Capítulo 26
Operación doble
Tras volver a ciudad Calagua, Bruno se estuvo devanando los sesos tratando de averiguar para que servía ese colgante del equipo Magma. El tiempo apremiaba, y tras pasar una noche de lo más inquieta, a la mañana siguiente estuvo en el jardín del centro pokémon dando vueltas como una noria mientras pensaba en opciones. Aura estaba con él, sosteniendo el colgante y observándolo atentamente.
-En serio que no se me ocurre nada… ¿qué puede abrir? ¿Y dónde?-murmuró el chico, algo frustrado.
-No parece gran cosa… aunque me resulta curioso que la M esté en relieve…-observó en ese momento Aura.
-Sí, yo también me había fijado… tiene los bordes muy redondeados, como si estuvieran hechos para encajar en algo…-supuso el chico, pasando los dedos por él.
La chica entrecerró los ojos, pensativa; a ella tampoco se le ocurría gran cosa. Sin embargo en ese momento latios salió por su propio pie de la ultra ball, acercándose al objeto y observándolo atentamente.
-¿Qué pasa, latios? ¿Se te ha ocurrido algo?-inquirió el chico, curioso.
El pokémon legendario cabeceó ligeramente, al tiempo que cerraba los ojos y se dirigía al chico; por un instante algo se proyectó en su mente, y, al segundo siguiente, lo comprendió.
-¡Ah, pues claro!
-¿Qué pasa?-inquirió Aura, extrañada.
-¿Te acuerdas de aquel soldado del equipo Magma que vimos tan quieto aquella noche en el desfiladero de camino a pueblo Lavacalda?
Aura abrió mucho los ojos, comprendiéndolo al instante.
-Pues claro… podría estar escondiendo algo en ese punto…
Nada más decir eso Bruno se movió deprisa y anunció.
-Iré a comprobarlo.
-¿Quieres que te acompañe?-inquirió ella en ese momento.
-Mejor no, no sabemos con qué nos vamos a encontrar, y tampoco debemos llamar demasiado la atención, mejor quédate aquí ¿vale?
Por su parte Aura no puso ningún impedimento, al tiempo que Bruno se acercó a latios y montó en su lomo. Antes de que se marcharan, la chica murmuró.
-Sé que no será necesario, pero aun así… ten cuidado, por favor.
-Tranquila, ya sabes que yo siempre lo tengo-asintió él con una sonrisita.
Se despidieron con un rápido pero intenso beso y latios alzó el vuelo de golpe, dirigiéndose hacia el oeste como una exhalación. Aura les observó marcharse y volvió al centro pokémon, sin dejar de sentir peocupación por el muchacho.
Tras capturar a latios, Bruno envió a swellow con el profesor Abedul para que lo cuidase por él, puesto que le gustaría completar el equipo con algo distinto para darle mayor variedad. Por su parte el profesor no puso ningún impedimento y recibió sin problemas a swellow a través del sistema de transferencia, asegurando que lo cuidaría bien y añadiendo que le sería de gran ayuda en sus investigaciones.
Además, si algo destacaba de latios era que volaba a una velocidad bastante notable; plegando las alas, como bien dijo la pokédex, latios fue capaz de superar la barrera del sonido y en menos de veinte minutos siquiera se personaron en la ladera sur del monte Cenizo; desde las alturas la forma de la caldera era mucho más notable, el cráter seguía echando humo, como de costumbre, y el color pardo negruzco de la tierra contrastaba ampliamente con el verde intenso de la zona este de Hoenn.
Aterrizaron en una pequeña depresión en el terreno en la parte alta del desfiladero y Bruno se apeó de latios, manteniéndolo consigo en todo momento.
-Bien, ya estamos aquí, abramos bien los ojos-indicó el chico, mirando hacia todas las direcciones.
El pokémon legendario asintió y, entre los dos, estuvieron buscando por las inmediaciones algún hueco o muesca donde poder usar el colgante. Iban con cuidado para evitar caerse, ya que el terreno era de lo más irregular.
-No recuerdo bien donde estaba ese soldado… creo que era un poco más adelante, pero no estoy seguro-murmuró el chico, un tanto contrariado.
Sin embargo, en ese momento oyó algo moverse tras de sí y se dio la vuelta rápidamente; tras unos matorrales cubiertos de ceniza volcánica, apareció entonces una criatura de ojos rojos, pelaje blanco y una gran guadaña en la cabeza.
-¿Qué es eso?-musitó Bruno, sacando la pokédex.
-Absol, el pokémon catástrofe; detecta con precisión cualquier cambio producido en la atmósfera o la tierra y predice catástrofes naturales. Es un pokémon longevo que vive unos cien años. Vive en hábitats montañosos, hostiles y accidentados de los que rara vez se aleja.
Antes de que el chico pudiera reaccionar, latios apareció en ese momento y se dirigió a él con gesto apremiante, sorprendiendo en ese aspecto a Bruno, el cual les estuvo observando intrigado mientras parecían hablar entre sí.
-¡Aquí estás!
-¡Por fin apareces! Ha pasado algo en el monte Pírico ¿verdad?
-¡Y tanto, han robado las esferas!
-¡¿Qué?! Agh, maldición, esto es malo, aunque supongo que es por eso por lo que has venido…
-Así es, tenemos algo que nos podría ayudar a entrar aquí ¿llegaste a ubicar una entrada?
-Sí, sólo hay una, seguidme.
Tras lo que pareció ser una rápida conversación, el absol les indicó con la cabeza que les siguiera y tanto latios como el chico fueron tras él.
Les llevó entonces hasta una zona del desfiladero algo apartada del camino, la misma zona en la que vieron a aquel soldado, aunque en ese momento no había nadie por las inmediaciones. Aun así, el absol se acercó a una pequeña roca horadada y le indicó a Bruno que se aproximara. Vio entonces que en ésta había la marca de la M del medallón. Lo sacó sin más demora y lo puso en el hueco, encajando perfectamente. Al punto, el suelo tembló ligeramente y una puerta secreta se abrió en la roca.
-¡Bien, funcionó! Vale, vamos a entrar, tú de momento vuelve, latios, no debemos llamar la atención-indicó el chico, devolviéndole a su ultra ball.
El aludido no puso ningún impedimento y regresó a la ball, quedando sólo absol junto a Bruno, el cual no perdió más tiempo y se adentró en la roca junto al pokémon siniestro.
Nada más poner un pie en el lugar, un incipiente calor comenzó a hacer acto de presencia, ya que después de todo se estaban adentrando en las profundidades de una caldera volcánica especialmente activa. El túnel era bastante ancho y se encontraba iluminado con numerosas lámparas eléctricas, notándose rápidamente la acción del hombre en él. A lo largo y ancho del camino notó la presencia de muchas máquinas que medían la presión, temperatura y humedad del ambiente, además de multitud de equipo de excavación desde picos y palas hasta excavadoras, buldóceres y hasta una gran tuneladora guardada en una enorme sala aledaña. No tardó nada en encontrarse con soldados del equipo Magma y eso mismo cercioró la situación.
-No hay duda, ésta es la guarida del equipo Magma…
El absol puso mala cara al verlos y se quiso lanzar, pero Bruno le detuvo.
-Espera, si los alertas ahora vendrán todos en tropel y no sabemos cuántos son ni cuál es la situación aquí abajo, mejor ser sigilosos.
El pokémon aceptó la propuesta y juntos atravesaron todos los túneles y salas excavados en la roca; le recordó en ese sentido a la senda ígnea, ya que hacía tanto calor como en ésta, pero cuanto más se adentraban, la temperatura aumentaba cada vez más. Un barómetro cercano indicaba una presión de unos treinta pascales, un termómetro señalaba algo más de treinta grados de temperatura y un higrómetro indicaba una humedad relativa del 40%. Soportable de momento.
En uno de los túneles encontraron una pequeña cavidad por la que se podían colar y pasar desapercibidos junto al camino; vieron a un montón de soldados del equipo Magma vigilando los accesos, cada vez eran más y avanzar se hacía más complicado a cada tramo. Hasta que al final no pudieron esconderse bien por mucho más tiempo y les acabaron viendo.
-¡Intrusos, intrusos!
-¡Avisad a Magno!
-Pues nada, al lío-murmuró Bruno, mientras varios soldados sacaban a sus pokémon.
Absol se puso en guardia y atacó, haciendo brillar la guadaña en su cabeza y soltando una especie de viento cortante que tumbó a sus enemigos más cercanos.
