Capítulo 5
Mirando siempre al norte
Al día siguiente, y tras un poco más de entrenamiento durante toda la mañana, se dirigieron a retar a Petra esa misma tarde; Aura fue con él para observarle en la lucha y para guiarle, puesto que sabía dónde se encontraba el gimnasio, cerca de Devon SA.
-¿Estás listo?-inquirió ella en un momento dado.
-¡Desde luego! ¡Es mi primera batalla de gimnasio y voy a darlo todo!
-Te veo muy inspirado… lo cierto es que tengo ganas de verte en acción.
-No te defraudaré.
Finalmente llegaron al gimnasio, situado en una modesta y pequeña casa solariega, nada más entrar en él el chico se presentó.
-¿Hola? Me llamo Bruno, soy de Villa Raíz y me gustaría tener una batalla de gimnasio.
Sin embargo nadie salió a recibirles, lo que extrañó gratamente a ambos.
-Qué raro, la señorita Petra dijo que estaría aquí-murmuró la chica.
-Sí… vamos a echar un vistazo.
En el campo de batalla no vieron a nadie, por lo que estuvieron buscando por las inmediaciones hasta finalmente dar con ella en lo que parecía ser un estudio personal rodeada de papeles, horarios y temarios. Nada más ver a la chica, la saludó.
-Ah, hola, Aura, os esperaba.
-Hola, señorita Petra, perdón por entrar, pero es que nadie salía a recibirnos…
-Ay, sí, perdonadme, es que estoy empezando a organizar el curso que viene, pero bueno, vamos a por ese combate.
Se dirigieron de vuelta al campo y, una vez allí, una chica vestida de árbitro y de la misma edad que Petra se personó enseguida y Aura ocupó la primera fila de las gradas; la batalla comenzó enseguida, siendo Petra la primera en sacar a su pokémon.
-¡Adelante, geodude!
Bruno no se lo pensó mucho y sacó a silcoon tanto para sorpresa de Petra como de Aura; la líder, ceñuda, inquirió.
-¿Un tipo bicho? No es una elección muy acertada…
-Puede, pero tengo un par de trucos bajo la manga…
-Está bien… los aspirantes empiezan primero.
-De acuerdo ¡Fortaleza!
-¡Geodude, placaje!-ordenó la líder.
Antes de que silcoon comenzara a endurecer su cuerpo, el pokémon tipo roca se lanzó contra él y logró asestarle un golpe directo, empujándolo hacia atrás y sin darle tiempo a prepararse.
-¡Agh! ¡Disparo demora, silcoon!
Al punto, el pokémon bicho lanzó los finos hilos y pudo atar a geodude al suelo, impidiéndole de esta forma moverse.
-¡Picotazo venenoso!
Acto seguido lanzó una ristra de agujas venenosas que no le hicieron casi nada, puesto que la mayoría rebotaron en el duro cuerpo de geodude.
-¡Lanzarrocas!-indicó Petra.
Aun a pesar de la situación, geodude hizo aparecer un buen montón de rocas del cielo, las cuales cayeron directamente sobre silcoon.
-¡Ahora, fortaleza!
Silcoon endureció su cuerpo a tiempo y, gracias a esa maniobra, pudo salvar parte del daño, aunque salió un tanto herido igualmente.
-¡Tenemos que resistir, fortaleza a toda potencia!-exclamó Bruno.
-¡No le dejes! ¡Bofetón lodo!
Geodude lanzó entonces un chorro de barro que impactó directamente en los ojos de silcoon, cegándolo; sin embargo eso no le hizo parar y endureció su cuerpo aún más, volviéndose cada vez más y más resistente a los ataques físicos. Se sacudió para tratar de limpiarse el barro, consiguiéndolo en parte.
-¡Ahora placaje!
Silcoon avanzó a saltos para embestir a geodude, el cual lo veía como una mancha borrosa a pocos metros de distancia de él.
-¡Chapotealodo!-exclamó entonces Petra.
El pokémon roca lanzó hacia delante varias manchas de lodo, las cuales hicieron resbalar a silcoon en cuanto las pisó, cayendo al suelo y deteniendo en seco su ataque.
-¡Lanzarrocas!
Acto seguido, más rocas se abalanzaron y cayeron sobre el pokémon bicho, aunque esta vez pudo resistir mucho mejor la gran mayoría de los golpes.
-¡Picotazo venenoso!
De nuevo lanzó toda una ristra de agujas venenosas hacia él, la gran mayoría rebotó sobre el resistente cuerpo de geodude; pero una debió de golpearle particularmente duro, puesto que cayó repentinamente envenenado.
-¡Oh, no!-masculló la líder, apurada.
-¡Ahora, silcoon, átalo!
El pokémon bicho volvió a soltar más hilos que ésta vez no ataron a geodude al suelo, sino que lo dejaron echo un ovillo, literalmente hablando, y completamente inmovilizado. Esto sorprendió tanto a Aura como a Petra, al tiempo que el chico aprovechaba para atacar.
-¡Lo tenemos, placaje!
