Capítulo 36
La belleza del agua
Algo más de tres semanas fueron necesarias para restablecer el orden en todo Hoenn. Ciudad Algaria y Calagua se drenaron solas varias horas después, pero el desastre fue bastante notorio. Se necesitó la ayuda del resto de Japón para limpiar las calles, reconstruir las zonas más afectadas y recuperar las playas. En ciudad Portual la situación no era tan crítica y mediante la ayuda de todos los vecinos y los líderes de gimnasio se pudo limpiar la ciudad y restablecer la playa.
De pueblo Oromar no se supo nada durante unos días, dándose por perdido oficialmente; pero para sorpresa de todos, todo el pueblo en su totalidad regresó una buena mañana, siendo llevado por el banco de corsola que lo sostenía. Fueron los mismos corsola los que, al sentir el inminente peligro que se cernía sobre ellos, se llevaron el pueblo más al sur, salvándolo así de la catástrofe.
Arrecípolis fue un caso aparte ya que se encontraba muy dañada, y necesitó mucho más tiempo para ser reconstruida. Pero toda la prefectura, así como efectivos provenientes de muchas otras y un buen montón de materiales y herramientas proporcionados por el gobierno central del país, colaboró en su reconstrucción. Incluso se recibió ayuda internacional proveniente de otras partes del mundo. Trabajando a pleno rendimiento se pudo mejorar su estatus de zona catastrófica a uno medianamente habitable durante el tiempo estipulado, pudiendo regresar la gran mayoría de sus habitantes a vivir en ella, aunque los andamios, las grúas y demás elementos de construcción seguirían estando presentes en la ciudad durante un largo periodo de tiempo. El gimnasio, que estuvo cerrado desde el fin de la crisis mientras reparaban algunas partes dañadas de su estructura, ya estaba abierto. Y Bruno tenía una medalla por ganar.
Por su parte Aura había estado ocupada durante todo ese tiempo ayudando a su padre, el cual también colaboró en las tareas de rehabilitación al oeste de Hoenn, que llegó a experimentar algunos daños materiales debido a la tormenta imperante durante la crisis. Debido a esto no podía ir a ver su último combate de gimnasio, ya que los procesos estaban llevando más tiempo del esperado, aun así le deseó suerte con un beso y le aseguró que ganaría. Ese beso le motivó especialmente y le animó a seguir entrenando y así estar listo para enfrentar a Plubio. Y después de todo ese tiempo se sentía del todo preparado, por lo que no esperó más y se dirigió allí a no más tardar.
Nada más llegar a una Arrecípolis aún en obras se dirigió directamente al gimnasio en medio del lago, el cual destacaba por ser un señorial palacete con motivos acuáticos decorando el jardín frontal que le llamaron gratamente la atención. Entró en él sin presentarse siquiera, ya que a esas alturas no se esperaba ningún tipo de recibimiento, y se dirigió al campo de batalla, que resultó ser una gran piscina con varios flotadores repartidos por su superficie.
Fue allí donde se encontró con un hombre que así a ojo tendría unos cuarenta años, vestía muy elegantemente con una camisa negra, unos pantalones morados y un largo chaleco azul marino con motivos blancos, unas chorreras blancas rematadas con una joya de color violeta y puñetas blancas. De ojos azules, pelo corto moreno con un curioso flequillo blanco, tez blanquecina parecida a la de Plubio y un fino bigote de estilo francés meticulosamente cortado, su solo aspecto daba la sensación de ser una especie de burgués. Nada más verle se dirigió a él con unas formas impecables y muy amablemente.
-Muy buenos días tenga usted, joven señor ¿a qué se debe el motivo de su honrosa visita?
-Buenos días, estoy buscando a Plubio para una batalla de gimnasio ¿sabe dónde puedo encontrarlo?
El hombre esbozó una grata sonrisa al oír ese nombre, murmurando al poco rato.
-Ah, sí, siempre dicen que el discípulo supera al maestro… y en el caso de Plubio se da perfectamente.
-Parece conocerle bien…
-Por supuesto que sí, muchacho, porque yo fui su maestro-anunció el hombre.
-¿De veras?
-Desde luego, yo le enseñé todo lo que sabe acerca de los pokémon de tipo agua, y realmente me superó, tanto en nivel como en conocimientos. Volqué en él todo mi saber y dio resultado, estoy orgulloso de ello.
-Ya… y a todo esto ¿dónde está?-preguntó el chico, con educación.
-Ah, pero ya no regenta este gimnasio-anunció el hombre para su sorpresa.
-¿En serio? ¿Y eso por qué?
-Bueno… le salieron ciertos asuntos de los que tenía que ocuparse y me pidió que llevara del gimnasio por él. Yo acepté de buen grado ya que después de todo llevaba un largo tiempo inactivo dedicándome a la coordinación, así que quise cambiar de aires viniendo aquí y ayudando también a reconstruir la ciudad.
-Entiendo, entonces es usted ahora el líder…
-Así es, yo soy el líder del gimnasio de Arrecípolis, me llamo Galano, encantado de conocerte, joven promesa.
Sin mayor demora llamó al árbitro y, una vez allí y ocupando su lugar en el campo de batalla, el combate dio comienzo.
Galano sacó a un luvdisc y Bruno optó por enfrentarlo con beautifly.
-¡Vaya, hermoso ejemplar, los beautifly están muy en sintonía con la naturaleza! ¡Su gama de colores en sus alas son únicos en cada individuo, no hay dos beautifly iguales en ese sentido!-explicó el líder, interesado.
-¿De veras? No tenía ni idea…
-Pues así es, físicamente es bello, pero me gustaría comprobar si también lo es batallando. Los aspirantes empiezan primero.
-¡Muy bien! ¡Beautifly, disparo demora!
El pokémon bicho volador se movió rápidamente y lanzó sus hilos en dirección a luvdisc, el cual se quedó muy quieto viéndolos venir; sin embargo, en ese momento Galano indicó.
-¡Acua aro!
