Capítulo 19
Siguiendo los pasos
Las horas posteriores al enfrentamiento con su padre se sintieron un tanto extrañas y hasta fuera de lugar; los sentimientos aún estaban a flor de piel, y todavía le costaba creerlo, pero era un hecho: había derrotado a su padre. Había probado su crecimiento como entrenador, y ahora la medalla equilibrio descansaba junto a las demás en su estuche. Era una sensación extraña pero, al mismo tiempo, reconfortante. Y en cuanto Bruno se refería podía notar como algo en él comenzaba a crecer, una extraña sensación de premura y serenidad le acompañaba desde entonces, haciéndole tomar conciencia de la situación.
-Mi quinta medalla… genial…
-Estoy orgullosa de ti, hijo, lo has hecho estupendamente-murmuró en ese momento su madre, abrazándole con cariño.
-Gracias mamá…
Por su parte Aura no dijo nada, esbozando una grata sonrisita ante tan enternecedora estampa, sin embargo, y como si le hubiera leído el pensamiento, Bruno comentó.
-Aunque no me puedo dormir en los laureles, he de seguir viajando para obtener más medallas. Aura ¿sabes dónde está el siguiente gimnasio?
Antes de que la aludida pudiera responder al respecto, la madre del chico inquirió un tanto anonadada.
-¿Acabas de ganar a tu propio padre y aún quieres seguir combatiendo? Descansa un poco…
-Entiendo por qué me lo dices, mamá, pero el tiempo es oro y el verano no es eterno, ya casi estamos a julio y quiero ir bien de tiempo-insistió él con mirada decidida.
El gesto en la cara de su hijo se lo dijo todo en casi nada, por lo que consciente de que no podría convencerle de lo contrario la mujer murmuró.
-Está bien, aunque pásate por casa antes si necesitas dejar ropa u otra cosa.
-Está bien…
-En ese caso yo también me pasaré por casa y cogeré un par de cosas-anunció Aura.
-Vale.
-¡Estupendo! En cuanto al siguiente gimnasio el más cercano está en ciudad Arborada, muy al noreste de aquí, tenemos por lo menos dos o tres días de viaje como mucho, igual un poco más.
-Razón de más para pasaros por casa entonces-añadió la madre de Aura, coincidiendo con la del chico.
Llegaron a Villa Raíz en pocos minutos, Aura se fue con sus padres y Bruno hizo lo propio junto con su madre, la cual estuvo poniendo un poco de orden en la mochila de su hijo y echando a lavar ropa ya usada. Por su parte se refería estuvo descansando un rato mientras echaba cuentas de sus ahorros y tomaba unas cuantas decisiones de cara a los próximos combates de gimnasio, dando un repaso general a su equipo en el jardín y hablando un rato con ellos.
-Me gustaría daros las gracias, chicos, sois un equipo estupendo y gracias a vosotros no hemos perdido ningún solo combate de gimnasio.
Los aludidos sacaron pecho, visiblemente orgullosos, especialmente grovyle y swellow, el cual hinchó su plumaje en una expresión claramente ostentosa. Por su parte plusle esbozó un gesto de lo más gallito y beautifly danzó alegremente en el aire, agitando sus alas muy rápidamente. El único que no pareció estar tan animado era solrock, el cual miraba a su entrenador fijamente como si de alguna forma supiera lo que le iba a decir.
-En cuanto a ti, solrock, has demostrado una gran fuerza y tenacidad bastante notorias… aunque lo he estado pensando bien y, por el momento, te vas a quedar aquí con mamá.
Esa decisión tomó por sorpresa al resto de pokémon, que no se esperaban para nada un movimiento semejante por parte del muchacho; por su parte solrock no dijo ni hizo nada relevante, aceptando sin muchos reparos lo que su entrenador le decía.
En ese momento la voz de su madre resonó por toda la casa llamándole y el chico se ausentó por un momento, dejando a sus pokémon envueltos en un mar de dudas y suspicacia.
-¿Te aparta así sin más? ¿Por qué? Has demostrado tener gran fuerza, no tiene mucho sentido…
-¿Verdad? ¡Después de que ese horrible slaking barriera el suelo con nosotros él fue el único capaz de hacerle frente y derrotarle! ¡El nervio!
-Bueno, calma, plusle, supongo que tendrá sus razones…
-¿Y qué razones son esas, beautifly, guapa? Cuéntame…
Ante esa tesitura la aludida no supo muy bien qué decir al respecto, murmurando al poco rato.
-Pues… no sabría decirte… swellow ¿alguna idea?
-No realmente, es como dice grovyle, ha demostrado y con creces su fuerza, no hay razón alguna para apartarle…
El único que no dijo nada fue el propio solrock, el cual miraba hacia la nada con gesto impertérrito y sin hacer mucho caso a sus compañeros. En un momento dado habló con voz profunda y sosegada.
-No os preocupéis, sé perfectamente de lo que soy capaz, y el que Bruno me aparte no me molesta en absoluto. Él mismo me ha demostrado que confía en mi, si lo hace será por alguna razón. No le deis más importancia de la que realmente tiene.
Los demás miraron a su compañero sin entender del todo por qué exculparía al chico así sin más, sin embargo en ese momento el aludido regresó y les hizo volver a sus respectivas ball excepto a solrock, el cual se quedó con él en todo momento.
-Vamos, solrock-indicó el chico.
Los dos entraron en casa y el pokémon roca psíquico le siguió hasta el salón, donde su madre le esperaba.
-¿Lo tienes ya todo?
-Sí, no me queda nada.
-Bien.
-Como ya te dije antes, solrock se quedará contigo.
-Vale, no te preocupes, yo cuidaré de él, seguramente me será de gran ayuda aquí en casa. Hola solrock-le saludó la mujer.
El aludido le devolvió el saludo con su profunda voz, al tiempo que Bruno comentaba.
-No come nada como tal, según la pokédex se alimenta de la luz del sol, por lo que si le sacas un par de veces afuera será suficiente.
-Está bien…
Bruno se recolocó la mochila y se dirigió a la salida, despidiéndose de su pokémon, sin embargo en ese momento su madre le detuvo.
-Por cierto, cariño, una cosa…
-¿Sí?
La mujer le miró por un instante antes de comentar.
-Aura es una chica excelente ¿no crees?
Por un momento Bruno se quedó callado, comprendiendo enseguida la naturaleza de esa pregunta; en otras circunstancias lo hubiera negado todo, o se hubiera excusado rápidamente con cualquier comentario, sin embargo no le vio mucho sentido. Era su madre al fin y al cabo, y le conocía mejor que nadie, por lo que esbozando una resignada sonrisa murmuró.
