CAPITULO 02 "Garantía"

Después de dejar al Sr. Hyûga; Gaara subía en su camioneta negra con vidrios del mismo color seguido por Sasuke y Naruto.

-Crees que cumplirá esa petición?- le pregunto Sasuke a Gaara.

-No lo creo- decía este mirando por la ventanilla y el auto empezó a moverse- Por lo que averiguo Shino con sus soplones; su hija es su mayor tesoro. Buscara la manera en pagar el billón de dólares.

-Y si realmente te entrega a su hija?- dijo esta vez Naruto

-Si lo hace es la peor basura que hay en este mundo- dijo Gaara viéndolos a ambos son esa mirada de muerte.

-Creo que llamarlo basura es un poco lindo- susurro Sasuke sacando en su bolsillo un cigarro

-No te he dicho que dejes de fumar esa mierda en el coche?- le dijo Naruto a Sasuke

-A Gaara no le molesta- le dijo Sasuke tranquilamente mientras encendía el cigarro

-Gaara; por favor!- le dijo Naruto

Gaara se acerco a Sasuke; se miraron a los ojos por unos segundos, Gaara tomo el cigarro y lo en cerro con su puño sin ninguna expresión en su rostro.

-Si no hablo ni digo que me molesta no significa lo apruebe- le dijo Gaara a Sasuke, puso el cigarro ya apago en el bolsillo de su saco.

Se volvió a sentar y siguió mirando la ventanilla. El auto quedo en silencio. Dejando a los tres chicos sumidos en sus pensamientos.

Hinata Hyûga estaba sentada en la sala, esperando a su padre, su madre aun seguía encerrada en su recamara, hace mas de una hora había dejado de llorar y Hinata temía lo peor. Tenía sus manos juntas rezando a todos los dioses que conocía cuando la puerta se abrió dejando pasar a su padre cabizbajo.

-Papa que bueno que llegas- dijo ella acercándose a el- mama sigue encerrado en su recamara, trate en abrirla pero creo que tiene algo atrancado por que no lo. . . .

En ese momento su padre la abrazo y empezó llorar levemente.

-Hinata, perdóname- dijo después la soltó y subió para hablar con su esposa.

Hinata no sabia por que su padre le había dicho esas palabras, empezó dar vueltas por la sala cuando escucho. . . . .

-NOOOO!- era su madre, era un grito de desesperación y dolor.

Hinata sin pensarlo corrió arriba.

-Como pudiste!- gritaba su madre

-Mama!- decía Hinata tocando la puerta que estaba cerrada de nuevo- mama que sucede!

-Entiende!- era su padre- que es la única solución que hay!

-Prefieres a tu empresa!- decía su madre-Prefieres a esa estúpida y asquerosa empresa!

-Mama por favor abre la puerta!

-Si no lo hacemos esos tipos vendrán aquí y me mataran- decía su padre "que tipos?" pensó Hinata- Comprende!

-No puedo hacerlo!- decía su mama- y no lo acepto!

-Mama! Papa!- decía Hinata aun tocando la puerta- mama! Papa! Abran la puerta!

En ese momento se abrió la puerta y Hinata entro; abrazo a su madre que seguía llorando sin cesar.

-Mama que sucede- le preguntaba Hinata mientras la abrazaba fuerte; después vio a su padre con una mirada que jamás había visto-Papa? – dijo preocupada

-Hinata, tenemos que hablar-le dijo su padre con un temblor en su voz

-Nooooo!- volvió a gritar su madre.

-Mama, tranquila!- le decía Hinata abrazándola fuerte- Todo estará bien!

-Bien!- dijo su madre, con sus ojos rojizos- Ha oído eso "querido"? nuestro hija dice que "todo" estará bien!

Su padre solo las veía en silencio.

-Vamos!- le gritaba mi madre- Dile que "todo" estará "bien"!- Gritaba sin control- Dile a nuestra hija que ella es la "garantía" de tu estúpido préstamo!

Hinata se quedo de piedra al escuchar lo que su madre gritaba; volteo a ver a su padre quien había cerrado los ojos y sus manos se habían cerrado en un puño.

-Papa?- dijo Hinata con un hilo de voz- Que… por… yo…

No sabia que preguntar, ni tampoco que decir. Su madre continuaba llorando, Hinata la soltó comprendiendo del por que su madre estaba tan alterada; las habían traicionado. Su madre lloraba por que esa persona era su esposo; Hinata que empezó a llorar en silencio por que esa persona era su padre. Ellas darían la vida por el, pero el había puesto de garantía no la casa, no la empresa, no a las acciones, lo que había puesto de garantía fue a su hija; a ella, Hinata Hyüga.