Al punto un manto de agua traslúcido cubrió por completo al pokémon de agua, protegiéndolo así de los hilos y contraatacando acto seguido.
-¡Luvdisc, hidropulso!
-¡Esquívalo y trata de atarlo!
Beautifly revoloteó con rapidez y pudo esquivar el ataque sin muchos problemas, volviéndolo a intentar lanzando otra ristra de hilos. Ésta vez Galano optó por atacar.
-¡Esquivar y beso dulce!
Con una rapidez pasmosa, luvdisc nadó hasta quedar a la altura de beautifly y, de un lustroso salto, le dio un beso en la mejilla que la dejó completamente confusa, regresando al agua acto seguido.
-¡Agh, no, aguanta, aléjate de él!
Beautifly trató de moverse, pero estaba tan confusa que no pudo hacer gran cosa y se acabó autolesionando.
-¡Hidropulso!
Ésa vez no pudo hacer nada por esquivarlo y recibió de lleno el ataque, acabando encerrada en una burbuja de agua que la iba dañando paulatinamente.
-¡Aguanta ahí, beautifly, megaagotar!-exclamó Bruno.
Haciendo acopio de fuerzas y luchando contra la confusión, beautifly tuvo un momento de lucidez y, de golpe y porrazo, absorbió toda el agua de hidropulso, restaurando así su salud.
-¡Atracción, luvdisc!-indicó Galano.
-¡Frénalo con tornado!
Librada por fin de la confusión, beautifly batió sus alas y pudo disolver los corazoncitos sin mucho problema, aprovechando el momento para contraatacar.
-¡Viento plata!
Agitando sus alas con fuerza, extendió por todo el campo un viento de color plateado y escamas blancas que arrastró a luvdisc, dejándolo bastante dañado.
-¡Ahora, luvdisc, azote!-exclamó Galano.
En un visto y no visto, luvdisc se lanzó nadando a una velocidad pasmosa y vapuleó con el doble de fuerza a beautifly, dejándola muy dañada, al tiempo que los efectos de acua aro sanaban en parte al pokémon de agua.
-¡Sol matinal!-indicó Bruno.
-¡No dejes que se recupere, danza lluvia!
Luvdisc fue más rápido y provocó entonces una súbita lluvia dentro del campo, ralentizando a beautifly e impidiéndole usar sol matinal.
-¡Vamos a acabar con hidropulso!-exclamó Galano, con tono cantarín.
-¡Trata de esquivarlo, beautifly!-ordenó Bruno.
Aun así luvdisc fue más rápido y ataco primero, sorprendiendo a beautifly; pero éste hizo un movimiento veloz y, justo antes de que le golpeara, absorbió toda el agua del hidropulso de forma más potente que el megaagotar, recuperando fuerzas rápidamente.
-Vaya, vaya, gigadrenado… por lo que veo también es bella en movimientos, no está mal-murmuró Galano, interesado por lo que veía.
-¡Rodéalo!-indicó Bruno.
Beautifly voló alrededor de luvdisc trazando círculos sobre el agua, rasgando la superficie y tratando de confundirlo.
-¡Ahora, tornado sobre el agua!
Las fuertes corrientes de aire azotaron la superficie, formando un remolino que rodeó a luvdisc; Galano se quedó bastante impresionado al ver esto, aunque no tanto por la técnica sino más bien por la estética.
-¡Viento plata!
-¡Hidropulso!
El viento plateado chocó contra el hidropulso, haciendo brillar el agua y bloqueando de esta forma el ataque.
-Vaya, es realmente hábil…-pensó Bruno.
-Tu técnica es bastante buena, Bruno, aunque he de decir que posee un toque artístico bastante transparente… ¿has probado a participar en concursos pokémon?-inquirió el líder en ese momento, mirándole con interés.
-No me llaman a decir verdad…
-¿No? Una pena, tienes verdadero potencial…
-Pues ya ve, me gusta más combatir… ¡Gigadrenado!
Aprovechando ese momento de pausa, beautifly se lanzó contra luvdisc y le drenó energía, dejándolo bastante tocado.
-¡Eso es!-exclamó el chico.
-¡Luvdisc, azote!-indicó Galano.
Ahí le pilló por sorpresa y el golpe fue tremendo, estando a punto de caer derrotada; acto seguido, y mientras se alejaba, acua aro le hizo recuperar un poco las fuerzas, moviéndose rápidamente.
-¡Maldita sea!-musitó Bruno.
-¡Acabemos con hidropulso!-exclamó el líder.
-Muy bien, pues… ¡golpe aéreo!
Reuniendo las pocas fuerzas que la quedaban, beautifly se lanzó rasgando el aire y se enfrentó directamente contra el hidropulso; gracias a la embestida pudo hacer explotar la burbuja de agua y continuó sin parar hasta arremeter contra luvdisc, asetándole un golpe crítico y cayendo al agua KO. El efecto de danza lluvia se desvaneció en ese momento, volviendo a brillar el sol a través de los ventanales del gimnasio.
-¡Luvdisc está fuera de combate, el ganador es beautifly!-indicó el árbitro.
Galano lo recogió mientras comentaba entre medias.
-Un comienzo prometedor, realmente eres fuerte, y tu estilo de combate rezuma un aire encantador y muy estético, bastante válido para los concursos. Se nota que si estás aquí es por una buena razón…
-¡Por supuesto, sólo me queda una medalla para acceder a la liga, y nada más deseo que entrar en ella y ganarla!-exclamó Bruno, con mucho ímpetu.
El líder de gimnasio sonrió, satisfecho ante su entusiasmo.
-Sí, ése es el espíritu de los entrenadores que llegan hasta este gimnasio… sigamos poniendo a prueba tus capacidades.
Y, tras esas palabras, sacó ésa vez a un whiscash; Bruno quiso retirar a beautifly, pero al ver al pokémon en cuestión prefirió dejarlo y aprovechar las circunstancias.
-Oh, veo que te gusta jugar al límite…-observó Galano, divertido.
-¡Yo siempre aprovecho las oportunidades que se me presentan!