-Sí, la verdad es que sí…
Ante esa respuesta su madre no dijo nada más, dándose por respondida y esbozando una radiante sonrisa.
-Cuídala mucho ¿eh?
-Claro, siempre.
-Bien. Buen viaje, cariño.
Le acompañó hasta la puerta, se despidieron con un gran abrazo y ella le observó alejarse en la distancia en dirección hacia el laboratorio. La mujer volvió a sonreír junto a solrock, llegando a murmurar en voz alta.
-Crecen tan rápido…
Se metió de nuevo en casa y volvió a sus quehaceres, dejando vacía la calle.
Bruno regresó al laboratorio para recoger a Aura, la cual ya estaba fuera esperándole.
-¿Nos vamos ya?-inquirió él, con ganas.
-Sí, vamos.
Se despidieron del profesor y su madre y continuaron con el viaje; regresaron entonces al estuario de la ruta 103, el cual no se podía cruzar sin un pokémon de agua.
-Si cruzamos el estuario podremos atajar y paliar varios kilómetros a la redonda-comentó Aura.
-Ya, pero no tengo ningún pokémon de agua al que enseñar surf…
Ante esa tesitura Aura sonrió de forma algo misteriosa y sacó una ball de su riñonera, lanzándola hacia el agua y exclamando de seguido.
-¡Sorpresa!
De ésta salió entonces un pokémon que nunca antes había visto, bastante grande y con una curiosa forma de bola.
-¿Y eso?-inquirió él, sacando la pokédex.
-Wailmer, el pokémon ballenabola; aunque este pokémon vive generalmente en el mar puede sobrevivir en tierra con el agua almacenada en su organismo, pero durante poco tiempo. Si se le seca el cuerpo, pierde vitalidad. Tiene unos espiráculos en la cabeza por los que respira y lanza agua de forma juguetona.
-Anda ¿es tuyo?
-No, es de mi padre, lo usa para las investigaciones marítimas pero me deja usarlo a mí también, cruzaremos con él.
Sin mayor demora montaron en él y el pokémon cruzó todo el extenso estuario nadando lánguidamente y cargando con los dos sin ningún problema; durante el camino Aura observó que Bruno tenía dos huecos en el equipo y obvió enseguida.
-Oye Bruno ¿y solrock? No lo tienes contigo…
-No, lo he dejado con mi madre, me gustaría atrapar a algún pokémon nuevo y eso incluye a uno de agua-explicó el chico.
-Oh, ya veo… supongo que querrás cubrir debilidades.
-Entre otras cosas, aunque siempre viene bien tener un pokémon de agua, la gran mayoría de entrenadores suelen tener uno en su equipo.
-Entiendo, aunque en una prefectura como esta suelen ser bastante indispensables-añadió ella, divertida.
-Sí, desde luego.
Tardaron unos cuantos minutos en cruzar todo el estuario hasta que finalmente llegaron al otro lado, en plena ruta 110; desde allí ir hasta ciudad Malvalona fue mucho más sencillo, llegando a la hora de comer pasadas.
-Ya estamos aquí…
-Sí… ¿quieres que nos pasemos por el centro pokémon y comemos allí o seguimos adelante?-inquirió la chica.
-Bueno, ya que estamos podemos parar un momento.
-Vale.
Dirigiéndose hacia el centro pokémon se cruzaron entonces con Erico, el cual estaba hablando ni más ni menos que con un animado y sonriente Blasco. Bruno, nada más verle, exclamó.
-¡Anda, Blasco, si eres tú!
-¡Bruno, qué sorpresa! ¿Qué haces por aquí?
-¡Estoy de camino, me dirijo a ciudad Arborada! ¿Y tú, qué haces aquí?
Antes de que el chico le pudiera contestar, el líder de gimnasio se adelantó comentando.
-¡Pues ganándose, y con creces, su tercera medalla! ¡Quien le ha visto y quien le ve! ¿Verdad? ¡Ja, ja, ja!
Ante eso tanto Bruno como Aura se quedaron visiblemente sorprendidos, aunque antes de que llegaran a comentar algo, el aludido murmuró.
-Ah, tampoco es para tanto, aunque no ha sido para nada sencillo…
-¡No seas tan modesto, muchacho, disfruta de tu bien merecida victoria! ¡Recuerda que hay que disfrutar de la vida! ¡Ja, ja, ja!
-Caramba, Blasco, enhorabuena…-murmuró Bruno, asombrado.
-Sí, que hayas llegado hasta aquí dice mucho de ti…-añadió Aura.
-Muchas gracias, me he estado esforzando mucho desde que salí de viaje y siempre he seguido todos tus consejos e indicaciones, Bruno, la verdad es que me han sido muy útiles.
-Me alegro…
Hubo entonces un breve silencio en el que Blasco no supo muy bien qué decir a continuación, como si le diera algo de reparo, sin embargo al final consiguió armarse de valor e inquirió.
-Bruno ¿puedo pedirte algo?
-Ah, claro…
-¿Puedo combatir contra ti, por favor?
Esa petición pilló con la guardia baja a Bruno, lo que aprovechó Blasco para comentar acto seguido.
-¡Sé que igual parece un poco precipitado, pero no sé cuando te volveré a ver y me gustaría comprobar por mí mismo cuánto he mejorado! Si a ti no te molesta, claro…
Bruno no pudo evitar sonreír ante la honestidad y entusiasmo del chico, viendo enseguida que no podía negarse; además, él también tenía curiosidad por comprobar cuanto había mejorado.
-¡Claro, sin ningún problema! Aunque antes vamos a ir a comer algo ¿quieres acompañarnos?
-¡Vale!
-¡Ja, ja, ja, qué devenir más interesante! Si no os importa me gustaría presenciar vuestro combate-se ofreció Erico en ese momento.
-Ah, no, para nada, gracias Erico…
-¡Estupendo! ¡Nos vemos entonces luego aquí en el gimnasio, reservaré el campo de batalla!
Se despidieron de él y se dirigieron hacia allí a no más tardar; Blasco tenía reservada una habitación desde hacía un par de días, pero ellos no se molestaron en reservar nada, pasando directamente al buffet donde estuvieron hablando un poco mientras comían y los pokémon de Blasco se recuperaban.
-¿Qué tal el combate contra Erico?
-¡Duro, pero finalmente conseguí vencerle! Tuve que intentarlo un par de veces, pero como se suele decir, a la tercera va la vencida.
-¡Genial! Ahora te toca contra Candela-comentó Aura.
-Sí, pude hablar con ella por mediación de Erico y me va a hacer el favor de acercarse aquí para combatir contra mí.
