Capítulo 30
En sincronía
Tras un entrenamiento breve pero intenso, en el cual se enfocó sobre todo en combinaciones para combates dobles, Bruno no esperó más y, al día siguiente, se dirigió a retar el gimnasio.
-Hey, Aura ¿vas a hacer algo esta mañana?-inquirió en ese momento el chico, mientras desayunaban.
-Ah, no ¿por qué lo dices?
-Voy a ir a retar al gimnasio, lo digo por si quieres venir o tienes que seguir investigando con Máximo…
-Ah, no, puedo pasarme sin problema, la investigación se quedó parada por falta de pruebas, ahora está con otra cosa.
-¿Y no te pidió ayudarle?
-No, tan solo me dijo que es un proyecto en el que lleva tiempo trabajando pero no mucho más, no me dio detalles.
-Ah… genial entonces, quiero decir, me alegro de que me acompañes…
-Claro...
La chica se quedó un tanto extrañada ante ese comentario, pero no le dio mayor importancia y dio un sorbo al café, terminándolo.
Tras desayunar los dos se encaminaron al gimnasio, donde nada más llegar nadie salió a recibirles, como ya parecía ser costumbre.
-Qué extraña manía tienen los líderes de dejar la entrada desatendida ¿no?-inquirió la chica en ese momento.
-Pues sí, parece un chiste recurrente y todo… habrá que buscarlos-murmuró Bruno, sin darle más vueltas.
No tuvieron que buscar mucho, encontrando a los líderes en el campo de batalla sentados en el suelo con pose meditativa. Se acercaron a ellos, siendo Bruno el primero en hablar.
-Ah, hola, estamos buscando a…
-…los líderes del gimnasio, eso es…
-… lo que andáis buscando ¿verdad?
Ambas frases fueron intercaladas entre el niño y la niña, como si estuviesen sincronizados, los cuales no abandonaron en ningún momento sus poses y manteniendo los ojos cerrados.
-Así es… y supongo que no sabréis dónde están…-murmuró Bruno, siguiéndoles el juego.
Ante eso ambos gemelos esbozaron sendas sonrisitas en sus meditativos rostros, comentando de seguido entre los dos.
-Lo evidente a veces es pasado por alto…
-… sin embargo, lo que pasamos por alto no siempre es lo evidente…
-… y lo que no es evidente nos deja sumidos en un mar de dudas.
-Vaya ¿cómo lo hacéis?-quiso saber Aura, asombrada.
-¿El qué?-inquirieron los dos a coro.
-Hablar como si supierais lo que el otro va a decir.
Sin romper su concentración en ningún momento, ambos niños esbozaron una amplia sonrisa, girando levemente sus cabezas, como si se miraran sin mirarse. Ambos vestían con una camisa azul con los bordes rojos y un pantalón de lino del mismo color. En el pecho tenían la ilustración de una poké ball en rojo y calzaban unas zapatillas de idéntico color. En cuanto a rasgos faciales también eran idénticos, evidenciando que eran gemelos, incluso el color del pelo, moreno, era idéntico, aunque el de la niña era algo más largo, con dos coletas cortas que el caían de las sienes y un pequeño flequillo. Así a ojo parecían ser algo más pequeños que ellos, con unos once o doce años aproximadamente. Acto seguido, los dos comenzaron a explicarse intercalándose de nuevo las frases.
-Es un poder que…
-…compartimos desde que…
-…éramos pequeños.
Tras una breve pausa, la niña continuó.
-Los dos sabemos lo que el otro va a decir…
-… y viceversa. Compartimos un vínculo psíquico inquebrantable…
-… que nos ayuda a sincronizarnos tanto en la vida cotidiana…
-… como en batalla. Los dos juntos…
-… somos invencibles como líderes de gimnasio.
Tras esa presentación conjunta, Vito y Leti abrieron los ojos y les miraron con gestos analíticos, como si estuvieran escudriñando su interior.
-Podemos notar…
-… que vosotros también compartís un sentimiento común…
-… que se refleja en vuestros gestos y forma de hablar. Esa es…
-… la quintaesencia de una conexión tanto física…
-… como espiritual.
Tanto Bruno y Aura se quedaron de una pieza, un tanto cortados al respecto, pero tampoco iban a negar lo evidente.
-Vaya, es increíble…-murmuró Aura, asombrada.
-Estamos acostumbrados, aunque...
-… no solemos ver con frecuencia otros vínculos…
-… tan fuertes como el vuestro. Conservadlo bien…
-… pues os ayudará más de lo que vosotros mismos…
-… podríais llegar a creer.
-Lo tendremos en cuenta, gracias. Entonces ¿hace un combate?-inquirió Bruno en ese momento.
Ambos gemelos sonrieron, comentando al respecto.
-Con gusto aceptamos tu desafío…
-… joven entrenador. Ve preparándote.
Esperaron a que viniera el árbitro, el cual fijó el combate como doble, recordando las reglas pertinentes y, tras eso, dio comienzo a su señal.
Tanto Vito como Leti sacaron a un solrock y un lunatone respectivamente, y Bruno sacó a sceptile y beautifly. Los líderes indicaron rápidamente.
-Los aspirantes…
-… empiezan primero.
-¡Muy bien, vamos allá! ¡Sceptile, agilidad! ¡Beautifly, disparo demora!
El pokémon planta fue el primero en moverse, aumentando su velocidad a cada paso que daba y convirtiéndose en un machurrón verde en el aire. Por su parte, beautifly soltó de su trompa una serie de finos y resistentes hilos con los que ató a ambos pokémon roca psíquico entre ellos, limitando así su movilidad y poniéndoles en apuros nada más empezar. Sin embargo los líderes no se mostraron nerviosos al respecto, siendo Vito el primero en ordenar.
-¡Solrock, día soleado!
Acto seguido, el sol que entraba por las claraboyas del techo del gimnasio se intensificó aún más, que ya era decir con el calor que hacía últimamente.
-¡Lunatone, paz mental!-exclamó Leti inmediatamente después.
Sin moverse de su sitio, lunatone se concentró y aumentó tanto su defensa física como especial, preparándose para resistir impactos. Fue entonces cuando, sin previo aviso, Vito indicó.