Mientras tanto, Aura pasaba el rato en el centro pokémon de ciudad Calagua; aun a pesar de que sabía que Bruno era fuerte y decidido, no podía evitar preocuparse por él y por lo que le pudiera pasar. Desde que le conoció y hasta ese momento, se había acabado enamorando irremediablemente de él, y ahora que estaban juntos ni siquiera eso evitaba que esa preocupación, esa inquietud, se apoderara de ella cada vez que se ponía en peligro. Quizás era porque le quería demasiado. O quizás era porque en el fondo quería ser tan valiente y decidida como él. Sin embargo era consciente de su propia debilidad, y no quería preocupar a Bruno, por lo que apartarse y esperar era lo mejor que podía hacer.
Estuvo entreteniéndose viendo la tele en el salón mientras pensaba en otra cosa, en ese momento estaban entrevistando al capitán Babor en el puerto de ciudad Portual, ya que había vuelto de una expedición por la ruta 127 y al parecer habían encontrado una grieta submarina en lo más profundo del lecho marino; tanto él como su equipo estaban seguros de que podría haber algo gordo detrás.
-Está claro que habrá sido una experiencia inolvidable…-comentó la presentadora, que era ni más ni menos que Gabi.
Aunque la llamó la atención que en su micrófono no se veía el logo de Hoenn TV, sino de la CNNI, indicando claramente que ahora trabajaban para la famosa cadena internacional.
-Por supuesto, todo el equipo no cabe en sí de gozo con la idea de explorar, puede que nos encontremos con algo que no se haya visto en miles de millones de años, y sí, la labor emprendedora ha sido enorme. Pero nada de esto habría sido posible sin mi pequeño tesoro, el Explorer 1, que nos ha permitido llegar a dónde otra unidad no hubiera podido-explicó el capitán Babor.
-Tengo entendido que no es muy grande…
-Así es, no es especialmente espacioso, pero su pequeño tamaño es favorable para salvar los accesos más pequeños, con él se puede explorar hasta la sima más estrecha y yo lo veo como una gran ventaja.
Y así era, desde donde estaban se podía ver el blanco casco del submarino, el cual destacaba por no destacar mucho como tal, pasando incluso desapercibido.
Gabi quiso decir algo, pero en ese momento se oyó por todo el puerto una voz amplificada que anunciaba.
-Muchas gracias, capitán Babor, por facilitarnos tan amablemente su submarino.
Todos miraron a donde surgía la voz, del sistema de megafonía del submarino; y es que los administradores del equipo Aqua, Silvina y Matías, estaban subidos a lo alto de la escotilla de acceso.
-¿¡Qué estáis haciendo ahí, ladrones?! ¡Bajad inmediatamente de mi submarino!-masculló el capitán Babor al verles.
-¡El equipo Aqua!-exclamó la gente al verlos.
-Le daríamos las gracias por tan generoso gesto, pero tenemos un pelín de prisa-murmuró Matías.
-Nuestro jefe nos espera…-añadió Silvina, esbozando una grandilocuente sonrisa.
Y, tras esas palabras, se metieron en el submarino y se lo llevaron tan rápido como aparecieron, perdiéndose bajo el agua hacia alguna dirección.
-¡No, no, mi pequeño!
El capitán Babor, impotente, vio como se lo llevaban y se dirigían a mar abierto, hacia las rutas 132, 133 y 134, caracterizadas por sus fuertes corrientes oceánicas, pero con un submarino como el Explorer 1 se podía hacer frente a rachas submarinas incluso más fuertes.
Gabi y Teo se miraron por un momento, y ella hizo una rápida llamada sin apenas dudar.
Por su parte Aura lo veía todo desde la tele del salón del centro pokémon, junto con más gente; estaba alucinada, aún no se lo creía, no se esperaba una acción tan burdamente ejecutada por parte del equipo Aqua.
-Pero qué poca vergüenza, y encima lo roban en público y a plena luz del día…
Los demás entrenadores que andaban por allí comentaban lo sucedido en pequeños corrillos, sin embargo ella se quedó sola, rumiando por su cuenta el qué hacer. No sabía cuándo volvería Bruno, trató de llamarle, pero no cogía su pokénavegador, la operadora la devolvía la llamada diciendo que no había línea.
-Oh, no, espero que esté bien…-pensó ella, mordiéndose el labio inferior.
Fue justo en ese momento cuando recibió una llamada y lo cogió rápidamente, esperando oír a su novio al otro lado.
-¿Sí?
-Aura ¿eres tú, Aura?
-Sí, soy yo ¿Quién es?
-Soy Shy, el agente de la Interpol, necesito hablar urgentemente con Bruno, como no me cogía pensé en llamarte a ti.
-Pues no va a poder ser posible, porque a mí tampoco me lo coge, se fue hace un par de horas y no sé cuándo volverá.
-Mierda… ¿por un casual estabas viendo la tele, has visto el robo del submarino en ciudad Portual?-inquirió Shy.
-Sí, claro, hace nada.
-Quería llamar a Bruno para ver si me podía ayudar, se dirigen hacia el este pero algo me dice que van a llevar el submarino a su base en la cueva marina de la ensenada de ciudad Calagua. Quizás tú puedas ayudarme…
-Me gustaría, pero… ¿cómo?-inquirió ella.
Shy estuvo pensando durante unos segundos hasta que se le ocurrió algo y exclamó.
-¡Ya sé! Intenta colarte en su base, camúflate como si fueras una soldado del equipo Aqua e intenta sustraer alguna documentación útil, quizás así puedas descubrir algo.
-Pero espere, uno de sus administradores, Silvina, me conoce, y Aquiles también me tiene vista ¿cómo quiere que me infiltre? Aunque me disfrace como ellos me reconocerán igualmente-obvió ella.
-Es un riesgo, sí, pero necesario. Por favor, te necesito ahí dentro, si mi teoría de que van a llevar el submarino allí es correcta podrías matar dos pájaros de un tiro, y no creo que me de tiempo a llegar ¿Qué me dices? Por favor…
Aura se lo pensó por un momento antes de decidir nada. Por cómo se lo ponía parecía más un trabajo para Bruno, pero él no estaba disponible en ese momento y no sabía cuándo volvería, si esperaban demasiado probablemente sería demasiado tarde. Por un momento quiso negarse, sin embargo en ese momento la figura de su novio volvió a su cabeza. Si había algo que le gustaba de él, era su valentía y arrojo a la hora de hacer cosas que cualquiera no haría así sin más. Desde que la contó que estaba colaborando con la Interpol, ella le comentó que había sido toda una temeridad por su parte, sin embargo el muchacho no se vio amedrentando por el detalle en ningún momento, mostrando una gran iniciativa por su parte. Desde hacía tiempo ella siempre era de las que evitaban cualquier tipo de conflicto y tragaba lo indecible por culpa de personas como Ricky, sin embargo ya no quería seguir siendo débil, ya no. Quería ser más como Bruno, más valiente y proactiva, por lo que sin pensárselo mucho más anunció con voz queda.
-De acuerdo, veré lo que puedo hacer.
-Oh, mil gracias, me salvas el día, en cuanto tengas algo llámame-dijo al agente antes de colgar.
Sin esperar mucho más, salió del centro pokémon y se dirigió a la playa, la cual estaba a rebosar de gente. Hacía un día precioso para tomar el sol y darse un buen cahpuzón, pero en esos momentos no había tiempo, debía de moverse lo más deprisa posible.
La cueva de marras no estaba muy lejos de la orilla de la playa, por lo que surfeó hasta ella sobre wailmer y se coló por la entrada aprovechando que no había nadie por allí cerca. Valiéndose de las sombras y las coberturas, se movió por los primeros pasillos sin ser vista, aunque hasta ese momento no vio ni oyó a nadie; tenía que conseguir un traje del equipo Aqua cuanto antes para camuflarse o estaría en problemas. Oyó entonces a dos soldados de guardia cerca de allí y se escondió a tiempo, escuchándoles hablar entre sí.
-Hay que ir ojo avizor, al parecer se nos ha colado una chica de paseo…
-¿Ah, sí? Más le vale a esa cría no encontrarse con nosotros entonces… ¿cómo es?
-Vestía de rojo, ojos azules, pelo castaño y con dos coletas, ándate con ojo.
-Oh, mierda…-masculló ella, preocupada.