-Sí, bien pensado… aunque he de decirte que no siempre se gana por tener ventaja de tipo.
-Está claro… ¡gigadrenado!-exclamó Bruno.
-¡Torbellino!
Beautifly fue el primero en moverse, abalanzándose sobre whiscash, el cual esperó a que estuviera lo suficientemente cerca para atacar; de golpe y porrazo creó un torbellino justo delante de él que arrastró consigo al pokémon bicho volador, encerrándolo así en su corriente.
-¡Trata de aguantarlo, beautifly, absorbe el agua!
-C'est fini! ¡Rayo hielo!
Antes de que Bruno pudiera decir o hacer nada, whiscash lanzó el rayo congelante hacia el torbellino, congelándolo al instante junto con beautifly, que no pudo hacer nada por evitarlo. El hielo adoptó entonces una curiosa y estética forma dinámica que se mantuvo durante unos breves segundos antes de resquebrajarse por completo, cayendo los trozos a la piscina. El pokémon bicho volador se derrumbó en uno de los flotadores, completamente KO.
-¡Beautifly está fuera de combate, whishcash es el ganador!-anunció el árbitro, levantando la banderilla a su favor.
Bruno la recogió rápidamente, sin poder ocultar cierto asombro por la pericia de Galano, el cual comentó en ese momento.
-Siempre es bueno tener todas las posiblidades cubiertas… y la elegancia no tiene por qué estar reñida, por supuesto.
-Sí, bien jugado ahí… pero tengo algo que puede hacerle frente ¡adelante, sceptile!
El pokémon planta saltó al campo de batalla, posándose sobre uno de los flotadores sin quitar la vista de su rival; Galano no pudo evitar reírse ligeramente ante el desparpajo del muchacho, aclarando rápidamente.
-No me malinterpretes, por favor, jamás me reiría con malicia de un aspirante, es sólo que me ha gustado tu forma de enfrentar la situación. De hecho hasta tengo curiosidad…
-¡Se lo mostraré entonces! ¡Hoja aguda!
Sceptile blandió las hojas de sus antebrazos y se lanzó contra whiscash a gran velocidad, teniéndolo a tiro enseguida.
-¡Bucea!-indicó el líder.
El pokémon se ocultó bajo el agua justo a tiempo y sceptile erró el golpe, quedándose cerca del borde del flotador tanteando la superficie del agua; por su parte, whiscash estuvo nadando por toda la piscina a gran profundidad, aunque se podía ver su borrosa silueta moviéndose gracias al agua limpia.
-¡No le pierdas de vista!
Sceptile no quitó ojo del agua, esperando a que apareciese para golpearle; en cuanto el agua burbujeó, Bruno indicó.
-¡Allí!
Sceptile se lanzó rápidamente, pero en cuanto whiscash surgió del agua, proyectó un chorro de lodo que impactó directamente en la cara de sceptile, cegándole e imposibilitándole el ataque.
-¡Agh! ¡Recurrente!
-¡Hidropulso!
Sceptile atacó primero pero no consiguió atinar bien y el hidropulso impactó de lleno, cayendo confuso; tropezó y cayó al agua, estando a merced de whiscash.
-Ah, lo tenemos… ¡torbellino!-exclamó Galano.
Con una rapidez pasmosa, un remolino se creó en la superficie del agua y comenzó a absorber a sceptile, el cual seguía confuso.
-¡Sal de ahí, sceptile, rápido!-indicó Bruno, apurado.
-¡No le dejes, rodéalo!
Whiscash nadó en círculos, imposibilitando la huida al pokémon planta, que se había recuperado de su confusión entre bandazo y bandazo.
-Tiene que haber algo que podamos hacer antes de que congele el agua…
-¡Y ahora rayo hielo!
Desde donde estaba, whiscash nadó y preparó el rayo hielo, apuntando hacia el torbellino; sceptile no podía hacer nada por moverse al no poder hacer pie sobre una superficie sólida, pero fue entonces cuando a Bruno se le ocurrió algo. Era tremendamente arriesgado, pero valía la pena intentarlo.
-¡Sceptile, atento!-indicó el chico.
Galano se quedó un tanto extrañado por la forma de proceder del muchacho, pero no dijo nada al respecto; el rayo hielo se concretó e impactó sobre el tobellino, el cual comenzó a congelarse a una velocidad endiablada dirigiéndose directamente hacia sceptile. En cuanto el pokémon planta notó el hielo formarse bajo sus patas, lo comprendió.
-¡Ahora, salta!
Antes de que la gruesa capa lo atrapara, sceptile se apoyó en la misma y pegó un gran salto, librándose por los pelos del golpe e impulsándose hacia arriba; el líder de gimnasio se quedó ciertamente impresionado ante esa maniobra, lo que Bruno aprovechó para contraatacar.
-¡Hoja aguda!
Al segundo siguiente, sceptile corrió por el hielo para acercarse a whiscash y le golpeó con todas sus fuerzas, tal fue el golpe que los dos acabaron sumergidos en el agua, lo cual aprovechó Galano inmediatamente después.
-¡Bajo el agua no tienes nada que hacer! ¡Hidropulso!
-¡Que te lo crees tu! ¡Agilidad!-exclamó Bruno en dirección al agua.
Como una bala, y agitando el agua al moverse, sceptile se adelantó hasta alcanzarle, golpeándole con su melena mediante portazo. Whiscash contraatacó con bofetón lodo, manchando el agua y ocultándoles de la vista. Ambos pokémon se revolvieron sin salir a la superficie, donde los dos entrenadores esperaban algo preocupados; sólo varias pompas explotando en la superficie confirmaban que estaban bien. Pero entonces, y de golpe y porrazo, whiscash salió lanzado hacia arriba, seguido de un sceptile que preparaba una hoja aguda.
-¡Bofetón lodo!-exclamó Galano.
-¡Esquívalo y dale con fuerza!-ordenó Bruno.