-¿De veras?-inquirió el chico, sorprendido.
-Sí, la expliqué que me estoy tratando el asma, por lo que no me puedo acercar a los alrededores de la caldera de Cenizo, pero ella no puso ningún inconveniente y accedió encantada a acercarse aquí para que pueda retarla-explicó Blasco.
-Sí, suena a algo que haría Candela, eso desde luego-asintió Aura, sonriente.
-¿Y qué hay de ti, Bruno? ¿Cómo lo llevas?
-¡Ya tengo cinco medallas, logré derrotar hace nada a mi padre!
-¡Ah! ¿¡De verdad?! Vaya, impresionante…
-Sí, aunque no fue nada fácil…
Una vez que terminaron de comer se dirigieron entonces hacia el gimnasio, pero antes de salir Aura pidió un momento para ir al baño; al doblar rápidamente la esquina, sin embargo, se dio de bruces contra alguien de manera tan brusca que tanto ella como la otra persona acabaron por los suelos.
-¡Auch, lo siento, lo siento, iba distraída!-exclamó ella, todo apurada.
Se dio la vuelta y vio entonces a una chica que, a bote pronto, parecía ser algo más mayor; lo que más destacaba de ella era su pelo, pelirrojo, con una larga coleta que le caía por la espalda y dos extensiones en la cabeza puestas en pincho por efecto de la laca. Sus ojos eran de un curioso color amarillo intenso, aunque Aura supuso que llevaba puestas algún tipo de lentillas que cambian el color de los irises. Vestía de forma muy casual, y aun a pesar del golpe no parecía adolorida ni nada por el estilo, aunque tenía un gesto confuso grabado en su cara.
-¿Estás bien? Lo siento, culpa mía, iba muy rápido-murmuró Aura, tendiéndola la mano.
La chica se la miró con algo de recelo, como si la tuviera miedo, pero en un momento dado se la dio y ella la ayudó a levantarse. Al hacerlo vio entonces que la había provocado un chichón en la frente.
-¡Oh, vaya, qué mal, tienes un chichón! Espera, ven un momento…
Antes de que la chica pudiera decir algo la cogió del brazo y entraron en el baño; una vez allí la estuvo tratando con el botiquín que normalmente había en todos los baños de los centros pokémon, encontró una crema para los hematomas y se la aplicó mientras hablaba con ella, o al menos lo intentaba.
-Normalmente no suelo ser así de torpe, perdóname… ¿eres de por aquí?
La chica no parecía hablar su idioma, aunque de alguna manera pareció entenderla, puesto que llegó a negar con la cabeza; extrañada ante su proceder, ella inquirió.
-¿Hablas japonés? ¿Inglés?
La chica volvió a negar con la cabeza en un gesto inquisitivo, lo que llevó a Aura a pensar que tal vez era sordomuda o algo por el estilo. En ese sentido no podía hacer nada puesto que no sabía lengua de signos. Sin embargo había algo extraño en ella que no lograba discernir del todo, como si su sola presencia estuviera fuera de lugar.
-Qué raro… ¿quién será esta chica?-pensó ella.
Una vez que terminaron salieron del baño y entonces apareció Bruno, dirigiéndose a ella.
-Ah, ahí estás ¿todo bien? Como tardabas tanto pensé que igual te había pasado algo…
-Ah, sí, perdona, estaba ayudando a la chica ya que me tropecé con ella…
-¿Chica? ¿Qué chica?-inquirió él, extrañado.
-Pues esta de aquí…
Sin embargo en cuanto giró la cabeza descubrió que la aludida había desaparecido de repente, dejándola del todo anonadada.
-¿Eh? ¿¡Dónde se ha metido?! ¡Si iba detrás de mí!
-Aura ¿estás bien?-inquirió el chico, extrañado.
-¡Te juro que estaba conmigo, Bruno, me di de bruces con ella y la provoqué un chichón! ¡No parecía hablar nuestro idioma y sin embargo parecía entenderme!
-¿Estás segura?
-¡Del todo! ¿Para qué iba a inventarme algo así?
Los dos se sostuvieron la mirada por un momento, él con gesto analizador y ella aún algo atacada; finalmente el chico suspiró y habló.
-Bueno, supongo que debió de darte esquinazo cuando salisteis, hay un acceso a los jardines al otro lado del pasillo…
Aura se dio la vuelta y vio que era cierto, sin embargo inquirió.
-Puede, aunque… ¿tú no la viste escabullirse en ese caso? Llegaste en cuanto salí del baño, has tenido que verla…
-No, no vi salir a nadie más, tan sólo a ti…
-Entonces… ¿cómo…?
-Quizás salió por el baño ¿Hay alguna ventana o algo así?
-Sí, pero… ¿por qué haría eso después de haberla ayudado?
-Pues…
Ante eso Aura se quedó aún más atacada si cabía, sin embargo el chico prefirió dejarlo estar y comentó.
-Mira, no es que dude de ti, si dices que la has visto tendré que creerte, pero será mejor que no lo pienses demasiado…
-Supongo…-murmuró ella mirando hacia el pasillo y con la duda aún persistiéndola.
Finalmente lo dejó estar y se fue con Bruno, reuniéndose con Blasco en el vestíbulo y dirigiéndose al gimnasio a no más tardar.
Erico les estaba esperando en el campo, nada más verlos se frotó las manos con visible entusiasmo y exclamó.
-¡Ah, aquí estáis, estupendo, podemos empezar! Yo mismo arbitraré el combate.
-De acuerdo, gracias Erico.
Los dos ocuparon sus respectivos lugares y el combate comenzó rápidamente.
-¡Adelante, skitty!
-¡Vamos, beautifly!
Ambos pokémon se enfrentaron con la mirada mientras esperaban una orden por parte de sus entrenadores.
-¡Disparo demora!
Al punto beautifly atacó primero soltando una serie de finos hilos que fueron directos hacia su rival; sin embargo, y sin apenas dudar, Blasco indicó.
-¡Ayuda!
Skitty contraatacó entonces haciendo varios gestos con sus patitas, al tiempo que una luz brillante surgía de improviso, atacando entonces con hoja mágica y cortando todos y cada uno de los hilos hasta que no quedó nada.
-Vaya… ¡tornado!
-¡Finta!
El pokémon bicho volador atacó primero, extendiendo una fuerte ventolera hacia delante con sus alas, sin embargo skitty se abalanzó atravesando las fuertes corrientes de aire y acercándose a él para no fallar, asestándole un golpe directo.
-¡Absorber!
-¡Canto!
