Capítulo 10

En la cresta de la ola

El viaje de vuelta a Azuliza fue igual de largo que el de ida, comiendo algo por el camino y llegando a su destino en torno a las cinco de la tarde. Bruno cruzó el paseo para ir al centro pokémon y dejar sus cosas, pero entonces le pareció ver a alguien familiar en el chiringuito de la playa y se acercó para cerciorarse. Aura estaba en la barra, tomándose un cóctel de naranja.

-¡Bruno, has vuelto!-saludó ella al verle

-Hola, Aura.

La chica llevaba puesto un bikini azul marino que la conjuntaba con los ojos, junto con un pareo con motivos de palmeras blancas atado a la cintura.

-¿Te gusta? Me lo compré ayer.

-Ah… sí, te queda bien… por cierto, te he traído una cosita del mercado de ciudad Portual-anunció él, sacando su regalo y tendiéndoselo.

Por su parte la chica se quedó de piedra, como si no se esperara para nada algo así y mascullando de seguido.

-Bruno… no tenías por qué haberte molestado…

-Nada, mira a ver.

Rompió el papel de regalo como lo haría una niña pequeña, abrió la cajita y se quedó sin respiración al ver los pendientes.

-Oh, Bruno, son preciosos…

-¿Te gustan?

-Me encantan… qué bonitos…-murmuró la chica, admirándolos.

Visiblemente emocionada se los puso y preguntó.

-¿Qué tal me veo?

-Muy bien, te quedan genial… conjuntan con todo, con el pareo, el bikini y tus ojos-observó el chico.

Aura no pudo evitar sonrojarse más de la cuenta ante tal cumplido, costándola dios y ayuda ocultarlo para que no fuera tan evidente, aprovechando entonces ese momento para murmurar.

-Pues resulta que… yo también tengo algo para ti.

Antes de que el chico pudiera decir nada, ella ya le estaba sosteniendo un regalo delante de él por lo que no tuvo más remedio que aceptarlo, comentando de seguido.

-Tampoco hacía falta que te molestaras…

-Estamos en paz entonces. Lo vi el otro día y me gustó, y además es mi regalo para ti.

Ante eso no pudo negarse, lo abrió y vio que era un bañador rojo rubí intenso, con rayas de color negro en los laterales y una toalla de playa con un patrón de colores muy similar.

-Oh, vaya, gracias…

-Así podremos bañarnos juntos-remató ella, con una sonrisa.

Sin perder más tiempo fue al centro pokémon para cambiarse, dejar sus cosas y en cuanto volvió se dieron un buen baño; al ser un mar mucho más interior, la temperatura del mar de China Oriental tendía a ser templada, y aunque la presencia del océano Pacífico lo enfriaba de cierta forma, el eminente clima subtropical de Hoenn hacía que el agua estuviese un pelín más cálida de lo normal, por lo que la primera impresión al meterse fue mucho más suave que cuando se bañaba en la playa de ciudad Olivo.

-¡Vaya, menudo caldo!-exclamó Bruno, asombrado.

-A este lado de Hoenn el agua no está tan fría, pero en las islas más orientales sí que lo está, ya verás cuando lleguemos a ciudad Algaria…

Tras el baño fueron paseando por la orilla mientras veían a los niños hacer castillos de arena o amplios hoyos que luego se llenaban de agua cada vez que venía una ola. No muy lejos de allí había un partido de vóley playa y se apuntaron junto con un chico y una chica que no tenían oponentes, haciendo un par de juegos. Estuvieron toda la tarde en la playa, pasándoselo como niños y relajándose un poco mientras paseaban. En uno de esos tantos paseos, vieron a un grupito de gente congregado junto a la orilla y mirando a alguien que estaba surfeando.

-¡Ahí está Marcial!

-¡Impresionante, es el mejor surfeando en toda la isla!

-¡Y como líder del gimnasio es muy fuerte también!

En cuanto Bruno lo oyó se acercó a ellos e inquirió.

-¿¡El líder del gimnasio?! ¿¡Dónde, dónde?!

-Allí, ese chico de pelo pincho azul que está tomando esa ola-explicó una de las chicas.

