Capítulo 14

Prime time

La ruta 111 era una zona donde la montaña empezaba a hacer acto de presencia; la vegetación fue haciéndose cada vez más dispersa conforme las zonas escarpadas comenzaban a alzarse y la humedad del ambiente fue bajando conforme más altitud sobre el nivel del mar había. Al ser Hoenn una isla continental tan grande y particularmente formada, su origen era eminentemente volcánico, y el principal artífice de su formación fue ni más ni menos que el monte Cenizo. Con un total de 1592 metros de altura, dicho monte estaba situado en medio de una enorme caldera volcánica de unos ciento catorce kilómetros de circunferencia, formada tras el colapso de la cámara magmática que antes albergaba al vaciarse, haciendo de éste uno de los supervolcanes más activos del mundo. Aunque su última gran erupción fue datada entre unos 300000 a 90000 años atrás, su actividad es casi constante debido a su cámara magmática actual mil veces mayor a la de un volcán convencional, lo que lo hacía un lugar caliente y peligroso de por sí, pero por suerte no había dado indicios de volver a erupcionar de forma intensa desde entonces. Su mayor actividad se reducía principalmente a fumarolas, coladas de lava burbujeante en algunos de sus cráteres más activos y alguna que otra eyección de gases y ceniza, pero nada muy serio. Aun a pesar de todo, sus inmediaciones estaban pobladas, algunas zonas fértiles con pastizales se utilizaban para la cría pecuaria e incluso existían aguas termales que atraían a muchas personas.

Aunque en esa zona, al ser típicamente montañosa, eran frecuentes los desprendimientos de rocas; atravesando un angosto cañón, Bruno tuvo que sacar a grovyle de nuevo para que les ayudara con unas rocas que cortaban el paso, pudiendo continuar su camino a través del estrecho paso.

-Bof, qué ceñidas van las paredes por aquí-masculló Bruno, algo apurado.

-Sí, según el mapa un poco más adelante habrá un claro donde podremos descansar un rato-anunció la chica, tratando de avanzar.

Los siguientes minutos fueron quizás los más angustiosos, Aura llegó a atorarse un pie por el camino y Bruno la tuvo que ayudar para evitar un esguince o algo peor.

-¿Estás bien? ¿Puedes andar?

-Sí, tranquilo, sólo es un raguño, nada más.

Finalmente lograron cruzar el paso y descansaron un poco en un pequeño claro junto a un elevado promontorio; desde donde estaban se podía ver en la lejanía las escarpadas paredes de la caldera y muy al fondo, coronada por una densa nube de polvo y cenizas, la cima del monte Cenizo.

-Vaya vistas… ¿tenemos que llegar hasta allí?

-Sí, cerca de la falda sureste hay un servicio de teleférico que lleva hasta el borde del cráter donde hay un mirador y, tras eso, tenemos que bajar por un desfiladero que baja por la falda sur hasta llegar a pueblo Lavacalda-explicó la chica con todo detalle.

-Vale… descansemos un momento, estoy agotado.

-Sí, tanto terreno irregular cansa.

Levantaron un improvisado campamento en el que poder descansar un poco para luego marcharse rápidamente mientras tomaban algo y charlaban un rato.

-¿Conoces esta parte de Hoenn?

-No mucho, apenas he ido más allá de Malvalona, aunque esta parte no me interesa tanto ya que muchas especies del sur también se concentran por aquí. Me interesan sobre todo lugares más concretos como la ruta 112, la Cascada Meteoro o el desfiladero que lleva a Lavacalda, allí hay varias especies que aún no he llegado a observar y mi padre me ha recomendado que vaya allí a repasar el inventario.

-Ya veo… tan resuelta como siempre.

-Ah, tampoco es para tanto…

-Vamos, ya hemos hablado de esto, sabes que es cierto… hemos entrenado otras veces y te desenvuelves bien, de hecho vamos a practicar-sugirió en ese momento el chico.

-¿Eh? ¿Ahora?