-¡Ahora, sofoco!
Al punto, el cuerpo redondeado de solrock brilló intensamente, al tiempo que una serie de llamas intensas quemaron los hilos que les aprisionaban y se extendían hacia todas las direcciones, siendo además el doble de potente debido al intenso calor. Lunatone aguantó sin muchos problemas la embatida de las llamas, pero tanto sceptile como beautifly quedaron expuestos, viéndolas venir peligrosamente rápido.
-¡Mierda! ¡Sceptile, cúbrete, hoja aguda! ¡Beautifly, tornado!
Ambos pokémon hicieron uso de todas sus fuerzas para resistir el inminente golpe, sceptile trató de protegerse con sus hojas brillantes y beautifly agitó sus alas con todas sus fuerzas, creando una fuerte ventolera que despejó en parte las llamas. Por su parte, el pokémon planta logró salvarse del golpe gracias a esta maniobra, pero Vito indicó.
-¡Lanzallamas!
Debido al uso de sofoco su ataque especial se vio un tanto mermado, pero gracias al fuerte sol la columna de llamas mantuvo su fuerza e impactó de lleno en sceptile, arrastrándolo hacia atrás y quemándole en el proceso.
-¡Agh, diablos! ¡Beautifly, cubre a sceptile!
El pokémon bicho volador se adelantó y contraatacó con un rápido viento plata que consiguió golpear con fuerza tanto a solrock como a lunatone, aunque éste último encajó el golpe mucho mejor. Acto seguido, solrock contraatacó rápidamente.
-¡Rayo solar!
El pokémon roca psíquico reunió energía en sus puntas rápidamente gracias a la acción del sol abrasador y la soltó, cortando el viento plata y dirigiéndose directamente hacia beautifly.
-¡Páralo con portazo!-indicó Bruno.
Reponiéndose de sus quemaduras, sceptile se movió deprisa y pudo interceptar a tiempo el rayo solar con su cola, bloqueándolo en el proceso.
-¡Drenadoras!
Un segundo después soltó las semillas en dirección hacia solrock, el cual las vio venir con su mirada característica.
-¡Lunatone, psíquico!
Al punto, los ojos rojos de lunatone brillaron y controlaron las semillas, devolviéndolas al remitente rápidamente.
-¡Intercéptalas con corte!
Sceptile reaccionó rápidamente y se libró de ellas reduciéndolas a diminutos cachitos que no pudieron germinar.
-Vale, intentemos otra cosa… ¡Beautifly, sol matinal! ¡Sceptile, cúbrela!-indicó Bruno.
El pokémon mariposa voló alto mientras se recuperaba, al tiempo que el pokémon planta corría detrás de ella, ojo avizor.
-¡Solrock, lanzallamas!
Sin que Bruno le tuviera que decir nada, sceptile se adelantó rápidamente y pegó un ágil salto hacia solrock; sin embargo, un súbito psíquico proveniente de lunatone le detuvo en seco en pleno salto, añadiendo un poco más de daño aparte de las quemaduras.
-¡Maldición! ¡Beautifly, defiéndele con megaagotar!
-¡Lanzallamas!
Sin embargo solrock fue más rápido y soltó la columna de llamas, arrastrando a beautifly en el proceso y dejándola en el suelo, muy magullada; lunatone, mediante psíquico, lanzó a sceptile, cayendo al lado de su compañera.
-¡Avalancha, solrock!
Miles de piedras aparecieron de golpe y porrazo y fueron directas hacia los dos, sceptile las vio venir y se enderezó rápidamente, haciendo frente a las quemaduras que le debilitaban poco a poco.
-¡Páralas con hoja aguda!
Por fortuna le dio tiempo a reaccionar y pudo romper algunas, pero no todas; beautifly no fue tan rápida en moverse debido a sus heridas y las piedras le golpearon con fuerza, cayendo KO rápidamente.
-¡Beautifly está fuera de combate, solrock es el ganador!-indicó el árbitro, levantando la banderilla a su favor.
Bruno la retiró y sopesó la situación rápidamente; estaba claro que no iba a ser un combate sencillo, la dualidad de tipos era sumamente importante y tanto Vito como Leti habían demostrado con unos pocos movimientos que sabían complementarse a la perfección. Iba a ser muy importante ser lo más veloces posibles, por lo que sin dudarlo mucho más, sacó a plusle.
-¡Sceptile, recurrente! ¡Plusle, puño dinámico!
El primero en atacar fue sceptile, el cual lanzó la ristra de semillas hacia lunatone, mientas que plusle se lanzaba hacia delante.
-¡Lunatone, páralo con psíquico!
Las semillas se detuvieron en el aire y, acto seguido, las lanzó contra plusle, el cual se acercaba a él peligrosamente.
-¡Sceptile, cúbrele!
El pokémon planta se interpuso entre plusle y los proyectiles, deteniéndolos con un solo tajo de corte, para acto seguido dar impulso a plusle hacia arriba, el cual alzó el puño a punto de atacar. Sin embargo, esta vez solrock se interpuso y se llevó el golpe por lunatone. El pokémon roca psíquico se echó hacia atrás, con los ojos envueltos en un brillo amoratado, indicando confusión.
-¡Ahora, rayo!-exclamó Bruno.
-¡Hipnosis!-indicó Leti.
Al punto los ojos de lunatone centellearon en un destello opaco, haciendo que plusle se durmiera al instante, interrumpiendo su ataque y comenzando a caer desde las alturas.
-¡Cógelo, sceptile, agilidad!
El pokémon planta se lanzó a la carrera, aumentando su velocidad y alcanzando a tiempo a plusle, sosteniéndolo entre sus brazos mientras dormitaba.
-¡Vamos, solrock, haz un esfuerzo, lanzallamas!-exclamó Vito.
Luchando contra la confusión que lo atenazaba, solrock formó el lanzallamas y lo soltó a tal velocidad que pilló desprevenidos tanto a grovyle como a plusle, el cual seguía dormido. Como los efectos de día soleado seguían presentes el golpe fue tremendo, arrastrando a los dos y cayendo KO a la vez.
