Los personajes no me pertenecen, todos menos la protagonista son propiedad de su respectiva autora Koyoharu Gotouge.
Gracias por darle una oportunidad a mi historia, disfruten la lectura...
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UNA VIDA PASADA
El tiempo nos acelera otra vez…─
Escuchaba una dulce melodía, detuvo sus acciones y giró su cuerpo hacia donde percibía el origen de ese canto.
Y la vida se nos va sin darnos cuenta…─
Su mirada se posó sobre el cuerpo de su acompañante y se mantuvo estático, dejando caer su peso sobre la pala encajada en la tierra y dejando el agujero en el que estaba trabajando a medio hacer.
Aun si despertamos de este sueño no…─
Sin apartar la vista de ella, la observó colocar flores en los montículos de tierra en los que anteriormente él trabajó.
Dejamos de la misma luz buscar…─
Tumbas. No se supone que deba de enterrar personas. Desvió la mirada y apretó la herramienta que sostenía en sus manos con tanta fuerza que sus nudillos se tornaron blancos.
Bajo del manto de estrellas siempre están...─
Si tan solo hubiera llegado horas antes. El protege… el protege, pero, cuando llegó ya no había nadie a quien proteger.
Las constelaciones junto a las sombras de ayer…─
¿De qué sirve tener el título del más fuerte si no puede hacer nada para lograr tan solo un pequeño cambió?
Una mano cálida tomó su puño sacándolo de sus pensamientos, estaba ejerciendo tanta fuerza que su mano comenzó a sangrar.
¿Y qué piensas de todo lo que pasó?...─
La sensación cálida se mantenía cerca de él, sosteniendo su lastimada mano. Alzó su rostro cruzando miradas con los orbes más dulces y tranquilizadores que alguna vez creyó admirar.
No podía apartar la vista de esa mirada chocolate brillante y expresiva, de esas obscuras y tupidas pestañas que la adornaban, de esa piel tan tersa y esas pequeñas y tiernas marcas obscuras dispersas por su rostro que acababa de descubrir, de esos labios finos y rosados. Se encontraba hipnotizado por su belleza.
¿A quién miras fijamente, dímelo?...─
No, se encontraba hipnotizado por su gentileza.
¿A quién miras fijamente dímelo? ─
Abrió lentamente los ojos, un incesante sonido parecía aumentar el volumen hasta lograr traerlo a la realidad. Estiró su brazo y obligó a ese aparato a cesar el ruido que comenzaba a tornarse molesto.
Aun acostado en su lecho cerro sus ojos y los cubrió con el antebrazo de la extremidad que segundos antes detuvo al despertador.
¿Un sueño? No, un recuerdo.
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Hacía frío, después de todo se encontraban en el completo auge de la estación de invierno y con ello, iniciaba un nuevo ciclo escolar. Acomodó su bufanda entorno a su cuello intentando aminorar la sensación del aire helado mientras recorría los pasillos del instituto hacia su sección en el aula de profesores, para preparar su material de trabajo que presentaría en sus próximas actividades, puesto que, él era el maestro de historia del primero y último curso de preparatoria.
De camino a su destino se topó con muchos rostros conocidos de sus alumnos y compañeros de trabajo, todos siendo amables lo saludaban y el respetuosamente regresaba el saludo con una inclinación de cabeza y su característica sonrisa llena de energía. Era popular entre sus alumnos, no había porque negarlo, después de todo amaba su labor que era: La historia y enseñar. Y se le daba bastante bien, además de que solía ser extraño que bajo sus enseñanzas alguien obtuviera una mala nota en su materia, debido a esto tenía el respeto de sus estudiantes y también su afecto.
Tras él escuchó pasos apresurados y su nombre saliendo de los labios de una persona que quería llamar su atención.
─ ¡Profesor Rengoku! ─ Girándose recibió a tres muchachos conocidos para él con una agradable sonrisa.
─ Joven Kamado, Hashibira, Agatsuma, ¡buenos días! ¡Me alegra verlos con tanta energía para iniciar su primer año de preparatoria! ─ gritó eufórico reluciendo su explosiva personalidad, sobresaltando a los muchachos que no pudieron evitar pensar que no había persona con tanta energía a altas horas de la mañana más que él.
Antes de graduarse de la universidad realizó su servicio en la secundaria donde estudiaban esos tres, podría decirse que tuvo un vínculo especial con ellos, o más bien, siempre lo tuvo, pero nunca lo diría, ellos fueron los primeros a los que volvió a ver.