Gracias a la gran rapidez adquirida anteriormente pudo esquivarlo sin problemas y, en pleno vuelo, sceptile le propinó un buen golpe con sus cuchillas brillantes. Whiscash hizo una doble voltereta aérea y cayó como un peso pesado al agua, donde se quedó flotando panza arriba, KO.
-¡Whiscash está fuera de combate, el ganador es sceptile!-anunció el árbitro, levantando la banderilla a su favor.
-¡Genial, sceptile, te desenvuelves fenomenal!-exclamó el chico, satisfecho.
-Desde luego, y sin perder en ningún momento la elegancia… aunque siempre nos quedará la duda de lo que pasó ahí abajo-añadió el líder, recogiendo a su pokémon.
Para el siguiente turno, Galano sacó a un sealeo y Bruno siguió con sceptile.
-¡Muy bien, sigamos presionando! ¡Agilidad!
El pokémon planta echó a correr una vez más, doblando su velocidad y convirtiéndose en una mancha verde en el aire; sealeo apenas podía seguirle el ritmo, manteniéndose quieto donde se encontraba.
-¡Rayo aurora a discreción!-indicó el líder, ajustándose las chorreras.
Manteniendo su posición en todo momento, el pokémon agua hielo comenzó a lanzar una serie de rayos multicolores hacia todas las direcciones, pero sceptile no tuvo muchos problemas en esquivarlos gracias a su aumentada velocidad. En cuanto lo tuvo a tiro, Bruno exclamó.
-¡De frente, hoja aguda!
El pokémon planta agitó sus antebrazos, los cuales brillaron en un resplandor verdoso intenso, y se abalanzó sobre su oponente; fue en ese momento cuando Galano indicó.
-¡Escúdate con bola hielo!
Antes de que le alcanzara, creó justo enfrente de él una esfera helada casi tan grande como su cabeza pero, en vez de lanzarla, la dejó estática resguardardándose tras ella. Los antebrazos de sceptile la partieron en dos, pero esta maniobra evitó que le golpeara directamente. Acto seguido, el líder ordenó.
-¡Ahora, golpe cuerpo!
Aprovechando la cercanía, sealeo se abalanzó con todo su cuerpo hacia delante y embistió con tanta fuerza a sceptile que le provocó una abrupta parálisis que le dejó clavado en el sitio sin poder moverse.
-¡No, sceptile!-masculló Bruno.
-¡Bola hielo a discreción!-exclamó Galano, con tonio triunfal.
Desde donde estaba, y teniendo vía libre para atacar, sealeo comenzó a lanzar una serie de bolas heladas que vapulearon a sceptile hasta cinco veces, cada vez con más fuerza que la anterior, dejándole severamente dañado. El pokémon planta trató de moverse para atacar, pero en ese momento dio un traspiés y se derrumbó hacia delante, sin volverse a mover.
-¡Sceptile está fuera de combate, sealeo es el ganador!-anunció el árbitro, levantando la correspondiente banderilla.
Bruno se quedó anonadado ante ese abrupto devenir del combate, ya que daba por sentado que no sería un serio problema enfrentarlo con sceptile, pero la realidad era otra bien distinta. En ese sentido no pudo hacer otra cosa que admirar la destreza de Galano, el cual se arregló su bigote mientras comentaba.
-Tu sceptile es fuerte, eso es innegable, pero como ya has visto tener la ventaja no condiciona por completo el combate. Hay que saber jugar bien tus cartas.
-Sí, y he de decir que usted las ha jugado bastante bien, se nota que tiene experiencia…
-Gracias, muchacho, pero no estamos aquí para hablar de mí, sino de ti… ¿cómo vas a enfrentar a sealeo?
Tras pensarlo detenidamente optó por absol, el cual saltó al campo de batalla con pose altanera y mirada seria y vigilante.
-¡Danza espada!
Al punto, el pokémon siniestro bailó una danza frenética y aumentó de esta forma su ataque, preparándose para la ofensiva.
-¡Sealeo, golpe cuerpo!
Desde donde estaba, el pokémon hielo agua se echó hacia delante con todo su peso para embestirle, pero ésta vez Bruno no cometería el mismo error otra vez.
-¡Esquívalo con ataque rápido!
Gracias a la rapidez que le proporcionó ese ataque, no tuvo problemas para esquivarlo, golpeándole además de refilón al tiempo que saltaba de flotador en flotador, poniendo distancia entre los dos.
-¡Viento cortante!
En cuanto se detuvo, preparó el ataque rápidamente al tiempo que la cresta de su cabeza brillaba con fuerza, para luego blandirla hacia delante lanzando varios proyectiles filosos hacia él.
-¡Páralos con bola hielo!
Sealeo lanzó más bolas hielo que detuvieron todos los vientos cortantes en seco, esparciendo trozos de hielo por todo el campo y cayendo al agua en el proceso.
-¡Rayo aurora a discreción!
Acto seguido, lanzó una serie de rayos multicolor ininterrumpidamente, obligando a absol a moverse para esquivarlos.
-¡No te pares, absol!-indicó el chico.
Usando ataque rápido, obtenía la velocidad suficiente como para dejar atrás los ataques de sealeo, usando de vez en cuando viento cortante para contraatacar. En cuanto sealeo terminó su ofensiva, Bruno exclamó.
-¡Nos toca a nosotros asediar un poco! ¡Bola sombra a discreción!
Ésta vez absol comenzó a lanzar muchas bolas sombra mientras se movía, asediándole desde todas las direcciones mientras saltaba de flotador en flotador; sealeo recibió bastantes golpes debido a que no era muy veloz, y se defendió del resto con hidropulso.
-¡Golpe cuerpo!
-¡Esquívalo!
Absol dio un lustroso salto y pudo esquivarlo con facilidad; para entonces sealeo se veía ya cansado, cosa que tanto Bruno como Galano se percataron enseguida.
-¡Rayo aurora!
-¡Viento cortante!
Ambos pokémon prepararon sus ataques al mismo tiempo y los lanzaron simultáneamente; hicieron fuerza por un momento y la explosión fue de impresión, formándose una humareda bastante densa sobre el agua.