-¡Ni plusle ni grovyle pueden continuar, solrock es el ganador!-anunció el árbitro.
Desde las gradas Aura miraba atentamente el combate, viendo enseguida cuál era la estrategia de los líderes; mientras que solrock era el que más activo estaba en batalla, haciendo uso de su ataque especial, lunatone tomaba un rol más pasivo y defensivo, cubriendo a solrock cuando más lo necesitaba y asegurando su propia seguridad en el proceso.
-Es una combinación brillante… ¡vamos, Bruno, tú puedes!-animó la chica a su novio.
El chico los recogió sin más demora, pensando a toda velocidad, y sacó esa vez a milotic y absol, los cuales se pusieron en guardia rápidamente.
-¡Milotic, hidropulso! ¡Absol, danza espada!
Mientras absol aumentaba su ataque mediante una frenética danza, milotic formó un hidropulso en su boca y lo lanzó rápidamente, acabando lunatone encerrado dentro de la esfera al tiempo que lo sometía a fuertes sacudidas acuáticas.
-¡Rómpela con psíquico!
La esfera brilló con luz propia y estalló como quien revienta una pompa de jabón, liberándose así en el proceso sin apenas rasguños.
-¡Psíquico!
-¡Lanzallamas!
Solrock fue el primero en atacar, lanzando una intensa columna de llamas potenciada que fue directa hacia los dos. El calor era tal que el efecto de día soleado seguía estando presente, favoreciendo enormemente a solrock a la hora de atacar.
-¡Páralo con viento cortante, absol!
La cresta de absol brilló y, de un seco movimiento de cabeza, varias ráfagas de viento interceptaron al lanzallamas, provocando una súbita explosión; lunatone aprovechó el breve momento de confusión para atacar, atrapando a milotic en un aura brillante y dañándole en el proceso.
-¡Mordisco! ¡Milotic, recuperación!
Absol se lanzó de improviso a gran velocidad y mordisqueó a lunatone, haciéndole un daño considerable y obligándole a dejar de atacar; por su parte, en cuanto se vio libre, milotic se envolvió en un aura brillante y se recuperó de sus heridas, estando listo para contraatacar.
-¡Surf! ¡Absol, salta!
Absol fue rápido y dio un lustroso salto para evitar otro lanzallamas de solrock; acto seguido milotic formó una gran ola y la lanzó contra ellos, apagando las llamas y llevándoselos por delante. Aun a pesar de la fuerte embatida del agua, el sofocante calor atenuó de cierta forma el golpe y no fue tan efectivo como debiera, evitando así salir muy dañados.
-¡Maldita sea, el tiempo está en mi contra, y no parece que vaya a amainar! Lo pondría a mi favor, pero no tengo con qué…
En ese mismo instante milotic miró giró la cabeza hacia su entrenador y sus miradas se encontraron; como si de alguna forma le hubiese leído la mente, el pokémon agua asintió y, tras eso, dejó escapar un agudo aullido que resonó por todo el gimnasio, de forma muy similar a aquella noche cuando comenzó a cantar.
Fue entonces cuando, de improviso, el cielo afuera se nubló y dentro del campo las nubes se congregaron, comenzando a descargar agua con fuerza. Al ver esto, y desde las gradas, Aura exclamó.
-¡Danza lluvia! ¡Entonces no era un simple canto!
-¡Es nuestra oportunidad! ¡Absol, ataque rápido y mordisco! ¡Milotic, ciclón!
Aprovechando el impulso de ataque rápido, el pokémon siniestro se acercó a ellos con rapidez y les rodeó sin perderlos de vista; acto seguido, un ciclón se coló en el campo y rodeó tanto a solrock como a lunatone, obligándoles a permanecer juntos para no salir volando. En ese momento absol dio un lustroso salto y se coló por el extremo superior del ciclón mientras se formaba, lanzándose sobre ellos con sus fauces abiertas para atacar.
-¡Lunatone, reflejo!-exclamó Leti, apurada.
El pokémon roca psíquico se movió deprisa y con un solo reflejo les protegió del peligro, deteniendo en seco a absol y obligándole a echarse hacia atrás. Los líderes aprovecharon entonces para atacar.
-¡Avalancha!
-¡Tumba rocas!
-¡Ahora, milotic, dale más fuerte!
El ciclón azotó con más fuerza que antes y ambos pokémon se desconcentraron debido a las fuertes corrientes, por lo que no pudieron atacar a tiempo; por su parte absol aguantó como un jabato el embate del ciclón, teniendo vía libre para atacar.
-¡Mordisco!
Sin dudarlo, el pokémon siniestro se abalanzó sobre ellos y les mordisqueó repetidamente, dejándolos muy tocados; sin embargo, al hacerlo se quedó expuesto a los efectos del ciclón y éste comenzó a arrastrar a absol también.
-¡Aguanta ahí, absol, que no te arrastre!-indicó Bruno, encendido.
Fue entonces cuando, en un acto a la desesperada, sus garras brillaron con fuerza y las hundió en el suelo para evitar que el ciclón le llevase consigo.
-¡Guau, pero qué forma de usar cuchillada!-exclamó Aura, asombrada.
Tanto Vito como Leti se quedaron bloqueados por un momento sin saber muy bien qué hacer, sin embargo en ese momento exclamaron a coro.
-¡Psíquico!
Entonces, y para sorpresa del chico, ambos pokémon se sujetaron mutuamente mediante psíquico para evitar desperdigarse y no acabar separados, añadiendo un poco más de peso para que resultara más difícil arrastrarlos. Sin embargo Bruno no desfalleció y, sin dudar, indicó.
-¡Dales con todo lo que tengas, milotic!
El pokémon agua se concentró un poco más, extendiendo su cuerpo en consonancia; el ciclón aumentó entonces de tamaño al tiempo que las fuertes corrientes de aire se intensificaban, consiguiendo arrastrar a solrock y lunatone hasta lo más alto, donde quedaron muy mareados y desubicados, sin apenas tiempo para reaccionar.
-¡Ahora, milotic!