Tenía que cambiarse pero ya; esperó a que se fueran y entró por la primera puerta que vio. Para su gran suerte era un vestidor y además, el de las chicas; abrió una de las taquillas y vio ropa femenina del equipo Aqua colgada.
-Bien…
Se quitó su ropa y se cambió rápidamente; el conjunto femenino del equipo Aqua consistía en una camiseta de manga corta, con rayas blancas y negras horizontales, que sólo tapaba hasta encima del ombligo y unos pantalones holgados azul marino con rayas oblicuas blancas. De complementos había un pañuelo como el suyo pero de color azul, con el signo del equipo Aqua en él, unos guantes negros y unos zapatos negros sin tacón. Antes de ponerse el pañuelo se mojó el pelo y se lo alisó, quitándose las coletas, para que no la reconocieran tan fácilmente; escondió su ropa para que no la vieran y salió sin ninguna preocupación, ya que ahora la tomarían por uno de los suyos, al menos por parte de los soldados. Con Silvina y Aquiles ya no estaba tan segura, por lo que esperaba no encontrarse con ellos en ningún momento.
Todas las chicas del equipo Aqua con las que se encontró la saludaron levemente y ella las seguía el rollo para aparentar; sin embargo hubo una que se puso especialmente pesada.
-Ah, hola ¿eres nueva? Tu cara no me suena…
-Pues sí, me incorporé ayer pero he empezado hoy-murmuró ella rápidamente.
-Ah… me llamo Olga, encantada ¿y tú?
-Aura.
No creyó que dando su verdadero nombre se pusiera en peligro, ya que Silvina sólo la conocía de vista, y no de oídas, por lo que confiaba que no sería peligroso de por sí.
-Eres bastante joven, me sorprende que te hayan aceptado… pero bueno, mejor así, eso significa que nuestro mensaje ha calado hondo en los jóvenes, con gente como tú el prometedor futuro que nos aguarda será más maravilloso aún.
-¿Ah, sí?
-¡Desde luego! El problema es que no se educa como se debe, con tanta modernidad y tecnología se pierde lo verdaderamente importante y al final todo lo que producimos, todo ese progreso y modernidad, va a parar al mar, contaminándolo y perjudicando a todos por igual, tanto a humanos como a pokémon. Debemos recordar a las nuevas generaciones qué es lo verdaderamente importante, sólo así haremos que nuestro mensaje cale hondo. Y es por eso que estando tú aquí, es signo evidente de que vamos por buen camino.
-Pues sí, desde luego, y yo que me alegro…
-¡Ése es el espíritu! Y si te han gustado mis palabras espera a oír al jefe, él sí que tiene visión de futuro, todo lo que conocemos del mar es gracias a él, es increíble todo lo que sabe, nos ha enseñado tantísimo…
-Sí, y se nota… pero bueno, te dejo que tengo cosas que hacer…
-¡Espera! Ya que eres nueva te enseñaré las instalaciones, ven conmigo.
Se la veía tan insistente que al final Aura la dejó hacer para no levantar sospechas; después de todo, a lo mejor la contaba algo interesante.
La enseñó toda la base, la cual era bastante grande y se encontraba muy bien acondicionada, teniendo de todo, desde laboratorios donde los científicos trabajaban, salas de entrenamiento para los soldados, cafetería, salón para el ocio y esparcimiento, almacén y hasta un muelle interior donde, a todas luces, el submarino llegaría.
-Este es el muelle de acceso, se comunica con el mar a través de un túnel subacuático.
-Ah, qué bien ¿se usa mucho?
-No realmente, aunque pronto le daremos el uso que se merece, los administradores han ido a conseguir un submarino para nosotros, se espera para hoy, llegará en cualquier momento.
-Bien…-pensó Aura, quedándose con el dato.
Finalmente el tour finalizó justo enfrente de los dormitorios y al lado del vestuario donde antes se cambió.
-Y esta es nuestra base ¿qué te parece?
-Bastante completa, no está mal…
En ese justo momento salieron unos cuantos soldados de los dormitorios masculinos y se acercaron a ellas con una inusitada curiosidad.
-Hombre, Olga ¿no nos vas a presentar a tu amiga?-inquirió uno de ellos.
-Claro. Chicos, ésta es Aura, es nueva así que tratadla bien.
-Por supuesto, aquí siempre cuidamos bien de las chicas bonitas…
-Bah, ni caso Aura, tan sólo quieren ligar contigo.
Ante eso la aludida se quedó un tanto cortada, ya que después de todo no tenía mucho interés por ligar con un soldado del equipo Aqua. Fue en ese mismo instante cuando otro de ellos comentó.
-No nos cortes el rollo, Olga, o Aura se llevará una mala impresión de nosotros…
-Sí, después de todo no mordemos…
Aura se puso algo tensa por los comentarios, pero Olga se la llevó y la salvó del apuro.
-Gracias…
-De nada… pueden parecer un poco burros, pero en realidad son buena gente… a su manera.
-Ya…
-Bueno, ahora que estás situada te dejo, que tengo que ir a hacer la ronda, al parecer se ha colado alguien. Si ves algo sospechoso avisa a Tolo, es el supervisor de los soldados, lo reconocerás enseguida, es grande y muy fortachón.
-Vale, hasta luego…
Finalmente Olga se marchó y, una vez sola, estuvo recorriendo a gusto toda la base; durante el tour llegó a ver una puerta que la llamó la atención cuando pasaron junto a ella, cerca de la cafetería y los salones, por lo que volvió rápidamente para comprobar qué había tras la misma.
Nada más llegar se topó con un abrupto bloqueo en forma de pestillo cerrado, sin embargo eso no la paró. Vigilando que no viniera nadie, sacó a su lunatone y le indicó rápidamente.
-Vale, lunatone, usa psíquico sobre la cerradura e intenta abrirla.
El pokémon roca psíquico asintió y sus ojos brillaron con fuerza, al tiempo que el mecanismo de la cerradura se movía por dentro, tratando de forzarlo. Tras unos breves pero intensos minutos lunatone consiguió abrirla sin apenas hacer ruido.
-Bien hecho, lunatone, vuelve-indicó ella, devolviéndole a su poké ball.
La chica se metió dentro, cerrando tras de si para no levantar sospechas. Nada más entrar se encontró entonces en un suntuoso despacho en el que todo destacaba, los muebles parecían estar hechos de madera vieja, emulando de cierta forma un antiguo camarote de barco, e incluso se encontró con una maqueta a escala de un antiguo galeón de lo más vistosa.
-Debe de ser el despacho de Aquiles… estupendo.
Se sentó en la silla frente a un escritorio de madera de caoba y estuvo buscando algo que le fuera de utilidad o sirviera para incriminarle con el equipo Aqua directamente; pero por mucho que registró los cajones no encontró nada que la sirviera como tal. Se levantó rápidamente por si alguien aparecía y miró a su alrededor; fue en ese momento cuando una cajita de madera labrada situada en una de las esquinas de la mesa la llamó la atención. Se esperaba encontrar tal vez con la esfera roja que robaron, pero en vez de eso se encontró con una especie de poké ball, pero era una muy rara que no había visto antes; era de color morado, con dos círculos pintados de rojo y una M blanca justo en el centro.
-¿Qué es esto?-inquirió ella, extrañada.
Como no sabía muy bien qué hacer con ella, se la guardó en un bolsillo y abandonó el despacho ya que tampoco había mucha más información allí que valiese la pena. Seguramente los documentos más valiosos los debía esconder en su despacho en Hoenn TV, donde sería mucho más complicado entrar.
Al poco rato de salir vio que la actividad en la guarida se incrementó de repente, los soldados iban y venían rápidamente sin apenas prestarla atención, como si ocurriese algo. Preguntó a uno de ellos y éste la indicó.
-¡Ya está aquí el submarino, todos a sus puestos, a formar!
Interesada al respecto fue de vuelta al muelle de acceso, donde la actividad era más intensa. Vio entonces que varios soldados ayudaban a cargar una serie de cajas en el Explorer 1, trató de esconderse, pero en ese momento la vio un hombre bastante fortachón y musculoso, vestido tan solo con un chaleco del equipo Aqua y el pantalón. Recordó entonces la descripción de Olga y obvió que debía de ser Tolo, el supervisor de los reclutas.
-¡Oye, tú, no te quedes rezagada y ayuda!