Bruno entrecerró los ojos para verlo mejor; era un chico joven, veinteañero, de ojos oscuros y pelo en pincho tintado de azul claro que ni siquiera el agua era capaz de aplanar. De complexión robusta y musculosa, surfeaba muy bien y lo hacía junto con un pokémon, para su sorpresa; en cuanto alcanzaron el otro extremo de la pared de la ola a través del hueco de forma limpia y perfecta, sin tambalearse ni una sola vez, se personaron en la orilla llevando consigo sus tablas.

-Muy bien, makuhita, te mueves cada día mejor-le felicitó al pokémon.

-¿Qué es eso?-inquirió Bruno al verle, ya que no lo había visto antes.

-Es un makuhita-reveló Aura.

-¿Te gusta, nena? Es mi pokémon más fuerte, imbatible-le aseguró él, guiñándola un ojo.

Por alguna extraña razón Bruno se sintió como si le hubieran pegado un tiro al verle hacer ese gesto a Aura, reaccionando de seguido comentando.

-Pues ya puede ser todo lo imbatible que quieras, yo le derrotaré.

-¿Tú? ¿En serio?-preguntó Marcial, interesado.

-Sí, en serio, me llamo Bruno, soy de Villa Raíz y te reto a una batalla de gimnasio.

-Ah, así que un aspirante… está bien, acepto con sumo gusto el reto, pero esta tarde no que vienen unas olas muy buenas. Pásate por el gimnasio mañana por la mañana y veremos si puedes con él-aceptó Marcial.

-Muy bien, pues nos vemos mañana entonces.

Tras un rápido gesto de despedida, el líder se fue con todas esas chicas tras él, fardando y todo.

-Se cree el más guay por surfear de miedo… pues espero que surfee tan bien como lucha-pensó el chico en voz alta, ligeramente molesto.

-Vaya, Bruno, no te había visto tan predispuesto antes, ni que fuera algo personal…-murmuró en ese momento Aura.

Esta vez fue turno del chico sonrojarse ligeramente, a lo que respondió rápidamente.

-Ah, no, bueno, es sólo que tengo ganas de combatir contra él, eso es todo…

Aura le miró y no pudo evitar sonreír ligeramente al ver en su mirada un gesto de determinación y ganas inmensas, además del leve sonrojo en sus mejillas.

-Estoy segura de que podrás con él, aunque supongo que entrenarás un poco ¿no?

-Sí ¿quieres que entrenemos juntos?

-Claro, vamos.

Fueron a por sus cosas y se apartaron un poco para no molestar, dirigiéndose al extremo sur de la playa donde tenían más espacio libre para que los pokémon se movieran a gusto. Aura le vio bastante motivado y le enseñó la MT que le dio Máximo, ala de acero, regalándosela para que la pudiera usar en combate, ya que a ella no la hacía falta. Bruno se lo enseñó a taillow y estuvieron practicando un poco con las rocas que allí había.

-¡Otra vez, taillow, ala de acero!

Las alas del pokémon brillaron con mucha más fuerza que cuando hacía ataque ala, adquiriendo además un efecto metalizado, y golpeó con ellas una gran piedra, partiéndola en dos.

-¡Genial, perfecto taillow, nos ayudará en la batalla de mañana!

El pokémon pió con fuerza, casi tan motivado como su entrenador, y entonces, sin previo aviso, comenzó a brillar con intensidad. Su pequeño cuerpo comenzó a crecer de forma proporcionada, sus alas doblaron su tamaño, su pecho se ensanchó, las patas se hicieron más grandes y fuertes, las plumas de su cola se desdoblaron y estilizaron y las plumas traseras de su cabeza se alargaron un poco más. En cuanto el brillo cesó se mostró con una forma muy distinta, Bruno se informó rápidamente.

-Swellow, el pokémon buche; vuela alto dibujando elegantes arcos en el cielo. Se sumerge en el agua con rapidez y eficacia en cuanto detecta una presa, atrapándola con sus garras e impidiendo su huida. Es muy limpio y lustroso, cuando hay dos juntos el uno se ocupa de limpiar las alas del otro. En temporada, vuela en busca de tierras de clima cálido.