El aludido arqueó el cuello y, acto seguido, soltó una poderosísima columna de agua, potenciada gracias a la danza lluvia, que dio de lleno en solrock y lunatone.
-¡Eso ha sido hidrobomba!-musitó Aura, anonadada por todo lo que veía.
Ambos pokémon meteorito cayeron al suelo como un peso pesado, al tiempo que el ciclón se disolvía en el aire y la lluvia amainaba.
-¡No, lunatone!-masculló Leti.
-¡Solrock, aguanta!-hizo lo propio Vito.
Los aludidos hicieron un esfuerzo sobrehumano para volver a levantarse y contraatacar, sin embargo su propio peso les acabó venciendo y se dejaron caer, totalmente agoatados.
-¡Ni lunatone ni solrock pueden continuar, absol y milotic son los ganadores! ¡La victoria es para el aspirante Bruno de Villa Raíz!-dictaminó el árbitro.
-¡Sí, sí, eso es, lo conseguimos, chicos!-exclamó Bruno, yendo a abrazarlos.
Tanto absol como milotic se le echaron encima con alegría, aplastándolo en el proceso.
-¡Ay, ay, vale, vale, que me chafáis!
Los dos líderes recogieron a sus pokémon, mirándose con gesto resignado y esbozando una sonrisita; se ausentaron por un momento y regresaron enseguida con una bandejita, dirigiéndose a él como sólo ellos sabían hacerlo.
-Bruno, como reconocimiento de tu victoria…
-… te hacemos entrega…
-… de la medalla mente.
-¡Genial, mi séptima medalla!-exclamó el chico, de lo más animado.
Tanto Vito como Leti se miraron antes de decir nada, comentando acto seguido.
-Bruno, tú y tus pokémon…
-… trabajáis como uno solo, eso demuestra que nuestra unión psíquica…
-… no es perfecta, pero lo podría ser más…
-… por eso, te damos las gracias por hacérnoslo ver.
-Ah, no ha sido nada, vosotros también sois impresionantes, me habéis hecho sudar la gota gorda…
En ese momento llegó Aura, la cual tan solo se limitó a mirar al chico con cara de circunstancia y sin decir gran cosa.
-¿Qué pasa? ¿No vas a decir nada?-inquirió él, divertido.
-No tengo mucho más qué decirte, creo que a estas alturas ya te lo he dicho todo…-murmuró ella, sin mayores pretensiones.
-Lo dices como si nunca me hubieras visto ganar…
-Precisamente...
Por un momento se miraron fijamente, diciéndoselo todo en nada, sin embargo en ese instante Vito y Leti hablaron.
-El vínculo que os une es casi tan fuerte como el que nos une como hermanos…
-… o incluso más, me atrevería a decir…
-… pero lo verdaderamente importante es que siempre permanezcáis juntos…
-… y así ese vínculo jamás se romperá.
Ante eso los dos no dijeron nada, esbozando una sincera sonrisa y cogiéndose de la mano.
-Gracias por vuestras palabras, chicos…-agradeció Bruno.
-Encontraréis el siguiente gimnasio…
-… en Arrecípolis, allí os espera el combate final…
-… donde podréis a prueba vuestra unión.
Los dos se quedaron un tanto confusos por sus palabras, sin embargo no las dieron mayor importancia, se despidieron de ellos y fueron directos al centro pokémon para curar a los pokémon de Bruno.
Mientras esperaban a que terminaran con el tratamiento, el chico miraba sus medallas encajadas en el estuche con gesto orgulloso y visiblemente emocionado.
-Siete medallas… ya sólo me queda una…
Aura le observaba con expresión feliz y resuelta, como si de alguna forma se esperara ese resultado, aunque en un momento dado le comentó.
-¿Sabes, Bruno? Estoy convencida de que ganarás en la conferencia Colosalia…
-Bueno, ése es mi objetivo, eso desde luego…-murmuró el chico, esperanzado.
-Sí, lo sé, pero lo digo en serio, quiero decir… te miro y algo me dice que lo conseguirás, llámalo equis, pero es así.
-¿Cómo estás tan segura? Puede pasar cualquier cosa después de todo… podría… no sé, aparecer alguien mucho más fuerte y experimentado que yo y darme una soberana paliza, por ejemplo-supuso él, con parsimonia.
-Puede, pero… no va a pasar.
-¿Ah, no?
-No… lo conseguirás, estoy segura. Y cuando eso pase, yo estaré ahí para verlo.
-Tú siempre has estado ahí, ya te lo dije. Me has ayudado tanto… creo que no te lo he agradecido lo suficiente después de todo.
-Bueno, puedes hacerlo ahora, por ejemplo-sugirió ella, esbozando una divertida sonrisita.
-¿Ah, sí? ¿Cómo quieres que lo haga?
-No sé, lo dejo a tu elección…
Los dos se miraron fijamente con intensidad, diciéndoselo todo en nada y acercándose lentamente sin decirse nada. En cuanto estuvieron a punto de rozarse los labios, la voz de la enfermera jefe desde recepción anunció.
-Entrenador Bruno puedes pasar a recoger tus pokémon, gracias.
-Maldita sea-masculló el chico, contrariado.
Ante eso ella se rió tontamente, besándole de seguido y murmurando.
-Ve, anda…
-Ya te pillaré, ya…
Tras recoger a sus pokémon y anular la reserva de la habitación, estuvieron listos para marcharse a la siguiente ciudad.
-Estoy motivadísimo… ¿dónde está Arrecípolis exactamente?-inquirió el chico.
-No está muy lejos, al suroeste de aquí, habrá que surfear de nuevo, eso sí-murmuró ella, consultando su pokénavegador.
-Genial… ah, por cierto ¿hacemos una visita a Máximo antes de irnos?-sugirió en ese momento Bruno, acordándose de él.
-Está bien, a lo mejor tiene algo que contarme sobre sus investigaciones.
Se dirigieron a su casa y llamaron al timbre, aunque tras unos breves segundos de espera no contestó nadie.
-No parece que esté…
-Igual está en el centro espacial-recordó en ese momento ella.
-Es posible, vamos a ver.