─ ¡Sí! Esperamos contar con usted éste primer año Profesor ─ dijo el chico con la singular cicatriz en su frente, mientras sus dos amigos asentían con sus cabezas deseando lo mismo.
─ ¡Siempre podrán contar con sus maestros! ¡Es nuestro trabajo guiarlos y mantener viva la llama de su motivación! Parece ser que este año me asignaron como tutor del grupo al que pertenecen, así que por favor cuiden de mí también ─ habló el rubio haciendo una reverencia para después erguirse y brindarles una sonrisa gentil.
─ ¡Sí! ─ Los muchachos felices por la noticia y avergonzados imitaron la acción de su profesor con tanta fuerza que chocaron sus cabezas entre sí. El joven profesor no sabía si reír o preocuparse mientras observaba como salían a relucir las coloridas y particulares personalidades de sus "ahora" estudiantes.
─ ¡L-lo veremos en clase Profesor! ¡Con permiso! ─ Prácticamente gritó el joven Tanjiro.
Antes de que pudiera contestar, el muchacho desvió la mirada con el rostro rojo de vergüenza mientras arrastraba a un Inosuke hirviendo en ira con un bulto hinchándose en su frente y a un inconsciente Zenitsu con la nariz sangrante, seguro por el doloroso impacto con la cabeza del chico que los llevaba a cuestas.
─ D-deberían ir a la enfermería…─ Murmuró el rubio con una leve expresión de preocupación mientras alzaba su mano hacia ellos simulando detenerlos, pero los chicos ya iban demasiado lejos ocupados peleando entre ellos como para haberlo escuchado.
Sonriendo alegremente no pudo evitar pensar que no habían cambiado nada en todo ese tiempo, aunque no se refería exactamente desde el periodo de secundaria y tampoco a esta época.
Se mantuvo inmóvil, su sonrisa tembló y sus ojos se nublaron con nostalgia, observando las espaldas de sus nuevos estudiantes alejándose mientras una imagen similar ocupaba sus pensamientos, viendo a los mismos chicos en un escenario viejo y antiguo, con ropas extrañas y espadas sostenidas a sus cinturas.
A esas imágenes repentinas las llamaba "memorias". Hacia un par de años que se volvieron frecuentes, exactamente, desde el día en que se encontró con esos chicos, y siempre llegan a su mente cuando se encuentra con una persona de ese pasado.
Un evento de su niñez desató unos extraños sueños, o al menos eso era lo que creía que eran, a pesar de que no eran recurrentes siempre se desencadenaban cuando ocurría una situación especial en su vida. Jamás habló de ellos con nadie, no le tomó relevancia puesto que los consideraba simples sueños, proyecciones en su mayoría ficticias y fuera de toda realidad. Sin embargo, comenzaron a causar intriga en él conforme crecía. Empezó a preguntarse, ¿A qué se debían? ¿Quiénes eran las personas que se manifestaban en ellos? ¿Por qué seguían una línea de tiempo? ¿Por qué se sentían tan reales? Y, sobre todo, ¿Por qué se sentía vacío cada vez que despertaba de uno?
Hasta que lo entendió. Después de conocer a esos chicos entendió que se trataban de recuerdos de una vida pasada.
Regresó en sí, sacudió su cabeza y despejó su mente, no había día que no pensara sobre ello, por lo que se obligó a restarle importancia y siguió con su trayecto a la sala de maestros.
Atravesando el umbral de la puerta inclinó levemente el cuerpo hacia la derecha, esquivando con destreza una engrapadora que había sido lanzada fuertemente hacia uno de sus compañeros que se hallaba justo frente a él y que con la misma destreza esquivó sin problemas. Era el profesor de deportes, por lo que cualquier actividad física le resultaba sencilla de realizar. Con curiosidad observó a ese par preguntándose la razón de su primera pelea del nuevo año escolar a primera hora de la mañana.
─ Maldito Giyuu, ¡¿Cómo te atreviste a tirar mi escultura?! ─ Preguntó un joven adulto molesto hacia la persona a la que le había lanzado la engrapadora.
─...─ Giyuu Tomioka se mantuvo en silencio apartando la mirada.
─ ¡Responde carajo! ─ Exigió el profesor de artes con una vena saltando en su frente a causa del coraje.
─ Estaba en mi escritorio ─ Contestó Giyuu a las exigencias de su amigo.
─ ¡¿Y eso que?! Pudiste dejarlo en el mío, ¡No tenías por qué tirarla! ─ Le recriminó el artista herido.
─ Pensé que era basura ─ Dijo el joven de cabello obscuro.