-Claro, es el momento perfecto, saca a mawile y yo iré con plusle, a ver qué sabes hacer…

Al principio la chica no estaba muy por la labor, pero tras la insistencia de Bruno finalmente accedió a entrenar con él; por su parte Bruno se puso en movimiento enseguida para probar su velocidad y reflejos, que seguramente serían los adecuados con la motivación apropiada.


En ese mismo momento, y no muy lejos de allí, dos periodistas se lamentaban y maldecían por lo bajo. Una mujer joven de no más de treinta años, de pelo corto tintado de azul y con flequillo tirado a la derecha y ojos de igual color dibujaba un gesto molesto en su cara. Vestía con una camisa azul sin mangas y amplio cuello azul y un pantalón vaquero de un color azul más intenso, calzaba unos zapatos sin apenas tacón y llevaba puestos un par de pendientes plateados de lo más vistosos. Por otro lado el cámara, un chico de su misma edad, ojos claros y pelo castaño y alborotado, no daba su brazo a torcer. Vestía con una camiseta blanca de manga corta y unos pantalones vaqueros parecidos a los de su compañera, calzaba unas zapatillas rojas y llevaba una riñonera del mismo color junto con una gorra a juego puesta del revés.

-Agh, Teo, te dije que revisaras esa maldita batería…

-No, Gabi, no me vengas ahora con esas porque sabes que te dije que tenía poca, pero no, tú tenías prisa y nos fuimos deprisa y corriendo. Reconsidera la situación, bonita.

La aludida quiso replicar, un poco molesta, sin embargo una súbita voz exclamó cerca de allí, cortándola.

-¡Onda trueno!

De golpe y porrazo la brillante descarga de un onda trueno zumbó entre los dos e impactó en la cámara apoyada en una roca cercana, que centelleó y brilló por un momento.

-¡Ja, has fallado!-murmuró una voz de chica.

-¡Bien esquivado!

Antes de que pudieran decir o hacer nada más, la cámara chisporroteó y, justo después, se encendió.

-¡Ah! ¡Esa sacudida ha cargado parcialmente la batería!-observó Teo, revisándola rápidamente.

-¡Vaya, impresionante! ¡Si es así quiere decir que ha sido una descarga fuerte! ¡Y si ha sido una descarga fuerte, quiere decir que ha sido un pokémon bien entrenado! ¡Y si ha sido un pokémon bien entrenado, no puede ser otra cosa que un entrenador pokémon! ¡Exclusiva a la vista!-exclamó Gabi, corriendo hacia donde salió la descarga.

-Bof, qué cansina es a veces…-pensó Teo, poniéndose la cámara al hombro.

Desde que les asignaron al programa Operación Entrenador andaba un poco alterada, ya que la mujer era de las que se tomaba su profesión muy en serio, algo que en parte él entendía, aunque tendía a tener una actitud mucho más relajada al respecto.

Unos pocos metros más adelante, tras unas rocas se encontraron con Bruno y Aura, que al verles se quedaron algo extrañados por su abrupta aparición.

-¡Ah, entrenadores! ¿Estás grabando, Teo?

-Sí, sí, cuando quieras.

-¡Hola a todas las jóvenes promesas y fans de los combates, bienvenidos a un nuevo episodio de Operación Entrenador! ¡Esta nueva temporada está al rojo vivo y ya hemos conocido a un buen número de entrenadores que han salido de viaje este año, pero aún quedan muchos más por descubrir antes de la conferencia! ¡Y justo aquí tenemos a dos nuevas promesas esperando a ser descubiertas! La sacudida de vuestro plusle ha recargado nuestra cámara, por lo que puedo deducir que sois fuertes…

-Ah, sí, bueno, en todo caso él ya que después de todo es suyo…-murmuró Aura, tratando de evadir la cuestión.

Bruno quiso decirla algo, un tanto extrañado, sin embargo la periodista se adelantó y se dirigió al chico mientras la cámara pasaba a enfocarse en él.

-¡Así que tú eres el entrenador de ese plusle! Cuéntanos un poco sobre ti ¿cuál es tu nombre?

