlo notado antes. Eran muy finos y casi imperceptibles a la vista, pero muy notables al tacto, más si besaba esa zona.
—Adorable —rio.
—Cállate —se llevó ambas manos a la cabeza, pero no logró quedarse así, pues quería ver qué demonios tenía planeado hacer.
Xiao Zhan siguió con sus besos, repartiendo de vez en cuando un mordisco, a veces era su lengua la que saboreaba su piel, y en la mayoría de las ocasiones eran sus labios presionados contra su vientre, cada vez más abajo. Yibo no pudo evitar arquear un poco la espalda cuando la humedad de los besos de su novio llegó muy abajo.
Bajó la mirada y se topó con una escena que casi lo hizo correrse por el simple hecho de verla.
Xiao Zhan estiraba el elástico de la ropa interior con sus dientes…
—¿Qué… qué harás? —se espantó, pero al mismo tiempo estaba emocionado.
—Yibo, no sé hacer esto, jamás en mi vida lo he hecho y sinceramente tampoco me lo han hecho a mí. Así que si algo no te gusta, detenme de inmediato ¿Entendido?
—Oh… —entendió después de unos segundos—. ¿Tú me vas a… en mi…?
—Cállate y no te muevas —rio y desvió la mirada antes de volver a su trabajo. Su rostro entero estaba rojo debido a la vergüenza, ni siquiera sabía si lograría hacerlo sin que todo terminara en un caos. Rogaba al cielo que eso no ocurriera.
Yibo no pudo apartar los ojos de él, de lo que haría. Vio cómo le bajó la ropa interior, revelando su miembro bastante duro y erecto, apuntando siempre hacia su ombligo. Sintió el aliento de su novio muy cerca de esa zona tan sensible y vio cómo se mordía sensualmente los labios antes de acercarse con algo de miedo a ese trozo de carne.
Iba a desfallecer ahí mismo ¿Acaso todo era un sueño? Pues no podía creer que el mismísimo Xiao Zhan estuviese a punto de hacer aquello.
Continuará…
¿Cómo creen que resultará esto? Ambos son totalmente inexpertos en este asunto, incluso Xiao Zhan, nunca ha practicado este tipo de sexo jajaja
La familia UNIQ es un ejército difícil de ignorar, afortunadamente Xiao Zhan pasó la prueba de fuego y todos lo aceptaron después de hacerlo sudar frío varias veces.
¿Cuál fue su parte favorita?
13/03/2020
Pd: es el capítulo más largo hasta ahorita!