-Ah, sí, señor…
Tuvo que ponerse a trabajar un poco para aparentar, pero gracias eso mismo pudo ver qué estaban cargando. La mayoría de los objetos eran víveres, los suficientes como para aguantar varias semanas lejos de la civilización, pequeños tanques de oxígeno portátiles, numeroso equipo de excavación y alguna que otra caja llena de granadas de mano. A ella le tocó llevar una de esas y la manejó como si fuera la cosa más frágil del mundo, y con razón.
Una vez que el submarino estuvo cargado Aura salió junto con unos cuantos soldados más, formando acto seguido un pasillito hacia el submarino y les ordenaron que permanecieran en posición. Varios minutos después, llegó el peor de sus temores: Aquiles, acompañado de Silvina y Matías. Trató de no parecer nerviosa, pero notaba su corazón latir a mil. Miraba al suelo, sin atreverse a levantar la mirada por miedo a que la reconocieran. Notó pasar frente a ella a Aquiles, seguido al poco rato por Matías y finalmente a Silvina, la cual se detuvo en seco al verla mirando al suelo.
-¿Qué haces mirando al suelo? ¿Ése es el respeto que profesas a tu líder?
-No, señora, no es eso…-murmuró ella, tratando de cambiar la voz.
-Entonces alza la mirada, ahora.
Muerta de miedo, y tratando de opacar lo que sentía, no tuvo más remedio que obedecer y sostenerla la mirada; Silvina la miró a los ojos fijamente, como si quisiera arrancar de su interior todos sus secretos, y entonces inquirió.
-¿Nos conocemos?
-No, señora, es la primera vez que la veo…
La devolvió la mirada por un instante y pudo notar cómo se esforzaba por recordar donde la vio antes; pero para su salvación, Aquiles la llamó desde la escotilla del submarino.
-Déjalo ya, Silvina, alguna novata patosa. Tenemos que irnos.
Silvina la echó una última y gélida mirada antes de volver con su líder; por su parte Aura respiró tranquila en cuanto pasó el peligro, ayudando entonces a desatar las amarras antes de la inmersión.
Mientras tanto, Bruno avanzaba por la calurosa guarida del equipo Magma, derrotando a un soldado tras otro; algunos atacaban a la vez y otros en oleadas, sin apenas darle descanso. Bruno no entendía de donde salían tantos y se empleaba a fondo aun a pesar del calor; absol luchaba junto a él, descargando una furia tremenda en forma de potentes ataques que dejó al chico pasmado. Los túneles iban bajando cada vez más profundo, y el calor comenzaba a ser achicharrante, incluso más de una vez llegó a creer que llevaba allí una eternidad. Llegó a cierto punto donde comenzó a ver pozas de lava ardiente e incluso fumarolas activas que despedían un humo repleto de cenizas y con un fuerte olor a azufre. Estar allí era casi imposible, se ahogaba con la ropa puesta y se refrenaba el impulso de quitársela toda con tal de sentirse un poco mejor.
-Oh, por Buda, no puedo dar un paso más, me va a dar algo…-musitó el chico, sudando a mares.
Absol le animó, tirando de su camiseta para que siguiera andando, y aguantando como un jabato el calor imperante aun a pesar de su denso pelaje. Bruno apoyó una mano en la pared para descansar un momento, pero entonces prefirió no haberlo hecho. Y es que el calor era tal que hasta las paredes estaban calientes, estando a punto de quemársela y sin poder evitar soltar un alarido.
-¡Agh, mierda, todo quema, qué asco!
Aun así absol le siguió apremiando, insistente.
-Espera, déjame que me recomponga un poco…
Sacó la cantimplora para beber un largo trago de agua, puesto que estaba sediento, sin embargo comprobó pasmado que se había evaporado toda dentro. Así que sin mucho más que poder hacer, siguió adelante.
Continuó bajando un poco más hasta encontrarse con Tatiano en un amplio hueco horadado en la roca.
-Oh, ya me dijeron que se había colado un rattata, supuse que serías tú…
-Cállate, payaso-le espetó Bruno, algo mareado.
-Ja, ja, tus insultos y burlas no me afectan lo más mínimo, me temo. Te veo un poco alicaído…
-Como para no estarlo… ¿no tienes calor?
-Ah, el ser humano se acostumbra a todo, chaval, y si tú no lo haces es porque en realidad eres débil-explicó Tatiano, convencido.
-Porque tú lo digas…
-¡Desde luego! ¿Quieres saber cómo soporto el calor tan fácilmente? Te lo diré, nuestros trajes están hechos de un material especial flexible y poroso que transpira con mucha facilidad, por lo que nos ayuda a sobrellevar mejor el calor.
-Bien por ti…
-Pues sí ¿sabes cómo fue posible obtener algo así? Pues gracias sobre todo al ingenio de nuestros científicos, los cuales trabajan día noche en beneficio del progreso, que es precisamente por lo que más abogamos…
-Si pusierais todo ese empeño en otras cosas, otro combusken cantaría…
-Oh, pero resulta que ese combusken cantó hace ya tiempo para nosotros ¿sabes? El progreso es inevitable, y con el equipo Magma ahí cuidando de él no habrá nada que nos pare. Alcanzaremos nuevas cotas, las posiblidades se expanderán ¿no lo ves? Nosotros somos el progreso.
Aun así Bruno le miró con una mezcla de cansancio e indiferencia, mascullando de seguido.
-Basta de gilipolleces.
Tatiano sacó entonces a su mightyena y absol le enfrentó sin dudar.
-¡Ataque rápido!-indicó Bruno.
Para su sorpresa, absol le obedeció y atacó el primero con gran fuerza, empujándolo hacia atrás.
-¡Contoneo!
Acto seguido el pokémon siniestro hizo un extraño amago que provocó a absol, aumentando su ataque pero al mismo tiempo confundiéndole.
-¡Aguanta, danza espada!
Absol puso todo su empeño en luchar contra la confusión, consiguiéndolo, y realizando entonces un baile frenético que le subió aún más su ataque, preparado del todo para atacar.
-¡Mordisco!
-¡Tú también!
Ambos pokémon se abalanzaron y se mordisquearon entre sí; aunque de por sí no era muy eficaz, el incrementado ataque hizo mella en mightyena, el cual reculó asustado.
-¡No te amedrentes, derribo!-masculló Tatiano.
-¡Viento cortante!
La cresta en forma de guadaña en su cabeza se iluminó y acto seguido dio un cabezazo hacia delante; varias cuchillas brillantes rasgaron el aire y embistieron con arrolladora fuerza a mightyena, dejándolo completamente KO.
-Vaya, vaya, ¿Por qué no me sorprende?-murmuró Tatiano, recogiéndolo y sin presentar mayor resistencia.
-¿No te importa que avance? Voy a trastocar vuestros planes…
-Oh, pero eso es lo que tú te crees, por supuesto.
-Ya… ¿Dónde está Magno? Voy a pararle…-anunció Bruno, decidido.
-Un poco más abajo… apuesto a que te llevarás una gran sorpresa-aseguró el administrador, divertido.
Aun así Bruno le ignoró y continuó un poco más hasta dar con Magno en una espaciosa sala cercana; le vio al lado de un enorme lago de lava, con la esfera azul en la mano y mirando aparentemente al techo.
-¡Aquí estás! ¡Olvídate de hacer nada de lo que pretendas!
-Oh, eres tú… por si no te has dado cuenta, estás en una situación un pelín crítica…-murmuró Magno, mirándole de reojo.
Bruno se quedó extrañado, miró hacia donde él dirigía la mirada y se quedó helado; y es que en medio del lago de lava había una criatura enorme, de color gris opaco y aparentemente dormida.
-¿Qué es eso?-musitó el chico, sacando su pokédex.
-Groudon, el pokémon continente; en la mitología se le considera el creador de la tierra. Tiene el poder de disipar las nubes de lluvia y evapora el agua y la humedad del ambiente con su sola presencia. Duerme enterrado en magma y dicen que, al despertar, hace que los volcanes entren en erupción.
-Pero, pero… qué demonios…
-Desde tiempos inmemoriales, groudon ha estado dormitando tras su pelea contra su enemigo más acérrimo, kyogre. No se sabía dónde, pero ahora yo lo he encontrado… y pretendo despertarlo por todos los medios-explicó Magno en ese momento.
-Claro, por eso querías usar el meteorito, para despertar a groudon…-obvió Bruno.