-¡Genial, evolucionaste, y además has aprendido golpe aéreo! ¡Ahora sí que no habrá problema con el combate de mañana, ganaremos seguro!-exclamó Bruno, emocionado.

-Vaya, impresionante…-murmuró Aura, particularmente asombrada.

Estuvieron entrenando un rato más para practicar su golpe aéreo junto con el resto de sus pokémon, beautifly hizo de blanco movible y mawile sirvió como blanco estático, swellow demostró una rapidez y fuerza dignas de admiración. Gracias al esfuerzo beautifly llegó a aprender paralizador, lo cual no hizo más que aumentar sus posibilidades de victoria.

Tras el entrenamiento descansaron un rato sentados en las rocas, observando cómo atardecía al tiempo que el sol se escondía bajo el mar, tiñendo a la isla de un color rojo intenso de lo más bonito. Un suave viento proveniente del oeste mecía las palmeras cercanas y levantaba pequeñas nubes de arena que enseguida se posaban de nuevo en el suelo.

-Gracias por entrenar conmigo, Aura-murmuró el chico en un momento dado.

-Oh, no ha sido nada, ya sabes que te ayudo encantada…

-Sí… lo cierto es que no luchas mal, podrías enfrentar a los gimnasios si quisieras.

-Sí, lo sé, no eres el primero que me lo dice, pero lo cierto es que no me llama, me gusta más ayudar a mi padre con sus investigaciones de campo, gracias a eso he aprendido mucho sobre pokémon.

-Sí, se nota, lo cierto es que sabes un montón, me dejas impresionado…

-Ah, tampoco es para tanto…-murmuró ella, logrando disimular un incipiente sonrojo gracias a la luz del sol.

-No, en serio, eres la chica más inteligente que he conocido, no te quites mérito.

-Agh, para ya…-masculló entonces, encendida, y dándole un toque en el hombro.

Ante eso los dos se rieron confidentemente, mientras contemplaban las vistas, aunque la chica se apresuró a comentar.

-Gracias, Bruno…

El chico tan solo la sonrió y ella hizo lo mismo, diciéndoselo todo en nada. Los últimos rayos de sol se reflejaron en el agua, antes de dejar pasar a una estrellada noche.


Al día siguiente, y tras un buen desayuno, los dos se dirigieron al gimnasio para que Bruno desafiara a Marcial. Este se encontraba situado justo al lado de la playa y en lo que parecía ser un club de surf bastante grande, Marcial le estaba esperando en el campo de batalla acompañado de sus fans.

-Te esperaba… espero que puedas derrotar a mi makuhita como bien me aseguraste ayer-recordó el líder, con gesto curioso.

-No te apures, lo haré encantado-aseguró por su parte Bruno.

Marcial llevaba puesto un conjunto deportivo compuesto por una camiseta de poliéster flexible naranja con los bordes negros, un pantalón de igual calidad azul claro y unas zapatillas negras y naranjas.

Todas las chicas, incluyendo a Aura, subieron a las gradas para presenciar el encuentro; todas ellas animaban a Marcial con ganas, por lo que ella decidió enseguida hacer lo mismo pero para Bruno.

Un árbitro se personó enseguida y el combate dio comienzo.

-¡Adelante, machop!

El pokémon lucha salió al campo, listo para pelear; Bruno, tras pensarlo rápidamente, sacó a beautifly.

-Los aspirantes empiezan primero-indicó Marcial.

-¡Muy bien! ¡Beautifly, paralizador!

Al punto, el pokémon bicho volador esparció una nube de polvo paralizante que fue directa hacia él.

-¡Machop, esquívalo y movimiento sísmico!-exclamó Marcial.

Machop echó a correr y, rodeando la nube del paralizador, se acercó a beautifly dando un lustroso salto y trató de cargarlo, pero al pesar tan poco le fue particularmente fácil a beautifly quitárselo de encima.

-¡Tornado!

Acto seguido batió sus alas, alejando a machop de él y dañándole en el proceso; machop se echó al suelo para que no le arrastrara más, poniéndose en pie rápidamente.

-¡Corpulencia!

Machop se envolvió en un aura brillante roja mientras endurecía todos sus músculos, volviéndose más fuerte que antes.