Esta vez skitty fue mucho más rápido, comenzando a cantar una corta melodía que hizo dormirse a beautifly en cuanto la escuchó, cayendo al suelo.
-¡Oh, no, despierta beautifly!-exclamó Bruno.
-¡Ahora, finta!
Aprovechando que estaba dormido, el pokémon normal atacó repetidamente y sin reparos, haciéndole daño paulatinamente. Sin embargo tras un golpe particularmente fuerte beautifly se despertó, lo que aprovechó entonces Bruno para contraatacar.
-¡Arriba, beautifly, disparo demora!
En un visto y no visto, el pokémon batió las alas y se reincorporó rápidamente, lanzando un fino hilo justo cuando skitty volvía a cargar otro de sus ataques; el hilo se enrolló entonces entre sus patas, atándolo, e inmediatamente después remontó el vuelo volteándolo varias veces en el aire para luego soltarlo, cayendo al suelo con gran estrépito.
-¡Sol matinal!
Acto seguido aprovechó entonces para recuperar fuerzas, estando a tope de nuevo. Blasco se quedó ciertamente impresionado, sin embargo no se achantó e indicó.
-¡Ayuda!
Esta vez skitty atacó con un abrupto confusión que dejó a beautifly clavado mientras recibía daño, sin embargo Bruno aprovechó esto para contraatacar.
-¡Tornado!
Una fuerte ventolera hizo acto de presencia, arrastrando hacia atrás a skitty y haciéndole un poco más de daño.
-¡No te rindas, skitty, finta!
-¡Picotazo venenoso!
Aprovechando que el pokémon normal se abalanzaría de frente, ya que tenía que acercarse a él para no fallar, una serie de agujas venenosas llovió sobre él con tal intensidad que no pudo evitar caer envenenado en el proceso, logrando golpear a beautifly de refilón. Pero el veneno enseguida comenzó a hacer efecto, deteniéndolo en seco y dejándole expuesto ante su rival.
-¡No, skitty!
-¡Ahora, átalo, disparo demora!
En un visto y no visto, el pokémon normal se encontró echo un ovillo, literalmente hablando, e incapaz de moverse, al tiempo que el veneno le restaba salud a cada segundo que pasaba.
-¡Y termina con tornado!
Una última ventolera remató a un indefenso skitty, haciendo el veneno el resto y cayendo debilitado rápidamente.
-¡Skitty está fuera de combate, beautifly es el ganador!-anunció Erico con su habitual parsimonia.
Blasco recogió a su pokémon un tanto intimidado, murmurando al poco rato.
-Vaya, eres más fuerte que la última vez… pero no me voy a rendir.
-¡Ése es el espíritu!-le animó Bruno.
Más animado que antes, el chico sacó entonces a un roselia y Bruno optó por retirar a beautifly y sacar en su lugar a swellow, el cual presentó batalla enseguida abriendo sus alas con gesto retador.
-¡Muy bien, ataque rápido!-indicó Bruno.
La velocidad de swellow fue tal que apenas se le vio salir volando directo hacia roselia, la cual mantenía la calma; en cuanto estuvo a punto de alcanzarle, Blasco exclamó.
-¡Esquívalo!
En un visto y no visto, y haciendo gala de una sorpresiva agilidad, roselia se hizo a un lado en el momento justo y esquivó el ataque con una elegancia de lo más vistosa, dando varias vueltas sobre sí misma y poniéndose en guardia enseguida.
-¡Diablos! ¡Golpe aéreo!
-¡Hoja mágica!
Una marea de hojas multicolores se abalanzó sobre un swellow que cortaba el aire al pasar, no le fue muy complicado hacer frente a todas ellas, reduciéndolas a rastrojos en meros segundos, sin embargo fue tiempo suficiente para roselia para realizar su siguiente movimiento.
-¡Dulce aroma!
Al punto el pokémon planta veneno agitó los rosales que tenía por manos y un dulce y empalagoso olor se extendió por todo el campo, llegando hasta swellow y atontándolo rápidamente.
-¡Ahora, tóxico!-exclamó Blasco.
-¡Arriba, swellow, reacciona!
Sin embargo el pokémon volador estaba demasiado alelado debido a la embriagadora esencia, recibiendo de lleno el nocivo ataque y cayendo gravemente envenenado al instante.
-¡Agh, aguanta, ataque ala!
-¡Hoja mágica!
Swellow atacó de seguido, pero roselia le mantuvo ocupado con varias ristras de hojas mágicas que le frenaron súbitamente; no tuvo ningún problema para enfrentarlas, sin embargo en cuanto fue a embestir a roselia el veneno hizo acto de presencia y le hizo caer al suelo presa de un agudo dolor.
-¡No te rindas, swellow, de frente, golpe aéreo!-masculló Bruno, atacado.
-¡No le dejes, dulce aroma!
Debido al efecto del veneno el pokémon volador tardó mucho más en reaccionar, lo que aprovechó entonces roselia para atontarle un poco más y dejarle totalmente expuesto, contraatacando entonces con hoja mágica. Esta vez swellow no tuvo ocasión de esquivarlo y recibió el ataque de lleno, siendo seguido por los efectos del veneno que le dejaron completamente inmovilizado.
-¡No, swellow!
-¡Todo tuyo, megaagotar!
En un visto y no visto, roselia se acercó hasta swellow como una centella y le absorbió el resto de fuerzas que le quedaban, cayendo al suelo KO.
-¡Swellow no puede continuar, el ganador es roselia!-anunció Erico con ilusión.
Por su parte Bruno recogió a su pokémon con la sorpresa grabada en su cara, comentando de seguido.
-¡Vaya, Blasco, eso ha estado realmente bien ejecutado!
-¡Gracias, lo cierto es que roselia es de mis mejores pokémon hasta el momento! ¿Verdad, amiga?-inquirió el chico, orgulloso.
La aludida asintió de lo más animada, moviéndose como si estuviera danzando; por su parte Bruno no se dejó amilanar y sacó en su lugar a beautifly.
-¡Roselia, dulce aroma!
-¡Esta vez no, disípalo con tornado!
Aunque el pokémon planta veneno atacó primero, beautifly agitó sus alas con fuerza y la ventolera resultante arrastró consigo el dulce aroma, disolviéndose rápidamente.
-¡Hoja mágica!
-¡Picotazo venenoso!
Ambos ataques chocaron entre sí, bloqueándose mutuamente y quedando ese intento por golpearse en nada.
-¡Tóxico!
-¡Esquívalo, beautifly!
Aprovechando su velocidad en el aire, el pokémon bicho volador aleteó rápidamente y logró esquivar por los pelos el peligroso ataque.
-¡Paralizador y extiéndelo con tornado!