Sealeo trató de mantenerse vigilante, pero sin previo aviso algo zumbó a través del humo y absol surgió de golpe, cogiéndole desprevenido y asestándole una fuerte cuchillada a bocajarro, dando de lleno en sealeo, el cual acabó botando hacia el otro lado de la piscina de flotador en flotador hasta caer en uno al lado de su entrenador, completamente KO.
-¡Sealeo está fuera de combate, absol es el ganador!-indicó el árbitro, levantando la banderilla a su favor.
-¡Estupendo, absol, bien hecho!-exclamó Bruno, satisfecho.
El susodicho alzó el pecho con expresión orgullosa, al tiempo que Galano recogía a su pokémon comentando al respecto.
-Ah, los absol destilan elegancia por los cuatro costados, sin embargo son una raza muy denostada ya que se suele decir que provocan desastres con su sola presencia. Si me lo preguntas a mí, creo que se ha malinterpretado a este pokémon en todo este tiempo.
-Desde luego, de hecho gracias a él pude mitigar de cierta forma todo lo sucedido con los equipos Aqua y Magma-comentó el chico.
-Una actuación sobresaliente he de decir, Plubio me comentó al respecto. Pero veamos qué más tienes que decir…
Y, acto seguido, sacó a un crawdant de fiero aspecto; el ceño de Bruno se frunció, pensando en posibilidades, pero al ver la mirada que absol le echaba a su nuevo oponente no tuvo más dudas y continuó con él.
-¡Sigamos presionando! ¡Danza espada!
-¡No tan deprisa! ¡Mofa!-exclamó entonces Galano, haciendo un gesto con la mano.
Antes de que absol aumentara un poco más su ataque, crawdant imitó a su entrenador e hizo el mismo gesto con una de sus pinzas, echando a su oponente una mirada retadora. Al instante absol dibujó un gesto molesto en su rostro, olvidándose por completo de danza espada y enfocándose única y exclusivamente en él.
-¡No, absol, no te dejes engatusar, danza espada!
-¡Es inútil! ¡Hidropulso!
-¡Esquívalo!
Crawdant atacó de frente soltando un par de hidropulsos de sus enormes pinzas, pero absol no tuvo muchos problemas para evitarlos, acercándose directamente a él aún molesto por la mofa y preparándose para atacar.
-¡Cuchillada!
Al punto la guadaña de absol brilló intensamente y la movió hacia delante, pero antes de poder golpearle crawdant movió sus pinzas y detuvo el ataque de golpe con ellas, inmovilizándole de seguido. Fue entonces en ese momento cuando Galano indicó.
-¡Guillotina!
No hubo tiempo a nada, las pinzas del pokémon agua siniestro brillaron en un resplandor rojizo siniestro y le asestó un golpe directo a absol, el cual esbozó un gesto de abrupto e intenso dolor. El pokémon siniestro se vio azotado hacia atrás y cayó sobre uno de los flotadores, completamente KO.
-¡Absol está fuera de combate, crawdant es el ganador!-dictaminó el árbitro rápidamente.
Bruno se quedó un tanto intimidado, ya que no hubiera podido hacer nada por mucho que hubiera querido. Después de todo, guillotina era un ataque fulminante que ponía KO de un solo golpe. Ese crawdant era un peligro. Y debía andarse con muchísimo cuidado.
-Sorprender en el mejor momento también es una buena táctica, como puedes comprobar…-murmuró en ese momento el líder, sin quitarle la vista de encima.
-Sí, no me esperaba para nada ese ataque… sin embargo tengo algo que puede hacerle frente ¡Te toca, plusle!
El pequeño pokémon eléctrico se posó en uno de los flotadores haciendo chisporrotear sus mofletes con su usual gesto chulito. Galano esbozó una taimada sonrisita al verle, comentando de seguido.
-Vaya, veo que vas muy bien preparado ante cualquier eventualidad, estás siendo un aspirante de lo más interesante… veamos qué haces a continuación.
-Será un placer ¡Onda trueno!-indicó.
Haciendo gala de su gran velocidad, plusle fue el primero en atacar y soltó una rápida descarga paralizante en dirección hacia crawdant.
-¡Protección!
Al punto el pokémon agua siniestro se cubrió a tiempo con una rápida barrera, contraatacando acto seguido.
-¡Mofa!
Una vez más, crawdant se mofó de plusle surtiendo un efecto inmediato, provocándole e impidiéndole realizar ataques de estado.
-¡Agh, diablos, me ha limitado muchísimo!-masculló Bruno para sus adentros, al darse cuenta que algunas estrategias como otra vez o carga ya no servirían.
-¡Hidropulso!-exclamó Galano.
-¡Esquívalo con ataque rápido!
No le fue difícil esquivarlo a esa velocidad, describiendo un amplio círculo a su alrededor saltando de flotador en flotador y acercándose a él rápidamente.
-¡Ahora, rayo!
El pokémon eléctrico cargó energía y la soltó, dirigiéndola directamente hacia crawdant.
-¡Doble equipo!
Al punto apareció multitud de crawdant y el rayo falló; plusle lanzó unos cuantos más a varias copias, pero todas resultaron ser falsas.
-¡Da un barrido con chispa!
Chisporroteando su pequeño cuerpo con fuerza, echó a correr y embistió al resto de las copias, las cuales se desvanecieron y dirigiéndose hacia el original a gran velocidad.
-¡Páralo con martillazo!
Crawdant alzó sus pinzas y éstas brillaron intensamente en un resplandor azulado, en cuanto plusle se acercó lo suficiente las blandió hacia delante y el golpe fue lo suficientemente fuerte como para pararlo en seco y lanzarlo hacia atrás. El ratoncito eléctrico aterrizó sobre un flotador un tanto magullado.
-¡Muy bien, pues habrá que darlo todo! ¡Trueno!-ordenó Bruno.
Poniéndose en pie con algo de dificultad, plusle cargó toda la energía que pudo y la soltó en una potentísima descarga que fue imparable hacia el pokémon de agua.