-Eso es… pero tú me trastocaste los planes. Ahora soy yo el que va a ganar-anunció, alzando la esfera azul.
-¡Por encima de mi cadáver!-gritó entonces el chico, abalanzándose contra él para quitársela.
Sin embargo Magno se defendió y estuvieron forcejeando un buen rato; Bruno trataba de quitársela por todos los medios posibles y el hombre hizo todo lo posible para alejarla de él. Por su parte absol trató también de adelantarse y arrebatársela, pero otro mightyena apareció de improviso y le mantuvo a raya.
-¡No te saldrás con la tuya!
-¡Deja de meterte donde no te llaman, criajo! ¡Esto es por el bien de todos!
-¡No, es sólo por tu propio bien y el de tus delirios, estás como una cabra!
Durante el forcejeo, Magno alzó la esfera en dirección al dormido pokémon legendario y ésta comenzó a brillar con fuerza para sorpresa de todos los presentes.
-¡Oh, sí, estupendo!-exclamó el líder del equipo Magma, maravillado.
El brillo azul de la esfera inundó todo el lugar, contrarrestando con el color rojo de la lava; por un momento todo parecía normal, pero de golpe y porrazo groudon abrió los ojos, dejando ver un brillo amarillo en éstos y recuperando el color rojizo de su dura piel.
-¡Ahora, groudon, haz entrar en erupción al volcán y extiende la tierra!-ordenó Magno.
Pero para su sorpresa, el pokémon legendario lanzó un rugido atronador que retumbó por toda la sala y, acto seguido, se sumergió en la lava, desapareciendo de la vista y sin volverse a ver de nuevo.
-¿¡Qué?! ¿¡Por qué, por qué no me ha obedecido?!-musitó el líder del equipo Magma, alucinado.
-¡Ja! ¿¡Creías que cumpliría tus órdenes así como así?!
-¡Pero yo tengo la esfera azul en mi poder, debería haberlo hecho! ¡Ha sido culpa tuya!-bramó Magno, enfurecido.
-¿¡Cómo?! ¡Sigue soñando!
En ese momento el mightyena aprovechó la ocasión para golpear a absol, que se había quedado estático contemplando con horror el despertar de groudon, empujándolo hacia atrás.
-¡Eso es un golpe bajo! ¡Arriba, absol, ataque rápido!-exclamó el chico, molesto.
El pokémon siniestro se recompuso rápidamente y se abalanzó sobre mightyena, dispuesto a todo con tal de ganar y embistiéndolo de seguido.
-¡Viento cortante!
-¡Cara susto!
Aunque absol fue el primero en moverse, preparando el ataque, mightyena fue el siguiente en atacar, esbozando una gélida mirada y bajando así su velocidad. Inmediatamente después lanzó el ataque, sin embargo el pokémon siniestro rival demostró una mayor agilidad que el anterior al que se enfrentaron, logrando esquivar todas las cuchillas brillantes.
-¡Contoneo!
-¡No lo mires, danza espada!
Esta vez absol evitó caer confuso gracias a que estuvo moviéndose constantemente, al tiempo que aumentaba su ataque para atacar. Sin embargo en ese momento Magno indicó.
-¡Rugido!
Esta vez el ataque tuvo un efecto distinto, al ser absol un pokémon salvaje éste se vio obligado a retirarse del combate, cediendo el paso a un pokémon del chico al azar, siendo entonces beautifly por divina providencia. Al ver contra quien se enfrentaba, el pokémon bicho volador esbozó una maquiavélica sonrisita.
-¡Oh, has puesto de buen humor a beautifly! ¡Tornado!
-¡Derribo!
Aun a pesar de la fuerte ventolera que proyectó hacia delante, mightyena se adelantó haciendo frente a las rachas de viento y golpeando de lleno a beautifly, haciéndole algo de daño.
-¡Megaagotar!
Aleteando rápidamente, el pokémon bicho volador se acercó a él y le absorbió parte de su energía, recuperando algo de fuerza en el proceso. Sin embargo Magno aprovechó la cercanía para contraatacar.
-¡Triturar!
El pokémon siniestro se echó hacia delante con las fauces abiertas y atrapó a beautifly con ellas, mordisqueándola en el proceso y haciéndola un daño considerable.
-¡Aguanta ahí, beautifly, aléjalo con tornado!
Esbozando una furiosa mirada, el pokémon bicho volador aleteó sus alas con fuerza una vez más; sin embargo, ésta vez extendió hacia delante un potente viento plateado que incidió sobre mightyena con fuerza. Eso bastó para tumbarlo, siendo de lo más eficaz.
-¡Viento plata! ¡Eso es, beautifly, ni un mightyena en pie!-exclamó Bruno satisfecho, consultando el movimiento con su pokédex.
-Sí, sí, muy vistoso… ¡Ataque ala!-indicó Magno, furioso.
En un visto y no visto, algo se abalanzó sobre él a gran velocidad desde el techo, golpeando de refilón a beautifly y haciéndola un poco más de daño.
-¡Diablos! ¿¡Qué ha sido eso?!-masculló Bruno, anonadado.
Sin embargo ese algo no se detuvo, revoloteando por toda la cueva y atacando repetidamente a beautifly, sin dejarla respirar. El pokémon bicho volador trató de seguirle con la mirada, pero era mucho más rápido que él y apenas conseguía distinguir lo que la estaba atacando.
-¡Aguanta ahí, beautifly, sol matinal!-exclamó Bruno, a la desesperada.
-¡Muy mal! ¡Aire afilado!
Bruno comprendió entonces por qué lo dijo, y es que al hacer sol matinal beautifly se quedó completamente expuesta; fue en ese instante cuando varios proyectiles brillantes surgieron de improviso de entre las rocas del techo, sacudiendo al pequeño pokémon y cayendo al suelo completamente KO.
Bruno la recogió rápidamente, sopesando sus opciones; hasta ahora no había conseguido identificar a su atacante, lo que le daba muy poco margen de maniobra. Sabía que era de tipo volador puesto que volaba a gran velocidad y atacaba con ataques de ese tipo, sin embargo dudaba si plusle podría alcanzarle siquiera con sus ataques eléctricos. Por lo que, sin pensarlo mucho más, decidió ir a lo seguro sacando a latios, sorprendiendo inmensamente a Magno.
-¿¡Qué?! ¡No puede ser!
-¡Pues así es, vino conmigo para ayudarme a recuperar las esferas! ¡Y no nos vamos a ir de aquí sin ella!-exclamó Bruno, esbozando una mirada igual de furiosa que la del pokémon legendario.
-¡Vas listo, no pienso entregarla, aún la necesito! ¡A por él!
De nuevo la pequeña sombra se lanzó sobre latios, dispuesto a atacarle, sin embargo el pokémon legendario demostró unos reflejos asombrosos apartándose justo a tiempo.
-¡Ahora, psíquico!
Un aura azulada intensa envolvió al interfecto, deteniéndolo en seco en el aire y descubriendo su identidad.
-¡No, crobat!-masculló Magno.
-¡Lo tenemos, remata con resplandor!
Acto seguido un potente rayo plateado salió de su boca e impactó en crobat, el cual cayó al suelo, hecho un trapo.
-¡Maldita sea! ¡Camerupt!-exclamó Magno, contra las cuerdas.
Por su parte Bruno fue a lo seguro, retiró a latios y sacó a feebas. Al verle, el líder del equipo Magma soltó una carcajada.
-¡Ja! ¿¡Piensas derrotar a mi camerupt con eso?!
-¡No deberías subestimar así a mi feebas! ¡Puede que no sea el pokémon más bello y fuerte del mundo, pero tiene lo que hay que tener y es tan capaz como el resto!
-¡No me hagas reír, se le ve débil e incapaz, no tienes nada que hacer contra mí!
Eso encendió al chico casi tanto como el lago de lava que iluminaba el lugar, espetándole de seguido.
-¡Te vas a comer tus palabras, miserable!
-¡Y tú lo vas a lamentar! ¡Terremoto!
-¡Daño secreto al suelo!
Usando la fuerza de daño secreto y apuntando al suelo, feebas consiguió librarse del efecto de terremoto saltando hacia arriba de una forma de lo más vistosa.
-¡Diablos, lanzallamas!
Esta vez fue el turno de camerupt, lanzando un fuerte lanzallamas en dirección hacia feebas,
-¡Páralo con surf!