-¡Ahora, golpe kárate!

Como un miura machop se lanzó hacia delante y golpeó con el dorso de la mano a beautifly, haciéndole más daño de lo normal y lanzándolo hacia atrás.

-¡Disparo demora, cógelo!

Aleteando rápidamente en el aire, soltó el fino hilo a través de su trompa y consiguió atarle la muñeca, inmovilizándole así.

-¡Ahora, lánzalo!

Haciendo fuerza hacia arriba, consiguió elevarle por los aires y le volteó unas cuantas veces hasta soltarle, cayendo al suelo con un ruido seco.

-¡Tiro vital!

-¡Átalo!-exclamó Bruno.

Antes de que se levantara a hacer nada, beautifly lanzó más hilos que ataron a machop de las piernas, impidiéndole moverse y cayendo al suelo de espaldas.

-¡Ahora, tornado!

-¡Rueda!-indicó Marcial.

Aprovechando que no estaba del todo inmovilizado, Machop rodó por el suelo como si estuviera haciendo la croqueta y pudo salvar por los pelos el golpe.

-¡Paralizador!

El pokémon mariposa dio una rápida pasada y ésta vez el polvo paralizador surtió efecto, dejándolo inmovilizado.

-¡Oh, no!-exclamó el líder, apurado.

-¡Es tuyo, tornado!

Beautifly agitó las alas y el vendaval arrastró a machop sin que pudiera hacer nada por evitarlo, quedándose en el suelo, KO.

-¡Machop está fuera de combate, el ganador es beautifly!-anunció el árbitro.

Las fans de Marcial expresaron su descontento y, por su parte, Aura animó a Bruno con vehemencia. El líder recogió a su pokémon, comentando de seguido.

-Vaya, no ha estado mal…

-Sí, bueno, esto sólo ha sido un tentempié, ahora empieza lo interesante-explicó Bruno, poniéndose chulo y recogiendo a beautifly.

-Mira, ahí tienes razón… ¡makuhita!

Bruno entonces sacó a swellow y se preparó; al verlo, el líder murmuró.

-Vaya, por lo que veo vienes preparado para enfrentarme…

-Así es, vengo listo para derrotarte.

-Eso es ciertamente interesante… ¡Makuhita, corpulencia!

Al igual que machop el pokémon endureció sus músculos de golpe, aumentando así tanto su ataque como su defensa.

-¡Ataque ala!

Swellow se lanzó con las alas brillando hacia él a gran velocidad, dispuesto a terminar de un solo golpe. Sin embargo, y sin mostrarse alterado siquiera, Marcial le indicó.

-¡Cógelo!

En cuanto estuvo a punto de golpearle, makuhita le cogió entonces por las alas, imposibilitándole atacar, y usando la propia fuerza de su oponente lo derribó echándose entonces hacia atrás aprovechando la inercia, haciendo que swellow se estrellase en el suelo. Bruno se quedó a cuadros, ya que no se esperaba para nada un movimiento semejante.

-¡Empujón!

Acto seguido comenzó a darle de empujones, uno tras otro, arrastrándole por el suelo; swellow se quedó algo desubicado con tanto golpe, tardando un poco en enderezarse.

-¡Aguanta ahí, swellow, foco energía!

El pokémon volador se envolvió en un aura brillante mientras se hinchaba ligeramente, preparándose para asestar golpes más fuertes, sin embargo al hacerlo se quedó inmóvil en el sitio, lo que aprovechó Marcial a su favor.

-¡Corpulencia otra vez!

El pokémon tipo lucha aumentó su ataque y defensa una vez más, volviéndose aún más fuerte y musculoso; Bruno lo vio venir y decidió adelantarse primero.

-¡Ataque rápido!

Swellow se abalanzó y usó la velocidad que le confería el ataque para rodear a makuhita.

-¡Ahora, picotazo!

Su largo pico brilló con intensidad y le picoteó con él, sin embargo no le hizo gran cosa.

-Je… ¡tiro vital!

-¡Maldición! ¡Ala de acero!