Acto seguido, y a base de saltos, se acercó a él y le embistió con toda su dureza, haciéndolo rodar por todo el campo; por su parte geodude hizo todo lo posible por liberarse, pero el hilo de disparo demora era tan resistente que se le hizo casi imposible. Tras varios golpes más, el veneno hizo el resto y geodude finalmente cayó KO.
-¡Geodude está fuera de combate, el ganador es silcoon!-indicó el árbitro.
Petra lo recogió particularmente asombrada y comentando de seguido.
-Vaya, he de admitir que tienes buena técnica, nunca antes habían enfrentado a mi geodude de esa forma…
-Sí, bueno, pensé que defenderme de tus golpes era el mejor ataque-argumentó Bruno.
-Y te ha resultado, eso desde luego, aunque ahora se pone interesante. ¡Adelante, nosepass!
Al punto salió entonces al campo un pokémon que no había visto en la vida, por lo que optó entonces por informarse un poco.
-Nosepass, el pokémon brújula; su pico magnético con forma de nariz siempre se orienta hacia el norte. Si se encuentra con otro nosepass no podrá mirarle de frente puesto que sus polos magnéticos se repelen. Permanece estático la gran mayoría del tiempo, aunque tiende a moverse al menos un centímetro al año, sobre todo en estaciones frías.
El ceño del chico se frunció, puesto que no estaba del todo seguro de si podría repetir la misma estrategia con él, sin embargo finalmente decidió echar el resto y optó por mantenerlo donde estaba.
-¡Muy bien, vamos allá! ¡Disparo demora!
Una vez más, varios hilos fueron directos hacia nosepass para atarlo y así evitar que se moviera, lográndolo en parte, sin embargo al pokémon no pareció importarle demasiado, permaneciendo estoico donde estaba. Por su parte, Petra indicó.
-¡Bloqueo!
Al punto silcoon recibió una gélida mirada por parte del pokémon roca, impidiéndole así poder regresar con su entrenador.
-Diablos… ¡picotazo venenoso!
-¡Tumba rocas!
Aunque el pokémon bicho fue el primero en atacar, nosepass lo hizo inmediatamente después lanzando una serie de rocas mucho más grandes y potentes que golpearon de lleno en silcoon, haciéndole gran daño aun a pesar de su incrementada defensa y, además, bajándole la velocidad en el proceso. Silcoon trató de salir de esa encerrona, sin embargo se había vuelto demasiado lento, lo cual aprovechó Petra para rematar.
-¡Placaje!
Aun a pesar de su estoicismo, nosepass se movió de repente de golpe, librándose de los hilos, y embistió a silcoon, el cual recibió de lleno el ataque sin poder hacer nada por defenderse, cayendo al suelo derrotado.
-¡Silcoon está fuera de combate, el ganador es nosepass!-anunció el árbitro.
Bruno recogió a silcoon al tiempo que Petra comentaba.
-Buen intento, pero una vez que muestras tu mano no puedes volver a usarla sin que el rival te la vea venir…
-Lo sé, pero que no se diga que no lo he intentado.
-Bonita filosofía… ¿qué más tienes?
-¡Algo más apropiado!
Y, tras esas palabras, sacó a treecko en su lugar, pasando a la ofensiva rápidamente.
-¡Recurrente!
-¡Fortaleza!-indicó Petra.
Treecko soltó una ristra de semillas intermitentemente mientras nossepass endurecía su cuerpo, haciendo disminuir el efecto conforme iba pasando el tiempo. Acto seguido aprovechó entonces para contraatacar.
-¡Tumba rocas!
-¡Esquívalas con ataque rápido!
Con gran agilidad, propia de los tipo planta, el pokémon pudo esquivarlas todas sin ningún problema, acercándose inmediatamente después a él para atacar.
-¡Absorber!
Acto seguido, se abalanzó sobre él y le drenó energía, aunque debido a su incrementada defensa apenas pudo hacerle gran cosa.
-¡Placaje!-exclamó Petra.
Aprovechando que lo tenía delante de sus narices nossepass le embistió con fuerza, empujando a treecko hacia atrás.
-¡Tumba rocas!
De nuevo grandes piedras volvieron a aparecer y fueron directas hacia él aprovechando la cercanía.
-¡Intercéptalas con recurrente!-indicó Bruno.
Treecko reunió todas las semillas posibles y las lanzó, logrando obstaculizar y romper casi todas, pero un grupo de tres se dirigió hacia el pokémon, imparables.
-¡Esquívalas con ataque rápido!
Muy al límite, echó a correr a tiempo y pudo esquivar a la mayoría, sin embargo una roca perdida llegó a alcanzarlo, quedando treecko muy malherido y bajando así su velocidad.
-¡Treecko!-exclamó su entrenador.
-Oh, no, ese ha sido un golpe muy fuerte…-pensó Aura, preocupada.
-¡Vamos, treecko, no te rindas, arriba!
Un tanto magullado debido al golpe, el pokémon planta logró reincorporarse, fue entonces cuando formó una serie de semillas en su cola, lanzándoselas con efecto a los pies de nossepass; éstas germinaron de golpe y unas ramas aprisionaron al pokémon de tipo roca, las cuales comenzaron a drenarle su energía para pasársela a treecko, el cual recuperó algo de salud.