Escuchó algo romperse, estaba seguro de que se trataba del orgullo y corazón de su amigo artista. La sala se quedó en silencio y todos estaban congelados a la espera de una reacción por parte del profesor de artes. Decidió que era el momento de interrumpir.
─ ¡No deberían pelear tan temprano! Seguro las cosas fueron un malentendido y Tomioka no tenía intensión de herirte Uzui ─ Intervino en la pelea como el mediador que siempre ha sido intentando solucionar las cosas ─ ¡Estoy seguro de que se disculpará por su error! ¿No es así amigo? ─ Dijo el rubio tomando al causante del conflicto por el hombro alentándolo a disculparse para finalizar con la pelea.
─ ¿Por qué tengo que disculparme? ─ Todos volvieron a quedar petrificados. Bueno, no siempre funcionaba su ayuda de mediador.
─ No interfieras Rengoku. ¡Ese patán jamás admitirá sus pecados! No es necesario que intentes ayudarlo ─ Habló señalando acusatoriamente al pelinegro el cual se mantenía con expresión aburrida ─Arruinó mi material de trabajo para mis clases de este día. ¡Tendrás que suplir a mi escultura! ¡Serás mi sujeto de prueba! ─ Dicho eso se abalanzó hacia su amigo para atraparlo, este lo esquivó y salió corriendo hacia los pasillos de la escuela seguido por un furibundo Tengen Uzui.
─ ¡Por favor! ¡Tengan cuidado de no lastimar a nadie! ─ Fue lo único que pudo decir a ese par antes de verlos desaparecer.─ Suerte Tomioka ─ Pensó el rubio preocupado por su amigo sintiéndose un poco culpable por no haber ayudado más.
Hizo todo lo que pudo.
Con una sonrisa y acostumbrado al comportamiento de ese par, tomó asiento en su escritorio y se dispuso a ordenar sus documentos y libros, planeando las actividades para sus clases de ese día. Tenía libre gran parte de la mañana, observando el reloj que marcaba las 7:00 en punto iniciando las clases, dedujo que tenía tres horas antes de impartir su materia. Su primera clase sería con el grupo 1ro C. Observó la lista de estudiantes dándose cuenta de que se traba del grupo al que lo asignaron como tutor.
Volvió a pensar en los jóvenes muchachos y en sus compañeros de trabajo, su mente viajo de nueva cuenta a aquellas imágenes en donde vislumbraba a esas mismas personas en un mundo antiguo, luchando con espadas contra seres que le cuesta creer que alguna vez existieron, pero lo hicieron, él mismo fue un cazador de demonios en su vida pasada.
Las personas que alguna vez conoció y convivió con ellas ahora seguían permaneciendo a su lado. Parte del destino, quizás. Pero se preguntaba ¿por qué era el único en recordar su antigua vida? Sus amigos y familiares no parecían tener esos recuerdos. ¿Por qué él era el único?
El flujo de sus pensamientos lo llevó a recordar el sueño que tuvo la noche anterior. Una triste canción y un rostro conocido angelical. Aún no estaba del todo seguro quien era ella, pero los sentimientos que vivió estando a su lado y las emociones que sentía al recordarla le hacían pensar que era alguien muy importante para él. Tal vez su interés romántico.
Se sintió avergonzado, como si el simple hecho de pensar en ello estuviese mal, pues aún no se había encontrado con esa persona en la actualidad y, por lo tanto, la mayoría de los recuerdos que tenía sobre ella debían estar bloqueados.
A pesar de sentir un poco de pena, también sentía que era lo correcto. Solo bastaba con pensar en su rostro y su corazón palpitaba tan fuerte que hasta lo sentía doloroso. Pero por sobre todo, sentía inmensas ganas de verla.
La ama. A pesar de no conocerla, la ama. Y lo único que puede recordar claramente de ella aparte de sus propios sentimientos, es su nombre.
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Canción original: Namikaze Satellite – SNOWKEL
Cover español: Felipe Waldhorn
Muchas gracias por llegar hasta aquí, espero que les haya gustado el capítulo, aunque como se habrán dado cuenta todavía no comenzará el verdadero show, se necesitan aclarar unas cuantas cosas antes. Considero que será un romance lento entre los personajes principales, así que, por favor, no desesperen mucho jaja. Espero seguir contando con ustedes en el próximo capítulo, aun si no vaya a saber si estarán ahí, pero tendré fe ~
Muchas gracias nuevamente, nos veremos pronto de nuevo.
Adiooos ~