-Ah… soy Bruno, vengo de Villa Raíz…

-¡Así que Villa Raíz, tengo entendido que es un pueblecito de lo más tranquilo y pintoresco! Si estás aquí es porque tienes intención de participar en la conferencia Colosalia de este año ¿verdad?

-Así es, me mudé hará cosa de un par de semanas aquí y ahora estoy viajando, llevo ya tres medallas ganadas.

-¡Qué interesante, así que eres de fuera! ¿De dónde eres?

-De ciudad Olivo, en Johto…

-¡Vaya, Johto, has hecho entonces un largo viaje! ¿Qué te hizo venir aquí?

-Fue por mi padre, es el nuevo líder de gimnasio en ciudad Petalia.

-¡Ah! ¿¡Eres familiar de Norman, el nuevo líder de gimnasio?! ¡Esto mejora por momentos, qué interesante! ¿Estás viajando por tu cuenta o al cargo de algún profesor titular?

-Lo segundo, estoy al cargo del profesor Abedul.

-¡Ah, sí, lo que suponía, las grandes promesas siempre vienen tuteladas! ¡Cambiemos de tercio! ¿Y qué hay de ti?-inquirió entonces Gabi, dirigiéndose a Aura.

-Ah, esto… en realidad no soy…

Sin embargo, y antes de que la chica pudiera decir nada más, Bruno se adelantó y anunció.

-¡Estamos viajando juntos, no sé mucho sobre pokémon pero ella me está enseñando todo lo que sabe!

-Oh, entonces ¿no eres entrenadora?

-No, no realmente...-murmuró la chica, algo cortada.

-¡Aun así tiene mucho potencial, después de todo es hija del profesor Abedul!

Ante eso la chica se giró de golpe, mirando a Bruno con gesto apurado, sin embargo Gabi exclamó aún más sorprendida.

-¡Madre mía, menudo dueto más relevante el vuestro, estoy asombrada! Veo que estábais entrenando ¿podemos echar un vistazo a vuestros pokémon?

Por su parte Bruno no puso inconveniente y sacó a todo el mundo, Aura hizo lo propio aunque algo más cohibida al respecto; Teo hizo un barrido con la cámara para captarlos a todos, al tiempo que Gabi iba comentando lo que veía.

-¡Veo que hay mucha variedad! ¡Nada mal, me gusta lo que veo, ese grovyle luce particularmente fuerte, y combusken también me produce buenas vibraciones! ¡Os propongo algo, tengamos una batalla!-anunció la reportera para su sorpresa.

-¿Eh? ¿Contra vosotros?

-¡Sí, claro! No es que seamos unos expertos entrenadores como vosotros, pero siempre luchamos contra los que seguimos para comprobar de primera mano vuestra fuerza y cómo vais mejorando a lo largo de vuestro viaje. ¿Qué me decís?

-¡Por mí encantado, suena divertido! ¡Vamos allá, Aura!-le animó el chico en ese momento.

-¿Eh? Ah, pero yo… no sé yo si…-quiso decir ella, pero Bruno la cortó enseguida comentándola por lo bajo.

-Tranquila, lo harás bien, ya lo verás, míralo como una sesión más de entrenamiento.

No parecía tenerlas todas consigo, pero tras mirar fijamente a Bruno a los ojos y ver su expresión emocionada no supo decirle que no, esbozando una pequeña sonrisa de forma casi inconsciente.

-Está bien, tú ganas…

-¡Genial! Vamos allá.

Gabi sacó a un wishmur y Teo a un magnemite, por su parte tanto grovyle como combusken fueron las elecciones de los dos. Y, sin mayor dilación, la batalla dio comienzo.

-¡Wishmur, alboroto!

-¡Magnemite, impactrueno!

La descarga fue directa hacia combusken, al tiempo que una serie de ondas sonoras reverberaron en el aire en dirección hacia ella; Bruno reaccionó a tiempo ordenando.

-¡Agilidad!