Los dos ataques colisionaron, pero gracias a su fuerza mejorada makuhita logró frenarlo mientras hacían fuerza el uno contra el otro; ninguno de los dos parecía que iban a cejar sin embargo, y tras dar un ligero cabeceo, makuhita comenzó a brillar con intensidad, sorprendiendo a todos excepto a Marcial, quien sonrió satisfecho.

El tamaño de makuhita comenzó a crecer, doblándolo e incluso triplicándolo, al tiempo que se abultaba notablemente; sus pequeños brazos se conviertieron en dos grandes manazas y su cabeza se aplanó y estilizó un poco más. En cuanto el brillo cesó se mostró con una forma mucho más grande e intimidante, las fans de Marcial extendieron una gran ovación por todo el gimnasio, al tiempo que Aura exclamaba.

-¡Uauh, hariyama!

Intrigado, Bruno sacó su pokédex para informarse un poco.

-Hariyama, el pokémon empuje; practica los empujones que da estirando los brazos allá por donde va. Este pokémon puede partir por la mitad un poste de teléfono de un enérgico golpe con los brazos estirados y las manos abiertas. Es una mole de puro músculo, si hace fuerza y tensa la musculatura se pone sólido como una roca. Tiene la costumbre de desafiar a otros sin medir la fuerza del adversario, alguna vez se ha montado sobre las vías del tren y parado trenes a base de puñetazos-explicó ésta con todo lujo de detalles.

-Vaya… se ve muy fuerte-pensó Bruno, un tanto intimidado.

-¡Estupendo, y en el momento justo, sabía que no te quedaba nada! ¡Vamos a darle la vuelta a esto, hariyama!-exclamó Marcial, encendido.

-¡No tan rápido! ¡Golpe aéreo!

Al punto swellow plegó sus alas y se abalanzó sobre hariyama, embistiéndole con fuerza y haciéndole daño; sin embargo, y sin que Marcial le dijera nada, el pokémon lucha asió con sus grandes manazas a swellow, atrapándolo así y teniéndolo a su merced.

-¡Inversión!

Acto seguido, y aprovechando el daño recibido a su favor, golpeó a swellow con el doble de fuerza y lo lanzó hacia atrás, cayendo al suelo duramente y un tanto dañado. El pokémon volador se reincorporó pesadamente debido a las heridas.

-Diablos, es muy fuerte… pensaba que con swellow lo tendría sencillo, pero no me esperaba para nada este giro. Ahora no sé si podrá con él-pensó Bruno, preocupado.

Los siguientes segundos fueron decisivos, al ver que swellow apenas se tenía en pie tomó la decisión de recogerlo y sacó a beautifly en su lugar; nada más salir al campo indicó.

-¡Paralizador!

El pokémon bicho volador voló rápidamente hacia él para soltar una nube de esporas paralizantes, pero en cuanto estuvo a dos palmos de él Marcial exclamó.

-¡Ataque arena!

De golpe y porrazo, hariyama sacudió uno de sus enormes manazas y le lanzó a la cara un buen puñado de arena que cejó a beautifly, el cual se detuvo en seco, incapaz de atacar.

-¡Agh! ¡De frente, beautifly, disparo demora!

Gracias a que hariyama era muy grande no tuvo problemas para verle aun a pesar de su ceguera parcial por la arena y logró atarle sus dos grandes puños con un fino y resistente hilo; sin embargo, y sin previo aviso, hariyama tiró de ellos y arrastró a beautifly mientras lo zarandeaba en el aire frenéticamente hasta tirarlo al suelo, donde cayó duramente.

-¡Deshazte de los hilos, corpulencia!

Una vez más, los músculos de hariyama se inflaron y eso bastó para romperlos todos fácilmente.

-¡Arriba, beautifly, tornado!

-¡Tiro vital!

Antes de que beautifly pudiera reaccionar, hariyama se lanzó sobre él y le asestó un golpe directo tan potente que no pudo hacer nada por soportarlo, cayendo al suelo KO.

-¡Beautifly está fuera de combate, hariyama es el ganador!-anunció el árbitro.

Las fans de Marcial corearon su nombre todo emocionadas, por lo que Aura exclamó.

-¡No te rindas, Bruno, adelante!

Esas palabras animaron de cierta forma al muchacho, el cual, sin más opción, sacó a treecko. Al lado de hariyama el pokémon planta era enano, pero quizás podría aprovechar ese detalle a su favor.