Para sorpresa de todos, beautifly reunió todas las esporas de paralizador en un solo punto y luego las impulsó hacia delante con un rápido tornado, esparciendo las esporas hacia todas las direcciones y evitando así que roselia pudiera esquivarlas de alguna forma, cayendo así paralizada.
-¡No, roselia!-exclamó Blasco, apurado.
-¡Ahora, átala!
Aprovechando la oportunidad beautifly lanzó varios hilos finos de su trompa y ató con ellos a roselia, que no pudo hacer nada por evitarlos debido a la parálisis.
-¡Y termina con tornado!
Una última ventolera se dirigió directa hacia roselia, la cual se vio azotada abruptamente sin poder hacer nada por evitarlo; en un momento dado beautifly soltó el agarre y dejó entonces que el aire hiciera el resto, arrastrándose por el suelo hasta que finalmente cayó KO junto a su entrenador.
-¡Roselia está fuera de combate, beautifly es el ganador!-dictaminó Erico, que parecía estar pasándoselo en grande.
Blasco recogió a su pokémon con un gesto serio grabado en su cara, dirigiéndose a su ball acto seguido.
-No te preocupes, roselia, ganaremos esto.
Bruno sonrió ante la seguridad que irradiaba Blasco, cada vez se parecía menos a aquel muchacho débil e indeciso que salió hace ya casi un mes de ciudad Petalia. Por su parte sacó entonces a un pequeño swablu que le hizo estar en alerta.
-¡Muy bien, disparo demora!
-¡Esquívalo, swablu!
En un visto y no visto el pokémon volador echó a volar a una velocidad nada desdeñable, logrando esquivar con facilidad el intento por inmovilizarle.
-¡Tornado!
-¡De frente, derribo!
Aun a pesar de las fuertes corrientes de aire en su contra, swablu cargó con todas sus fuerzas hacia delante y logró asestar un golpe directo a beautifly, el cual trastabilló hacia atrás, visiblemente cansado.
-¡Disparo demora!
-¡Neblina!
Antes de que le pudiera echar el guante, swablu se envolvió en una densa neblina que le ocultó de la vista, a lo que Bruno indicó casi sin dudar.
-¡Disípala con tornado!
La neblina se fue en cuestión de segundos, sin embargo, y para su sorpresa, swablu no estaba detrás de ella.
-¿¡Qué?! ¿Dónde…?
-¡Ahora, ataque furia!
Se oyó entonces un leve aleteo justo detrás de beautifly y, en cuanto se dio la vuelta, swablu reapareció de improviso y comenzó a golpearle repetidamente con una inusitada velocidad y sin dejarle siquiera respirar. El último golpe le vino de refilón, echándose hacia atrás a tiempo.
-¡Aguanta ahí, beautifly, sol matinal!
-¡No le dejes, picotazo!
Antes de que el pokémon bicho volador pudiera reponerse swablu fue tras él y le embistió con su pico brillando intensamente, cansándole un poco más y poniéndole contra las cuerdas.
-¡Diablos, es muy rápido, aléjale con tornado!
-¡No dejes que te pare, swablu, derribo!
Luchando contra la ventolera como un jabato, swablu cargó con todas sus fuerzas atravesando las turbulencias hasta alcanzar a beautifly, embistiéndole de lleno con tanta fuerza que llegó a acabar regolpeado. Sin embargo la carga desmedida resultó, puesto que beautifly reculó rápidamente hasta caer al suelo completamente KO.
-¡Beautifly está fuera de combate, swablu es el ganador!-indicó Erico esbozando una gran sonrisa.
Bruno lo recogió sin más demora y haciendo un rápido comentario al respecto.
-¡Caramba, tu swablu es bien rápido!
-¡Sí, lo he estado entrenando especialmente para que así fuera! Ser pequeño también tiene sus ventajas-apuntó Blasco.
-¡Desde luego! En ese caso…
Sin dudarlo en ningún instante plusle fue el siguiente en combatir, esbozando su habitual gesto gallito mientras cargaba energía en sus mofletes.
-¡Ataque rápido!
-¡Neblina!
Plusle fue el primero en atacar, lanzándose contra swablu, pero éste se envolvió en una espesa neblina que le hizo desaparecer de la vista y plusle se vio obligado a parar.
-¡Atento, carga!
Mientras esperaba a que reapareciera, comenzó entonces a cargar energía para luego golpear más fuerte con sus ataques eléctricos; en un momento dado, y de forma abrupta, swablu surgió de entre la niebla desde su derecha y se lanzó sobre él para golpearle repetidamente.
-¡A un lado!-indicó Bruno.
El ratoncito se movió a tiempo y logró esquivar por los pelos el ataque, a lo que Blasco indicó.
-¡Tras él, derribo!
Esta vez swablu tomó la delantera y logró alcanzar a plusle, golpeándole de refilón, pero entonces éste chocó sus patitas rítmicamente y supo entonces que había caído en su trampa.
-¡Oh, no, swablu!
-¡Es tuyo, de frente, chispa!
El cuerpo de plusle centelleó de seguido, al tiempo que swablu volvía a hacer derribo por efecto de otra vez en lugar de alejarse, teniéndolo prácticamente a tiro. Se impulsó como una centella y el golpe posterior fue tremendo, cayendo swablu al suelo electrificado y del todo KO.
-¡Swablu está fuera de combate, plusle es el ganador! ¡Me encanta ese pequeñajo!-exclamó Erico, riéndose entre medias.
Blasco retiró a su pokémon un tanto dolido, comentando de seguido.
-Otra vez… lo utiliza de forma casi imperceptible…
-Eso es porque plusle es de lo más trasto… está prácticamente en su naturaleza a decir verdad-asintió Bruno, sonriendo satisfecho.
Ante tanta adulación el pequeño pokémon hinchó pecho con aires de autosuficiencia, cosa que a Erico le hizo una gracia tremenda, aunque Bruno le reprendió un poco.
-No te crezcas tanto, anda…
-Bueno, tiene su gracia… aunque esta vez me voy a poner serio-anunció entonces Blasco, sacando así a su último pokémon, nada más y nada menos que un elegante kirlia.
Dado que Bruno no lo conocía, se informó al respecto.
-Kirlia, el pokémon sensorio; se dice que crecen con gran belleza si reciben los sentimientos positivos de su entrenador. Controla sus poderes psicoquinéticos gracias a sus cuernos, con los que puede alterar el ambiente, transformar y crear espejismos de cosas que antes no estaban ahí. Se dice que es capaz de ver el futuro y baila con energía durante las mañanas soleadas.