-¡Protección!
Una vez más, el pokémon agua siniestro se encerró en una burbuja protectora y el trueno no le hizo el más mínimo daño, conservando su salud intacta.
-¡Agh!-musitó Bruno, frustrado al no poder alcanzarle.
-¡Hidrobomba!
De sus pinzas salieron entonces dos columnas potentísimas de agua tan rápidamente que a plusle no le dio tiempo de esquivarlas, llevándoselo por delante; se golpeó en la pared posterior de la piscina con dureza y cayó al agua adolorido. En cuanto abrió los ojos, vio que crawdant se le acercaba a una velocidad alarmante y a punto de cogerle con las pinzas.
-¡Sal de ahí, plusle!-oyó a Bruno, casi imperceptible.
El ratoncito trató de nadar hacia la superficie pero crawdant le cogió por la cola y le lanzó hacia arriba, sacándolo del agua y subiendo hasta la altura del techo. Acto seguido, crawdant salió del agua de un salto y se dirigió hacia arriba aprovechando el impulso.
-¡Guillotina!-exclamó Galano.
-Oh, no… ¡un momento, pues claro! ¡Puño dinámico!-indicó Bruno.
Desde donde estaba, el pokémon eléctrico reunió fuerzas en su puñito derecho y en cuanto comenzó a caer rasgó el aire, directo hacia su oponente, el cual preparaba sus pinzas para asestarle el golpe definitivo. Plusle, al ser tan pequeño, tuvo una oportunidad de oro y se coló entre las pinzas, librándose así del peligroso golpe y, al segundo siguiente, le propinó un fortísimo puñetazo en el rostro con tanto ímpetu que crawdant volvió al agua repentinamente confuso.
-¡Vaya, qué contrariedad! ¡Espabila, crawdant!-exclamó Galano, apurado.
Desde donde estaba, el pokémon tardó menos tiempo del esperado en recuperarse y lanzó un hidrobomba que dio de refilón a plusle, cayendo a uno de los flotadores muy magullado.
-¡No, plusle!
Crawdant volvió a la superficie de un salto, visiblemente dañado pero aún con fuerzas, yendo a rematar una vez más con guillotina.
-¡Muévete, plusle!-exclamó su entrenador, apuradísimo.
El aludido se puso en pie a duras penas y entonces realizó una especie de amago alzando su patita para, justo después, regresar a su poké ball al tiempo que otra al azar botó, saliendo milotic a pelear.
-¿Pero qué…?-musitó el chico, confuso.
-Oh, ya veo, relevo… interesante nuevo contrincante-observó Galano, curioso.
-Bueno, me vale, así que… ¡poder oculto!
Al punto el cuerpo de milotic brilló, mientras que varias esferas de energía le rodearon para luego lanzarlas, chocando contra crawdant y haciéndole un daño considerable.
-¡Martillazo!
-¡Páralo con cola férrea!
Ambos pokémon atacaron al mismo tiempo y chocaron entre sí, haciendo fuerza hacia delante en un intenso pulso de fuerza en el cual los dos parecían estar a la par hasta que finalmente se soltaron.
-¡Hidrobomba!-exclamó el líder.
-¡Tú también!
Al igual que la última vez, ambos hidrobombas se encontraron y chocaron entre sí, bloqueándose mutuamente y provocando una leve lluvia que se esparció por todo el campo.
-Estamos muy igualados en cuanto a fuerza… vamos a tener que hacerlo rápido ¡Ciclón!-ordenó Bruno rápidamente.
Milotic estiró su cuerpo y formó un remolino inicial que comenzó a alzarse y a rodear a crawdant, atrapándolo en su interior; acto seguido se formó una enorme columna de agua que se cerró a su alrededor, arrastrándolo en el proceso.
-¡Sal de ahí con martillazo, crawdant!
-¡No le dejes, aumenta la potencia!
El ciclón aumentó de tamaño y fuerza, al tiempo que el agua de la piscina comenzó a moverse en torno a éste, imposibilitando su huida; los ojos de milotic brillaban intensamente, controlándolo en el proceso y localizando a crawdant justo en el centro del ciclón.
-¡Y ahora poder oculto!
El cuerpo de milotic centelleó y las esferas chocaron contra el ciclón, generando una abrupta explosión que salpicó agua por todas partes; crawdant cayó sobre un flotador, del que no se volvió a mover.
-¡Crawdant está fuera de combate, milotic es el ganador!-anunció el árbitro, levantando la banderilla a su favor.
-¡Impecable, milotic, bien hecho!-exclamó Bruno, muy satisfecho por el resultado.
Por su parte Galano recogió a su pokémon, comentando acto seguido.
-Ah, los milotic son tan bellos tanto combatiendo como simplemente estando parados sin hacer nada. Su gracia y elegancia son incomparables, y multitud de artistas han sido profundamente inspirados por dichas cualidades. Se nota que lo has criado con mucho mimo y cariño.
-Vaya, gracias Galano, la verdad es que su evolución fue toda una sorpresa para mí…-admitió el chico, halagado.
-Sí, todos tenemos un pokémon predilecto con el que más despuntamos, ya sea en combate o en otro tipo de competición. Y por mi parte se refiere quiero presentarte a mi estrella.
Nada más decirlo, lanzó una última ball y un imponente kingdra salió de ella, presentando batalla enseguida; por su parte el chico mantuvo a milotic, sintiéndose particularmente fuerte en esos momentos.
-¡Vamos allá, poder oculto!
-¡Doble equipo!
Antes de que milotic terminara siquiera de preparar el ataque, kingdra se desdobló en múltiples copias que despistaron al pokémon de agua y le hicieron fallar el golpe. Galano aprovechó la oportunidad para seguir preparándose.
-¡Danza dragón!
Al punto, todas las copias comenzaron a moverse al mismo tiempo, describiendo una frenética danza que aumentó tanto el ataque como la velocidad del pokémon agua dragón, moviéndose cada vez más y más rápido.