Una tromba de agua no muy fuerte se precipitó sobre las llamas, consiguiendo apagarlas pero sin llegar a alcanzarlo, teniéndolo a tiro de nuevo.
-¡Hidropulso!
El golpe no fue muy fuerte, pero sí bien dirigido, cayendo confuso en consecuencia. Feebas aprovechó entonces para atacar, avasallándole con movimientos de agua que, si bien no le hacían mucho daño, le fueron debilitando poco a poco.
-¡No! ¡Reacciona, camerupt, derribo, aplasta a esa pequeña miseria!-masculló Magno.
En ese momento al pokémon fuego tierra se le pasó la confusión, contraatacando acto seguido con una sorpresiva fuerza que pilló con la guardia baja a feebas, dañándole severamente.
-¡Eso es, lo tenemos, pisotón!
-¡Aguanta, feebas, puedes con él, lo sé! ¡Acércate con surf y azote!
Estando entonces al límite de sus fuerzas, la pequeña feebas reaccionó acto seguido, reuniendo un buen montón de agua y usándola para desplazarse por el suelo en vez de atacar; camerupt trató de alcanzarla con pisotón, pero ella logró evitarlo deslizándose entre sus patas para, acto seguido, contraatacar con todas sus fuerzas con azote. El golpe fue tal que elevó un par de metros a camerupt para luego caer al suelo con estrépito, completamente KO. Feebas dio una vistosísima voltereta hacia arriba en el proceso, salpicando agua en todas direcciones y viéndose especialmente bella.
-No, no… ¡no puede ser cierto!-musitó Magno, totalmente incrédulo.
-¡Genial, feebas, has estado fabulosa! ¡Sabía que lo conseguirías!-exclamó Bruno, particularmente feliz.
El comentario hizo enrojecer a la aludida, viéndose aún más mona. Y, acto seguido, comenzó a brillar con intensidad, sorprendiendo a todos por igual.
Su tamaño se incrementó mucho, su forma se alargó ampliamente y su cola creció, dividiéndose en cuatro extremos; su cara se estiró, volviéndose mucho más estilizada, sus ojos se agrandaron, dos largas coletas crecieron hacia abajo y dos antenas hicieron lo propio hacia arriba. Tras unos segundos más así, el brillo pasó y se mostró entonces con otra forma muy distinta y, sobre todo, bellísima.
Bruno, con la boca abierta de la impresión, se informó rápidamente.
-Milotic, el pokémon tierno; se le considera el pokémon más bello que existe y se le ha representado en multitud de pinturas y estatuas. Viven en el fondo de los grandes lagos, aunque son muy raros de ver. Tiene la capacidad de calmar sentimientos tales como el miedo y la hostilidad, así como apaciguar las relaciones de áspera enemistad mediante ondas de energía que salen de su rosada piel.
-Maldición… esto tan sólo es un leve contratiempo, debe de haber alguna razón por la que groudon se haya marchado-masculló Magno, rabioso.
-¡Si la hay seguramente haya sido por cualquier otra cosa excepto por la tuya propia! ¡Devuelve la esfera azul, ahora!-exclamó el chico, junto a un serio y desafiante milotic.
-Me las pagarás todas juntas, te lo juro… esto no quedará así…-musitó Magno, antes de desaparecer tras una cortina de humo.
-Maldita sea, me preocuparía por él si no fuera porque groudon se ha marchado-pensó Bruno, contrariado.
En ese justo momento todo comenzó a temblar, al principio levemente, pero luego los temblores fueron aumentando gradualmente conforme iba pasando el tiempo.
-Oh, no, tenemos que salir de aquí…
Recogió a milotic rápidamente y puso pies en polvorosa para salir de allí lo más rápido posible, absol le siguió en todo momento; encontró allí cerca un acceso por el que se podía salir, pero las paredes de los túneles comenzaban a resquebrajarse amenazando con caerse. Una de las piedras alcanzó a Bruno y casi le aplasta, golpeándole de refilón, pero a partir de ese punto no recordó más puesto que cayó inconsciente.
Mientras tanto, en lo más profundo de la guarida del equipo Aqua, Aura observó cómo Aquiles, sus administradores y un buen número de soldados se sumergían en el agua junto con el submarino; y no podía hacer nada por evitarlo, puesto que se descubriría fácilmente. El intento de infiltración en busca de información útil no resultó ser muy provechoso, y como ya no la quedaban más opciones trató de escabullirse para salir de allí, pero en ese momento Tolo la detuvo.
-¡Eh! ¿A dónde crees que vas? ¡Tengo que pasar la lista antes de que os vayáis!
-Oh, no…-musitó Aura para sus adentros.
Ahora sí que estaba perdida, en cuanto pasase la lista todos se darían cuenta de que era una infiltrada; podía huir, aunque sería descubierta de todas formas. Aun así, y teniendo en cuenta lo bien que había salido la infiltración como tal, pensó que igual habría un poco de suerte y podía justificar de alguna forma su inexistencia en la lista. El supervisor estuvo pasando la lista y, una vez que acabó, vio que no había nombrado a Aura.
-¿Y tú? ¿Qué pasa contigo?
-¿No estoy en la lista? Qué raro…
-¿Cómo que qué raro? ¡Explicaciones, ya!-exclamó Tolo, cruzándose de brazos.
-Quizás sea porque soy nueva, me uní ayer al equipo Aqua, pero he comenzado hoy…
El soldado estuvo rebuscándola de nuevo por la lista, murmurando entre dientes.
-Mph, sí, es posible que sea eso…
-Me parece que me libro, qué suerte la mía-pensó Aura.
Pero en ese momento llegó una soldado, la cual se dirigió al supervisor.
-Tolo, las listas actualizadas.
-Ah, estupendo, entonces tienes que salir en estas, vamos a ver.
-Y allá va mi suerte…
Estuvo mirando rápidamente las listas y anunció con voz queda.
-Oye, guapa, no estás en ninguna de las listas, por muy nueva que seas eso no justifica tu ausencia ¿Quién demonios eres?
Ya no podía hacer nada por encubrirse, por lo que hizo un ademán de ir a hablar para acto seguido echar a correr hacia la salida submarina, la más cercana que tenía.
-¡Maldita sea, es una espía, cogedla!-ordenó Tolo.
-¡Wailmer!-exclamó Aura, lanzando su ball.
El pokémon salió de ésta y saltó al agua, justo a tiempo para recoger a Aura.
-¡No escaparás! ¡Crawdant, coge a esa espía!-gritó Tolo, sacando a un crawdant.
En cuanto Aura estuvo a lomos de wailmer, sacó otra ball y exclamó.
-¡Tropius, hoja mágica!
Nada más salir de su ball, el pokémon congregó muchas hojas de colores a su alrededor y las lanzó contra el crawdant rápidamente, sin que le diera tiempo a defenderse.
-¡Ahora, rayo solar!
Las alas en forma de hojas de tropius brillaron y acto seguido soltó un potente rayo solar de su boca que fue directo hacia su contrincante.
-¡Enfréntalo con martillazo!-exclamó Tolo.
Las pinzas de crawdant brillaron en un color azulado intenso e interceptaron el rayo solar, provocando una súbita explosión; aprovechando la confusión y el humo producido, Aura recogió a tropius y exclamó.
-¡Vámonos, wailmer!
El pokémon se sumergió y Aura aspiró todo el aire que pudo; buceó durante unos eternos cinco minutos hasta encontrar un hueco que saliera a la superficie. Para entonces Aura estaba a punto de ahogarse, ya que no podía aguantar mucho más y esa situación pudo con ella, cayendo inconsciente.
Bruno se sintió flotar antes de despertar; por un momento pensó que le estaba llevando un ángel, pero en cuanto abrió los ojos vio que estaba sobre la grupa de absol, ya fuera de la guarida Magma, la cual había acabado sellada con grandes piedras.
-Absol, me has salvado… gracias.
El pokémon siniestro asintió con la cabeza, esbozando una amable sonrisa.
-Oye, eres muy fuerte, gracias por ayudarme ahí dentro.
Absol hizo un ademán, quitándole importancia. Bruno le miró por un momento, le encantaría tenerlo en el equipo, le ayudaría mucho tanto en los gimnasios restantes como en la conferencia. Y como si absol le hubiera leído la mente o lo hubiera visto en su mirada, le cogió su mochila y estuvo rebuscando en ella.
-Eh ¿Qué haces?