En un visto y no visto el pokémon planta aumentó su velocidad, lo que le permitió esquivar a tiempo las ondas sonoras; por su parte a Aura no le dio tiempo y combusken recibió de lleno la descarga eléctrica, seguida por las ondas sonoras que llegaron a golpearle de refilón. Por un momento la chica se quedó callada, un poco insegura, pero al ver el ímpetu de Bruno se inspiró enseguida y contraatacó rápidamente.

-¡Arriba, combusken, doble patada!

Por un momento pareció que iba a centrarse en uno en concreto, pero para sorpresa de todos combusken dio un lustroso salto y golpeó primero a magnemite para luego golpear por segunda vez a wishmur, aprovechando así el impulso y el doble golpe a su favor. Bruno se mostró especialmente impresionado, esbozando una divertida sonrisita mientras confirmaba lo evidente.

-¡Golpe roca a wishmur!

-¡De frente, impresionar!-exclamó Gabi.

-¡Bomba sónica!-hizo lo propio Teo.

-¡Ascuas!

Atacaron de manera casi coordinada y una amalgama de ataques se encontraron de improviso; aun a pesar de sus intentos por atacar wishmur acabó siendo golpeado por grovyle, por su parte magnemite trató de cubrir a su compañero, pero combusken fue mucho más rápido y soltó una serie de llamas que le detuvieron en seco, haciéndole mucho daño.

-¡Aguanta, supersónico!-indicó Teo rápidamente.

Haciendo un gran efuerzo, el pokémon acero eléctrico resistió el golpe y lanzó una serie de ondas sónicas hacia combusken que le provocaron confusión, impidiéndole atacar.

-¡No, combusken!

-¡De frente, wishmur, alboroto!-exclamó Gabi.

-¡Grovyle, cúbrele!

Antes de que el pokémon normal le llegara a golpear, grovyle se adelantó y le mantuvo alejado con recurrente al tiempo que combusken lidiaba con su confusión.

-¡Reacciona, combusken, ataque rápido!

-¡Destructor!

-¡Bomba sónica!

Los periodistas pasaron a la ofensiva total, lo que obligó a defenderse a los dos chicos; grovyle no tuvo mucho problema a la hora de esquivar los golpes más inmediatos, pero debido a que tenía también que cubrir a combusken se le hizo más complicado, llegando a ser alcanzados los dos por algunas bombas sónicas. Una de estas llegó a golpear de lleno en la cara a combusken, lo que sirvió entonces para espabilarlo.

-¡Ah! ¡Ahora, combusken, ataque arena!

Recuperando su velocidad, el pokémon fuego lucha rascó sus garras en el suelo y lanzó un rápido puñado de arena sobre magnemite, cegándolo momentáneamente. Bruno aprovechó entonces para atacar.

-¡Ahora, golpe roca!

-¡Wishmur, alboroto!

-¡No le dejes, ataque rápido!

Una vez más todos atacaron casi al mismo tiempo, grovyle fue el primero, logrando asestar un fuerte golpe a magnemite, el cual cayó al suelo a plomo, siendo seguido por wishmur para tratar de defender a su compañero, pero combusken se adelantó como una gacela golpeándolo de seguido y alejándolo así. Al segundo siguiente magnemite dejó escapar un respingo, derrotado, aunque aún quedaba wishmur.

-¡Alboroto!

-¡Esquívalo, grovyle!

-¡Combusken, doble patada!

El pokémon planta tan sólo necesitó saltar para esquivarlo, al tiempo que el de tipo fuego pasó a la acción rápidamente haciéndose a un lado, para luego contraatacar de frente y sin vacilar. Los golpes fueron directos, cayendo wishmur al suelo completamente KO junto con magnemite.

-¡Sí, lo logramos, Aura!-exclamó Bruno, emocionado.

-¡Vaya, lo he hecho!-hizo lo propio ella, sorprendida de sí misma.

Tanto Gabi como Teo se quedaron ciertamente impresionados por cómo resultó el combate, la reportera se recompuso enseguida y masculló.

-¡Ha sido un combate tremendo! ¿Lo has grabado todo?