-¡Eso es drenadoras!-exclamó Aura, desde las gradas.
-¡Bien! ¡Recurrente!
Aprovechando que nossepass no se podía mover, lanzó las semillas intermitentemente, haciéndole daño poco a poco aun a pesar de sus reforzadas defensas.
-Maldición… ¡Tumba rocas!-exclamó Petra, apurada.
-¡Esquívalas con ataque rápido y destructor!
Utilizando la rapidez que le quedaba, y con renovadas energías, esquivó todas las que pudo y rompió las que más le amenazaban, logrando de esta forma acercarse a él.
-¡Ahora, absorber!
Aunque no le hizo mucho, el golpe contribuyó a ir debilitándole progresivamente aprovechando que estaba inmovilizado; finalmente las drenadoras hicieron el resto y el pokémon de tipo roca cayó al suelo, agotado.
-¡Nossepass no puede continuar, treecko es el ganador! ¡La victoria es para el aspirante Bruno de Villa Raíz!-dictaminó el árbitro, levantando la banderilla a su favor.
-¡Genial, treecko, lo conseguimos!-exclamó el chico, mientras el pokémon se lanzaba a sus brazos.
-¡Vaya, ha ganado!-exclamó Aura, asombrada.
Por su parte Petra recogió a su pokémon sin decir mucho más, se ausentó por un momento y regresó con una bandejita.
-Bruno, como reconocimiento de tu victoria te hago entrega de la medalla piedra-anunció la líder, entregándosela.
-¡Sí, nuestra primera medalla!-exclamó Bruno, enseñándosela a treecko.
Aura bajó de las gradas y se reunió con el chico para ver la medalla más de cerca.
-Ha sido un buen combate, Bruno, has sabido jugar bien tus cartas usando a tu favor las habilidades de tus pokémon. Un comienzo de lo más prometedor.
-Gracias, Petra.
-Se empieza siempre en pequeño y luego se crece a lo grande, por lo que he visto eres un chico aplicado y aprendes rápido, por lo que no creo que tengas problemas a lo largo de tu viaje si entrenas mucho y sigas usando así de bien las habilidades de tus pokémon.
-Lo tendré en cuenta, gracias por tus palabras.
Acompañó a ambos chicos fuera mientras seguían hablando un poco más.
-¿Sabes a dónde ir a continuación?
-Ah, pues no, no lo he pensado…
-En tal caso dirígete a isla Azuliza, allí hay otro gimnasio al cual puedes retar. ¿Y qué hay de ti, Aura?
-Ah ¿yo? Seguramente seguiré ayudando a mi padre ahora que tengo más tiempo libre…
-Tan aplicada como siempre, aunque relájate un poco de vez en cuando, es verano después de todo…
-Está bien, lo intentaré.
Finalmente se despidieron de ella y salieron del gimnasio; Bruno contempló su nueva y reluciente medalla con gesto satisfecho, mientras la guardaba en su estuche.
-Mi primera medalla… mi primer éxito.
-Y bien merecida he de decir. Luchas muy bien, Bruno…-reconoció Aura.
-Je, je, vaya, gracias…
En ese momento, mientras pasaban al lado de Devon SA, oyeron el súbito ruido de cristales rompiéndose y cayendo al suelo; nada más girar la cabeza hacia la fachada de la empresa, vieron a alguien haciendo rapel por la pared desde el piso quinto.
-¿Y ese? ¿Qué hace ahí colgado?-inquirió Aura, extrañada.
Por parte de Bruno, la vestimenta del tipo le resultaba familiar, demasiado familiar; en cuanto puso los pies en el suelo y se acercó a ellos, pudo cerciorarlo.
-¡El equipo Aqua!
-¿Tú otra vez, maldito chaval metomentodo? ¡Piérdete!
Antes de que pudieran reaccionar, el pirata hizo estallar una bomba de humo en sus narices para poder escapar aprovechando la confusión. Tanto Bruno como Aura no pudieron hacer nada, tragándoselo de lleno y tosiendo de seguido durante un buen rato. En cuanto el humo se disipó el pirata ya no estaba, sin embargo en ese mismo momento el trabajador del otro día salió a toda prisa del edificio, encontrándose de frente con ellos.
-¡Anda, pero si es usted!-exclamó Bruno al verle.
-¡El chico del otro día! ¡Ayúdame, por favor, ese soldado del equipo Aqua nos ha robado unos planos y piezas importantísimos, sin ellas estaremos en graves problemas!
El detalle en sí fue más que suficiente como para enervar a Bruno, gruñendo por lo bajo. Pensó en llamar a Shy, pero lo desechó rápidamente puesto que no daría tiempo y ese desgraciado escaparía.
-¡Creo que ha ido hacia el este, llegué a verlo ligeramente entre el humo!-anunció Aura.
-¡Pues vamos, no escapará!
Como se viene doblete seguid leyendo para las notas finales