-¡Adelante, treecko, ataque rápido!

Haciendo uso de su gran velocidad, treecko echó a correr y rodeó a hariyama rápidamente, colándose entre sus patas; el gran pokémon lucha dio entonces un traspié al tratar de seguirle y se cayó al suelo, lo que aprovechó Bruno a su favor.

-¡Ahora, recurrente!

Varias ristras de semillas le golpearon desde distintos ángulos, pero con su defensa tan mejorada apenas le hizo gran cosa, y hariyama se reincorporó enseguida para contraatacar inmediatamente después.

-¡Empujón!

-¡Esquívalo!

Hariyama trató por todos los medios de golpearle, puesto que si le alcanzaba estaría acabado, pero el pokémon planta puso todo su empeño en no dejar que le tocara, logrando esquivar todos los posibles golpes. Trató de bajarle un poco la defensa con malicioso, pero Marcial le volvía a indicar que hiciera corpulencia, por lo que todo intento de facilitar los golpes fue en vano. Fue entonces cuando hariyama se acercó a él para no fallar el golpe.

-¡Tiro vital!

-¡Maldición! ¡Intercéptalo con corte!

Treecko fue el primero en atacar, tratando de contener como fuera el golpe, pero la fuerza del pokémon lucha era demasiado alta como para contenerla con un simple corte, recibiendo de lleno el ataque y lanzándole hacia atrás en el proceso severamente dañado.

-¡Treecko, no! ¡Resiste!-musitó Bruno, apuradísimo.

-¡Es nuestro! ¡Inversión!-exclamó Marcial, con gesto triunfal.

Hariyama se acercó hasta él a la carrera y le aprisionó con sus grandes manazas para rematarle; para entonces el chico supo que estaba acabado, sin embargo en ese momento oyó la voz de Aura animarle desde las gradas.

-¡Puedes hacerlo, Bruno, no te rindas! ¡Vamos, ánimo!

Fue entonces cuando algo saltó en su mente, como si se hubiera acordado de algo, y acto seguido masculló.

-¡Eso es! ¡Treecko, de frente, drenadoras!

Antes de que hariyama le vapuleara, el pokémon planta reaccionó a tiempo y lanzó sobre él una serie de semillas que germinaron a velocidad record, atrapando de esta forma al pokémon lucha y drenando su energía, dándosela a treecko y comenzando a recuperarse.

-¡Agh, no, hariyama!

-¡Eso es, suéltate con corte!

Acto seguido treecko asestó un rápido tajo a las manos de hariyama que le aprisionaban, no le hizo gran cosa, pero eso provocó que le soltara; el pokémon lucha se tambaleó hacia atrás, perdiendo energía, y Bruno aprovechó el momento para atacar cambiando de estrategia.

-¡Ataque rápido y dale con corte!

El pokémon planta se convirtió entonces en una mancha en el aire, aprovechando el impulso para acercarse a él y asestándole varios tajos cuando se acercaba, alejándose inmediatamente después para que no le alcanzara. Los golpes en sí no le hacían gran cosa, pero entre eso y el efecto de las drenadoras su salud se fue resintiendo poco a poco. Por su parte Marcial trató de contraatacar.

-¡Tienes que alcanzarle, hariyama, empujón!

El pokémon lucha puso todo su empeño en tratar de cogerle, pero treecko era demasiado rápido como para seguirle el ritmo, comenzando a cansarse en ese aspecto; en un momento dado se detuvo, jadeante, y Bruno aprovechó entonces para atacar.

-¡Ahora, súbete a él!

En un visto y no visto, treecko se encaramó por uno de sus grandes brazos hasta alcanzar su cabeza.

-¡Eso es!

-¿A qué juegas? ¡Sacúdete, hazle caer!-exclamó Marcial, nervioso.

Hariyama comenzó entonces a agitar su cabeza como si estuviera escuchando heavy metal, pero gracias a las ventosas de sus patas y manos, el pokémon planta no se cayó en ningún momento. En cuanto se detuvo, Bruno exclamó.

-¡Absorber!