-¡Da una pasada con ciclón!
Milotic estiró de nuevo su cuerpo y otro ciclón hizo acto de presencia en la amplia piscina, controlándolo y haciéndolo pasar por todas las copias, desapareciendo poco a poco hasta encontrar al original. Sin embargo, antes de que le alcanzara, kingdra actuó deprisa y se sumergió en el agua, sin volverle a ver de nuevo.
-¡Tras él!-indicó Bruno.
El pokémon agua le imitó y los dos se encontraron en el fondo de la piscina, mirándose fijamente diciéndoselo todo en nada.
-¡Cola férrea!
Milotic fue el primero en moverse, nadando a gran velocidad y echándose sobre él con su cola metalizada; sin embargo, y antes de que le llegara a tocar, Galano indicó.
-¡Rayo hielo!
Al instante el agua a su alrededor se congeló, comenzando por su cola y atrapando a milotic hasta la mitad de su alargado cuerpo en un gran pedazo de hielo.
-¡No, milotic!-masculló Bruno, anonadado.
-¡Todo tuyo, enfado!-exclamó el líder.
Al instante los ojos de kingdra se encendieron, al tiempo que un aura rojiza envolvía todo su cuerpo y se abalanzaba sobre él con furia visigoda, vapuleándole a una velocidad vertiginosa con una serie de golpes continuados que le dejaron seriamente herido. El hielo se resquebrajó hasta romperse, dañando un poco más al pokémon de agua.
-¡Aguanta, milotic, recuperación!-musitó el chico, a la desesperada.
-¡No le dejes, rodéalo y termina!
Antes de que el pokémon de agua pudiera reaccionar, kingdra se movió a una velocidad vertiginosa, sujetándole con su cola y enrollándola sobre su cuerpo, rematando la jugada con otra tanda de golpes de enfado que dejó a milotic flotando en el agua dejadamente, completamente KO. Por su parte kingdra se relajó, aunque una abrupta confusión se echó sobre él.
-¡Milotic está fuera de combate, kingdra es el ganador!-anunció el árbitro, levantando la banderilla a su favor.
Bruno lo recogió aún con la sorpresa dibujada en la cara, sin esperarse para nada semejante giro de los acontecimientos; Galano estaba resultando ser toda una caja de sorpresas, además de un entrenador tremendamente hábil y muy experimentado.
-Como puedes ver, el tiempo y la experiencia son dos cosas en la vida que te hacen más fuerte. Muchas veces me han preguntado si no me siento menos fuerte ahora que hace veinte años, pero es justo al contrario, hacerse mayor no tiene por qué ser contraproducente como a veces quieren hacerlo ver. Kingdra y yo hemos pasado mucho tiempo juntos, y eso nos hace tremendamente fuertes. ¿Lo entiendes, Bruno?-inquirió el líder en ese momento.
-Sí, por supuesto, después de todo a mi padre le pasó lo mismo, aun a pesar de su derrota en la conferencia Plateada siguió intentándolo y ahora es un líder de gimnasio fuerte y respetado. Y yo quiero ser como él, pero un poco más distinto. Ganaré la conferencia Colosalia de este año. Cueste lo que cueste. Y le dedicaré a él mi victoria-murmuró el chico, con mucha seguridad.
-Esa es una meta excelente, pero primero vas a tener que derrotarme-le recordó el líder.
-Tranquilo, lo haré. ¡Adelante!-exclamó el chico, lanzando una ultra ball.
De ella salió latios, el cual describió un semicírculo alrededor del campo y regresó junto a Bruno; Galano se mostró muy impresionado al verlo, comentando de seguido.
-Vaya, es nada más y nada menos que el legendario latios, el guardián de Hoenn. Ya veo, Plubio tenía razón sobre ti, eres un entrenador excepcional. Y personalmente es un honor para mí enfrentarme a un pokémon de su categoría.
-Adelante, pues.
El líder sonrió y, tras eso, exclamó.
-¡Pantallahumo!
Kingdra, que para entonces ya estaba bien tras la abrupta confusión debido al cansancio, extendió a su alrededor una nube negruzca de humo que le ocultó de la vista.
-¡Deshazte del humo!-exclamó Bruno.
Latios plegó sus alas y voló hacia delante rozando el agua, pasando de refilón al lado de kingdra, lo que bastó para despejar la nube de humo.
-¡Ahora, golpéale!
-¡Hidropulso, kingdra!
Aun así el pokémon agua dragón fue más rápido y lanzó un hidropulso lo suficientemente rápido y potente como para frenar a latios en seco.
-¡Rayo hielo!
-¡Resplandor!
Latios fue lo sobradamente rápido como para interceptar el rayo hielo a tiempo antes de que le golpease; tanto el rayo hielo como el resplandor estuvieron haciendo fuerza el uno contra el otro hasta que al final estallaron, provocando una densa nube de humo.
-¡Psíquico ahora, latios!-indicó Bruno.
Un aura brillante cubrió a kingdra y comenzó a hacerle daño paulatinamente mientras lo levantaba por los aires, haciéndole dar varios bandazos.
-¡Aguanta ahí, kingdra, hidrobomba!
Estando suspendido en el aire, kingdra hizo un esfuerzo descomunal para soltar un súbito hidrobomba que alcanzó a latios, desconcentrándole en el proceso y dejando de atacar, soltándole así.
-¡Rayo hielo!
Kingdra generó con gran rapidez el ataque y lo lanzó, latios lo recibió de lleno quedando un tanto dañado.
-¡Maldita sea! ¡Dragoaliento!-exclamó Bruno.
-¡Sumérgete!
Kingdra fue más rápido y se echó al agua, buceando por el fondo.
-¡Persíguelo, latios!
El pokémon legendario plegó sus alas y se puso a bucear, persiguiendo a kingdra; el agua se revolvió de golpe y no se pudo ver ni siquiera el fondo, parecía ser el escenario de una lucha subacuática encarnizada. Por un momento el combate parecía haberse paralizado, pero de golpe y porrazo ambos pokémon salieron del agua peleando cuerpo a cuerpo. Kingdra cargó un rayo hielo y latios un resplandor.