Se dirigieron hacia allí a no más tardar, teniendo que atravesar gran parte de la ciudad para ello, pero de camino hacia el otro extremo de la isla vieron entonces a Magno junto a un pequeño grupo de soldados del equipo Magma y con Tatiano a su lado, marchando hacia el mismo sitio que ellos.
-¡El equipo Magma!-musitó Bruno, repentinamente cabreado.
-¡Deben de ir a por el combustible!-supuso Aura.
Les siguieron de cerca y sin que les vieran hasta llegar al centro espacial, tomando el control del mismo enseguida; pusieron varios soldados en la puerta para vigilar.
-¿Y ahora cómo entramos?-susurró Aura, escondida con Bruno entre unos matorrales.
-Querrás decir cómo entro, tú te quedas aquí.
-De eso nada, no pienso dejarte solo.
-Y yo no pienso dejar que te pase nada.
-Bruno, me conmueve tu fidelidad para conmigo, yo también te quiero, pero no me pienso quedar parada, esta vez no. Llevo toda mi vida quedándome parada. Y no quiero seguir estándolo.
Los dos se miraron fijamente sin decirse nada, el chico quiso increpar, pero la mirada que le echaba su novia fue suficiente para hacerle claudicar.
-Está bien… necesito entrar, así que puedes crear una distracción para que yo pueda pasar.
-Vale, les alejo de la puerta, tú entras, y me reúno contigo cuando consiga darles esquinazo.
-Bien, y ya que estás avisa a Shy, a ver si ésta vez consigue detenerles…
Una vez que estuvo todo hablado, los dos se prepararon para la ofensiva y, a una señal de Bruno, comenzaron a ejecutar el plan.
Aura salió de los matorrales y se dirigió a los soldados del equipo Magma de manera directa y contundente.
-¡Eh, cornudos! ¡Vuestro uniforme es una guisa!
-¿¡Qué demonios?!
-¡Esa cría se está ganando un buen par de tortas! ¡A por ella!
Tras esa provocación los dos soldados echaron a correr tras ella, lo que aprovechó él para colarse en el centro.
Nada más entrar vio que todo el complejo estaba tomado por los soldados, por lo que optó por ser precavido y no alertarlos para luego cogerlos por sorpresa. Avanzó agazapado aprovechando las sombras y puntos ciegos, aunque en un momento dado se encontró con un conducto de ventilación por el cual podía avanzar sin ser visto. No se lo pensó dos veces, retiró la rejilla y se coló por allí.
Subir a la planta superior a través del conducto fue complicado, aunque por suerte encontró una subida no tan abrupta que rodeaba todo el edificio en vez de atravesarlo de arriba abajo, lo cual facilitó mucho las cosas. Una vez arriba vio desde una rejilla cercana a Máximo, el cual estaba tratando de parlamentar con Magno, quien iba acompañado de Tatiano.
-No se pongan más pesados y entréguennos el combustible del cohete, vamos-ordenó Magno, perdiendo la paciencia.
-¿Y para qué lo quieres? No entiendo a qué viene este movimiento por vuestra parte…-inquirió Máximo.
-Bueno, ya que insistes tanto te lo diré. Ahora que groudon está despierto y el volcán se ha dormido en consecuencia, vamos a echar todo el combustible en éste para reactivarlo, la erupción será de miedo-explicó Magno, convencido de la viabilidad del plan.
Bruno contuvo un respingo, al tiempo que las cejas de Máximo se elevaron en un gesto incrédulo, comentando de seguido.
-Eh… te das cuenta de que un volcán es un volcán y no un motor ¿no? Esto no es como echarle gasolina al coche, no funciona así, y tú deberías saberlo mejor que nadie…
Ante eso Magno pudo mala cara, espetándole de seguido.
-¡Cállate, no sé qué más hacer, a estas alturas estoy dispuesto a intentar cualquier cosa! ¡Entréganoslo ahora o sufriréis las consecuencias!
-Pues no te lo daremos-soltó Máximo, todo chulo.
-Pues en ese caso, lo tomaremos a la fuerza-anunció Magno mientras sacaba una ball, al igual que Tatiano.
Bruno vio que había que intervenir ya y, sin pensarlo más, retiró de una patada la rejilla, saltando por el hueco y presentándose de improviso.
-No tan deprisa…
-¡Tú otra vez! ¡Métete donde no te llaman!-chilló Magno, hastiado.
-Yo también me alegro de verte-contestó Bruno, con una sonrisita.
Magno le taladró con la mirada, recordando su último combate y bullendo de rabia. En ese momento Máximo inquirió.
-Bruno, necesito tu fuerza para detenerlos ¿me ayudarás?
-Pues claro.
Magno y Tatiano se pusieron en guardia y ellos también; Máximo sacó a un imponente y fiero aggron y él a latios, el cual al verles dibujó una mueca de furia en su cara. Por su parte Magno sacó a su camerupt y Tatiano a un mightyena.
-¡Mightyena, triturar!
-¡Aggron, garra metal!
Mightyena se lanzó contra ellos rápidamente, pero las garras de aggron centellearon y, de un solo golpe, le lanzó contra la pared hecho un trapo.
-Ahí está esa fuerza otra vez…-pensó Bruno, intrigado.
-¡Camerupt, lanzallamas!-chilló Magno.
-¡Esquívalo, latios!
El pokémon legendario se movió deprisa y pudo evadirlo con suma facilidad, contraatacando de seguido.
-¡Psíquico!
Sus ojos brillaron con intensidad e hizo levitar a camerupt por los aires mientras le hacía daño paulatinamente.
-¡Hiperrayo!-indicó Máximo.
Mientras latios lo mantenía en el aire, aggron cargó un hiperrayo y acto seguido lo soltó, impactando de lleno en camerupt y cayendo KO irremediablemente. Magno sacó a un crobat y Tatiano a un golbat.
-¡Aire afilado!-corearon al mismo tiempo, enfocándose en un indefenso aggron.
-¡Latios, cúbrele!
El pokémon legendario se movió deprisa e interceptó rápidamente los proyectiles, parándolos con protección y resguardando así a su compañero.
-¡Resplandor!