En la sacudida de la mochila, una lujo ball salió de ésta y rodó hasta los pies de Bruno, al tiempo que absol la señalaba con insistencia.
-¿Quieres… venir conmigo?
El pokémon asintió con la cabeza y una mirada decidida dibujada en su rostro; Bruno sonrió, la agrandó y se la lanzó, cogiéndole sin problemas. La lujo ball botó en el suelo, dio varios toques y finalmente saltó el seguro; en cuanto la puso junto con las demás en su cinto se dio cuenta de algo: ya tenía el equipo completo, lo cual le daba una enorme satisfacción.
-Bien, estamos a tope. Juntos podremos enfrentarnos a cualquier cosa que nos echen-murmuró el chico en voz alta.
En ese momento su pokénavegador comenzó a vibrar y vio entonces que tenía varias llamadas perdidas tanto de Aura como de Shy, por lo que sacó a latios para volver cuanto antes. Sin embargo, al alzar el vuelo observó algo inusual; y es que el cráter del volcán había dejado de soltar humo y ceniza, aclarando el cielo y viéndose mucho más nítido en comparación.
-Qué extraño…-pensó el chico.
Pero en ese momento no se podía ocupar del volcán, Aura podría estar preocupada, así que sin más dilación pusieron rumbo a ciudad Calagua.
Por un momento a Aura la dio la sensación de que estaba flotando en el aire y todo a su alrededor se diluía; sin embargo una bocanada de aire la devolvió a la realidad, y como apenas la quedaban fuerzas, se dejó llevar por las olas, las cuales la acabaron dejando en la playa. Muchos de los bañistas que había allí, al verla, reaccionaron rápidamente.
-¿Y esa chica de ahí?
-Es del equipo Aqua… bah, pasa de ella…
-Vámonos a otro sitio…
Aún algo aturdida se levantó como pudo y, cuando se situó un poco mejor, vio que la marea la había llevado al otro lado de la gran playa de la ciudad; wailmer estaba a su lado, preocupado.
-Agh… gracias por salvarme, wailmer…
Por un momento quiso cambiarse para evitar llamar la atención, pero en ese instante recordó que su ropa seguía dentro de la guarida. Y a decir verdad, no la apetecía volver a entrar ahí ni aunque la pagaran.
-Genial…
Recogió a wailmer y fue andando hasta el centro pokémon, pero para colmo la enfermera jefe no la dejó entrar al tomarla por una soldado del equipo Aqua.
-¡Que no soy del equipo Aqua! ¡Soy Aura Abedul, llevo alojada aquí al menos media semana, mi habitación es la 3354!
La enfermera lo comprobó rápidamente en el ordenador, viendo que era cierto.
-Ah, pues sí, junto con Bruno ¿no?
-Sí…
-¿Y qué haces vestida como los del equipo Aqua?-inquirió la mujer, extrañada.
-Es una larga historia…
En ese mismo momento llegó entonces Bruno, el cual al ver a Aura inquirió.
-¡Ya estoy de vuelta! Espera ¿Qué haces vestida de esa guisa?
-Otro… es una larga historia…
Fueron a la habitación y allí puso al corriente a Bruno, el cual montó en cólera en cuanto se enteró de lo ocurrido.
-¡Pero bueno! ¿¡Cómo se le ocurre ponerte así en peligro?! ¡Voy a matar a Shy!
-¡Tranquilo, no pasa nada, al final salió todo bien! Después de todo no fue tan mala idea, pude llegar a averiguar ciertas cosas y coger esto del despacho de Aquiles-explicó ella, sacando la extraña ball morada.
-¿Qué es eso?-inquirió el, extrañado.
-No lo sé, parece ser algún tipo de poké ball pero nunca había visto un diseño parecido antes…
-Ni yo…
Al cabo de unos pocos minutos, Shy se presentó en el centro pokémon y se dirigieron al sitio más apartado del jardín para hablar con privacidad; Aura puso al corriente al agente, contándole todo lo que vio y dándole la ball morada.
-No sé lo que es, pensé en dártela…
-Ya… gracias, Aura, la pondremos a buen recaudo. Y entonces, dices que Aquiles y los suyos cargaron el submarino y se fueron-repitió él, guardándose la ball y tomando notas.
-Sí, cargaron de todo, comida como para varias semanas, equipos de excavación, explosivos… me sorprendió que cupiera todo, incluidos Aquiles y los suyos, en un submarino tan pequeño como el Explorer 1.
Shy se quedó pensativo, sopesando la información y repasando sus notas, esbozando un gesto preocupado.
-¿Has pensado en algo?-inquirió Bruno, curioso.
-Sí… gracias a información de terceros, pude averiguar que el capitán Babor había descubierto una grieta submarina a varios kilómetros de profundidad en los alrededores de la ruta 127, el viaje hasta allí es largo y complicado, está claro que el equipo Aqua se dirige a esa grieta, pero… ¿para qué exactamente?
-Puede que tenga algo que ver con groudon, Magno mencionó algo al respecto, pero no mucho más-murmuró el chico.
-Es posible, pero puede que haya algo más detrás. Si no pude llegar antes, fue porque me encontraba al otro lado de la prefectura hablando con un experto en mitos y leyendas de Hoenn, el cual me puso al corriente de muchas cosas. Al parecer groudon es la encarnación de la tierra, mientras que kyogre es la de los mares y océanos, por lo que existe una especie de equilibrio entre ambos conceptos…
Esa explicación llamó la atención de tanto el chico como de la chica, recordando entonces la historia del anciano del monte Pírico.
-Entonces se referían a ellos…
-A todas luces, sí, y tanto el equipo Magma como el equipo Aqua van tras ellos. Vamos a tener que desplegar todos los efectivos posibles en esta misión si queremos pararles los pies, hemos tardado demasiado en recopilar información fiable. Dita sea…-masculló Shy, contrariado.
-Pero groudon ahora está libre y se ha ido a alguna parte, al parecer la esfera azul no funcionó con él ¿por qué ha sucedido esto?-inquirió Bruno, intrigado.
-Ni idea, lo cierto es que eso no encaja con lo que nos contó el anciano del monte Pírico, en inteligencia siguen sin dar una explicación convincente al respecto, y sin la esfera poco o nada se puede hacer salvo conjeturar al respecto. Estamos atascados, me temo.
Todos se quedaron callados, sopesando al respecto. Tanto latios como absol les miraban fijamente, hablando por su cuenta.
-Al parecer no tienen mucha idea, lo cual es normal, vaya…
-Me lo esperaba, pero la situación es mucho más grave de lo que creen, ahora que groudon ha despertado las cosas se van a poner muy feas-murmuró absol, preocupado.
-¿Crees que no lo sé? Joder, soy un fracaso de guardián se mire por donde se mire…-masculló latios, con pesar.
-No te fustigues así, no tiene caso, lo único que podemos hacer por el momento es vigilar y esperar a que alguno de los dos haga el siguiente movimiento.
-Ya, pero ¿Cuánto tiempo pasará hasta que eso suceda?
-Ni idea, eso es un factor que juega en nuestra contra. A cada hora que pasa groudon se fortalece un poco más, el sol pica cada vez más fuerte-murmuró absol, notando ese particular detalle en su pelaje.
-Sí, lo sé… aunque me llama la atención que te hayas unido a nosotros, a decir verdad-comentó en ese momento latios, observándole.
-Si estoy aquí es por la misma razón que tú, además, el chico ha demostrado tener una fortaleza y un tesón dignos de admirar. Lo que a mí me llama la atención es que tú hayas estado dispuesto a darle una oportunidad…
-Bueno, si estoy aquí es por la misma razón que tú…
Ambos pokémon se miraron por un momento, diciéndoselo todo en nada, hasta que finalmente esbozaron sendas sonrisitas graciosas.
-Touché-murmuró absol, derrotado.
-Gané este asalto-comentó latios, con parsimonia.
-Sí… por ahora.
Sin mucho más que poder hacer al respecto salvo esperar, Shy finalmente se retiró para seguir trabajando por su cuenta y dejando solos a los adolescentes, los cuales parecían estar pensando en sus propias cosas.
Por su parte Bruno trataba de poner orden en sus pensamientos, sin embargo no podía evitar mirar fijamente a Aura vestida como una soldado del equipo Aqua; de buenas a primeras no era el mejor atuendo del mundo, produciéndole por un lado algo de rechazo, pero al mismo tiempo el simple hecho de llevarlo la daba cierto aspecto de lo más atractivo que no se le escapaba.