-¡Sí, está todo en la cámara!-aseguró el cámara, dando un toque a la pantallita.

-¡Madre mía, menudo arrollo, formáis un dueto formidable! ¡Ya sabía yo que había dado con los entrenadores apropiados! ¡Tenemos a una nueva pareja que entra en la clasificación, felicidades chicos!

-Gracias, Gabi, no lo habéis hecho mal…-murmuró Bruno.

-¿Clasificación?-inquirió Aura, extrañada.

-¡Sí, vamos clasificando a los entrenadores con los que nos enfrentamos! El jurado de Operación Entrenador valorará vuestro combate y os otorgará una calificación con la que iréis escalando puestos en la clasificación en una suerte de mini torneo para averiguar quien es la pareja más fuerte, en cuanto empiece la conferencia resumiremos los resultados y cubriremos también el evento, finalizando de esta forma la temporada-explicó Gabi.

-Oh, ya veo… ¿y cuándo lo emitiréis?-inquirió Bruno, curioso.

-Trabajamos rápido y siempre vamos de aquí para allá, en unos dos días como mucho el siguiente episodio estará terminado, por lo que no os lo perdáis.

-¡Genial!-exclamó Bruno.

-Sí, genial…-murmuró Aura, algo más cohibida.

Antes de que el chico pudiera decir algo, la mujer se adelantó y les sugirió.

-¡Ha sido un gran combate, tenéis talento! ¿Quereis que os hagamos una entrevista? Contadnos vuestras impresiones del combate.

Entre los dos estuvieron comentando los más y los menos del combate, aunque habló mucho más Bruno que Aura en comparación, sin muchas ganas de hablar al respecto. Una vez que estuvo todo grabado y guardado la reportera dio por terminado el segmento.

-Muy bien, pues esto es todo, os seguiremos de cerca… ¿A dónde iréis ahora?

-A pueblo Lavacalda, es donde está el siguiente gimnasio-explicó ella, mirando en su pokénavegador.

-Ah, pues si seguís todo recto y luego giráis hacia el noroeste sin adentraros en el desierto podréis llegar hasta una cima en la parte meridional de la caldera de donde suele salir el teleférico, no tardaréis mucho, en un día y medio estaréis allí.

-Muchas gracias, Gabi.

-¡No ha sido nada! ¡Tened buen viaje, chicos!

Se despidieron de ellos y, una vez solos, Bruno dejó escapar un gesto satisfecho, al tiempo que comentó.

-Un buen entrenamiento ¿verdad?

-Sí…

El chico pudo notar al instante el tono seco y distante con lo que lo dijo, extrañándose de seguido e inquiriendo al respecto.

-Hey ¿estás bien, Aura?

-Sí, claro, vámonos…

La chica quiso dejarlo correr y echó a andar, pero él la detuvo a tiempo cogiéndola del brazo; Aura se giró y miró al chico, descubriendo entonces un gesto de lo más serio cruzando su cara.

-¿Pretendes que me crea eso? ¿Qué pasa?

Los dos se miraron por un momento a los ojos y, por un instante, ella rompió el contacto visual mirando hacia un lado con gesto disgustado, murmuando de seguido.

-No debiste decir eso…

-¿El qué?

-¡Lo sabes! ¡Saltaste de repente sin darme tiempo a hablar! ¡Y encima diciendo quien soy como si fuera algo relevante!

-¡Si lo hice fue para que te integraras, no quería que Gabi te diera de lado! ¡Y sabes perfectamente que eres tan relevante como el resto!

-¡Eso lo dices tú! ¿Y quién te pidió que hablaras por mí? ¡No quería nada de esto!

No se dieron cuenta de que se estaban gritando hasta que un denso silencio cayó sobre ellos como una losa pesada. Por un momento ninguno de los dos dijo nada, Bruno la miraba con gesto inquieto e inquisitivo, como si estuviera tratando de entenderla, y ella con una mirada resentida y un tanto fría. Verla así, mirándole de esa forma, hizo que algo saltara en el pecho del chico, sintiendo por un momento su molestia. La chica quiso marcharse y adelantarse, pero él la detuvo a tiempo.