-Vaya, entonces ralts evolucionó…
-¡Sí, y es mi mejor pokémon junto con roselia! ¡Hemos entrenado muy duro para llegar hasta aquí!-aseguró Blasco, con una seguridad en sí mismo apabullante.
-Bien, veamos qué sabes hacer… ¡ataque rápido!
Plusle se puso en movimiento de nuevo y se abalanzó sobre kirlia, que apenas se movió, sin embargo antes de alcanzarla su entrenador indicó.
-¡Teletransporte!
En un visto y no visto kirlia desapareció de la vista y comenzó entonces a reaparecer intermitentemente en puntos indeterminados del campo; cada vez que reaparecía adquiría una pose meditativa antes de volver a desaparecer, y así constantemente. Desde las gradas Aura frunció el ceño, como si hubiera visto algo extraño, sin embargo Bruno no pareció haberse percatado en absoluto, ordenando de seguido.
-¡No pierdas de vista tus alrededores, onda trueno!
Los mofletes de plusle chisporrotearon intensamente, preparando una descarga paralizante, y en cuanto reapareció a pocos metros delante de él la soltó. Sin embargo en cuanto ésta le tocó kirlia se desvaneció en el aire, comprendiendo al instante lo que había pasado.
-¡Cuidado, plusle, detrás de ti!
Sin embargo no dio tiempo de nada, en cuanto se dio la vuelta plusle se vio envuelto de repente en un aura brillante y comenzó a dar vueltas por el aire, sometido a una fuerte presión psíquica. Kirlia entrecerró entonces sus ojos y plusle se detuvo en el aire, sosteniéndolo a unos pocos metros de distancia del suelo y soltándolo acto seguido. Tras eso el pokémon eléctrico se desplomó en el suelo, completamente KO.
-¡Plusle está fuera de combate, kirlia es el ganador! Menudo portento…-comentó Erico, impresionado.
Por su parte Bruno le recogió mientras se seguía preguntando en qué momento kirlia se había vuelto tan fuerte, sin embargo el propio Blasco le aclaró de seguido.
-Paz mental, kirlia sabe hacerlo sin llamar mucho la atención.
-Ya veo pero ¿en qué momento a…?
Sin embargo no necesitó pensarlo mucho más, comprendiendo así el por qué de tanto teletransporte. Desde las gradas Aura asintió con la cabeza, visiblemente impresionada.
-Vaya, Blasco ha mejorado un montón… aunque se nota que se inspira mucho en él…
-He de admitirlo, me has pillado con la guardia baja. Pero esta vez no te será tan fácil ¡vamos, grovyle!
El último pokémon de Bruno hizo acto de presencia, mirando a kirlia con gesto retador; éste respondió con lo mismo, recordando entonces su último combate y mentalizándose al respecto.
-¡Agilidad!
-¡Doble equipo!
Grovyle fue el primero en moverse aumentando su velocidad, mientras que kirlia se desdobló en más copias que ocuparon gran parte del campo, confundiendo así al pokémon planta.
-¡Da una pasada con corte!
-¡Teletransporte!
Uno a uno fue disolviendo todas las copias a una velocidad endiablada hasta llegar al original, el cual se teletransportó justo a tiempo reapareciendo al otro lado del campo.
-¡Recurrente!
-¡Confusión!
La ristra de semillas fue directa hacia el pokémon psíquico, pero éste la controló entonces con confusión y las desvió por completo, devolviéndoselas entonces a su oponente.
-¡Salta!
Grovyle dio un lutroso salto que le hizo evitar el golpe, pero entonces Blasco indicó.
-¡Ahora, confusión!
De nuevo los ojos de kirlia brillaron con intensidad y atrapó a grovyle en el aire, haciéndole daño en el proceso.
-¡Agh, aguanta, grovyle, recurrente!
Otra ristra de semillas fue directa hacia kirlia, pero antes de que llegara a golpearla ella se desapareció de nuevo y grovyle cayó al suelo de pie pero algo dañado debido a la fuerte confusión. Bruno comprendió enseguida que, por mucha velocidad que tuviera, no iba a servir de nada contra kirlia. Era en ese momento cuando más se notaba todo lo que había mejorado Blasco, y lo cierto era que daba gusto verle tan resuelto y decidido. Sin embargo no tenía intención de perder ese combate por lo que, sin mayores renuencias, indicó.
-¡Quieto grovyle!
El pokémon planta se detuvo en seco mirando a su alrededor y esperando a que kirlia reapareciera, haciéndolo inmediatamente después a pocos metros delante de él.
-¡Confusión!
-¡Ahora, drenadoras!
Esta vez kirlia atacó primero, atrapando a grovyle, pero éste hizo un gran esfuerzo y lanzó con su melena las semillas, que cayeron a los pies de una kirlia que estaba demasiado ocupada atacando. Las semillas entonces germinaron de golpe y atraparon así al pokémon psíquico, el cual detuvo en seco su ataque, demasiado sorprendida como para reaccionar.
-¡No, kirlia, cuidado, teletransporte!
-¡No le dejes, hoja aguda!
Antes de que kirlia volviera a desaparecer, las hojas en los antebrazos de grovyle brillaron con fuerza y grovyle se abalanzó sobre ella a máxima velocidad. El golpe fue directo y kirlia se vio azotada por una fuerza tremenda, cayendo de espaldas al suelo y siendo arrastrada hasta los pies de Blasco, el cual se quedó de piedra ante la fuerza del pokémon planta.
-¡Kirlia!
La aludida trató de ponerse de pie y teletransportarse de nuevo, pero los efectos de las drenadoras hicieron el resto y se dejó caer al suelo, KO.
-¡Kirlia está fuera de combate, grovyle es el ganador! ¡La victoria es para el aspirante Bruno!-anunció Erico, muy emocionado.
El chico esbozó una satisfecha sonrisa, acercándose entonces a Blasco, el cual había cogido en brazos a kirlia.
-Eres muy fuerte, Bruno, más que antes… estoy a años luz de ti…
-¿Qué dices? ¡Has estado fantástico, Blasco!-exclamó el chico.
-Ah ¿sí?-inquirió el aludido, con la sorpresa dibujada en el rostro.
Antes de que Bruno pudiera opinar al respecto, Aura se presentó de improviso y exclamó.
-¡Desde luego! Ni siquiera Bruno se dio cuenta de que kirlia hacía paz mental cada vez que se teletransportaba, ha sido impresionante…
-Vaya, gracias…
-Lo cierto es que me has impresionado, Blasco, has mejorado un montón, me has hecho sudar más de una vez… ha sido un gran combate.