Sasuke; guardaespaldas. De un metro setenta, de ojos azabaches y de pelinegro se encontraba semi-recostado en el maletero de la camioneta negra que se encontraba en el lago.

Naruto; guardaespaldas. De un metro sesenta y nueve, rubio y ojos como el cielo se encontraba durmiendo dentro del coche junto al chofer.

Kakashi; chofer y guardaespaldas. De un metro setenta y cinco, peli plateado, tenía un parche negro en el ojo izquierdo y una pañoleta negra tapando su boca; leía un libro un tanto "extraño".

Y Gaara; heredero y 3° líder del clan De la Arena. Sentado en el asiento de los pasajeros, de un metro setenta, ojos como una perla de color cielo cuyos le rodeaban de unas ojeras negro, tez blanca y cabello rojo como el fuego.

Los cuatro esperaban que a que llegara el Sr. Hyûga con la "garantía".

-Realmente crees que vendrá con el dinero?- le preguntaba Sasuke a Gaara cuando se le acerco a su lado.

-Si no lo hace, podremos vender su casa, su empresa y sus acciones y recuperaremos algo- decía Gaara- hasta podríamos vender sus órganos y ahí sacaríamos más de un billón de dólares.

-No creo que se puedan vender órganos de un hombre que tiene mas cuarenta años- dijo Kakashi sin quitar la vista de su "libro"

-Ramen. . . . – decía Naruto en sus sueños.

-Ese dobe no sabe comer otra cosa que no sea Ramen- dijo Sasuke

-Lo que ustedes hagan no me importa- dijo Gaara viendo un coche acercarse- Lo único que quiero es que hagan su trabajo; para eso los saque de esa mierda.

Sasuke se incorporo y empezó a caminar, pegándole a Naruto a la cara para que despertara. Este iba a gritarle cuando vio que el coche gris polarizado bajaba el Sr. Hiashi Hyûga serio.

Kakashi, bajo para abrirle la puerta a Gaara, este bajo y empezó a caminar hasta que estuvo frente a frente con el Hyûga

-Y bien- dijo con viéndolo fríamente a los ojos- Me trajo a la "garantía"

Gaara esperaba que le diera el dinero sin ningún problema; le había dicho esas palabras solo para que le diera el dinero lo más rápido posible, y si no se lo daba. Como le había dicho a Sasuke anterior mente, podría vender sus órganos en el mercado negro.

Hiashi Hyûga se dio la vuelta y abrió la puerta de pasajeros, Gaara esperaba una maleta. Cual fue su sorpresa que la "maleta" media un metro sesenta, de cabello negro azulado, de unos ojos a perlados y un cuerpo bien formado. Era nada mas ni menos que la "garantía" que el Sr. Hyûga había llevado consigo.

-Esta seguro Sr. Hyûga?- le decía Gaara con ira contenida y mirada amenazante.

-Las palabras de un Hyûga se cumplen- le dijo el con una mano del brazo de la chica que se podía ver la tristeza en ellos.

-Ya le explicaste a ella?- le dijo señalándola.

-SI- dijo el con voz baja- Y como una Hyûga, cumplirá su palabra en ser la garantía por un año.

Sasuke, Naruto y Kakashi no podían creer lo que escuchaban, ese maldito bastardo prefería en dar a su única hija como "garantía" que perder su empresa o morir para protegerla?

-Ese bastardo no merece ser llamado "padre"!- decía Naruto- Prefieres que tu hija se quede con un extraño!- grito esta vez- Y te haces llamar "padre"!

-Cálmate Naruto- le dijo Sasuke

-Tu mocoso- le dijo Sr. Hyûga- no sabe nada de lo que es una familia

-Y si eso es tener una familia, prefiero estar solo que. . . - le respondió Naruto

-Suficiente- dijo Gaara mirando a Naruto- Kakashi, lleve la "garantía" al auto.

-Si- dijo haciendo una reverencia, se acercó a Hiashi y su hija. El Sr. Hyûga antes que Kakashi se llevara la abrazo.

-No te preocupes, antes del año estarás de vuelta- le decía a su hija.

Ella solo lo abrazo muy fuerte y sus lágrimas comenzaron a rodar en sus mejillas.

-Kakashi- le dijo Gaara.