Acto seguido treecko posó una de sus manos en su cabeza y le absorbió energía, sumándose a la de las drenadoras y sintiéndose como nuevo; por su parte hariyama se tambaleó, sintiendo como su propio peso le vencía.

-¡Y corte!

Finalmente remató la jugada con un súbito tajo en la cabeza, saltando inmediatamente después y aterrizando justo en frente de él; las drenadoras hicieron el resto y, al segundo siguiente, el pokémon lucha se desplomó en el suelo, de donde no se volvió a mover.

-¡Hariyama está fuera de combate, treecko es el ganador! ¡La victoria es para el aspirante Bruno de Villa Raíz!-anunció el árbitro, levantando la banderilla a su favor.

-¡Genial, treecko, lo hemos conseguido!-exclamó el chico, mientras el pokémon se subía a su hombro y festejaba la victoria con él.

Las fans del líder se quedaron un tanto tristes al ver cómo su ídolo había sido derrotado, por su parte Aura exclamó toda emocionada.

-¡Genial, sí, bien hecho Bruno!

Marcial les observó detenidamente, visiblemente asombrado, y recogió a su pokémon; luego se ausentó por un momento y volvió enseguida con una bandejita.

-Bruno, como reconocimiento de tu victoria te hago entrega de la medalla puño.

-Sí, nuestra segunda medalla, mira-murmuró el chico, enseñándosela.

-Vaya, pensaba que te tenía acorralado, pero tu treecko demostró tener una técnica mejor que la mía, está claro que tienes buenos vínculos con tus pokémon. Bien jugado, Bruno-le felicitó el líder.

-Muchas gracias, Marcial.

Aura se reunió con él mientras se dirigían a la salida, siendo acompañados por el propio líder, el cual inquirió al poco rato.

-¿A dónde vas a ir ahora?

-Ah, pues aún no lo sé…

-En ese caso ve a ciudad Malvalona, allí hay otro gimnasio al que podrás retar.

-Está bien, pues allí nos dirigiremos.

-Lo cierto es que posees mucho potencial, si sigues así seguramente podrás llegar hasta lo más alto, espero verte en el campeonato a finales de verano.

-Por supuesto, allí estaré.

Finalmente se despidieron de él y se dirigieron de vuelta al centro pokémon para ir a recoger sus cosas y curar a los pokémon del chico antes de irse.

-Mi segunda medalla… bien, esto marcha-murmuró Bruno de lo más contento, observándola en su sitio del estuche.

-Ha sido un combate muy bueno, Bruno-le alabó en ese momento Aura.

-Bueno, en realidad he de darte las gracias, Aura…

-¿A mí? ¿Y eso por qué? Has sido tú quien ha ganado…

-Sí, pero tú has estado ahí, animándome, además me hiciste recordar que treecko sabe hacer drenadoras, y eso cambió el curso del combate. Así que sí, gracias Aura…

Ante eso la chica sonrió, ligeramente colorada, y murmurando de seguido.

-No ha sido nada…

Sin decir mucho más apretaron el paso para legar cuanto antes e irse con tiempo, ya que aún tenían mucho camino por delante. Un sol radiante brillaba entre las nubes, calentando la prefectura de Hoenn.


¡Y sigue la tanda de Pokémon! Esta vez con la segunda batalla de gimnasio, la cual me ha dado mucha más cancha y me ha salido de lo más interesante. Dado que hasta el momento se han visto varias evoluciones en plena batalla favorables para los protagonistas, pensé en que esta vez pasara algo parecido pero que favoreciera al líder, quedando en ese sentido bastante vistoso. Y sí, si alguien por ahí le ha dado un remanente al anime o al manga no vais mal desencaminados XD lo cierto es que hariyama es un peso pesado bastante duro de pelar, por lo que su adición hace a la batalla mucho más intensa y la posterior victoria más satifactoria. Bruno está teniendo un muy buen comienzo ¿eh?

Tras este capítulo vendrá uno más y me pondré con otra cosa, esta vez ya los tenía escritos de antemano, de ahí a que tardara tan poco en publicarlos, pero para las siguientes tandas iré uno por uno para dejar un poco más de margen entre capítulo y capítulo.

Y eso es todo de momento, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!