Las palabras de Bruno animaron un poco más al muchacho, el cual esbozó una satisfecha sonrisa aun a pesar de todo; en ese momento se oyó la risa de Erico, el cual exclamó junto a ellos.
-¡Un combate de lo más interesante, vosotros dos os complementáis de maravilla, ya sabía yo que merecería la pena! ¡Tomad, os las habéis ganado, un premio por vuestro esfuerzo!
Antes de que ninguno de los dos pudiera decir algo Erico les entregó a cada uno una MT.
-¡Es rayo, enseñádselo a un buen pokémon eléctrico! ¡Ja, ja, ja, es genial comprobar cómo los jóvenes van avanzando hasta la cumbre! ¡Tenéis los dos mucho potencial, espero veros en la conferencia de este año!
-Claro, ahí estaremos-aseguró Bruno.
-Gracias por todo Erico-añadió Blasco.
-¡No hay de qué, jóvenes! ¡En cuanto a ti, jovencito, en cuanto llegue Candela te avisaré!
-De acuerdo, muchas gracias.
Los tres se despidieron de él y regresaron al centro pokémon, donde estuvieron tratando rápidamente a sus pokémon.
-¿Y qué vas a hacer ahora?
-Yo me quedaré por aquí mientras espero a Candela, supongo que vosotros iréis a Arborada…
-Sí, tenemos que continuar con el viaje-asintió Aura.
-Bien, muchas gracias por combatir conmigo, Bruno…
-No ha sido nada, si nos volvemos a ver echaremos otro combate ¿te hace?-sugirió entonces él.
-¡Vale, es una promesa entonces!
Los dos chicos se dieron la mano y, en cuanto terminó el tratamiento de los pokémon de Bruno, los dos se despidieron de Blasco y se marcharon en dirección hacia el este. Por su parte, el chico peliverde estaba más inspirado que nunca, sabiendo que su meta era superar a alguien tan fuerte como Bruno.
El sol comenzaba a declinar por el oeste, tiñendo a Hoenn de un tono rojo pardo precioso.
En algún punto indeterminado de Hoenn, y a cubierto de las intensas lluvias que cubrían esa ruta, absol pensaba. No había vuelto a ver a esos extraños sujetos que trataron de hacer entrar en erupción al monte Cenizo, y aunque tenía localizado al otro grupito, extrañamente no había dado muestras de ir a hacer algo relevante, al menos por el momento. Por ahora tan solo restaba esperar, aunque en un momento como ese ya empezaba a cansarse.
-¿Dónde se habrá metido? Menos mal que había quedado con él esta mañana…
Al poco rato de pensarlo apareció entonces de improviso el aludido, el cual entró en su morada calado hasta los huesos y con un gesto de apremio y consternación grabado en su cara.
-¡Por fin, ya pensaba que no vendrías! ¿Qué te ha retrasado tanto?
-¡Tengo un grave problema, necesito tu ayuda!
-¿Qué? ¿Por qué, qué ha pasado?
-¡Se trata de mi hermana, ha huido, no está!
Por un momento quiso dibujar una mueca de sorpresa e incredulidad en su cara, sin embargo, y por mucho que lo intentó, tan solo alcanzó a comentar al respecto.
-No me sorprende en absoluto…
-¿¡Qué?! ¿¡Eso es todo lo que tienes que decirme?! ¿¡Es que acaso lo sabías, te había dicho algo?!
-No, claro que no, pero no hace falta ser ningún experto para comprender por qué lo ha hecho…
Ante eso tan solo recibió una mirada llena de reproche y suspicacia, a lo que él se apresuró a comentar.
-¡Oh, por favor, latios, lo sabes perfectamente! ¡La tenías encerrada en esa isla desde hace la tira de tiempo, es normal que haya decidido volver!
-¡Desobedeciendo mis órdenes, sí, y si lo hice en su día fue por una buena razón, lo sabes bien!
-No haces ningún favor a tu hermana sobreprotegiéndola así, seguramente esté bien, deja de preocuparte tanto y abordemos lo que nos atañe...
-¡No, absol, lo siento pero eso va a tener que esperar, lo importante ahora es encontrar a mi hermana!
Ante eso absol entrecerró los ojos, mirándole fijamente con expresión neutra pero intensa. Hubo un breve pero incómodo silencio entre los dos antes de que el aludido volviera a hablar.
-Mira, entiendo que estés preocupado por ella, pero sabes muy bien cómo es latias, no es para nada tonta y sin embargo tú la has estado consintiendo desde siempre, y ahora quieres enmendar tus errores encerrándola en lo alto de una torre, esa no es la solución…
-¿¡Entonces qué es lo que debo hacer?! ¿¡Abandonarla a su suerte?! ¡La prometí que no volvería a dejar que la hicieran daño! ¡Y fue por mi culpa!
Un súbito trueno afuera cortó de improviso la conversación, iluminando momentáneamente el lugar y dejando entrever un deje desesperado en la mirada de latios, el cual bajó la vista con pesar. Ante eso absol tan solo suspiró, volviendo a hablar.
-Oye, mira, no quiero discutir contigo, sé que no ha sido fácil para vosotros y lo entiendo, pero…
-¿No vas a ayudarme?-inquirió entonces latios, cortándole de improviso.
Ambos pokémon se miraron fijamente a los ojos, diciéndoselo todo en nada. Absol cerró los ojos, con gesto derrotado, y en cuanto los abrió murmuró.
-Está bien, te ayudaré…
-Gracias…
-Pero con una condición.
Ante eso latios alzó la mirada con gesto inquisitivo, a lo que absol añadió.
-Entre medias trataremos de resolver todo esto, no me da buenas vibraciones todo este asunto, y lo sabes.
-Sí, sí, vale… pero mi hermana es la prioridad.
Absol no tuvo más remedio que asentir, sin poder evitar preocuparse al respecto. Normalmente siempre solía tener razón en cuanto a sus premoniciones. Y, en esos momentos, odiaba tenerla.
Magno no era de esos hombres que se quedaban quietos sin hacer nada. Su constancia hacia sus propios ideales siempre era objeto de admiración por parte de los reclutas, y era conocido sobre todo por su frío y adusto porte que le confería un aire de lo más intimidante.
Sin embargo no había nada más frustrante que ver su objetivo justo delante de sus narices, esperando a ser descubierto, y ser incapaz de obtenerlo aun a pesar de lo cerca que estaba de él. Era algo que lo crispaba y quemaba hasta límites insospechados, pero aun así se las arreglaba para conservar la calma e ignorar hasta las más altas temperaturas. Todo valía con tal de lograr sus objetivos. Sin embargo, no estaban avanzando.