-¿Ocurre algo?-inquirió ella en ese momento al ver que no la quitaba ojo de encima.
-¿Eh? Ah, no, nada, es que… te queda muy raro… quiero decir…-masculló el chico, sin poder evitar enrojecer ligeramente.
Aura se percató enseguida de que se refería al uniforme del equipo Aqua, mirándose por un momento y esbozando entonces una zalamera sonrisita.
-¿Qué pasa? ¿Te gusta cómo me queda?
-¿Eh? Esto… sí… ¡quiero decir, no, no! A ver, es sólo que…
La chica no pudo evitar reírse tontamente al verle tan rojo y ofuscado, viendo que con un detalle tan tonto lograba sacarle los colores de forma parecida a cuando él la piropeaba. Sin embargo prefirió no hacerle sufrir mucho más, comentando al respecto.
-Bueno, tenía que pasar desapercibida, por lo que tuve que cambiarme. Aunque mi ropa se quedó allí, en la guarida.
-¿Ah, sí? Bueno, mira, en ese caso me pasaré a recuperarla, sí, iré ahora mismo-anunció el chico, agradecido por haber cambiado de tema.
Tras eso el chico se marchó a trompicones de allí, dejando a una divertida Aura en el jardín junto con absol y latios, los cuales se miraron con gestos sagaces en sus rostros.
-Creo que me lo quedaré… sí, me lo guardaré-pensó ella, maliciosamente.
Por su parte, y aún algo nervioso, Bruno se pasó por la guarida para recuperar la ropa de Aura, encontrándose con ésta totalmente desierta; al parecer todo el equipo Aqua al completo había desalojado el complejo, por lo que le fue facilísimo hacerse con ella y volver, devolviéndosela y cambiándose rápidamente. La chica se reencontró con él en el recibidor del centro pokémon, con su ropa de siempre.
-¿Mejor?-inquirió ella.
-Sí, mucho mejor…
-Qué pena, me gustaba ponerte nervioso…
Ante eso el chico prefirió evadir el tema, murmurando de seguido.
-Bueno ¿qué te gustaría hacer? ¿Nos quedamos un poco más o salimos ya para ciudad Algaria?
-Bueno, aún me falta una cinta por ganar ¿te importa que la consiga antes?
-Ah, no, para nada, te ayudo con lo que sea…
Estuvieron el resto del día practicando en la playa con wailmer, ayudándole con milotic para practicar sus movimientos de belleza y creando así una vistosa coreografía que le pudiera ayudar sobre todo en la segunda ronda. Tras su evolución, milotic mejoró ampliamente todas sus estadísticas y aprendió nuevos ataques que le dieron un mayor repertorio ofensivo, volviéndose un pokémon mucho más competitivo y de lo más fuerte. Bruno no podía estar más orgulloso de ella, y era la envidia de toda la playa.
-Menuda suerte la tuya, incluso siendo una especie endémica de Hoenn los milotic son muy difíciles de ver-comentó Aura en un momento dado.
-Sí, la verdad es que no me esperaba para nada que feebas evolucionara en un momento tan concreto, lo hizo cuando más mona y vistosa se veía, no dejo de pensar al respecto…
-Sí, no deja de ser curioso, es una especie tan poco común que aún desconocemos muchos detalles de ellos, a mi padre le gustará saber que he podido descubrir más cosas sobre él.
Finalmente, y en cuanto comenzó a atardecer, la playa se fue vaciando y ellos también recogieron, regresando al centro de la ciudad para cenar; pasando entonces por la zona de ocio, vieron un vistoso cartel de neón iluminado con colores fríos y con forma de olas rodeando un nombre que a Bruno le resultaba familiar.
-Ah, Ocean, la disco light del otro día… cómo mola la fachada-comentó el chico, interesado.
-Pues sí… abren poco después de cenar, podemos pasar luego si te apetece-sugirió en ese momento Aura.
-Vale, a ver cómo es el ambiente aquí.
Volvieron al centro pokémon para cenar y, tras eso, regresaron en cuanto abrieron la disco; no tuvieron problemas para entrar puesto que se trataba de una discoteca light, dedicada especialmente a los adolescentes de entre doce y diecinueve años y con sesiones más moderadas y libres del alcohol. En cuestión de minutos, toda la chavalería de ciudad Calagua se metió en ella y no había quien diese un paso por la pista, aun siendo tan grande como una piscina olímpica.
En la cabina del DJ, éste se preparaba para comenzar la sesión, presentándose de seguido.
-¡Buenas noches, chavales de ciudad Calagua, encantado de estar aquí con todos vosotros! ¡Vamos a pasarlo bien con los éxitos más sonados de los últimos tres años traídos de Europa! ¡Estáis con DJ Mark, venido directamente desde Suecia! ¡Vamos a darle!
En ese momento comenzó a sonar Blue de Eiffel65, una canción de finales los años 90, de género eurodance, cuyo éxito y fama la habían hecho perpetuarse en el tiempo, logrando llegar hasta principios de los 2000. Y es que su ritmo movido y de lo más pegadizo incitaba a bailar, y eso era lo que se hacía en esos momentos en toda la disco. Durante el resto de la sesión siguieron sonando otros temas relacionados, todos ellos de eurodance, complementando perfectamente y manteniendo en todo momento el ritmo, al tiempo que la gente se dejaba llevar mientras tomaban algo.
Como el ambiente estaba tan cargado y había tanta gente el calor era sofocante, pero cada quince minutos activaban el megatrón, un sistema de refrigeración que soltaba desde el techo un potente chorro de dióxido de carbono líquido y gaseoso, refrescando así toda la estancia y dando además un muy buen efecto.
La fiesta duró hasta medianoche, ya que las discotecas light no permanecían abiertas mucho tiempo, y tanto Bruno como Aura regresaron al centro pokémon, cansados y exhaustos pero bastante contentos.
-Me lo he pasado muy bien…-murmuró Aura en ese momento.
-Yo también… bailas genial, no me esperaba que lo hicieras tan bien-observó Bruno, cogiéndola de la mano.
-Ni yo, mira, y eso que no suelo ir de fiesta normalmente… tenemos que repetirlo alguna que otra vez.
-Por mí encantado.
Nada más tocar la cama, los dos cayeron en redondo en un placentero sueño. Afuera, una incipiente y particularmente cálida noche tomaba la ciudad, al tiempo que un termómetro callejero marcaba treinta grados junto al mar.
¡Más Pokémon! Y esta vez con uno de mis momentos preferidos en los juegos, en Rubí y Zafiro sólo asaltas una guarida, pero en Esmeralda asaltas dos, por lo que la situación era perfecta para organizar una operación doble que transcurriera de manera simultánea, algo que ya he hecho anteriormente y siempre me queda bastante bien, modestia aparte. He aprovechado el hecho para seguir desarrollando a Aura, la cual ha ido creciendo mucho de un tiempo a esta parte, pero aún lo seguirá haciendo, y eso lo veremos enseguida de manera más pronunciada en el siguiente capítulo.
Por otro lado tenemos la evolución que todo el mundo esperaba y la última incorporación de Bruno a su equipo, cerrando de esta forma el susodicho con una buena variedad de tipos y ataques que, si bien no cubre toda las debilidades, es bastante competitivo de por sí y puede dar mucho juego de cara a la liga. Aún falta por definirlo un poco más, ya que aún queda una evolución, pero no tardará mucho más en llegar.
Finalmente terminamos con la introducción de un simple detallito que, si bien en esta generación ha sido simplemente testimonial, en posteriores generaciones cobrará algo más de peso en la narración. Y es que si se habla de adolescentes de viaje, la presencia de una discoteca al menos light, no desentona en absoluto. Después de todo no dejan ser adolescentes, y hoy en día cualquier adolescente quiere desfasar al menos una vez en su vida, así que oye, que se desinhiban un poco XD también he aprovechado para meter el tema de la generación, decantándome por eurodance con Blue de Eiffel65. En la anterior generación elegí pop o easy listening debido sobre todo a las fechas en las que se desarrolla, esta vez he elegido eurodance por el hecho de que su éxito le permitió alargar su hegemonía en las pistas de baile hasta principios de los 2000. Para posteriores generaciones ya veré qué meteré, pero seguramente me seguiré guiando con el tema de las fechas.
Y nada más de momento, habrá un capítulo más así que esperadlo más pronto que tarde. Comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