Acto seguido, latios cargó el ataque en su boca y lo lanzó con fuerza arrolladora, dando a los dos a la vez; el impacto fue tan fuerte que los dejó KO simultáneamente, en el combate más rápido y desbalanceado de la historia.
Por su parte Magno se mostró hundido, mascullando de seguido.
-Yo… yo solo quiero expandir las tierras… contribuir al progreso, hacer que la humanidad avance… ¿acaso es mucho pedir?
-Estoy con mi líder…-añadió Tatiano, con mucha convicción.
Tanto Máximo como Bruno les miraron fijamente, como analizándoles, aunque en ese momento el primero se adelantó, comentando al respecto.
-Si tanto quieres contribuir al avance de la humanidad, puedes hacerlo de muchas y variadas formas, pero despertar a un pokémon legendario no es la solución ¿qué quieres conseguir exactamente, Magno? Alegas ser el adalid del progreso, pero no veo cómo despertar a groudon puede contribuir a tal cosa. Si has estudiado aunque sólo sea un poquito las leyendas locales, entonces debes saber perfectamente qué es lo que ocurrió antiguamente. ¿De verdad quieres repetir todo eso? ¿Tu idea de progreso es querer condenarnos a todos?
Las palabras de Máximo parecieron calar hondo en el hombre, el cual se quedó callado en actitud pensativa antes de volver a hablar.
-Conocía las leyendas, pero las abordé desde un punto de vista técnico. Pensé que, con su ayuda, podríamos tener más territorio donde seguir contribuyendo al progreso, pero… ahora, después de todo esto… ¿será que nuestras ideas están confundidas?
Eso tomó por sorpresa tanto a Máximo como a Bruno, pero sobre todo a Tatiano, el cual exclamó.
-¿¡Qué?! ¡Pero señor, usted siempre nos ha dicho que el fin justifica los medios y que debemos mirar de cara al futuro! ¿Acaso eso no vale de nada ahora? ¿No querrá dar la razón a esos pardillos del equipo Aqua?
Magno miró a su subordinado con gesto dudoso, pensando detenidamente sus palabras hasta que finalmente murmuró.
-No lo sé, Tatiano, no sé qué decirte… siempre he pensado que el ingenio humano está por encima de cualquier cosa, que debemos hacer todo lo que está en nuestra mano para seguir adelante y superar las barreras…
-Querer avanzar y hacer más por nuestra especie está bien hasta cierto punto, pero no debemos olvidar dónde estamos y con quién compartimos nuestro mundo. Después de todo, no vivimos solos en este planeta…-murmuró Máximo junto a su aggron, el cual sonrió afablemente a su entrenador.
Latios, junto a Bruno, miró a Máximo con interés, para luego volver a fijar la vista en Magno, el cual parecía estar metido de lleno en un conflicto interno bastante serio. Sin embargo, en ese momento rompió su silencio.
-Hablas de forma parecida a Aquiles, sin embargo no tratas de imponer tu punto de vista como hace él. Es extraño… quizás… sólo quizás…
Tatiano miró a su líder como si se hubiera vuelto loco, sin embargo Magno decidió cortar por lo sano rápidamente.
-Será mejor que nos retiremos por ahora. Esto no ha acabado aún.
Y, tras esas palabras, se fueron tras una densa cortina de humo; abrieron las ventanas para ventilar el lugar, pero para entonces tanto Magno y todos los suyos se habían ido ya.
-Vaya, huyendo son unos expertos…-comentó Máximo.
-Dímelo a mí… aunque por un momento parecía que se lo estaba pensando seriamente ¿crees que recapacitará?-inquirió en ese momento Bruno.
Ante esa pregunta, el hombre se quedó pensativo, rumiando posibilidades, hasta que finalmente habló.
-No se puede cambiar de mentalidad a alguien así sin más, de la noche a la mañana, pero sin duda le he dado algo en lo que pensar. Espero que lo reconsidere y entregue la esfera azul…
En ese momento, una voz conocida resonó por todo el lugar acompañada de Aura, la cual iba con su blaziken fuera de su poké ball.
-¡Interpol, están todos detenidos!
-Bien, Shy, casi, casi…-murmuró Bruno, con resignación.
-¡Hemos conseguido detener a un buen número de soldados, les he dado una buena paliza!-exclamó ella, encendida.
-Desde luego, me ha ayudado mucho, sus testimonios serán vitales para localizar a Magno. Contadme lo que ha pasado…
El agente de la Interpol estuvo recogiendo sus testimonios para luego recopilarlos todos, aunque no se libró de una ligera reprimenda por parte de Bruno.
-Ay, siempre igual… no sé cómo lo hago…
-Si se diera un poco más de prisa…
-¡He venido en helicóptero lo más deprisa posible, estábamos investigando los alrededores de la ruta 128 buscando pistas del equipo Aqua!-exclamó el agente, algo ofuscado.
-Bueno, bueno, haya paz, lo importante es que no se han llevado el combustible y hemos podido parlamentar con ellos, con un poco de suerte Magno se lo pensará dos veces antes de hacer nada-medió Máximo rápidamente.
-Es verdad, lo siento, estoy un poco estresado, todo este asunto tiene a todo el departamento muy ocupado…
-Ya, perdona, Shy, aún sigo sin controlar bien mi temperamento-añadió el chico, un tanto cortado.
-Oye, se supone que debo ser yo quien te corrija eso…-murmuró en ese momento Aura, por lo bajini.
El chico no pudo evitar esbozar una sonrisita, mirando a su novia con gesto divertido, aunque en ese momento Shy se recompuso y anunció.
-Muy bien, pongamos las cartas sobre la mesa, como bien dije antes estábamos barriendo los alrededores de la ruta 128 con potentes sonares y hemos podido localizar la grieta submarina, ha sido ensanchada recientemente, por lo que asumimos que el equipo Aqua ya está allí.
-Oh, no, entonces deben estar a punto de llegar hasta kyogre…-musitó Máximo.
-Exacto, en inteligencia opinan que la situación tiene todas las papeletas de repetirse, si Magno no pudo controlar a groudon con la esfera azul, nada asegura que Aquiles consiga hacer lo propio con kyogre. Debemos actuar ya, nos han dado luz verde desde arriba, por lo que ya hemos armado un plan, pero vamos a necesitar que nos ayudéis-anunció Shy, dirigiéndose tanto a Aura como a Bruno.