-¡Aura, espera!

La aludida no tenía intención de seguir allí, pero hubo algo en el tono del chico que la hizo pararse, como si dudara. Bruno, algo cortado, se apresuró a hablar.

-Perdona, no quería gritarte, es sólo que… no me gusta verte así, tan negativa, tan… sin ser tú. La chica alegre e inteligente de siempre.

Ante eso Aura cerró los ojos con un ligero rubor en sus mejillas, mientras trataba por todos los medios de acallar sus más inmediatos pensamientos; sabía que el chico tan solo quería animarla, y muy en el fondo no quería estar de malas con él después de todo ese tiempo estando tan bien juntos. Por lo que, haciendo un esfuerzo considerable, suspiró, se dio la vuelta y le habló.

-Lo sé, lo sé, es sólo que… no es fácil para mí ¿sabes? Yo… lo he pasado muy mal, y… oh, Bruno, lo siento…

Por un momento sus sentimientos la desbordaron, estando a punto de romperse, pero el chico la sostuvo de los hombros, apresurándose a comentar.

-No, no, soy yo quien debería disculparse, después de todo tienes razón, no debí saltar así sin más, lo hice pensando en ti y con intenciones de animarte a participar, pero no pensé en que igual tú no querías nada de esto. Lo siento, Aura…

Bruno bajó la cabeza, con gesto arrepentido, sin embargo ella esbozó una enternecida sonrisa, sintiéndose mucho mejor al respecto.

-Ah, diablos, ahora yo me siento mal… eres un buen chico, Bruno. Gracias.

-No, gracias a ti por darme un toque, a veces suelo ser un poco lanzado…

-Sí, lo sé…

Los dos se rieron levemente, diciéndoselo todo en nada y dejándolo escapar. Se sintió como si un pesado velo hubiera sido alzado, volviendo todo a la normalidad. No se dieron cuenta de que llevaban un buen rato dados de las manos y los dos se soltaron, un tanto azorados.

-Ah, perdona, no me di cuenta…

-No, tranquilo, no ha sido nada…

Hubo un muy breve silencio durante el cual se miraron fijamente, incluso Aura se dio cuenta de que era la primera vez que le veía sonrojarse de cierta forma.

-Bien, entonces… ¿continuamos?-sugirió él.

-Claro-asintió Aura, con una sonrisa.

Los dos echaron a andar sin perder más tiempo mientras continuaban hacia el norte, ya que aún quedaba algo de viaje por delante. Al fondo la humeante figura del monte Cenizo se alzaba entre las paredes de la caldera, expectante.


Y seguimos con Pokémon, esta vez con un capítulo que tenía ganas de publicar. Aunque es más de transición que otra cosa, destaca sobre todo por introducir en la trama de forma activa a Gabi y Teo, los cuales tendrán un papel destacado en la misma a lo largo de la historia. Sé que ya aparecieron en el prólogo, pero he aprovechado este capítulo para introducirlos más formalmente. También he aprovechado la situación a mi favor y he hecho avanzar la relación entre Bruno y Aura otro poco más, puede que estéis pensando que el bache ha durado bien poco, pero no descarto tensar las cosas entre ellos en otra ocasión, así que no os perdáis más momentos monos entre estos dos tortolitos XD

Por otro lado también tenemos al nuevo personaje ¡el entorno! El monte Cenizo está basado en el monte Aso, y como bien digo aquí es uno de los supervolcanes más activos del mundo. He querido aprovechar, una vez más, el entorno real para crear la contraparte de Hoenn, por así decirlo, y durante los capítulos siguientes incidiré mucho en este aspecto para dotarle del mayor realismo posible a la historia. Si queréis complementar o entender un poco mejor el planteamiento googlead caldera Aso, echad un vistazo a las imágenes y enseguida os haréis una idea aproximada de lo que quiero plasmar.

Y eso es todo de momento, esperad el siguiente capítulo muy pronto, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!