-Señor, ya tenemos los resultados de los análisis-anunció en ese momento una voz conocida.
-¿Y bien?
-Aun a pesar de que se llegó a irradiar una pequeña parte de la energía contenida en el meteorito, no ha sido suficiente como para provocar una reacción significativa en el… sujeto. Me temo que estamos como antes.
Ante eso Magno no dijo nada, conservando en todo momento su gesto imperturbable, sin embargo la vena de la frente llegó a palpitar súbitamente.
-¿Tienes algo más para mí, Tatiano, o me voy a tener que conformar con la vana y burda realidad?
-Eh… no de momento, señor…-murmuró Tatiano, algo incómodo.
-Qué pena… no sabes lo bien que me vendría una alegría ahora mismo-masculló Magno.
-Si quiere yo puedo dársela, señor-anunció en ese momento una voz femenina, seguida por el ruido de una pompa de chicle al estallar.
-Ah, Carola ¿es eso cierto? ¿Tienes algo para mí?
-Información, principalmente. El equipo Aqua ha estado moviéndose recientemente y he logrado captar algo interesante.
-¿Y bien?
-Al parecer han descubierto que hay algo en las profundidades de la ruta 128, pero no tienen los medios ni los efectivos suficientes como para llegar hasta ahí. Parece ser que nos quieren tomar la delantera, pero se han dado de bruces contra un muro imposible de sortear. Por ahora.
-Exacto, tú lo has dicho, Carola, por ahora. Eso nos da más tiempo, pero seguimos sin opciones. ¿Qué vamos a hacer?
Ante esa pregunta los dos administradores se miraron, no muy seguros de lo que decir a continuación; sin embargo Carola, conservando la calma en todo momento, y tras deshacer otra pompa, murmuró.
-Seguiré investigando para usted, señor.
-Sí, es algo, al menos. Si no hubiera sido por esa pequeña molestia ahora todo sería muy distinto… todo sería más amplio, más perfecto, más tierra en la que poder avanzar, probar nuestro ingenio, expandir nuestros límites…
-Si lo dice por ese chico, señor, estuve indagando un poco acerca de él-anunció en ese momento Tatiano.
-¿De veras?-inquirió Magno, alzando una ceja.
-Sí, es un entrenador proveniente de Villa Raíz que está de viaje, hijo del líder de gimnasio de ciudad Petalia. Le acompaña la hija del profesor Abedul, ese experto naturalista…
-Qué interesante…
-¿Quiere que hagamos algo al respecto?
-No por ahora, aunque ese maldito chaval truncó mis planes no es lo que más me preocupa, vamos a dejarlos estar… de momento.
-Bien… ¿algo más, señor?
-No por ahora, id a hacer vuestras cosas, traedme algo de sake, pero antes he de hacer una llamada ¿hay moros en la costa?
-No, está despejado.
-Bien, podéis retiraros.
Tras un último saludo ambos administradores se retiraron y Magno hizo lo propio desde otro acceso; salir afuera no era lo que más le gustaba, pero necesitaba hacerlo si quería hacer uso de su teléfono de baja señal. Un soplo de aire fresco le golpeó en la cara, haciendo mano del aparato y marcando un número que se sabía bien. Tras varios segundos marcando cogieron al otro lado.
-¿Sí?
-Aquiles, viejo amigo… me preguntaba cuándo ibas a llamar, siempre tengo que hacerlo yo…
Al otro lado se oyó entonces una audible risita, al tiempo que el aludido respondía.
-Bueno, pero eso es porque me gusta oírte, ya que significa que sigues atascado sin poder hacer gran cosa…
-Al menos yo estoy mucho más cerca de mi objetivo a diferencia de ti, todo sea dicho…
-Ah, todo es cuestión de perspectiva, amigo mío, y tan sólo es cuestión de tiempo que terminemos haciéndonos con lo que necesitamos. Admítelo, Magno, por mucho ingenio y progreso que tengáis al final somos nosotros los que más recursos tenemos…
-Oh, claro, porque la herencia de papi es algo con lo que cualquiera puede contar. Al menos nosotros nos hemos ganado lo que tenemos con el sudor de nuestra frente, mientras que tú tan sólo has sentado tu culo en un sillón en cuanto has tenido la ocasión. Diría que hay mucha diferencia en ese sentido.
-Siempre tan idealista, Magno, tan magnánimo… no has cambiado nada, viejo amigo, y por eso te conozco tan bien. Sabes que al final todo vale cuando se trata de poder, y por eso yo he llegado hasta donde estoy. No es cuestión de ideales ni de dinero, tan solo de simple perspectiva, creo que ya te lo he dicho…
-Sí, demasiadas veces, tantas que me aburre escuchar siempre lo mismo. Cambia de disco, Aquiles, o lo acabarás rayando, seguramente hasta tus hombres ya lo habrán notado.
-Ellos saben por lo que abogamos, y lo alcanzaremos cueste lo que cueste. En cuanto a ti… no estoy tan seguro.
-Eso ya lo veremos…
-Sí, desde luego que sí… hasta más ver, viejo amigo.
Tras pronunciar esas últimas palabras con una sorna infinita, Aquiles colgó y Magno apretó los dientes con rabia. Definitivamente tenían que avanzar de alguna forma antes de que ellos les tomaran la delantera. Aunque había algo seguro, nada detendría al progreso. De eso estaba convencido.
¡Por fin, lo que me ha costado sacar este capítulo! Normalmente no hubiera tardado tanto si no hubiera sido por el hecho de que lo tuve que reescribir en parte y añadir un par de escenas nuevas resultante de los acontecimientos más recientes. En un principio en este capítulo recogía la pequeña excursión a Malvalanova como parte de un recado para Erico, pero al final decidí desecharla ya que no aportaba absolutamente nada a la historia y lo único que hacía era llevar a la trama a un parón absoluto que no tenía ningún sentido conservar. En su lugar decidí que Blasco reapareciera y tuviera una batalla contra Bruno, muy a la línea de algunos episodios ya vistos en el anime, simple pero efectivo, ya que de paso muestro la incipiente mejoría del chico en batalla. Me ha gustado cómo me ha quedado, pero me ha costado un poco de escribir ya que es una batalla completamente nueva.
Por otro lado aprovecho para seguir con la subtrama de latios y absol (se levanta en gran parte el misterio, aunque no del todo), con un ligero apunte entre medias con Aura de por medio (atentos ahí) y meto algo más de contenido con el equipo Magma de por medio, que no es bueno dejarlos tan desatendidos. Esperad más adelante una escena parecida con el equipo Aqua en la que se revelerá algún que otro detalle aquí y allá.
Y eso es todo de momento, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