Kakashi tomo a la chica de sus brazos quien no soltaba de su padre.

-Vamos nena; no te preocupes todo saldrá bien- le decía una y otra ves; aun cuando Kakashi había logrado que soltara a su padre y llevada al coche se lo decía.

Sasuke y Naruto permanecieron callados mientras veían llorar a la chica; pero no podían hacer nada ya que el causante de ese dolor era nada más que el padre de ella.

-Fue un placer en hacer negocios con usted Sr Hyûga- dijo Gaara dándose la vuelta.

-Espere- le dijo el Sr Hyûga- prométeme que no le pasara nada.

Gaara ya estaba cerca del coche y Naruto le abría la puerta se volteo a decirle.

-Lo que yo haga con la "garantía" no le incumbe a usted Sr Hyûga- dicho esto entro al auto donde la chica lloraba en silencio-Vámonos Kakashi.

Y el arranco el coche y alejándose del lago.

-Realmente no me sorprende- decía Gaara- hombres como él hay muchos- dijo viendo a la chica- unos peores que otros.

Todos quedaron en silencio, solo se oían el leve llanto de ella.

-Cual es tu nombre. . . "garantía"- le pregunto Gaara.

La chica al escuchar tal sarcasmo cerro los ojos; tomo un poco de aire antes de contestar.

-Hinata- lo dijo con voz baja.

-Sabes no te pude oír- le dijo Gaara- Odio cuando la gente habla tan bajo y no me mira a los ojos.

Entonces ella abrió los ojos y lo volteo a ver, guardo silencio unos segundos antes de volver a decir. . . .

-Hinata- con una vos un poco calmada y mas alto que la vez anterior.

-Vámonos Kakashi.

Y el arranco el coche y alejándose del lago. Hinata no podía dejar de llorar, aun que quería dejar de hacerlo

-Realmente no me sorprende- decía el chico de cabello rojo como el fuego- hombres como él hay muchos- dijo viendo a Hinata- unos peores que otros.

Todo quedo en silencio, que quería decir con esas palabras! Que su padre era como el?! Que no se preocupaba de ella? Aun que el dolor de ser la "garantía "de un estúpido préstamo no se borraría nunca, tenia que ser fuerte por el bien de sus padres

-Cual es tu nombre – dijo el chico- "garantía"- decirle eso el dolor que sentía en su pecho crecía mas y mas; esas palabras para ella se convirtieron en Tabú. Tomo un poco de aire antes de contestar.

-Hinata- lo dijo con voz baja.

-Sabes no te pude oír- le dijo - Odio cuando la gente habla tan bajo y no me mira a los ojos.

No le quedaba mas remedio!, volvió a tomar aire y abrió lentamente los ojos para que después volteara a ver a ese chico de cabello de fuego.

-Hinata- con una vos un poco calmada y mas alto que la vez anterior.

-Creí que con tanto chillido se te había acabado la voz- dijo para que después fijara su vista en la ventanilla.

Fue que me percate que adentro de la camioneta había dos personas mas uno de cabello y ojos negros y el otro rubio y ojos del color azul; sus rostros se les hacia familiares pero no sabia en donde.

Después de unas horas; llegamos a un bosque, el chofer doble en una esquina y a los pocos minutos en el camino apareció una reja enorme de color negro que se abría a pocos metros antes que llegara el coche. Pasaron otros minutos antes de visualizar la casa, era más grande que la de Hinata. Los dos chicos bajaron antes para darle paso a que saliera el chico de cabello de fuego.

-Naruto llévala una dela habitaciones- le decía al rubio

-Si- le dijo este- vamos- dijo dándome su mano para que pudiera salir.

-Puedo sola gracias- le dije

-Como quiera- dijo el rubio- baje que la llevare a una habitación para que descanse.

Lo seguí, no pude evitar en ver que la casa si se podía decir casa estaba bien decorada y se sentía un poco. . . acogedor.

-Esta será su habitación- dijo acabo de unos minutos

Entre a una habitación blanca con una enorme cama y ventanales protegidos, una coqueta y baño personal, una pequeña sala y televisor de plasma.

-Ahora con su con permiso me retiro- dijo el rubio y cerrando la puerta

Me senté al borde la cama y observe a mí alrededor para que al cabo de unos minutos mis lágrimas empezaran a fluir.

-Tengo que resistir- me decía- tengo que ser fuerte.

Pero sabía que desde ese momento Hinata Hyûga ya no seria la misma. . . . . .