-¡Ahora!-gritó Bruno.
Latios fue el primero y un segundo después disparó kingdra, los dos ataques se encontraron muy cerca del uno del otro y la explosión resultante puso distancia entre ellos.
Latios aprovechó esto y, para sorpresa de Bruno, su cuerpo brilló momentáneamente, recuperando energías.
-Recuperación…-murmuró Galano.
-¡Vamos a acabar con esto de un solo golpe! ¡Dragoaliento a toda potencia!-indicó el chico.
-¡Tú también, kingdra, enfado!
Antes de que latios atacara, kingdra fue más rápido y comenzó a golpearle de nuevo a gran velocidad, haciéndole daño en el proceso; latios contraatacó acto seguido, encajando lo mejor posible los golpes mientras cargaba el dragoaliento en su boca hasta soltarlo a bocajarro contra kingdra. El golpe fue directo, empujándolo hacia atrás en el proceso, pero entonces una súbita parálisis le dejó clavado en el sitio, impidiéndole atacar.
-¡No, kingdra, reacciona!
-¡Se acabó! ¡Resplandor!
Al límite de sus fuerzas, el pokémon legendario lanzó su ataque característico que impactó directamente sobre él. La explosión fue de alivio y kingdra cayó al agua, completamente alelado y KO.
-¡Kingdra está fuera de combate, latios es el ganador! ¡La victoria es para el aspirante Bruno de Villa Raíz!-dictaminó el árbitro, levantando el banderín a su favor.
-Lo… ¡lo conseguimos! ¡Lo hemos logrado, latios, estamos en la liga!-exclamó el chico.
El pokémon legendario se le echó encima, haciéndole carantoñas y muy contento por su victoria.
-¡Ay, vale, para, que me chafas!
Galano recogió a su pokémon, observándoles por un momento con expresión reconfortante. Se ausentó durante unos breves minutos, regresando enseguida con una bandejita entre sus manos.
-Bruno, como reconocimiento de tu victoria, te hago entrega de la medalla lluvia.
-Genial, mi última medalla-murmuró el chico contentísimo, cogiéndola sacándola brillo.
-Bruno, luchas con fiereza y estilo, eso me gusta, y está claro que llegarás muy lejos si te lo propones. Ahora la liga te espera, estoy seguro que darás un buen espectáculo.
-Gracias Galano, tenlo por hecho.
-Los combates son como una obra de arte, con técnica y experiencia se afinan y pulen hasta alcanzar la perfección. Es por eso por lo que pienso que elegancia y conocimiento son vitales para ello. Y el agua es el mejor medio para expresar esta idea. Mucha suerte en la competición, Bruno, nos veremos allí.
Se despidió de él y salió del gimnasio; el sol brillaba en lo alto del cielo, alumbrando esa parte de la ciudad.
-Ya las tengo todas…-pensó en ese momento, observando su estuche completo.
Fue en ese mismo instante cuando un sentimiento de fuerza y ganas enormes por que el día de inauguración llegara se apoderaron de él y le recorrieron todo el cuerpo; por un momento, tembló de emoción y al final pensó.
-Voy a ir allí y pienso ganar la conferencia… sí, eso mismo haré, de seguro.
Aunque en ese justo momento su tren de pensamientos fue interrumpido en cuanto le sonó el pokénavegador, viendo que se trataba del profesor Abedul y respondiéndole rápidamente.
-¡Hola profesor!
-Hola Bruno ¿Qué tal todo?
Se le oía mucho más animado desde la última vez que habló con él, los últimos días ayudando a los demás en compañía de su hija habian hecho mucho bien en él, dándole una razón por la que volver a sonreír. El chico se alegró mucho por él, murmurando de seguido.
-Pues muy bien, la verdad, acabo de ganar mi última medalla, me pilla saliendo del gimnasio de hecho.
-¡Vaya, eso es estupendo, Bruno! Pues entonces te alegrará saber que dentro de tres días voy a llevar a todos los alumnos a mi cargo a ciudad Colosalia, y dado que recientemente arreglé eso y ahora estás a mi cargo de forma oficial puedes venir con nosotros-anunció el profesor para su sorpresa.
-Ah, eso es estupendo, muchísimas gracias, profesor.
-No ha sido nada, vamos a quedar todos en ciudad Algaria el miércoles que viene a partir de las diez de la mañana, he fletado un pequeño ferry para que nos lleve.
-Muy bien, allí estaré-aseguró el chico.
-¡Estupendo pues! Debes estar muy emocionado…
-¡Puede jurarlo, tengo unas ganas inmensas de participar!
-¡Ja, ja, ja, eres igualito que tu padre cuando era joven! En fin, lo dicho, nos vemos pasado mañana en ciudad Algaria a partir de las diez, no te olvides.
-¡Descuide, lo apuntaré en mi agenda!
Finalmente, y tras hablar un rato más con él, se despidió y colgó, al tiempo que notaba cómo esas ganas y su espíritu de combate ardía con más intensidad que nunca. Estaba un poco más cerca de cumplir su promesa. Y la haría valer costase lo que costase. Eso por descontado.
¡Por fin, qué ganas tenía de retomar Pokémon! Y con el último combate de gimnasio antes de la liga. Ha quedado bastante íntegro a como lo escribí en su momento, agregando un poco más de chicha entre combate y combate, mostrando la experiencia y la pericia de Galano, el cual es el líder de gimnasio menos recordado de todos, ya que en los remakes fue bastante ignorado salvo por una pequeña y triste mención. Pero bueno, como no me baso en los remakes para esta historia, he podido centrarme en él como se merece, dando un último combate de gimnasio a la altura.
Para los siguientes capítulos la liga se irá desarrollando, así que esperad el final de esta historia más pronto que tarde, que buena falta hacía. Estoy inspirado y dado que ya está escrito, sólo necesita una revisión, corrección y añadir varios detalles y combates más.
Y eso es todo de momento, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