-¿Qué hay que hacer?-inquirieron ellos, con mirada decidida.
-Os contaré los detalles luego, por ahora debemos llevarnos a los detenidos e interrogarlos, pero no podemos postergarlo mucho más. Os estaré esperando en Arrecípolis, allí os contaré todo.
-Está bien, nos veremos allí.
Tras eso la Interpol se retiró rápidamente, volviendo el centro a la normalidad y reanudando su actividad. Máximo acompañó a ambos adolescentes a la entrada mientras hablaban.
-La situación parece concretarse, siento todo esto, de verdad, al final os habéis involucrado demasiado en todo este asunto…
-Bueno, desde que empecé el viaje el asunto parecía buscarme a mí, no te sientas mal, Máximo, después de todo acepté colaborar con la Interpol por mi cuenta y riesgo-murmuró Bruno, quitándole hierro al asunto.
-Ya, pero aun así… eres un muchacho con un futuro prometedor, Bruno, me molesta que interrumpan así sin más tu viaje.
-Oh, no te preocupes por eso, le servirá de calentamiento, además, no está sólo-añadió en ese momento Aura, confidente.
Los dos adolescentes se sonrieron, sin decirse nada, y Máximo les observó atentamente, murmurando de seguido.
-Yo también me reuniré con vosotros, aunque antes he de hacer algunas averiguaciones por mi cuenta. Vamos a mi casa, os daré algunas cosas que necesitaréis para llegar a Arrecípolis.
Siguieron al muchacho y, una vez allí, sacó de su armario un par de trajes de nuceo de neopreno, varias bombonas Devon y un par de MOs.
-Vale, esta es la MO8, usadla para enseñar a vuestros pokémon a bucear, el equipo es para vosotros. Hay un acceso submarino bajo la falda sur del antiguo volcán que aloja Arrecípolis, entrad por allí y llegaréis sin problemas.
-Genial, muchas gracias, Máximo-le agradeció el chico.
-No es nada, de alguna forma os tenía que compensar por vuestra intervención en el centro espacial…
Por su parte Aura le preguntó acerca de la investigación, curiosa al respecto.
-¿Alguna novedad?
-Todavía nada, aunque he estado enfocándome en otra que también tengo abierta partiendo de tu hipótesis acerca de la posible naturaleza mística de la conexión entre el monte Pírico y la cueva ancestral-explicó Máximo.
-Oh ¿de qué se trata?
-Te lo explicaré después, por ahora he de ir a hacer algunas averiguaciones por mi cuenta, espero llegar a tiempo a la reunión.
Bruno les observó desde el otro lado de la estancia, sin poder participar en la conversación y sintiéndose un tanto desplazado al respecto; no se consideraba un chico celoso ni mucho menos, pero no podía evitar pensar que, en ese sentido, no conectaba con Aura del mismo modo que Máximo había logrado conectar con ella. Y eso le molestaba más de lo que él mismo hubiera querido reconocer.
En cuanto estuvieron listos para partir, se despidieron de Máximo y éste les observó alejarse con un gesto difícil de discernir; una vez solo, pasó al lado de la encimera del pasillo, donde otra carta con varios papeles doblados sobresaliendo de su interior se encontraba apoyada. Tenía un sello rojo con la palabra urgente estampada en el reverso, junto con un distintivo más que conocía demasiado bien. El hombre la miró con angustia, como si su sola presencia le molestara especialmente, cogiéndola y metiéndola rápidamente en un cajón contiguo. Suspiró y, tras eso, cogió una bolsa de deporte, se dirigió al armario y guardó en ella una capa blanca con el reverso azul celeste, mirándola como si fuera algo ajeno a él. Finalmente salió al jardín, montó en su skarmory y se perdió en la distancia en dirección sur rápidamente.
Por otro lado, ambos adolescentes se dirigieron a la playa a paso raudo pero envueltos en un extraño y un tanto incómodo silencio. Aura miró a su chico con gesto inquisitivo antes de llamarle la atención.
-¿Pasa algo, Bruno?
-No, no es nada, cosas mías, eso es todo…
-¿Seguro? Vamos, sabes que puedes contármelo, después de todo tenemos confianza…-le recordó ella, cogiéndole de la mano.
Ante eso el chico suspiró, viendo que no tenía caso ocultarla nada y comentando al respecto.
-Es una tontería realmente, es sólo que… no soy tan listo como tú, y eso… bueno, supongo que no puedo estar a tu nivel en ese sentido.
Aura se detuvo de golpe, mirándole atentamente y obligándole a pararse. Viendo por dónde iban los tiros, ella se acercó al chico mirándole a los ojos, al tiempo que decía.
-Sabes que conocerte ha supuesto un impacto muy fuerte en mi vida… si no fuera por ti, no estaría aquí, has sido la razón por la que salí de viaje. ¿Crees que cambiaría todo eso por cualquier otra persona? Bruno, te quiero a ti…
-Lo sé, lo sé, es sólo que… agh, me siento muy estúpido ahora mismo…-masculló el chico, un tanto avergonzado.
Aun así ella no le dio mayor importancia, esbozando una cariñosa sonrisa y dándole un breve beso en los labios.
-¿Es suficiente con esto?
-Pues… no lo sé, quizás con algo más contundente…
-No te aproveches, listillo…
-Vale, vale, perdona, sólo quería relajar un poco el ambiente, eso es todo.
Aura se rió levemente, apoyando su cabeza en su pecho y añadiendo de seguido.
-¿Vamos?
-Vamos.
Sin mayores dudas al respecto, los dos retomaron la marcha dados de la mano y sin muchas más dudas al respecto. Estaban juntos en esto. Y eso era lo más importante.
Sin embargo, y en algún lugar no del todo definido, Magno tenía más dudas e inquietudes que nunca. Desde siempre tenía sus ideas y prioridades en regla y bien definidas, pero tras esa conversación con Máximo todo parecía diluirse, sumergiéndole en un mar de dudas e incertidumbre. Jugueteó con la esfera azul entre sus manos, perdiéndose en su profundo color que parecía inundarlo todo.
-¿Puedo hablar con usted un momento, señor?
La voz de Tatiano le hizo reaccionar, levantando la mirada y mirando al susodicho con expresión airada y poco resuelta.
-Tú me dirás, Tatiano…
-Es sobre lo que pasó en el centro espacial… ¿de verdad está pensando en lo que le dijo ese Máximo? Pensaba que estaba comprometido con la causa…
-Y lo estoy, no pienses lo contrario, pero no puedo evitar pensar en si estamos tomando la dirección correcta. Toda mi vida he crecido convencido en que lo que hacemos está bien, la necedad de Aquiles y los suyos me convencía de ello, pero ahora… no estoy tan seguro.
Tatiano miró a su superior un tanto incrédulo, sin embargo su fidelidad para con él le impedía ver más allá.
-Sabe que tanto yo como los demás le seguiremos allá donde vaya y le ayudaremos en todo lo que nos pida, pero necesitamos saber a dónde vamos y con qué propósito. No nos falle ahora, jefe.
Ante eso Magno suspiró, murmurando rápidamente.
-Lo sé… puedes retirarte, necesito pensar…
Tatiano se cuadró ante él y se marchó, dejándolo solo. La esfera azul siguió rodando entre sus dedos, como si le hablara. La dejó dentro de una cajita y cogió su teléfono de baja señal. No sabía si funcionaría, pero aun así decidió intentarlo y marcó el único número en la agenda. Al cabo de unos breves segundos, la línea respondió y, para su sorpresa, Aquiles respondió.
-Vaya, vaya, vaya ¿quién tenemos aquí? Pero si es mi viejo amigo Magno… no falla, sucede algo y me llamas, esto empieza a convertirse en una especie de hábito…
-No lo he hecho por eso, Aquiles, tan sólo quiero hablar.
-¿Hablar? Pero si es lo que hacemos siempre…
-Corta el rollo, no te voy a preguntar dónde estás, después de todo ya lo sé, pero quiero que me contestes una cosa ¿cuán decidido estás con todo esto?
Esa pregunta pareció pillar desprevenido a Aquiles, el cual contestó con tono chulesco.
-Pues al cien por cien, por supuesto… ¿qué pasa? ¿Acaso te achicas ahora que sabes que no vas a tener ninguna oportunidad contra mí?
-No es eso, pero ¿nunca te ha dado por pensar en las consecuencias de todo esto? Cuando despierte kyogre ¿qué harás a continuación?
-Oh, muy sencillo, pues restaurar y corregir todo lo que tu querido progreso le ha hecho al mar tras todos estos años de carta blanca y abusos desmedidos. Voy a ganar yo, viejo amigo-aseguró Aquiles, con suma satisfacción.
-¿Y cómo estás tan seguro? Yo fallé tratando de controlar a groudon ¿Qué te asegura que tú podrás con kyogre?
-Muy sencillo, viejo amigo, porque yo creo en la causa, no como tú, que dices hacer querer hacer avanzar a la humanidad sin pensar en las consecuencias que eso tiene para los demás.
-Ya, pues ahora resulta que me ha dado por pensar y creo que estamos cometiendo un grave error-anunció Magno, sin pestañear.
Eso cogió totalmente desprevenido a Aquiles, el cual no dijo nada por un momento, sin embargo al poco rato pudo oír su aguda risa desde el otro lado de la línea, exclamando de seguido.
-¡Ja, ja, ja, ésta sí que es buena, el magnánimo Magno dándoselas de humilde! Lo siento, pero no cuela…
-Hablo en serio, Aquiles, creo que hemos enfocado mal todo este asunto, sé que en su momento tuvimos nuestra discrepancias, pero nunca hicimos un esfuerzo por comprendernos, tal vez, si lo llevaramos a terreno neutral…
-¿Para qué? ¿Para que tú aproveches y muevas ficha? No, no, no, esto no funciona así, viejo amigo, los dos acordamos una tregua para que cada una fuera por su lado, y ahora me toca a mí.
-Aquiles, espera, aún estamos a tiempo de evitar un posible desastre, recapacita…-insistió Magno, en vano.
-¡No! ¡Ya basta, antes siempre se hacía lo que tú querías y yo tragaba por querer contentarte, pero ya no, Magno, ya no! ¡Tuviste tu oportunidad hace años y la desaprovechaste por tu maldito orgullo, pero ahora seré yo quien decida! ¡Buen intento, viejo amigo! ¡Adiós!
Tras esa diatriba, cortó la comunicación y le dejó colgado. Magno suspiró y se reacomodó en su silla, murmurando para sí mismo.
-Muy bien… pues lo que tenga que ser, será.
Joder, puta señora... pues aquí está el siguiente capítulo y contando, hay que aprovechar, menudo empujón, no me lo tengáis en cuenta. Hablemos del capítulo.
El combate de gimnasio está bastante íntegro a cuando lo escribí en su día, aunque he aprovechado para ampliar algunos detalles e incluir unas pocas cosas nuevas. Preferí usar el equipo original de Vito y Leti en Rubí y Zafiro, estuve pensando en usar el de Esmeralda, pero dado que lo medí bastante bien en su momento y me gustó el resultado final, opté por dejarlo así, además, el combate original tampoco desmerece en absoluto, dando una buena pelea en ese sentido si no vas bien preparado. El de Esmeralda también tiene su miga, pero como que da más posibilidades de victoria, en este te la juegas todo a una, y eso como que le da más carácter al combate.
En cuanto a las escenas posteriores conservan retazos de una idea anterior que consideré originalmente y decidí desechar en esta versión, pero me llamaba conservar un poco de ese conflicto y usé a Bruno para ello. Sentir celos es muy normal, pero no es bueno, por lo que quise trabajar ese aspecto concreto de la relación para afianzarla un poco más en ese aspecto.
Finalmente acabo con una escena nueva que me ha gustado cómo ha quedado, ya que lo prepara todo para el siguiente capítulo, con el cual me pondré ya mismo. En serio, puta señora...
Y eso es todo de momento, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
